Capítulo 6
Empoderamiento y emprendimiento
de la mujer rural como estrategia de
desarrollo sostenible en
el departamento de La Guajira
Empowerment and Entrepreneurship
of Rural Women as a Sustainable
Development Strategy in
the Department of La Guajira
Remedios Pitre Redondo Luis Daniel Cortés Olivera
Universidad Nacional Abierta y a Distan- Universidad Nacional Abierta y a Distan-
cia - UNAD. cia - UNAD
ORCID: 0000-0001-7373-1101 Correo: olicor16@[Link]
Correo: [Link]@[Link]
Marelbis Arregoces Vanegas
Universidad Nacional Abierta y a Distan-
cia - UNAD.
ORCID: 0000-0003-3323-149X
Correo: [Link]@[Link]
Transformación socioeconómica desde los escenarios sustentables
94 en la nueva normalidad
Resumen
El desarrollo de un emprendimiento tiene un gran impacto en la vida de las mujeres
y en todo su entorno. El objetivo general de la presente investigación es analizar
el empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia de de-
sarrollo sostenible en el departamento de La Guajira. La metodología empleada
fue de carácter cuantitativo, se recolectaron los datos a través de la aplicación de
encuesta estilo Likert, lo cual permitió la construcción y la demostración de las teo-
rías a través del racionamiento deductivo. La población establecida para el análisis
estuvo contemplada en 128 mujeres ubicadas en las zonas rurales, que tuvieran
un emprendimiento. Por todo esto, se consideró a los participantes de la presente
investigación como agentes protagonistas, los cuales mantienen un papel activo y
autorreflexivo, además de conocer y analizar que las características estructurales
del empoderamiento están ligadas con las condiciones que debe tener una mujer
empoderada, junto a la aptitud de ser y/o convertirse en una empresaria que le per-
mita enfrentarse a una sociedad que urge de innovaciones unidas al cambio social.
Como conclusión se puede afirmar que el empoderamiento y el emprendimiento
se convierten en herramientas de transformación personal, económica social y,
sobre todo, de desarrollo sostenible en esta región y aún más de la zona rural que
necesita la presencia de mujeres con gran liderazgo, competencias y aptitudes que
demuestran que desde la lugares más lejanos y poco vistos como focos de desa-
rrollo y olvidados por el Gobierno nacional, se encuentran mujeres que buscan la
transformación social de su comunidad.
Palabras clave: Innovación, transformación, sociedad, autonomía, desarrollo, in-
teracción, erradicación.
Abstract
The development of an enterprise has a great impact on the lives of women and
their entire environment, the general objective of this research is to analyze the
empowerment and entrepreneurship of rural women as a sustainable development
strategy in the department of La Guajira. The methodology used was quantitative
in nature, the data was collected through the application of a Likert-style survey,
which allowed the construction and demonstration of theories through deductive
Empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia
de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira 95
rationing. The population established for the analysis was considered in 128 women
located in rural areas who had an enterprise. For all this, the participants of the
present investigation were considered as leading agents, who maintain an active
and self-reflective role. It was possible to know that the structural characteristics of
empowerment are linked to the conditions that an empowered woman must have,
along with the skills to be and / or become an entrepreneur that allows her to face a
society that urges innovations linked to social change. In conclusion, empowerment
and entrepreneurship becomes a tool for personal, economic and social transfor-
mation and above all for sustainable development in this region and even more so
in rural areas that need the presence of women with great leadership, skills, and
aptitudes that show that since the most distant places and little seen as centers of
development and forgotten by the national government are women who seek the
social transformation of their community
Keywords: Innovation, transformation, society, autonomy, development, interac-
tion, eradication
Introducción
El presente trabajo se enmarca en analizar el empoderamiento y emprendimiento de la
mujer rural como estrategia de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira.
El empoderamiento es el conjunto de procesos vitales definidos por la adquisición o
invención e interiorización de poderes que permiten a cada mujer o colectivo de mujeres
enfrentar formas de opresión vigentes en sus vidas (exclusión, discriminación, explota-
ción, abuso, acoso, interiorización, infidelidad o traición, depresión, autodevaluación,
angustia por falta de oportunidades, medios, recursos o bienes, dificultades de salud,
temor extremo, etc.). Según Herrera (2012), se puede decir que una mujer o grupo de
mujeres está empoderada, cuando esos poderes ya no le son externos, se le vuelve
cuerpo y subjetividad, manera de ser y de vivir. Cuando cada mujer y cada grupo de
mujeres defiende por sobre todas las cosas su cuerpo, sus recursos, sus capacidades,
sus bienes.
Por otra parte, según Suárez (2014), se puede afirmar que el empoderamiento es una
estrategia para el acceso paulatino de las mujeres al control de los recursos materiales,
financieros, intelectuales e ideológicos. Desde un contexto sociopolítico, el empode-
ramiento de las mujeres es un proceso que se hace necesario para que las mujeres
puedan capacitarse, valorarse y ser reconocidas como parte sustancial y obligatoria
para la creación de una sociedad alternativa.
De lo anterior el programa de Naciones Unidas para Colombia ( ) plantea que “el énfasis
se pone en las relaciones de poder entre hombres y mujeres y en la transformación,
Transformación socioeconómica desde los escenarios sustentables
96 en la nueva normalidad
no solo de las condiciones de vida de las mujeres, sino también de su posición en la
sociedad”, mostrando así que la diferencia entre hombre y mujer no solo está ligada
a lo biológico, sino que tiene consigo unas connotaciones simbólicas, culturales,
económicas y sociales que son atribuidas desde los imaginarios colectivos de las
sociedades.
Ahora bien, en el contexto específico de la mujer rural, la autonomía es uno de los
componentes más difíciles de lograr, debido a que existen muchos componentes
culturales y sociales que limitan a la mujer del sector rural, en el cual predominan las
ideas machistas y retrogradas de que el hombre es el que puede trabajar y decidir
sobre los aspectos de su familia y la mujer no es tenida en cuenta. Por esta razón, en
muchos casos, las mujeres se limitan al plano de los asuntos del hogar y tienen poca
participación en los aspectos sociales de relevancia. Por otra parte, aquellas mujeres
que demuestran una autonomía sobre sus vidas y sus decisiones se pueden arriesgar
y emprender diversas actividades, aportar a la sociedad y contribuir al desarrollo de
su familia, siendo un agente activo en la sociedad.
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia
(DANE), las mujeres constituyen el 52% de la población colombiana; el 54% se ubica en
zonas urbanas y el 46% en zonas rurales. De estas últimas, las mujeres rurales, 19,8%
son jefes de hogar. Las actividades económicas de la mujer rural se han diversificado en
los últimos años, dedicándose a labores domésticas, agropecuarias y no agropecuarias.
Ellas se encargan de buena parte de la producción de alimentos, la cría y cuidado del
ganado y especies menores y juegan un rol cada vez mayor en el sector comercial y
agroindustrial, en las artesanías y la floricultura, y es indudable su contribución en asun-
tos comunitarios. Estas actividades no son perceptibles en la información económica
tradicional, aunque resultan ser fundamentales para el desarrollo rural.
En Colombia, como en muchos otros países, el aporte de la mujer rural a la agricul-
tura o a la economía en general no está bien estimado porque no hay instrumentos
ni procedimientos claros que permitan calcularlo. Esta situación ha facilitado que las
condiciones de la mujer rural colombiana trabajadora sean aún precarias y se carac-
tericen por bajos ingresos, pago en especie o no remuneración. Y aunque ha logrado
ganar algunos espacios de participación política, aún falta recorrer un camino largo
para garantizar su presencia activa en los espacios de toma de decisiones.
Así mismo, las mujeres, no solo en Colombia sino en el mundo, han estado ausentes
en diferentes ámbitos, han tenido numerosos obstáculos para poder desarrollar sus
intereses y capacidades, en donde se muestran importantes diferencias en cuanto a su
nivel socioeconómico, a su grupo étnico y a su ubicación en zonas rurales, además de
sociedades marcadas por la violencia y el machismo (Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo [PNUD], 2011; Díaz, 2002; Farah y Neuburger, 2013).
Empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia
de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira 97
El emprendimiento de las mujeres está creciendo a nivel global, al igual que el po-
tencial de sus empresas para contribuir al desarrollo social y económico. Hoy en día,
según Hernández (2016), las mujeres forman 40,8% del mercado laboral, y entre el
32% y el 39% de todas las empresas privadas del mundo son de mujeres. Sin embargo,
menos mujeres (47,7%) que hombres (62,1%) creen que tienen las capacidades para
arrancar y operar una iniciativa. Apoyar a mujeres en el desarrollo de sus capacidades
requiere tanto del desarrollo de sus capacidades y habilidades empresariales como
del desarrollo de capacidades sociales que impactan la manera en que las mujeres
se desarrollan.
El empoderamiento de la mujer tiene un efecto multiplicador. Así, la participación en
diversos entornos de la mujer se convierte en una fuente de crecimiento con un papel
fundamental en el desarrollo humano, ya que tiene un efecto multiplicador en sus fa-
milias y en la participación de las actividades de las comunidades, contribuyendo a la
erradicación de la pobreza. Datos empíricos procedentes de diversos países muestran
que incrementar la proporción de los ingresos del hogar controlados por las mujeres,
procedentes de lo que ganan ellas mismas o de transferencias de dinero, modifica los
patrones de gasto de manera que benefician a los hijos.
Asumiendo que la desigualdad de género está presente en todos los espacios de in-
teracción, se cree que las mujeres en sus propias familias la enfrentan día a día, por
tanto, su empoderamiento debe empezar ahí y, paulatinamente, llegar a sus ámbitos
organizativos, es decir, empezar de abajo, desde la base o fundamento, como lo expresa
Ruiz (2011): “Es en el seno de sus hogares donde las mujeres han estado enfrentando
de manera más dramática la desigualdad”.
Por otra parte, León (1997) expresa que “(…) para lograr el empoderamiento se necesita
involucrar a las personas oprimidas en el proceso de toma de decisiones, para que así
puedan identificar tanto sus necesidades como las limitaciones que tienen que afron-
tar” (p 193). En este sentido, un papel importante de las organizaciones es lograr que
las mujeres identifiquen las limitantes que han tenido para decidir de manera libre y
proponer desde su realidad los cambios pertinentes. Afirma la autora que “Los pará-
metros del empoderamiento son: la construcción de una autoimagen y autoconfianza
positiva, el desarrollo de la habilidad para pensar críticamente, la construcción de la
cohesión de grupo y la promoción de la toma de decisiones y la acción”.
El empoderamiento desde este punto de vista puede entenderse como el proceso de
apropiación que las mujeres hacen de sus derechos, en la toma de decisiones autóno-
mas y de participación colectiva. Según León (1997), el proceso de empoderamiento
debe manifestar seguridad y visión de futuro, capacidad de ganarse la vida, de actuar
eficazmente en la esfera pública, mayor poder de toma de decisiones en el hogar,
participación en grupos no familiares y de solidaridad como recursos de información
y desarrollo, movilidad y visibilidad en la comunidad.
Transformación socioeconómica desde los escenarios sustentables
98 en la nueva normalidad
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2011) identifica que la mujer
campesina enfrenta grandes dificultades, como el acceso y la falta de distribución de
la tierra, que le impide obtener un ingreso digno; el acceso al crédito, que afecta sus
posibilidades de salir de la pobreza; la escasa asistencia técnica, que limita su acceso al
conocimiento y la obtención de mejores resultados productivos; las amenazas contra
su vida y sus derechos; su victimización por los actores armados y su fragmentación
política; la deficiencia de su participación política y la fragmentación de su acción
colectiva, lo que impide que su voz y reivindicaciones sean atendidas por el sistema
político. La ausencia de reconocimiento como grupo social ha puesto al campesinado
en una alta situación de vulnerabilidad.
De lo anterior es fundamental considerar que el emprendimiento tiene unas caracte-
rísticas estructurales que están ligadas con las condiciones que debe tener una mujer
empoderada, son esas capacidades que tiene esta de poder establecer un plan de
acción, es decir, una ruta que le permita realizar acciones que le ayuden a mejorar su
situación actual y a salir de los diversos problemas por los cuales podría estar pasando.
Estas características son las llamadas externas, pues son las que se reflejan hacia la
sociedad y ayudan directamente a que esta persona surja a nivel social, pero sin dejar
de lado las potencialidades de este ser, el cual tiene la capacidad de reponerse ante
una situación negativa y poder surgir como persona.
Por otra parte, un rasgo esencial de las características estructurales del empoderamiento
es su carácter procesual, el cual se trata de un proceso de cambio que no tiene meta
final, ya que nadie llega nunca a estar empoderado en un sentido absoluto. Es este
sentido de proceso el que hace que “ningún otro concepto exprese tan claramente
como el empoderamiento la progresión desde un estado “la desigualdad de género”
a otro “la igualdad de género”.
En el departamento de La Guajira, en años pasados, la mujer ha atravesado por perio-
dos de progreso y de cambio como integrante de la sociedad, ya que ha sido ejemplo
de inclusión y superación en un ambiente de desigualdad frente a sus pares masculi-
nos. Por ejemplo, las mujeres solo podían dedicarse a las labores del hogar, sirviendo
desde muy niñas a sus padres y hermanos, y al llegar a adultas, a sus esposos e hijos.
Considerando la población rural de mujeres en el departamento de La Guajira es del
50, 43%, representando esto en 243.252 mujeres.
La invisibilización del trabajo doméstico es común, pero para las mujeres rurales es
mayor, pues las actividades agropecuarias, no propiamente domésticas, las realizan en la
misma casa y a veces ni ellas mismas lo perciben como trabajo y aporte a la producción
de la parcela. Según Díaz (2002), cuando la mujer se encarga de las labores agrícolas,
la cría de animales, el comercio rural, la transformación de alimentos y la elaboración
de artesanías, estas labores no son contadas como trabajo, ya que aproximadamente
80% de ellas declara que su actividad secundaria son las labores agropecuarias.
Empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia
de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira 99
Aunado a los problemas de las mujeres en el sector rural, se encuentran otras dificul-
tades que deben enfrentar a la hora de emprender, como lo son comprender y superar
las barreras presentes en los sistemas sociales, históricos, políticos e ideológicos de
la sociedad contemporánea que fomentan o inhiben el “espíritu emprendedor” entre
los grupos sociales (Ogbor, 2000).
Es así como se reconoce la importancia de entender el emprendimiento femenino
como diferente al masculino, tal como lo propone Mirchandani (1999), quien afirma
que las existencias de barreras estructurales condicionan la forma en que las mujeres
conducen sus negocios, en parte por la falta de acceso a recursos financieros, lo que
confirma la existencia de un modelo de emprendimiento femenino paralelo a un
modelo masculino.
Metodología
El desarrollo de la investigación se centra en el método cuantitativo, El tipo de investi-
gación, descriptivos transaccionales, Considerando los anteriores argumentos, Hurtado
(2001) expresa que en los diseños descriptivos transaccionales el investigador puede
describir uno o más eventos. La población objeto se contempló considerando 128
mujeres ubicadas en la zona rural del departamento de La Guajira que están relacio-
nadas con algún tipo de emprendimiento, mediante la aplicación de una encuesta de
un listado fijo de preguntas, utilizando la escala de Likert, dividiendo cada pregunta
en cinco posibles respuestas a las cuales, conforme a lo indicado por los autores Her-
nández, Fernández y Baptista (2014), se les asignó una calificación del 1 al 5 para una
mejor tabulación de las respuestas de la población seleccionada.
En Colombia, como en muchos otros
países, el aporte de la mujer rural a la
agricultura o a la economía en gene-
ral no está bien estimado porque no
hay instrumentos ni procedimientos
claros que permitan calcularlo.
Transformación socioeconómica desde los escenarios sustentables
100 en la nueva normalidad
Finalmente, para la recolección de los datos se utilizó un programa o estadístico SPSS
versión 23 que describe datos cuantitativos. El programa consiste en un módulo base
y módulos anexos que se han ido actualizando constantemente con nuevos procedi-
mientos. En este sentido, para efectos de la presente investigación, se utiliza la validez
de contenido, la cual para Ruiz (2008) trata de determinar hasta dónde los ítems de un
instrumento son representativos del dominio o universo de contenido de la propiedad
que se desea medir.
En la presente investigación se efectuó la validez mediante la técnica del juicio del
experto asociada a las de contenido y constructo, por la cual el instrumento se entrega
a cinco expertos de contenido y metodología, con su respectiva matriz de respuestas,
objetivos de la investigación, sistema de variables y la información requerida para
calificar las preguntas formuladas. Los expertos revisarán el contenido, la redacción
y el constructo de cada ítem y emitirán sus recomendaciones pertinentes al caso
(Palella-Martins,2006). Para establecer la confiabilidad del instrumento se utilizará el
coeficiente de Alpha Cronbach que, según Palella-Martins (2006) es una técnica que
permite determinar el nivel de confiabilidad y validez del instrumento de medición, el
cual evalúa a través de la escala de Likert.
Resultados
Se realizó una encuesta tipo Likert de actitud a las mujeres emprendedoras y con
ideas de negocio en el departamento de La Guajira, con el fin de conocer el empode-
ramiento y emprendimiento de la mujer rural de este corregimiento, así como cada
una de las características y elementos de estas. Por medio de 31 ítems se podrán
conocer todas las características y particularidades de estas mujeres y cada una
de las actividades que desarrolla, así como la forma en la que el emprendimiento
actúa en el desarrollo individual y contribuye al mejoramiento de las condiciones
de vida de sus familias.
Para el análisis de esta información se abordará cada una de las dimensiones de las
variables principales, así como los distintos indicadores, de los cuales se realizaron las
preguntas, que en esta sección se analizarán. De esta forma, se podrá conceptuar cada
uno de estos elementos antes mencionados, confrontándolos teóricamente con los
soportes de diversos autores mencionados en capítulos anteriores, para al final poder
sacar unas conclusiones que den respuesta a cada una de las preguntas de investigación
formuladas y cumplimiento a los objetivos plasmados.
Empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia
de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira 101
Tabla 1. Características estructurales
Algunas
Siempre Casi siempre Casi nunca Nunca
Dimen- veces
Indicador
sión
Fa % Fa % Fa % Fa % Fa %
Autonomía 47 85,5 6 10,9 1 1,8 0 0,0 1 1,8
Versatilidad 26 47,3 13 23,6 15 27,3 1 1,8 0 0,0
Caracte-
rísticas Liderazgo 35 63,6 8 14,5 4 7,3 3 5,5 5 9,1
estruc-
turales Posición dentro
36 65,5 9 16,4 5 9,1 2 3,6 3 5,5
de la sociedad
Promedio 36 65,5 9 16,4 6 11,4 2 2,7 2 4,1
Fuente: Elaboración propia, 2020.
En primera medida se analizará la dimensión de características estructurales, iniciando
por el indicador de autonomía, en el cual el 85,5% de los encuestados afirmaron que
siempre se consideran personas seguras y toman decisiones importantes con facilidad,
mientras que el 10,9% expresaron que casi siempre, el 1,8% aseguraron que algunas
veces, y el 1,8% restante afirmaron que nunca piensan así.
Es de tener en cuenta que las características estructurales del empoderamiento están
ligadas con las condiciones que debe tener una mujer empoderada, son esas capaci-
dades que tiene esta de poder establecer un plan de acción, es decir, una ruta que le
permita realizar acciones que le ayuden a mejorar su situación actual y a salir de los
diversos problemas por los cuales podría estar pasando. Estas características son las
llamadas externas, pues son las que se reflejan hacia la sociedad y ayudan directamente
a que esta persona surja a nivel social, pero sin dejar de lado las potencialidades de
este ser, el cual tiene la capacidad de reponerse ante una situación negativa y poder
surgir como persona.
Por otra parte, con relación al segundo indicador de versatilidad, el 47,3% de los en-
cuestados afirmó que siempre se puede adaptar a otro trabajo o lugar de residencia
y también aprovecha una oportunidad, aunque esto implique cambios, mientras que
el 23,6% manifestó que casi siempre, un 27,3% expresó que algunas veces, y el 1,8%
restante detalló que casi nunca piensan de esta forma.
Transformación socioeconómica desde los escenarios sustentables
102 en la nueva normalidad
Ahora bien, con relación al tercer indicador de liderazgo, el 63,6% de los encuestados
afirmó que siempre se preocupan por su comunidad y la motivan a mejorar, así como
también están atentos a la opinión de las personas de su comunidad, mientras que
un 14,5% manifestó que casi siempre es así; por su parte un 7,3% afirmó que algunas
veces, un 5,5% detalló que casi nunca y el 9,1% restante expresó que nunca piensan
de esta forma.
Es de tener en cuenta, que en el contexto especifico de la investigación que se
desarrolla, el liderazgo es indispensable para la mujer rural que se quiere empo-
derar de su vida, pues desde el liderazgo puede vincular a más personas en este
proceso, así como también puede desarrollar sus capacidades y potenciar las
capacidades de otras personas, teniendo en cuenta que un buen líder es aquel
que no solo busca su beneficio individual sino que se esfuerza porque todo el
grupo, ya sea familia, comunidad o corregimiento, puedan mejorar sus condi-
ciones y superar las distintas situaciones negativas que se presenten, guiando y
aportando en todo momento.
Finalmente, con relación al último indicador de esta dimensión, el cual es la posición
dentro de la sociedad, el 65,5% de los encuestados afirmó que siempre tienen la
capacidad de surgir y mejorar una situación negativa que se les presente, mientras
que el 16,4% detalló que casi siempre es así; por su parte, un 9,1% afirmó que algu-
nas veces, y un 3,6% expresó que casi nunca, y el 5,5% restante de los encuestados
afirmó que nunca piensan de esta forma.
Ahora, es indispensable tener en cuenta que las mujeres son de gran importancia
en la sociedad, ya que de ella se depende para proveer valores positivos, al igual
que se desencadena una función en el desarrollo, maternidad y crianza de los hijos,
ya que de ella se da una sensación de amor distinta a la que un hombre le puede
proporcionar a sus hijos, apoyando en ocasiones en aspectos emocionales y tratar
de guiar al hijo por un camino positivo de lo que es la vida. Además, se encarga de
la reproducción, y es el eje central de la familia, apoyando al hombre a sostener en
núcleo familiar.
La invisibilización del trabajo
doméstico es común, pero para
las mujeres rurales es mayor.
Empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia
de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira 103
Tabla 2. Características del emprendimiento
Casi Algunas Casi
Siempre Nunca
siempre veces nunca
Dimensión Indicador
Fa % Fa % Fa % Fa % Fa %
Emociones y estrategias en el 39 70,9 7 12,7 7 12,7 1 1,8 1 1,8
emprendimiento
Educación y formación 47 85,5 5 9,1 2 3,6 0 0,0 1 1,8
Liderazgo desde el empode- 27 49,1 3 5,5 14 25,5 3 5,5 8 14,5
ramiento
Características Actitudes ante el emprendi- 39 70,9 5 9,1 1 1,8 1 1,8 9 16,4
del emprendi- miento
miento
Las oportunidades 44 80,0 5 9,1 5 9,1 1 1,8 0 0,0
Motivación para emprender 49 89,1 4 7,3 1 1,8 1 1,8 0 0,0
Gestión de recursos externos 46 83,6 0 0,0 0 0,0 0 0,0 9 16,4
Promedio 42 75,6 4 7,5 4 7,8 1 1,8 4 7,3
Fuente: Elaboración propia, 2020
Con relación a la tercera dimensión de características del emprendimiento, se iniciará
por su primer indicador que son las emociones y estrategias en el emprendimiento,
en el cual el 70,9% de los encuestados afirmó que siempre el emprendimiento les ha
ayudado a mejorar sus condiciones de vida, así como también consideran que el em-
prendimiento es una estrategia que contribuye al bienestar de sus familias, mientras
que el 12,7% detalló que casi siempre piensan así; mientras que el 12,7% expresó que
algunas veces, otro 1,8% afirmó que casi nunca y el 1,8% restante detalló que nunca
piensan de esta forma.
Por otra parte, con relación al segundo indicador de educación y formación, el 85,5%
de los encuestados afirmó que siempre creen que es necesario formarse para realizar
emprendimiento, así como también es necesaria una formación académica para poten-
ciar las actividades que se realizan, mientras que un 9,1% afirmó que casi siempre es así;
por su parte, un 3,6% detalló que algunas veces, y el 1,8% restante de los encuestados
expresaron que nunca piensan de esta forma.
Es importante considerar que las estrategias empleadas por la mujer rural del departa-
mento de La Guajira, son los medios por los cuales se logran los objetivos a largo plazo
y, por tanto, toman la forma de acciones potenciales que se concretan en habilidades y
Transformación socioeconómica desde los escenarios sustentables
104 en la nueva normalidad
decisiones de la gerencia o dirección de la empresa o microempresa, lo cual representa
un aspecto positivo en cuanto al desarrollo de la actividad emprendedora que pretende
abordar este estudio.
Ahora bien, con relación al tercer indicador de liderazgo desde el empoderamiento,
el 49,1% de los encuestados afirmó que siempre es necesario ser líder para poder
emprender, así como también se consideran mujeres líderes, mientras que un 5,5%
detalló que casi siempre es así, por su parte un 25,5% resaltó que casi nunca; por otro
lado, un 5,5% expresó que casi nunca, y el 14,5% restante manifestó que nunca piensan
de esta forma.
La aplicación de las diferentes formas de liderazgo y explícitas estrategias de gestión
son las maneras en que las mujeres pueden dejar de estar alineadas por el sistema
patriarcal, dotándolas de valor y reconocimiento, como estilos propios, alternativos,
capaces de mostrar las potencialidades de las mujeres. Estamos ante un proceso
personal de empoderamiento que capacita, valida y faculta a las mujeres en la toma
de decisiones y solo así, asumirán el poder y lo ejercerán sin prescripciones mascu-
linas. Por eso las mujeres que lideran actividades económicas en el departamento
de La Guajira son aquellas que muestran estrategias empresariales propias y tienen
un reto, que consiste en asumir la perspectiva de género y hacerla permeable a su
organización. Todos estos componentes son positivos pues permiten el desarrollo
social de la comunidad.
Por otro lado, con relación al cuarto indicador de actitudes ante el emprendimiento,
el 70,9% de los encuestados afirmó que siempre el emprendimiento ha sido útil en
su vida, así como también creen que trabajar en una empresa es mejor que realizar
emprendimiento, mientras que un 9,1% resaltó que casi siempre es así; por su parte,
un 1,8% detalló que algunas veces, otro 1,8% destacó que casi nunca y el 16,4% afirmó
que nunca piensan de esta forma.
Con relación al quinto indicador de las oportunidades, el 80% de los encuestados
afirmó que siempre se les presentan oportunidades para mejorar la actividad
comercial que realizan, así como también consideran que las oportunidades son
necesarias cuando se emprende, mientras que el 9,1% expresó que casi siempre es
así; por su parte, el 9,1% detalló que algunas veces y el 1,8% afirmó que casi nunca
es de esta forma.
Por otra parte, con relación al sexto indicador de motivación para emprender, el 89,1%
de los encuestados afirmó que siempre su familia es la principal motivación para em-
prender, así como también el mejorar sus condiciones de vida y las de su familia es lo
que las impulsa a salir adelante, mientras que un 7,3% detalló que casi siempre es así;
por su parte, un 1,8% expresó que algunas veces, y el 1,8% restante de los encuestados
afirmó que casi nunca piensan de esta forma.
Empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia
de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira 105
Discusión
Las capacidades de la mujer rural son determinantes a la hora de abordar el emprendi-
miento, pues parte de actividades rutinarias la mujer en el departamento de La Guajira se
desarrolla en actividad comercial, lo cual, por medio de iniciativa propia y capacidades
individuales, como son los casos de las mujeres que conforman una microempresa de
preparación de alimentos
La motivación para emprender es uno de los componentes que resaltan en cuanto
al emprendimiento de la mujer rural en el departamento de La Guajira, se generan
componentes individuales y sociales positivos. Todo esto sumado a las capacidades
de las mujeres rurales de salir adelante. Una de las herramientas que estas mujeres
campesinas están utilizando para mejorar sus condiciones de vida y la de sus familias,
así como también conquistar espacios donde anteriormente se las limitaba, es el
emprendimiento, el cual les ha permitido de manera organizada conformar, a partir
de una idea de negocio, distintas pequeñas y medianas empresas en el departamento
de La Guajira, aprovechando las ventajas de estas tierras ubicadas en una zona rural,
potenciando la elaboración y producción de productos alimenticios procesados, los
cuales ayudan de forma directa a sus comunidades, ya que la materia prima de estos
productos es cultivada en este mismo departamento.
Las características estructurales de la mujer rural, como lo es la autonomía, destacando
que estas mujeres afirmaron que son autónomas de sus vidas, decididas a mejorar sus
condiciones de vida, así mismo se encontró que estas mujeres son versátiles pues se
pueden desarrollar en diversas actividades, son recursivas, así mismo se destaca que
estas mujeres son líderes de sus comunidades y todo esto refuerza su posición dentro
de la sociedad, colocando a la mujer en un buen lugar dentro de una sociedad que
tradicionalmente es machista.
Conclusiones
Para lograr este apoyo real es necesario considerar las situaciones y condiciones
desiguales que llevan a las mujeres a reducir las oportunidades para emprender. Las
mujeres siguen sufriendo de manera desproporcionada la pobreza, la discriminación
y la explotación. La discriminación de género implica que, a menudo, las mujeres aca-
ban desempeñando trabajos no seguros y mal pagados, y siguen siendo una pequeña
minoría en puestos directivos. La discriminación también reduce el acceso a bienes
económicos como la tierra y los préstamos y limita su participación en el diseño de
políticas sociales y económicas. Otro aspecto que se debe considerar es que la mayoría
de las tareas domésticas recaen en las mujeres, por lo que suelen tener poco tiempo
libre para aprovecharlo en ellas y su crecimiento personal.
Transformación socioeconómica desde los escenarios sustentables
106 en la nueva normalidad
Las características estructurales de la
mujer rural, como lo es la autonomía,
destacando que estas mujeres afirma-
ron que son autónomas de sus vidas,
decididas a mejorar sus condiciones de
vida, así mismo se encontró que estas
mujeres son versátiles pues se pueden
desarrollar en diversas actividades, son
recursivas.
Frente a esta realidad, la posibilidad de crecer y el potencial de los emprendimientos
protagonizados por mujeres han sido planteados desde distintos ámbitos, como una
oportunidad para enfrentar estas barreras, ya que constituyen estrategias que combinan
de manera sinérgica componentes psicosociales, educativos, económicos y de género,
con el resultado de transformaciones profundas en las personas, en los colectivos que
integran y, al interior de estos, en el vínculo intergeneracional, y en muchos casos inter-
parental, así como en las relaciones que llegan a establecerse a nivel de la comunidad
y, con frecuencia, en ámbitos sociales mucho más amplios.
Por otra parte, es de resaltar que estas mujeres saben que es importante formarse
académicamente para poder desarrollar una actividad comercial de forma indicada,
pues de esta forma se reforzarán los procesos que se podrían desarrollar, teniendo
en cuenta que una de las claves para desarrollar el emprendimiento es la innovación.
Pero para que esto se pueda presentar, es importante que las personas tengan unas
condiciones y características particulares, como lo son el liderazgo, la autoderminación,
la versatilidad, las competencias y otras características que se han mencionado ante-
riormente y que estas mujeres demostraron tener, lo cual nos lleva a afirmar que las
mujeres rurales del departamento de La Guajira son mujeres empoderadas dispuestas
a desarrollar un buen emprendimiento.
Empoderamiento y emprendimiento de la mujer rural como estrategia
de desarrollo sostenible en el departamento de La Guajira 107
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