LA REVOLUCIÓN RUSA
La Revolución Rusa se originó en 1917 debido al colapso del imperio del zar Nicolás II,
impulsada por una profunda crisis económica, la desigualdad social extrema y el fracaso militar
en la Primera Guerra Mundial.
¿Por qué estalló la revolución?
Para comprender la magnitud de 1917, es indispensable analizar las condiciones extremas bajo las cuales vivía la
inmensa mayoría de la población rusa:
La estructura social agraria: Los campesinos representaban cerca del 80% de la población. Vivían en
condiciones de miseria extrema, sometidos a impuestos agobiantes y con una disponibilidad de tierras
cultivables muy limitada, lo que generaba un profundo resentimiento hacia la nobleza terrateniente.
El nacimiento del proletariado industrial: la industrialización se concentró en grandes ciudades (no en
toda Rusia). Los obreros trabajaban jornadas inhumanas de hasta 14 horas diarias, en condiciones de
precariedad absoluta y con salarios miserables, sin derechos laborales ni sindicatos legales.
La represión política: El zar Nicolás II ejercía un poder sin límites constitucionales, apoyado por la policía y
por la Iglesia. Cualquier intento de reforma pacífica o demanda democrática era aplastado con violencia.
La Primera Guerra Mundial: La entrada de Rusia en el conflicto en 1914 fue un desastre monumental. Las
tropas rusas carecían de equipamiento adecuado, armas y municiones. Las derrotas militares se
tradujeron en millones de muertos y prisioneros, desatando el colapso del transporte ferroviario, la
escasez absoluta de alimentos en las ciudades y una hiperinflación devastadora.
El año decisivo: Las dos revoluciones de 1917
El proceso revolucionario no ocurrió de manera repentina en un solo día, sino que se estructuró en dos grandes
momentos políticos y sociales diferenciados: A. La Revolución de Febrero (La caída del zarismo) A finales de
febrero de 1917 (según el calendario juliano entonces vigente en Rusia), estallaron masivas huelgas y protestas
por la escasez de pan en Petrogrado. Lo que comenzó como una protesta espontánea de obreros y mujeres
trabajadoras escaló rápidamente cuando los regimientos militares apostados en la capital, ordenados reprimir a la
multitud, se negaron a disparar y se mutinaron, uniéndose a los manifestantes. Sin el respaldo del ejército ni de
las élites políticas, el zar Nicolás II se vio obligado a abdicar el 2 de marzo. Se inauguró entonces un periodo de
dualidad de poderes: El Gobierno Provisional: De tendencia liberal-burguesa, liderado inicialmente por figuras
moderadas y posteriormente por Aleksandr Kérenski. Pretendía instaurar una república parlamentaria occidental.
Los Sóviets: Consejos de obreros, campesinos y soldados organizados de manera democrática y directa, que
detentaban el verdadero poder fáctico en las calles y fábricas. El error histórico fatal del Gobierno Provisional fue
decidir mantener a Rusia dentro de la Primera Guerra Mundial, ignorando el clamor popular de paz y agudizando
el desabastecimiento. B. La Revolución de Octubre (La toma del poder bolchevique) Aprovechando el descrédito
absoluto del gobierno provisional y bajo el liderazgo táctico e intelectual de Vladimir Lenin y la organización
militar de León Trotski, el Partido Bolchevique ganó una enorme influencia en los sóviets bajo la poderosa
consigna: "Paz, pan y tierra". En la noche del 24 al 25 de octubre de 1917, las milicias bolcheviques (la Guardia
Roja) ejecutaron una insurrección armada perfectamente planificada en Petrogrado, tomando los puntos
estratégicos de la ciudad y asaltando el Palacio de Invierno, sede del Gobierno Provisional. Este golpe certero
derrocó al gabinete de Kérenski sin resistencia significativa, transfiriendo todo el poder a los sóviets.
Las consecuencias inmediatas y la transformación de Rusia
Una vez en el poder, los bolcheviques implementaron de manera fulminante medidas radicales para transformar
la estructura del país: Salida de la guerra: Se firmó el Tratado de Brest-Litovsk en marzo de 1918 con las potencias
centrales, cediendo vastos territorios a cambio de sacar a Rusia de la carnicería de la Primera Guerra Mundial.
Decretos revolucionarios: Se nacionalizaron la tierra, los bancos y las grandes industrias, entregando el control de
las fábricas a los comités obreros y legalizando la redistribución de la tierra agrícola entre el campesinado.
La Guerra Civil Rusa y el nacimiento de la URSS
La toma del poder por los bolcheviques no estuvo exenta de resistencia.
Entre 1918 y 1921, Rusia se vio sacudida por una cruenta y devastadora **Guerra Civil**:
El bando bolchevique (Ejército Rojo): Organizado magistralmente por León Trotski, defendía la supervivencia de
la revolución socialista.
El bando contrarrevolucionario (Ejército Blanco): Una coalición heterogénea integrada por monárquicos,
conservadores, liberales y mencheviques, que recibió además el apoyo militar y financiero directo de potencias
extranjeras (Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Japón) temerosas del contagio revolucionario. A pesar del
aislamiento, el hambre extrema y el colapso económico, el Ejército Rojo se impuso militarmente en 1921,
consolidando un férreo control político y centralizado del Estado. Como corolario de este proceso, en **diciembre
de 1922** se fundó oficialmente la **Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)**, configurándose como
el primer estado de inspiración socialista de la historia moderna.