Manual del Operador de Trauma en
ó
Atenci n Prehospitalaria
Basado en PHTLS 10ª Edición y Estándares Internacionales
Actualizados
Prólogo
Este manual ha sido diseñado como una guía integral para los operadores de trauma en
atención prehospitalaria, con un enfoque en los principios y prácticas actualizadas de la 10ª
edición del Prehospital Trauma Life Support (PHTLS). La atención prehospitalaria del trauma es
una disciplina crítica que requiere conocimientos sólidos, habilidades prácticas y un
pensamiento crítico para optimizar los resultados de los pacientes. Este programa de
capacitación de 4 meses, estructurado para sesiones dominicales, busca equipar a los
participantes con las herramientas necesarias para enfrentar eficazmente las emergencias
traumáticas.
El contenido se ha desarrollado considerando las últimas directrices y evidencia científica,
integrando conceptos clave de la evaluación, manejo y transporte de pacientes traumatizados.
Además, se han incorporado elementos de ética, prevención de lesiones y manejo de
situaciones especiales, preparando al operador para un amplio espectro de escenarios.
Módulo I: Fundamentos y Evaluación Inicial (Agosto)
Sesión 1 (16 Ago): Introducción al PHTLS, Historia y Principios de Oro del
Cuidado de Trauma
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Comprender la importancia y evolución del programa PHTLS en la atención prehospitalaria
del trauma.
Identificar los principios fundamentales que rigen el cuidado del paciente traumatizado en el
entorno prehospitalario.
Explicar la relevancia de los “Principios de Oro” del PHTLS en la toma de decisiones y el
manejo inicial.
Reconocer el papel del operador de trauma como parte integral del sistema de atención al
trauma.
1.1. Introducción al PHTLS: Historia y Evolución
El programa Prehospital Trauma Life Support (PHTLS), desarrollado por la National
Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT) en cooperación con el American
College of Surgeons Committee on Trauma (ACS-COT), ha sido el estándar de oro en la
educación del trauma prehospitalario por más de tres décadas [1]. Su creación surgió de la
necesidad de estandarizar y mejorar la atención a pacientes traumatizados en el campo,
reconociendo que las primeras horas tras una lesión son críticas para la supervivencia y el
pronóstico a largo plazo del paciente, un concepto conocido como la “hora dorada” o, más
precisamente, la “hora de oro” [2].
Desde su primera edición, PHTLS ha evolucionado continuamente, incorporando los avances
más recientes en la medicina del trauma y adaptándose a las necesidades cambiantes de los
proveedores de atención prehospitalaria. La 10ª edición del PHTLS, en la que se basa este
manual, refleja estas actualizaciones, incluyendo las últimas directrices del ACS National
Guidelines for the Field Triage of Injured Patients y una discusión avanzada sobre los desafíos
específicos del trauma [3].
El PHTLS no es solo un conjunto de protocolos, sino una filosofía que promueve el
pensamiento crítico y la toma de decisiones basada en la evaluación rápida y la fisiopatología
del trauma. Su enfoque principal es enseñar a los proveedores de atención prehospitalaria a
identificar lesiones que amenazan la vida y a intervenir de manera efectiva y oportuna,
maximizando las posibilidades de supervivencia del paciente antes de llegar al hospital.
1.2. Principios Fundamentales del Cuidado de Trauma Prehospitalario
El cuidado de trauma prehospitalario se rige por varios principios clave que buscan optimizar la
atención en un entorno a menudo caótico y con recursos limitados. Estos incluyen:
Seguridad: La seguridad del equipo de rescate, del paciente y de los transeúntes es
primordial. Ninguna intervención debe comprometer la seguridad del personal.
Evaluación Rápida y Sistemática: Utilizar un enfoque estandarizado (como el XABCDE)
para identificar y tratar rápidamente las lesiones que amenazan la vida.
Intervenciones Oportunas: Realizar las intervenciones críticas en el momento adecuado
para prevenir el deterioro del paciente.
Transporte Apropiado: Decidir el destino hospitalario más adecuado para el paciente,
considerando la gravedad de las lesiones y las capacidades del centro de trauma.
Comunicación Efectiva: Mantener una comunicación clara y concisa con el equipo, el
paciente (si es posible) y el personal del hospital receptor.
1.3. Los “Principios de Oro” del PHTLS
Los “Principios de Oro” del PHTLS son un conjunto de directrices esenciales que encapsulan la
filosofía del programa y guían la actuación del operador de trauma. Estos principios, aunque
pueden variar ligeramente en su formulación entre ediciones, mantienen su esencia y son la
base para un manejo exitoso del paciente traumatizado. A continuación, se presentan los
principios clave de la 10ª edición [4]:
1. Garantizar la seguridad del personal de atención prehospitalaria y del paciente. La
autoprotección es fundamental para poder brindar ayuda.
2. Evaluar la situación de la escena para determinar la necesidad de recursos
adicionales. Un reconocimiento temprano de los peligros y la necesidad de apoyo es
crucial.
3. Controlar cualquier hemorragia externa significativa. La hemorragia exanguinante es la
principal causa de muerte prevenible en trauma.
4. Utilizar el enfoque de la evaluación primaria (XABCDE) para identificar condiciones
que amenazan la vida. Un método sistemático asegura que no se pasen por alto lesiones
críticas.
5. Reconocer la física del trauma que produjo las lesiones (cinemática). Entender cómo
ocurrió la lesión ayuda a predecir y buscar lesiones ocultas.
6. Proporcionar un manejo adecuado de la vía aérea manteniendo la restricción del
movimiento espinal según esté indicado. La permeabilidad de la vía aérea es vital, y la
protección de la columna es una prioridad.
7. Apoyar la ventilación y administrar oxígeno para mantener una SpO2 ≥ 94%. Una
oxigenación adecuada es esencial para la función celular.
8. Proporcionar terapia básica para el shock, incluyendo la inmovilización adecuada de
las lesiones musculoesqueléticas y la restauración y mantenimiento de la
temperatura corporal normal. El control del shock y la prevención de la hipotermia son
fundamentales.
9. Aplicar los principios adecuados de restricción del movimiento espinal basándose en
las quejas del paciente, el estado mental y considerando el mecanismo de lesión. La
inmovilización debe ser selectiva y basada en la evidencia.
10. Para pacientes traumatizados críticamente, iniciar el transporte a la instalación más
adecuada lo antes posible después de la llegada del SEM a la escena. El tiempo es
crítico en el trauma grave.
11. Iniciar la reposición de líquidos en ruta al centro receptor según sea necesario para
restaurar la perfusión básica. La reanimación con líquidos debe ser juiciosa y orientada a
objetivos.
12. Determinar la historia clínica del paciente y realizar una evaluación secundaria
completa. Una vez estabilizado, se busca información adicional y se realiza una evaluación
más detallada.
1.4. El Operador de Trauma en el Sistema de Atención Prehospitalaria
El operador de trauma es un eslabón vital en la cadena de supervivencia del paciente
traumatizado. Su rol va más allá de la simple aplicación de técnicas; implica liderazgo,
comunicación, pensamiento crítico y la capacidad de trabajar bajo presión. La capacitación
continua, como la que ofrece este manual, es fundamental para mantener las habilidades y
conocimientos actualizados, garantizando la mejor atención posible en los momentos más
críticos.
Resumen y Perlas Clínicas
El PHTLS es el estándar global para la atención prehospitalaria del trauma, enfatizando el
pensamiento crítico.
La 10ª edición incorpora las últimas guías y evidencia científica.
La seguridad, la evaluación sistemática y las intervenciones oportunas son pilares del
cuidado prehospitalario.
Los “Principios de Oro” del PHTLS guían cada acción del operador de trauma, desde la
seguridad de la escena hasta el transporte definitivo.
El operador de trauma es un componente esencial del sistema, cuya capacitación y
habilidades impactan directamente en la supervivencia del paciente.
Preguntas de Autoevaluación
1. ¿Cuál es el objetivo principal del programa PHTLS?
2. Mencione al menos tres principios fundamentales del cuidado de trauma prehospitalario.
3. Explique la importancia de la “hora de oro” en el manejo del trauma.
4. Describa brevemente dos de los “Principios de Oro” del PHTLS y su aplicación práctica.
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. (Información obtenida de la
búsqueda inicial y snippets). [2] American College of Surgeons Committee on Trauma.
Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th Edition. American
College of Surgeons. (Referencia general para el concepto de hora dorada, complementario a
PHTLS). [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook) with …
[Link] [4] Prehospital Trauma Life
Support.
[Link]
Sesión 2 (23 Ago): Cinemática del Trauma (Física del Trauma) y Manejo de la
Escena
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Comprender los principios básicos de la física aplicados al trauma (cinemática).
Analizar los mecanismos de lesión más comunes y predecir los patrones de lesiones
asociados.
Aplicar los conceptos de cinemática para guiar la evaluación y el manejo del paciente.
Ejecutar un manejo seguro y eficiente de la escena del incidente.
2.1. Introducción a la Cinemática del Trauma
La cinemática del trauma es el proceso de analizar un evento traumático para determinar las
lesiones potenciales que un paciente puede haber sufrido. Se basa en los principios
fundamentales de la física, específicamente en las leyes del movimiento de Newton y el
principio de conservación de la energía. Comprender la cinemática permite al operador de
trauma anticipar lesiones que pueden no ser evidentes en la evaluación inicial, guiando así un
examen más exhaustivo y un manejo proactivo.
2.2. Principios Físicos del Trauma
La física del trauma se rige por tres conceptos clave:
1. Primera Ley de Newton (Inercia): Un cuerpo en reposo permanecerá en reposo, y un
cuerpo en movimiento continuará en movimiento a una velocidad constante y en línea recta,
a menos que una fuerza externa actúe sobre él. En un accidente automovilístico, por
ejemplo, el vehículo, los ocupantes y los órganos internos de los ocupantes viajan a la
misma velocidad. Cuando el vehículo se detiene bruscamente, los ocupantes continúan
moviéndose hasta que chocan con el interior del vehículo (o son detenidos por el cinturón
de seguridad), y sus órganos internos continúan moviéndose hasta que chocan con la
pared de la cavidad corporal.
2. Conservación de la Energía: La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. En
un trauma, la energía cinética (energía de movimiento) del objeto que impacta (o del cuerpo
que se mueve) se transfiere al cuerpo humano, causando daño tisular.
3. Energía Cinética (EC): La cantidad de energía cinética que posee un objeto en movimiento
se calcula mediante la fórmula: EC = 12 × masa × velocidad2 . Esta fórmula demuestra
que la velocidad tiene un impacto mucho mayor en la energía cinética (y, por lo tanto, en el
potencial de lesión) que la masa. Un aumento en la velocidad cuadruplica la energía
cinética.
2.3. Mecanismos de Lesión (MDL)
El mecanismo de lesión (MDL) describe cómo se aplicó la fuerza al cuerpo. Los MDL se
clasifican generalmente en dos categorías principales: trauma contuso y trauma penetrante.
2.3.1. Trauma Contuso
El trauma contuso ocurre cuando la fuerza se aplica sobre un área amplia, sin penetrar la piel.
Las lesiones resultan de la compresión, el cizallamiento o la desaceleración rápida.
Colisiones Vehiculares: Son una causa común de trauma contuso. Es crucial analizar el
tipo de impacto (frontal, lateral, trasero, vuelco) para predecir las lesiones.
Impacto Frontal: El ocupante puede seguir dos trayectorias: “hacia arriba y por encima”
(lesiones en cabeza, cuello, tórax, abdomen) o “hacia abajo y por debajo” (lesiones en
rodillas, fémures, pelvis, cadera).
Impacto Lateral (T-bone): El vehículo es golpeado por el costado. Las lesiones comunes
incluyen trauma en la cabeza, cuello, tórax (costillas, pulmones, corazón), abdomen
(bazo, hígado) y pelvis del lado del impacto.
Impacto Trasero: A menudo causa lesiones por “latigazo cervical” (hiperextensión
seguida de hiperflexión del cuello).
Vuelco: Los ocupantes pueden sufrir múltiples impactos en diferentes direcciones,
aumentando el riesgo de lesiones graves, especialmente si son expulsados del
vehículo.
Caídas: La gravedad de la lesión depende de la altura de la caída, la superficie de impacto
y la parte del cuerpo que golpea primero. Las caídas desde alturas significativas
(generalmente más de 3 veces la altura del paciente) se consideran graves. El “síndrome
de Don Juan” (caída sobre los pies) puede causar fracturas de calcáneo, tobillo,
tibia/peroné, fémur, pelvis y columna lumbar.
Impactos Directos: Golpes con objetos contundentes (bates, puños, etc.) causan lesiones
localizadas por compresión y cizallamiento.
2.3.2. Trauma Penetrante
El trauma penetrante ocurre cuando un objeto perfora la piel y entra en el cuerpo. La gravedad
de la lesión depende de la energía cinética del objeto y de las estructuras anatómicas que
atraviesa.
Armas de Baja Energía (Cuchillos, picahielos): Causan daño principalmente a lo largo
del trayecto del objeto. La lesión se limita a las estructuras directamente cortadas o
perforadas.
Armas de Media y Alta Energía (Armas de fuego): Las balas causan daño no solo a lo
largo de su trayectoria (cavidad permanente), sino también por la onda de choque que se
propaga a través de los tejidos circundantes (cavidad temporal). Las balas de alta velocidad
(rifles) crean cavidades temporales mucho más grandes y causan un daño tisular más
extenso que las balas de baja velocidad (pistolas).
2.4. Manejo de la Escena
El manejo de la escena es el primer paso crítico en cualquier respuesta a un trauma. Una
escena mal gestionada puede poner en peligro al personal de rescate, al paciente y a los
transeúntes, y puede retrasar la atención vital.
2.4.1. Evaluación de la Escena
Al llegar a la escena, el operador de trauma debe realizar una evaluación rápida y sistemática:
1. Seguridad de la Escena: ¿Es segura la escena para el personal de rescate? Identificar
peligros potenciales (tráfico, fuego, materiales peligrosos, cables eléctricos, personas
violentas). Si la escena no es segura, no entrar hasta que sea asegurada por el personal
adecuado (policía, bomberos).
2. Naturaleza del Incidente / Mecanismo de Lesión: ¿Qué pasó? Observar la escena para
determinar el MDL (daños en vehículos, altura de la caída, tipo de arma).
3. Número de Pacientes: ¿Cuántos pacientes hay? Si el número de pacientes excede los
recursos disponibles, se debe declarar un incidente con múltiples víctimas (IMV) y solicitar
recursos adicionales inmediatamente.
4. Recursos Adicionales: ¿Se necesitan recursos adicionales (rescate técnico, soporte
aéreo, materiales peligrosos)? Solicitar estos recursos lo antes posible.
2.4.2. Control de la Escena
Una vez que la escena es segura, el operador de trauma debe establecer el control:
Establecer un Perímetro: Delimitar el área de trabajo para mantener a los transeúntes
alejados y proteger la evidencia.
Coordinación con Otras Agencias: Trabajar en conjunto con la policía, los bomberos y
otros servicios de emergencia para garantizar una respuesta coordinada.
Triaje: Si hay múltiples pacientes, iniciar el proceso de triaje para priorizar la atención y el
transporte.
Resumen y Perlas Clínicas
La cinemática del trauma utiliza los principios de la física para predecir lesiones basadas en
el mecanismo de lesión.
La velocidad tiene un impacto mucho mayor en la energía cinética que la masa.
En colisiones vehiculares, analizar el tipo de impacto (frontal, lateral, trasero, vuelco) es
crucial para anticipar lesiones.
El trauma penetrante por armas de alta energía causa daño extenso debido a la cavitación
temporal.
La seguridad de la escena es la máxima prioridad; nunca entrar en una escena insegura.
Una evaluación rápida de la escena determina la necesidad de recursos adicionales y la
activación de protocolos de IMV.
Preguntas de Autoevaluación
1. Explique la Primera Ley de Newton y cómo se aplica a un accidente automovilístico.
2. ¿Por qué la velocidad es un factor más crítico que la masa en la determinación de la
energía cinética?
3. Describa los dos patrones de trayectoria comunes en un impacto frontal y las lesiones
asociadas a cada uno.
4. ¿Cuál es la diferencia principal en el daño tisular causado por un arma blanca (baja
energía) frente a un arma de fuego de alta velocidad?
5. ¿Cuáles son los cuatro componentes principales de la evaluación de la escena?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] 🎙️
PHTLS 10th Edition:
🎧
Changes in Trauma Care . [Link] (Referencia
sobre cinemática del trauma y leyes de la física).
Sesión 3 (30 Ago): Fisiología de la Vida y la Muerte: Shock y Fisiopatología
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Describir la fisiología normal del sistema circulatorio y su papel en la perfusión tisular.
Definir el shock y explicar su fisiopatología a nivel celular y sistémico.
Identificar los diferentes tipos de shock en el contexto del trauma y sus características
distintivas.
Reconocer los signos y síntomas tempranos y tardíos del shock.
Comprender los principios del manejo prehospitalario del shock.
3.1. Fisiología Normal: Perfusión Tisular y Homeostasis
Para entender el shock, es fundamental comprender la fisiología normal del cuerpo,
especialmente cómo los tejidos y órganos reciben el oxígeno y los nutrientes necesarios para
funcionar. Este proceso se conoce como perfusión tisular.
El sistema circulatorio, compuesto por el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre, es el
encargado de mantener la perfusión. El corazón bombea la sangre oxigenada y rica en
nutrientes a través de las arterias hacia los capilares, donde se produce el intercambio con las
células. La sangre desoxigenada y con productos de desecho regresa al corazón a través de
las venas.
La homeostasis es la capacidad del cuerpo para mantener un equilibrio interno estable a pesar
de los cambios externos. En el contexto de la perfusión, esto significa mantener una presión
arterial adecuada, un volumen sanguíneo suficiente y una función cardíaca eficiente para
asegurar que todas las células reciban lo que necesitan. Cuando este equilibrio se altera, el
cuerpo entra en un estado de disfunción que puede llevar al shock.
3.2. Definición y Fisiopatología del Shock
El shock se define como un estado de hipoperfusión tisular generalizada, donde el
suministro de oxígeno y nutrientes a las células es insuficiente para satisfacer sus demandas
metabólicas. Esto lleva a un metabolismo anaeróbico, acumulación de productos de desecho
(como el ácido láctico) y, eventualmente, a la disfunción y muerte celular si no se corrige a
tiempo.
La fisiopatología del shock implica una cascada de eventos:
1. Insuficiencia Circulatoria: El problema central es una falla en el sistema circulatorio para
entregar sangre adecuadamente a los tejidos.
2. Hipoxia Celular: Las células no reciben suficiente oxígeno, lo que las obliga a cambiar a la
producción de energía sin oxígeno (metabolismo anaeróbico).
3. Acidosis Metabólica: El metabolismo anaeróbico produce ácido láctico, que se acumula y
reduce el pH de la sangre (acidosis).
4. Disfunción Celular: La acidosis y la falta de energía afectan la función de las bombas
celulares, llevando a la hinchazón celular y la liberación de enzimas destructivas.
5. Falla Orgánica: Si el shock persiste, la disfunción celular se extiende a los órganos,
llevando a la falla de múltiples órganos y, finalmente, a la muerte.
3.3. Tipos de Shock en Trauma
En el contexto del trauma, los tipos de shock más relevantes son:
3.3.1. Shock Hipovolémico (Hemorrágico)
Es el tipo de shock más común en pacientes traumatizados. Ocurre debido a una pérdida
significativa de volumen sanguíneo (hemorragia). La disminución del volumen circulante reduce
el retorno venoso al corazón, disminuye el gasto cardíaco y, por ende, la perfusión tisular.
Causas: Hemorragias externas severas, hemorragias internas (tórax, abdomen, pelvis,
fémur).
Fisiopatología: El cuerpo intenta compensar aumentando la frecuencia cardíaca, la
contractilidad miocárdica y la vasoconstricción periférica para redirigir la sangre a órganos
vitales. Sin embargo, si la pérdida de sangre es masiva, estos mecanismos compensatorios
fallan.
3.3.2. Shock Obstructivo
Resulta de una obstrucción física al flujo sanguíneo hacia o desde el corazón, impidiendo que el
corazón bombee sangre eficazmente.
Causas en Trauma: Neumotórax a tensión, taponamiento cardíaco, hemotórax masivo.
Fisiopatología: La presión externa sobre el corazón o los grandes vasos impide el llenado
cardíaco (neumotórax a tensión, taponamiento) o el vaciado (embolia pulmonar masiva,
aunque menos común en trauma agudo). Esto reduce drásticamente el gasto cardíaco.
3.3.3. Shock Distributivo (Neurogénico y Séptico)
Se caracteriza por una vasodilatación generalizada que provoca una distribución inadecuada
del volumen sanguíneo, a pesar de que el volumen total puede ser normal o incluso elevado.
En trauma, el más relevante es el shock neurogénico.
Shock Neurogénico: Ocurre por una lesión de la médula espinal (generalmente por
encima de T6) que interrumpe el control simpático del tono vascular. Esto lleva a una
vasodilatación masiva y bradicardia (a diferencia de la taquicardia compensatoria en otros
shocks).
Causas: Lesión medular traumática.
Fisiopatología: Pérdida del tono simpático, lo que resulta en vasodilatación y
acumulación de sangre en la periferia, disminuyendo el retorno venoso y el gasto
cardíaco.
Shock Séptico: Aunque menos común en la fase aguda del trauma, puede desarrollarse en
pacientes con lesiones graves y contaminación, o en fases tardías. Es causado por una
respuesta inflamatoria sistémica a una infección, que lleva a vasodilatación y disfunción
miocárdica.
3.3.4. Shock Cardiogénico
Ocurre cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades
del cuerpo, a pesar de un volumen sanguíneo adecuado.
Causas en Trauma: Contusión miocárdica severa, infarto agudo de miocardio (raro como
causa primaria en trauma agudo, pero puede ser un factor contribuyente en pacientes con
enfermedad cardíaca preexistente).
Fisiopatología: Falla de la bomba cardíaca, lo que reduce el gasto cardíaco y la perfusión.
3.4. Signos y Síntomas del Shock
El reconocimiento temprano del shock es vital. Los signos y síntomas varían según el tipo y la
etapa del shock, pero algunos son comunes:
Signo/Síntoma Temprano (Compensado) Tardío (Descompensado)
Estado Mental Ansiedad, agitación, confusión leve Letargo, estupor, coma
Piel Pálida, fría, húmeda (excepto Cianótica, moteada, muy fría
shock neurogénico)
Frecuencia Taquicardia (aumentada) Taquicardia severa,
Cardíaca bradicardia (en shock
neurogénico)
Presión Arterial Normal o ligeramente disminuida Hipotensión (disminuida)
(estrechamiento de la presión de
pulso)
Relleno Capilar Retrasado (>2 segundos) Muy retrasado o ausente
Frecuencia Taquipnea (aumentada) Respiraciones superficiales e
Respiratoria irregulares
Diuresis Disminuida Anuria (ausencia de orina)
Nota: En el shock neurogénico, la piel puede estar caliente y seca, y la frecuencia cardíaca
puede ser normal o baja debido a la interrupción del sistema nervioso simpático.
3.5. Manejo Prehospitalario del Shock
El manejo prehospitalario del shock se centra en detener la causa subyacente (si es posible),
optimizar la oxigenación y la perfusión, y preparar al paciente para el transporte rápido al centro
de trauma adecuado.
1. Control de Hemorragias: La prioridad número uno en el shock hipovolémico. Aplicar
presión directa, torniquetes o agentes hemostáticos según sea necesario.
2. Manejo de la Vía Aérea y Ventilación: Asegurar una vía aérea permeable y una ventilación
adecuada. Administrar oxígeno suplementario para mantener SpO2 ≥ 94%.
3. Posición del Paciente: Colocar al paciente en posición supina. La elevación de las piernas
(posición de Trendelenburg modificada) puede ser útil, pero no debe retrasar otras
intervenciones.
4. Control de la Temperatura: Prevenir la hipotermia cubriendo al paciente con mantas
térmicas. La hipotermia empeora la coagulopatía y la acidosis.
5. Acceso Intravenoso y Fluidoterapia: Establecer uno o dos accesos intravenosos de gran
calibre. La fluidoterapia debe ser juiciosa, utilizando soluciones cristaloides isotónicas (ej.
Ringer Lactato o Solución Salina Normal). El objetivo es restaurar la perfusión básica, no
normalizar completamente la presión arterial (hipotensión permisiva en hemorragia
controlada).
6. Monitoreo Continuo: Evaluar constantemente el estado mental, la frecuencia cardíaca, la
presión arterial, la frecuencia respiratoria y el relleno capilar.
7. Transporte Rápido: El transporte definitivo a un centro de trauma es crucial. “Cargar y
llevar” (Load and Go) a pacientes en shock grave.
Resumen y Perlas Clínicas
El shock es una hipoperfusión tisular generalizada que lleva a la disfunción celular.
Los principales tipos de shock en trauma son hipovolémico (hemorrágico), obstructivo y
neurogénico.
La taquicardia, piel pálida/fría/húmeda y alteración del estado mental son signos clave de
shock compensado.
La hipotensión es un signo tardío de shock descompensado.
El manejo prehospitalario se enfoca en controlar la hemorragia, asegurar vía
aérea/ventilación, prevenir hipotermia y transportar rápidamente.
La fluidoterapia debe ser juiciosa, buscando la hipotensión permisiva en hemorragias no
controladas.
Preguntas de Autoevaluación
1. Defina shock y explique por qué es una condición que amenaza la vida.
2. ¿Cuál es el tipo de shock más común en trauma y cuáles son sus causas principales?
3. Describa las diferencias clave en los signos vitales entre el shock hipovolémico y el shock
neurogénico.
4. ¿Por qué es importante la “hipotensión permisiva” en el manejo prehospitalario de ciertos
pacientes con trauma?
5. Mencione tres intervenciones críticas en el manejo prehospitalario del shock.
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]
Sesión 4 (06 Sep): Evaluación y Manejo del Paciente (XABCDE)
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Aplicar el enfoque sistemático XABCDE para la evaluación inicial del paciente traumatizado.
Identificar y manejar las amenazas a la vida de forma prioritaria.
Realizar una evaluación secundaria completa y dirigida.
Comprender la importancia de la reevaluación continua y el transporte definitivo.
4.1. El Enfoque Sistemático XABCDE en Trauma
El XABCDE es un acrónimo mnemotécnico que representa el orden de prioridad en la
evaluación y manejo del paciente traumatizado en el entorno prehospitalario. Este enfoque
sistemático asegura que las condiciones que amenazan la vida sean identificadas y tratadas de
manera inmediata, maximizando las posibilidades de supervivencia del paciente. Cada letra
representa un paso crítico:
X - Exsanguination (Hemorragia Exsanguinante): Control de hemorragias masivas
externas.
A - Airway (Vía Aérea): Permeabilidad de la vía aérea con control de la columna cervical.
B - Breathing (Ventilación): Evaluación y manejo de la respiración y ventilación.
C - Circulation (Circulación): Evaluación y manejo de la circulación, incluyendo shock y
control de hemorragias no exsanguinantes.
D - Disability (Déficit Neurológico): Evaluación neurológica rápida.
E - Exposure (Exposición): Exposición completa del paciente y prevención de la
hipotermia.
4.2. Evaluación Primaria (XABCDE)
La evaluación primaria es un proceso rápido (generalmente de 1 a 2 minutos) para identificar y
tratar las lesiones que amenazan la vida de forma inmediata.
4.2.1. X - Hemorragia Exsanguinante
La hemorragia masiva es la principal causa de muerte prevenible en trauma. Debe ser
identificada y controlada antes de cualquier otra intervención.
Identificación: Buscar sangrado pulsátil o a chorro, grandes charcos de sangre, o
amputaciones traumáticas.
Manejo:
Presión Directa: Aplicar presión firme y directa sobre la herida.
Torniquete: Si la presión directa es ineficaz o inviable en una extremidad, aplicar un
torniquete proximal a la herida y apretar hasta que cese el sangrado.
Agentes Hemostáticos: Considerar el uso de apósitos hemostáticos en heridas no
compresibles o cuando el torniquete no es aplicable.
4.2.2. A - Vía Aérea con Control de la Columna Cervical
Una vía aérea permeable es esencial para la oxigenación. Siempre asumir una lesión de la
columna cervical en trauma significativo.
Evaluación: ¿Está la vía aérea permeable? ¿Hay ruidos anormales (estridor, ronquidos,
gorgoteo)? ¿Hay cuerpos extraños, sangre o vómito?
Manejo:
Maniobras Manuales: Elevación del mentón (chin lift) o tracción mandibular (jaw thrust)
sin hiperextensión del cuello.
Aspiración: Eliminar sangre, vómito o secreciones.
Dispositivos Adjuntos: Cánulas orofaríngeas (OPA) o nasofaríngeas (NPA).
Vía Aérea Avanzada: Si es necesario, considerar intubación orotraqueal o
cricotiroidotomía quirúrgica (según el nivel de capacitación y protocolos).
Control Cervical: Mantener la inmovilización manual en línea de la columna cervical
hasta que se aplique un collarín cervical y se asegure al paciente en una tabla espinal o
dispositivo de inmovilización.
4.2.3. B - Respiración y Ventilación
Evaluar la capacidad del paciente para respirar y ventilar adecuadamente.
Evaluación: Observar la frecuencia y profundidad de la respiración, simetría del
movimiento torácico, uso de músculos accesorios, ruidos respiratorios (auscultación),
presencia de lesiones torácicas (heridas penetrantes, contusiones, crepitación).
Manejo de Amenazas a la Vida:
Neumotórax a Tensión: Descompresión con aguja.
Neumotórax Abierto (Herida Torácica Penetrante): Cubrir con apósito oclusivo de
tres lados.
Hemotórax Masivo: Requiere transporte rápido y manejo definitivo en hospital.
Tórax Flail: Estabilización del segmento inestable y soporte ventilatorio.
Soporte Ventilatorio: Administrar oxígeno suplementario (mascarilla con reservorio) y,
si es necesario, ventilación con bolsa-mascarilla (BVM).
4.2.4. C - Circulación y Control de Hemorragias
Evaluar la perfusión y controlar cualquier sangrado restante.
Evaluación: Pulso (frecuencia, ritmo, calidad), color y temperatura de la piel, relleno capilar,
presión arterial (si el tiempo lo permite), presencia de sangrado interno o externo no
controlado.
Manejo:
Control de Hemorragias: Continuar con el control de cualquier hemorragia externa no
controlada. Considerar vendajes compresivos.
Manejo del Shock: Iniciar fluidoterapia con cristaloides (hipotensión permisiva),
prevenir la hipotermia.
Acceso Intravenoso: Establecer accesos IV de gran calibre.
4.2.5. D - Déficit Neurológico
Realizar una evaluación neurológica rápida para determinar el nivel de conciencia y la función
motora/sensorial.
Evaluación:
AVPU: Alerta, Responde a Estímulos Verbales, Responde a Estímulos Dolorosos,
Inconsciente.
Escala de Coma de Glasgow (GCS): Evaluar apertura ocular, respuesta verbal y
respuesta motora. Un GCS < 14 indica trauma craneoencefálico moderado a severo.
Pupilas: Tamaño, simetría y reactividad a la luz.
Manejo: Proteger la vía aérea en pacientes con alteración del nivel de conciencia.
Monitorear continuamente el GCS.
4.2.6. E - Exposición y Control Ambiental
Exponer completamente al paciente para identificar todas las lesiones y prevenir la hipotermia.
Exposición: Retirar la ropa del paciente, cortándola si es necesario, para realizar un
examen completo de la cabeza a los pies.
Control Ambiental: Cubrir al paciente con mantas térmicas o sábanas para prevenir la
pérdida de calor. La hipotermia es una complicación grave en trauma y empeora la
coagulopatía y la acidosis.
4.3. Evaluación Secundaria
Una vez completada la evaluación primaria y estabilizadas las amenazas a la vida, se realiza
una evaluación secundaria más detallada, si el tiempo y la condición del paciente lo permiten.
Esta incluye:
Historia SAMPLE: Signos y síntomas, Alergias, Medicamentos, Patologías previas, Última
ingesta, Eventos relacionados con el trauma.
Examen Físico Detallado: De la cabeza a los pies, buscando lesiones que no fueron
evidentes en la evaluación primaria.
Monitoreo Continuo: Signos vitales, SpO2, capnografía (si disponible), GCS.
4.4. Reevaluación Continua y Transporte Definitivo
La condición del paciente traumatizado puede cambiar rápidamente. Por lo tanto, la
reevaluación continua de la evaluación primaria y los signos vitales es crucial. El transporte al
centro de trauma adecuado debe ser una prioridad, especialmente para pacientes con trauma
grave (“cargar y llevar”).
Resumen y Perlas Clínicas
El enfoque XABCDE es la piedra angular de la evaluación inicial del trauma, priorizando las
amenazas a la vida.
El control de la hemorragia exsanguinante (X) es la primera prioridad.
Mantener una vía aérea permeable con control cervical (A) es vital.
Evaluar y manejar la respiración y ventilación (B) para identificar lesiones torácicas graves.
Evaluar la circulación © y manejar el shock, aplicando hipotensión permisiva si es
apropiado.
Realizar una evaluación neurológica rápida (D) con AVPU/GCS y pupilas.
Exponer completamente al paciente (E) y prevenir la hipotermia.
La evaluación secundaria y la reevaluación continua son fundamentales para detectar
cambios y lesiones adicionales.
El transporte rápido al centro de trauma es crítico para pacientes graves.
Preguntas de Autoevaluación
1. Enumere los pasos del XABCDE y explique la importancia de su orden.
2. ¿Qué intervenciones se realizan para controlar una hemorragia exsanguinante en una
extremidad?
3. ¿Cómo se evalúa la vía aérea en un paciente traumatizado y qué maniobras manuales se
utilizan para mantenerla permeable?
4. Mencione al menos tres lesiones torácicas que amenazan la vida y su manejo
prehospitalario.
5. ¿Qué información se busca en la evaluación neurológica rápida (D) y por qué es importante
prevenir la hipotermia (E)?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]
Módulo II: Soporte Vital Básico y Avanzado en Trauma (Septiembre)
Sesión 5 (13 Sep): Manejo de la Vía Aérea y Ventilación
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Evaluar rápidamente la permeabilidad de la vía aérea en un paciente traumatizado.
Aplicar técnicas básicas y avanzadas para el manejo de la vía aérea, manteniendo la
protección cervical.
Identificar y corregir problemas de ventilación que amenazan la vida.
Administrar oxigenoterapia adecuada y soporte ventilatorio.
5.1. Evaluación de la Vía Aérea
La evaluación de la vía aérea es el primer paso crítico después del control de hemorragias
exsanguinantes (X) en el enfoque XABCDE. Una vía aérea comprometida puede llevar
rápidamente a la hipoxia cerebral y la muerte. La evaluación debe ser rápida y continua.
Signos de Vía Aérea Obstruida o Comprometida:
Ruidos Anormales: Estridor (obstrucción de vía aérea superior), ronquidos (relajación de la
lengua), gorgoteo (líquidos en vía aérea), sibilancias.
Movimiento Torácico Anormal: Ausencia de movimiento, movimiento paradójico, uso de
músculos accesorios.
Alteración del Nivel de Conciencia: Un paciente inconsciente tiene un alto riesgo de
obstrucción de la vía aérea por la lengua.
Cianosis: Coloración azulada de la piel y mucosas (signo tardío de hipoxia).
Cuerpos Extraños: Sangre, vómito, dientes rotos, objetos extraños.
5.2. Manejo Básico de la Vía Aérea con Protección Cervical
Siempre asumir una lesión de la columna cervical en pacientes con trauma significativo,
especialmente en aquellos con alteración del nivel de conciencia o trauma por encima de las
clavículas. La protección cervical es primordial.
5.2.1. Maniobras Manuales
Tracción Mandibular (Jaw Thrust): Es la maniobra preferida en trauma. Se coloca una
mano a cada lado de la cabeza del paciente para estabilizar la columna cervical, y con los
dedos se tracciona la mandíbula hacia adelante, elevándola para separar la lengua de la
pared posterior de la faringe. No se debe hiperextender el cuello.
Elevación del Mentón (Chin Lift): Solo si se ha descartado lesión cervical o si la tracción
mandibular no es efectiva y no hay sospecha de lesión cervical. Se eleva el mentón
suavemente con una mano mientras la otra estabiliza la frente.
5.2.2. Aspiración
La presencia de sangre, vómito o secreciones puede obstruir la vía aérea. Utilizar un aspirador
de gran calibre con una cánula rígida (Yankauer) para limpiar la vía aérea de forma rápida y
efectiva.
5.2.3. Dispositivos Adjuntos
Cánula Orofaringea (OPA): Se utiliza en pacientes inconscientes sin reflejo nauseoso.
Mantiene la lengua alejada de la pared posterior de la faringe. Debe insertarse
correctamente para evitar empujar la lengua hacia atrás.
Cánula Nasofaríngea (NPA): Se utiliza en pacientes conscientes o semiconscientes con
reflejo nauseoso intacto. Se inserta lubricada a través de la fosa nasal. Contraindicada en
trauma facial severo o sospecha de fractura de base de cráneo.
5.3. Manejo Avanzado de la Vía Aérea
Estas técnicas requieren entrenamiento avanzado y deben ser realizadas por personal
calificado.
Intubación Orotraqueal (IOT): Considerada el estándar de oro para asegurar la vía aérea.
Permite la ventilación controlada, la protección contra la aspiración y la administración de
medicamentos. Requiere visualización directa de las cuerdas vocales.
Dispositivos Supraglóticos (DSG): Como la mascarilla laríngea (ML) o el tubo laríngeo.
Son alternativas a la IOT cuando esta es difícil o imposible, o cuando el personal no está
entrenado en IOT. No protegen completamente contra la aspiración.
Cricotiroidotomía Quirúrgica: Es la vía aérea de rescate definitiva cuando todas las
demás opciones han fallado (vía aérea “no se puede intubar, no se puede ventilar”). Implica
la creación de una abertura quirúrgica en la membrana cricotiroidea para insertar un tubo en
la tráquea.
5.4. Evaluación de la Ventilación y Respiración
Una vez asegurada la vía aérea, se debe evaluar la eficacia de la respiración.
Signos de Ventilación Inadecuada:
Frecuencia Respiratoria Anormal: Muy rápida (taquipnea) o muy lenta (bradipnea).
Esfuerzo Respiratorio Aumentado: Aleteo nasal, retracciones intercostales, uso de
músculos accesorios.
Movimiento Torácico Asimétrico: Puede indicar neumotórax, hemotórax o tórax flail.
Ruidos Respiratorios Disminuidos o Ausentes: En uno o ambos campos pulmonares.
Pulso Oximetría (SpO2) Baja: Indicador de hipoxemia.
Capnografía (EtCO2) Anormal: Indicador de problemas de ventilación o perfusión.
5.5. Manejo de Problemas de Ventilación que Amenazan la Vida
Neumotórax a Tensión: Acumulación de aire en el espacio pleural que colapsa el pulmón y
desvía el mediastino, comprometiendo el retorno venoso al corazón. Se manifiesta con
dificultad respiratoria severa, taquicardia, hipotensión, ausencia de ruidos respiratorios en el
lado afectado, desviación traqueal (signo tardío) y distensión de las venas del cuello.
Manejo: Descompresión con aguja (toracostomía con aguja) en el segundo espacio
intercostal, línea medioclavicular, o quinto espacio intercostal, línea axilar anterior.
Neumotórax Abierto (Herida Torácica Penetrante): Herida en la pared torácica que
permite la entrada y salida de aire, comprometiendo la ventilación. Manejo: Cubrir la herida
con un apósito oclusivo de tres lados (oclusivo en tres lados y abierto en uno para permitir
la salida de aire y evitar un neumotórax a tensión).
Hemotórax Masivo: Acumulación rápida de más de 1500 ml de sangre en el espacio
pleural. Se manifiesta con shock hipovolémico, dificultad respiratoria, ruidos respiratorios
disminuidos o ausentes en el lado afectado, y matidez a la percusión. Manejo: Transporte
rápido al centro de trauma para toracostomía con tubo. El manejo prehospitalario se centra
en el soporte circulatorio.
Tórax Flail: Fractura de tres o más costillas adyacentes en dos o más lugares, creando un
segmento de la pared torácica que se mueve de forma paradójica durante la respiración.
Manejo: Estabilización del segmento inestable (con presión manual o vendaje compresivo
suave) y soporte ventilatorio (oxígeno, analgesia, y si es necesario, ventilación con presión
positiva).
5.6. Oxigenoterapia y Soporte Ventilatorio
Oxigenoterapia: Administrar oxígeno suplementario a todos los pacientes traumatizados
con dificultad respiratoria, hipoxemia o signos de shock. Utilizar mascarilla con reservorio a
10-15 L/min para mantener SpO2 ≥ 94%.
Ventilación con Presión Positiva: Si el paciente tiene una ventilación inadecuada
(frecuencia respiratoria muy baja o muy alta, volumen corriente insuficiente), se debe asistir
la ventilación con una bolsa-mascarilla (BVM) conectada a oxígeno suplementario. La
frecuencia de ventilación debe ser de 10-12 respiraciones por minuto en adultos.
Resumen y Perlas Clínicas
La evaluación de la vía aérea es crucial y debe ser continua.
La tracción mandibular es la maniobra manual preferida en trauma para abrir la vía aérea,
manteniendo la protección cervical.
Las cánulas orofaríngeas y nasofaríngeas son dispositivos básicos útiles en pacientes
seleccionados.
La intubación orotraqueal es el método definitivo para asegurar la vía aérea, pero requiere
entrenamiento avanzado.
Identificar y tratar rápidamente el neumotórax a tensión, neumotórax abierto, hemotórax
masivo y tórax flail.
Administrar oxígeno suplementario y soporte ventilatorio según sea necesario.
Preguntas de Autoevaluación
1. Mencione tres signos de una vía aérea comprometida.
2. ¿Cuál es la maniobra manual preferida para abrir la vía aérea en un paciente traumatizado
y por qué?
3. ¿Cuándo está contraindicada la cánula nasofaríngea?
4. Describa el manejo prehospitalario de un neumotórax a tensión.
5. ¿Qué es el tórax flail y cómo se maneja inicialmente?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
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Sesión 6 (20 Sep): Trauma de Cabeza y Cuello
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Identificar los mecanismos de lesión comunes en trauma de cabeza y cuello.
Reconocer los signos y síntomas de lesiones intracraneales y de la columna cervical.
Aplicar las técnicas adecuadas para el manejo prehospitalario del trauma de cabeza y
cuello, incluyendo la inmovilización cervical.
Comprender la importancia de la monitorización neurológica continua.
6.1. Anatomía y Fisiología Básica de Cabeza y Cuello
La cabeza y el cuello albergan estructuras vitales como el cerebro, el tronco encefálico, la
médula espinal, las vías respiratorias superiores, los grandes vasos sanguíneos y los nervios
craneales. Debido a su ubicación y la complejidad de sus estructuras, las lesiones en esta
región pueden ser devastadoras.
Cerebro: Órgano altamente sensible a la hipoxia y la hipoperfusión. Protegido por el cráneo
y las meninges.
Médula Espinal: Parte del sistema nervioso central que transmite señales entre el cerebro
y el resto del cuerpo. Protegida por la columna vertebral.
Vía Aérea: Faringe, laringe, tráquea. Crucial para la respiración.
Vasos Sanguíneos: Arterias carótidas y vertebrales, venas yugulares. Suministran sangre
al cerebro y la cabeza.
6.2. Mecanismos de Lesión en Trauma de Cabeza y Cuello
Los mecanismos de lesión más comunes incluyen:
Impacto Directo: Golpes, caídas, agresiones.
Aceleración/Desaceleración: Accidentes automovilísticos, caídas desde altura. Pueden
causar lesiones por cizallamiento y contusión cerebral.
Penetración: Heridas por arma blanca o de fuego.
Compresión: Lesiones por aplastamiento.
6.3. Trauma Craneoencefálico (TCE)
El TCE es una de las principales causas de muerte y discapacidad en pacientes traumatizados.
Se clasifica según la Escala de Coma de Glasgow (GCS) en leve (13-15), moderado (9-12) y
grave (3-8).
6.3.1. Tipos de Lesiones Intracraneales
Conmoción Cerebral: Alteración transitoria de la función cerebral sin daño estructural
evidente.
Contusión Cerebral: Hematoma o hemorragia en el tejido cerebral.
Hematoma Epidural: Acumulación de sangre entre la duramadre y el cráneo,
generalmente arterial. Puede tener un “intervalo lúcido” seguido de deterioro rápido.
Hematoma Subdural: Acumulación de sangre entre la duramadre y la aracnoides,
generalmente venoso. Puede ser agudo, subagudo o crónico.
Hemorragia Subaracnoidea Traumática: Sangrado en el espacio subaracnoideo.
Lesión Axonal Difusa (LAD): Daño generalizado a los axones cerebrales, común en
lesiones por aceleración/desaceleración.
6.3.2. Signos y Síntomas de TCE
Alteración del Nivel de Conciencia: Desde confusión leve hasta coma profundo.
Cefalea: Dolor de cabeza.
Náuseas y Vómitos.
Convulsiones.
Signos de Fractura de Base de Cráneo: Ojos de mapache (equimosis periorbitaria), signo
de Battle (equimosis retroauricular), rinorrea o otorraquia de LCR.
Signos de Herniación Cerebral (Triada de Cushing): Hipertensión, bradicardia,
respiración irregular (signos tardíos y graves de aumento de la presión intracraneal).
Anisocoria: Pupilas de diferente tamaño.
6.4. Trauma de Columna Cervical
Las lesiones de la columna cervical pueden resultar en daño a la médula espinal, llevando a
parálisis y disfunción de órganos. Siempre se debe sospechar una lesión cervical en trauma
significativo.
6.4.1. Mecanismos de Lesión
Hiperflexión/Hiperextensión: Movimientos extremos del cuello.
Compresión Axial: Caídas sobre la cabeza o los pies.
Rotación/Cizallamiento.
6.4.2. Signos y Síntomas
Dolor o Sensibilidad en el Cuello.
Déficit Neurológico: Debilidad, parálisis, entumecimiento, hormigueo en extremidades.
Shock Neurogénico: Hipotensión con bradicardia y piel caliente/seca (lesión medular alta).
Priapismo: Erección persistente en hombres (signo de lesión medular).
Dificultad Respiratoria: Lesión de la médula espinal a nivel cervical alto (C3-C5) puede
afectar el nervio frénico y la respiración.
6.5. Manejo Prehospitalario del Trauma de Cabeza y Cuello
El objetivo principal es prevenir el daño secundario al cerebro y la médula espinal.
1. Control de la Vía Aérea y Ventilación (A y B): Asegurar una vía aérea permeable y una
ventilación adecuada. Administrar oxígeno suplementario para mantener SpO2 ≥ 94%.
Considerar intubación temprana en pacientes con GCS bajo o deterioro neurológico rápido.
2. Control de la Circulación ©: Mantener una presión arterial adecuada para asegurar la
perfusión cerebral. Evitar la hipotensión. Controlar hemorragias externas. En shock
neurogénico, puede ser necesario el uso de vasopresores (según protocolo y nivel de
capacitación).
3. Inmovilización Cervical: Mantener la inmovilización manual en línea de la columna
cervical desde el primer contacto. Aplicar un collarín cervical rígido y asegurar al paciente a
una tabla espinal larga o dispositivo de inmovilización adecuado. La inmovilización debe ser
continua hasta que se descarte la lesión cervical en el hospital.
4. Monitorización Neurológica: Reevaluar continuamente el GCS, el tamaño y la reactividad
pupilar. Cualquier cambio debe ser reportado inmediatamente.
5. Control de la Temperatura: Prevenir la hipotermia.
6. Transporte Rápido: A un centro de trauma con capacidad neuroquirúrgica.
Resumen y Perlas Clínicas
El trauma de cabeza y cuello puede tener consecuencias devastadoras debido a la
complejidad de las estructuras vitales.
El TCE se clasifica por GCS y puede incluir lesiones como hematomas epidurales,
subdurales y contusiones.
La Triada de Cushing (hipertensión, bradicardia, respiración irregular) es un signo tardío de
aumento de la presión intracraneal.
Las lesiones de la columna cervical pueden causar déficit neurológico y shock neurogénico.
La prioridad en el manejo prehospitalario es asegurar la vía aérea, mantener la perfusión
cerebral y realizar una inmovilización cervical adecuada.
La monitorización neurológica continua es esencial.
Preguntas de Autoevaluación
1. ¿Cuáles son los tres componentes de la Triada de Cushing y qué indican?
2. Describa la diferencia entre un hematoma epidural y un hematoma subdural en términos de
su origen y presentación clínica.
3. ¿Por qué es crucial mantener la inmovilización cervical en pacientes con trauma
significativo?
4. ¿Qué es el shock neurogénico y cómo se diferencia del shock hipovolémico en sus signos
vitales?
5. Mencione tres signos de fractura de base de cráneo.
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
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Sesión 7 (27 Sep): Trauma de Columna y Médula Espinal (Restricción de
Movimiento Espinal)
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Describir la anatomía y fisiología básica de la columna vertebral y la médula espinal.
Identificar los mecanismos de lesión comunes que resultan en trauma espinal.
Reconocer los signos y síntomas de lesiones de la columna vertebral y la médula espinal.
Aplicar las técnicas adecuadas de restricción del movimiento espinal (RME) en el entorno
prehospitalario.
Comprender las indicaciones y contraindicaciones de la RME.
7.1. Anatomía y Fisiología de la Columna Vertebral y Médula Espinal
La columna vertebral es una estructura ósea compleja compuesta por 33 vértebras (7
cervicales, 12 torácicas, 5 lumbares, 5 sacras fusionadas y 4 coccígeas fusionadas) que
protegen la médula espinal. La médula espinal es una extensión del sistema nervioso central
que transmite impulsos nerviosos entre el cerebro y el resto del cuerpo, controlando funciones
motoras, sensitivas y autonómicas.
Vértebras: Proporcionan soporte y protección. Entre cada vértebra hay discos
intervertebrales que actúan como amortiguadores.
Médula Espinal: Se extiende desde el tronco encefálico hasta la región lumbar (L1-L2 en
adultos). Las lesiones a diferentes niveles de la médula espinal resultan en déficits
neurológicos específicos.
Nervios Espinales: Salen de la médula espinal a través de los forámenes intervertebrales
y se distribuyen por todo el cuerpo.
7.2. Mecanismos de Lesión en Trauma Espinal
Las lesiones de la columna vertebral y la médula espinal suelen ser el resultado de fuerzas
significativas que causan flexión, extensión, compresión, rotación o distracción de la columna.
Los mecanismos comunes incluyen:
Accidentes Automovilísticos: Impactos frontales, laterales, traseros y vuelcos pueden
generar fuerzas de aceleración/desaceleración y rotación.
Caídas: Especialmente desde alturas significativas, donde la fuerza de impacto se
transmite a través de la columna.
Lesiones por Buceo: Impacto de la cabeza contra el fondo en aguas poco profundas,
causando compresión axial y flexión.
Trauma Penetrante: Heridas por arma blanca o de fuego que atraviesan la columna o la
médula.
Trauma Deportivo: Colisiones de alto impacto en deportes como el fútbol americano o el
rugby.
7.3. Tipos de Lesiones de la Columna Vertebral y Médula Espinal
7.3.1. Lesiones de la Columna Vertebral
Fracturas Vertebrales: Pueden ser estables o inestables. Las inestables tienen un alto
riesgo de dañar la médula espinal.
Luxaciones/Subluxaciones: Desalineación de las vértebras.
Lesiones de Ligamentos y Discos: Pueden comprometer la estabilidad de la columna.
7.3.2. Lesiones de la Médula Espinal
Conmoción Medular: Disfunción neurológica transitoria.
Contusión Medular: Hematoma o hemorragia dentro de la médula.
Sección Medular Completa: Pérdida total de función motora y sensitiva por debajo del
nivel de la lesión.
Sección Medular Incompleta: Preservación parcial de la función por debajo del nivel de la
lesión (ej. Síndrome medular central, Síndrome de Brown-Séquard).
7.4. Signos y Síntomas de Lesiones Espinales
El diagnóstico de una lesión espinal puede ser un desafío en el entorno prehospitalario. La
sospecha debe ser alta en cualquier paciente con un mecanismo de lesión significativo.
Dolor o Sensibilidad en la Columna Vertebral: Puede ser localizado o irradiado.
Déficit Neurológico:
Motor: Debilidad o parálisis de extremidades (paresia/plejía).
Sensitivo: Entumecimiento, hormigueo, pérdida de sensibilidad al tacto, temperatura o
dolor.
Shock Neurogénico: Hipotensión con bradicardia y piel caliente/seca (lesión medular por
encima de T6).
Priapismo: Erección persistente en hombres (indicativo de lesión medular).
Dificultad Respiratoria: Especialmente en lesiones cervicales altas (C3-C5) que afectan el
nervio frénico.
Incontinencia Urinaria o Fecal: Disfunción de esfínteres.
Deformidad Visible de la Columna.
7.5. Restricción del Movimiento Espinal (RME)
La Restricción del Movimiento Espinal (RME) es la intervención prehospitalaria clave para
prevenir el daño secundario a la médula espinal en pacientes con sospecha de lesión. El
objetivo es minimizar el movimiento de la columna vertebral durante la evaluación, el traslado y
el transporte.
7.5.1. Indicaciones para la RME
La RME debe considerarse en pacientes con trauma que presenten:
Mecanismo de lesión significativo (ej. caída de altura, accidente automovilístico de alta
energía, trauma penetrante en cabeza/cuello/tronco).
Alteración del nivel de conciencia (GCS < 15) o intoxicación.
Dolor o sensibilidad en la columna vertebral o el cuello.
Déficit neurológico (debilidad, entumecimiento, parálisis).
Lesiones distractoras (ej. fracturas de huesos largos dolorosas) que impiden una
evaluación fiable del dolor cervical/espinal.
Trauma craneoencefálico significativo.
7.5.2. Componentes de la RME
1. Estabilización Manual en Línea (EML): Desde el primer contacto, un operador debe
mantener manualmente la cabeza y el cuello del paciente en posición neutra y en línea con
el tronco. Esta es la primera y más importante medida.
2. Collarín Cervical Rígido: Una vez aplicada la EML, se coloca un collarín cervical de
tamaño adecuado para proporcionar soporte adicional. El collarín por sí solo no inmoviliza
completamente la columna cervical.
3. Dispositivo de Inmovilización:
Tabla Espinal Larga (TEL): Utilizada tradicionalmente, pero su uso prolongado puede
causar úlceras por presión y dificultad respiratoria. Se recomienda su uso solo para la
extricación y el traslado inicial, no para el transporte prolongado.
Dispositivos de Extricación (ej. KED): Para pacientes sentados en vehículos,
permiten la inmovilización antes de la extricación.
Colchón de Vacío: Ofrece una inmovilización más cómoda y adaptable a la anatomía
del paciente, reduciendo el riesgo de úlceras por presión.
Cuchara (Scoop Stretcher): Permite levantar al paciente con un mínimo movimiento,
útil para trasladar a la tabla o colchón de vacío.
4. Bloques Laterales para la Cabeza y Cinta: Se utilizan para asegurar la cabeza al
dispositivo de inmovilización, evitando movimientos laterales.
5. Correas de Sujeción: Asegurar el tronco, la pelvis y las extremidades al dispositivo de
inmovilización.
7.6. Extricación y Traslado del Paciente con RME
Extricación Rápida: En situaciones de peligro inminente para la vida del paciente o del
equipo, la extricación debe ser rápida, manteniendo la RME.
Extricación Lenta/Controlada: Cuando la escena es segura y el paciente está estable, se
puede realizar una extricación más controlada, utilizando dispositivos como el KED si el
paciente está sentado.
Técnicas de Rodamiento (Log Roll): Para colocar al paciente en una tabla espinal o
colchón de vacío, se requiere un equipo coordinado de al menos 3-4 personas para girar al
paciente como una unidad, manteniendo la alineación espinal.
7.7. Consideraciones Especiales y Controversias en RME
RME Selectiva: Las guías actuales (ej. PHTLS 10ª edición) promueven la RME selectiva,
es decir, no todos los pacientes traumatizados requieren inmovilización completa.
Herramientas como las Reglas de Ottawa para la Columna Cervical o las Reglas NEXUS
pueden ayudar a identificar pacientes de bajo riesgo que no necesitan RME, aunque su
aplicación prehospitalaria puede ser limitada.
Riesgos de la RME: El uso prolongado de tablas espinales puede causar dolor, úlceras por
presión, dificultad respiratoria y aumento de la presión intracraneal. Por ello, se enfatiza la
importancia de retirar la tabla espinal tan pronto como sea seguro y apropiado en el
hospital.
Resumen y Perlas Clínicas
La columna vertebral protege la médula espinal, una estructura vital para la función
neurológica.
Los mecanismos de lesión comunes incluyen flexión, extensión, compresión, rotación y
distracción.
Sospechar lesión espinal en pacientes con mecanismos de lesión significativos, dolor
espinal, déficit neurológico o alteración del nivel de conciencia.
La Restricción del Movimiento Espinal (RME) es crucial para prevenir el daño secundario a
la médula espinal.
Los componentes de la RME incluyen estabilización manual en línea, collarín cervical y un
dispositivo de inmovilización (tabla espinal, colchón de vacío).
La RME debe ser selectiva y el uso de la tabla espinal debe limitarse al traslado inicial.
Preguntas de Autoevaluación
1. ¿Cuál es la función principal de la columna vertebral y la médula espinal?
2. Mencione tres mecanismos de lesión comunes que pueden causar trauma espinal.
3. Describa al menos tres signos y síntomas que sugieran una lesión de la columna vertebral o
la médula espinal.
4. Explique los componentes clave de la Restricción del Movimiento Espinal (RME).
5. ¿Cuáles son los riesgos asociados al uso prolongado de la tabla espinal y por qué se
promueve la RME selectiva?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
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Sesión 8 (04 Oct): Trauma Torácico
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Describir la anatomía y fisiología básica del tórax y sus órganos vitales.
Identificar los mecanismos de lesión comunes que resultan en trauma torácico.
Reconocer los signos y síntomas de lesiones torácicas que amenazan la vida.
Aplicar las técnicas adecuadas para el manejo prehospitalario del trauma torácico.
8.1. Anatomía y Fisiología del Tórax
El tórax es una cavidad vital que contiene órganos esenciales para la vida, como el corazón, los
pulmones y los grandes vasos sanguíneos. Está protegido por la caja torácica, compuesta por
costillas, esternón y la columna torácica.
Caja Torácica: Protege los órganos internos y permite la mecánica de la respiración.
Pulmones: Órganos principales de la respiración, responsables del intercambio gaseoso.
Corazón: Bombea la sangre a todo el cuerpo.
Grandes Vasos: Aorta, arterias pulmonares, venas cavas, venas pulmonares.
Diafragma: Músculo principal de la respiración, separa el tórax del abdomen.
Pleura: Membranas que recubren los pulmones y la pared torácica, creando un espacio
pleural con presión negativa que facilita la expansión pulmonar.
8.2. Mecanismos de Lesión en Trauma Torácico
El trauma torácico puede ser causado por mecanismos contusos o penetrantes.
8.2.1. Trauma Torácico Contuso
Resulta de un impacto directo o fuerzas de aceleración/desaceleración. Los mecanismos
comunes incluyen:
Accidentes Automovilísticos: Impacto del tórax contra el volante, salpicadero o cinturón
de seguridad.
Caídas: Impacto del tórax contra una superficie dura.
Explosiones: Onda expansiva que puede causar contusión pulmonar.
8.2.2. Trauma Torácico Penetrante
Ocurre cuando un objeto atraviesa la pared torácica. Los mecanismos comunes incluyen:
Heridas por Arma Blanca: Cuchillos, picahielos.
Heridas por Arma de Fuego: Balas, fragmentos.
Empalamiento: Objetos que perforan el tórax.
8.3. Lesiones Torácicas que Amenazan la Vida (Manejo Inmediato)
Estas lesiones deben ser identificadas y tratadas de inmediato durante la evaluación primaria (B
y C del XABCDE).
8.3.1. Obstrucción de la Vía Aérea
Aunque ya cubierta en la Sesión 5, es una causa frecuente de mortalidad en trauma torácico.
Puede ser por sangre, vómito, cuerpos extraños o edema de la vía aérea.
8.3.2. Neumotórax a Tensión
Definición: Acumulación de aire en el espacio pleural que no puede escapar, aumentando
la presión intratorácica, colapsando el pulmón afectado y desviando el mediastino (corazón
y grandes vasos) hacia el lado opuesto. Esto compromete el retorno venoso al corazón y
reduce el gasto cardíaco, llevando a shock obstructivo.
Signos y Síntomas: Dificultad respiratoria severa, taquicardia, hipotensión, ausencia de
ruidos respiratorios en el lado afectado, distensión de las venas del cuello, desviación
traqueal (signo tardío).
Manejo Prehospitalario: Descompresión con aguja (toracostomía con aguja). Se
inserta una aguja de gran calibre (14G o 16G, 5-8 cm de longitud) en el segundo espacio
intercostal, línea medioclavicular, o en el quinto espacio intercostal, línea axilar anterior, por
encima de la costilla inferior. Se escucha un silbido de aire al liberar la presión.
8.3.3. Neumotórax Abierto (Herida Torácica Penetrante)
Definición: Herida en la pared torácica que permite la entrada y salida de aire del espacio
pleural durante la respiración, comprometiendo la ventilación (también conocido como
“herida succionante del tórax”).
Signos y Síntomas: Herida visible en el tórax que burbujea o succiona aire, dificultad
respiratoria, ruidos respiratorios disminuidos en el lado afectado.
Manejo Prehospitalario: Cubrir la herida con un apósito oclusivo de tres lados. Esto
permite que el aire escape del espacio pleural durante la espiración, pero evita que entre
aire durante la inspiración, previniendo un neumotórax a tensión. El apósito debe ser lo
suficientemente grande para cubrir la herida y extenderse al menos 5 cm más allá de sus
bordes.
8.3.4. Hemotórax Masivo
Definición: Acumulación rápida de más de 1500 ml de sangre en el espacio pleural, o un
tercio del volumen sanguíneo total del paciente. Generalmente asociado a lesiones de
grandes vasos o parénquima pulmonar.
Signos y Síntomas: Shock hipovolémico (taquicardia, hipotensión, piel pálida/fría/húmeda),
dificultad respiratoria, ruidos respiratorios disminuidos o ausentes en el lado afectado,
matidez a la percusión.
Manejo Prehospitalario: Soporte de la circulación (fluidoterapia juiciosa), administración
de oxígeno, y transporte rápido al centro de trauma para toracostomía con tubo y posible
cirugía.
8.3.5. Taponamiento Cardíaco
Definición: Acumulación de sangre en el saco pericárdico (alrededor del corazón), lo que
comprime el corazón e impide su llenado adecuado, reduciendo drásticamente el gasto
cardíaco y llevando a shock obstructivo.
Signos y Síntomas (Triada de Beck): Hipotensión, distensión de las venas del cuello,
ruidos cardíacos apagados. Otros signos incluyen pulso paradójico y actividad eléctrica sin
pulso (AESP).
Manejo Prehospitalario: Transporte rápido al centro de trauma. La pericardiocentesis es
un procedimiento médico avanzado que rara vez se realiza en el entorno prehospitalario, a
menos que el personal esté altamente capacitado y autorizado.
8.3.6. Tórax Flail
Definición: Fractura de tres o más costillas adyacentes en dos o más lugares, creando un
segmento de la pared torácica que se mueve de forma paradójica (se hunde durante la
inspiración y se eleva durante la espiración) debido a la pérdida de continuidad ósea con el
resto de la caja torácica. La lesión subyacente más grave es la contusión pulmonar.
Signos y Síntomas: Dolor severo, dificultad respiratoria, movimiento paradójico del
segmento flail, crepitación a la palpación.
Manejo Prehospitalario: Estabilización del segmento inestable (con presión manual o
vendaje compresivo suave), oxigenoterapia, analgesia y soporte ventilatorio (si es
necesario, ventilación con presión positiva para mejorar la oxigenación y estabilizar
internamente el segmento).
8.4. Otras Lesiones Torácicas (Manejo Secundario)
Estas lesiones se identifican y manejan durante la evaluación secundaria.
8.4.1. Contusión Pulmonar
Definición: Lesión del tejido pulmonar causada por trauma contuso, resultando en
hemorragia y edema dentro del pulmón. Puede comprometer gravemente el intercambio
gaseoso.
Signos y Síntomas: Dificultad respiratoria, tos con esputo sanguinolento, dolor torácico,
hipoxemia.
Manejo Prehospitalario: Oxigenoterapia, soporte ventilatorio, analgesia y transporte.
8.4.2. Contusión Miocárdica
Definición: Lesión del músculo cardíaco por trauma contuso. Puede causar arritmias,
insuficiencia cardíaca o rotura cardíaca (rara).
Signos y Síntomas: Dolor torácico, taquicardia, arritmias, signos de insuficiencia cardíaca.
Manejo Prehospitalario: Monitoreo cardíaco, oxigenoterapia, y transporte.
8.4.3. Rotura Traqueobronquial
Definición: Lesión grave de la tráquea o los bronquios principales, a menudo por trauma
contuso de alta energía.
Signos y Síntomas: Dificultad respiratoria severa, enfisema subcutáneo (aire bajo la piel),
hemoptisis (tos con sangre), neumotórax persistente a pesar de la descompresión.
Manejo Prehospitalario: Asegurar la vía aérea (a menudo difícil), oxigenoterapia, y
transporte rápido.
8.4.4. Rotura Diafragmática
Definición: Desgarro del diafragma, permitiendo que los órganos abdominales se hernian
hacia la cavidad torácica, comprometiendo la función pulmonar y cardíaca.
Signos y Síntomas: Dificultad respiratoria, dolor abdominal/torácico, ruidos intestinales en
el tórax, abdomen excavado.
Manejo Prehospitalario: Oxigenoterapia, soporte ventilatorio, y transporte.
Resumen y Perlas Clínicas
El trauma torácico es una causa significativa de mortalidad en trauma.
Las lesiones que amenazan la vida (neumotórax a tensión, neumotórax abierto, hemotórax
masivo, taponamiento cardíaco, tórax flail) deben ser identificadas y tratadas de inmediato.
La descompresión con aguja es vital para el neumotórax a tensión.
Los apósitos oclusivos de tres lados son el tratamiento para el neumotórax abierto.
El transporte rápido es crucial para el hemotórax masivo y el taponamiento cardíaco.
La contusión pulmonar es la lesión subyacente más común en el tórax flail.
Preguntas de Autoevaluación
1. Describa la fisiopatología del neumotórax a tensión y su manejo prehospitalario.
2. ¿Cómo se maneja un neumotórax abierto en el entorno prehospitalario?
3. Mencione los tres componentes de la Triada de Beck y qué indican.
4. ¿Qué es el tórax flail y cuál es la lesión subyacente más preocupante?
5. ¿Cuál es la diferencia entre trauma torácico contuso y penetrante?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
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Sesión 9 (11 Oct): Trauma Abdominal y Pélvico
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Describir la anatomía y fisiología básica del abdomen y la pelvis.
Identificar los mecanismos de lesión comunes que resultan en trauma abdominal y pélvico.
Reconocer los signos y síntomas de lesiones abdominales y pélvicas que amenazan la
vida.
Aplicar las técnicas adecuadas para el manejo prehospitalario del trauma abdominal y
pélvico.
9.1. Anatomía y Fisiología del Abdomen y la Pelvis
El abdomen es una cavidad que contiene órganos vitales de los sistemas digestivo, urinario y
reproductivo. La pelvis, por su parte, es una estructura ósea que protege algunos de estos
órganos y sirve de anclaje para las extremidades inferiores. Las lesiones en estas áreas
pueden ser difíciles de diagnosticar y pueden llevar a una hemorragia masiva y shock.
9.1.1. Anatomía Abdominal
El abdomen se divide en cuatro cuadrantes para facilitar la localización de las lesiones:
Cuadrante Superior Derecho (CSD): Hígado, vesícula biliar, parte del duodeno, cabeza
del páncreas, riñón derecho, glándula suprarrenal derecha, colon transverso.
Cuadrante Superior Izquierdo (CSI): Bazo, estómago, parte del páncreas, riñón izquierdo,
glándula suprarrenal izquierda, colon transverso.
Cuadrante Inferior Derecho (CID): Apéndice, ciego, íleon, ovario derecho, trompa de
Falopio derecha, uréter derecho.
Cuadrante Inferior Izquierdo (CII): Colon sigmoides, parte del colon descendente, ovario
izquierdo, trompa de Falopio izquierda, uréter izquierdo.
Los órganos abdominales se clasifican en:
Órganos Sólidos: Hígado, bazo, páncreas, riñones. Son altamente vascularizados y
susceptibles a hemorragias masivas.
Órganos Huecos: Estómago, intestinos, vejiga. Las lesiones pueden causar peritonitis por
la fuga de contenido.
Retroperitoneo: Espacio detrás del peritoneo que contiene el páncreas, riñones, uréteres,
aorta y vena cava. Las hemorragias en esta área pueden ser extensas y difíciles de
detectar.
9.1.2. Anatomía Pélvica
La pelvis está formada por los huesos ilíacos, isquion, pubis y el sacro. Protege la vejiga, el
recto y los órganos reproductores internos. Las fracturas pélvicas pueden causar hemorragias
masivas debido a la rica vascularización de la zona.
9.2. Mecanismos de Lesión en Trauma Abdominal y Pélvico
Ambos tipos de trauma pueden ser causados por mecanismos contusos o penetrantes.
9.2.1. Trauma Abdominal Contuso
Accidentes Automovilísticos: Impacto directo del abdomen contra el volante, cinturón de
seguridad (síndrome del cinturón de seguridad), o fuerzas de cizallamiento y compresión.
Caídas: Impacto directo del abdomen contra una superficie.
Golpes Directos: Agresiones, patadas.
Lesiones por Explosión: Onda expansiva.
9.2.2. Trauma Abdominal Penetrante
Heridas por Arma Blanca: Cuchillos, picahielos. La trayectoria de la herida es crucial para
predecir el daño.
Heridas por Arma de Fuego: Balas, fragmentos. El daño es más extenso debido a la
cavitación temporal.
Empalamiento: Objetos que perforan el abdomen.
9.2.3. Trauma Pélvico
Accidentes de Alta Energía: Colisiones automovilísticas, caídas de altura, aplastamientos.
Las fracturas pélvicas son a menudo el resultado de fuerzas de compresión o cizallamiento.
9.3. Evaluación del Trauma Abdominal y Pélvico
La evaluación del trauma abdominal y pélvico puede ser desafiante debido a la dificultad para
detectar lesiones internas y la posibilidad de hemorragias ocultas.
9.3.1. Signos y Síntomas de Trauma Abdominal
Dolor Abdominal: Puede ser localizado o difuso, con o sin irradiación.
Sensibilidad a la Palpación: Signo clave de irritación peritoneal o lesión de órganos.
Distensión Abdominal: Puede indicar hemorragia interna o acumulación de aire/líquido.
Rigidez o Defensa Muscular: Contracción involuntaria de los músculos abdominales,
indicativo de peritonitis.
Signos de Shock: Taquicardia, hipotensión, piel pálida/fría/húmeda (especialmente en
hemorragia interna).
Heridas Penetrantes: Evaluar el punto de entrada y salida, si es posible.
Evisceración: Protrusión de órganos abdominales a través de una herida.
Signo de Cullen: Equimosis periumbilical (hemorragia retroperitoneal).
Signo de Grey Turner: Equimosis en los flancos (hemorragia retroperitoneal).
9.3.2. Signos y Síntomas de Trauma Pélvico
Dolor Pélvico: Localizado en la pelvis, ingle o región lumbar.
Inestabilidad Pélvica: Al comprimir o distraer las crestas ilíacas (realizar con precaución y
solo una vez).
Acortamiento o Rotación Externa de una Extremidad Inferior: Puede indicar fractura de
cadera o pelvis.
Sangrado Vaginal o Uretral: Puede indicar lesión de la vejiga o uretra.
Hematoma en Perineo o Escroto.
Signos de Shock: La hemorragia por fracturas pélvicas puede ser masiva y causar shock
hipovolémico.
9.4. Manejo Prehospitalario del Trauma Abdominal y Pélvico
El manejo se centra en el control de la hemorragia, el soporte vital y el transporte rápido.
1. Control de Hemorragias Externas: Aplicar presión directa sobre cualquier herida
sangrante. No intentar retirar objetos empalados; estabilizarlos en su lugar.
2. Manejo de Evisceraciones: Cubrir los órganos eviscerados con apósitos estériles
humedecidos con solución salina y luego con un apósito oclusivo. No intentar reintroducir
los órganos.
3. Manejo del Shock: Administrar oxígeno suplementario. Establecer accesos intravenosos
de gran calibre y administrar fluidos (cristaloides) según las guías de hipotensión permisiva.
Prevenir la hipotermia.
4. Inmovilización Pélvica: En caso de sospecha de fractura pélvica inestable, aplicar un
dispositivo de inmovilización pélvica (cinturón pélvico, sábana o vendaje ancho) a nivel de
los trocánteres mayores. Esto ayuda a reducir el volumen de la pelvis y a controlar la
hemorragia interna.
5. Posición del Paciente: Colocar al paciente en posición supina. Si hay evisceración,
flexionar las rodillas para reducir la tensión abdominal.
6. Monitorización Continua: Evaluar constantemente los signos vitales, el estado mental y el
tamaño/sensibilidad del abdomen.
7. Transporte Rápido: Todos los pacientes con trauma abdominal o pélvico significativo
deben ser transportados rápidamente a un centro de trauma.
Resumen y Perlas Clínicas
El trauma abdominal y pélvico puede ser engañoso, con hemorragias internas masivas y
difíciles de detectar.
Los órganos sólidos son propensos a hemorragias, mientras que los órganos huecos
pueden causar peritonitis.
Las fracturas pélvicas son una causa importante de shock hipovolémico.
La inestabilidad pélvica debe ser evaluada con precaución y manejada con un dispositivo
de inmovilización pélvica.
No retirar objetos empalados y cubrir las evisceraciones con apósitos húmedos y oclusivos.
El manejo del shock y el transporte rápido son cruciales.
Preguntas de Autoevaluación
1. Mencione tres órganos sólidos y tres órganos huecos del abdomen y explique por qué las
lesiones en cada tipo de órgano son preocupantes.
2. ¿Cuáles son los signos y síntomas clave de una hemorragia interna abdominal?
3. Describa el manejo prehospitalario de una evisceración abdominal.
4. ¿Por qué es importante la inmovilización pélvica en caso de fractura pélvica inestable y
cómo se realiza?
5. ¿Qué es el síndrome del cinturón de seguridad y qué lesiones abdominales puede causar?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
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Sesión 10 (18 Oct): Trauma Musculoesquelético y Control de Hemorragias
Exanguinantes
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Describir la anatomía y fisiología básica del sistema musculoesquelético.
Identificar los mecanismos de lesión comunes que resultan en trauma musculoesquelético.
Reconocer los signos y síntomas de fracturas, luxaciones y esguinces.
Aplicar las técnicas adecuadas para la inmovilización de extremidades y el control de
hemorragias exanguinantes.
Comprender la importancia de la evaluación neurovascular distal.
10.1. Anatomía y Fisiología del Sistema Musculoesquelético
El sistema musculoesquelético proporciona soporte, movimiento y protección a los órganos
internos. Está compuesto por huesos, músculos, ligamentos, tendones y articulaciones.
Huesos: Proporcionan la estructura y protegen los órganos. Contienen médula ósea, donde
se producen las células sanguíneas. Las fracturas de huesos largos (fémur, pelvis) pueden
causar una pérdida significativa de sangre.
Articulaciones: Uniones entre huesos que permiten el movimiento.
Músculos: Generan fuerza para el movimiento.
Ligamentos: Conectan hueso con hueso, estabilizando las articulaciones.
Tendones: Conectan músculo con hueso.
10.2. Mecanismos de Lesión en Trauma Musculoesquelético
Las lesiones musculoesqueléticas pueden ser causadas por una variedad de mecanismos:
Fuerza Directa: Un golpe directo sobre un hueso o articulación.
Fuerza Indirecta: La fuerza se transmite a través de una extremidad (ej. caída sobre la
mano extendida que causa fractura de clavícula).
Fuerza de Torsión: Un movimiento de giro que excede la capacidad de resistencia del
hueso o ligamento.
Fuerza de Cizallamiento: Fuerzas que actúan en direcciones opuestas, causando
desgarros o fracturas.
10.3. Tipos de Lesiones Musculoesqueléticas
10.3.1. Fracturas
Una fractura es una interrupción en la continuidad de un hueso. Pueden ser abiertas (con
ruptura de la piel) o cerradas.
Signos y Síntomas: Dolor intenso, deformidad, hinchazón, equimosis, crepitación,
impotencia funcional.
Complicaciones: Hemorragia (especialmente en fracturas de fémur y pelvis), lesión
neurovascular, síndrome compartimental, infección (en fracturas abiertas).
10.3.2. Luxaciones
Una luxación es la pérdida de la congruencia normal de una articulación, donde los extremos de
los huesos se separan completamente.
Signos y Síntomas: Dolor severo, deformidad articular evidente, impotencia funcional
completa.
Complicaciones: Lesión neurovascular, daño a ligamentos y cápsula articular.
10.3.3. Esguinces
Un esguince es una lesión de los ligamentos que rodean una articulación, causada por un
estiramiento o desgarro.
Signos y Síntomas: Dolor, hinchazón, equimosis, limitación del movimiento.
10.4. Control de Hemorragias Exanguinantes en Extremidades
Las hemorragias masivas de las extremidades son una causa prevenible de muerte en trauma.
El control rápido es vital.
1. Presión Directa: Aplicar presión firme y constante directamente sobre la herida con un
apósito estéril. Mantener la presión hasta que el sangrado ceda o se aplique un torniquete.
2. Torniquete: Si la presión directa es ineficaz o inviable, o si la hemorragia es masiva y
amenaza la vida, aplicar un torniquete de forma rápida y correcta.
Aplicación: Colocar el torniquete 5-7 cm proximal a la herida (nunca sobre una
articulación). Apretar firmemente hasta que el sangrado cese y el pulso distal
desaparezca. Anotar la hora de aplicación.
Tipos: Torniquetes comerciales son los más efectivos. En su ausencia, se puede
improvisar con materiales anchos y resistentes.
3. Agentes Hemostáticos: En heridas no compresibles o cuando el torniquete no es
aplicable, considerar el uso de agentes hemostáticos tópicos (ej. gasas impregnadas) junto
con presión directa.
10.5. Inmovilización de Extremidades
La inmovilización de fracturas y luxaciones tiene varios propósitos:
Reducir el dolor.
Prevenir mayor daño a tejidos blandos, nervios y vasos sanguíneos.
Minimizar la hemorragia interna.
Facilitar el transporte.
10.5.1. Principios de Inmovilización
Evaluar antes y después: Siempre evaluar el estado neurovascular (pulso, color,
temperatura, sensibilidad, movimiento) distal a la lesión antes y después de la
inmovilización.
Inmovilizar en posición funcional: Si es posible, inmovilizar la extremidad en la posición
en que se encontró, a menos que haya una deformidad severa que comprometa la
circulación o los nervios.
Incluir articulaciones: Inmovilizar la articulación por encima y por debajo de la fractura, o
los huesos por encima y por debajo de la luxación.
Acolchar: Proteger las prominencias óseas y las áreas de presión para prevenir lesiones
cutáneas.
10.5.2. Tipos de Férulas
Férulas Rígidas: Tablas, cartón, metal maleable. Se moldean a la forma de la extremidad.
Férulas Blandas: Almohadas, mantas, vendajes.
Férulas de Tracción: Utilizadas para fracturas de fémur. Aplican una tracción constante
para alinear el hueso y reducir el dolor y la hemorragia. (Ej. Férula de Sager, Férula de
Hare).
Férulas Inflables (Air Splints): Proporcionan inmovilización y compresión uniforme, pero
pueden comprometer la circulación si se inflan excesivamente.
10.6. Síndrome Compartimental
El síndrome compartimental es una condición grave que ocurre cuando la presión dentro de
un compartimento muscular cerrado aumenta, comprometiendo la circulación y la función
nerviosa. Es una emergencia quirúrgica.
Causas: Fracturas, aplastamientos, quemaduras, reperfusión tras isquemia.
Signos y Síntomas (las 6 P):
Pain (Dolor): Desproporcionado a la lesión, que no cede con analgésicos.
Pallor (Palidez): Piel pálida.
Paresthesia (Parestesia): Entumecimiento, hormigueo.
Pulselessness (Ausencia de Pulso): Signo tardío y ominoso.
Paralysis (Parálisis): Pérdida de la función motora.
Poikilothermia (Poiquilotermia): Extremidad fría.
Manejo Prehospitalario: Reconocimiento temprano, elevación de la extremidad a nivel del
corazón (no por encima), evitar compresión externa, transporte rápido.
Resumen y Perlas Clínicas
Las lesiones musculoesqueléticas pueden causar dolor significativo, deformidad y, en casos
graves, hemorragia masiva.
El control de hemorragias exanguinantes con presión directa y torniquetes es una prioridad.
La inmovilización adecuada de fracturas y luxaciones reduce el dolor, previene mayor daño
y facilita el transporte.
Siempre evaluar el estado neurovascular distal antes y después de la inmovilización.
El síndrome compartimental es una emergencia que requiere reconocimiento y transporte
rápido.
Preguntas de Autoevaluación
1. ¿Cuáles son los principales objetivos de la inmovilización de una extremidad fracturada?
2. Describa los pasos para aplicar correctamente un torniquete en una hemorragia
exanguinante.
3. Mencione los seis signos y síntomas del síndrome compartimental.
4. ¿Por qué es crucial evaluar el estado neurovascular distal antes y después de la
inmovilización?
5. ¿Qué tipo de fracturas tienen un alto riesgo de causar hemorragias masivas?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
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Sesión 11 (25 Oct): Quemaduras y Manejo Inicial del Paciente Quemado
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Clasificar las quemaduras según su profundidad y extensión.
Identificar los mecanismos de lesión comunes que causan quemaduras.
Reconocer los signos y síntomas de quemaduras graves y lesiones por inhalación.
Aplicar las técnicas adecuadas para el manejo prehospitalario del paciente quemado.
Comprender la importancia de la prevención de la hipotermia y la fluidoterapia inicial.
11.1. Anatomía y Fisiología de la Piel
La piel es el órgano más grande del cuerpo y cumple funciones vitales como:
Protección: Barrera contra infecciones y traumatismos.
Regulación de la Temperatura: A través de la sudoración y la
vasoconstricción/vasodilatación.
Sensación: Receptores para el tacto, dolor, presión y temperatura.
Prevención de la Deshidratación: Mantiene el equilibrio de líquidos y electrolitos.
La piel se compone de tres capas principales:
Epidermis: Capa externa, delgada y protectora.
Dermis: Capa intermedia, contiene vasos sanguíneos, nervios, folículos pilosos y
glándulas.
Tejido Subcutáneo (Hipodermis): Capa más profunda, compuesta principalmente de
grasa y tejido conectivo.
11.2. Clasificación de las Quemaduras
Las quemaduras se clasifican según su profundidad y extensión.
11.2.1. Clasificación por Profundidad
Quemadura de Primer Grado (Superficial): Afecta solo la epidermis. Causa
enrojecimiento, dolor y no forma ampollas. (Ej. Quemadura solar leve). Cura en 3-6 días sin
cicatriz.
Quemadura de Segundo Grado (Espesor Parcial):
Superficial: Afecta la epidermis y la parte superior de la dermis. Causa enrojecimiento,
dolor intenso, ampollas y piel húmeda. Cura en 7-21 días con mínima cicatrización.
Profunda: Afecta la epidermis y la mayor parte de la dermis. Causa dolor moderado,
ampollas rotas, piel pálida o cerosa, y puede tener una sensación disminuida. Cura en
3-6 semanas con cicatrización significativa.
Quemadura de Tercer Grado (Espesor Total): Afecta todas las capas de la piel y puede
extenderse al tejido subcutáneo, músculo o hueso. La piel se ve blanca, cerosa,
carbonizada o coriácea. No hay dolor debido a la destrucción de las terminaciones
nerviosas. Requiere injerto de piel y deja cicatrices graves.
Quemadura de Cuarto Grado: Afecta todas las capas de la piel y se extiende a músculos,
tendones, ligamentos o huesos. La zona está carbonizada y no hay dolor. Requiere
amputación o reconstrucción compleja.
11.2.2. Clasificación por Extensión (Regla de los Nueves para Adultos)
La Regla de los Nueves es un método rápido para estimar el porcentaje de superficie corporal
quemada (SCQ) en adultos. Cada segmento del cuerpo representa un múltiplo de 9%:
Cabeza y Cuello: 9%
Cada Extremidad Superior: 9% (cada brazo)
Tórax Anterior: 9%
Abdomen Anterior: 9%
Espalda Superior: 9%
Espalda Inferior: 9%
Cada Extremidad Inferior: 18% (cada pierna)
Genitales/Perineo: 1%
Para niños, se utiliza la Tabla de Lund-Browder o se considera que la cabeza es
proporcionalmente más grande y las extremidades inferiores más pequeñas.
11.3. Mecanismos de Lesión por Quemaduras
Térmicas: Contacto con llamas, líquidos calientes (escaldaduras), objetos calientes, vapor.
Químicas: Contacto con ácidos, álcalis, solventes. La duración del contacto es crucial.
Eléctricas: Contacto con corriente eléctrica. Pueden causar daño interno extenso no visible
en la superficie.
Radiación: Exposición a radiación solar (quemaduras solares severas) o fuentes de
radiación ionizante.
Por Inhalación: Inhalación de humo, gases tóxicos o vapor caliente, causando lesiones en
la vía aérea y los pulmones.
11.4. Quemaduras Graves y Lesiones por Inhalación
Las quemaduras se consideran graves y requieren atención especializada si presentan:
Quemaduras de Espesor Total (tercer grado) de cualquier tamaño.
Quemaduras de Espesor Parcial (segundo grado) que cubren más del 10% de la SCQ.
Quemaduras que afectan la cara, manos, pies, genitales, perineo o articulaciones
mayores.
Quemaduras eléctricas o químicas.
Lesiones por inhalación.
Quemaduras en pacientes con comorbilidades (diabetes, enfermedades cardíacas, etc.).
Quemaduras en niños o ancianos.
11.4.1. Lesiones por Inhalación
Son una causa importante de morbilidad y mortalidad en pacientes quemados. Se sospechan
en pacientes expuestos a incendios en espacios cerrados, con quemaduras faciales, vello nasal
quemado, esputo carbonáceo, ronquera, estridor o dificultad respiratoria.
Manejo: Asegurar la vía aérea es la prioridad. Intubación temprana si hay signos de
compromiso de la vía aérea, ya que el edema puede progresar rápidamente.
11.5. Manejo Prehospitalario del Paciente Quemado
El manejo inicial se centra en detener el proceso de quemadura, asegurar la vía aérea,
controlar el shock y prevenir la hipotermia.
1. Seguridad de la Escena: Asegurar que la escena sea segura para el personal y el
paciente.
2. Detener el Proceso de Quemadura:
Térmicas: Retirar la ropa y joyas. Enfriar la quemadura con agua limpia a temperatura
ambiente (no helada) durante 10-20 minutos. No aplicar hielo.
Químicas: Cepillar los químicos secos. Irrigar con grandes cantidades de agua durante
al menos 20-30 minutos (o más, según el químico).
Eléctricas: Asegurar que la fuente de electricidad esté desconectada antes de tocar al
paciente.
3. Evaluación Primaria (XABCDE):
X: Controlar cualquier hemorragia externa asociada.
A (Vía Aérea): Evaluar signos de lesión por inhalación (quemaduras faciales, vello
nasal quemado, ronquera, estridor). Si hay compromiso o sospecha alta, preparar para
intubación temprana.
B (Ventilación): Administrar oxígeno suplementario al 100% con mascarilla con
reservorio. Evaluar la necesidad de ventilación asistida.
C (Circulación): Establecer accesos intravenosos de gran calibre (en piel no quemada
si es posible). Iniciar fluidoterapia según la fórmula de Parkland (aunque la mayor parte
de la fluidoterapia se administra en el hospital, el prehospitalario puede iniciarla en
quemaduras extensas). Monitorear signos de shock.
D (Déficit Neurológico): Evaluar el nivel de conciencia.
E (Exposición): Exponer completamente al paciente para evaluar todas las
quemaduras. Prevenir la hipotermia cubriendo al paciente con sábanas limpias y
secas, y mantas térmicas. Las quemaduras extensas causan una gran pérdida de calor.
4. Evaluación Secundaria:
Historia: Obtener información sobre el mecanismo de la quemadura, tiempo de
exposición, químicos involucrados, etc.
Estimación de SCQ: Utilizar la Regla de los Nueves o la palma de la mano del
paciente (aproximadamente 1% de SCQ) para estimar la extensión de las quemaduras
de segundo y tercer grado.
Examen Físico: Buscar lesiones asociadas, especialmente en trauma eléctrico (puntos
de entrada y salida).
5. Cuidado de las Quemaduras: Cubrir las quemaduras con apósitos estériles secos y
limpios. No romper las ampollas. No aplicar ungüentos, cremas o remedios caseros.
6. Analgesia: Administrar analgésicos intravenosos para el dolor (según protocolo y nivel de
capacitación).
7. Transporte Rápido: A un centro de quemados o centro de trauma con experiencia en
quemaduras graves.
Resumen y Perlas Clínicas
Clasificar las quemaduras por profundidad (1º, 2º, 3º grado) y extensión (Regla de los
Nueves).
Las quemaduras graves incluyen las de espesor total, >10% SCQ de espesor parcial, y las
que afectan áreas críticas.
Las lesiones por inhalación son una emergencia de la vía aérea y requieren intubación
temprana si hay signos de compromiso.
Detener el proceso de quemadura es la primera acción.
Asegurar la vía aérea, administrar oxígeno, establecer accesos IV y prevenir la hipotermia
son prioridades.
Cubrir las quemaduras con apósitos estériles secos y transportar rápidamente.
Preguntas de Autoevaluación
1. Describa las características de una quemadura de segundo grado superficial y una de
tercer grado.
2. ¿Cómo se utiliza la Regla de los Nueves para estimar la superficie corporal quemada en un
adulto?
3. Mencione tres signos de lesión por inhalación y explique por qué son importantes.
4. ¿Cuáles son los pasos iniciales para detener el proceso de quemadura en una quemadura
térmica?
5. ¿Por qué es crucial prevenir la hipotermia en un paciente con quemaduras extensas?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]
Módulo IV: Poblaciones Especiales y Consideraciones Especiales
(Noviembre)
Sesión 12 (01 Nov): Trauma Pediátrico y Geriátrico
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Identificar las diferencias anatómicas y fisiológicas clave en pacientes pediátricos y
geriátricos que afectan el manejo del trauma.
Reconocer los mecanismos de lesión comunes y los patrones de lesiones específicos en
estas poblaciones.
Aplicar los principios de evaluación y manejo prehospitalario adaptados a pacientes
pediátricos y geriátricos.
Comprender la importancia de la prevención del abuso y la negligencia en estas
poblaciones vulnerables.
12.1. Trauma Pediátrico
Los niños no son simplemente “adultos pequeños”; presentan diferencias anatómicas,
fisiológicas y psicológicas que requieren un enfoque adaptado en el manejo del trauma.
12.1.1. Diferencias Anatómicas y Fisiológicas Clave
Cabeza: Proporcionalmente más grande, con huesos más blandos y fontanelas abiertas en
lactantes, lo que los hace más susceptibles a lesiones en la cabeza y la columna cervical.
Vía Aérea: Más pequeña y anterior, con la lengua proporcionalmente más grande y la
laringe en posición más alta, lo que facilita la obstrucción. El cartílago cricoides es el punto
más estrecho.
Tórax: Pared torácica más elástica y flexible, lo que permite una mayor transmisión de la
fuerza a los órganos internos, resultando en lesiones pulmonares o cardíacas sin fracturas
costales evidentes. El diafragma es el principal músculo respiratorio en lactantes y niños
pequeños.
Abdomen: Los órganos internos están menos protegidos por la caja torácica y la
musculatura abdominal es más débil, lo que los hace más vulnerables a lesiones de
órganos sólidos (hígado, bazo).
Huesos: Más elásticos y con cartílagos de crecimiento (fisis), lo que los hace propensos a
fracturas en “tallo verde” y lesiones fisarias que pueden afectar el crecimiento.
Superficie Corporal: Mayor relación superficie/volumen, lo que los hace más susceptibles
a la hipotermia.
Volumen Sanguíneo: Menor volumen sanguíneo total (aproximadamente 80 ml/kg), lo que
significa que pequeñas pérdidas de sangre pueden llevar rápidamente al shock.
Compensación Fisiológica: Los niños pueden mantener la presión arterial normal hasta
una pérdida significativa de volumen (hasta 25-30%), lo que hace que la hipotensión sea un
signo tardío y ominoso de shock descompensado. La taquicardia es el signo más temprano
y fiable de shock.
12.1.2. Mecanismos de Lesión Comunes
Lactantes y Niños Pequeños: Caídas, accidentes automovilísticos (mal uso de sistemas
de retención), quemaduras, ahogamientos, abuso infantil.
Niños en Edad Escolar: Accidentes de bicicleta, atropellos, caídas, lesiones deportivas.
Adolescentes: Accidentes automovilísticos (conductores o pasajeros), lesiones deportivas,
violencia.
12.1.3. Evaluación y Manejo Prehospitalario
Evaluación Primaria (XABCDE): Seguir el mismo enfoque sistemático, pero adaptado a
las diferencias pediátricas.
Vía Aérea: Priorizar la apertura de la vía aérea con tracción mandibular. Considerar el
uso de un rodillo bajo los hombros para alinear la vía aérea en lactantes y niños
pequeños. Utilizar cánulas orofaríngeas o nasofaríngeas de tamaño adecuado. La
intubación es más desafiante.
Respiración: Evaluar la frecuencia respiratoria (más alta que en adultos), esfuerzo
respiratorio y ruidos. Administrar oxígeno suplementario. La ventilación con BVM debe
ser suave para evitar barotrauma.
Circulación: Evaluar la frecuencia cardíaca (taquicardia es el signo más temprano de
shock), relleno capilar (más de 2 segundos es anormal), color de la piel y pulsos
periféricos. La hipotensión es un signo tardío. Establecer acceso IV/IO (intraóseo)
rápidamente. Administrar bolos de cristaloides (20 ml/kg) y reevaluar.
Déficit Neurológico: Utilizar la escala AVPU o la GCS modificada para pediatría.
Evaluar el tamaño y reactividad pupilar.
Exposición: Prevenir la hipotermia cubriendo al niño y usando mantas térmicas.
Evaluación Secundaria: Buscar signos de abuso infantil (lesiones inconsistentes con el
mecanismo, múltiples lesiones en diferentes etapas de curación, lesiones en áreas
inusuales).
Comunicación: Hablar con el niño a su nivel, si es posible. Involucrar a los padres o
cuidadores para obtener información y tranquilizar al niño.
Equipo: Utilizar equipo pediátrico adecuado (cánulas, mascarillas, manguitos de presión
arterial, tablas espinales pediátricas).
12.2. Trauma Geriátrico
Los pacientes geriátricos (mayores de 65 años) también presentan desafíos únicos en el
manejo del trauma debido a los cambios fisiológicos asociados con el envejecimiento y la
presencia de comorbilidades.
12.2.1. Diferencias Anatómicas y Fisiológicas Clave
Piel: Más delgada y frágil, susceptible a desgarros y hematomas.
Huesos: Osteoporosis, lo que aumenta el riesgo de fracturas con traumas de baja energía
(ej. fracturas de cadera, columna, muñeca). La curación ósea es más lenta.
Cerebro: Atrofia cerebral, lo que crea un mayor espacio subdural y aumenta el riesgo de
hematomas subdurales crónicos con traumas menores. Los vasos sanguíneos son más
frágiles.
Columna Cervical: Mayor rigidez y cambios degenerativos, lo que aumenta el riesgo de
lesiones medulares con mecanismos de lesión menores.
Sistema Cardiovascular: Menor reserva cardíaca, lo que limita la capacidad de compensar
la pérdida de sangre. Pueden estar tomando medicamentos que afectan la frecuencia
cardíaca (betabloqueantes) o la coagulación (anticoagulantes).
Sistema Respiratorio: Menor reserva pulmonar, mayor riesgo de neumonía y dificultad
para manejar secreciones.
Riñones: Menor función renal, lo que afecta la capacidad de manejar fluidos y
medicamentos.
Termorregulación: Mayor riesgo de hipotermia debido a la menor masa muscular y grasa
subcutánea.
Sentidos: Disminución de la visión y audición, lo que puede dificultar la comunicación.
Comorbilidades: Diabetes, enfermedades cardíacas, hipertensión, enfermedad pulmonar
obstructiva crónica (EPOC), etc., que complican el manejo del trauma.
12.2.2. Mecanismos de Lesión Comunes
Caídas: La causa más común de trauma en ancianos, a menudo debido a problemas de
equilibrio, debilidad muscular, medicamentos o riesgos ambientales.
Accidentes Automovilísticos: Mayor riesgo de lesiones graves con impactos de baja
energía.
Quemaduras: Piel más delgada y menor percepción del dolor.
12.2.3. Evaluación y Manejo Prehospitalario
Evaluación Primaria (XABCDE): Adaptar la evaluación a las particularidades geriátricas.
Vía Aérea: Puede ser más difícil debido a la dentadura postiza o cambios anatómicos.
Respiración: Evaluar cuidadosamente, ya que la reserva pulmonar es limitada.
Circulación: La taquicardia puede estar ausente debido a medicamentos. La
hipotensión es un signo tardío y grave. Considerar que pueden estar tomando
anticoagulantes, lo que aumenta el riesgo de hemorragia. La fluidoterapia debe ser
cuidadosa para evitar la sobrecarga.
Déficit Neurológico: Los cambios en el estado mental pueden ser sutiles y atribuirse
erróneamente a la edad o demencia. Evaluar cuidadosamente el GCS. Recordar el
mayor riesgo de hematomas subdurales crónicos.
Exposición: Prevenir la hipotermia de forma agresiva.
Evaluación Secundaria: Obtener una historia clínica completa, incluyendo medicamentos
y comorbilidades. Buscar signos de negligencia o abuso.
Comunicación: Hablar de forma clara y lenta, asegurar que el paciente pueda oír y ver. Ser
paciente.
Transporte: A un centro de trauma adecuado, ya que los pacientes geriátricos tienen mayor
riesgo de complicaciones y mortalidad incluso con lesiones aparentemente menores.
Resumen y Perlas Clínicas
Los niños y los ancianos son poblaciones vulnerables con diferencias anatómicas y
fisiológicas significativas que afectan el manejo del trauma.
En pediatría, la cabeza grande, la vía aérea pequeña y la capacidad de compensación
fisiológica prolongada son clave. La hipotensión es un signo tardío de shock.
En geriatría, la fragilidad ósea, la atrofia cerebral, las comorbilidades y los medicamentos
complican el manejo. La hipotensión es un signo grave.
La prevención del abuso y la negligencia es una consideración importante en ambas
poblaciones.
La adaptación del enfoque XABCDE y el transporte rápido a un centro de trauma son
esenciales.
Preguntas de Autoevaluación
1. Mencione tres diferencias anatómicas entre un niño y un adulto que afectan el manejo de la
vía aérea en trauma.
2. ¿Por qué la hipotensión es un signo tardío y ominoso de shock en pacientes pediátricos?
3. ¿Cuáles son los mecanismos de lesión más comunes en pacientes geriátricos y por qué?
4. Explique cómo la atrofia cerebral en ancianos afecta el riesgo de hematomas subdurales.
5. ¿Qué consideraciones especiales se deben tener en cuenta al administrar fluidos
intravenosos a un paciente geriátrico traumatizado?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]
Sesión 13 (08 Nov): Trauma Ambiental (Calor, Frío, Rayos, Ahogamiento) y
Prevención de Lesiones
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Identificar los diferentes tipos de lesiones ambientales y sus mecanismos.
Reconocer los signos y síntomas de las emergencias por calor, frío, rayos y ahogamiento.
Aplicar las técnicas adecuadas para el manejo prehospitalario de las lesiones ambientales.
Comprender la importancia de la prevención de lesiones en el contexto prehospitalario.
13.1. Lesiones por Calor
Las lesiones por calor ocurren cuando el cuerpo no puede disipar el calor de manera efectiva, lo
que lleva a un aumento de la temperatura corporal central. El espectro va desde calambres por
calor hasta el golpe de calor, una emergencia médica grave.
13.1.1. Tipos y Fisiopatología
Calambres por Calor: Espasmos musculares dolorosos debido a la pérdida de líquidos y
electrolitos por la sudoración excesiva. La temperatura corporal suele ser normal.
Agotamiento por Calor: Pérdida significativa de líquidos y electrolitos, con incapacidad
para mantener el gasto cardíaco. El paciente presenta sudoración profusa, piel fría y pálida,
debilidad, náuseas, vómitos, mareos y cefalea. La temperatura corporal puede ser normal o
ligeramente elevada (<40°C).
Golpe de Calor: Es la forma más grave de lesión por calor, caracterizada por una
temperatura corporal central >40°C y disfunción del sistema nervioso central (alteración del
estado mental, convulsiones, coma). Puede ser clásico (por exposición pasiva al calor) o
por esfuerzo (por actividad física intensa en ambientes calurosos). La piel puede estar
caliente y seca (clásico) o caliente y húmeda (por esfuerzo).
13.1.2. Manejo Prehospitalario
1. Retirar al Paciente del Ambiente Caluroso: Moverlo a un lugar fresco y sombreado.
2. Retirar Ropa Excesiva: Desvestir al paciente.
3. Enfriamiento Activo:
Agotamiento por Calor: Aplicar compresas frías en cuello, axilas e ingles. Administrar
líquidos orales si el paciente está consciente y no vomita. Si no, iniciar fluidoterapia IV
con solución salina normal.
Golpe de Calor: Inmersión en agua fría (si es posible), rociar con agua y ventilar,
aplicar compresas frías. El objetivo es bajar la temperatura corporal rápidamente.
Monitorear la temperatura central. Administrar fluidos IV con precaución para evitar
sobrecarga.
4. Monitoreo: Signos vitales, estado mental, temperatura.
5. Transporte: Rápido al hospital, especialmente en golpe de calor.
13.2. Lesiones por Frío
Las lesiones por frío ocurren cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede
producirlo, lo que lleva a una disminución de la temperatura corporal central (hipotermia) o a
congelación de los tejidos.
13.2.1. Tipos y Fisiopatología
Hipotermia: Temperatura corporal central <35°C. Se clasifica en leve (32-35°C), moderada
(28-32°C) y grave (<28°C).
Leve: Temblores, taquicardia, taquipnea, confusión.
Moderada: Cese de temblores, bradicardia, bradipnea, alteración del estado mental,
arritmias cardíacas (fibrilación auricular).
Grave: Inconsciencia, hipotensión, bradicardia severa, arritmias ventriculares (fibrilación
ventricular, asistolia). El paciente puede parecer muerto.
Congelación: Daño tisular causado por la formación de cristales de hielo en las células.
Puede ser superficial (afecta piel y tejido subcutáneo) o profunda (afecta músculos,
tendones, huesos).
Signos: Piel pálida, cerosa, fría, insensible. En congelación profunda, la piel puede ser
dura y sin dolor.
13.2.2. Manejo Prehospitalario
1. Retirar al Paciente del Ambiente Frío: Moverlo a un lugar cálido y seco.
2. Retirar Ropa Húmeda: Reemplazarla con ropa seca y abrigadora.
3. Recalentamiento:
Hipotermia Leve/Moderada: Recalentamiento pasivo (mantas, ropa seca, bebidas
calientes si consciente). Recalentamiento activo externo (compresas calientes en cuello,
axilas, ingles).
Hipotermia Grave: Recalentamiento activo interno (fluidos IV calientes, lavado
gástrico/vesical caliente). Manejar al paciente con extrema suavidad para evitar
arritmias cardíacas. No masajear las extremidades.
Congelación: Proteger la zona congelada de traumatismos. No frotar. Recalentar la
zona afectada en agua tibia (37-40°C) si el transporte es prolongado y no hay riesgo de
recongelación. No recalentar si hay riesgo de recongelación.
4. Monitoreo: Signos vitales, estado mental, temperatura central.
5. Transporte: Rápido al hospital.
13.3. Lesiones por Rayos
Las lesiones por rayos son eventos de alta energía que pueden causar una amplia gama de
problemas, desde quemaduras hasta paro cardíaco.
13.3.1. Fisiopatología
La corriente eléctrica de un rayo puede causar:
Paro Cardíaco y Respiratorio: Por disrupción eléctrica del corazón y el centro respiratorio.
La asistolia es común.
Quemaduras: A menudo superficiales (patrón de Lichtenberg) o profundas en los puntos de
entrada/salida.
Trauma Contuso: Por la fuerza de la explosión o por ser lanzado por el aire.
Lesiones Neurológicas: Convulsiones, alteración del estado mental, parálisis transitoria.
Lesiones Óticas: Ruptura de tímpanos.
13.3.2. Manejo Prehospitalario
1. Seguridad de la Escena: Asegurar que no haya riesgo de otro rayo.
2. Evaluación Primaria (XABCDE): Priorizar a los pacientes en paro cardíaco/respiratorio (a
diferencia de otros IMV, donde se prioriza a los que tienen pulso). Iniciar RCP
inmediatamente.
3. Manejo de la Vía Aérea y Ventilación: Asegurar vía aérea y ventilar si es necesario.
4. Control de la Circulación: Monitoreo cardíaco. Tratar arritmias. Establecer acceso IV.
5. Manejo de Quemaduras: Cubrir con apósitos estériles.
6. Inmovilización Espinal: Si hay sospecha de trauma contuso.
7. Transporte: Rápido al hospital.
13.4. Ahogamiento
El ahogamiento es el proceso de experimentar compromiso respiratorio por sumersión o
inmersión en un líquido. Puede resultar en muerte o morbilidad significativa.
13.4.1. Fisiopatología
Hipoxia: La falta de oxígeno es la lesión principal. El laringoespasmo inicial puede prevenir
la entrada de agua a los pulmones, pero eventualmente cede.
Aspiración: Entrada de agua a los pulmones, causando daño pulmonar, edema y
alteración del intercambio gaseoso.
Hipotermia: Común en ahogamientos en agua fría, lo que puede tener un efecto protector
(reflejo de inmersión) pero también complica el manejo.
13.4.2. Manejo Prehospitalario
1. Seguridad del Rescatista: No convertirse en una víctima más. Utilizar equipo de rescate
acuático adecuado.
2. Rescate del Paciente: Sacar al paciente del agua de forma segura.
3. Evaluación Primaria (XABCDE):
Vía Aérea y Respiración: Abrir la vía aérea y evaluar la respiración. Si no respira o
respira de forma ineficaz, iniciar ventilaciones de rescate inmediatamente (antes de
sacar completamente del agua si es posible y seguro). Si hay paro cardíaco, iniciar
RCP.
Circulación: Monitorear el pulso. La hipotermia puede hacer que el pulso sea muy
débil.
4. Manejo de la Hipotermia: Retirar ropa mojada, cubrir con mantas secas y calientes.
5. Soporte Ventilatorio: Administrar oxígeno suplementario. Si hay dificultad respiratoria,
considerar CPAP (presión positiva continua en la vía aérea) si está disponible y el paciente
consciente.
6. Inmovilización Espinal: Si hay sospecha de trauma cervical (ej. buceo, caída).
7. Transporte: Rápido al hospital, incluso si el paciente parece recuperado, debido al riesgo
de edema pulmonar tardío.
13.5. Prevención de Lesiones
La prevención de lesiones es un componente crítico de la atención prehospitalaria. El operador
de trauma tiene un papel importante en la educación de la comunidad y la identificación de
riesgos.
13.5.1. Estrategias de Prevención
Educación Pública: Promover el uso de cinturones de seguridad, sillas de seguridad para
niños, cascos para bicicletas y motocicletas.
Identificación de Riesgos: Reconocer entornos peligrosos (ej. piscinas sin vallas, cables
eléctricos expuestos, zonas de tráfico intenso).
Programas de Concienciación: Participar en campañas de prevención de accidentes
automovilísticos, caídas en ancianos, prevención de quemaduras, etc.
Abogacía: Apoyar políticas que promuevan la seguridad (ej. leyes de tránsito, códigos de
construcción).
Resumen y Perlas Clínicas
Las lesiones por calor varían desde calambres hasta el golpe de calor, una emergencia
grave que requiere enfriamiento rápido.
Las lesiones por frío incluyen hipotermia y congelación; manejar la hipotermia con
recalentamiento gradual y proteger las zonas congeladas.
En lesiones por rayos, priorizar la RCP en pacientes en paro cardíaco/respiratorio.
En ahogamiento, la hipoxia es la lesión principal; iniciar ventilaciones de rescate
tempranamente.
La prevención de lesiones es una responsabilidad clave del operador de trauma.
Preguntas de Autoevaluación
1. ¿Cuál es la diferencia clave entre agotamiento por calor y golpe de calor en términos de
temperatura corporal y estado mental?
2. Describa el manejo prehospitalario de un paciente con hipotermia grave.
3. ¿Por qué la prioridad de triaje en un incidente con múltiples víctimas por rayo es diferente a
otros IMV?
4. ¿Cuál es la lesión principal en el ahogamiento y cómo se maneja inicialmente?
5. Mencione tres estrategias de prevención de lesiones en las que el operador de trauma
puede participar.
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
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Sesión 14 (15 Nov): Trauma en Áreas Remotas (Wilderness) y Soporte Táctico
(TEMS)
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Adaptar los principios del PHTLS al entorno de trauma en áreas remotas (Wilderness
Trauma Care).
Identificar los desafíos específicos del manejo del trauma en entornos tácticos (TEMS).
Aplicar las estrategias y técnicas apropiadas para el cuidado del trauma en estas
situaciones especiales.
Comprender la importancia de la planificación, el equipo y la comunicación en entornos
remotos y tácticos.
14.1. Trauma en Áreas Remotas (Wilderness Trauma Care)
El trauma en áreas remotas se refiere a lesiones que ocurren en entornos donde el acceso a la
atención médica avanzada es limitado o inexistente, y el transporte puede ser prolongado. Esto
incluye montañas, desiertos, selvas, océanos y zonas rurales aisladas.
14.1.1. Desafíos Específicos
Acceso Limitado: Dificultad para llegar al paciente y para evacuarlo.
Recursos Limitados: Equipo médico, personal y comunicaciones restringidos.
Condiciones Ambientales Adversas: Frío extremo, calor, altitud, terreno difícil.
Tiempo de Evacuación Prolongado: La “hora de oro” se extiende a horas o incluso días.
Necesidad de Autosuficiencia: El operador debe ser capaz de proporcionar atención
prolongada y avanzada con recursos mínimos.
14.1.2. Principios Adaptados del PHTLS
Los principios del PHTLS siguen siendo la base, pero se adaptan a la realidad del entorno
remoto:
1. Seguridad de la Escena: Prioridad absoluta. Los peligros ambientales (clima, terreno,
animales) son más prominentes.
2. Evaluación Primaria (XABCDE): Se mantiene el mismo orden, pero las intervenciones
pueden ser más prolongadas y creativas debido a la falta de equipo.
X (Hemorragia Exsanguinante): Control con torniquetes o presión directa es aún más
crítico.
A (Vía Aérea): Priorizar el manejo básico. La intubación avanzada puede ser inviable.
Considerar la posición de recuperación.
B (Respiración): Monitoreo de la respiración. Manejo de neumotórax a tensión con
descompresión con aguja si es posible.
C (Circulación): Fluidoterapia limitada. Priorizar el control de hemorragias. Prevención
de hipotermia.
D (Déficit Neurológico): Evaluación continua. Proteger la cabeza y la columna.
E (Exposición): Control agresivo de la hipotermia con ropa seca, sacos de dormir,
refugio.
3. Evaluación Secundaria: Más exhaustiva, buscando lesiones ocultas que podrían
empeorar durante el transporte prolongado.
4. Manejo de Fracturas y Luxaciones: Inmovilización con materiales improvisados (ramas,
ropa, mochilas). Las férulas de tracción pueden ser difíciles de aplicar.
5. Manejo del Dolor: Crucial para la comodidad del paciente y para prevenir el shock.
Analgésicos orales o intramusculares pueden ser las únicas opciones.
6. Hidratación y Nutrición: Mantener al paciente hidratado y alimentado si el transporte es
prolongado.
7. Comunicación: Establecer un plan de comunicación (radio, teléfono satelital, señales)
antes de la misión.
8. Evacuación: Planificar la ruta de evacuación más segura y eficiente. Considerar
evacuación aérea si está disponible.
14.2. Soporte Táctico de Emergencias Médicas (TEMS - Tactical Emergency Medical
Support)
TEMS se refiere a la provisión de atención médica en entornos tácticos o de alto riesgo, como
operaciones policiales, militares o de rescate en zonas de conflicto. El objetivo es integrar la
atención médica con las operaciones tácticas para salvar vidas en situaciones peligrosas.
14.2.1. Desafíos Específicos
Entorno Hostil: Presencia de amenazas activas (armas de fuego, explosivos, agentes
químicos/biológicos).
Zonas Calientes, Tibias y Frías: La atención se adapta a la seguridad de la zona.
Equipo de Protección Personal (EPP): El operador puede llevar chaleco antibalas, casco,
etc., lo que dificulta el movimiento y el acceso al paciente.
Recursos Limitados: Similar a las áreas remotas, pero con el añadido de la amenaza.
“Care Under Fire” (Cuidado Bajo Fuego): Atención médica limitada mientras se está bajo
fuego enemigo, priorizando el control de hemorragias y la extracción del paciente.
14.2.2. Fases del Cuidado Táctico de Víctimas (TCCC - Tactical Combat Casualty Care)
El TCCC es un conjunto de guías para el manejo del trauma en el campo de batalla, que ha
sido adaptado para uso civil (TECC - Tactical Emergency Casualty Care). Se divide en tres
fases:
1. Care Under Fire (Cuidado Bajo Fuego): Atención médica proporcionada mientras el
operador y el paciente están bajo fuego directo. La prioridad es la supresión del fuego y la
extracción del paciente a un lugar seguro. Las únicas intervenciones médicas son el control
de hemorragias exanguinantes con torniquetes y la autoayuda/ayuda mutua.
2. Tactical Field Care (Cuidado en Campo Táctico): Atención médica proporcionada una
vez que el paciente y el operador están relativamente seguros, pero aún en un entorno
táctico. Se aplica el enfoque XABCDE modificado:
X (Hemorragia Exsanguinante): Control definitivo con torniquetes, agentes
hemostáticos y vendajes compresivos.
A (Vía Aérea): Apertura de la vía aérea, cánulas nasofaríngeas, posición de
recuperación. Considerar vía aérea quirúrgica si es necesario.
B (Respiración): Descompresión con aguja para neumotórax a tensión. Apósito
oclusivo para neumotórax abierto.
C (Circulación): Acceso IV/IO. Fluidoterapia limitada. Prevención de hipotermia.
D (Déficit Neurológico): Evaluación rápida.
E (Exposición): Exponer para buscar lesiones, prevenir hipotermia.
3. Tactical Evacuation Care (Cuidado en Evacuación Táctica): Atención médica
proporcionada durante el transporte del paciente desde el entorno táctico a un nivel superior
de atención. Se asemeja más a la atención prehospitalaria convencional, con monitoreo
continuo y reevaluación.
14.3. Equipo y Planificación
En ambos entornos, remoto y táctico, la planificación previa y el equipo adecuado son
fundamentales:
Equipo Médico: Kits de trauma compactos y robustos, torniquetes, agentes hemostáticos,
vendas, férulas improvisadas, medicamentos para el dolor.
Equipo de Comunicación: Radios, teléfonos satelitales, balizas de emergencia.
Equipo de Supervivencia: Refugio, agua, alimentos, ropa adecuada.
Planificación: Conocer el terreno, las rutas de evacuación, los puntos de extracción, los
recursos disponibles y los protocolos de comunicación.
Resumen y Perlas Clínicas
El trauma en áreas remotas y tácticas presenta desafíos únicos que requieren adaptación
de los principios del PHTLS.
En entornos remotos, la autosuficiencia, el manejo prolongado y la prevención de la
hipotermia son clave.
En entornos tácticos, la seguridad personal y el control de hemorragias bajo fuego son las
prioridades iniciales (TCCC).
Las fases del TCCC (Care Under Fire, Tactical Field Care, Tactical Evacuation Care) guían
la atención en situaciones de alto riesgo.
La planificación, el equipo adecuado y la comunicación son esenciales para el éxito en
ambos tipos de entornos.
Preguntas de Autoevaluación
1. Mencione tres desafíos clave del manejo del trauma en áreas remotas.
2. ¿Cómo se adapta el enfoque XABCDE en el entorno de trauma en áreas remotas?
3. Describa las tres fases del Cuidado Táctico de Víctimas (TCCC).
4. ¿Cuál es la única intervención médica permitida en la fase de “Care Under Fire” del TCCC?
5. ¿Por qué la planificación y el equipo son tan importantes en entornos remotos y tácticos?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]
Sesión 15 (22 Nov): Desastres, Armas de Destrucción Masiva y Ética en la
Atención Prehospitalaria
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Comprender los principios del manejo de desastres y la respuesta a incidentes con
múltiples víctimas (IMV).
Identificar los tipos de armas de destrucción masiva (ADM) y sus efectos en la salud.
Aplicar los principios de triaje en situaciones de desastre y ADM.
Analizar los dilemas éticos comunes en la atención prehospitalaria del trauma.
15.1. Manejo de Desastres e Incidentes con Múltiples Víctimas (IMV)
Un desastre es un evento que excede la capacidad de respuesta de una comunidad, mientras
que un incidente con múltiples víctimas (IMV) es un evento que genera un número de
víctimas que excede los recursos disponibles en la escena. En ambos casos, la atención
prehospitalaria se ve abrumada y requiere un enfoque diferente al manejo de un solo paciente.
15.1.1. Principios del Manejo de Desastres/IMV
Comando y Control: Establecer una estructura de comando unificada para coordinar todos
los recursos.
Seguridad de la Escena: Prioridad máxima. La escena puede ser dinámica y peligrosa.
Comunicación: Establecer canales de comunicación claros y redundantes.
Triaje: Proceso de clasificar a los pacientes según la gravedad de sus lesiones y la
probabilidad de supervivencia, para asignar los recursos de manera óptima.
Tratamiento: Proporcionar atención que salve vidas, enfocándose en el mayor bien para el
mayor número.
Transporte: Coordinar la evacuación de pacientes a los centros de atención adecuados.
15.1.2. Triaje en IMV (Método START/SALT)
El triaje es fundamental en IMV para maximizar el número de supervivientes. El método START
(Simple Triage And Rapid Treatment) es uno de los más utilizados.
Categorías de Triaje:
Rojo (Inmediato): Lesiones que amenazan la vida y requieren intervención inmediata
para sobrevivir (ej. vía aérea obstruida, hemorragia masiva, shock). Probabilidad de
supervivencia alta con atención rápida.
Amarillo (Retrasado): Lesiones graves pero no inmediatamente mortales. Pueden
esperar un tiempo limitado para recibir atención (ej. fracturas mayores, quemaduras
moderadas).
Verde (Menor): Lesiones leves que pueden caminar y no requieren atención inmediata
(ej. abrasiones, contusiones menores).
Negro (Fallecido/Expectante): Pacientes fallecidos o con lesiones tan graves que la
supervivencia es improbable incluso con atención máxima. Se les asigna atención
paliativa.
Proceso START:
1. “Caminantes”: Pedir a los pacientes que puedan caminar que se dirijan a un área
segura (categoría Verde).
2. Evaluación de No Caminantes: Evaluar a los pacientes que no pueden caminar.
Respiración: Si no respira después de abrir la vía aérea, categoría Negro. Si
respira >30 o <10 rpm, categoría Rojo. Si respira entre 10-30 rpm, pasar a
perfusión.
Perfusión: Evaluar el relleno capilar (>2 segundos o ausencia de pulso radial),
categoría Rojo. Si el relleno capilar es <2 segundos y hay pulso radial, pasar a
estado mental.
Estado Mental: Si no puede seguir órdenes simples, categoría Rojo. Si puede
seguir órdenes simples, categoría Amarillo.
El método SALT (Sort, Assess, Life-saving Interventions, Treat/Transport) es una evolución
que incorpora intervenciones que salvan vidas antes del transporte.
15.2. Armas de Destrucción Masiva (ADM)
Las ADM son agentes químicos, biológicos, radiológicos, nucleares o explosivos que pueden
causar un gran número de víctimas y una devastación generalizada. El operador de trauma
debe estar preparado para reconocer y responder a estos incidentes.
15.2.1. Tipos de ADM
Agentes Químicos: Sustancias tóxicas que causan daño al entrar en contacto con el
cuerpo. Ejemplos: agentes nerviosos (Sarin, VX), agentes vesicantes (gas mostaza),
agentes asfixiantes (cianuro), agentes pulmonares (cloro, fosgeno).
Manejo: Descontaminación rápida, soporte vital, antídotos específicos (si disponibles).
Agentes Biológicos: Microorganismos (bacterias, virus, toxinas) que causan
enfermedades. Ejemplos: ántrax, viruela, botulismo.
Manejo: Aislamiento, protección personal (EPP), antibióticos/antivirales, vacunación.
Agentes Radiológicos: Materiales radiactivos que emiten radiación ionizante. Puede ser
una “bomba sucia” (explosivo convencional que dispersa material radiactivo) o un incidente
con fuente radiactiva.
Manejo: Protección personal (distancia, tiempo, blindaje), descontaminación, monitoreo
de la exposición.
Agentes Nucleares: Explosión nuclear, que libera una enorme cantidad de energía,
radiación, calor y onda expansiva.
Manejo: Evacuación, protección contra la radiación, tratamiento de quemaduras y
trauma.
Explosivos: Dispositivos que causan trauma por onda expansiva, fragmentación y colapso
de estructuras. Son la forma más común de ADM utilizada por terroristas.
Manejo: Control de hemorragias, manejo de trauma contuso y penetrante, triaje.
15.2.2. Principios de Respuesta a ADM (CHEM-BIO-RAD-NUC-EXPLO)
Detección: Reconocer los signos de un ataque ADM (patrones de enfermedad inusuales,
olores extraños, múltiples víctimas con síntomas similares).
Protección: Utilizar el EPP adecuado (desde guantes y mascarillas hasta trajes de
protección química).
Descontaminación: Eliminar el agente de las víctimas y del personal.
Notificación: Informar a las autoridades y a los centros de salud.
Triaje y Tratamiento: Adaptar el triaje a la situación y proporcionar tratamiento específico si
es posible.
15.3. Ética en la Atención Prehospitalaria del Trauma
El operador de trauma se enfrenta a menudo a dilemas éticos complejos que requieren un juicio
moral sólido y la adhesión a principios éticos.
15.3.1. Principios Éticos Fundamentales
Beneficencia: Actuar siempre en el mejor interés del paciente, buscando hacer el bien.
No Maleficencia: “Primero, no hacer daño”. Evitar causar daño al paciente.
Autonomía: Respetar el derecho del paciente a tomar decisiones sobre su propia atención,
siempre que sea competente para hacerlo.
Justicia: Tratar a todos los pacientes de manera justa y equitativa, asignando los recursos
de forma imparcial.
Veracidad: Ser honesto con el paciente y sus familiares.
Confidencialidad: Proteger la información médica del paciente.
15.3.2. Dilemas Éticos Comunes
Triaje en IMV: Decidir quién recibe atención y quién no, basándose en la probabilidad de
supervivencia, puede ser moralmente angustiante.
Consentimiento Informado: Obtener el consentimiento de un paciente traumatizado,
especialmente si está alterado o inconsciente, puede ser difícil. Se asume el consentimiento
implícito en emergencias que amenazan la vida.
Rechazo de Tratamiento: Un paciente competente tiene derecho a rechazar el tratamiento,
incluso si esto pone en peligro su vida. El operador debe asegurarse de que el paciente
comprende las consecuencias de su decisión.
Confidencialidad: Manejar la información del paciente de forma discreta, especialmente en
situaciones sensibles.
Límites de la Intervención: Saber cuándo detener los esfuerzos de reanimación o cuándo
el transporte es inútil.
Seguridad del Rescatista vs. Cuidado del Paciente: El deber de proteger al paciente
debe equilibrarse con la necesidad de garantizar la seguridad del personal.
Resumen y Perlas Clínicas
El manejo de desastres e IMV requiere un enfoque de comando y control, comunicación y
triaje.
El triaje START clasifica a los pacientes en Rojo (inmediato), Amarillo (retrasado), Verde
(menor) y Negro (fallecido/expectante).
Las ADM (químicos, biológicos, radiológicos, nucleares, explosivos) requieren protección
personal, descontaminación y notificación.
Los principios éticos de beneficencia, no maleficencia, autonomía y justicia guían la toma de
decisiones en trauma.
Los dilemas éticos en triaje, consentimiento y confidencialidad son comunes en la atención
prehospitalaria.
Preguntas de Autoevaluación
1. ¿Cuál es la diferencia entre un desastre y un incidente con múltiples víctimas (IMV)?
2. Describa las cuatro categorías de triaje del método START y dé un ejemplo de paciente
para cada una.
3. Mencione tres tipos de armas de destrucción masiva (ADM) y una característica clave de
cada una.
4. ¿Cuáles son los principios de protección personal en un incidente con ADM?
5. Explique el principio ético de “beneficencia” y “no maleficencia” en el contexto de la atención
prehospitalaria del trauma.
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]
Sesión 16 (29 Nov): Talleres de Destrezas, Simulaciones Clínicas Integrales y
Evaluación Final Teórico-Práctica
Objetivos de Aprendizaje
Al finalizar esta sesión, el operador de trauma será capaz de:
Aplicar de forma práctica las destrezas y conocimientos adquiridos en el manejo del trauma
prehospitalario.
Participar en simulaciones clínicas integrales que repliquen escenarios de trauma de la vida
real.
Demostrar competencia en la evaluación y manejo de pacientes traumatizados a través de
una evaluación final teórico-práctica.
Integrar todos los conceptos del PHTLS en un enfoque sistemático y crítico.
16.1. Talleres de Destrezas
Los talleres de destrezas son una parte fundamental de la capacitación en trauma, ya que
permiten a los operadores practicar y perfeccionar las habilidades técnicas en un entorno
controlado. Estos talleres deben ser interactivos y proporcionar retroalimentación constructiva.
16.1.1. Destrezas Clave a Practicar
Control de Hemorragias: Aplicación de presión directa, torniquetes (comerciales e
improvisados), y uso de agentes hemostáticos.
Manejo de la Vía Aérea: Maniobras manuales (tracción mandibular), inserción de cánulas
orofaríngeas y nasofaríngeas, uso de bolsa-mascarilla (BVM), y descompresión con aguja
para neumotórax a tensión (en simuladores).
Inmovilización Espinal: Estabilización manual en línea, colocación de collarín cervical,
aseguramiento a tabla espinal o colchón de vacío, técnicas de rodamiento (log roll).
Inmovilización de Extremidades: Aplicación de férulas rígidas, blandas y de tracción para
fracturas y luxaciones.
Manejo de Quemaduras: Enfriamiento, cobertura con apósitos estériles, estimación de la
superficie corporal quemada (SCQ).
Acceso Intravenoso/Intraóseo: Práctica en simuladores para la colocación de vías
periféricas y acceso intraóseo.
Triaje: Práctica de clasificación de pacientes utilizando el método START/SALT en
escenarios de IMV.
16.2. Simulaciones Clínicas Integrales
Las simulaciones clínicas integrales son escenarios realistas que combinan múltiples destrezas
y la toma de decisiones en un contexto dinámico. Permiten a los operadores practicar el
enfoque sistemático XABCDE, el pensamiento crítico y el trabajo en equipo bajo presión.
16.2.1. Diseño de Escenarios
Los escenarios deben ser variados y reflejar situaciones comunes de trauma, incluyendo:
Accidentes automovilísticos con múltiples víctimas.
Caídas de altura.
Trauma penetrante (arma blanca/fuego).
Trauma pediátrico o geriátrico.
Lesiones ambientales (ej. hipotermia severa).
Incidentes con materiales peligrosos (simulados).
16.2.2. Proceso de Simulación
1. Briefing: Introducción al escenario, roles de los participantes, objetivos de aprendizaje.
2. Ejecución del Escenario: Los operadores responden al escenario como si fuera una
situación real, aplicando sus conocimientos y destrezas.
3. Debriefing: Sesión de retroalimentación crítica y constructiva, donde se analizan las
acciones tomadas, las decisiones, la comunicación y el trabajo en equipo. Es la parte más
importante de la simulación para el aprendizaje.
16.3. Evaluación Final Teórico-Práctica
La evaluación final busca medir la competencia del operador en los conocimientos teóricos y las
habilidades prácticas esenciales para el manejo del trauma prehospitalario.
16.3.1. Componente Teórico
Examen Escrito: Preguntas de opción múltiple o de desarrollo que cubren todos los
módulos del manual, incluyendo anatomía, fisiología, fisiopatología, evaluación, manejo y
consideraciones especiales.
Casos Clínicos: Análisis de casos que requieren la aplicación del pensamiento crítico y la
toma de decisiones.
16.3.2. Componente Práctico
Estaciones de Destrezas: Evaluación individual de habilidades específicas (ej. aplicación
de torniquete, inmovilización cervical, manejo de la vía aérea).
Estación de Escenario Integrado: Un escenario de trauma simulado donde el operador
debe demostrar la aplicación del enfoque XABCDE de forma sistemática y efectiva,
incluyendo la comunicación y el liderazgo.
16.4. Integración de Conceptos y Enfoque Crítico
Esta sesión final enfatiza la importancia de integrar todos los conocimientos y destrezas
adquiridos a lo largo del curso. El operador de trauma no solo debe saber “qué hacer”, sino “por
qué hacerlo” y “cómo adaptarlo” a las circunstancias cambiantes. El pensamiento crítico es la
capacidad de analizar la situación, sintetizar la información, tomar decisiones informadas y
reevaluar continuamente el plan de acción.
Resumen y Perlas Clínicas
Los talleres de destrezas permiten practicar habilidades técnicas esenciales en un entorno
seguro.
Las simulaciones clínicas integrales son cruciales para desarrollar el pensamiento crítico, la
toma de decisiones y el trabajo en equipo.
El debriefing es la fase más importante de la simulación para el aprendizaje.
La evaluación final teórico-práctica mide la competencia integral del operador en el manejo
del trauma.
La integración de todos los conceptos del PHTLS y el desarrollo del pensamiento crítico son
fundamentales para un operador de trauma eficaz.
Preguntas de Autoevaluación
1. Mencione al menos cinco destrezas clave que se deben practicar en los talleres de trauma.
2. ¿Cuál es el propósito principal de las simulaciones clínicas integrales en la capacitación en
trauma?
3. Explique la importancia del debriefing después de una simulación.
4. ¿Qué aspectos se evalúan en el componente práctico de la evaluación final?
5. ¿Por qué es fundamental el pensamiento crítico en el rol del operador de trauma
prehospitalario?
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]
Referencias Bibliográficas
[1] National Association of Emergency Medical Technicians (NAEMT). PHTLS: Prehospital
Trauma Life Support, Tenth Edition. Jones & Bartlett Learning. [2] American College of Surgeons
Committee on Trauma. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual, 10th
Edition. American College of Surgeons. [3] PHTLS: Prehospital Trauma Life Support (eBook)
with … [Link] [4] Prehospital
Trauma Life Support.
[Link]