TEMA 2.
EL NOMBRE
Objetivo del tema
Establecer en nuestro léxico diario el nombre de Jesús, que es poderoso, imponente y majestuoso.
Conocer algunos nombres de Dios en aras de aprender a orar con inteligencia.
Introducción
Con papel de colores y marcadores de distintos tonos, le pediremos a los asistentes que escriban,
decoren y personalicen sus nombres completos y sin apellidos. Les pediremos que pongan los
nombres terminados frente a cada uno, y el moderador procederá a examinarlos.
Discusión
Ítem #1: Tras revisar los nombres, preguntaremos: ¿A quién no le gusta su nombre? ¿Por qué?
¿Conocen la historia de por qué se llaman como se llaman? ¿Saben qué significa su nombre?
Ítem #2: Contaremos que el nombre es la expresión de la esencia, de la personalidad, del carácter y
la naturaleza de alguien. En el tiempo en que vivían los personajes bíblicos, el nombre era
importante porque presentaba todo lo que la persona es, lo que llegaría a realizar, a representar y
ser. Preguntaremos: ¿Se parece su nombre a la vida que llevan? ¿Si su nombre significa lleno de
gracia, vive usted como alguien así? El moderador contará el significado de su nombre.
Ítem #3: Analizaremos la frase “En el nombre de Jesús”. Preguntaremos: ¿por qué pedimos o
hacemos cosas a nombre de otros? ¿Qué implicaciones tiene para nuestra vida? Hablar en nombre
de alguien es ACTUAR CON LA MISMA PERSONALIDAD Y AUTORIDAD de la persona nombrada.
Ítem #4: Leeremos Salmos 118:10-12: “Aunque me rodearon naciones hostiles, las destruí a todas
con la autoridad del SEÑOR. Así fue, me rodearon y me atacaron, pero las destruí a todas con la
autoridad del SEÑOR. Me rodearon como un enjambre de abejas; se enardecieron contra mí como
un fuego crepitante; pero las destruí a todas con la autoridad del SEÑOR”.
Tema
Éxodo 6:2-3 dice que Dios habló con Moisés, y le dijo: “Yo soy YHWH, me aparecí a Abraham, a
Isaac y a Jacob como EL SHADDAI, pero no me di a conocer con mi nombre”. Esto nos muestra que
Dios se manifiesta en distintas situaciones siendo fiel a sus nombres (ELOHIM es el soberano, el
creador, el único, la idea de plenitud y enfatiza la majestuosidad y grandeza del único Dios
verdadero; EL SHADDAI - describe el poderío, la suficiencia de Dios; EL YIREH, el que provee), pero
otra distinta es conocer y experimentar a Dios directamente.
Dios le dice a Moisés que iba a conocer a Dios por su nombre personal, YHWH (YAHVÉH/JEHOVÁ).
Es el nombre sagrado de la deidad, significa ser, estar o existir. Significa lo mismo que Yo soy
(Éxodo 3:14). Durante su experiencia de liderar al pueblo, Moisés comprendió la importancia de
depender a diario de la dirección de Dios: en Éxodo encontramos que unas 17 veces Moisés
buscaba a Dios para saber qué o cómo hacer o hablar, es decir, desarrolló una relación cercana con
Dios. Lo vemos en Éxodo 33:17: “El SEÑOR contestó a Moisés: -Ciertamente haré lo que me pides,
porque te miro con agrado y te conozco por tu nombre”.
En la Biblia, encontramos algunas situaciones en que Dios mismo CAMBIA el nombre de la persona.
A Abram, que significaba padre enaltecido y que es el príncipe de Dios que ha luchado y ha
vencido. En Números 13, Moisés es quien le cambia el nombre a su siervo Oseas, llamándolo Josué.
Es interesante porque Oseas significa salvación y Josué significa Jehová, porque ibas ser Dios quien
iba a salvar al pueblo de Israel al conquistar la tierra.
EL NOMBRE DE JESÚS
Filipenses 2:6 dice: Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual
aferrarse. Él mismo decidió renunciar a sus privilegios divinos para así ser y vivir como cualquier
ser humano. Hebreos 5:8 dice: Aunque era Hijo de Dios, Jesús aprendió obediencia por las cosas
que sufrió. Esto nos muestra que Jesús tuvo que aprender a comer, camina, jugar, trabajar. Tuvo que
estudiar y aprender a leer, a memorizar la Ley como todos los demás niños judíos. Aprendió a ser
obediente y tener en cuenta a su familia. Como resultado, creció en sabiduría, en estatura y en el
favor de Dios y de toda la gente.
Ya grande, Jesús se fue de su casa al río Jordán para que Juan lo bautizara. Al ser bautizado se
estaba identificando con el ser humano que necesitaba arrepentirse, porque el bautismo de Juan era
para arrepentimiento. Luego fue tentado por el diablo, quien buscó hacer que Jesús pecara, pero no
lo logró. Jesús, como ser humano, decidió no pecar. La victoria de Cristo sobre el enemigo en el
desierto era decisiva, pero no final, pues su resurrección demuestra que él pagó la pena por el
pecado en su totalidad.
Para concluir el grupo
-Cuando pronunciamos el nombre de Jesús, estamos declarando su carácter, quién es y lo que vino a
hacer: su triunfo sobre el enemigo.
-El nombre de Jesús no solo representa quién es sino su posición de autoridad.
-El nombre de Jesús implica un mensaje de esperanza, es declarar liberación de la esclavitud al
pecado.
-Debemos aprender a conocer a Dios por su nombre, que significa YO SOY, YO estoy contigo, ‘No
tienes por qué preocuparte. YO SOY capaz de cuidar de cualquier cosa que encuentre, YO SOY todo
lo que tú necesitas, lo tengo todo bajo control, no solo ahora sino eternamente.
Cierre y ministración
Orar y pedirle al Padre lo que necesitamos en el nombre de Jesús.
Ordenarle a las circunstancias, en el nombre de Jesús, que funcionen.
Ministrar el nombre de Jesús. No usarlo con liviandad ni como si fuera magia, sino con fe.
Vivir una vida con dignidad y eficiencia.