0% encontró este documento útil (0 votos)
0 vistas11 páginas

EL SIDA

El VIH/SIDA es una enfermedad grave que afecta el sistema inmunológico y se transmite principalmente a través de fluidos corporales. Aunque no hay cura, los tratamientos antirretrovirales permiten a las personas vivir de manera saludable y reducir la transmisión. La prevención y el diagnóstico temprano son cruciales para controlar su propagación, especialmente en regiones como África subsahariana donde el impacto es más significativo.

Cargado por

duvanlopez001
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
0 vistas11 páginas

EL SIDA

El VIH/SIDA es una enfermedad grave que afecta el sistema inmunológico y se transmite principalmente a través de fluidos corporales. Aunque no hay cura, los tratamientos antirretrovirales permiten a las personas vivir de manera saludable y reducir la transmisión. La prevención y el diagnóstico temprano son cruciales para controlar su propagación, especialmente en regiones como África subsahariana donde el impacto es más significativo.

Cargado por

duvanlopez001
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

05/04/2026

NOMBRE: steven
duvan López y
López
Grado: sexto perito

Lic: Glenda castro

Tema: el sida
INTRODUCCION

El VIH/SIDA es una de las enfermedades más importantes en la salud pública mundial. El término
VIH se refiere al virus de la inmunodeficiencia humana, que ataca el sistema inmunológico,
debilitando las defensas del cuerpo. Cuando esta infección avanza y el sistema inmunitario se
deteriora gravemente, se desarrolla el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), que es la
fase más avanzada de la enfermedad.

El VIH se transmite principalmente a través del contacto con fluidos corporales infectados, como la
sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna. Las formas más comunes de
transmisión incluyen relaciones sexuales sin protección, el uso compartido de agujas
contaminadas y la transmisión de madre a hijo durante el embarazo, parto o lactancia.

Aunque actualmente no existe una cura definitiva, los tratamientos antirretrovirales permiten que
las personas con VIH lleven una vida larga y saludable, además de reducir significativamente el
riesgo de transmisión. La prevención, el diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento son
fundamentales para controlar la propagación del VIH/SIDA en la población.
EL SIDA

La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana y el síndrome de


inmunodeficiencia adquirida (VIH/sida) son un espectro de enfermedades
causadas por la infección provocada por el virus de la inmunodeficiencia humana
(VIH). Tras la infección inicial, una persona puede no notar síntoma alguno o bien
puede experimentar un periodo breve de cuadro tipo influenza. Típicamente, le
sigue un periodo prolongado sin síntomas. A medida que la infección progresa,
interfiere más con el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de infecciones
comunes como la tuberculosis, además de otras infecciones oportunistas y
tumores que raramente afectan a las personas con un sistema inmunitario
indemne. Estos síntomas tardíos de infección se conocen como sida, etapa que a
menudo también está asociada con pérdida de peso.

El VIH se contagia principalmente por sexo desprotegido (incluido sexo vaginal,


anal, y oral), transfusiones de sangre contaminada, agujas hipodérmicas y de la
madre al niño durante el embarazo, parto o lactancia. Algunos fluidos corporales,
como la saliva y las lágrimas, no transmiten el VIH. Entre los métodos de
prevención se encuentran el sexo seguro, los programas de intercambio de
agujas, el tratamiento a los infectados y la circuncisión. La infección del bebé a
menudo puede prevenirse al dar medicación antirretroviral tanto a la madre como
el niño. No hay ninguna cura o vacuna; no obstante, el tratamiento antirretroviral
puede retrasar el curso de la enfermedad y puede llevar a una expectativa de vida
cercana a la normal. Se recomienda iniciar el tratamiento apenas se haga el
diagnóstico. Sin tratamiento, el tiempo de vida promedio después de la infección
es 11 años.

En 2014 aproximadamente 36,9 millones de personas vivían con VIH y causó 1,2
millones de muertes. La mayoría de los infectados viven en el África subsahariana.
Entre su descubrimiento y el 2014 el sida ha causado un estimado de 39 millones
muertes en todo el mundo. El VIH/sida se considera una pandemia: un brote de
enfermedad presente en un área grande y con propagación activa. Sobre la base
de estudios genéticos, se ha determinado que el VIH es una mutación del VIS que
se transmitió a los humanos entre 1910 y 1930, en el centro-oeste de África. El
sida fue reconocido por primera vez por los Centros para el Control y Prevención
de Enfermedades de los Estados Unidos en 1981 y su causa (la infección por VIH)
se identificó a principios de dicha década.

El VIH/sida ha tenido un gran impacto en la sociedad, como enfermedad y como


fuente de discriminación. La enfermedad también tiene fuertes impactos
económicos. Hay muchas ideas equivocadas sobre el VIH/sida, como la creencia
de que puede transmitirse por contacto casual no sexual. La enfermedad ha sido
centro de muchas controversias relacionadas con la religión, incluida la decisión
de la Iglesia católica de no apoyar el uso de preservativo como prevención. El
VIH/sida ha atraído la atención internacional médica y política así como
financiación masiva desde su identificación en los años 1980.

Categorías clínicas

Fases de la infección por VIH

En la siguiente tabla se contemplan los diferentes estados de la infección por VIH.

Categoría A: pacientes con infección primaria o asintomáticos.

Categoría B: pacientes que presentan o hayan presentado síntomas que no


pertenecen a la categoría C, pero que están relacionados con la infección de VIH:

Angiomatosis bacilar.

Candidiasis vulvo-vaginal, o candidiasis oral resistente al tratamiento.

Displasia de cérvix uterino o carcinoma de cérvix no invasivo.

Enfermedad pélvica inflamatoria (EPI).

Fiebre menor a 38,5 °C o diarrea, de más de un mes de duración.

Herpes zóster (más de un episodio, o un episodio con afección de más de un


dermatoma).

Leucoplasia oral vellosa.

Neuropatía periférica.

Púrpura trombocitopénica idiopática (PTI).

Categoría C: pacientes que presentan o hayan presentado algunas


complicaciones incluidas en la definición de sida de 1987 de la OMS:

Infecciones oportunistas:

Infecciones bacterianas:

Septicemia por Salmonella recurrente (diferente a Salmonella enterica sub.


enterica serotipo Typhi).

Tuberculosis.
Infección por el complejo Mycobacterium avium (MAI).

Infecciones por micobacterias atípicas.

Infecciones víricas:

Infección por citomegalovirus (retinitis o diseminada).

Infección por el virus del herpes simple (VHS tipos 1 y 2), puede ser crónica o en
forma de bronquitis, neumonitis o esofagitis.

Infecciones fúngicas:

Aspergilosis.

Candidiasis, tanto diseminada como del esófago, tráquea o pulmones.

Coccidiodomicosis, extrapulmonar o diseminada.

Criptococosis extrapulmonar.

Histoplasmosis, ya sea diseminada o extrapulmonar.

Infecciones por protozoos:

Neumonía por Pneumocystis jiroveci.

Toxoplasmosis neurológica.

Criptosporidiosis intestinal crónica.

Isosporiasis intestinal crónica.

Procesos cronificados: bronquitis y neumonía.

Procesos asociados directamente con el VIH:

Demencia relacionada con el VIH (encefalopatía por VIH).

Leucoencefalopatía multifocal progresiva.

Síndrome de desgaste o wasting syndrome.

Procesos tumorales:

Sarcoma de Kaposi.

Linfoma de Burkitt.
Otros linfomas no-Hodgkin, especialmente linfoma inmunoblástico, linfoma
cerebral primario o linfoma de células B.

Carcinoma invasivo de cérvix.

El VIH se multiplica, después de la fase aguda primaria de la infección, en los


órganos linfoides, sobrecargándolos con un esfuerzo que termina por provocar
una reducción severa de la producción de linfocitos. El debilitamiento de las
defensas abre la puerta al desarrollo de infecciones oportunistas por bacterias,
hongos, protistas y virus. En muchos casos los microorganismos responsables
están presentes desde antes, pero desarrollan una enfermedad solo cuando dejan
de ser contenidos por los mecanismos de inmunidad celular que el VIH destruye.
Ninguna de estas enfermedades agrede solo a los VIH positivos, pero algunas
eran casi desconocidas antes de la epidemia de VIH y en muchos casos las
variantes que acompañan o definen al sida son diferentes por su desarrollo o su
epidemiología.

Historia

Artículo principal: Historia del VIH/sida

Origen

El VIH está emparentado con otros virus que causan enfermedades parecidas al
sida. Se cree que este virus se transfirió de los animales a los humanos a
comienzos del siglo XX. Existen dos virus diferenciados que causan sida en los
seres humanos, el VIH-1 y el VIH-2. Del primero la especie reservorio son los
chimpancés, de cuyo virus propio, el SIVcpz, deriva. El VIH-2 procede del SIVsm,
propio de una especie de monos de África Occidental. En ambos casos la
transmisión entre especies se ha producido varias veces, pero la actual pandemia
resulta de la extensión del grupo M del VIH-1, procedente según estimaciones de
una infección producida en África Central, donde el virus manifiesta la máxima
diversidad, en la primera mitad del siglo XX.

La pandemia actual tuvo su origen en África Central, pero pasó inadvertida


mientras no empezó a afectar a población de países ricos, en los que la
inmunosupresión del sida no podía confundirse fácilmente con depauperación
debida a otras causas, sobre todo para sistemas médicos y de control de
enfermedades muy dotados de recursos. La muestra humana más antigua que se
sepa que contiene VIH fue tomada en 1959 a un marino británico, quien
aparentemente la contrajo en lo que ahora es la República Democrática del
Congo. Otras muestras que contenían el virus fueron encontradas en un hombre
estadounidense que murió en 1969 y en un marino noruego en 1976. Se cree que
el virus se contagió a través de actividad sexual, posiblemente a través de
prostitutas, en las áreas urbanas de África. A medida que los primeros infectados
viajaron por el mundo, fueron llevando la enfermedad a varias ciudades de
distintos continentes.

Hasta 1984 se sostuvieron distintas hipótesis sobre la posible causa del sida. La
hipótesis con más apoyo planteaba que el sida era una enfermedad básicamente
epidemiológica. En 1983 un grupo de nueve hombres homosexuales con sida de
Los Ángeles, que habían tenido parejas sexuales en común, incluyendo a otro
hombre en Nueva York que mantuvo relaciones sexuales con tres de ellos,
sirvieron como base para establecer un patrón de contagio típico de las
enfermedades infecciosas.

Otras hipótesis sugieren que el sida surgió a causa del excesivo uso de drogas y
de la alta actividad sexual con diferentes parejas. También se planteó que la
inoculación de semen en el recto durante la práctica de sexo anal, combinado con
el uso de inhalantes con nitrito llamados poppers, producía supresión del sistema
inmunológico. Pocos especialistas tomaron en serio estas hipótesis, aunque
algunas personas todavía las promueven y niegan que el sida sea producto de la
infección del VIH.

La causa aceptada actualmente, sostiene que el VIH proviene de un virus llamado


«virus de inmunodeficiencia en simios» (SIV, en inglés), el cual es idéntico al VIH y
causa síntomas similares al sida en otros primates. Según un estudio publicado en
2014, el virus entraría en los seres humanos por primera vez en los años 1920, en
el centro de África.

El 5 de junio de 1981 los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) —
Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos—
convocaron una conferencia de prensa donde describieron cinco casos de
neumonía por Pneumocystis carinii en Los Ángeles. Al mes siguiente se
constataron varios casos de sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer de piel. Las
primeras constataciones de estos casos fueron realizadas por el doctor Michael
Gottlieb de San Francisco.

Viriones de VIH-1 (en verde) ensamblándose en la superficie de un linfocito

Pese a que los médicos conocían tanto la neumonía por Pneumocystis carinii
como el sarcoma de Kaposi, la aparición conjunta de ambos en varios pacientes
les llamó la atención. La mayoría de estos pacientes eran hombres homosexuales
sexualmente activos, muchos de los cuales también sufrían de otras
enfermedades crónicas que más tarde se identificaron como infecciones
oportunistas. Las pruebas sanguíneas que se les hicieron a estos pacientes
mostraron que carecían del número adecuado de un tipo de células sanguíneas
llamadas T CD4+. La mayoría de estos pacientes murieron en pocos meses.

Representación estilizada del VIH

Por la aparición de unas manchas de color rosáceo en el cuerpo del infectado, la


prensa comenzó a llamar al sida, la «peste rosa», causando una confusión,
atribuyéndola a los homosexuales, aunque pronto se hizo notar que también la
padecían los inmigrantes haitianos en Estados Unidos, los usuarios de drogas
inyectables y los receptores de transfusiones sanguíneas, lo que llevó a hablar de
un club de las cuatro haches que incluía a todos estos grupos considerados de
riesgo para adquirir la enfermedad. En 1982, la nueva enfermedad fue bautizada
oficialmente con el nombre de Acquired Immune Deficiency Syndrome (AIDS),
nombre que sustituyó a otros propuestos como Gay-related immune deficiency
(GRID).

En 1984, dos científicos franceses, Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier del


Instituto Pasteur, aislaron el virus de sida y lo purificaron. Robert Gallo,
estadounidense, pidió muestras al laboratorio francés, y adelantándose a los
franceses lanzó la noticia de que había descubierto el virus y que había realizado
la primera prueba de detección y los primeros anticuerpos para combatir a la
enfermedad. Después de diversas controversias legales, se decidió compartir
patentes, pero el descubrimiento se le atribuyó a los dos investigadores originales
que aislaron el virus, y solo a ellos dos se les concedió el Premio Nobel conjunto,
junto a otro investigador en el 2008, reconociéndolos como auténticos
descubridores del virus, aceptándose que Robert Gallo se aprovechó del material
de otros investigadores para realizar todas sus observaciones. En 1986 el virus
fue denominado VIH (virus de inmunodeficiencia humana). El descubrimiento del
virus permitió el desarrollo de un anticuerpo, el cual se comenzó a utilizar para
identificar dentro de los grupos de riesgo a los infectados. También permitió
empezar investigaciones sobre posibles tratamientos y una vacuna.

Gracias a la disponibilidad de tratamiento antirretrovirales, las personas con VIH


pueden llevar una vida normal, la correspondiente a una enfermedad crónica, sin
las infecciones oportunistas características del sida no tratado. Los
antirretrovirales están disponibles mayormente en los países desarrollados. Su
disponibilidad en los países en desarrollo está creciendo, sobre todo en América
Latina; pero en África, Asia y Europa Oriental muchas personas todavía no tienen
acceso a esos medicamentos, por lo cual desarrollan las infecciones oportunistas
y mueren algunos años después de la seroconversión.

Según un estudio de 2022 de la Universidad de Oxford publicado en la revista


Science, se ha detectado una nueva variante del VIH más contagiosa y dañina.
Esta mutación, denominada VB, provoca un declive más rápido de la fuerza del
sistema inmunitario, según el estudio.
DESARROLLO

El desarrollo del VIH/SIDA ocurre de manera progresiva en varias etapas, desde


el momento en que el virus entra al cuerpo hasta que se presenta la fase más
avanzada de la enfermedad.

En primer lugar, aparece la fase aguda de la infección por VIH, que ocurre pocas
semanas después del contagio. En esta etapa, el virus se multiplica rápidamente y
algunas personas pueden presentar síntomas similares a los de una gripe, como
fiebre, dolor de cabeza, fatiga y ganglios inflamados. Sin embargo, muchas veces
estos síntomas pasan desapercibidos.

Luego sigue la fase crónica o de latencia clínica, en la cual el virus continúa activo
pero se reproduce a niveles bajos. Esta etapa puede durar varios años, y la
persona puede no presentar síntomas evidentes. A pesar de ello, el VIH sigue
dañando el sistema inmunológico, especialmente las células encargadas de
defender el organismo.

Finalmente, si no se recibe tratamiento, se llega a la etapa del SIDA, que es la


fase más avanzada. En este punto, el sistema inmunológico está gravemente
debilitado, lo que permite la aparición de infecciones oportunistas y algunos tipos
de cáncer que el cuerpo normalmente podría combatir. Estas enfermedades
pueden poner en riesgo la vida de la persona.

Es importante destacar que con el uso de terapias antirretrovirales, el progreso del


VIH puede controlarse, evitando que la infección avance a SIDA y permitiendo a
las personas llevar una vida saludable.
CONCLUSION

En conclusión, el VIH/SIDA es una enfermedad que, aunque sigue siendo un


desafío importante para la salud mundial, puede ser controlada con los avances
médicos actuales. La información, la prevención y el acceso al tratamiento son
fundamentales para reducir su impacto en la sociedad.

El diagnóstico temprano y el uso adecuado de la terapia antirretroviral permiten


que las personas con VIH vivan más tiempo y con mejor calidad de vida, evitando
que la infección progrese a SIDA. Además, la educación y la eliminación de
estigmas son claves para fomentar el respeto, la comprensión y el apoyo hacia
quienes viven con esta condición.

En definitiva, enfrentar el VIH/SIDA no solo depende de la medicina, sino también


del compromiso social para promover conductas responsables, acceso a servicios
de salud y una mayor conciencia colectiva.

También podría gustarte