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INFORME #2

El documento describe la práctica de laboratorio para la obtención de metano (CH4) a través de la descarboxilación de acetato de sodio en presencia de hidróxido de sodio y cal sodada. Se abordan los objetivos de la práctica, que incluyen la identificación de reacciones químicas y la observación de cambios físicos y químicos, así como un marco teórico sobre los alcanos y sus propiedades. Además, se discuten los usos del metano y su importancia en la industria y el medio ambiente.
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INFORME #2

El documento describe la práctica de laboratorio para la obtención de metano (CH4) a través de la descarboxilación de acetato de sodio en presencia de hidróxido de sodio y cal sodada. Se abordan los objetivos de la práctica, que incluyen la identificación de reacciones químicas y la observación de cambios físicos y químicos, así como un marco teórico sobre los alcanos y sus propiedades. Además, se discuten los usos del metano y su importancia en la industria y el medio ambiente.
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Universidad Nacional Autónoma de Honduras

Centro Universitario regional del litoral atlántico

Laboratorio de Química Orgánica

Practica No. 2 Obtención de Metano

Catedratico: Dr. Oneil Valerio

Integrantes No. De cuenta


Alexandra Nicole Nuñez Maltez 20253000168
Juliany Francisca Hernández 20183000152
Genesis Isabel Diaz 20252400062
Kendra Leonor Norales 20153002002
Ashlee Hower 20243030011
Yessica Waleska Lainez 20163030024
Joli Yasmin Carcamo 20233030013
AnaLina 20143002111

13 de febrero 2026

La Ceiba, Atlántida

INDICE
Introducción………………………………………………………3

Objetivos…………………………………………………………….4

Marco teórico……………………………………………………..5-12

1. ¿Que son los alcanos?


2. Usos de los alcanos
3. propiedades
4. Metano
5. Síntesis del metano

procedimiento……………………………………………………..13

Resultados…………………………………………………………..14-15

Conclusiones……………………………………………………….16

Bibliografía……………………………………………………….17

2
INTRODUCCIÓN

En esta práctica de laboratorio, llevamos a cabo el proceso de síntesis y

obtención de metano (CH4) es el hidrocarburo más simple y pertenece a la

familia de los alcanos. Durante este experimentó observamos como el metano

puede obtenerse mediante la descarboxilación de sales de ácidos orgánicos,

como el acetato de sodio o acetato de calcio, en presencia de una base fuerte

como el hidróxido de sodio (NaOH) y cal sodada (CaO). Esta practica tiene como

finalidad demostrar la obtención de metano a través de una reacción química

controlada, observando los cambios físicos y químicos que se producen durante

el proceso. Además, se busca identificar las propiedades del gas obtenido y

comprobar su comportamiento frente a agentes oxidantes como el

permanganato de potasio (KMnO4).

3
OBJETIVOS

Obtener metano, mediante la reacción de una sal orgánica con cal

sodada y comprobar sus propiedades químicas a través de su

comportamiento frente a agentes oxidantes.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

Identificar el tipo de reacción química que ocurre durante la obtención

del metano.

Observar los cambios físicos y químicos producidos durante el

calentamiento de la mezcla reactiva.

Evaluar el comportamiento del metano frente al permanganato como

agente oxidante

MARCO TEORICO

4
1. ¿Que son los alcanos?

Los alcanos son hidrocarburos saturados formados exclusivamente por átomos de

carbono e hidrógeno unidos mediante enlaces simples (σ). Se consideran los compuestos

orgánicos más sencillos y presentan la fórmula general CₙH₂ₙ₊₂, lo que indica que cada

átomo de carbono está enlazado al máximo número posible de hidrógenos, cumpliendo

con su tetravalencia. Esta característica les otorga una notable estabilidad química en

comparación con los hidrocarburos insaturados (Solomons, Fryhle & Snyder, 2016).

Desde el punto de vista estructural, los alcanos pueden ser lineales o ramificados,

dependiendo de cómo se enlacen los átomos de carbono. La longitud de la cadena y el

grado de ramificación influyen en sus propiedades físicas, especialmente en los puntos de

fusión y ebullición. A medida que aumenta el número de carbonos, se incrementan las

fuerzas de dispersión de London, elevando así el punto de ebullición. Los primeros cuatro

alcanos son gases a temperatura ambiente, mientras que los de mayor masa molecular

pueden ser líquidos o sólidos (McMurry, 2012).

En cuanto a sus propiedades químicas, los alcanos presentan baja reactividad debido a la

fortaleza y baja polaridad de los enlaces C–C y C–H. Sin embargo, pueden reaccionar en

procesos como la combustión y la halogenación por sustitución. La combustión completa

libera dióxido de carbono, agua y una gran cantidad de energía, razón por la cual estos

compuestos son ampliamente utilizados como combustibles en la industria y el transporte

(Clayden, Greeves & Warren, 2012).

En la naturaleza, los alcanos se encuentran principalmente en el gas natural y en el

petróleo crudo. El metano es el más simple y abundante, siendo el principal componente

del gas natural. Además, las fracciones más pesadas del petróleo contienen alcanos de

5
cadena larga que se emplean en la producción de ceras, lubricantes y otros materiales

industriales (Chang & Goldsby, 2016).

PROPIEDADES FISICAS Y QUIMICAS DE LOS ALCANOS

Las propiedades físicas de los alcanos están determinadas principalmente por su

estructura molecular no polar y por las fuerzas intermoleculares débiles que presentan.

Al estar formados únicamente por enlaces C–C y C–H, los alcanos son moléculas

apolares, lo que significa que no poseen momento dipolar permanente. Por esta razón,

las únicas fuerzas intermoleculares presentes son las fuerzas de dispersión de London,

que influyen directamente en sus puntos de fusión y ebullición (Solomons, Fryhle &

Snyder, 2016).

Una de las propiedades más importantes es su estado físico a temperatura ambiente, el

cual depende del número de átomos de carbono en la cadena. Los primeros cuatro

alcanos (metano, etano, propano y butano) son gases; del pentano al hexadecano son

líquidos; y los de cadena más larga son sólidos cerosos. Este cambio progresivo se debe

al aumento de la masa molecular y de las fuerzas de dispersión, que requieren mayor

energía para separar las moléculas (McMurry, 2012).

En relación con los puntos de ebullición, estos aumentan conforme se incrementa la

longitud de la cadena carbonada. Sin embargo, la ramificación produce una disminución

en el punto de ebullición, ya que las moléculas ramificadas tienen menor área de

contacto entre sí, reduciendo la intensidad de las fuerzas intermoleculares. Por ello, los

alcanos lineales hierven a temperaturas más altas que sus isómeros ramificados

(Clayden, Greeves & Warren, 2012).

6
Otra propiedad física relevante es su insolubilidad en agua. Debido a su carácter apolar,

los alcanos no se disuelven en solventes polares como el agua, pero sí son solubles en

solventes orgánicos apolares, siguiendo el principio de “lo semejante disuelve a lo

semejante”. Esta característica es fundamental en procesos de separación y en

aplicaciones industriales (Chang & Goldsby, 2016).

Finalmente, los alcanos presentan baja densidad, generalmente menor que la del agua, y

son incoloros e inodoros en estado puro. Su densidad aumenta ligeramente con la masa

molecular, pero se mantiene por debajo de 1 g/mL. Estas propiedades físicas explican su

comportamiento en mezclas y su amplia utilización como combustibles y lubricantes

(Atkins & Jones, 2014).

Las propiedades químicas de los alcanos se caracterizan principalmente por su baja

reactividad. Esto se debe a que los enlaces simples carbono–carbono (C–C) y carbono–

hidrógeno (C–H) son fuertes y poco polares, lo que dificulta que participen en

reacciones químicas bajo condiciones normales. Por ello, los alcanos son considerados

compuestos relativamente inertes en comparación con los alquenos y alquinos

(Solomons, Fryhle & Snyder, 2016).

Una de las reacciones más importantes es la combustión, proceso en el cual los alcanos

reaccionan con oxígeno para formar dióxido de carbono y agua, liberando gran cantidad

de energía. Esta reacción es altamente exotérmica y constituye la base del uso de los

alcanos como combustibles en el gas natural, la gasolina y otros derivados del petróleo.

Cuando la combustión es incompleta, puede producir monóxido de carbono o carbono

sólido (hollín) (Chang & Goldsby, 2016).

7
Otra reacción característica es la halogenación por sustitución radicalaria, en la cual un

átomo de hidrógeno del alcano es reemplazado por un halógeno (como cloro o bromo)

en presencia de luz ultravioleta o calor. Este mecanismo ocurre en varias etapas:

iniciación, propagación y terminación, y es una de las pocas reacciones típicas que

experimentan los alcanos debido a su estabilidad (McMurry, 2012).

Además, los alcanos pueden sufrir procesos industriales como el craqueo (cracking),

donde las cadenas largas se rompen para formar moléculas más pequeñas, y la

isomerización, que transforma alcanos lineales en ramificados. Estos procesos son

fundamentales en la industria petroquímica, ya que permiten obtener combustibles de

mayor calidad y compuestos con mayor valor comercial (Clayden, Greeves & Warren,

2012).

En conclusión, aunque los alcanos presentan baja reactividad química, pueden participar

en reacciones importantes como la combustión y la sustitución radicalaria, además de

procesos industriales clave. Su comportamiento químico está directamente relacionado

con la estabilidad de sus enlaces simples, lo que los convierte en compuestos

fundamentales dentro de la química orgánica y la industria energética (Atkins & Jones,

2014).

USO DE LOS ALCANOS

El uso de los alcanos está principalmente relacionado con su capacidad para liberar

energía mediante reacciones de combustión. El metano, que es el alcano más simple,

constituye el principal componente del gas natural y se emplea ampliamente en la

generación de electricidad, calefacción y cocina doméstica. Su alto poder calorífico y

8
combustión relativamente limpia lo convierten en una fuente energética fundamental a

nivel mundial (Brown, LeMay, Bursten, Murphy & Woodward, 2014).

En el ámbito del transporte, los alcanos forman parte esencial de combustibles como la

gasolina, el diésel y el queroseno, los cuales se obtienen a partir de la destilación

fraccionada del petróleo crudo. Estos combustibles contienen mezclas de alcanos de

diferentes longitudes de cadena, seleccionadas según sus propiedades de volatilidad y

rendimiento energético, lo que influye directamente en la eficiencia de los motores de

combustión interna (Petrucci, Herring, Madura & Bissonnette, 2017).

Además, los alcanos cumplen un papel clave como materia prima en la industria

petroquímica. Mediante procesos como el craqueo térmico y catalítico, las moléculas de

cadena larga se transforman en compuestos más pequeños y reactivos, que sirven como

base para la fabricación de plásticos, solventes, fibras sintéticas y detergentes. Este uso

industrial amplía considerablemente la importancia económica de estos hidrocarburos

(Bruice, 2016).

Los alcanos de cadena larga también se emplean en la producción de parafinas, ceras y

aceites lubricantes. Estas sustancias aprovechan la estabilidad química y la baja

reactividad de los alcanos, así como su carácter hidrofóbico, lo que los hace útiles en

aplicaciones como recubrimientos protectores, cosméticos y mantenimiento de

maquinaria industrial (Wade, 2013).

Finalmente, en el ámbito científico y tecnológico, algunos alcanos se utilizan como

solventes no polares en laboratorios y procesos industriales. Su capacidad para disolver

compuestos orgánicos apolares sin reaccionar químicamente con ellos los convierte en

herramientas útiles en síntesis y análisis químico (Smith, 2018).

9
[Link]

El metano (CH₄) es el alcano más simple y el hidrocarburo saturado de menor masa

molecular. Está compuesto por un átomo de carbono enlazado covalentemente a cuatro

átomos de hidrógeno mediante enlaces simples. Su estructura es tetraédrica, con ángulos

de enlace de aproximadamente 109,5°, lo que refleja la hibridación sp³ del carbono. Esta

disposición geométrica le proporciona gran estabilidad química (Brown, LeMay,

Bursten, Murphy & Woodward, 2014).

Desde el punto de vista físico, el metano es un gas incoloro, inodoro e inflamable a

temperatura ambiente. Presenta bajo punto de ebullición (−161,5 °C) y baja densidad,

siendo más ligero que el aire. Debido a su carácter no polar, es insoluble en agua pero

soluble en solventes orgánicos apolares. Estas propiedades explican su comportamiento

en la atmósfera y su facilidad de dispersión (Petrucci, Herring, Madura & Bissonnette,

2017).

Químicamente, el metano es relativamente poco reactivo, pero puede participar en

reacciones importantes como la combustión, donde reacciona con oxígeno para formar

dióxido de carbono y agua, liberando gran cantidad de energía. También puede

experimentar halogenación por sustitución radicalaria en presencia de luz ultravioleta.

Su estabilidad se debe a la fortaleza de los enlaces C–H (Bruice, 2016).

En la naturaleza, el metano es el principal componente del gas natural y se forma por

descomposición anaerobia de materia orgánica, como ocurre en pantanos y en el sistema

digestivo de algunos animales. También se encuentra en yacimientos subterráneos

asociados al petróleo. Industrialmente, es una fuente clave para la producción de

hidrógeno, amoníaco y otros compuestos químicos (Smith, 2018).

10
Sin embargo, el metano también tiene relevancia ambiental, ya que es un gas de efecto

invernadero con un potencial de calentamiento global mayor que el dióxido de carbono

en períodos cortos. Por ello, el control de sus emisiones es un tema importante en

estudios sobre cambio climático y sostenibilidad energética (Wade, 2013).

OBTENCION DEL METANO

La obtención del metano (CH₄) puede darse tanto de forma natural como industrial. En

la naturaleza, el metano se forma principalmente por la descomposición anaerobia de

materia orgánica en ausencia de oxígeno, proceso llevado a cabo por microorganismos

metanogénicos en pantanos, rellenos sanitarios y en el sistema digestivo de algunos

animales. Este proceso biológico, conocido como metanogénesis, es una fuente

importante de metano atmosférico (Brown, LeMay, Bursten, Murphy & Woodward,

2014).

Otra fuente natural importante es el gas natural, donde el metano constituye entre el 70

% y 90 % de su composición. Este se encuentra en yacimientos subterráneos,

frecuentemente asociado al petróleo. Su extracción se realiza mediante perforación y

posterior separación de impurezas como agua, dióxido de carbono y otros

hidrocarburos, para su posterior distribución como combustible (Petrucci, Herring,

Madura & Bissonnette, 2017).

En el laboratorio, el metano puede obtenerse mediante la descarboxilación del acetato

de sodio con hidróxido de sodio en presencia de cal sodada (mezcla de NaOH y CaO).

En esta reacción, el grupo carboxilo se elimina en forma de carbonato, produciendo

metano como producto gaseoso. La ecuación general es:

CH₃COONa + NaOH → CH₄ + Na₂CO₃ (Bruice, 2016).

11
Industrialmente, el metano también puede producirse a través del proceso de

metanación, en el cual el monóxido de carbono o el dióxido de carbono reaccionan con

hidrógeno en presencia de un catalizador metálico (como níquel) para formar metano y

agua. Este método es relevante en la industria química y en tecnologías de

aprovechamiento de gases industriales (Smith, 2018).

Finalmente, otra vía importante es la producción de biogás, obtenido por fermentación

anaerobia de residuos orgánicos en biodigestores. El biogás contiene una alta

proporción de metano y representa una alternativa energética renovable que contribuye

al manejo sostenible de desechos y a la reducción del impacto ambiental (Wade, 2013).

Reactivos:

• ACETATO DE SODIO (CH3COONa)

• HIDROXIDO DE SODIO (NaOH)

• OXIDO DE CALCIO (CaO)

Productos:

• METANO (CH4)

• CARBONATO DE SODIO (Na2CO3)

12
Imagen: (Elquimico. (2011, 15 mayo). Alcanos,

alquenos y alquinos: diferencias, ejemplos y

propiedades. Química y algo más)

PROCEDIMIENTO

1. Se peso el peso inicial del recipiente

2. Se pesaron 2.5g de calcio (CaO)

3. Se pesaron 2.5g de hidróxido de sodio (NaOH)

4. Se mezclaron y trituraron ambas sustancias en un mortero con pilón para

formar Cal sodada

5. Pesar 5g de acetato de calcio

6. Agregar los 5g de acetato de sodio a la mezcla anterior

7. La mezcla se Colocó en un Erlenmeyer

8. Se calentó para provocar la reacción

9. El gas producido fue dirigido hacia un tubo de ensayo con 1ml de KMnO4

para observar si ocurría la oxidación

10. También se realizo con formaldehido y alcohol isopropílico + 3 gotas de

KMnO4

RESULTADOS

Peso inicial del recipiente 44.5 g + 2.5 g de cal (CaO) = 47g

13
Peso inicial del recipiente 44.5 g + 2.5 g de hidróxido de sodio (NaOH) = 47g

Peso inicial del recipiente 44.5 g + 5g de acetato de sodio = 49.5 g

1ml KMnO4 + los gases de las mezclas del Erlenmeyer

⮕ No se oxido

1 ml formaldehido + 3 gotas de KMnO4

⮕ No se oxido porque el formaldehido esta vencido, su color debería cambiar a café

1ml de alcohol isopropílico + 3 gotas de KMnO4

⮕Se forma un precipitado de color café restos de oxidación cafés alrededor como

gelatina,

14
15
16
CONCLUSIONES

1. Se identifico que la reacción realizada fue una descarboxilación, ya que el

acetato perdió el grupo carboxilo liberando dióxido de carbono y formando

metano.

2. Durante el calentamiento de la mezcla se observaron cambios químicos

evidenciados por la formación de un gas, lo que confirmo que ocurrió una

reacción química.

3. Se comprobó que el metano no reacciono con el permanganato de potasio,

demostrando que es un hidrocarburo saturado y poco reactivo frente a agentes

oxidantes en condiciones normales.

17
BIBLIOGRAFIA

1. Bruice, P. Y. (2016). Química orgánica (7.ª ed.). Pearson Educación.

2. Petrucci, R. H., Herring, F. G., Madura, J. D., & Bissonnette, C. (2017). Química
general: Principios y aplicaciones modernas (11.ª ed.). Pearson Educación.

3. Smith, J. G. (2018). Organic chemistry (5th ed.). McGraw-Hill Education.

4. Wade, L. G. (2013). Química orgánica (8.ª ed.). Pearson Educación.


5. Atkins, P., & Jones, L. (2014). Principios de química: Los caminos del
descubrimiento (6.ª ed.). Editorial Médica Panamericana.
6. Chang, R., & Goldsby, K. (2016). Química (11.ª ed.). McGraw-Hill Education.
7. Clayden, J., Greeves, N., & Warren, S. (2012). Organic chemistry (2nd ed.).
Oxford University Press.
8. McMurry, J. (2012). Química orgánica (9.ª ed.). Cengage Learning.
9. Solomons, T. W. G., Fryhle, C. B., & Snyder, S. A. (2016). Química orgánica
(12.ª ed.). Wiley.

18

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