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El documento presenta una introducción al emprendimiento, destacando su importancia en un entorno global cambiante y competitivo. Define el concepto de emprender como un proceso que implica identificar oportunidades, asumir riesgos y movilizar recursos, además de clasificar a los emprendedores según sus motivaciones y tipos de emprendimientos. También se abordan las habilidades y competencias necesarias para ser un emprendedor exitoso, incluyendo habilidades personales, profesionales e interpersonales.

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El documento presenta una introducción al emprendimiento, destacando su importancia en un entorno global cambiante y competitivo. Define el concepto de emprender como un proceso que implica identificar oportunidades, asumir riesgos y movilizar recursos, además de clasificar a los emprendedores según sus motivaciones y tipos de emprendimientos. También se abordan las habilidades y competencias necesarias para ser un emprendedor exitoso, incluyendo habilidades personales, profesionales e interpersonales.

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Introducción al emprendimiento

Introducción
En un contexto global caracterizado por cambios constantes, innovación tecnológica y
mercados altamente competitivos, la decisión de emprender se ha convertido en una
alternativa significativa tanto para el desarrollo personal como para el crecimiento
económico de las sociedades. Emprender no es solo crear un negocio, implica asumir
riesgos, identificar oportunidades y desarrollar soluciones creativas frente a
necesidades del entorno. Esta decisión, aunque muchas veces impulsada por la
necesidad, también puede nacer del deseo de independencia, autorrealización o de
generar un impacto positivo en la comunidad en la que vivimos.
A lo largo de esta lectura nos
introduciremos en el mundo
del emprendimiento a través
de conceptos fundamentales
como qué es emprender, la
definición de emprendedor y
su clasificación y el concepto
de emprendimiento. También
veremos cuáles son las
habilidades y destrezas que
caracterizan a las personas
que deciden recorrer este
camino.

1. Concepto de emprendimiento
Detrás de cada organización y detrás de cada empresa hay una historia: la historia de una
persona que tuvo una idea y la hizo realidad.
Para comenzar este camino, es importante que respondamos una pregunta clave: ¿qué
es emprender?
Cada día, muchas personas deciden pasar a la acción y convertir esos proyectos abstractos que
tienen en su mente en una realidad. Crear una nueva asociación, una página web, un negocio, un
club deportivo, o incluso formar una ONG (organización no gubernamental).

Emprender es mucho más que iniciar un negocio; es un proceso complejo y dinámico


mediante el cual una persona identifica una oportunidad en el entorno, concibe una idea para
satisfacer una necesidad o resolver un problema, y toma la decisión de actuar sobre esa
idea, movilizando recursos, asumiendo riesgos y gestionando incertidumbres para convertirla
en una realidad concreta.

Según Bucardo Castro et al. (2015), emprender implica el conjunto de acciones que una persona
realiza con el fin de desarrollar una actividad económica o social de manera innovadora, con el
objetivo de generar valor tanto personal como colectivo. Desde esta perspectiva, el acto de
emprender no se limita únicamente al ámbito empresarial, también abarca el emprendimiento
social, cultural o educativo.

La acción de emprender requiere una combinación de capacidades personales como la


creatividad, la capacidad para asumir riesgos, la toma de decisiones bajo incertidumbre y una
visión estratégica que permita transformar ideas en realidades sostenibles.

Emprender, entonces, se entiende como una actitud ante la vida, una forma de
enfrentar desafíos con iniciativa, proactividad y un fuerte sentido de propósito.
Otro concepto clave es el de emprendimiento, es decir, la organización que el emprendedor crea
para encarar esa oportunidad detectada. Es importante no confundir emprendimiento con
empresa u organización ya establecida. Y, en este sentido, Steve Blank y Bob Dorf plantean que
“una startup no es una versión en pequeño de una gran empresa. Una startup es una
organización temporal en busca de un modelo de negocio rentable, que puede repetirse y que es
escalable” (2013, p. 55). Por su parte, Eric Ries define a un emprendimiento como “una institución
diseñada para crear nuevos productos y servicios en unas condiciones de incertidumbre extrema”
(2013, p. 13).

En ambas definiciones de estos autores podemos observar que se destaca tanto la temporalidad
como las condiciones del contexto. Esto sucede porque todo emprendimiento transcurre por un
proceso de definición, redefinición, prueba y validación de lo que quiere ofrecer a su público
objetivo. Cuando una persona decide emprender, posee muchas hipótesis sobre cómo cree que
va a funcionar su proyecto (lo que va a ofrecer, quién será su cliente, cuánto y cómo crecerá,
etc.). Pero recién cuando comienza a interactuar con el contexto, ya con el emprendimiento
creado, podrá verificar si había razón en sus hipótesis o deberá modificar su idea original o, peor
aún, desistir.

El emprendimiento es esa organización temporal que proponen quien emprende y su


equipo, cuya misión principal es poner a prueba su negocio o actividad.
Según Azqueta Díaz de Alda (2017), el emprendedor es un individuo que, más allá de crear
empresas, actúa como motor del desarrollo económico y social al identificar oportunidades,
asumir riesgos y movilizar recursos.

Pasión, riesgo, incertidumbre, trascendencia, innovación, oportunidades y ambición son solo


algunas de las palabras que podrían constituir el glosario básico de características comunes a la
mayoría de los emprendedores. Pero de todos los adjetivos que podrían caberle a un
emprendedor, tal vez el de «constructor», es el que más lo perfila dentro del campo del «hacer».
«Construir o hacer» una organización humana que deberá trascender a la idea, el producto, el
servicio o la oportunidad que dio origen al proyecto o bien disparó el deseo de emprender.

Como vimos hasta ahora, un emprendedor no es necesariamente una persona que tiene una
buena idea, alguna habilidad técnica o un conocimiento específico. Los emprendedores son
gente capaz de proveerse de las herramientas necesarias para construir la organización
idónea que les permita concretar un producto o servicio que sea valorado por el mercado.
Eric Ries (2013) considera a un emprendedor como alguien que es capaz de construir una
institución humana para llevar adelante sus sueños en un contexto de gran incertidumbre.
Queda claro, entonces, que ya no se trata de construir un producto o un servicio que
cambiará el mundo, sino de diseñar el negocio capaz de introducir ese producto o
servicio en el mercado, y lograr que sobreviva y crezca.
El emprendedor es un soñador, un idealista, alguien que tiene una idea innovadora y
que va tras su objetivo más con el corazón que con la razón.
Actividad
Según lo aprendido hasta ahora, ¿cuál de las siguientes
afirmaciones describe de manera correcta el concepto de
emprendimiento?

A. Un emprendimiento es una versión reducida de una gran empresa que se consolida con el
tiempo.

B. El emprendimiento es una organización temporal creada para validar un modelo de negocio en


condiciones de alta certeza.
C. Un emprendimiento es una organización temporal creada para explorar y validar un modelo de
negocio en condiciones de incertidumbre.

D. Emprendimiento y empresa establecida son conceptos equivalentes y pueden usarse


indistintamente.

Tipos de emprendedores
Podemos clasificar a los emprendedores teniendo en cuenta sus características y su motivación
para decidir emprender .

Emprendedor por necesidad

inicia un negocio debido a la falta de empleo o ingresos, buscando una fuente de sustento
económico. Este tipo de emprendedores no crean su negocio por una visión o deseo de
innovación, sino porque las circunstancias personales o socioeconómicas los obligan a hacerlo.
Este tipo de emprendimiento surge a menudo en contextos de desempleo o crisis, donde la
persona necesita generar ingresos para sobrevivir. Aunque la motivación principal es la
necesidad, muchos emprendedores de supervivencia logran crear negocios sostenibles a largo
plazo a través de su perseverancia y habilidades para gestionar recursos limitados.

Emprendedor por oportunidad

detecta una oportunidad de negocio en el mercado y decide aprovecharla para obtener


beneficios económicos. Este tipo de emprendedores crea una empresa porque identifica una
oportunidad de negocio clara en el mercado. Su motivación no proviene de una necesidad
personal o circunstancial, sino de una visión estratégica que ve un hueco en el mercado o una
tendencia emergente que puede capitalizar. Los emprendedores de oportunidad se centran en
crear una solución que satisface una necesidad existente de manera eficiente y rentable.

Emprendedor social

su principal objetivo es generar un impacto positivo en la sociedad, abordando problemas


sociales mediante soluciones innovadoras. Los emprendedores sociales están enfocados en
resolver problemas sociales o ambientales a través de sus empresas. Su principal objetivo no es
solo generar lucro, sino también generar un impacto positivo en la sociedad. Estas personas
emprendedoras se concentran en la creación de proyectos que mejoren la vida de las personas o
que contribuyan al bienestar colectivo.
Emprendedor innovador

busca introducir productos o servicios nuevos en el mercado, diferenciándose por su capacidad


de innovación. Son aquellos que se caracterizan por su capacidad para generar ideas novedosas
o llevar a cabo innovaciones disruptivas en el mercado. Estos emprendedores buscan cambiar
las reglas del juego y crear productos o servicios que no solo sean nuevos, sino que también
mejoren significativamente lo que ya existe.

Intraemprendedor

este tipo de emprendedor trabaja dentro de una gran empresa, pero actúa como si fuera dueño
de su propio negocio. Su objetivo es innovar y aportar nuevas ideas dentro de la estructura
corporativa. Los intraemprendedores tienen la capacidad de asumir riesgos dentro de la
empresa, impulsando proyectos que pueden generar nuevos productos, servicios o incluso
modelos de negocio. Muchas veces se les brinda apoyo y recursos por parte de la empresa en la
que trabajan, pero su capacidad para tomar decisiones y actuar con autonomía es crucial para el
éxito de sus proyectos.

Más allá de esta clasificación, que sirve para poder establecer cuáles son las herramientas y
recursos necesarios con los que deberán contar cada uno de ellos, las anteriores no dejan de
ser categorías analíticas que en la realidad se mezclan y relacionan.

Tipos de emprendimientos
Existen varios tipos de emprendimientos y podemos clasificarlos siguiendo diversos criterios.
Siguiendo a Messina (2018), desarrollaremos la clasificación de emprendimientos en relación con
la actividad que desarrollan y a su conformación.

Así, con relación a la actividad que desarrollan, encontramos emprendimientos .

De base tecnológica

emprendimientos que generan valor utilizando conocimientos y sistemas tecnológicos y


científicos, por ejemplo, las empresas que elaboran software, tecnologías de la información y las
comunicaciones o desarrollan industrias como la farmacéutica, la médica, química,
biotecnológica y demás que requieren de tecnología de última generación.
De base social

De base cultural y creativa

ofrecen contenidos intangibles para promover la cultura. Encontramos acá una combinación de
creación, producción y comercialización de bienes y servicios de índole cultural. Ejemplo de esto
son la producción de TV, cine y nuevos formatos digitales, la artesanía, el diseño, las artes
plásticas, las creaciones musicales y del espectáculo, los deportes. Es decir, todas aquellas
actividades vinculadas con la entrega de productos tangibles (libros, cuadros, discos) o servicios
intangibles, artísticos e intelectuales basados en la creatividad (baile, conferencia, show
artístico).

Dinámicos

son emprendimientos con alto potencial de crecimiento, exponenciales, que ofrecen un producto
o servicio innovador, lo que se constituye como su principal diferenciador.

De base abierta

el resto de emprendimientos que buscan beneficios económicos y laborales sin importar el sector
o actividad a la que pertenezcan: agropecuario, industrial, de servicios. En general, son
emprendimientos productivos.

Según su conformación como emprendimientos .

Inclusivos

apuntan a incluir a personas en situación de vulnerabilidad para desarrollarlas dentro de sus


cadenas de valor.

Asociativos

surgen de la mano de personas que se asocian para trabajar en alianza, a los fines de producir y
comercializar sus propuestas en forma conjunta. De esta manera, promueven la generación de
ingresos económicos y la movilidad social desde la unión.

Corporativos
son los que se dan en el seno de empresas ya establecidas. Personal interno, al que recién
conocimos como intraemprendedor, desarrolla actividades y emprendimientos en beneficio propio
y de la empresa, impulsando nuevos proyectos y negocios.

Spin off

son los emprendimientos que se desprenden o surgen de otro emprendimiento o empresa


exitosa o bien como consecuencia de proyectos de investigación. Actualmente, se utiliza mucho
este término en las producciones audiovisuales.

2. Perfil del emprendedor: claves de habilidades y


competencias
Cuando un emprendedor decide, con toda su pasión y voluntad, lanzarse a la tarea de construir
su propio emprendimiento tiene por delante el desafío de poder sostener con perseverancia y
optimismo la tensión de tener que atravesar ese proceso de construcción organizacional dentro
de un contexto incierto y usualmente escaso de recursos. ¿Qué es lo que impulsa a una persona
a tomar esos riesgos? ¿Es solo un profundo deseo personal o existen situaciones de contexto
que colaboran en esta decisión? ¿Cuáles son las características comunes que distinguen a los
emprendedores? ¿Qué cualidades son las que se traen y cuáles herramientas las que deben
adquirirse?
No nacemos emprendedores, pero cualquier persona que se lo proponga puede serlo.
Es decir, que es necesario tener lo que se conoce como actitud emprendedora, ese
conjunto de habilidades y destreza que te impulsan a alcanzar tus objetivos, a no
rendirte frente a las dificultades y a seguir adelante.
El perfil del emprendedor ha sido objeto de estudio en diversas investigaciones que buscan
identificar las características y competencias que definen a los individuos con inclinación hacia la
actividad emprendedora.

El perfil del emprendedor está compuesto por un conjunto de características personales,


psicológicas y profesionales que determinan la capacidad de una persona para crear y gestionar
un emprendimiento exitoso. Además, el perfil del emprendedor incluye su motivación personal, su
nivel de tolerancia al riesgo y su habilidad para enfrentar la incertidumbre.

En términos de competencias, el perfil del emprendedor combina una serie de habilidades


técnicas y blandas que le permiten desarrollar estrategias de negocio, liderar equipos y
mantenerse competitivo en un entorno empresarial dinámico. Este perfil está en constante
evolución, ya que los emprendedores deben adaptarse a los cambios en el mercado, la
tecnología y las expectativas sociales.

Habilidades y competencias
1. Habilidades personales

Las habilidades personales son fundamentales para los emprendedores, ya que les permiten
gestionar su propio desarrollo, bienestar y motivación. Entre las más destacadas se
encuentran las siguientes.

Autoconfianza y motivación

la autoconfianza es esencial para que el emprendedor pueda tomar decisiones importantes y


enfrentar los desafíos con seguridad. La motivación personal también es crucial, ya que los
emprendedores deben estar dispuestos a trabajar arduamente para alcanzar sus objetivos,
incluso en momentos difíciles.

Gestión del tiempo y organización

la capacidad de organizarse y gestionar el tiempo de manera eficiente es fundamental para llevar


a cabo múltiples tareas de forma simultánea, algo común en los emprendedores. Esta habilidad
les permite priorizar actividades y minimizar distracciones, lo que se traduce en una mayor
productividad.

Resiliencia y manejo del estrés

la resiliencia es una de las competencias más importantes en el perfil del emprendedor. Los
emprendedores enfrentan fracasos, incertidumbres y dificultades, y deben ser capaces de
superar estos obstáculos de manera efectiva.

2. Habilidades profesionales

Las habilidades profesionales son aquellas que están directamente relacionadas con la
creación y gestión de un negocio. Estas incluyen las siguientes.

Toma de decisiones y resolución de problemas

los emprendedores deben ser capaces de tomar decisiones rápidas y efectivas, a menudo bajo
presión. Esto requiere habilidades analíticas y de resolución de problemas. Los emprendedores
toman decisiones basadas tanto en la causalidad como en la «efectualidad», lo que les permite
adaptarse a situaciones imprevistas.

Gestión financiera

la capacidad de gestionar los recursos financieros de manera eficiente es crucial para el éxito de
cualquier negocio. Esto incluye la elaboración de presupuestos, la búsqueda de fuentes de
financiación, la administración de flujo de caja y la toma de decisiones relacionadas con la
inversión.

Gestión de la innovación y el cambio

los emprendedores deben ser capaces de innovar constantemente y adaptarse a las nuevas
tendencias del mercado. La innovación no solo se refiere al desarrollo de nuevos productos, sino
también a la mejora continua de procesos y servicios.

3. Habilidades interpersonales

Las habilidades interpersonales son esenciales para que los emprendedores puedan
interactuar de manera efectiva con otros, ya sea con clientes, empleados, inversores o socios
estratégicos. Entre estas habilidades se incluyen las siguientes.

Liderazgo

los emprendedores deben ser capaces de liderar y motivar a su equipo de trabajo, estableciendo
una visión clara y transmitiendo confianza. Los emprendedores efectivos son líderes que inspiran
a otros a comprometerse con la misión de la empresa.

Comunicación efectiva

la habilidad de comunicarse de manera clara y persuasiva es crucial, ya que los emprendedores


deben presentar sus ideas, negociar con inversionistas y mantener buenas relaciones con los
clientes. Una comunicación eficaz facilita el trabajo en equipo y la colaboración.

Networking y relaciones interpersonales

los emprendedores deben ser capaces de construir y mantener una red de contactos que les
permita acceder a oportunidades de negocio, capital y recursos. La capacidad de hacer
networking de manera efectiva es una competencia clave para el emprendedor.
En el siguiente cuadro se muestra otra forma de clasificar las habilidades y las competencias
necesarias para emprender.
Tabla 1. Competencias y habilidades a la hora de emprender

Fuente: elaboración propia.

Actividad
El perfil del emprendedor depende únicamente de habilidades
profesionales y no está relacionado con aspectos personales o
psicológicos.

VERDADERO

FALSO

Justificación

Introducción al emprendimiento: caso práctico


Aunque hoy es una marca histórica y masiva, Alfajores Guaymallén representa un
caso emblemático de emprendimiento argentino que nació desde abajo y creció
gracias al esfuerzo constante y la visión emprendedora de su fundador, Jesús
Siano.
Este emprendimiento comenzó en 1945 en la ciudad de Buenos Aires, y hoy vende más
de 50 millones de alfajores por mes, manteniéndose como uno de los productos más
populares del país.
Jesús Siano, inmigrante italiano y panadero de oficio, llegó a la Argentina con su familia
tras la guerra. En 1945, en un pequeño taller de Liniers, comenzó a producir alfajores
artesanales con una receta propia. Su idea era ofrecer un producto sabroso, económico
y accesible para todos.

El nombre «Guaymallén» lo tomó de un viaje a Mendoza, donde quedó fascinado por el


sonido del nombre y su impronta local. Con el tiempo, el emprendimiento fue creciendo
con esfuerzo familiar, sin publicidad, y solo de boca en boca.

Jesús Siano encarna al emprendedor tradicional: trabajador, visionario, persistente.
Como vimos en esta lectura, un emprendedor es quien detecta una oportunidad,
moviliza recursos, asume riesgos y construye valor de forma sostenible. Jesús lo hizo
desde la panadería de barrio hasta transformar su producto en ícono nacional.

Hoy su nieto, Hugo Basilotta, continúa al frente del negocio familiar con la misma lógica:
calidad, precio accesible y cercanía con la gente.

Guaymallén es un emprendimiento de base abierta que se dedica a la producción y


comercialización de un producto alimenticio masivo.

Dentro de las competencias necesarias para emprender, la familia Siano/Basilotta se


caracteriza por lo siguiente.

1. Perseverancia: comenzaron desde cero, trabajando jornadas largas, sin acceso a crédito ni
marketing masivo.

2. Adaptabilidad: a lo largo de los años enfrentaron inflación, crisis económicas y cambios en


los hábitos de consumo. Supieron ajustar fórmulas, envases y logística.

3. Innovación en lo simple: mantuvieron el alfajor clásico, pero fueron incorporando otros


gustos, presentaciones y empaques para responder al mercado.

4. Gestión eficiente: mantienen los costos bajos mediante producción a gran escala y control
familiar. Fabrican más de 3 millones de alfajores por día.

5. Cercanía con el consumidor: nunca perdieron la identidad popular. En redes sociales, Hugo
Basilotta convirtió al producto en fenómeno viral, con un lenguaje simple y directo.

6. Compromiso social: donan toneladas de alfajores a comedores y escuelas, y apuestan a


mantener precios accesibles.

Hoy Guaymallén es líder en el segmento de alfajores económicos en Argentina. Exporta


a varios países de América Latina y tiene presencia incluso en mercados como Estados
Unidos. Su historia se estudia como caso de resiliencia empresarial en tiempos de
crisis.
Referencias
Azqueta Díaz de Alda, A. (2017). El concepto de emprendedor: origen, evolución e introducción.
Universidad de Sevilla. [Link]

Blank, S. y Dorf, B. (2013). El manual del emprendedor. La guía paso a paso para crear una gran
empresa. Centro Libros PAPF.

Bucardo Castro, M. A., Saavedra García, M. L. y Camarena Adame, M. E. (2015). Hacia una
comprensión de los conceptos de emprendedores y empresarios. Suma de Negocios, 6(13), 98–
107. [Link]

Elson, C. (2021). Nuevos modelos de negocio: emprendimiento en la era de la tecnología.


Editorial UOC.

Messina, M. (2018). Manual didáctico de emprendedurismo. Universidad de la República


[Link]
[Link]

Ries, E. (2013). El método Lean Startup: Cómo crear empresas de éxito utilizando la innovación
continua. Deusto.

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