Mieszkańcy Półwyspu Iberyjskiego doby średniowiecza
(do zjednoczenia Hiszpanii) – były to 3 KULTURY :
Społeczeństwo al. Andalus
------większość ludności zamieszkujących Al. Andalus stanowili podbici CHRZEŚCIJANIE
(przechodzenie chrześcijan na islam należało do rzadkości). Nazywano ich MOZARABAMI.
------MUDEHAROWIE – muzułmanie pod panowaniem chrześcijan. Zamieniani na siłę na
chrześcijan i tak powstała grupa MORESKÓW (muzułmanów nawróconych na
chrześcijaństwo) – [123]
-------reszta to muzułmanie (MAUROWIE)
------ŻYDZI
------MARRANOS (CONVERSOS) – Żydzi nawróceni na chrześcijaństwo [123] XUETES
Influencia de la lengua árabe en el español
We współczesnym języku hiszpańskim funkcjonuje ponad 4 tys. słów pochodzenia
arabskiego [[[tu aluzje do MALTY – będącej krótko w posiadaniu Hiszpanii za cesarza
Karola V – do języka maltańskiego kształtowanego przez każdego z wielu właścicieli tej
wyspy : fenicki, grecki, rzymski, hiszpański, łacińskim włoski, francuski, angielski a nade
wszystko arabski ///]. Np. w codziennej diecie większości Hiszpanów pojawiają się pokarmy
wprowadzane przez muzułmanów w raz z ich nazwami : azúcar, berenjena (bakłażan),
naraja; sandía. Arabskie źródłosłowy mają także terminy matematyczne, architektoniczne i
medyczne. Dalej - zwroty grzecznościowe : esta es su casa; buen provecho; si Dios quiere;
albo ojalá od arabskiego was ha’ a-l-lah – oby Bóg tak chciał.
Varios estudios e investigaciones corroboran que no se puede obviar el hecho de que existe un
importante patrimonio de origen árabe en España, en su cultura e idioma. Un patrimonio de
carácter histórico cuya más genuina expresión está contenida en el habla y reflejada en la
lengua. En este artículo vamos a explicaros esta influencia árabe que ha tenido en la lengua y
cultura española.
La visión que el mundo árabe estableció en Al Andalus a través de la lengua afectó no sólo a
los musulmanes sino a todos los habitantes de la península. La huella de esa forma de vivir,
que fue la norma durante casi un milenio persiste aún hoy en día. Teniendo en cuenta la
diferencia de nivel cultural entre cristianos y musulmanes durante la Edad Media, resulta
lógico pensar que las palabras que expresaban determinadas técnicas, objetos y situaciones
que no existían entre los cristianos, fuesen asimiladas por éstos directamente, ya que no
podían ser traducidas.
El avance cultural de los musulmanes en algunos campos hizo que se impusieran términos
jurídicos que no tenían correspondencia en las estructuras sociales de los cristianos como las
palabras: alcalde, alguacil, zalmedina, almojarife, albacea… Formas comerciales como
almacén, almoneda, quilate, arroba, quintal, azumbre, almudes, cahices y fanegas. La
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transmisión de técnicas y oficios es patente en alfarero, albéitar, albañil o alarifes que
construían alcantarillas. En el ámbito de la agricultura también se impuso el albaricoque,
alcachofa, acelga, algarroba, naranja y limón, que regaban con agua extraída mediante
norias de las algibes y albercas, y conducida a los campos y vergeles por excelentes acequias
de albañilería.
En la garganta de los andaluces contemporáneos resuena todavía el eco de la lengua árabe. La
misma “h” aspirada que sustituye en el habla a la “h”, como en hondo, o la “s” como “j” en
sepia>jibia. En la lengua, el sufijo -í, como en nazarí o andalusí, es de origen
hispanomusulmán.
Pero no sólo los musulmanes impusieron el árabe como lengua de una cultura más avanzada,
sino que introdujeron palabras del latín y del griego, del persa y del indio. La lista de los
términos de origen árabe podría extenderse a más de cuatro mil vocablos.
Aquí presentamos algunas palabras de origen árabe que aparecen en el Diccionario de la Real
Academia Española de la Lengua.
Glosario de algunos términos de origen árabe:
A: aceite, almohada, aceituna, alfombra, aduana, arroz
B: baño, barrio, bata, balde, baza, bellota
C: café, cifra, chaleco, chisme, cequia, cohol
D: dado, daga, diván, dante, destartalado-da, dinar
E: escabeche, elixir, elche, embarazar, engarzar, escaque
F: fideo, foz, falagar, faquir, farda, fulano-na
G: granadí, galima, guarismo, gabán, gandul-la, garroba
H: hola, harén, hachís, hazaña, hasta, harma
I: imam, islam, imela
J: jinete, jirafa, jarra, judía, jota, joroba
K: kermes
L: laúd, limón, lima, laca, leila, latón
M: meca, marroquí, mazmorra, mezquino, mezquita, muslim o muslime
N: nácar, nácara, nuca, noria, naranja, nazarí
O: olé, ojalá, otomano, olíbano, orzaga
P: paraíso
Q: quintal, quiosco, quilate
R: rehén, rabal, rasmia, rubia, ronda, rincón
S: sandía, serafín, sultán, sorbete, saharaui, siroco
T: tabique, taza, tambor, talco, taifa, tarima
U: ulema
V: valija, valí, visir
Y: yemení
La toponimia es nutridísima, no sólo en olas zonas que estuvieron más tiempo bajo el dominio
musulmán, sino también en la meseta septentrional y [Link]í podemos recordar ejemplos
tales como: Algarbe (”Al – garb ” el poniente); los muchos Alcalá (”Al – qalat” el castillo);
los componentes de wadi “rio” (Guadalajara: río de las piedras), gabal “monte” (Gibraltar:
monte de Tarik). Asamismo, abundan los que tienen por segundo elemento un nombre
personel (Medinaceli: Ciudad de Sélim, Calatayud: castillo de Ayub), así los del tipo
Benicásim “hijos de Cásim”. Muchos son híbridos arábigo-romances (Guadalcanal: río del
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canal, Guadalupe: hijos del lobo), o añaden a una voz romance el artículo árabe “al”
(Almonaster, Almonacid).
El dialecto de los musulmanes de al-Andalus ofrece diferencias regionales, tal
como las divergencias entre el uso urbano y el campesino. El elemento árabe es,
después del latino, el más importante del vocabulario español hasta el siglo
XVI. El numero de arabismos que pasaron al español es bastante difícil de
calcular, pero entre los simples y los derivados se alcanzara un total superior a
cuatro mil palabras.
A. El léxico español de origen árabe
La influencia árabe sobre la lengua fue muy amplia y ella se refleja, sobre todo, en el
léxico. Hay varios dominios en que se conservaron muchas palabras árabes.
Las guerras proporcionaron muchos términos militares: los moros organizaban
expediciones llamada aceifas, los escuchas y centinelas eran atalayas, la retaguardia
del ejercito-zaga; la cabeza del guerrero se protegía con un almófar de las saetas
guardadas en aljabas. Las fronteras y ciudades estaban defendidas por alcazabas, y los
árabes acompañan sus ataques con el ruido del tambor. Los caballeros o alferraces
tenían caballos de color alazán o rojizo con estribos cortos, que permitían cabalgar
muy rápido.
De la agricultura han quedado términos como: acequia, aljibe, noria alcachofas,
alubias, zanahorias y chirimías. Los musulmanes trajeron productos desconocidos
hasta entonces por el Occidente, como el azafrán, la cana de azúcar, el algodón y
muchas especies de flores y árboles: azucenas, azahar, alhelíes, alerce, jara alhucema.
D los moros procede la palabra tarea, denominando su laboriosidad y también
nombres de joyas y materiales: ajorca, alfiler, aljófar o marfil. La moneda árabe
empleada en los tiempos de la Reconquista fue el primitivo maravedí de oro.
Las casas árabes se agrupaban en arrabales o en pequeñas aldeas. Términos
domésticos de origen árabe son: albañil, tabique, azulejo, almohada, alfombra, jofaina,
alcuzcuz.
Las ciencias conocieron grandes progresos en el tiempo de la ocupación árabe.
En las matemáticas tenemos términos como cifra, algoritmo y álgebra, alcohol y
álcali, elixir en la alquimia; nuca, piamadre y duramadre en medicina. La
astronomía alfonsí registra palabras como cenit, nadir, auge, acimut e, incluso,
nombres propios de estrellas: Aldebarán (la más grande estrella en la
constelación del Torro), Vega, Rigel etc.
Nos transmitieron también unos adjetivos (mezquino, baladí, baldío, fulan),
partículas de balde, en balde, hasta las interjecciones ya, ojalá y las palabras
referentes a sentimientos, emociones, deseos (alborozo, alboroto, zalema,
hazaña)
B. La toponímica peninsular de origen árabe
Los topónimos de origen árabe se preservan no solo en las zonas que estuvieron bajo
el poder musulmán, pero también en las zonas de la meseta y en el Noroeste. Se
pueden mencionar Algarbe (el poniente), Alcalá (el castillo), Medina (ciudad), los
compuestos de rió: Guadalajara (rio de las piedras) y Guadalquivir (rio grande),
Guadalupe (rio del lobo), Gibraltar (monte de Tariq-el primer invasor arabe a Espana),
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Alborge (torre), Almazan (el fortificado), los que tienen un nombre personal:
Medinaceli (ciudad de Selim), Calatayud (castillo de Ayud) y Castielfabib (castillo de
Habib).
En cuanto a la fonética, el español no ha incorporado ningún fonema árabe y todos los
arabismos, tomados al oído, fueron acomodados a las exigencias de la fonología
romance.
C. Aspectos morfológicos y sintácticos de influencia árabe
Si nos referimos a la morfología, debemos mencionar, en primer lugar, el articulo
árabe al- que los sustantivos españoles de origen árabe incorporaron, de este modo al-
perdiendo su valor de articulo y convirtiéndose en una simple partícula en palabras
simples ( almuerzo, almendra, la alelí, un alacrán, estos alborotos) y derivados
(alborotar, alcaldada, acemilero, alevoso). También se da en las gramáticas la
terminación –í como parte de adjetivos: fatimí, yemení, marroquí, israelí, iraní
paquistaní, alfonsí, andalusí, zaragozí-usados en el siglo XIII y de sustantivos:
maravedí, muladí, jabalí, baladí. El prefijo español a- que procede del árabe tiene valor
causativo y dio verbos como: acalorar (causar de hacer calor), ablandar (causar de ser
blando), agravar, avivar (causar de ser vivo).
En la sintaxis, los cambios de origen árabe proceden de las traducciones del árabe al
romance que son atribuidas a los judíos. Podemos recordar la coordinación copulativa
(“et detove mi mano de ferir e de aviltar e de rrobar et de furtar e falsar. Et guarde el
mi cuerpo de las mujeres, e mi lengua de mentir…”) , la repetición de la conjunción
subordinada QUE (“e non fue seguro que, si me dexasse del mundo e tomasse
rreligion, que lo non pudiera cumplir”). Fenómenos que influyeron en el español, pero
sin llegar a ser norma son el uso de preposición pronombre personal tónico en vez de
abono (“ayuntaronse las aves a el”, “ya encontre a ellos”), DE+pronombre personal en
vez de posesivo (“las pisadas dellos”, “el cabdiello dellos”) y el posesivo pleonástico
(“su vida del hermitanno”).
D. Aspecto semántico y fraseológico de la influencia árabe
Aquí se trata de las palabras completamente románicas desde el punto de vista del
origen y de la evolución, pero que son arabizadas en su significación. Se menciona
aquí el antiguo poridat con sentido de “intimidad”, “secreto; casa con sentido de
“ciudad; infante que viene a significar “hijo de noble” o “hijo de rey”. Como los
árabes llamaban “hijo de una cosa” a quien se beneficia de algo de aquí surgieron unas
palabras como ladrón-“hijo de la noche”, el rico-“hijo de la riqueza”, hijodalgo e
hidalgo-“hijo de bienes”.)
Entre las frases hechas heredadas o adaptadas del árabe son: con bien-,“felizmente”,
henchir o llenar el ojo- “agradarle, gustarle, satisfacerle” y las de la vida religiosa:
“que Dios guarde”, “que Dios mantenga”, “si Dios quiere”, “bendita sea la madre que
te parió”, “Dios le ampare”.
La palabra naranja, cuyo origen dió pie a este estudio, procede en última instancia del
sánscrito “narang” o del Idioma tamil. La fruta tiene típicamente 11 piezas
individuales, y en el idioma Tamil la palabra “orangu” se traduce como “6 y 5″,
implicando 11. Las naranjas se originaron en el sureste asíático, en India, Vietnam o
en el sureste de China. El fruto del Citrus sinensis es denominado “naranja dulce” para
distinguirlo del fruto del Citrus aurantium, la naranja amarga.
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La influencia árabe en el español fue decisiva. Los musulmanes estuvieron más de
siete siglos en tierras hispánicas. El vocabulario español contiene unas 4000
palabras de origen árabe:
Veamos: adalid, atalaya, zaga, tambor, alférez, acicate, alazán, acémila, acequia,
aljibe, alberca, noria, alcachofa, zahahoria, alfalfa, azafrán, azúcar, algodón,
maquila, azucena, azahar, arrayán, retama, mejorana, tarea, racamar, alfarero,
taza, jarra, arracadas, marfil, azufre, azogue, aduana, almacén, arroba, fanega,
maravedí, aldea, zaguán, alcoba, celosía, azulejo, alcantarilla, almohada,
alfombra, almíbar, babuchas, laúd, ajedrez, tahur, alcalde, alguacil, albacea,
guarismo, álgebra, alambique, alcohol, jarabe, elixir, cenit, baladí, baldió, añil,
carmesí, fulano, en balde, hala, ojalá, alborozo, Guadalajara (sí, Guadalajara es
de origen árabe), Guadalquivir, Mancha, Calatayud, Guadalupe, Guadiana, etc.
Como puedes observar, existen muchas palabras del árabe en nuestro idioma. Los
musulmanes también pasaron voces de otras lenguas a la nuestra. Del sánscrito es:
ajedrez, del persa: jazmín, naranja, azul; del griego: alambique y acelga.
We współczesnym języku hiszpańskim funkcjonuje ponad 4 tys. słów pochodzenia
arabskiego [[[tu aluzje do MALTY – będącej krótko w posiadaniu Hiszpanii za cesarza
Karola V – do języka maltańskiego kształtowanego przez każdego z wielu właścicieli tej
wyspy : fenicki, grecki, rzymski, hiszpański, łacińskim włoski, francuski, angielski a nade
wszystko arabski ///]. Np. w codziennej diecie większości Hiszpanów pojawiają się pokarmy
wprowadzane przez muzułmanów w raz z ich nazwami : azúcar, berenjena (bakłażan),
naraja; sandía. Arabskie źródłosłowy mają także terminy matematyczne, architektoniczne i
medyczne. Dalej - zwroty grzecznościowe : esta es su casa; buen provecho; si Dios quiere;
albo ojalá od arabskiego was ha’ a-l-lah – oby Bóg tak chciał.
Levi Provencal, Evariste, Cywilizacja arabska w Hiszpanii,
Warszawa 2006.