04 INTERVALO POSTMORTEM
04 INTERVALO POSTMORTEM
INTERVALO POSTMORTEM
O
TANATOCRONODIAGNÓSTICO
4. TANATOCRONODIAGNOSTICO O INTERVALO POSTMORTEM
TRANSCURRIDO DESDE LA MUERTE
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existe otro ejemplo mundial de conservación de un esqueleto, se trata de Lucy , que
corresponde al nombre que el Dr. Donald Johanson, le asignó en 1974 a un
esqueleto muy bien preservado de una hembra de homínido que vivió en lo que hoy
es Etiopía hace 3,2 millones de años (Arsuaga, 1998)
esqueletización.
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Análisis del contenido gástrico
Correlación de los hallazgos del cuerpo con las versiones existentes sobre su
hora de muerte
4
Valoración del estado de conservación o deterioro de los tejidos óseos y su
correlación con las características del sitio donde fueron encontrados y con las
prendas de vestir.
correlación con el sitio donde fue encontrado (ante esta situación se debe indagar
sobre los procedimientos de embalaje del cuerpo, clase de recipiente y el tiempo
transcurrido hasta su llegada al laboratorio donde será estudiado, pues en muchas
ocasiones los hongos se generan durante el transporte del cuerpo o por haber sido
embalados inadecuadamente, generalmente húmedos).
Son los cambios físicos que sufre el cuerpo de una persona una vez esta fallece, se
producen de manera más o menos cíclica y constituyen una de las principales
herramientas para calcular el IPM especialmente en cadáveres recientes, su
aplicabilidad para cuerpos esqueletizados y en avanzada descomposición es
altamente relativa, como veremos más adelante.
Los fenómenos cadavéricos han sido descritos en la literatura médica como una
secuencia de cambios físicos que se dan de manera sucesiva en el cuerpo de una
persona una vez esta fallece, no obstante, la experiencia ha demostrado que dicha
secuencia constituye tan sólo un elemento orientador del IPM, ya que estos cambios
se dan de manera más o menos rápida dependiendo de factores biológicos,
ambientales y antrópicos1. Un ejemplo de esta variabilidad en la velocidad de la
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Producidos por el hombre
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descomposición se puede observar cuando se menciona que un cadáver logra su
total esqueletización en un promedio de cinco años, no obstante, hemos tenido la
oportunidad de estudiar casos de cadáveres que han logrado esqueletizarse en
períodos inferiores a tres meses; allí es latente la intervención de agentes biológicos
y fenómenos externos que aceleran dramáticamente el proceso de descomposición -
esqueletización, entre ellos podemos nombrar los producidos por la fauna
depredadora (aves carroñeras, perros, ratas, insectos), efectos climáticos, acidez y
humedad del terreno, entre otras.
4.3.1 ENFRIAMIENTO
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tórax ventral, tórax dorsal, vientre, cuello, axilas y finalmente vísceras abdominales.
En las primeras doce horas la pérdida de calor es de 0.8 a 1 grado centígrado por
hora y a razón de 0.3 grados centígrados por cada hora en las siguientes doce horas.
24 horas.
También denominadas livor mortis, son las manchas rojo vinosas que se ven en la
superficie de la piel, a causa del asentamiento de la sangre en partes corporales que
se encuentran en contacto con el suelo u otra superficie sólida. El color de la zona
en declive dependerá de la pigmentación de la piel y de cualquier compuesto
adicional presente en la sangre que pueda afectar su color, por ejemplo el monóxido
de carbono (Manual de Autopsias INMLCF 2001:93), son visibles a partir de las 3
horas de la muerte y aparecen en las primeras doce horas (su localización varía de
acuerdo a la posición del cuerpo). En las segundas 12 horas ya no desaparecen las
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livideces formadas, tampoco pierden su forma, ni ubicación original, de igual manera
pueden formarse nuevas livideces con los cambios de posición del cadáver, pero
estas desaparecen con facilidad, después de 24 horas ya no se forman más
livideces.
La forma de las livideces varía, inician como punteado, luego son manchas que al
unirse forman placas que se extienden, lo que depende a su vez del tiempo
transcurrido. La coloración también varía con el tiempo, inician de color rosado, luego
rojo claro, el cual va oscureciéndose hasta tornarse azul oscuro, que es el tono
máximo alcanzado entre las 12 a 15 horas del inicio. La descripción de las livideces
permite determinar como estaba ubicado el cuerpo antes de las 24 horas de
fallecido.
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Se clasifican en dos grupos, los DESTRUCTORES y los CONSERVADORES
4.4.2 AUTÓLISIS
4.4.3 PUTREFACCIÓN
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Es el resultado de la acción de gérmenes anaerobios ubicados principalmente en el
intestino, los cuales son productores de gas, lo cual genera vesículas oscuras, hasta
ampollas de gran tamaño en la piel. Es característico el hinchamiento del abdomen
(Fotografía N° 2), la región facial, el escroto, hay protuberancia del recto, los ojos y
la lengua. La epidermis se desprende de las palmas de las manos y de la planta de
los pies, Si se trata de una mujer embarazada generalmente se produce expulsión
del feto (Fotografía Nº 3)
4.4.6 FASE COLICUATIVA
Desaparición total de los tejidos blandos, con la consecuente exposición del tejido
óseo. Como ya se mencionó, en algunos textos de medicina se ha planteado que se
alcanza a los cinco años, pero como veremos más adelante este lapso de tiempo
puede verse dramáticamente acelerado (Fotografía N° 5). También es posible
encontrar cadáveres que presentan remanentes más o menos abundantes de tejidos
blandos deshidratados, especialmente ligamentos y tendones, eventualmente puede
haber presencia de músculos deshidratados; a esta fase suele llamarse semi-
esqueletización
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Fotografía Nº 1 Fase Cromática, obsérvese el veteado venoso en miembro superior izquierdo y tórax
superior izquierdo, mancha verde en abdomen y tórax izquierdo (Fotografía del Dr. Jairo Vivas -
Instituto Nacional de Medicina Legal - Bogotá)
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Fotografía Nº 3 Cadáver de individuo femenino que fue inhumado en estado de embarazo, durante la
fase enfisematosa los gases expulsaron parcialmente el esqueleto del feto, la flecha señala
remanentes óseos fetales que aún permanecen en cavidad pélvica
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Fotografía N° 5 Fase de reducción esquelética, los tejidos blandos han desaparecido completamente
Hacen parte del segundo grupo de los fenómenos cadavéricos tardíos y son la
MOMIFICACIÓN, ADIPOCIRA, CORIFICACIÓN, son de gran utilidad durante el
examen que realiza el antropólogo forense, ya que en estos fenómenos suelen
conservarse también características físicas particulares del individuo (tatuajes,
cicatrices, etc) y diferentes tipos de lesiones.
4.5.1 MOMIFICACIÓN
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Cuando es realizada por personas que manipulan el cadáver inyectando sustancias o
realizando procedimientos que conlleven a su preservación. En algunas poblaciones
del pasado se practicó la momificación artificial, la cual estaba enmarcaba dentro de
un contexto mágico-religioso y también para marcar diferencias sociales, es decir, no
se momificaba a todos la población fallecida, sino a las personas que pertenecían a
estratos sociales altos o al círculo religioso (chamanes, sacerdotes, etc). Dentro de
las poblaciones que realizaban este tipo de practica podemos mencionar a los
antiguos egipcios, la población Muisca (altiplano cundiboyacense - Colombia), los
Incas del Perú, entre otras.
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En el cementerio del municipio de San Bernardo, Cundinamarca (Colombia) se
presenta el fenómeno de la momificación natural en muchos de los cuerpos que son
exhumados una vez han transcurrido cuatro años de su inhumación. Sobre este caso
existen diferentes hipótesis, algunas asocian la momificación a la dieta que
consumían estas personas; otras afirman que se debe a un microambiente que
existe al interior de las bóvedas; no obstante, hasta el momento no se ha realizado
un estudio científico que permita determinar las verdaderas causas de este
fenómeno en dicho sitio.
4.5.2 ADIPOCIRA
4.5.3 CORIFICACIÓN
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Se puede definir como una momificación incompleta, es decir, la piel del cadáver
corificado presenta un ligero nivel de hidratación, su aspecto exterior tiende a ser
brillante, de apariencia aceitosa-grasosa y de color generalmente amarillento claro,
ocasionalmente se pueden observar pequeñas zonas de color rojo suave que
corresponden a sangre desecada debajo de la epidermis (Fotografía Nº 12). La
corificación es la transformación de la piel del cadáver en un tejido que se asemeja al
cuero, implica la deshidratación del cadáver en menor proporción que la
momificación (Fotografía Nº 13). Puede ocurrir en cadáveres inhumados en cajas
metálicas herméticamente cerradas y en cuerpos expuestos a condiciones
ambientales similares a las de la momificación. Puede aparecer desde tres a cuatro
meses en adelante.
4.5.4 CONGELACIÓN
No debe asumirse como un fenómeno cadavérico, sino más bien como una
situación cadavérica , estos casos se presentan cuando el cuerpo es abandonado
en sitios donde la temperatura ambiental oscilante es menor a 0º C, tales ambientes
pueden ser naturales (como picos nevados) o artificiales (congeladores o neveras
para preservar alimentos). En estos casos la interpretación del IPM es muy difícil, ya
que un cadáver se puede conservar por cientos de años sin sufrir mayores cambios;
tal y como ha sucedido en sitios europeos y asiáticos, donde se han encontrado
cuerpos muy bien preservados que datan de hace 2000 y 3000 años.
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pues como se vio, existen factores endógenos y exógenos al cadáver que alteran
dicha secuencia (Tabla Nº 1 y 2).
Fotografía N° 8 Cadáver que presenta momificación a nivel de tórax, abdomen y rodillas, fue
encontrado en un sótano de la ciudad de Bogotá - Colombia (clima frío)
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Fotografía N° 9 Cadáver con presencia de adipocira húmeda (el cráneo se encuentra sin tejidos
blandos debido a que realizamos levantamiento facial en búsqueda de lesiones), permaneció
inhumado en una fosa que coincidía con una corriente subterránea de agua a 2.50 m de profundidad
(clima frío).
Fotografía Nº 10 Fotografía Nº 11
Presencia de adipocira seca y hongos en cintura pélvica, miembros inferiores y genitales, los
pequeños orificios que se observan en región supragenital corresponden a artificios causados por
larvas de mosca; el cadáver fue encontrado suspendido de la rama de un árbol en un bosque
húmedo (clima frío)
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Fotografía Nº 12 Manos en estado de corificación (similar al cuero recién curtido), su apariencia
externa es aceitosa, las flechas señalan áreas de color rojo pálido correspondientes a sangre
desecada debajo de epidermis, este fenómeno se caracteriza por presentar un menor grado de
deshidratación al que suele observarse en la momificación.
Fotografía Nº 13 Las flechas señalan áreas corificadas, las cuales se produjeron por haber quedado
expuestas a la intemperie, especialmente al efecto de los rayos solares que se encargaron de
deshidratar irregularmente la piel (clima frío)
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• Cadáveres abandonados a campo abierto (quedan expuestos a la fauna
ESCENA depredadora), especialmente en climas cálidos
• Cadáveres inhumados superficialmente (depredadores como los cánidos,
roedores y felinos detectan rápidamente el olor de los cuerpos y
posteriormente los extraen para consumirlos, adicionalmente exponen
partes del cadáver dejándolas a disposición de los insectos necrófagos)
• Cadáveres inhumados en terrenos muy ácidos y húmedos (aceleran la
descomposición de la materia orgánica)
• Cadáveres en escenas interiores cerradas con presencia de mascotas,
especialmente perros o gatos (el cadáver se convertirá en su fuente de
alimento ante la ausencia de la persona que los alimentaba)
CADÁVER • Cadáveres de personas con constitución obesa
• Cadáveres con presencia de lesiones que exponen tejidos blandos y
fluidos internos (atraen más a los insectos)
• Cadáveres con antecedentes de procesos infecciosos previos a la muerte
(infecciones de cavidad abdominal)
Tabla Nº 1 Factores que aceleran de la descomposición
Existe otros elementos que deben ser tenidos en cuenta para la interpretación del
IPM, ya que unidos a todos los factores enunciados anteriormente, permiten que la
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evaluación de este interrogante tenga una respuesta más certera, más aproximada a
la realidad:
2
PhD. Antropólogo Forense, jefe de la oficina del Examinador Médico de las Fuerzas Armadas,
Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas Bethesda - Maryland - EEUU)
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El artículo fue traducido por la Dra. Mary Luz Morales3 y posteriormente publicado
por la División de Tanatología del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses en
el Manual de Autopsias durante el año 2001, por considerar de utilidad para la
práctica forense el conocimiento de las diversas posibilidades de alteración o
preservación de un cuerpo, según las condiciones climáticas y geográficas del sitio
de hallazgo del cadáver (Morales 2001).
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Patóloga Forense, Jefe Nacional de la División de Tanatología Forense del Instituto Nacional de
Medicina Legal y Ciencias Forenses, Bogotá - Colombia
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profundidades de enterramiento a un pie, los olores de descomposición producidos por
el cuerpo fácilmente penetran el suelo alcanzando la superficie, atrayendo así,
insectos y otros animales. Los mamíferos que frecuentan la carroña, principalmente
carnívoros, excavarán y expondrán porciones, o todo el cuerpo, sepultado a
profundidades menores de un pie, con el fin de alimentarse de los tejidos blandos y
grasos.
Los insectos carroñeros, como las moscas azules (blowflies) adultas, podrán ganar
acceso a tumbas de poca profundidad, migrando a través de pequeñas grietas y
hendiduras creadas en el suelo por el hinchamiento del cadáver en la etapa
enfisematosa; una vez alcanzado el cuerpo las hembras adultas desovarán sobre los
tejidos. También se ha observado que después de un período de lluvia o en presencia
de condiciones de humedad en el suelo y olores de descomposición concentrados, las
hembras adultas desovarán sobre la superficie. Tras emerger de los huevos, las larvas
migran hacia el cadáver para alimentarse y desarrollarse.
En sepulturas con profundidades mayores a un pie, la depredación animal e insectaria
se ve enormemente inhibida, ya que los olores de descomposición que llegan a la
superficie disminuyen y la profundidad del suelo impide el acceso al cuerpo.
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tales profundidades se descompondrá muy lentamente, permaneciendo virtualmente
intacto y con pérdida mínima de tejido por un período de al menos un año.
Otros dos aspectos del efecto de la configuración ambiental del terreno sobre la tasa
de descomposición, son el contenido de humedad y la presencia de organismos del
suelo, tanto animales como vegetales. La presencia de agua subterránea o suelos
arcillosos que retienen humedad, producen en la mayoría de los casos, un ambiente
que conduce a la formación de adipocira. Un cuerpo, recuperado de una sepultura que
contenga cantidades significativas de suelos arcillosos, suele exhibir formación
avanzada de adipocira, mientras que un cuerpo recuperado de un suelo seco o bien
drenado, carece de formación significativa de adipocira. Los entierros profundos están
comúnmente asociados con ambientes de suelo húmedo y por ende, los cuerpos
recuperados de tales lugares, exhiben formación de adipocira en la mayoría de la
superficie corporal.
Una vez en contacto con el cuerpo, las raíces comenzarán a degradar la ropa y,
finalmente, los restos esqueléticos durante la fase avanzada de la descomposición. La
mayoría de los restos esqueléticos recuperados de tumbas a ras del suelo exhiben
daño evidente producido por raíces. Este daño aparece en forma de surcos
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irregulares, acanalados, múltiples, en la corteza externa del hueso. En muchos casos,
el material esquelético se recuperará con raíces adheridas que han crecido entre la
trabécula ósea o completamente a través del hueso. Los restos esqueléticos o de ropa
que han sido penetrados por las raíces, deben ser manejados con cuidado para no
perturbar el contexto de éstas raíces.
El crecimiento de raíces en éstos restos puede ser útil en la determinación del intervalo
postmortem, especialmente en casos que involucran restos enterrados, desde
aproximadamente un año hasta pocos años antes. Tal material debe ser remitido a un
botánico experto para la identificación de la especie vegetal y determinación del tiempo
requerido para el estado actual de crecimiento de la raíz.
Los insectos y bacterias habitantes del suelo, al igual que las raíces de las plantas, son
más prolíficos a poca profundidad debido al enriquecido suelo superior y, por lo tanto,
contribuyen al proceso de descomposición más acelerada que se asocia con entierros
superficiales.
El acto criminal de deshacerse de un cadáver en una tumba profunda, tiende a
producir retardo del crecimiento de plantas en la superficie, ya que las estructuras
primarias de la raíz se destruyen y la tierra no nutritiva se reubica en la superficie
debido a la excavación. La carencia de plantas o la interrupción de su crecimiento en
un sitio de entierro, es un signo que afortunadamente provee evidencia de una tumba.
También por fortuna, sin importar con cuanto cuidado se rellene una tumba, ocurrirá un
el re-asentamiento del suelo, produciendo una depresión marcada del sitio donde se
encuentra la tumba, la cual puede ser llamada depresión primaria de la tumba . Con el
paso del tiempo, la profundidad de la depresión primaria se incrementará, hasta que se
termine de asentar el suelo. Como regla general, la presencia de una depresión
primaria profunda, usualmente indica un entierro profundo.
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hacia arriba y posteriormente re-acomodado en la cavidad torácica, cuando esta se
colapsa en la etapa final de la descomposición. Este llenado del área del tórax por
material del suelo, crea la llamada depresión secundaria de la tumba .
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La descomposición de un cuerpo sumergido en un ambiente acuático (río. Mar, laguna,
etc.) ocurre a una velocidad de apenas la mitad de la de la descomposición en el aire.
Una vez que ha alcanzado el fondo, ocurren los primeros cambios asociados con la
muerte, seguidos por descomposición activa. Con la acumulación de gases de
descomposición en el tracto gastrointestinal y los pulmones, el cuerpo comenzará a
ascender hacia la superficie. Una vez en la superficie, el cuerpo flotará con la cabeza y
las extremidades colgando hacia abajo, sumergidas. Esta posición en el agua hará que
la cabeza y las extremidades exhiban mayor lividez que la que se observa en el tronco.
En la superficie, el cuerpo continua descomponiéndose y atrayendo, por esto, insectos
carroñeros como la moscarda coronida, la cual se alimenta y reproduce en los tejidos
expuestos sobre la superficie. El análisis entomológico de las larvas de mosca que se
desarrollan en un cuerpo que ha emergido nuevamente, puede resultar útil para la
determinación del momento en que el cuerpo re-emergió.
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que un cuerpo que se encuentre en un lago relativamente limpio, el cual tiene un
contenido bacterial más bajo.
El examen de los restos, que consistían en la parte inferior del torso, piernas y pies,
mostró que habían sufrido formación avanzada de adipocira seguida por desecamiento
total. El sujeto hizo su salto fatal durante una temporada de clima frío, en un lugar
donde su cuerpo quedó enredado, permanentemente, en las ramas de un gran árbol
que estaba profundamente sumergido. En la época en la cual fue recuperado, el nivel
del río había llegado bastante por debajo del árbol, permitiéndole a los restos
recubiertos por la adipocira, momificarse en lo alto de las ramas del árbol. La
identificación positiva del occiso se logró mediante comparación radiográfica con una
radiografía pélvica antemortem.
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Con la multitud de factores que afectan la velocidad de descomposición, parece
apenas razonable que existan anomalías tales como las que se presentan en aquellos
casos que involucran preservación extensa o descomposición irregular. El
reconocimiento de variaciones en la secuencia de descomposición es de extrema
importancia para el científico forense y el investigador de las muertes, ya que puede
proporcionar indicios sobre las circunstancias de la muerte.
Los casos en los que hay descomposición irregular deben ser sometidos a una
investigación detallada, ya que muchos de ellos son homicidios. Un excelente caso
que demuestra la descomposición irregular , es el de la muerte de una joven adulta de
raza blanca, cuyo cuerpo fue descubierto aproximadamente doce días después de su
desaparición. La occisa fue reportada como desaparecida, pasadas varias horas de
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una caminata vespertina en su vecindario, de la que nunca regresó. Los oficiales de la
ley, junto con algunos vecinos, efectuaron varias búsquedas exhaustivas de la
muchacha desaparecida. Doce días más tarde, su cuerpo fue descubierto en un
campo parcialmente arborizado cerca a la vía interestatal.
Aproximadamente dos años y medio después, el caso fue revisado por un detective de
la policía quien dudaba si la occisa había podido ser, raptada y retenida por algún
periodo de tiempo, y mas tarde asesinada. Un antropólogo forense fue consultado por
el detective del caso, sobre el tiempo estimado transcurrido desde la muerte de la
joven. Al revisar las fotografías de la escena y los datos ambientales, se encontró que
el periodo de tiempo durante el cual había estado desaparecida la joven, parecía
consistente con el estado de descomposición; además, se notó que parecían existir
irregularidades en la descomposición, las cuales indicaban evidencia de lesión
antemortem o postmortem del cuerpo.
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responsables. En lo que respecta a la superficie palmar de las manos, la depredación
animal fue también descartada, pues la mayoría de los tendones no estaban dañados.
En vista de estos hallazgos, se concluyó que existía una enorme posibilidad de que la
víctima hubiera sido apuñalada en el pecho y hubiera sufrido cortadas de defensa en
las manos. Las heridas en el pecho y las manos proporcionaron una puerta de entrada
para bacterias e insectos, a consecuencia de lo cual, se produjeron áreas de
descomposición prematura. En este punto, se sugirió que el cadáver fuera exhumado
para hacer una inspección detallada de los elementos esqueléticos de las áreas con
descomposición notable.
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enmascaradas por los desechos de descomposición y las estructuras esqueléticas
reposicionadas. Aún así, el reconocimiento de la descomposición irregular , junto con
un examen cuidadoso y detallado de los tejidos y huesos restantes, proporcionará
muchas veces más respuestas de las que uno podría pensar.
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fue descubierto por la autoridades hasta unos tres años después. Al desenvolver el
cuerpo, se encontró muy bien preservado, tan sólo con moderado recogimiento y
decoloración de la piel. No sólo la preservación externa era notable, sino también la de
los órganos internos, incluyendo los pulmones. Otros científicos forenses han
encontrado casos similares con preservación notable del cuerpo o porciones de este,
que han sido cubiertas apretadamente, por plásticos o telas sintéticas finamente
tejidas.
Con el fin de entender mejor este fenómeno, se llevó a cabo un experimento que
consistente en envolver partes del cuerpo, en bolsas plásticas. Dos cadáveres íntegros
y sin embalsamar, utilizados en este experimento, fueron sepultados con sus
envolturas, en tumbas de poca profundidad. Uno de ellos tenía el pie izquierdo
envuelto apretadamente en dos bolsas plásticas, y el otro tenía su cabeza, antebrazo y
pierna derechos, envueltos en bolsas plásticas dobles. Después de un período
específico de tiempo, los cadáveres fueron exhumados y examinados en busca de
cambios importantes por descomposición. Se observó que el plástico apretadamente
envuelto, producía marcada preservación de los tejidos recubiertos, en comparación
con las áreas sin cubrir. Otras observaciones de campo y de casos, llevaron a la
conclusión de que la preservación observada resultaba de la acumulación de
productos secundarios bacteriales en un sistema cerrado. Inicialmente, las bacterias
que degradan los tejidos se multiplican rápidamente; sin embargo, a medida que sus
productos catabólicos como el amoniaco y el alcohol, junto con el pH, aumentan en el
sistema cerrado, se suprime la acción bacterial.
Otro tipo de preservación artificial por supresión de la acción bacterial es aquella que
ha sido reportada en la recuperación de cuerpos embalsamados, en particular aquellos
sepultados en sarcófagos de tipo histórico, hechos en plomo o hierro. En casos de
restos históricos se cree, que en adición a los compuestos embalsamantes, el
sellamiento a prueba de aire de los sarcófagos mediante soldadura con la
consecuente liberación de metales oxidados en forma gaseosa, puede producir un
ambiente altamente bacteriostático.
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Un ejemplo clásico que ilustra éste tipo de preservación, es el de un Coronel del
ejército de la Guerra Civil, en los Estados Unidos, cuyos restos estuvieron involucrados
en una investigación forense actual. El descubrimiento de los restos parciales del
Coronel en un área boscosa, desencadenó una investigación policial por un posible
homicidio. En el examen, los restos se encontraron en su mayor parte esqueletizados,
pero con algo de tejido rosado adherido. El estado de descomposición observado
sugería un intervalo postmortem de varios meses. Una búsqueda adicional de restos,
condujo al descubrimiento del cráneo el cual al ser examinado reveló la presencia de
una herida de bala y un proyectil esférico pequeño del tipo mini-bola utilizado en la
Guerra Civil. A medida que la investigación continuó, se descubrió que los restos
venían de un cementerio cercano, de la Guerra Civil, el cual aparentemente había
sido saqueado en busca de artefactos históricos. El saber de las tumbas profanadas,
junto con la recuperación del cráneo, produjeron un momento algo vergonzoso para
los investigadores que trabajaban en el caso, ya que el intervalo postmortem estimado
presentaba una inexactitud de más de cien años. Si bien resultó embarazoso, el caso
demostró a la perfección las trampas que se presentan por la preservación artificial.
1. Insectos
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2. Aves
3. Roedores
4. Animales acuáticos
5. Mamíferos carnívoros
Las cucarachas y las hormigas, al igual que las moscas, pueden ser encontradas
comúnmente tanto en interiores como en exteriores. La depredación por hormigas y
cucarachas aparece como pequeñas erosiones en la piel que pueden dar la impresión
de abrasiones antemortem. La desecación de estas mordeduras postmortem puede
dar la impresión de excoriaciones por arrastre. En la mayoría de los casos es posible
distinguir las mordeduras de hormiga de las de cucaracha, ya que el patrón de
alimentación de las hormigas es menos limitado, con pequeños trazos lineales que
bordean los puntos principales de erosión.
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de apariencia sinuosa. Los pájaros más pequeños, como el gorrión común o el mirlo,
removerán cabellos de la cabeza una vez que éstos se han desprendido del cuerpo,
para utilizarlos como material de construcción y de aislamiento para sus nidos. Esta
práctica de remoción de cabello muchas veces explica que falte este en las escenas
que involucran un cadáver en descomposición, y ha sido útil para obtener pelo de la
víctima mediante la búsqueda y localización de nidos de aves cerca a la escena de la
muerte.
Los ratones de campo, en particular, son conocidos con desagrado por su hábito de
remover huesos pequeños de manos y pies, dientes y joyería pequeña, los cuales
llevan a sus madrigueras. En el caso de pérdida de pequeños elementos esqueléticos
o dientes en la escena de muerte, vale la pena invertir algo de tiempo y trabajo en
localizar madrigueras de roedores cercanas y revisarlas en busca de restos
desaparecidos. Además de la destrucción debida a su mordisqueo, se sabe que los
ratones construyen madrigueras entre los restos momificados o el cráneo de un
cadáver.
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Los animales acuáticos, incluidos peces, tortugas y cangrejos, son comúnmente
responsables de lesiones postmortem en cadáveres recuperados de estanques, ríos,
lagos y el océano. La depredación por peces pequeños es observada principalmente
en los dedos de las manos y los pies, así como alrededor de los labios y las orejas, y
aparece como pequeñas erosiones del tejido. Por otro lado, las tortugas y los
cangrejos producen un daño significativo a los tejidos mientras se alimentan del
cadáver. La mayoría de las lesiones producidas por las tortugas, lucen como grandes
hoyos recortados sobre áreas expuestas del cuerpo. La dimensión del hoyo variará,
según el tamaño de la tortuga. Las especies grandes de tortugas, como la «Gran
Tortuga Caimán», son capaces de producir lesiones aplastantes en los huesos de la
cara y el cráneo.
Los cangrejos, que pueden ser encontrados en agua salada o dulce, se alimentan de
la mayoría de las zonas expuestas del cuerpo. La depredación por cangrejos puede
ser en algunos casos confundida con lesiones cortantes, debido a la apariencia de
borde limpio alrededor del área «desnuda» de alimentación. Dependiendo del área
de alimentación, uno puede ver pequeñas hendiduras en el tejido adyacente al área
«desnuda», resultado de las tenazas utilizadas para agarrarse y moverse sobre el sitio
de alimentación.
Con excepción de los insectos carroñeros, los mamíferos carnívoros son responsables
en la mayoría de los casos de las lesiones post-mortem por depredación. Carnívoros
pequeños como los mapaches, zorrillos y comadrejas, suelen frecuentar un cadáver
expuesto durante la etapa temprana del período postmortem. Las áreas del cuerpo
más comúnmente atacadas son las manos, los pies y la parte superior del pecho. Las
lesiones producidas por su alimentación son las típicas de la mayoría de los
carnívoros, incluyendo desgarro de los tejidos con múltiples marcas de punción
producidas por los caninos, y arañazos y rasgaduras lineales producidas por las
garras.
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Un cadáver expuesto, en un lugar cerrado, está sujeto a la depredación por gatos y
perros domésticos. Tales casos de depredación por mascotas son comúnmente vistos
en personas de la tercera edad que viven solas. Un caso de interés particular fue el de
una anciana que había sido consumida, prácticamente en su totalidad, por sus cinco
perros. La identificación positiva de la mujer se estableció a través de comparación
odontológica de piezas dentales recuperadas de los restos fecales de los perros. La
presencia de orina o materia fecal en el occiso, como en el caso de un individuo que
murió mientras defecaba, es comúnmente responsable de lesiones específicas en los
genitales y los glúteos, producidos por caninos domésticos.
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Fotografía Nº 14 Descomposición irregular en cadáver con intervalo postmortem de trece días, fue
encontrado en cercanías a Bogotá - Colombia (clima frío). El tórax presenta avanzada descomposición
debido a que sufrió lesiones por proyectil de arma de fuego de carga múltiple que expusieron tejidos
blandos y fluidos internos (haciendo que las moscas colocaran sus huevos principalmente en esta
área, con la consecuente infestación de larvas y aceleración de la descomposición), adicionalmente el
cadáver portaba pantalones jeans y botas de caucho, lo que ayudo a la preservación de cintura
pélvica y miembros inferiores.
4
Fecha en que la persona desaparecida fue vista con vida por última vez por un testigo confiable y el
momento en que es hallado el cadáver.
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del occiso en vida y cuando fue encontrado el cuerpo?. Esta diferencia es el intervalo
de tiempo durante el cual la muerte pudo haber ocurrido.
A continuación, utilice aquellos marcadores de la escena que permitan ubicar la
muerte de alguna manera en esta ventana un periódico de la mañana leído,
llamadas telefónicas realizadas, tipo de alimento consumido, lugar y estado de las
vestiduras.
Posteriormente ajuste esta opinión preliminar con cualquier dato adicional; por
ejemplo, ese ejemplar del periódico pudo haber estado disponible a la madrugada de
la noche anterior - el hombre trabaja de noche y duerme de día -.
Considere los factores ambientales y aquellos que puedan haber cambiado con el
tiempo: por ejemplo, el resplandor del sol incidiendo directamente sobre la víctima; o
aire acondicionado soplando sobre el cuerpo.
Utilice observaciones del grado de rigidez, cantidad y posición de las livideces,
temperatura del cuerpo, presencia de huevos o larvas de mosca, etc., para refinar
aún más su opinión.
Utilice la temperatura y concentración de potasio en el humor vítreo u otras pruebas
para refinar aún más su opinión.
En resumen, sea considerablemente precavido con la determinación del intervalo
postmortem, ya que pueden existir factores que producen una marcada aceleración o
retraso de la química de la muerte y sus alteraciones.
Haga énfasis en que lo que se ofrece es un rango o intervalo de muerte y en los
fundamentos para su determinación.
Nunca intente emitir opiniones más precisas de lo que los datos le permiten.
Asegúrese de especificar si su opinión se refiere a los hallazgos preliminares o si
se trata de su opinión final, según sea el caso.
Tabla Nº 3 Otros factores a tener en cuenta para orientar el IPM en cadáveres frescos o recientes5
5
Patricia Mc Feeley, Estándares Normalmente Aplicados En La Determinación Del Tiempo De
Muerte, en Boletín de Patología Nº 5, Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (1999)
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