SECRETARÍA DE EDUCACIÓN ESTATAL
SUBSECRETARÍA DE EDUCACIÓN ESTATAL
DIRECCIÓN DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR DE ESTUDIOS DE ENFERMERÍA
DEL ESTADO DE CHIAPAS
PLANEACIÓN DE LA ACTIVIDAD DE EDUCACIÓN PARA LA SALUD
TEMA: Promoción a la salud sobre control prenatal
OBJETIVO: Explicar la importancia de la atención prenatal como estrategia integral para la
vigilancia y cuidado de la mujer embarazada, destacando su papel en la detección oportuna de
riesgos, la prevención de complicaciones y la promoción de la salud materna y fetal.
DIRIGIDO A: Las pacientes que se encuentren en la sala de espera del área de triage en el
Hospital Dr. Rafael Pacasio Gamboa turno vespertino, Tuxtla Gutiérrez Chiapas.
CONTENIDO
● Definición.
● Atención Medica.
● Estado nutricional.
● Salud mental.
● Salud bucal.
● Orientaciones y acciones de promoción del autocuidado de la salud.
FECHA: 29 de abril de 2026
TIEMPO: 10 a 15 minutos
TÉCNICA DIDACTICA: Verbal con interrogatorio
RECURSO DIDACTICO: Guion de charla y tríptico
EVALUACIÓN: Al concluir el tema se evaluará a partir a partir de preguntas que ayudaran a una
mejor compresión del tema abordado.
● ¿Saben en qué momento del embarazo debe realizarse la primera consulta prenatal?
● ¿Por qué consideran importante llevar un control del peso y la alimentación durante el
embarazo?
● ¿Qué complicaciones creen que pueden prevenirse mediante un adecuado control
prenatal?
BIBLIOGRAFÍA:
● IMSS-Bienestar. (2025). Guía para la atención proactiva en el embarazo. IMSS-Bienestar.
[Link]
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● Bajo Arenas, J. M., Melchor Marcos, J. C., & Mercé, L. T. (Eds.). (2023). Fundamentos de
obstetricia (SEGO). Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.
ALUMNA: Hanny Paola Ruiz Pérez
SUPERVISOR: Lic. Ricardo de Jesús Espinosa Sánchez y Lic. Daniel Escobar Álvarez
DEFINICION.
A la serie de contactos, entrevistas o visitas programadas de la embarazada con
personal de salud, a efecto de vigilar la evolución del embarazo y obtener una
adecuada preparación para el parto, el puerperio y el manejo de la persona recién
nacida. La atención prenatal, incluye la promoción de información sobre la
evolución normal del embarazo y parto, así como, sobre los síntomas de urgencia
obstétrica; el derecho de las mujeres a recibir atención digna, de calidad, con
pertinencia cultural y respetuosa de su autonomía
ATENCIÓN MÉDICA (Evaluación materna y fetal)
La asistencia al embarazo empieza en la primera consulta prenatal, que debe
realizarse en el curso de las 12 primeras semanas de gestación, idealmente antes
de las 10-11 semanas. Durante la misma se debe valorar el estado de salud de la
mujer mediante la información obtenida de la anamnesis, exploración física
general y pruebas complementarias para clasificar adecuadamente el nivel de
riesgo.
Historia clínica
1. Filiación: nombre y apellidos, edad, estado civil, dirección, profesión (propia
y del cónyuge).
2. Antecedentes familiares: enfermedades hereditarias, diabetes, hipertensión
arterial, etc.
3. Antecedentes personales: alergias a fármacos, hábitos tóxicos (tabaco,
alcohol, drogas), intervenciones quirúrgicas: especialmente aquellas que
afecten al útero. Tienen particular importancia aquellas enfermedades que
requieran continuar tratamiento durante la gestación y las que pueden influir
negativamente sobre su evolución: enfermedades tiroideas, hipertensión
arterial (HTA), cardiopatías, neuropatías, diabetes mellitus, enfermedades
autoinmunes, enfermedades respiratorias crónicas, hematológicas,
hepáticas, psiquiátricas, epilepsia, enfermedades con riesgo trombótico y
enferme dades de transmisión sexual [sífilis, gonococia, herpes, virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH)].
4. Historia menstrual: menarquia, tipo menstrual, fecha de última regla (FUR) y
fecha probable de parto (FPP), que se puede calcular empleando la regla
de Naegele, que consiste en añadir 7 días y restar 3 meses a la fecha del
primer día de la última menstruación.
5. Antecedentes reproductivos: esterilidad o infertilidad, evolución de los
embarazos y partos previos (número, complicaciones, tipo de parto e
indicación en caso de tocurgia, sexo y peso del neonato), abortos de
repetición y estudio de la causa, partos pretérmino, crecimiento intrauterino
restringido, defectos congénitos, muertes perinatales, antecedentes de
cirugía o malformaciones uterinas e incompetencia cervical.
6. Condiciones sociodemográficas: edad, paridad, nivel cultural, ocupación,
clase social, nivel económico y factores ambientales.
7. Síntomas asociados al embarazo actual: dolor, hemorragia, hiperemesis,
etc
Exploración física general
● Peso.
● Talla.
● Tensión arterial.
● Presencia de edemas.
● Auscultación cardiopulmonar.
● Palpación tiroidea.
● Estado de piel y mucosas.
● Cavidad oral.
Exploración ginecológica y mamaria
● Exploración mamaria: inspección y palpación.
● Exploración axilar y supraclavicular.
● Inspección de genitales: vulva, vagina y cérvix. Caso de existir leucorrea o
síntomas y/o signos de inflamación, se solicitará un cultivo y se realizará un
exámen en fresco.
● Tacto vaginal para la valoración de genitales internos.
Se recomienda realizar una toma citológica (Papanicolaou) si no se ha realizado
durante el año anterior.
Exploraciones complementarias
1. Analítica de sangre
● Grupo sanguíneo y Rh. Prueba de Coombs indirecta para identificar la
presencia de anticuerpos isoinmunes en toda gestante. Cuando la gestante
es Rh negativa y su cónyuge Rh positivo, ha de repetirse esta prueba
durante el segundo trimestre previo a la administración de inmunoglobulinas
anti Rh (300 µg) como prevención de la isoinmunización anti-D en la
semana 28ª de gestación.
● Hemograma: hemoglobina, hematocrito, plaquetas, recuento y fórmula
leucocitaria.
● Bioquímica. En esta primera visita se debe solicitar una analítica completa
incluyendo función hepática y renal.
● Serologías. Se recomienda el cribado de infecciones de transmisión
perinatal incluyendo rubéola, sífilis y VIH. Una vez realizada en el primer
trimestre, no se repetirá su determinación en los siguientes salvo sospecha
específica. Deberán tenerse en cuenta las siguientes consideraciones:
1. Debe informarse a la paciente de que se solicita la serología del VIH.
2. En pacientes de alto riesgo se repetirá la serología luética en el tercer
trimestre.
3. Al igual que sucede con la sífilis, se determinará la presencia del antígeno
Australia (HbsAg) durante el primer trimestre y se repetirá en el tercero si el
cribado inicial fue negativo y la paciente pertenece a un grupo de alto
riesgo.
4. Si la paciente no está inmunizada frente a la rubéola, se recomendará la
vacunación tras el parto.
5. La determinación del estado inmunitario frente a la toxoplasmosis es
discutida y opcional, pues no cumple en la actualidad los criterios
necesarios para recomendarse como medida de prevención secundaria de
la enfermedad. Sí deben recomendarse en todo embarazo las medidas
higiénicas y los hábitos culinarios que forman parte de la prevención
primaria de la enfermedad. Son de aplicación muy simple y su beneficio es
indudable.
2. Analítica de orina.
● Sedimento y cultivo de orina. (en el primer trimestre a todas las gestantes)
● Proteinuria, glucosuria y cetonuria, se determinan mediante tira
colorimétrica en cada consulta. En pacientes con hipertensión arterial
crónica conviene solicitar la determinación de protenuria de 24 horas al
inicio de la gestación, puesto que, en caso de ser negativa, la aparición de
una proteinuria de 24 horas positiva a partir de las 20 semanas de
embarazo constituye un criterio diagnóstico de preeclampsia (durante el
embarazo el límite superior de la normalidad es de 300 mgrs/24hs).
3. Exploración ecográfíca
● Durante un embarazo de curso normal se recomienda realizar un mínimo
de tres exploraciones ecográficas. La mujer debe recibir información sobre
la modalidad y objetivos de la exploración ecográfica que se realiza en cada
momento del embarazo.
● La primera exploración ecográfica: (nivel básico) se recomienda realizarla
preferentemente entre la 11-12 se mana de gestación. Permite establecer el
tipo de embarazo (único o múltiple), datar correctamente la gestación y
valorar posibles signos de aneuploidía (la translucencia nucal (TN), el
principal marcador ecográfico de aneupoidías, es valorable entre las 10-14
semanas o con un CRL > 45 mm)
Cribado de defectos congénitos
El objetivo es identificar a las gestaciones con alto riesgo de defectos congénitos
fetales y utilizar, si son acepta dos por la mujer, los procedimientos de diagnóstico
prenatal más adecuados para cada condición. Los defectos congénitos
susceptibles de cribado prenatal son:
● Anomalías estructurales (se basa en las exploraciones ecográficas
realizadas a las 10-13ª semanas y 20 22ª semanas de gestación).
● Cromosomopatías: exige el estudio de células fetales. La estrategia actual
de cribado intenta seleccionar a las mujeres con un nivel de riesgo que
justifique la utilización de procedimientos diagnósticos invasivos para
obtener material celular y realizar el estudio cromosómico fetal.
● Enfermedades monogénicas hereditarias: Para el diagnóstico de
enfermedades monogénicas hereditarias debidas a mutaciones conocidas
debería establecerse la indicación en base a la anamnesis. En los casos en
que estuviese indicado, el estudio del caso índice y la identificación de la
condición de portadores de uno o ambos miembros de la pareja mediante
técnicas de genética molecular antes del inicio de la gestación, permiten
establecer la indicación de la realización de pruebas diagnósticas sobre el
feto.
Número de consultas.
La frecuencia de las consultas prenatales sucesivas es tá determinada por las
necesidades individuales de cada mujer y los factores de riesgo asociados, siendo
aconsejable un cierto grado de flexibilidad. Generalmente una mujer con un
embarazo de bajo riesgo que evoluciona sin complicaciones debe acudir a la
consulta con la siguiente periodicidad:
● Hasta la 36 semana: cada 4-6 semanas
● De la 37 a la 40 semana: cada 1 a 2 semanas.
● A partir de la 40 semana: de 1 a 3 veces por semana.
En caso de complicaciones médicas u obstétricas del embarazo, puede ser
necesaria una vigilancia más estrecha; en esta situación el intervalo entre las
consultas de penderá de la naturaleza y gravedad del problema.
Consultas sucesivas.
En cada visita se realizarán acciones informativas y promotoras de salud y se
actualizará la clasificación de riesgo perinatal. Durante estas visitas deberán
contemplarse las siguientes acciones.
● Revisión de la dieta y prescripciones
● Control de peso, tensión arterial y edemas.
● Informarse acerca de la existencia y características de los movimientos
fetales.
● Puede realizarse una estimación del crecimiento uterino mediante la
medición de la altura del fondo [Link] las 36 semanas de embarazo
la altura uterina deberá aumentar aproximadamente 4 cm/mes.
● Auscultación del latido fetal: se realizará a partir de las 18-20 semanas.
Utilizando aparatos con técnica Doppler puede detectarse la actividad
cardiaca fetal a par tir de las 13-16 semanas.
● Valoración de la estática fetal: consiste en averiguar en el tercer trimestre
de la gestación la situación, posición (dorso derecho o izquierdo) y
presentación fetal con la ayuda de las maniobras de Leopold.
● Analíticas: serán solicitadas hacia las 24-28 y 35-37 se manas e incluirán
hemograma, pruebas de coagulación (en tercer trimestre), glucemia,
glucosuria, proteinuria, cetonuria, sedimento de orina y cultivo si procede.
Serologías: HbsAg, sífilis y anticuerpos frente al VIH si la paciente
pertenece a un grupo de alto riesgo. Cultivo vaginal y rectal de estreptococo
agalactiae (35-37 se manas).
● Cribado de diabetes gestacional: se utilizará la prueba de O’Sullivan basada
en la determinación de la glucemia en plasma venoso 60 minutos después
de la ingesta de 50 g. de glucosa, en cualquier momento del día e
independiente de que exista o no toma previa de alimentos. Se solicitará
durante el segundo trimestre del embarazo (24-28 semanas) a todas las
gestantes. La prueba se realizará también durante el primer trimestre y se
repetirá en el tercero cuando exista uno de los siguientes factores de
riesgo:
1. Edad igual o superior a 35 años.
2. Obesidad (IMC igual o superior a 30)
3. Intolerancia glucídica o diabetes gestacional previas
4. Antecedentes de diabetes en familiares de primer grado.
5. Antecedente de hijo macrosómico o muerte fetal anteparto de causa
desconocida.
Ante una prueba de O’Sullivan positiva (glicemia igual o superior a 140 mg/dl o 7,8
mmol/L), se solicitará la prueba de sobrecarga oral de glucosa (con 100 g) para
establecer diagnóstico de intolerancia a la glucosa (1 valor patológico) o diabetes
gestacional (2 o más valores anómalos). Si la curva de glucemia es normal, se
repetirá la prueba de O’Sullivan en el tercer trimestre.
● Cribado de defectos congénitos en segundo trimestre: si no se ha realizado
cribado de defectos congénitos durante el primer trimestre, se recomienda
la cuantificación de α-fetoproteína y β-hCG entre las semanas 14-17 y la
realización de una ecografía (datación de la gestación y medición del
pliegue nucal), obteniéndose el cálculo de riesgo.
● Exploraciones ecográficas:
Segunda exploración ecográfica. Es una ecografía de diagnóstico prenatal que se
recomienda realizar entre las 18-20 semanas de gestación (aunque algunos
centros prefieren realizarla entre la 20-22 se manas) (Tabla 4). Tiene como
objetivos confirmar la vida fetal, el diagnóstico de malformaciones y la valoración
de los anejos ovulares (placenta, cordón y líquido amniótico).
Tercera exploración ecográfica. Se recomienda realizarla entre las 32-36 semanas
de gestación (Tabla 5). Objetivos: estudio del crecimiento y la anatomía del feto,
de los anejos ovulares, los movimientos fetales (tronco, extremidades,
respiratorios) y el diagnóstico de la situación, presentación y posición fetal
● Exploración clínica de la pelvis: avanzado el tercer trimestre se deberá
evaluar el pronóstico de la vía vaginal, mediante la valoración de la estática
y el tamaño fetales, las características de la pelvis (pelvimetría interna) y la
madurez del cuello (test de Bishop).
● Evaluación anteparto del estado fetal: dado que la vigilancia fetal anteparto
no ha demostrado de forma significativa mejorar los resultados perinatales,
todas sus indicaciones deben ser consideradas relativas y en general se
empleará en gestaciones en las que el riesgo de pérdida fetal anteparto
esté incrementado. Por tanto, en un embarazo normal, es opcional la
utilización de la monitorización fetal no estresante cómo método de
evaluación del estado fetal antes del parto a partir de la 40ª semana de
gestación.
ESTADO NUTRICIONAL
Para poder realizar una adecuada Evaluación del Estado Nutrición se debe
elaborar una historia clínica nutricional aplicada preferente por personal de
nutrición, evaluación somatometría comparando el peso actual con el peso
pregestacional, así como utilización de la herramienta 24H y frecuencia de
alimentos para conocer la calidad de la dieta. En este grupo se debe considerar lo
siguiente:
● Durante el embarazo se incrementan las necesidades nutricias,
particularmente las de energía, hierro, calcio y ácido fólico; por lo anterior la
paciente deberá reconocer las fuentes alimentarias que proveen en óptima
cantidad esos micronutrientes.
● Medir el IMC pregestacional, para realizar dicha actividad se requiere
conocer el peso pregestacional y la talla, se interpreta de la siguiente
manera:
IMC INTERPRETACIÓN
Menos de 18.5 kg/m² Bajo peso
18.5 a 24.9 Peso ideal
25 a 29.9 Sobrepeso
30 a 34.9 Obesidad leve
35 a 39.9 Obesidad media
Más de 40 Obesidad mórbida
● La persona embarazada debe adecuar el consumo de alimentos de
acuerdo con su peso pregestacional, buscando ganancias de peso óptimo,
se debe tener en cuenta lo siguiente:
● En adolescentes se recomienda el límite superior de la ganancia. En las
personas embarazadas con estatura menos a 1.55 cm se recomienda el
límite inferior de la ganancia.
● Evitar el consumo de sal y azúcares durante esta etapa es importante ya
que se pueden desarrollar enfermedades crónicas que ponen en riesgo la
salud de la madre y el bebé.
● Realizar 5 comidas al día y fomentar la higiene de alimentos, lo que evitará
enfermedades en la madre. Conforme a las circunstancias de salud de las
pacientes, favorecer la movilidad física como 30 minutos al día de caminata,
baile, bicicleta, yoga o pilates y que no impliquen alto impacto o ponga en
riesgo su embarazo.
SALUD MENTAL
La atención de la salud mental de las madres es necesaria para el desarrollo y
crecimiento de la o el menor. Muchas mujeres sufren y experimentan emociones
negativas frente a los numerosos cambios vitales del embarazo y el posparto.
Por estos motivos, es necesario:
● Identificar datos de depresión o cualquier otro trastorno en relación con la
salud mental durante el embarazo.
SALUD BUCAL
A partir del tercer mes de embarazo se debe aplicar flúor en las pacientes,
durante esta etapa es frecuente que pueda perder algún diente o muela.
La aplicación de flúor se debe realizar cada dos meses hasta recibir tres
aplicaciones, se agregará al cepillado de dientes y se cepillará durante un minuto
con supervisión del personal de salud. La aplicación dependerá del trimestre en el
que acuda la embarazada a la unidad de salud, tomando en consideración lo
siguiente:
A los 3 meses de embarazo:
● Primera aplicación a los 3 meses
● Segunda aplicación a los 5 meses
● Tercera aplicación a los 7 meses
A los 4 meses de embarazo:
● Primera aplicación a los 4 meses
● Segunda aplicación a los 6 meses
● Tercera aplicación a los 8 meses
A los 5 meses de embarazo:
● Primera aplicación a los 5 meses
● Segunda aplicación a los 7 meses
● Tercera aplicación a los 9 meses
ORIENTACIONES Y ACCIONES DE PROMOCIÓN DEL AUTOCUIDADO DE LA
SALUD.
● Durante el embarazo se recomienda consumir ácido fólico en los tres
meses previos al embarazo y hasta la semana doce de gestación.
● Evitar el consumo de alcohol y tabaco. Ya que puede causar daños físicos y
mentales irreversibles en el bebé.
● Se recomiendan modificaciones en el estilo de vida: micción frecuente y
completa, micción después de mantener relaciones sexuales, consumo de
líquidos en forma abundante (>2000ml) y técnicas de limpieza urogenital.
● Educación y fomento de la lactancia materna, favoreciendo el vínculo
afectivo entre la madre e hijo en el desarrollo físico y emocional del niño,
así mismo disminuye el riesgo de cáncer de mama, ovario y de
osteoporosis.