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ASERTIVIDAD

El documento ofrece consejos para mejorar la asertividad en la comunicación, especialmente en relaciones cercanas, destacando la importancia de bajar la guardia y tomar conciencia de la agresividad en el discurso. Se sugieren técnicas como el uso de frases en primera persona, el disco rallado, el interrogante asertivo y la aserción negativa para fomentar un diálogo más constructivo y evitar culpas. El objetivo es promover una comunicación más efectiva y saludable que fortalezca las relaciones interpersonales.

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ASERTIVIDAD

El documento ofrece consejos para mejorar la asertividad en la comunicación, especialmente en relaciones cercanas, destacando la importancia de bajar la guardia y tomar conciencia de la agresividad en el discurso. Se sugieren técnicas como el uso de frases en primera persona, el disco rallado, el interrogante asertivo y la aserción negativa para fomentar un diálogo más constructivo y evitar culpas. El objetivo es promover una comunicación más efectiva y saludable que fortalezca las relaciones interpersonales.

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CONSEJOS PARA SER MÁS ASERTIVO

¿Quién pudiera comunicarse de una manera eficaz con todo el mundo, verdad? Quién fuera capaz
de decir lo que piensa sin tener miedo a herir al otro o sin ser demasiado agresivo en el proceso.
Especialmente en el ámbito de las relaciones cercanas sucede que la asertividad brilla por su
ausencia. Los miembros terminan por arrojar la toalla y caer en una amalgama de comportamientos
pasivo agresivos o inhibidos, según el caso. Hoy y siempre queremos evitar que tu relación deje de
ser sana por falta de (buena) comunicación.

1.-Bajar la guardia

Se supone que estás con una persona a la que quieres por lo que no tiene sentido estar a la defensiva
a cada comentario que haga. Puede que tú argumento sea algo así como: «pero es que me provoca».
De ser así, ¿en qué va a mejorar vuestra relación si te comportas de la misma manera agresiva? El
primer paso para solucionar los conflictos que puedan surgir en una pareja es que uno de los dos
miembros sea consciente de que su actitud tiene que cambiar.

2.- La toma de conciencia por parte de ambos y la búsqueda de la asertividad en el discurso

Una vez que uno de los dos sea consciente de que la comunicación está cargada de agresividad,
llega el momento de que se lo comunique al otro. En estos casos es muy importante que no se culpe
al otro. Un ejemplo muy claro de culpar a otro en un discurso es:

«Tu manera de discutir es errónea»

En cambio, un argumento asertivo rezaría así:

«Me he dado cuenta de que no quiero seguir discutiendo de esta manera. Me gustaría que
ambos, empezando por mi, hagamos un esfuerzo para entendernos»
Ante esto, la primera vez es muy probable que la otra persona se sienta, aún así, atacada aunque tú
no eres culpable de ello. La manera de conseguir que el otro sea consciente de que ambos sois poco
asertivos en vuestra manera de comunicaros es que tú, que ya fuiste consciente, comiences a utilizar
las técnicas que siguen.

3.- Utiliza frases en primera persona

Es la lección básica que toda persona que quiera ser asertiva debe aprender. Antes de culpar a
cualquier otro, debes anteponer lo que sientes, lo que crees que hiciste mal y lo que te gustaría
conseguir con eso que estás diciendo.

Aunque no lo creas existe una gran diferencia entre decir:

«Me sentí mal cuando hiciste esa broma acerca de mí ante nuestros amigos»

A decir:

«Me hiciste sentir muy mal cuando hiciste…»

El objetivo es que el otro se dé cuenta de que ese hecho en concreto te dolió, que no es una cuestión
de buscar culpables sino de tratar de suprimir comportamientos que puedan hacer daño al otro.

4.- El disco rallado

Es posible que sea una de las técnicas más conocidas, aunque no es tan fácil de implementar como
parece ya que está bastante mal visto que una persona que habla con otro adulto la emplee.
Normalmente, tiene un uso común para tratar con niños. Esta consistiría justamente en repetir una
y otra vez la misma frase para que la conversación no se desvíe y se pueda llegar a una conclusión
en un tema concreto.

5.- El interrogante asertivo

Esta herramienta es, sin duda, una de las más útiles. Consiste, básicamente, en responder a la pareja
que está empleando un estilo de comunicación agresivo con una pregunta. Si la pareja estaba
haciendo una duda constructiva, aprenderás. Si no es muy probable que tu interlocutor se quede sin
palabras.

Un ejemplo de esta situación es la siguiente:

«Eres la persona más irracional que he conocido».

«¿En qué soy irracional? ¿Cómo puedo hacer para mejorar eso?»

Ante esto, es muy probable que la otra persona se quede sin argumentos. A fin de cuentas, ¿quién es
completamente racional o irracional? ¿Está en nuestra mano juzgar si una persona lo es o no lo es?

6.- Aserción negativa

Podemos aprender mucho de las críticas y es posible que dependiendo de las personas que nos las
lancen, sean mejor o peor bienvenidas. También es posible que las críticas sean malintencionadas en
cuyo caso resulta, igualmente, útil la aserción negativa.
En la convivencia es común que muchos se quejen de cuestiones rutinarias tales como la limpieza
del hogar, la equivalencia de tareas…etc. El caso es que no siempre se llega a un acuerdo, en parte,
por la mala calidad de las críticas y la baja tolerancia que existe por parte de ambos miembros. No
olvidemos que esto es una convivencia.

«Otra vez dejaste sin lavar los platos. Siempre haces lo mismo»

«Lo siento mucho por no centrarme más en mi tarea. Estoy (contar la razón por la que no
estuviste más pendiente). ¿Cómo puedo enmendar el error? La próxima vez lo haré mejor.

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