Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano
Derechos Humanos
Facilitadora
Mónica Alejandra Vélez Hernández
Reporte y análisis de una Política Pública y Social desde una
perspectiva de Derechos Humanos de un grupo vulnerable
jueves, 30 de julio de 2026, San Nicolas de los Garza, Nuevo León.
Índice
Introducción........................................................................................................ 3
Grupo en situación de vulnerabilidad: Comunidad LGBTTTIQ+..........................5
Derechos violentados de la comunidad LGTBTTTIQ+......................................5
Problemáticas sociales presentes dentro del grupo.........................................5
Causas y consecuencias de las problemáticas identificadas...........................6
Estadísticas relevantes.................................................................................... 8
Documentación de los derechos violentados...................................................9
La intervención del Estado................................................................................ 11
Políticas sociales implementadas por el Estado.............................................11
Programas y proyectos dirigidos a la comunidad LGBTTTIQ+.......................12
Análisis de la eficiencia, pertinencia y suficiencia de las Políticas Sociales. . .13
Organizaciones en pro de la comunidad LGBTTTIQ+........................................20
Organizaciones a nivel internacional.............................................................20
Organizaciones a nivel nacional.....................................................................21
Organizaciones a nivel estatal.......................................................................23
Organizaciones a nivel local..........................................................................25
Análisis de las acciones realizadas por las organizaciones............................26
Propuesta de Intervención del profesional de Trabajo Social............................28
Conclusión........................................................................................................ 32
Bibliografía........................................................................................................ 35
Introducción
En la actualidad, las desigualdades sociales continúan afectando a distintos
sectores de la población, especialmente a aquellos que se apartan de las normas
tradicionales de identidad y orientación sexual. Comprender las condiciones que
generan estas desigualdades resulta fundamental para el Trabajo Social, pues
permite identificar los factores que limitan el ejercicio pleno de los derechos
humanos y el acceso equitativo a las oportunidades.
La “vulnerabilidad” se refiere a la condición de las personas o grupos que, debido
a factores sociales, económicos, culturales o personales, se encuentran en riesgo
de sufrir desigualdad, discriminación o violación de sus derechos (Organización de
las Naciones Unidas, 2019). En este sentido, la comunidad LGBTTTIQ+ es un
grupo en situación de vulnerabilidad, ya que enfrenta diversas formas de
discriminación, exclusión y violencia que afectan su bienestar físico, emocional y
social.
En este trabajo se analizarán los aspectos más importantes relacionados con esta
comunidad, incluyendo los derechos que se ven vulnerados, las problemáticas
sociales que enfrentan, así como sus causas y consecuencias. También se
presentarán estadísticas relevantes y documentación que respalde la violación de
sus derechos. Además, se revisará la intervención del Estado, sus políticas y
programas dirigidos a la comunidad, y se evaluará la eficacia de estas acciones.
Se incluirá, asimismo, el papel de las organizaciones que apoyan a la comunidad
LGBTTTIQ+ en distintos niveles internacional, nacional, estatal y local y se
analizará cómo sus acciones contribuyen a mejorar la situación de este grupo.
Finalmente, se presentará una propuesta de intervención desde la perspectiva del
trabajo social, con el objetivo de fortalecer la inclusión, la igualdad y el respeto de
los derechos humanos de este grupo vulnerable.
Este trabajo busca mostrar la situación de vulnerabilidad de la comunidad
LGBTTTIQ+, las problemáticas que enfrentan y los derechos que se violan. La
contribución del estudio es ofrecer información que ayude a los profesionales del
trabajo social a diseñar estrategias de intervención más efectivas, fomentando la
inclusión, la igualdad y el respeto de los derechos de esta comunidad.
Grupo en situación de vulnerabilidad: Comunidad LGBTTTIQ+
La comunidad LGBTTTIQ+ está formada por personas lesbianas, gais, bisexuales
y trans, es decir, personas que tienen diferentes orientaciones sexuales o
identidades de género. Este grupo se considera en situación de vulnerabilidad
porque todavía enfrenta mucha discriminación, rechazo y violencia en distintos
espacios, como la escuela, el trabajo o incluso dentro de su propia familia. Según
la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (s. f.), “seis de cada diez
personas de la comunidad LGBTTTIQ+ en México ha sufrido algún tipo de
discriminación”, lo que muestra que aún existen muchos prejuicios y actitudes
negativas hacia ellos.
Derechos violentados de la comunidad LGTBTTTIQ+
La comunidad LGBTTTIQ+ está formada por personas que tienen una
orientación sexual o identidad de género diferente a la mayoría y a pesar de que
en los últimos años ha habido más respeto y reconocimiento, todavía viven
muchas situaciones de rechazo, exclusión y violencia. Esto provoca que se violen
varios de sus derechos básicos y que no puedan disfrutar de una vida libre de
discriminación. Como menciona la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
(CNDH, 2021), “las personas LGBTI enfrentan distintos tipos de discriminación
estructural que las colocan en desventaja frente al resto de la población”.
A continuación, se enlistan los derechos violentados de la comunidad:
Igualdad y No Discriminación
Seguridad y Vida Libre sin Violencia
Salud
Trabajo Digno
Derecho al libre desarrollo de la personalidad
Problemáticas sociales presentes dentro del grupo
En este apartado se presentarán las problemáticas sociales a las que se enfrenta
la comunidad. Según Chatterjee (2014), la comunidad LGBTTTIQ+ enfrenta
diversas problemáticas sociales que afectan su bienestar, su salud mental y sus
oportunidades de desarrollo, algunas de estas problemáticas sociales son:
Discriminación social
Suicidio
Violencia y agresiones
Falta de aceptación familiar
Problemas de salud mental
Dificultades en el ámbito educativo
Desigualdad laboral
Estigmatización social
Falta de políticas inclusivas
Causas y consecuencias de las problemáticas identificadas
De todas estas problemáticas sociales que enfrenta la comunidad LGBTTTIQ+
muchas de sus dificultades presentes en su vida diaria son debido a la falta de
aceptación. Aunque se han logrado algunos avances en cuanto a sus derechos,
aún hay situaciones que afectan su bienestar y su desarrollo personal. Entre las
problemáticas más comunes están la desigualdad social, los problemas de salud
mental, el suicidio y la desigualdad laboral.
Es por eso por lo que es importante analizar las causas y consecuencias de estas
problemáticas, para entender de donde surgen y como impactan la vida de las
personas que forman parte de este grupo vulnerable.
En cuanto a la discriminación social sigue siendo un problema muy común
dentro de nuestra sociedad. Estas situaciones vienen algunas veces por creencias
de nuestros antepasados, la cual piensan que solo hay una forma “correcta” de
vivir o de amar. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (s. f.), “la
violencia hacia las personas LGBTIQ+ se manifiesta en agresiones físicas,
exclusión social, rechazo familiar y en los casos más extremos, crímenes de odio”.
Todo esto tiene consecuencias muy fuertes, porque muchas personas viven con
miedo, ansiedad, tristeza o inseguridad. También hay impunidad, ya que en
muchos casos las autoridades no investigan ni castigan a los responsables, y las
víctimas prefieren no denunciar por temor o desconfianza (ILGA World, 2023).
Los problemas de salud mental en la comunidad LGBTTTIQ+ son otras de las
consecuencias más graves de la discriminación y el rechazo social. Muchas
personas que pertenecen a este grupo viven en constante miedo por ser juzgadas
o violentadas debido a su orientación o identidad sexual. Según Chatterjee (2014),
la presión social, el estigma y la falta de aceptación generan sentimientos
profundos de soledad, ansiedad y desesperanza, lo que incrementa el riesgo de
desarrollar trastornos mentales.
Por otra parte, la comunidad LGBTTTIQ+ presenta mayores riesgos de ideación
suicida e intentos de suicidio en comparación con la población heterosexual.
Esto se debe principalmente a factores de discriminación, rechazo familiar, acoso
escolar, violencia social y falta de aceptación, que generan un estrés constante.
Este estrés provoca ansiedad, depresión y sensación de aislamiento, aumentando
la vulnerabilidad frente al suicidio (Chatterjee, 2014). En muchos casos, los
jóvenes LGBTTTIQ+ que no cuentan con redes de apoyo o entornos seguros son
los más afectados, mostrando que la falta de inclusión y protección social tiene un
impacto directo en su salud mental y riesgo de suicidio.
La comunidad LGBTTTIQ+ enfrenta muchos obstáculos para acceder a un empleo
digno y estable. Entre las principales causas se encuentra la desigualdad laboral
basada en prejuicios hacia su orientación sexual o identidad de género. Muchas
empresas aún no cuentan con políticas inclusivas ni sensibilización sobre la
diversidad. Según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH, 2021),
“las personas LGBTI enfrentan situaciones de exclusión en los espacios laborales
que limitan su desarrollo profesional y su acceso a condiciones de trabajo justas”.
se encuentran la falta de estabilidad económica, el aumento del desempleo y la
exclusión social. Muchas personas LGBTTTIQ+ se ven obligadas a aceptar
empleos informales o mal pagados para evitar ser rechazadas por su identidad.
De acuerdo con la CNDH (2021), “la falta de inclusión laboral de las personas
LGBTI vulnera su derecho a la igualdad y afecta directamente su calidad de vida”.
Estadísticas relevantes
De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas (2023), aún
existen 67 países que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo,
10 que imponen la pena de muerte y 20 que penalizan la diversidad de género. En
estos lugares, las personas LGBTTTIQ+ pueden ser arrestadas, enjuiciadas y
encarceladas; e incluso, en algunos casos, condenadas a la pena de muerte.
Estas cifras evidencian una grave vulneración de los derechos humanos, pues las
personas de la comunidad no solo enfrentan discriminación y estigmatización, sino
que además son tratadas como delincuentes por motivo de su orientación sexual o
identidad de género.
En cuanto a la situación de América Latina, el artículo Incidencia de la violencia
física en la población LGBT en Ecuador, realizado por Botello-Peñaloza y
Guerrero-Rincón (2018), señala que en la región existen pocos instrumentos que
permitan conocer con precisión la magnitud de la violencia, la discriminación y la
violación de los derechos humanos hacia la comunidad LGBTTTIQ+. No obstante,
los resultados de su estudio revelan que el 50 % de las personas encuestadas ha
sido víctima de agresiones físicas.
Asimismo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), mediante
un análisis realizado entre 2013 y 2014, aplicó un cuestionario para recopilar
información sobre la violencia contra personas LGBTTTIQ+ en 18 Estados
miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Los resultados
de dicho informe evidencian que durante ese periodo al menos 594 personas
LGBTTTIQ+ fueron asesinadas, de las cuales 283 eran hombres gais y 282
personas trans.
Respecto a la situación en México, en 2021, el INEGI realizó por primera vez la
Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG 2021). Su
objetivo fue generar información estadística sobre la población LGBTTTIQ+ para
conocer aspectos relevantes de su situación y ofrecer datos útiles para el diseño
de políticas públicas inclusivas.
De acuerdo con los resultados de la ENDISEG (INEGI, 2021), entre las personas
que trabajaron durante los últimos 12 meses y que se identifican como parte de la
comunidad LGBTTTIQ+, el 28.1 % declaró haber experimentado algún tipo de
rechazo en su entorno laboral. Las principales manifestaciones de discriminación
reportadas fueron burlas, trato desigual en beneficios o prestaciones, y
comentarios ofensivos, entre otros.
En cuanto a la salud mental, la encuesta también abordó la presencia de
pensamientos o intentos suicidas. Los resultados muestran que el 7.9 % de la
población no LGBTTTIQ+ ha tenido pensamientos suicidas alguna vez, mientras
que en la población LGBTTTIQ+ este porcentaje asciende a 26.1 %, es decir, más
de tres veces mayor.
Documentación de los derechos violentados
De acuerdo con un informe elaborado por Human Rights Watch (2020), en el que
se recopilan diversas entrevistas que documentan la discriminación, los obstáculos
y la violencia que enfrentan las personas LGBTTTIQ+, se obtuvo información
relevante sobre la situación en países de Centroamérica como El Salvador,
Guatemala y Honduras. El informe expone múltiples casos de violaciones a los
derechos humanos cometidas contra personas pertenecientes a esta comunidad.
Uno de los casos más representativos es el de Camila Díaz Córdova, una mujer
transgénero de 29 años que intentó durante años escapar de la violencia que
sufría en El Salvador. En 2017, viajó a Estados Unidos para solicitar asilo; sin
embargo, tras cuatro meses de detención migratoria, fue deportada a su país en
noviembre de ese mismo año. Tiempo después, en enero de 2019, fue víctima de
un ataque brutal que le causó la muerte.
El 27 de julio de 2020, un tribunal de El Salvador condenó a tres policías por el
asesinato de Díaz Córdova. La fiscalía demostró que los agentes la obligaron a
subir a la parte trasera de una camioneta, la golpearon y posteriormente la
arrojaron del vehículo en movimiento. Las pruebas confirmaron la responsabilidad
penal de los acusados. Este caso marcó un precedente histórico al ser la primera
condena por el asesinato de una persona transgénero en El Salvador.
El caso de Camila Díaz Córdova ejemplifica la violación de varios derechos
humanos fundamentales consagrados en la Declaración Universal de Derechos
Humanos (DUDH). La agresión letal a manos de agentes policiales supuso la
transgresión directa de su Derecho a la Vida (Art. 3 de la DUDH) y a la Integridad
Personal. Además, el ataque constituyó una violación al Derecho a la No
Discriminación (Art. 2 de la DUDH), pues fue un crimen de odio motivado por su
identidad de mujer transgénero. Esta situación se agrava al vulnerar el Derecho a
la Igualdad ante la Ley y a la Protección Judicial (Art. 7 de la DUDH), ya que las
fuerzas de seguridad, encargadas de protegerla, fueron quienes la dañaron y la
sometieron a un trato inhumano, en lugar de garantizar su seguridad.
La intervención del Estado
Para comenzar esta sección, veamos la definición que le da el Estado al grupo
vulnerable en cuestión. El Estado de Nuevo León define a la comunidad
LGBTTTIQ+ como personas o grupos de lesbianas, gays, bisexuales, travestis,
transgéneros, transexuales, intersexuales, queer y más (Gobierno del Estado de
Nuevo León, 2022).
Políticas sociales implementadas por el Estado
En relación con el tema de políticas sociales, se revisó el Plan Estatal de
Desarrollo, que dio como resultado que en el Estado de Nuevo León no existen
políticas sociales dirigidas específicamente a la comunidad LGBTTTIQ+. Si bien
existe la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Congreso del Estado de
Nuevo León, 2025), mediante la cual el Estado reconoce a la comunidad
LGBTTTIQ+ como un grupo protegido, esta ley forma parte del marco jurídico, no
de una política social.
El problema radica en que el Estado no ha desarrollado acciones, programas ni
estrategias públicas dirigidas específicamente para esta población, que garanticen
el ejercicio pleno de esta ley. Esto resulta preocupante, ya que, a pesar de que la
comunidad LGBTTTIQ+ es reconocida como un grupo en situación de
vulnerabilidad, no cuenta con políticas que promuevan su bienestar, inclusión o
acceso equitativo a oportunidades sociales.
La falta de políticas sociales dirigidas a la comunidad LGBTTTIQ+ deja en
evidencia que la inclusión no forma parte de las prioridades del Estado, a pesar de
la discriminación y la exclusión que este grupo enfrenta diariamente. Aunque la
comunidad sea reconocida como vulnerable dentro de una ley, esto no resulta
suficiente cuando no se implementan acciones que promuevan lo que en ella se
establece. Esta situación refleja una falta de compromiso del Estado hacia la
protección de los derechos humanos y la construcción de una sociedad en la que
todas las personas puedan vivir con dignidad, respeto y libres de discriminación o
estigmas sociales.
Programas y proyectos dirigidos a la comunidad LGBTTTIQ+
Luego de una ardua investigación, se concluye que en México no existen
programas o proyectos gubernamentales específicos dirigidos a la comunidad
LGBTTTIQ+. Si bien en distintos sexenios se han impulsado reformas legales,
iniciativas y discursos a favor de la inclusión y la igualdad, estas acciones no se
han traducido en políticas públicas permanentes, con presupuesto asignado ni
mecanismos claros de implementación.
Esta falta de acciones específicas también se evidencia en el Plan Nacional de
Desarrollo 2025–2030, donde no se identifica ningún eje u objetivo dirigido
expresamente a la comunidad LGBTTTIQ+. Si bien el documento menciona el
fortalecimiento de una política de bienestar orientada a ampliar la red de
protección social y garantizar que los recursos lleguen directamente a los grupos
prioritarios-definidos como grupos vulnerables-(Gobierno de México, 2024), no
precisa quiénes integran dichos grupos, lo que limita su alcance e impacto real.
En particular, el Eje General 2: Desarrollo con bienestar y humanismo, dentro de
su Objetivo 3.2 y la Estrategia 3.2.2, plantea “fortalecer las capacidades
institucionales que garanticen los derechos laborales, promuevan la igualdad de
oportunidades y la inclusión de grupos vulnerables al mercado laboral formal, con
un enfoque en el Humanismo Mexicano…” (Gobierno de México, 2025). Aunque
este planteamiento es pertinente, carece de especificidad respecto a las
poblaciones a las que se dirige y, por tanto, no garantiza una atención focalizada
para las personas de la diversidad sexual y de género.
Una situación similar ocurre con el Plan Estatal de Desarrollo de Nuevo León, que,
si bien reconoce explícitamente a la comunidad LGBTTTIQ+ como un grupo
vulnerable que ha sido históricamente excluido en la entidad (Gobierno de Nuevo
León, 2022), no contempla estrategias ni mecanismos concretos que aseguren su
protección e inclusión integral. Esto confirma que, tanto en el ámbito federal como
estatal, la diversidad sexual sigue sin ser una prioridad real dentro de la
planeación gubernamental.
Ante la ausencia de políticas y programas concretos, se vuelve indispensable
evaluar qué tan efectivas, pertinentes y suficientes han sido las políticas sociales
implementadas hasta ahora. El siguiente análisis permitirá evidenciar si las
acciones gubernamentales realmente han contribuido al bienestar y la inclusión de
la comunidad LGBTTTIQ+, o si han quedado en meras declaraciones sin impacto
real.
Análisis de la eficiencia, pertinencia y suficiencia de las Políticas Sociales
Para realizar un análisis acertado sobre los antecedentes y el desarrollo de las
políticas públicas dirigidas a la comunidad LGBTTTIQ+ en México, se presenta un
recorrido por los tres gobiernos anteriores y el actual. Este repaso permite
identificar los avances, limitaciones y omisiones en materia de inclusión y
reconocimiento de derechos.
La siguiente información se basa en la tesis titulada “Políticas públicas dirigidas a
la comunidad LGBT+ en los sexenios 2006–2012 y 2012–2018”, elaborada por
Martha Cruz y Sandra Sáenz. En dicho trabajo se analiza de manera detallada la
actuación del Estado mexicano durante los gobiernos de Felipe Calderón y
Enrique Peña Nieto en materia de derechos y políticas públicas orientadas a la
comunidad LGBTTTIQ+. A partir de este documento, se exponen las principales
acciones, propuestas y avances impulsados en ambos periodos, así como los
retos persistentes en la búsqueda de igualdad y no discriminación.
Acciones del gobierno mexicano 2006-2012
Durante el gobierno de Felipe Calderón, la comunidad LGBTTTIQ+ enfrentó
resistencia y oposición política a sus derechos y reconocimiento. Su
administración, caracterizada por una postura conservadora y cercana a la Iglesia
católica, se mostró contraria a los avances en materia de igualdad y diversidad
sexual.
En 2009, la Ciudad de México aprobó la primera ley de matrimonio igualitario del
país, conocida como la iniciativa David Razú. No obstante, el gobierno de
Calderón impugnó la reforma ante la Suprema Corte, argumentando que era
inconstitucional y contraria a la familia tradicional, aunque finalmente perdió el
caso.
El Partido de Acción Nacional (PAN) y sectores religiosos calificaron al matrimonio
entre personas del mismo sexo como “inmoral” y “destructivo para las familias”,
reflejando una clara oposición al reconocimiento de los derechos LGBTTTIQ+
En 2010, Calderón decretó el “Día Nacional de Tolerancia y Respeto a las
Preferencias”, una medida que fue criticada por la comunidad LGBTTTIQ+ por su
lenguaje ambiguo y por evitar el término reconocido internacionalmente para la
lucha contra la homofobia y la transfobia.
Diversas organizaciones, como Agenda LGBT+, acusaron al presidente de
fomentar la intolerancia y de negar derechos sociales a las personas de la
diversidad sexual, exigiendo campañas oficiales de inclusión y respeto.
Si bien su gobierno aplicó algunas medidas generales contra la discriminación, no
existieron políticas públicas específicas para atender la violencia, la exclusión o la
desigualdad hacia la comunidad LGBTTTIQ+. Tampoco se aprobaron leyes
federales sobre orientación sexual o identidad de género.
Durante su sexenio, la agenda pública se centró en la seguridad, la economía y la
lucha contra el narcotráfico, dejando de lado los temas de derechos humanos y
diversidad sexual.
Pese a la falta de acciones a nivel federal, algunos estados y municipios sí
avanzaron en materia de inclusión y reconocimiento de derechos, aprobando leyes
locales sobre matrimonio igualitario e identidad de género.
Tras un periodo caracterizado por la resistencia institucional y la falta de políticas
inclusivas, el siguiente gobierno mostró una apertura más clara hacia el
reconocimiento de los derechos de la diversidad sexual.
Acciones del gobierno mexicano 2012-2018
Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, se observó un mayor compromiso
institucional con los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+, marcando un
contraste con administraciones anteriores. Su gestión impulsó iniciativas
legislativas, políticas públicas y campañas de sensibilización orientadas a
promover la igualdad y combatir la discriminación por orientación sexual e
identidad de género.
Uno de los hechos más relevantes fue la iniciativa presidencial de 2016 para
reformar el Código Civil Federal y reconocer el matrimonio igualitario en todo
México, con el fin de garantizarlo como un derecho humano. Aunque esta reforma
no fue aprobada a nivel federal, Peña Nieto alentó a los estados a adoptar
legislaciones inclusivas, lo que permitió avances significativos en varias entidades
y generó un intenso debate social.
Ese mismo año, el presidente también presentó una iniciativa para legalizar la
adopción por parejas del mismo sexo, respaldada por la Suprema Corte de
Justicia de la Nación (SCJN), que reconoció el derecho de las parejas
homosexuales a adoptar, consolidando un paso trascendental hacia la igualdad de
derechos.
En el ámbito normativo, la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres
incluyó la discriminación por preferencia sexual como una forma de desigualdad
que debía ser combatida. Asimismo, en 2018 se reformaron disposiciones de la
Ley del Instituto Nacional de las Mujeres, incorporando medidas para proteger los
derechos de las personas LGBTTTIQ+ y fomentar la igualdad de género y
diversidad.
El gobierno también impulsó campañas de sensibilización y políticas públicas para
combatir la homofobia y promover la inclusión social, reforzando el compromiso
presidencial con la no discriminación y la construcción de un México más
incluyente.
La administración de Peña Nieto representó un avance notable en materia de
diversidad sexual, al implementar políticas públicas específicas que reconocieron
los derechos de las personas LGBT+ y fortalecieron la lucha contra la exclusión y
la discriminación (Cruz, M., & Sáenz, S., 2023).
A continuación, el siguiente resumen se basa en el documento “100 pasos para la
transformación” de Claudia Sheinbaum, presentado durante su campaña
presidencial, donde expone su visión de país y las principales propuestas en favor
de las poblaciones de la diversidad sexual y de género. En este contexto, se
retoman tanto las acciones implementadas por el gobierno de la Cuarta
Transformación (2019-2024) bajo la administración de Andrés Manuel López
Obrador, como las nuevas estrategias y programas propuestos por Sheinbaum
para el periodo 2024-2030.
Acciones del gobierno mexicano 2019-2024
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se impulsaron reformas
legales y políticas públicas orientadas a garantizar los derechos de la diversidad
sexual.
En 2019 se modificó la Ley General de Salud para universalizar los servicios de
salud y prohibir las terapias de conversión. Además, se promovieron reformas en
códigos civiles y familiares que permitieron el matrimonio igualitario, la adopción
por parejas del mismo sexo, y el reconocimiento de la identidad de género y no
binaria en documentos oficiales.
Asimismo, se fortaleció la atención sanitaria mediante el aseguramiento de
insumos terapéuticos y de diagnóstico para el tratamiento del VIH, hepatitis C y
otras ITS, que afectan de manera particular a los colectivos LGBTIQA+.
Propuestas del gobierno mexicano 2024-2030
A pesar de los avances logrados, Claudia Sheinbaum reconoce que aún no se
garantiza plenamente el acceso a la vivienda, trabajo digno, educación y salud
equitativa para las personas LGBTTTIQ+.
Señala que más de la mitad de esta población ha sufrido discriminación laboral,
menores salarios, falta de ascensos, acoso y hostigamiento laboral. En particular,
las lesbianas enfrentan reducciones salariales y pérdida de puestos, mientras que
las personas trans padecen altas tasas de desempleo y precariedad laboral, son
obligadas a aceptar empleos que o no corresponden a su nivel de estudios o son
de escasa remuneración, lo que en algunos casos las orilla al trabajo sexual sin
derechos ni protección, mismo que sigue sin ser regulado ni otorgar las garantías
laborales que cualquier trabajo digno y reconocido necesita.
Además, subraya la falta de estadísticas sobre personas no binarias, lo que
dificulta su visibilización y acceso a oportunidades.
A continuación, se presentan las principales propuestas y acciones de Sheinbaum:
Sugiere el diseño e implementación de un Programa Nacional de Salud
para las Poblaciones de la Diversidad Sexual, con una red nacional de
servicios bajo principios de inclusión y universalidad.
Propone la creación de una autoridad específica que supervise las políticas
de bienestar LGBTIQA+ y fomente alianzas institucionales con CONAPRED
y organizaciones comunitarias.
Se recomienda incorporar en el censo nacional preguntas sobre orientación
sexual e identidad de género para generar datos que orienten las políticas
públicas.
Desarrollar mecanismos que generen acceso al trabajo, apoyo a
cooperativas, pequeñas y medianas empresas.
En el área de salud, además del Programa Nacional de Salud, propone crear dos
programas más:
1. Programa Nacional de Atención Diferenciada en Salud para poblaciones
vulnerables mediante el fortalecimiento y desarrollo de espacios seguros
(casas y albergues de migrantes, refugios; comedores; servicios de salud;
centros comunitarios; centros multiculturales; entre otros), acciones
comunitarias de promoción de la salud, estrategias para asegurar la
vinculación y retención de la atención en salud y la inclusión de mediadores
culturales en el diseño e implementación de programas sociales e
institucionales.
2. Programa Nacional de Diagnóstico y Prevención de VIH e infecciones de
transmisión sexual, que fortalezca las estrategias implementadas para
atender las epidemias del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual,
focalizada en poblaciones con alta prevalencia de VIH, ampliando la
cobertura de la Profilaxis Pre y Post exposición (conocidas como PrEP y
PEP), entre otras intervenciones para la atención integral de la salud sexual
(Sheinbaum, C., 2024).
Las políticas públicas dirigidas a la comunidad LGBTTTIQ+ en México pueden
entenderse como un proceso de prueba y error, donde el Estado ha intentado
responder, con distintos grados de éxito, a las demandas históricas de
reconocimiento e inclusión. No obstante, aún persiste el desafío de integrar
plenamente la perspectiva de los propios miembros de la comunidad en el diseño,
ejecución y evaluación de dichas políticas.
El Estado mexicano tiene la obligación de prever, modificar y realizar las acciones
necesarias para garantizar la igualdad y la no discriminación. Esto implica no sólo
crear leyes, sino también movilizar los recursos institucionales y económicos
disponibles para hacerlas efectivas.
Eficacia
Si bien se han logrado avances importantes, las políticas actuales todavía no son
del todo eficaces: si realmente lo fueran, no existiría la necesidad constante de
movilización social. Los movimientos LGBTTTIQ+ siguen siendo actores
fundamentales en la lucha por el cambio, ya que han impulsado gran parte de las
reformas y transformaciones sociales que hoy existen.
Por esto, su eficacia práctica es limitada, pues muchas de las acciones
gubernamentales no logran traducirse en cambios reales en la vida cotidiana de
las personas LGBTTTIQ+. Persisten la discriminación laboral, la violencia, la
exclusión y la falta de datos oficiales que permitan dimensionar las problemáticas
de manera integral.
Pertinencia
A pesar de que en distintos sexenios se han impulsado reformas legales y
discursos de inclusión, la realidad muestra una ausencia de programas públicos
específicos, permanentes y con presupuesto asignado para la atención de la
población LGBTTTIQ+.
En otras palabras, las políticas han sido más reactivas que estructurales,
respondiendo a presiones sociales, avances judiciales o demandas ciudadanas,
pero sin consolidar una política nacional integral.
Incluso en el actual gobierno, las propuestas de Sheinbaum, aunque relevantes en
términos de visión, aún no se traducen en acciones concretas o programas
implementados, por lo que no puede hablarse de eficacia ni suficiencia real hasta
ver su ejecución.
Suficiencia
No obstante, estas políticas no son suficientes. Los recursos humanos,
económicos y temporales destinados a su implementación no alcanzan para
atender la complejidad de las desigualdades estructurales que enfrenta la
comunidad. La cobertura sigue siendo desigual en los distintos estados del país, y
muchas acciones carecen de continuidad, evaluación y presupuesto estable.
En realidad, los principales cambios han sido impulsados por la propia comunidad
LGBTTTIQ+, junto con organizaciones civiles, colectivos y activistas que, durante
décadas, han presionado al Estado para legislar e implementar medidas más
justas. Este proceso evidencia que la transformación no ha sido espontánea ni
derivada únicamente de la voluntad política, sino del trabajo constante del
movimiento social que logró convertir un asunto privado en un tema público y
prioritario.
En el contexto mexicano, la promoción de políticas de protección y protocolos de
atención hacia la comunidad LGBTTTIQ+ ha sido un esfuerzo conjunto entre
sociedad civil, organismos de derechos humanos y dependencias
gubernamentales. Sin embargo, todavía queda el reto de lograr que dichas
acciones sean más integrales, transversales y sostenibles, para que la igualdad
formal se traduzca en igualdad sustantiva y en una verdadera garantía de
derechos.
Organizaciones en pro de la comunidad LGBTTTIQ+
Organizaciones a nivel internacional
A continuación, se describen algunas de las principales organizaciones que
trabajan en favor de la comunidad LGBTIQ+, las cuales tienen como propósito
común la defensa y promoción de los derechos humanos de todas las personas
que la integran. Cada una de estas organizaciones desarrolla diversas acciones y
estrategias, pero todas comparten el mismo objetivo: garantizar la igualdad, la
dignidad y el respeto hacia la diversidad sexual y de género.
En este primer apartado se presenta la asociación ILGA World, una organización
internacional no gubernamental que actúa en defensa de los derechos de la
comunidad LGBTIQ+ a nivel global. A lo largo de esta sección se abordarán
aspectos generales de cada organización desde el nivel internacional, nacional y
estatal, en donde se presentan la visión, misión, principales actividades y enfoque
de acción.
ILGA World: Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans
e Intersexuales
ILGA World es una federación global fundada en 1978, que agrupa a más de
2.000 organizaciones miembros de más de 170 países y territorios. Su misión es
promover y defender los derechos humanos de las personas lesbianas, gais,
bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) y garantizar un mundo donde se
respeten los derechos humanos, la igualdad y la libertad de todas las personas,
independientemente de su orientación sexual, identidad de género, expresión de
género o características sexuales. La organización cuenta con estatus consultivo
ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC).
Se enfoca en:
1. Defensa de derechos humanos:
La organización busca lograr y mantener el reconocimiento y la protección de los
derechos humanos de las personas con diversidad SOGIESC ante la ONU y otras
instituciones globales.
2. Investigación:
ILGA World recopila datos confiables y basados en evidencia sobre legislaciones
que afectan a las comunidades LGBTI. Produce guías y reportes, incluyendo el
Informe sobre homofobia patrocinada por el Estado y el Informe de mapeo legal
trans, que sirven como recursos esenciales para defensores de derechos
humanos.
3. Capacitación y conferencias:
Brinda capacitaciones a organizaciones LGBTI para el desarrollo de capacidades
y organiza conferencias mundiales y regionales que facilitan la creación de redes,
el intercambio de estrategias y el fortalecimiento de movimientos locales.
4. Comunicación y visibilidad:
Trabaja en la concienciación pública sobre los derechos humanos LGBTI a través
de medios de comunicación y promueve la visibilidad y las contribuciones de
personas con diversidad SOGIESC, especialmente aquellas que se encuentran en
situación de marginación.
Postura de la intervención del estado
Aunque ILGA World es una organización no gubernamental, en diversas
ocasiones ha destacado la importancia del Estado como actor activo en la
protección y garantía de los derechos humanos. En su informe anual State-
Sponsored Homophobia de 2023, la organización señaló que aún existen 66
países que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, lo que
refleja la falta de políticas públicas claras de protección hacia la comunidad
LGBTIQ+. Esta situación, según ILGA World, expone a las personas a mayores
riesgos de violencia, exclusión y discriminación, y evidencia la necesidad de que
los Estados asuman un papel más comprometido y efectivo en la promoción de la
igualdad y la no discriminación.
Organizaciones a nivel nacional
En el siguiente apartado se describen una organización que trabaja a nivel
nacional en favor de los derechos, la inclusión y el bienestar de la comunidad
LGBTTTIQ+. Está instituciones buscan generar espacios seguros, brindar apoyo
integral y promover la igualdad de oportunidades para todas las personas, sin
importar su orientación sexual o identidad de género.
Casa de las Muñecas Tiresias
Es una asociación civil transfeminista fundada en el 2018 por la activista trans
Kenya Cuevas. Esta asociación busca el reconocimiento y la inclusión social de
poblaciones en situación de vulnerabilidad: trabajadoras sexuales, mujeres en
situación de calle, usuarias de drogas, personas que viven con VIH, privadas o ex-
privadas de la libertad, y de la comunidad LGBTTTIQ+.
Tiene como misión impactar en la vida de las personas LGBT+ en México a través
de proyectos integrales de fortalecimiento y defensa de derechos humanos. Y
como visión ser una asociación que contribuya a construir una sociedad más justa
e igualitaria, donde se respeten los derechos humanos de las personas LGBT+.
Ofrece los siguientes programas:
- Alojamiento y acompañamiento integral para mujeres trans: Ofrecen
alojamiento y acompañamiento integral para mujeres trans que provienen
de distintos contextos de violencia y discriminación.
- Detección y prevención del VIH y Sífilis: Impulsan jornadas de prevención y
detección oportuna del VIH dirigidas a grupos de personas con mayor
riesgo a contraer enfermedades de transmisión sexual.
- Acompañamiento legal y muerte digna: Brindan acompañamiento jurídico a
personas de la comunidad LGBT+ que han visto vulnerados sus derechos o
bien que mueren en contextos de abandono.
- Capacitación y sensibilización: Brindan pláticas de capacitación y de
sensibilización a nivel nacional dirigidas a instituciones de gobierno,
empresas privadas y centros educativos.
Los proyectos que ofrecen son los siguientes:
- Conversatorios.
- Campañas de sensibilización.
- Jornadas culturales y alimentarias.
- Ofrendas de crímenes de odio.
Postura ante la intervención del estado
En relación con el tema de la no intervención a nivel nacional, la organización
Casa de las Muñecas Tiresias, encabezada por la activista Kenya Cuevas,
sostiene una postura crítica ante la insuficiente intervención del Estado mexicano
en la protección de los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+. De acuerdo con
Cuevas, el transfeminicidio se origina en un contexto de abandono institucional
que excluye a las personas trans del acceso a la educación, la salud, la vivienda,
el empleo y la justicia. Desde esta perspectiva, la organización evidencia la
ausencia de políticas públicas efectivas y señala la responsabilidad del Estado en
la reproducción de condiciones estructurales de discriminación y violencia que vive
la comunidad (Franco J. 2023).
Organizaciones a nivel estatal
En esta sección, se presentan algunas asociaciones que, desde Nuevo León, han
contribuido a la protección de los derechos humanos de la comunidad
LGBTTTIQ+.
Fundación Arcoíris
Es una organización social mexicana fundada en 1998, conformada por personas
defensoras de los derechos humanos que buscan promover la igualdad y la
justicia social por medio de la articulación en redes y coaliciones.
Trabaja desde enfoques interseccional, feminista y de derechos humanos,
realizando incidencia y gestión para el desarrollo de políticas nacionales e
internacionales hacia la igualdad; formación e investigación en temas y
problemáticas sociopolíticas, vinculándolas con la sexualidad y el género; así
como difusión para evidenciar las condiciones que enfrentan las poblaciones
discriminadas por su condición de género y la concepción predominante de la
sexualidad.
Postura ante la intervención del estado
Rechaza la no intervención; promueve la incidencia directa en las políticas
públicas y la responsabilidad estatal de garantizar la igualdad y los derechos
sexuales y de género.
Enlace a su sitio web: [Link]
Género, Ética y Salud Sexual A.C (GESSAC)
GESS AC fue constituida en 1998 con la misión de contribuir a la construcción de
una sociedad incluyente y equitativa en la que todas las personas gocen de todos
los derechos independientemente de su sexo, orientación sexual e identidad de
género. Promueve el empoderamiento de las mujeres y del colectivo LGBT y
fomenta la participación ciudadana.
Durante 8 años (2001-2008) OASIS - Centro de la Diversidad fue un espacio para
el colectivo LGTB que contó con el apoyo de la Secretaria de Salud a través de
COESIDA NL para la prevención de VIH/sida en jóvenes gais.
GESS ha sido coorganizador de las Marchas del Orgullo Gay en Monterrey y de
diversos eventos contra la discriminación y a favor de la inclusión, realizando
acciones educativas y de sensibilización social.
Postura ante la intervención del estado
Defiende la colaboración activa con las instituciones públicas, como se evidencia
en su alianza con la Secretaría de Salud. Considera necesario que el Estado
participe en la prevención, promoción de derechos e inclusión social.
Enlace a su sitio web: [Link]
El Clóset LGBT, A. C.
Creada a finales del 2013, bajo el lema “El clóset es para la ropa, no para las
personas”, tiene como objetivo concientizar a la sociedad sobre el respeto y la no
discriminación hacia la comunidad LGBT+, mejorando la calidad de vida personal
y social de sus integrantes.
Interviene ofreciendo apoyo psicológico y representación legal, además, realiza
campañas de sensibilización y educación para promover el respeto y la visibilidad.
Postura ante la intervención del estado
Aunque no lo menciona explícitamente, su labor sugiere que busca llenar vacíos
donde el Estado no interviene suficientemente, por lo que su existencia evidencia
una postura crítica ante la falta de acción estatal en la defensa de los derechos
LGBT+.
Su página de Facebook se puede encontrar como: El closet es para la ropa, no
para las personas.
Casa Frida Refugio LGBTI+
Casa Frida creada en el 2020, es una organización dedicada a la protección,
acompañamiento e integración social de personas LGBTIQ+ víctimas y
sobrevivientes de violencias extremas, delitos y crímenes de odio en México.
Con un enfoque humanista y de justicia transicional, ofrece refugio, atención
psicosocial, brinda acompañamiento legal, apoyo en desarrollo económico y
promueve redes de apoyo, cultura de paz, igualdad e inclusión en un entorno
seguro y digno para la reconstrucción de la autonomía mermada por las
experiencias de violencia.
Postura ante la intervención del estado
La organización considera necesaria la colaboración e intervención entre la
sociedad civil y el Estado, pues trabaja en conjunto con instituciones públicas y
organismos internacionales. No se compromete a una postura de no intervención;
más bien impulsa la corresponsabilidad.
Su oficina en Monterrey, Nuevo León se encuentra ubicada en: Av. Lázaro
Cárdenas 214, Leones, 64600 Monterrey, Nuevo León, México.
Enlace a su sitio web: [Link]
Organizaciones a nivel local
Finalmente, se menciona una de las organizaciones que trabajan en pro de la
comunidad LGBTTTIQ+ en el ámbito local en Monterrey, Nuevo León.
ACODEMiS Asociación Civil.
Esta asociación comenzó a trabajar desde 1998 y se dedica a apoyar
principalmente a hombres gay, bisexuales y mujeres trans, aunque también brinda
ayuda a cualquier persona sin importar su orientación sexual o identidad de
género. Su principal propósito es evitar la transmisión del VIH y luchar contra la
discriminación y el rechazo que muchas personas de la comunidad siguen
viviendo. Busca promover el respeto, la igualdad y la aceptación, para que las
personas LGBTTTIQ+ puedan vivir con libertad y sin miedo a ser juzgadas.
Realizan campañas de prevención, talleres y actividades que fomentan el cuidado
de la salud y la inclusión social.
Postura ante la intervención del estado
En cuanto a la postura de la no intervención del Estado, la organización considera
que el gobierno no ha hecho lo suficiente para proteger los derechos de la
comunidad, ni ha creado políticas efectivas que garanticen su bienestar. Por eso,
trabajan de manera independiente, impulsando el apoyo comunitario y la
participación ciudadana.
Página web: [Link]
Análisis de las acciones realizadas por las organizaciones
Las organizaciones que apoyan a la comunidad LGBTTTIQ+ han sido muy
importantes porque gracias a ellas se ha logrado que se reconozcan sus derechos
y se hable más sobre el respeto y la inclusión. Muchas de estas asociaciones han
hecho un gran trabajo ayudando a personas que sufren discriminación o violencia,
dándoles acompañamiento, refugio o espacios donde puedan sentirse seguras.
Con sus acciones, han ayudado a que se vean los problemas que todavía viven
muchas personas, como la discriminación, el rechazo o la violencia. También han
dado acompañamiento, apoyo emocional y orientación a quienes lo necesitan.
Además, hacen campañas y actividades para que la sociedad se informe más y
cambie su forma de pensar.
Estos espacios también son un lugar seguro para las personas que no se sienten
aceptadas o que pasan por momentos difíciles. Ahí pueden sentirse escuchadas,
apoyadas y aprender a valorarse. Eso ayuda mucho a mejorar su confianza y a
que vivan con más orgullo y tranquilidad. Aunque se ha avanzado bastante,
todavía hay muchas cosas por mejorar. Varias de estas organizaciones no tienen
suficiente apoyo del gobierno ni los recursos necesarios para seguir creciendo.
Aunque todavía falta mucho por hacer, sus acciones han abierto caminos para que
la comunidad LGBTTTIQ+ sea escuchada y respetada.
Propuesta de Intervención del profesional de Trabajo Social
Organización “Más Vida, Más Orgullo”
Con el propósito de responder a las problemáticas relacionadas con la
discriminación social, la salud mental, la prevención del suicidio, la violencia y la
desigualdad laboral, surge la organización “Más Vida, Más Orgullo”.
Esta organización tiene como objetivo general promover la inclusión, el respeto
y la igualdad de oportunidades para las personas LGBTTTIQ+, a través de
acciones preventivas, educativas, comunitarias y de acompañamiento social.
Su misión es proteger los derechos humanos de la comunidad y contribuir a la
construcción de una sociedad más empática e informada.
"Más Vida, Más Orgullo" se establece como un espacio seguro, tanto físico como
digital, donde las personas de la comunidad puedan expresarse libremente,
sentirse escuchadas y encontrar apoyo. Buscamos crear un entorno donde cada
persona reconozca su valor, fortalezca su bienestar emocional y construya redes
de apoyo que les ayuden a enfrentar situaciones de rechazo o discriminación.
Fundamentos desde el Trabajo Social
Paradigma en el que se basa la propuesta
La propuesta “Más Vida, Más Orgullo” se basa en el paradigma hermenéutico y
en el paradigma de los Derechos Humanos, ya que los dos ayudan a entender
mejor las situaciones que vive la comunidad LGBTTTIQ+ y a buscar soluciones
más justas.
El paradigma hermenéutico busca entender la realidad desde las experiencias y
significados que las personas le dan a lo que viven. En este caso, permite
escuchar y acompañar con empatía a quienes han pasado por discriminación o
rechazo (Gadamer, 2004), en este caso, ayuda al trabajador social a escuchar,
entender y acompañar de forma empática a quienes han sufrido rechazo,
discriminación o violencia. Este enfoque no se trata solo de atender un problema,
sino de ponerse en el lugar del otro y entender cómo su entorno influye en lo que
vive.
Por su parte, el paradigma de los Derechos Humanos se basa en el respeto, la
igualdad y la dignidad de todas las personas. Este enfoque busca que nadie sea
discriminado por su orientación sexual o identidad de género, y que todos puedan
tener las mismas oportunidades (ONU, 2023), en la propuesta, este paradigma se
refleja en la creación de espacios seguros, talleres, acompañamientos y acciones
que promuevan la inclusión y el bienestar.
Ambos paradigmas se relacionan porque uno ayuda a comprender la realidad
desde las experiencias personales, y el otro impulsa acciones para garantizar los
derechos y la igualdad. Con esto, nosotros como Trabajadores Sociales podemos
intervenir de manera más completa, defendiendo la dignidad, el respeto y la
libertad de las personas LGBT+.
Modelo de intervención
El modelo de intervención de Trabajo Social que consideramos más adecuado
para la propuesta “Más Vida, Más Orgullo”, en relación con los paradigmas
anteriormente mencionados, es el modelo existencial y humanista. Este modelo
plantea que el Trabajo Social humanista centra su atención en la persona como
sujeto, a diferencia de otros enfoques que la consideran un paciente o un cliente.
Desde esta perspectiva, el trabajador social dirige su atención y apoyo hacia otra
persona como un ser igual, reconociéndola como un ser pensante y racional,
capaz de dirigir su vida y darle un sentido propio (Garro, 2009).
Este modelo se relaciona estrechamente con el paradigma hermenéutico, ya que
ambos comparten el interés por comprender las experiencias personales, fomentar
la reflexión y promover el diálogo en lugar de la imposición durante el proceso de
intervención. Según Garro (2009), el Trabajo Social humanista respeta la
diversidad, la pertenencia étnica, la cultura, los estilos de vida y las opiniones
individuales; además, denuncia las formas de violencia y discriminación, rechaza
la estandarización del ser humano y reconoce la capacidad de acción, elección y
autonomía de las personas, impulsando la cooperación, el trabajo comunitario y la
comunicación.
Desde esta visión, la intervención no se centra en actuar sobre la persona, sino en
acompañarla en su proceso vital, brindándole las condiciones necesarias y la
seguridad para crecer y desarrollarse (Garro, 2009). Esta última afirmación
refuerza la pertinencia de este modelo para nuestra propuesta, ya que la
organización se enfoca en el acompañamiento, la canalización y el desarrollo de
talleres orientados a fortalecer la autonomía, la inclusión y el bienestar de las
personas LGBTTTIQ+.
Acciones propuestas
Para atender las problemáticas se proponen las siguientes acciones:
1. Prevención del suicidio y salud mental: Se desarrollarán talleres de
prevención y campañas informativas sobre salud emocional y apoyo en
crisis, en coordinación con instituciones especializadas. El rol del
profesional de Trabajo Social junto a un equipo multidisciplinario será
detectar señales de riesgo, brindar orientación inicial y canalizar a servicios
psicológicos y psiquiátricos, promoviendo redes de apoyo institucionales y
el acceso oportuno a la atención.
2. Discriminación social: Se realizarán talleres de sensibilización para la
comunidad en general y capacitaciones dirigidas a instituciones y
empresas, con el fin de promover la igualdad y el trato digno. También se
impulsarán campañas en redes sociales para visibilizar la diversidad y
generar mensajes positivos.
3. Violencia: Se establecerán mecanismos de canalización y
acompañamiento a víctimas de violencia, mediante convenios con
instituciones de atención legal, médica y psicológica.
4. Desigualdad laboral: Se implementarán talleres de capacitación laboral y
emprendimiento, en colaboración con empresas inclusivas. Asimismo, se
fomentará la creación de una bolsa de trabajo, promoviendo la autonomía
económica de las personas LGBTTTIQ+.
Se espera que la intervención contribuya a reducir los niveles de discriminación y
violencia, fortalecer el tejido social, y promover la inclusión y el bienestar integral
de las personas LGBTTTIQ+. El Trabajo Social actúa como un puente entre la
comunidad, las instituciones y la sociedad, generando espacios donde cada
persona pueda reconocerse con orgullo, seguridad y esperanza.
Conclusión
De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), los
derechos humanos son inherentes a todas las personas, sin distinción alguna de
nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen étnico, religión, lengua u otras
condiciones. Esta definición reafirma sus características; universales, inalienables
e indivisibles, lo que implica que ningún ser humano puede ser privado de ellos y
que todos los derechos deben ser garantizados en igualdad de condiciones.
A lo largo de este proyecto se analizó la situación de la comunidad LGBTTTIQ+,
identificándola como un grupo históricamente vulnerable y sujeto a múltiples
formas de discriminación, violencia y exclusión social. Pese a los avances en la
sociedad y el reconocimiento internacional de sus derechos, aún existen contextos
donde se niegan o limitan libertades básicas como la identidad, la expresión de
género o el derecho a formar una familia. Este panorama evidencia la necesidad
de seguir fortaleciendo los mecanismos de protección y promoción de los
derechos humanos.
Ahora con respecto al tema de la Intervención del Trabajador Social en los
Derechos Humanos y las Políticas Públicas, el Trabajo Social tiene un papel
esencial en la promoción, defensa y garantía de los derechos humanos, tanto en
México como en el resto del mundo. Para que dichos derechos, universales,
inalienables e indivisibles, se hagan valer, el trabajador social debe fomentar la
participación y la inclusión en todos los ámbitos de la vida social.
Sin embargo, cuando las políticas públicas no favorecen la igualdad ni la justicia
social, el profesional del Trabajo Social no puede permanecer pasivo. Su función
implica acompañar, orientar y vincular a las personas con los recursos
institucionales, sociales y emocionales que les permitan alcanzar su desarrollo
integral.
En el caso de los grupos en situación de vulnerabilidad, este acompañamiento es
muy relevante, pues muchas veces no cuentan con acceso directo a servicios
sociales o desconocen la existencia de nuestra profesión. Por ello, el trabajador
social debe también fortalecer el reconocimiento de su labor, acercarse
activamente a las comunidades y ejercer su rol como investigador, gestor y
mediador social.
Desde esta perspectiva, el Trabajo Social es ideal para impulsar el cambio y la
permanencia en materia de derechos humanos y políticas públicas. El cambio,
porque tiene la capacidad de transformar realidades injustas mediante acciones
colectivas y procesos participativos; y la permanencia, porque sostiene los valores
éticos de dignidad, respeto y justicia social que dan sentido a la profesión.
Aunque no siempre se cuente con el apoyo pleno del Estado, el trabajador social
puede crear puentes entre la comunidad y las instituciones, empoderando a las
personas para que sean parte activa del cambio. Tal vez no podamos cambiar al
mundo entero, pero sí podemos transformar comunidades, mejorar vidas y
generar conciencia, utilizando las herramientas teóricas, metodológicas y éticas.
A partir de la realización de esta evidencia, como equipo reflexionamos que la
comunidad LGBTTTIQ+ continúa siendo un grupo en situación de gran
vulnerabilidad. Aunque la sociedad ha evolucionado y se han logrado algunos
avances, pudimos reconocer que estos siguen siendo mínimos. Las personas de
esta comunidad aún se encuentran expuestas a la violación de sus derechos
humanos, ya que, en distintos niveles, estatales, nacionales e incluso
internacionales persiste la falta de leyes, programas y políticas públicas que
garanticen una vida libre de discriminación, con acceso digno e igualitario a la
salud, al trabajo y al derecho de amar y expresarse sin miedo a la violencia ni a los
estigmas sociales.
Como equipo, aprendimos que, a pesar de creer que se ha progresado, todavía es
necesario el compromiso y la acción de las autoridades para asegurar el ejercicio
pleno de los derechos de esta población. Resultó preocupante descubrir que,
incluso en el estado de Nuevo León, no se cuenta con datos precisos sobre
cuántas personas pertenecen a la comunidad LGBTTTIQ+, lo que refleja la falta
de reconocimiento y visibilidad institucional que aún enfrentan.
Durante esta evidencia también pudimos reflexionar sobre la necesidad de un
cambio profundo en la cultura, en la empatía y en la sensibilización de la sociedad.
Comprendimos que el papel del trabajo social es fundamental para visibilizar estas
problemáticas, promover la inclusión y generar espacios donde todas las personas
puedan sentirse seguras, respetadas y valoradas. Nos dimos cuenta de que aún
existe un largo camino por recorrer y que es necesaria la participación de las
autoridades, las instituciones y la sociedad civil para garantizar el ejercicio pleno
de los derechos de esta población.
Como aportación final, esperamos que las personas pertenecientes a la
comunidad LGBTTTIQ+ continúen luchando por el reconocimiento y el respeto de
sus derechos, y que puedan apoyarse en las diferentes organizaciones y
asociaciones civiles para construir un mundo en donde amar no sea motivo de
discriminación, violencia o malos tratos. Asimismo, esperamos que, como futuras
trabajadoras sociales, podamos contribuir al cambio que este grupo necesita, a
través de la creación de redes de apoyo, la difusión de información y el desarrollo
de proyectos dedicados a su bienestar e inclusión.
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