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Profeta Oseas

El manual de los profetas menores presenta a Oseas y Joel, destacando el amor inagotable de Dios hacia su pueblo a pesar de su infidelidad y pecado. Oseas utiliza su propia experiencia familiar para ilustrar la relación entre Dios e Israel, mientras que Joel advierte sobre el juicio divino y la necesidad de arrepentimiento, prometiendo restauración y el derramamiento del Espíritu. Ambos profetas enfatizan la misericordia de Dios y su deseo de reconciliación con su pueblo.
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Profeta Oseas

El manual de los profetas menores presenta a Oseas y Joel, destacando el amor inagotable de Dios hacia su pueblo a pesar de su infidelidad y pecado. Oseas utiliza su propia experiencia familiar para ilustrar la relación entre Dios e Israel, mientras que Joel advierte sobre el juicio divino y la necesidad de arrepentimiento, prometiendo restauración y el derramamiento del Espíritu. Ambos profetas enfatizan la misericordia de Dios y su deseo de reconciliación con su pueblo.
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MANUAL DE PROFETAS MENORES

PROFETA OSEAS
LECCION 1
DIOS AMA AL PECADOR

1) TRASFONDO HISTÓRICO Este mensaje va dirigido


principalmente a Israel. El propósito es mostrarnos los pecados
de Israel y el amor de Dios. También encontramos denuncias
contra el pueblo por su idolatría y su pecado. Hay mensajes de
juicio con ruegos de compasión y amor.
2) ÉNFASIS: Es el inagotable amor de Dios por su pueblo,
aunque merece castigo por su infidelidad.
¡Adulterio! La infidelidad de una esposa devastaría a cualquier
esposo. Pero en el caso de Oseas el dolor se agravó debido a la
humillación pública, porque su esposa era una prostituta. Es una
desgarradora historia del profeta Oseas y su esposa Gomer una
historia de amor que terminó mal. La agonía de Oseas y su fidelidad
hacia su esposa rebelde muestran el amor constante de Dios por su
pueblo desobediente.
En los tres primeros capítulos se describe la vida familiar de Oseas, el
adulterio de su esposa que ejemplifica la infidelidad de Israel para con
Dios. El resto del libro contiene mensajes de los pecados del pueblo y
el deseo apasionado de Dios de que se vuelvan a Él. A través de este
libro veremos un retrato de un Dios quebrantado, que ejecutará
justicia si es necesario, pero que prefiere mostrar misericordia porque
ama a su pueblo profundamente. Vemos aquí las consecuencias del
pecado mientras Dios declara juicio en contra de su pueblo. Luego
observemos más allá́ del sufrimiento de Oseas y el dolor de Dios,
vemos un amor que no se rinde Oseas amó a su esposa indigna,
como Dios ha hecho lo mismo por ti.

VERSICULO CLAVE: 3:1


“Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su
compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los
hijos de Israel, los cuales miran dioses ajenos, y aman tortas de
pasas.”

Oseas comenzó su ministerio en Israel durante los días finales de


Jeroboam II, donde Israel estaba disfrutando de la paz política y
prosperidad material, como también de corrupción moral y
bancarrota espiritual. Después de la muerte de Jeroboam II (753 a.C.),
la anarquía prevaleció e Israel declinó hasta su derrocamiento por
parte de Asiria veinte años más tarde, cuatro de los seis reyes de
Israel fueron asesinados. Oseas está enfocado en la desviación moral
de Israel y su rompimiento de la relación de pacto con el Señor,

1
MANUAL DE PROFETAS MENORES

anunciando que el juicio es inminente. Las circunstancias no estaban


mejor en el reino del sur. Usurpando la función sacerdotal, Uzías
había sido azotado por la lepra (2 Cr 26:16-21); Jotam toleró las
prácticas idólatras, abriendo el camino para que Acaz alentara la
adoración de Baal (2 Cr 27:1-28:4). El avivamiento de Ezequías
únicamente sirvió para reducir la aceleración de Judá hacia un destino
similar al de su hermana del norte. Reyes débiles en ambos lados de
la frontera repetidamente buscaron alianzas con sus vecinos paganos
(7:11; 2 R 15:19; 16:7) en lugar de buscar la ayuda del Señor

Reyes de Israel del Norte


 Jeroboam II, 790-749. Reino de gran prosperidad. Comienza
Oseas.
 Zacarías, 748. Reino 6 meses. Fue muerto por Salum.
 Salum, 148. Reinó un mes. Fue muerto por Manahem.
 Manahem, 748-738. Indeciblemente cruel. Títere de Asiria.
 Pekaía, 738-736. Fue muerto por Peka.
 Peka, 748-730. Fue muerto por Oseas. Cautiverio de Galilea,
734.
 Oseas, 730-721. Caída de Samaria. Fin del reino.

Reyes de Judá del Sur


 Uzías, 787-735. Un buen rey. Comienza Oseas.
 Jotam, 749-734. Un buen rey.
 Acaz, 741-726. Muy malo. Cautiverio de Galilea, 734.
 Ezequías, 726-697. Un buen rey. Caída de Samaria, 721.

Unos 200 años antes de los días de Oseas, diez de las doce tribus
se había separado del reino davídico y habían establecido un reino
independiente, cuyo dios oficial era el becerro de oro. En este plazo
Dios había enviado a los profetas Elías, Eliseo, Amós, y ahora
Oseas. Pero persistían en negarse a volver a Jehová, y caía más y
más hondo en las abominaciones de la idolatría.
¿Puede alguna persona quedar fuera del amor de Dios?
¿Puede alguna cosa alejar a alguien del amor de Dios?
A Oseas se le ordenó que se casara con Gomer, quién era virgen
cuando se casó, pero después se hizo ramera, así como Israel primero
fue fiel, luego infiel (1:2). Bajo las órdenes de Dios, Oseas se casó con
Gomer y tuvieron dos hijos y una hija; sus nombres (1:3–9). Gomer
abandonó definitivamente a Oseas y a sus hijos para juntarse con
amantes, de quienes ella creía que le sostenían sus lujos (2:5) cuando
en realidad era Oseas quien pagaba sus extravagantes gastos (2:8).
Oseas y sus hijos suplican a la madre que vuelva a casa (2:2).
Rechazando sus súplicas, Gomer se vende en esclavitud, y Oseas,
quien todavía la ama, paga el precio de rescate (3:2). El la ayuda
durante un período de rehabilitación, luego el matrimonio se reanuda
(3:1). Por medio de su mucho amor por su infiel esposa, él se da

2
MANUAL DE PROFETAS MENORES

cuenta de cuánto ama Dios a Israel, su pueblo infiel. Desde la


perspectiva del amor de Dios, Oseas le predica al Israel infiel
sermones de restauración y de amenaza de juicio, alternadamente.
Oseas profetizó durante el tiempo de los últimos reyes de Judá, por
tanto fue un contemporáneo de Amós en Israel y de Isaías y Miqueas
en Judá (1:1). El vio el deterioro político y la decadencia moral en
cada área de la vida de Israel. La degradación estaba a la orden del
día; el pecado dominaba la vida social y espiritual del pueblo. Aunque
estaban siendo atacados por Asiria, la corrupción interna de la
sociedad de Israel era de mayor peligro que cualquier enemigo
externo.
Oseas es el profeta del amor de Dios (11:1, 4; 14:4). Su libro es un
recordatorio de que el pecado es semejante a la infidelidad dentro del
matrimonio. El que peca se aleja voluntariamente de Dios; sin
embargo, Él ha proporcionado perdón y reconciliación por medio de la
muerte y resurrección de Cristo. Aunque el conocimiento de Oseas
acerca de la provisión de Dios era incompleto, por fe él sabía que Dios
reconciliaría a su pueblo consigo mismo. A causa de la muerte de
Cristo, tanto los judíos como los gentiles que creen en Él, por medio
de la fe entran en una relación personal con el Señor en la que no hay
acusación (Ro 8:33), ni condenación (Ro 8:1, 34) ni separación del
amor de Cristo (Ro 8:35–39).

Oseas 2:23 es el hermoso mensaje profético de Dios de incluir a los


gentiles [los no judíos] como Sus hijos, como también está escrito en
Romanos 9:25 y 1 Pedro 2:10. Los gentiles no son originalmente
“el pueblo de Dios,” pero a través de Su gracia y misericordia, Él ha
nos ha dado a Jesucristo, y por la fe en Él somos injertados en el árbol
de Su pueblo (Romanos 11:11-18). Esta es una asombrosa verdad
acerca de la Iglesia, una que es llamada un “misterio” porque antes
de Cristo, el pueblo de Dios era considerado únicamente el pueblo
judío. Cuando Cristo vino, los judíos fueron endurecidos
temporalmente “hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles.”
(Romanos 11:25)

El Carácter de Dios en Oseas


1. Dios es accesible: 14:2
2. Dios es bueno: 3:5
3. Dios es bondadoso: 2:19
4. Dios es amoroso: 11:4
5. Dios es misericordioso: 2:23; 14:3-4
PROFETA JOEL
LECCION 2
DIOS ANUNCIA SU DIA

AUTOR DEL LIBRO: JOEL

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MANUAL DE PROFETAS MENORES

AÑO QUE FUE ESCRITO: 830 o 750 A.C.


DESTINATARIO: JUDA
DÓNDE FUE ESCRITO: JUDA

TRASFONDO HISTÓRICO: Este libro está divido en dos:


1.- Encontramos una gran calamidad causada por una invasión de
langostas debían arrepentirse para que haya la restauración.
2.- Vemos la respuesta de Dios a las oraciones del pueblo, el
derramamiento de su Espíritu, el juicio de las naciones y la bendición
de su pueblo.
Este libro contiene una profecía: que los judíos irían a establecer una
gran nación en Palestina en el futuro.

IDEA PRINCIPAL: Es el enfoque a la época que se escribió y al futuro


en el que estamos viviendo; no hace ver la misericordia de Dios, y su
perdón que siempre está al alcance.
PARA QUE SE ESCRIBE JOEL: Es advertir a Judá del Juicio de Dios
que se venía por causa de sus pecados y pedirles que se vuelvan a
Cristo, y vemos el cumplimiento de la gracia de Dios para el día de
Pentecostés.
PALABRAS CLAVE: oruga (saltón, revoltón, langosta), Sion, día de
Jehová, convertirse, volver, nunca más, ahora, naciones.
En un momento oscuro en la historia de Israel, el profeta Joel es la voz
de Dios para su pueblo. La idolatría trae juicio, pero más allá́ es las
advertencias acerca del fin, vemos promesas de restauración, que
culminarían en aquel derramamiento del Espíritu de Dios sobre todas
las personas. Mujeres, hombres, jóvenes y ancianos. Todos por igual
(Joel 2:28-29) tendrían comunión íntima con Dios y ministrarían en
su poder.
Prestemos atención al llamado que Dios hace, quiere que le demos
nuestro corazón, quiere nuestro amor y nuestra vida.
Regresen al Señor su Dios, porque él es misericordioso y
compasivo, lento para enojarse y lleno de amor inagotable.
(Joel 2:13).
VERSICULO CLAVE: 2:13
“Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a
Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para
la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo”

PROMESAS DEL LIBRO DE JOEL

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MANUAL DE PROFETAS MENORES


Joel 2:13 “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y
convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y
clemente, tardo para la ir y grande en misericordia, y que se
duele del castigo.”

Joel 2:21 “Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová


hará grandes cosas.”

Joel 2:22 “Animales del campo, no temáis; porque los pastos


del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la
higuera y la vid darán sus frutos.”

Joel 22:23 “Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos


en Jehová Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo,
y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como
al principio.”

Joel 2:24 “Las eras se llenarán de trigo, y las lagares rebosarán


de vino y de aceite.

Joel 2: 25 “Y os restituiré los años que comió la oruga, el


saltón, el revoltón y la langosta, mí gran ejército que envié
contra vosotros.”

Joel 2:26 “Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de


Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y
nunca jamás será mi pueblo avergonzado.”

Joel 2:27 “Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, que yo


soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás
será avergonzado.”

Joel 2:28 “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda


carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros
ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.”

Joel 2:29 “Y también sobre los siervos y sobre las siervas


derramaré mi Espíritu en aquellos días.”

Joel 2:30 “Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y


fuego, y columnas de humo.”

Joel 2:31 “El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre,


antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.”

Joel 2:32 “Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será


salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá
salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él
habrá llamado.”
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MANUAL DE PROFETAS MENORES

Joel 3:1 “Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel


tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén.”

Joel 3:2 “Reuniré a todas las naciones, y las haré descender al


valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi
pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre
las naciones, y repartieron mi tierra;”

Se descripción de la plaga de langostas (1:1–15) y de una sequía


(1:16–20) Las langostas invadían la tierra para devorar la vegetación,
comienza el mensaje con respecto al juicio de Dios y la necesidad de
arrepentimiento, de la oración y el ayuno. La frase el Día del
Señor (1:15; 2:1, 11, 31; 3:14), mencionada 19 veces por ocho
escritores del Antiguo Testamento, no se refiere a un período
específico de tiempo sino a la venida del juicio del Señor, ya sea de
inmediato (Ez 13:5) o en un futuro lejano (2:30–32).
El nombre de Joel significa “el Señor es Dios” (1:1; Hch 2:16–
21). Joel era hijo de Petuel y probablemente nació en Jerusalén
estaba bien relacionado con el templo (1:2; 3:1, 16–17, 21), con
instrucciones especiales para los ancianos (1:2), los labradores, los
viñadores (1:11) y los sacerdotes (1:13).
Pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará (Gá.6:7) es
un principio espiritual eterno. Este libro habla de desastre y
liberación, ilustra esta verdad. Lo que el futuro tenga para una
persona depende de su relación con el Señor. El tiempo malgastado
sembrando para la carne y segando corrupción, puede ser redimido
sembrando para el Espíritu y cosechando para la vida eterna (2:25–
26; Gá 6:8). Cuando alguien confía en Jesucristo como Salvador, la
gracia de Dios lo liberta de la condenación y juicio (Jn 5:24; Ro 8:1–
2).
La súplica que Joel hizo en su tiempo es un llamado a la actual
generación a que responda al Señor. Aun ahora, declara el Señor,
volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad
vuestro corazón y no vuestros vestidos; volved ahora al Señor vuestro
Dios, porque Él es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante
en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal (2:12–13).
IMPORTANCIA EN LA BIBLIA
El libro de Joel es importante porque muestra que un mensaje de
Dios muchas veces puede venir empaquetado en la forma de un
desastre natural. La verdad del libro tiene sus raíces en la desastrosa
plaga de langostas que Joel describe con vívido lenguaje.
El profeta nos enseña que el Señor puede valerse de un desastre
natural para llevar a su pueblo a una renovada percepción de su

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MANUAL DE PROFETAS MENORES

voluntad. Cualquier desastre natural (inundación, fuego, huracanes,


terremotos) puede llevar a la persona sensible a prestar de nuevo
atención a las palabras del Señor.

EL CARÁCTER DE DIOS EN JOEL

1. Dios es accesible: 2:12


2. Dios es paciente: 2:13
3. Dios es misericordioso: 2:13
4. Dios se aíra: 2:12-14

Además de profetizar del gran derramamiento del Espíritu de


Dios, el libro de Joel se ocupa especialmente de los grandes
temas de la historia bíblica: el juicio de Dios sobre el pecado
humano, la necesidad del arrepentimiento y la gracia
misericordiosa de Dios, de modo que todos los que invoquen
su nombre sean salvos.

PROFETA AMOS
LECCION 3
DIOS MUESTRA SU DISGUSTO
AUTOR DEL LIBRO: AMOS
FUE ESCRITO: 765-750 A.C.
TRASFONDO HISTÓRICO: Amós fue uno de los primeros libros
proféticos. El autor profetiza que Dios ama la misericordia y no
solamente los sacrificios formales. Amós nació a unas 12 millas al sur
de Jerusalén, pero sus profecías fueron dirigidas al reino del norte
(Israel). Él enseñó que la futura grandeza de Israel no sería por el
poder y la riqueza, sino por la justicia y el juicio.
El libro incluye: epígrafe; oráculos contra Judá, Israel y países vecinos;
juicios contra Israel; cinco visiones simbólicas; y promesa final de
restauración y visión de bendición mesiánica.

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MANUAL DE PROFETAS MENORES

IDEA PRINCIPAL: Amós utiliza metáforas sorprendentes a partir de


su experiencia como pastor y agricultor, un carro lleno (2:13), un
león rugiente (3:8), una ove despedazada (3:12), unas vacas
consentidas (4:1), y un canastillo de frutas (8:1, 2).
PARA QUE SE ESCRIBE AMOS: Para pronunciar el juicio de Dios
sobre Israel (reino del norte) debido a la displicencia, la idolatría y la
opresión contra los pobres.
ÉNFASIS: Jehová es Dios sobre todas la naciones y sobre todo el
universo. Jehová traerá ruina absoluta a Israel por su deslealtad al
pacto; la religión sincretista es anatema a Jehová, quien requiere
justicia para el inocente y misericordia para los pobres; el observar
los rituales religiosos no es un substituto de hacer el bien y mostrar
misericordia

¿Alguna nos hemos sentido indefenso frente a una injusticia?


¿Quién nos escucharía si habláramos cuando la injusticia ya
se ha extendido?
Esta es la historia de un hombre tan descalificado como cualquiera de
nosotros; Amos era un simple pastor que enfrentó a las poderosas
estructuras de sus días y trayendo la perspectiva de Dios a una
sociedad complaciente. Esta historia mueva nuestro corazón a actuar
y tener fe. Si Dios uso Amos para impactar a su generación, por
supuesto que puede usarnos para moldear nuestra generación. Amos
y Oseas se destacan por ser libros proféticos dirigidos primero al reino
del norte de Israel. Mientras Oseas esta enfocado en la idolatría de
Israel, Amos pone una mirada severa sobre la injusticia en aumento
en la sociedad de Israel. Estos dos libros se complementan tratando
los pecados. Los profetas reprendían a las personas cuando no
amaban a Dios de todo corazón, idolatría o cuando no amaban a su
prójimo como a sí mismos cuando había injusticia.
Amós habló apasionadamente al pueblo acerca de cómo se siente
Dios cuando el rico y el poderoso explotan al pobre y al indefenso.
Aunque estas palabras eran para las autoridades impías de Israel, su
mensaje todavía resuena en el mundo de hoy. Observa las
semejanzas entre el tiempo de Amós y el nuestro. Cuando él habla de
los pobres, piensa en los indigentes, las minorías étnicas, los padres y
madres solteras, los ancianos y otras personas que viven al margen
de nuestra sociedad. ¿Qué nos pediría Amós hacer a nosotros?
El libro se divide en tres secciones principales. Los capítulos 2-3
contienen una serie de mensajes contra seis naciones cercanas —
Damasco, Gaza, Tiro, Edom, Amnón y Moab, además contra el reino
sur de Judá́ y el reino norte de Israel. Los siguientes cuatro capítulos
contienen mensajes de Dios contra «toda la familia que rescaté de
Egipto» (Amo 3:1). Y los últimos 3 últimos capítulos registran cinco

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MANUAL DE PROFETAS MENORES

visiones de destrucción que predicen la caída de Israel ante Asiria en


el año 722 a. C.

 Visión 1: Amos 7:1-3


 Visión 2: Amos 7:4-6
 Visión 3: Amos 7:7-17
 Visión 4: Amos 8:1-14
 Visión 5: Amos 9:1-15

A pesar del fuerte énfasis de juicio, Amós concluye este libro con una
hermosa promesa de esperanza. El nombre de Amós quiere decir
"carga" o "llevador de carga".

TEMAS:
1. La justicia social. Amós demostró que los periodos de
prosperidad inusual pueden llevar a una complacencia espiritual y
a una flojera ética (6:1-6). La opresión al pobre (2:6-7a; 5:12; 8:4,
6) la injusticia en las cortes (2:7a; 5:7; 12; 6;12), la inmoralidad
sexual (2:7b), los abusos religiosos (2:8), la violencia (3:10), la
idolatría (5:26), las prácticas corruptas en los negocios (8:5) , todas
cuentan la historia: “Porque estos tiempos son malos” (5:13). Amós
enseña que la verdadera fe se expresa a través de las acciones,
particularmente aquellas que tienen que ver con la justicia social.
2. El juicio. La injusticia y la explotación a los pobres serían
castigadas (2:13-16: 6:8, 14; 8:9-9:10), y aquellos que vivían
opulentamente a expensas de los demás perderán todo lo que
tenían (3:15-4:3; 5:16-17; 6:4-7). Dios expondría la hipocresía de la
falsa piedad de su pueblo (4:4-5: 5:21-23), pero primero los
llamaría a volverse a él (5:4-6) y a “vivir” (5:6). Después del juicio
Dios restauraría a su pueblo (9:11-15)

VERSICULO CLAVE: 3:2

“A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra;


por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades”

Amós fue un profeta de Judea llamado a entregar un mensaje


primordialmente a las tribus del norte de Israel (7:15). Políticamente
era un tiempo de prosperidad bajo el reinado largo y seguro de
Jeroboam II quien siguiendo el ejemplo de su padre Joás (2 R 13:15),
de manera significativa "restauró los límites de Israel" (2 R 14:25).
También fue un tiempo de paz tanto con Judá (5:5) como con sus
vecinos más distantes; la amenaza que estaba continuamente
presente de Asiria fue subyugada tiempo atrás en ese siglo debido al
arrepentimiento de Nínive ante la predicación de Jonás (Jon 3:10). No

9
MANUAL DE PROFETAS MENORES

obstante, espiritualmente, fue un tiempo de corrupción desenfrenada


y decadencia moral (4:1; 5:10-13; 2 R 14:24).

 Apostasía y Maldad de Israel


 Su destrucción inevitable
 Su restauración
 Gloria futura del Reino Davídico
El reinado de Jeroboam había sido de grandes éxitos. El reino se había
extendido (2 Reyes 14:23-29). Israel estaba en el apogeo de la
prosperidad, pero era descarada en su idolatría, y afestada de
podredumbre en lo moral; una tierra de blasfemias, robos, injusticias,
opresión, adulterio y asesinatos.
Haría unos 200 años desde que las diez tribus se habían separado del
reino de David (933 a.C.) y habían establecido el reino independiente
norteño con su culto oficial del becerro de oro (2 Reyes 12:25-33).
Durante parte de este tiempo se había adoptado además el culto a
Baal, y todavía imperaban muchas de las prácticas abominables de la
idolatría cananita. Mientras tanto, Dios había enviado a Elías, a Eliseo,
y luego a Jonás; pero sin resultado alguno. Israel, endurecida en su
idolatría y su maldad, se precipitaba velozmente a su ruina final,
cuando Dios envió a Amós y a Oseas en un esfuerzo final para
detener a la nación en su carrera loca hacia la muerte.

En medio de su desempeño ritualista de adoración, no estaban


buscando al Señor con el corazón (4:4, 5; 5:4-6) ni siguiendo su
norma de justicia con sus vecinos (5:10-13; 6:12). Esta apostasía,
evidenciada por el rechazo continuo y deliberado del mensaje
profético de Amós, es juicio divino prometido. No obstante, debido a
su pecado, el Señor no abandonará a Israel en su totalidad, sino que
traerá restauración futura al remanente justo (9:7-15).

El mensaje de la justicia de Dios era necesario para una nación que


parecía estar diplomáticamente estable y económicamente saludable;
sin embargo, estaba a punto de caer. Para una sociedad que practica
mucha religión exterior con muy poco resultado, la renovación sólo
puede llegarle cuando las instrucciones de Dios se ponen en práctica.
Amós hizo un llamado a que se aplicara la justicia de Dios bajo estas
condiciones, en su día.
Amós comienza predicando contra los pecados que ha cometido su
audiencia y contra las naciones enemigas de Israel (1:3–10). Luego
continúa contra las naciones más cercanas a Israel (1:11–2:3),
después con Judá (2:4–5) y finalmente contra Israel mismo (2:6–8).
Antes de confrontarlos con sus pecados específicos, él establece un
grado de confianza con sus oyentes.
Amós examina la vida religiosa de Betel con cuidadoso escrutinio. La
gente está satisfecha; sus observancias y ceremonias son exitosas
10
MANUAL DE PROFETAS MENORES

desde una perspectiva exterior (4:4–5). Pero aun sus cultos y


prácticas religiosas son totalmente aborrecibles a Dios (5:21–23). Dios
nunca se complace con la adoración insincera, no importa cómo se
realice ésta.
Se supone que los eventos del libro de Amós ocurrieron cuando Uzías
gobernaba en Judá y Jeroboam II era rey en Israel. En este tiempo
Israel se encontraba en la cima del éxito; pero dentro de una
generación fueron llevados al cautiverio. Aunque este fue un tiempo
de prosperidad material y de poderío militar, los ricos oprimían a los
pobres y el pueblo estaba desmoralizado. Un contemporáneo de
Amós fue Oseas en Israel; los ministerios de Isaías y Miqueas en Judá,
fueron simultáneos con el suyo.
El libro de Amós termina con una gloriosa promesa para el futuro.
“Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán
arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová Dios
tuyo”
(9:15)
El cumplimiento definitivo de la promesa de la tierra de Dios a
Abraham (Génesis 12:7; 15:7; 17:8) ocurrirá durante el reinado del
milenio de Cristo sobre la tierra (Joel 2:26,27). Apocalipsis 20
describe los mil años de reinado de Cristo sobre la tierra, un tiempo
de paz y gozo bajo el perfecto gobierno del Salvador Mismo. En ese
tiempo, el creyente Israel y los gentiles cristianos serán reunidos con
la Iglesia y vivirán y reinarán con Cristo.

CARÁCTER DE DIOS EN AMOS

 Dios es santo: 4:2


 Dios provee: 3:6

El libro de Amós declara una dimensión importante de la


historia bíblica en alto relieve: la religión verdadera y la
justicia social deben ir mano a mano, o se está rompiendo el
pacto de Dios.

11
MANUAL DE PROFETAS MENORES

PROFETA ABDIAS
LECCION 4
DIOS JUZGA A SUS ENEMIGOS

AUTOR DEL LIBRO: Abdías. (Un Profeta de Judá)


FECHA QUE FUE ESCRITO: 586 a.C.
A QUIÉN VA DIRIGIDO: Judá
DESDE DONDE FUE ESCRITO: Jerusalén
TRASFONDO HISTÓRICO: Abdías vivió en Jerusalén después de la
deportación de Judá a Babilonia. Él fue el mensajero de Dios que
anunció la caída de los edomitas, quienes eran los descendientes de
Esaú, los que se habían gozado de la caída de Judá. El también
profetizó de un futuro cuando los judíos volverían a gobernar las
tierras que estuvieron una vez bajo el control de David.
Esta breve profecía es lo hecho por los Idumeos contra Judá,
aprovechándose de la caída y destrucción de Jerusalén: no sólo
ayudaron al invasor, no solo se alegraron de la desgracia de Judá,
sino que saquearon la ciudad y ocuparon una parte del territorio.
Abdías anuncia el castigo de Edom, y la proximidad del día del Señor,
en que el juicio divino se abatirá sobre ese pueblo y Judá será
restaurado. (Vs 15-21).
IDEA PRINCIPAL: Edom ayudó a Babilonia a saquear a Jerusalén,
ellos eran descendientes de Esaú y por lo tanto emparentados con los

12
MANUAL DE PROFETAS MENORES

judíos. Pero en este libro hay una profecía sobre los juicios de Dios
contra ellos por haber saqueado a Jerusalén.
PARA QUE SE ESCRIBE ABDIAS: Para anunciar esta profecía de la
venganza de Dios contra Edom.
ÉNFASIS: Es sobre el juicio de Dios sobre Edom por sus pecados
contra el pueblo de Dios: la derrota de los que se creen
inconquistables; la liberación de Israel y la restauración en el día de
Jehová.
CARACTERÍSTICAS PARTICULARES: de este libro utiliza un
enérgico lenguaje poético y está escrito en forma de canto fúnebre
por la fatalidad. Tal vez en algún momento un amigo, un familiar te
dieron la espalda cuando más los necesitabas. Abdías cuenta una
apasionante historia de cómo Dios amó a su pueblo y fue
constantemente fiel a ellos en tiempos difíciles. Esto es evidente al
ver el juicio que pronunció contra los edomitas, quienes tomaron
ventaja injustamente de los israelitas. No ignoremos que este libro,
se encuentra escondido entre los más reconocidos como Amós y
Jonás. Abdías trata el tema del orgullo y el deseo de venganza, y deja
en claro que estas actitudes conducen en última instancia a la
destrucción, como le ocurrió́ al pueblo de Edom. Los edomitas
confiaban en su fortaleza en la montaña y su poderío militar, pero
aprendieron una lección dolorosa: siempre que basamos nuestra
seguridad en nuestras propias fuerzas todo se desmorona. La
verdadera seguridad y fortaleza provienen únicamente de Dios.

VERSICULO CLAVE: 1:13


“No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su
quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su
quebrantamiento, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su
calamidad”.

La fecha de esta escritura es difícil de determinar, aunque se sabe


que está ligada al ataque edomita contra Jerusalén descrito en los
versículos 10-14. Se cree que Abdías escribió poco después del
ataque. Hubo cuatro invasiones significativas de Jerusalén en la
historia del AT:

1. Por Sisac, rey de Egipto, 925 a.C. durante el reinado de


Roboam (1 R 14:25, 26; 2 Cr 12).
2. Por los filisteos y árabes entre el 848-841 a.C. durante el
reinado de Joram de Judá (2 Cr 21:8-20).
3. Por Joás, rey de Israel, 790 a.C. (2 R 14; 2 Cr 25.
4. Por Nabucodonosor, rey de Babilonia, en la caída de Jerusalén
en 586 a.C.

13
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Los edomitas tienen su historia vienen de Esaú, el primogénito


(gemelo) de Isaac y Rebeca (Gn 25:24-26), quien luchó con Jacob
aún mientras estaban en el vientre (Gn 25:22). El nombre de Esaú
quiere decir "velludo", porque él era "todo velludo como una pelliza"
(Gn 25:25). Él también es llamado Edom, lo cual quiere decir "rojo",
debido a la venta de su primogenitura a cambio de algo de "guiso
rojo" (Gn 25:30). Él mostró un menosprecio por las promesas de
pacto al casarse con dos mujeres cananeas (Gn 26:34) y más
adelante con la hija de Ismael (Gn 28:9). Le encantaba estar afuera y
después que la bendición de su padre le fue robada por Jacob, fue
destinado a permanecer siendo un hombre de los espacios abiertos
(Gn 25:27; 27:38-40). Esaú se estableció en una región que en su
mayor parte estaba constituida por montañas escabrosas al Sur del
Mar Muerto (Gn 33:16; 36:8, 9; Dt 2:4, 5) llamada Edom (gr:
"Idumea"), el área de 64 Km de ancho la cual se extiende
aproximadamente 160 km al Sur del Golfo de Akaba. La legendaria
Carretera del rey, una ruta de caravana esencial uniendo a África del
Norte con Europa y Asia, pasa a lo largo de la meseta oriental (Nm
20:17). La lucha y nacimiento de Jacob y Esaú (Gn 25) forman el
contexto definitivo de la profecía de Génesis 25:23: "Dos naciones
hay en tu seno". Sus descendientes respectivos, Israel y Edom, fueron
enemigos perpetuos. Cuando Israel salió de Egipto, Edom negó a su
hermano Jacob el paso por en medio de su tierra, localizada al S del
Mar Muerto (Nm 20:14-21). No obstante, Israel fue instruido por
Dios a ser amable con Edom (Dt 23:7, 8). Abdías, habiendo recibido
una visión de Dios, fue enviado a describir sus crímenes y a
pronunciar destrucción total sobre Edom por su trato hacia Israel.
Los edomitas se opusieron a Saúl (1043-1011 a.C.) y fueron sujetos
bajo David (1011-971 a.C.) y Salomón (971-931 a.C.). Pelearon en
contra de Josafat (873-848 a.C.) y exitosamente se rebelaron en
contra de Joram (853-841 a.C.). Fueron conquistados una vez más por
Judá bajo Amasías (796-767 a.C.), pero volvieron a ganar su libertad
durante el reinado de Acaz (735-715 a.C.). Más tarde Edom fue
controlado por Asiria y Babilonia; en el quinto siglo a.C. los edomitas
fueron forzados por los nabateos a dejar su territorio. Se mudaron a la
zona de Palestina del sur y llegaron a ser conocidos como los
edomitas. Herodes el Grande, un edomita, se convirtió en rey de
Judea bajo Roma en el 37 a.C. En un sentido, la enemistad entre Esaú
y Jacob continuó en el intento de Herodes por asesinar a Jesús. Los
edomitas participaron en la rebelión de Jerusalén en contra de Roma
y fueron derrotados junto con los judíos por Tito en el 70 d.C. De
manera irónica, los edomitas aplaudieron la destrucción de Jerusalén
en el 586 a.C. (Sal 137:7) pero murieron tratando de defenderla en
el 70 d.C. Después de ese entonces ya no se volvió a oír de ellos. Tal
como Abdías predijo, ellos serían cortados "para siempre" (v. 10); y
"ni aun resto quedará de la casa de Esaú" (v. 18).

14
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Abdías predijo que los idumeos serían “talados para siempre” “como
si no hubieran sido” (10, 16, 18); que un remanente de Judá sería
salvo, y que el reino del Dios de Judá aún prevalecería (17, 19, 21).
Dentro de cuatro años del incendio de Jerusalén, Edom fue invadida
y asolada, 582 a.C., por los mismo babilónicos a quienes ellos habían
ayudado contra Jerusalén. Los nabateos se apoderaron de Edom. Los
pocos idumeos que restaban quedaron circunscritos a una región sur
de Judea, en donde subsistieron durante cuatro siglos como enemigos
activos de los judíos. En el 126 a.C fueron sojuzgados por Juan
Hircano, unos de los gobernantes macabeos. Se les obligó a
circuncidarse, y fueron absorbidos dentro del estado judío. Cuando
Palestina fue conquistada por los romanos en el 63 a.C., éstos
entregaron al mando de Judea a los Herodes, una familia idumea.
Esto fue el final de los idumeos. Con la destrucción de Jerusalén en el
70 d.C., desaparecieron de la historia.

Edom era el nombre de la rocosa región montañosa al este del valle


del Araba, que se extiende unos 160 Km. de norte a sur unos 30 de
este a oeste. Era bien regada, con un abundante pastoreo. Sela
(Petra), excavada muy arriba en una pena perpendicular sobre un
valle de gran belleza, muy adentro entre las montaña, era la capital.
Los idumeos solían en incursiones de merodeo, y luego retirarse a sus
inexpugnables lugares fuertes arriba en los desfiladeros.
Los idumeos eran descendientes de Esaú, y por lo tanto
emparentados con los judíos, pero siempre mantenían contra éstos
una enemistad acérrima que perpetuaba la rivalidad de Esaú y Jacob
(Gén. 25: 23; 27:41). Cerraron el paso de Moisés (Núm. 20:14-21), y
siempre estaban prestos a ayudar a cualquier enemigo que tocara a
Israel.
Fue evocada por un saqueo de Jerusalén, en el cual participaron los
idumeos. Hubo cuatro saqueos tales:

1. Bajo Joram,850-843 a.C. 2 Cr 21:8, 16, 17; Amós 1:6


2. Bajo Amasías. 803-775 a.C. 2 Cr 25:11, 12, 23, 24.
3. Bajo Acaz, 741-726 a.C. 2 Cr 28: 16-21.
4. Bajo Sedequías, 597-586 a.C. 2 Cr 36: 11-21; Sal 137:7

1) 1:3. "¿Quién me derribará a tierra?"


2) 1:5. "¿no hurtarían lo que les bastase?"
3) 1:5. "¿no dejarían algún rebusco?"
2) 1.8 "¿No haré que perezcan en aquel día, dice Jehová, los sabios
de Edom, y la prudencia del monte de Esaú?"

15
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Carácter de Dios en Abdías


1. Dios juzga: 1-16
2. Dios restaura: 17-21

Abdías nos recuerda la justicia de Dios al castigar la


pecaminosidad humana, y nos recuerda la victoria final de
Dios sobre los poderes terrenales

PROFETA JONAS
LECCION 5
DIOS AMA AL MUNDO

AUTOR DEL LIBRO: Jonás (?)


FECHA QUE FUE ESCRITO: 760 a.C.
PARA QUIEN FUE ESCRITO: Israel
TRASFONDO HISTÓRICO: El libro de Jonás es el más agradable de
leer entre todos los profetas menores. Algunos eruditos lo consideran
un relato histórico, mientras otros lo ven como una historia que
enseña que así como Jonás falló en cumplir su deber con el pueblo de
Nínive, así Israel falló en sus obligaciones morales y religiosas hacia
otras naciones. La referencia de Jesús a Jonás (Mateo 12:38-41)
parece indicar que Jonás fue una narración histórica.
Hay polémicas, de que si es historia o cuento. Poco se sabe de Jonás,
pero se ha comprobado de hombres que han sido tragados por
ballenas anteriormente, y salieron vivos.
IDEA PRINCIPAL: Que este libro es diferente a los demás libros
proféticos porque cuenta la historia del profeta y no enfatiza sus
profecías. Es más, su mensaje al pueblo de Nínive se sintetiza en sólo
un versículo (3:4). Jonás es narración histórica. Jesús lo menciona
también como la ilustración de su muerte y resurrección (Mateo
12:38-42).
PARA QUE SE ESCRIBIÓ JONAS: Para mostrar la inmensidad de la
gracia de Dios. El mensaje de salvación es para todos los pueblos.

16
MANUAL DE PROFETAS MENORES

ÉNFASIS: Jehová como Creador, Sustentador y Redentor de todos; el


interés compasivo de Jehová por los gentiles (representados por
Nínive); la renuencia de Israel (representada por Jonás) para
reconocer la compasión de Jehová por las naciones.
Si alguna vez pensaste que ya no hay esperanza para ciertas
personas, que su perversidad es tan grande que son incapaces de
cambiar, este libro deshace todo esquema mental. Piensa en los
asesinos en serie, violadores, traficantes de droga, o terroristas. Es
normal desear que tales individuos violentos y llenos de odio sean
castigados. Pero este libro nos describe como Dios desea extender su
gracia y misericordia incluso a las peores personas. También nos
desafía a ser usados por Dios para alcanzar al que tal vez
despreciamos o cuya redención nos parece imposible.
Este libro capta nuestra atención desde la primera frase hasta la
pregunta final. Buscando las implicaciones del llamado de Dios en la
vida de Jonás, y en la tuya. La ilimitada compasión de Dios destruyó
los amargos prejuicios de Jonás contra Nínive, la poderosa capital de
Asiria que había oprimido gravemente a Israel. El anhelo de Dios por
perdonar al pecador arrepentido puso en evidencia la estrechez del
corazón de Jonás e ilustró la grandeza del amor de Dios. Cuando Jonás
se quejó́ contra El por haber extendido gracia a los enemigos de
Israel, su respuesta fue:
¿No debería yo sentir lastima por esta gran ciudad?»
(Jon 4:11).
Al leer este libro, busca los versículos que expresan la compasión
de Dios por todas las personas, y nota su deseo de arrepentimiento y
perdón sin considerar lo que hayan hecho. Regocíjate admirando la
verdad central de este libro: Dios quiere que las buenas nuevas de
salvación sean proclamadas a todos los pueblos que no le conocen.

VERSICULO CLAVE: 3:10


“Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y
se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no hizo”

Centrado en un profeta del A.T. históricamente identificado que


vivió en el siglo octavo A.C. el relato de quien ha sido registrado en
forma narrativa, no hay más alternativa que entender Jonás como
histórico. Además, Jesús no enseñó la historia de Jonás como una
parábola, sino como un relato real firmemente arraigado en la
historia (Mt. 12:38-41; 16:4; Lc. 11:29-32).

17
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Jonás fue un profeta de Israel, pero no es recordado por su


ministerio en Israel, lo cual podría explicar por qué los fariseos
erróneamente dijeron en el día de Jesús que ningún profeta había
venido de Galilea (Jn 7:52). Más bien, este libro relata el registro de
su llamado a predicar arrepentimiento a Nínive y el hecho de que se
rehusó a ir. Nínive, la capital de Asiria y con mala fama por su
crueldad, era un némesis histórico de Israel y Judá. El enfoque de
este libro se encuentra en esa ciudad gentil, que fue fundada por
Nimrod, el bisnieto de Noé (Gn 10:6:12). Quizá la ciudad más
grande en el mundo antiguo (1:2; 3:2, 3; 4:11), aun así fue
destruida unos ciento cincuenta años después del arrepentimiento
de la generación al tiempo de la visita de Jonás (612 a.C.), tal como
Nahum profetizó (Nah 1:1 en adelante). El desagrado político por
parte de Israel para con Asiria, junto con un sentido de superioridad
espiritual como el destinatario de la bendición del pacto de Dios,
produjo una actitud recalcitrante en Jonás hacia la petición de Dios
para el servicio misionero. Jonás fue enviado a Nínive en parte para
avergonzar a Israel por el hecho de que una ciudad pagana se
arrepintió ante la predicación de un extraño, mientras que Israel no
se arrepentía aunque le predicaron muchos profetas. Pronto iba a
aprender que el amor y la misericordia de Dios se extienden a todas
sus criaturas (4:2, 10, 11), no solo a su pueblo de pacto (Gn 9:27;
12:3; Lv 19:33, 34; 1 S 2:28-32).

Este libro nos revela el dominio soberano de Dios sobre el hombre y
toda la creación. La creación llegó a existir por medio de Él (1:9) y
responde a cada uno de sus mandamientos (1:4, 17; 2:10; 4:6, 7 y
Mt 4:41). Jesús empleó el arrepentimiento de los ninivitas para
reprender a los fariseos, y así ilustró la dureza del corazón de los
fariseos y su falta de disposición a arrepentirse (Mt 12:38-41; Lc
11:29-32). La ciudad pagana de Nínive se arrepintió ante la
predicación de un profeta que no quería cumplir con su ministerio,
pero los fariseos no se arrepentían ante la predicación del más
grande de todos los profetas, a pesar de la evidencia abrumadora
de que Él, de hecho, era su Señor y Mesías. Jonás es un retrato de
Israel, quien fue escogido y comisionado por Dios para ser su testigo
(Is 43:10 -12; 44:8), quien se reveló en contra de su voluntad (Ex
32:1-4; Jue 2:11-19); Ez 6:1-5; Mr 7:6-9), pero ha sido
milagrosamente preservado por Dios a lo largo de siglos de exilio y
dispersión para predicar finalmente su verdad (Jer 30:11; 31:35-
37; Os 3:3-5; Ap 7:1-8; 14:1-3).
Negarse a cumplir la voluntad de Dios a menudo conduce a
problemas. Dios ama a todas las personas, no importa cuán
indigno de ello alguien sea. Estos son dos de los principales
temas del libro de Jonás.
Jonás profetizó en los días de Jeroboam II, rey de Israel. El predijo una
victoria para este gran gobernante; según la profecía, Jeroboam
extendió sus fronteras desde Hamat hasta el Mar Muerto (2 R 14:25).
Para el reino del norte éste fue un tiempo de paz. Los sirios fueron
18
MANUAL DE PROFETAS MENORES

expulsados del territorio israelita, y otras naciones vecinas fueron


neutralizadas. En el reino del sur, Judá, pasó algo similar bajo Uzías.
Esos fueron días de crecimiento y prosperidad para ambos reinos.
Jonás predicó durante un tiempo de estabilidad política y éxito militar
para Israel. Mientras tanto, Asiria trataba de consolidar su imperio, e
Israel vio eso con desprecio y temor a la vez. Jonás, a quien se le
había dado el privilegio de predicar éxito para su nación, fue llamado
por Dios a prolongar la vida del peor enemigo de Israel que estaba en
el proceso de exterminar al pueblo judío. Probablemente él sabía que
dentro de una generación, Asiria conquistaría a su nación. Jonás se
dispuso a huir de la presencia del Señor. Al embarcarse a Tarsis,
Jonás intentaba renunciar a su llamado de profeta; pero según se lee
en la narrativa, Dios no aceptó su “renuncia.”
El libro de Jonás debe entenderse como una historia verídica. Jesús la
usó para enseñar acerca de su propia muerte y ministerio (Mt 12:38–
41). El libro menciona a Dios 38 veces. Enfatiza el amor de El por la
ciudad de Nínive, capital de la nación, que tenía una población de
120,000 personas (4:11). El Señor no desea que nadie perezca (2 P
3:9); El desea que todos se salven (1 Ti 2:4). También se nota la
gracia de Dios revelada sobre Jonás; él aprendió que las personas son
más importantes que las cosas (4:10–11) y el ministerio efectivo más
crucial que el bienestar personal (3:5–10; 4:6).

Es claro que Jonás es un tipo de Cristo, de acuerdo a las propias


palabras de Jesús. En Mateo 12:40-41, Jesús declara que Él estará
en la tumba el mismo lapso de tiempo que Jonás estuvo en el vientre
de la ballena. Él prosigue diciendo que mientras los ninivitas se
arrepintieron ante la predicación de Jonás, los fariseos y maestros de
la ley, quienes rechazaron a Jesús, estaban rechazando a Uno que es
mucho más grande que Jonás. Así como Jonás trajo la verdad de Dios,
respecto al arrepentimiento y la salvación a los ninivitas, Jesús trae el
mismo mensaje (Jonás 2:9; Juan 14:6) de salvación de y a través de
Dios solamente (Romanos 11:36).

CARÁCTER DE DIOS EN JONAS

1. Dios es misericordioso: 4:2, 10-11


2. Dios provee: 1:4, 15
3. Dios se aíra: 4:2

El libro de Jonás continúa la historia bíblica del Creador y


Redentor Dios que muestra compasión no solamente por los

19
MANUAL DE PROFETAS MENORES

suyos sino también por todos los que ha creado. El Dios de la


Escritura ama a sus enemigos... y a los nuestros.

PROFETA MIQUEAS
LECCION 6
DIOS ES INCOMPARABLE

AUTOR DEL LIBRO: Miqueas, un profeta de Moreset de Judá, un


pueblo como a 40 kilómetros al suroeste de Jerusalén.
FECHA QUE FUE ESCRITO: 749 a 634 a.C.
A QUIEN VA DIRIGIDA: Israel

TRASFONDO HISTÓRICO: Miqueas vivió durante el tiempo de


Isaías. Al igual que Isaías, él predicó contra los pecados de su tiempo
y especialmente contra la opresión de los ricos hacia los pobres. Él
profetizó tanto la destrucción de Israel como la de Judá poco tiempo
antes de que el juicio cayera sobre Israel.
Miqueas significa: “Quién es como Jehová”, él era de Moreset, 30
kilómetros al suroeste de Jerusalén, era una zona pastoral. Cerca de
Gad desarrolla su ministerio tanto en el norte como en el sur. Época
de Acaz, Jotan y Ezequías, una época turbulenta, reyes cayendo y
levantándose. Profetiza la destrucción de Samaria, y la presenció; 722
cae Samaria, Miqueas lo
IDEA PRINCIPAL: Este es un hermoso ejemplo de la clásica poesía
hebrea. Consta de tres partes, cada una comienza con: "Oíd
pueblos" u "Oíd ahora" (1:2; 3:1; 6:1), y cierra con una promesa.
PARA QUE SE ESCRIBIÓ MIQUEAS: Advertir al pueblo de Dios que
el juicio se acerca y ofrecer el perdón a todos los que se arrepientan.
PALABRAS CLAVE: Samaria, Jerusalén, Jacob, Israel, Judá, Sion,
asirio, destruir, asolamiento, remanente (resto), en aquel día ( en los
postreros tiempos)

20
MANUAL DE PROFETAS MENORES

ÉNFASIS: La amenaza de juicio divino por romper el pacto con


Jehová; Jehová como un Dios de justicia y misericordia que defiende
la causa de los pobres y requiere que su pueblo haga los mismo;
luego del juicio Jehová restaurará a Jerusalén mediante el rey davídico
prometido; Jehová como Dios de todas las naciones.

 La caída de Israel en el año 722 a. C.


 El sitio y liberación de Jerusalén en el año 701 a. C.
 La caída de Jerusalén en los años 605/597/586 a. C.
 La restauración inicial de los exiliados retornados a
Jerusalén en los años 536/516 a. C.
 La restauración final de los propósitos de Dios a través de
la venida del Mesías.
A través de una apasionada poesía y vividas figuras retoricas,
Miqueas crea un retrato impresionante del carácter de Dios. El
mensaje alterna palabras de juicio y esperanza; Dios promulgando
justicia y mostrando misericordia. Miqueas advierte a su generación
de la venida del juicio de Dios debido a que lo habían rechazado a Él y
a su ley. Pero también anima a los justos diciendo que el juicio no
será́ definitivo. Su confianza en un futuro de esperanza descansa en
el carácter de Dios. Miqueas concluye con la siguiente pregunta:
¿Dónde hay otro Dios como tú, que perdona la culpa del
remanente y pasa por alto los pecados de su preciado pueblo?
No seguirás enojado con tu pueblo para siempre, porque tú te
deleitas en mostrar tu amor inagotable. (Miq 7:18).

El nombre del libro es derivado del profeta quien, habiendo recibido la


palabra del Señor, fue comisionado a proclamarla. Miqueas, cuyo
nombre es compartido por otros en el AT (Jue 17:1; 2Cr 13:2; Jer
36:11), es una forma acortada de Micaías y quiere decir: ¿Quién es
como Jehová?. En el 7:18, Miqueas usa un juego de palabras con su
propio nombre, diciendo: ¿Quién es un Dios como tú?
VERSICULO CLAVE (7:18,19)

“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del
remanente de su heredad?
No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.
Él volverá a tener misericordia de nosotros: sepultará nuestras
iniquidades,
y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”

El primer versículo establece a Miqueas como el autor. Más allá de


eso, poco se sabe de él. No se dice nada de sus padres, pero su
nombre puede indicar un legado piadoso. Él rastrea a sus al pueblo de
Moreset (1:1, 14), localizado en las faldas de los montes de Judá,

21
MANUAL DE PROFETAS MENORES

aproximadamente 40 km SO de Jerusalén, en la frontera de Judá y


Filistea, cerca de Gat. De un área productivamente agrícola, él era
como Amós, un residente del campo lejos de la política nacional y la
religión, pero escogido por Dios (3:8) para entregar un mensaje de
juicio a los príncipes y pueblos de Jerusalén.
Miqueas coloca su profecía durante los reinados de Jotam (750-731
a.C.), Acaz (731-715 a.C.) y Ezequías (715-686 a.C.). Su condena a las
injusticias sociales y corrupción religiosa renueva el tema de Amós
(mitad del siglo octavo a.C.) y sus contemporáneos, Oseas en el N
(755-710 a.C.) y en el S, Isaías (739-690 a.C.). Esto encaja con lo que
se conoce de la identidad de Acaz (2 R 16:10-18) y su hijo Ezequías
antes de sus amplias reformas espirituales (2 Cr 29; 29:1). Sus
referencias a la caída inminente de Samaria (1:6) claramente lo
colocan antes del 722 a.C., aproximadamente en el 735-710 a.C.

Debido a que el reino del norte estaba a punto de caer ante Asiria
durante el ministerio de Miqueas en el 722 a.C., Miqueas fecha su
mensaje con la mención de reyes de Judá únicamente. Mientras que
Israel era un destinatario ocasional de sus palabras (1:5-7), su
atención primordial fue dirigida hacia el reino del sur en el que él
vivió. La prosperidad económica y la ausencia de crisis
internacionales que marcaban los días de Jeroboam II (793-753 a.C.),
durante los cuales las fronteras de Judá e Israel fueron rivales de las
de David y Salomón (2 r 14:23-27), estaban deslizándose. Siria e
Israel invadieron Judá, tomando el impío Acaz, temporalmente cautivo
(2 Cr 28:5-16; Is 7:1, 2). Después que Asiria había derrotado a Siria e
Israel, el buen rey Ezequías retiró su lealtad a Asiria, haciendo que
Senaquerib sitiara a Jerusalén en el 701 a.C. (2 R 18, 19; 2 Cr 32). El
Señor entonces envió a su Ángel para librar a Judá (2 Cr 32:21).
Ezequías fue usado por Dios para guiar a Judá de regreso a la
verdadera adoración.
Después del reinado próspero de Uzías, quien murió en el 739 a.C.,
su hijo Jotam continuó con las mismas políticas, pero no quitó los
centros de idolatría. La prosperidad extrema solo era una fachada que
disfrazaba la corrupción social desenfrenada y el sincretismo
religioso. La adoración del dios cananeo de la fertilidad Baal estaba
integrándose más y más e¿con el sistema de sacrificios del AT,
alcanzando proporciones epidémicas bajo el reinado de Acaz (2 Cr
28:1-4). Cuando Samaria cayó miles de refugiados llegaron a Judá,
trayendo su sincretismo religioso con ellos. Pero mientras que
Miqueas (al igual que Oseas) se dirigió a este asunto, fue la
desintegración de valores personales y sociales en contra de los
cuales él dirigió sus reprensiones más incisivas y advertencias fuertes
(7:5, 6). Asiria era la potencia dominante y una amenaza constante
para Judá, y entonces la predicación de Miqueas de que Babilonia, en
ese entonces bajo dominio Asirio, conquistaría a Judá (4:10) parecía
remota. De esta manera. así como fue Amós a Israel, Miqueas lo fue a
Judá

22
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Miqueas profetizó en los reinados de Jotam (749-734 a.C.), Acaz (741-


726) y Ezequías (26-697). Jotam y Ezequías fueron buenos reyes, pero
Acaz fue malo en extremo, de manera que Miqueas presenció la
apostasía del gobierno y su reforma. Su hogar fue en Moreset, sobre
la frontera filistea y cerca de Gat, cerca de 50 Km. al suroeste de
Jerusalén. Fue contemporáneo de Isaías y de Oseas, y predicaba en el
oeste de Judea lo que predicaba Isaías en Jerusalén y Oseas en el
reino del norte.
El mensaje de Miqueas fue para ambos pueblos, Israel y Judá, y se
dirigía principalmente a sus capitales respectivas, Samaria y
Jerusalén. Sus tres ideas principales fueron: sus pecados, su
destrucción y su restauración. Estos conceptos se hallan
entremezclados en el libro con alternaciones abruptas entre el
asolamiento presente y la gloria futura. Muchas frases parecen
inconexas. Los mismos pensamientos reaparecen a menudo, en
cuadros variados y con nuevos detalles.

En el tiempo de Miqueas las personas eran egoístas y oportunistas. La


justicia raramente era bien administrada. La avaricia y la crueldad
abundaban. Los pobres eran oprimidos. A una nación en tal situación
moral Miqueas le declaró, Yo, en cambio, estoy lleno de poder, del
Espíritu del Señor, y de juicio y de valor, para dar a conocer a Jacob
su rebelión, y a Israel su pecado (3:8).
Miqueas, cuyo nombre significa “¿Quién es como el Señor?” nació en
Moreset, una tranquila aldea en las lomas de Judá cerca de 30 km al
suroeste de Jerusalén. Era un campesino agricultor que llegó a ser un
gran predicador acerca de la fe personal y la ética social; también era
un patriota que trató de disuadir a sus compatriotas del curso de
inmoralidad en que ellos se encontraban.
Miqueas profetizó en Judá durante los días de Jotam, Acaz y Ezequías.
El fue contemporáneo, aunque de menor edad, de Isaías en Judá y de
Amós y Oseas en Israel, lo que significa que él profetizó, tanto antes
como después, de la caída de Israel el año 722 a.C. Este fue un
tiempo en el que los pobres llevaron la carga de sostener las
frivolidades económicas requeridas por el estilo de vida de los ricos.
Judá se encontraba en guerra, y los pobres tenían que soportar el
peso de los impuestos requeridos para ello. El tributo que se le
pagaba a Asiria provenía principalmente de los pobres. El reinado de
Ezequías también fue un tiempo de extrema dificultad económica
para los pobres. En los tribunales “la justicia” estaba disponible para
los ricos, porque ellos podían comprarla sobornando a los jueces; los
pobres a menudo eran víctimas de ello. Los falsos profetas sólo
predicaban cosas que a los ricos les agradaran, y nadie levantaba la
voz a favor de los pobres y oprimidos. Los sacerdotes mercenarios
cobraban por sus servicios, por lo que con frecuencia los pobres
quedaban sin dirección espiritual. En lugar de proteger a los pobres,
los nobles se aprovechaban de ellos. Pero Dios llamó a Miqueas a ser
23
MANUAL DE PROFETAS MENORES

un valiente defensor del pobre contra los ricos opresores, los jueces
injustos, los profetas asalariados y los sacerdotes corruptos.
Dios usó a Miqueas para predecir varios acontecimientos
extraordinarios de los que algunos ya se han cumplido, como la
destrucción de Samaria (1:6, 7) y de Jerusalén y el templo (3:12), el
cautiverio babilónico (4:10) y el retorno del mismo (7:11) y el
nacimiento del Mesías en Belén (5:2). Otros eventos todavía no se
han cumplido, como el retorno de Israel de los cuatro extremos de la
tierra (4:6–8), la batalla de Armagedón (4:11–13) y la paz mundial,
que el Mesías establecerá (4:1–5:15).
Miqueas, Isaías, Amós y Oseas fueron los cuatro grandes profetas del
siglo octavo a.C. Miqueas era el menos conocido de ellos, pero tuvo el
privilegio de escribir el más importante versículo ético de todo el
Antiguo Testamento, donde se resume la enseñanza de los otros
tres: El te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo
demanda el Señor de ti, sino sólo practicar la justicia [Amós], amar la
misericordia [Oseas], y andar humildemente con tu Dios [Isaías]?
(6:8).
Jeremías menciona el notable impacto de la vida de Miqueas y su
mensaje (3:12; Jer. 26:17–19). En cada generación Dios usa a testigos
fieles para cambiar vidas para su gloria (Stg 5:19–20).

IMPORTANCIA DE LA BIBLIA
En Miqueas solo se acentúan atributos divinos que constituyen el
fundamento de su predicación profética: la grandeza de Dios, su
santidad, su ira y su gran misericordia. Miqueas, como los otros
profetas, abunda en grandes enseñanzas morales. Solo concede valor
a la religión en cuanto ella es capaz de producir la justicia en el
individuo y en la sociedad. En 6.8 resume admirablemente todo el
contenido de la predicación de sus predecesores o contemporáneos:
«practicar la justicia [Amós], amar la misericordia [Oseas] y caminar
humildemente con tu Dios [Isaías]».

CARÁCTER DE DIOS EN MIQUEAS


1. Dios es paciente: 7:1
2. Dios es misericordioso: 7:18, 20
3. Dios provee: 5:2
4. Dios es justo y recto: 6:4, 5; 7:9
5. Dios es verdadero: 7:20
6. Dios es uno: 7:18
7. Dios se aíra: 7:9, 11

El libro de Miqueas es una representación profética


maravillosa de la historia bíblica, tanto en su expresión del
Antiguo Testamento como en su anticipación del Nuevo, con
el Mesías prometido y la restauración de su pueblo.

24
MANUAL DE PROFETAS MENORES

PROFETA NAHÚM
LECCION 7
DIOS VENGA A SU PUEBLO

AUTOR DEL LIBRO: Nahúm


CUANDO FUE ESCRITO: 660 a 630 a.C.
A QUIÉN VA DIRIGIDA: Nínive, Asiria, Judá
A QUIEN VA DIRIGIDA: Judá

TRASFONDO HISTÓRICO: Este libro, está dividido en dos partes


principales, donde se profetiza la destrucción de Nínive. La primera
parte presenta el juez y la segunda el juicio sobre la ciudad malvada.
Se conoce muy poco de Nahúm, vivió alrededor del 505 a. C.
Dos profetas tuvieron que ver con Nínive: Jonás alrededor de 785
A.C., Nahúm cerca del 630 A.C. Intervalo como de 150 años. El
mensaje de Jonás fue de misericordia, y el de Nahúm de Juicio.
Un libro donde vemos la inminente desaparición del Imperio Neo-
asirio y la destrucción de Nínive, su capital. Nahúm, autor, cuyo
nombre significa consolador, fue contemporáneo de Jeremías,
Habacuc y Sofonías, Se desconoce información adicional sobre
Nahúm. El poema de Nahúm describe los atributos y la labor de Dios.
Continúa con el juicio de Dios sobre Asiria, la liberación de Judá, la
sentencia y la ruina de Nínive por su fracaso moral y finaliza con la
amonestación de No-Amón y la agobiada y abrumadora situación de
Nínive.
IDEA PRINCIPAL: Dios misericordioso con Jonás, y Juicios con Nahúm
a Nínive.
PARA QUE SE ESCRIBE ESTE LIBRO: Pronunciar el juicio de Dios
sobre Asiria y consolar a Judá con esta verdad.
ÉNFASIS: Soberanía de Jehová sobre todas las naciones; ejecución de
justicia por parte de Jehová contra la crueldad; derrocamiento por
parte de Jehová del arrogante que piensa que es eterno.

Vemos injusticia, crueldad y explotación... Algunas veces la ira


profunda es la respuesta justa. Nahúm nos asegura que nuestra ira
con respecto al pecado se compara con la de Dios. El juez de toda la
tierra no permanece indiferente. Él no permitirá́ que la maldad este
para siempre.

25
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Este libro es la continuación de Jonás (predicó destrucción y cuando la


ciudad y sus líderes se arrepintieron, Dios les extendió́ misericordia.
Ahora estamos de regreso en Nínive. Los años han pasado y los
habitantes de esta ciudad pagana han vuelto a su maldad. Pero esta
vez no hay arrepentimiento, y Dios trae juicio devastador en contra
de esta poderosa ciudad asiria.
Nahúm muestra a un Dios infinitamente santo y justo (Nah 1:2),
increíblemente todo poderoso (Nah 1:3), lleno de bondad y
misericordia (Nah 1:7), y fiel a su palabra (Nah 1:14). ¡Esto es solo
el principio! Considera que otra cosa puedes aprender acerca del
carácter de Dios a través de las palabras del profeta Nahúm.

VERSICULO CLAVE: 3:19


“No hay medicina para tu quebradura; tu herida es incurable; todos
los que oigan tu fama batirán las manos sobre ti, porque ¿sobre quién
no pasó continuamente tu maldad”

Un siglo después de que Nínive se arrepintió ante la predicación de


Jonás, ella regresó a la idolatría, violencia y arrogancia (3:1-4). Asiria
estaba en la cúspide de su poder, habiéndose recobrado de la
derrota de Senaquerib (701 a.C.) en Jerusalén (Is 37:36-38). Sus
fronteras se extendían hasta Egipto. Esarhadón recientemente había
trasplantado a personas conquistadas a Samaria y Galilea en 670 a.C.
(2 R 17:24; Esd 4:2), dejando a Siria y Palestina muy débiles. Pero
Dios derribó a Nínive bajo el poder ascendente del rey de Babilonia
Nabopolasar y su hijo, Nabucodonosor (612 a.C.) La caída de Asiria se
llevó a cabo tal como Dios lo había profetizado.
La Destrucción de Nínive. Dos de los profetas tuvieron que ver con
Nínive; Jonás, alrededor del 785 a.C., y Nahum, cerca del 630 a.C., a
un intervalo como de 150 años. El mensaje de Jonás fue de
misericordia; el de Nahum de Juicio. Juntos, ilustran cómo Dios trata a
las naciones; prolongando el día de la gracia, pero por fin castigando
el pecado persistente.
Nahum el Hombre. Poco se sabe de Nahum Era “de Elcos” (1:1). Su
nombre aparece en la palabra “Capernaum,” que significa “pueblo de
Nahum”. Esto puede indicar que fue habitante o quizás fundador, de
Capernaum, famosa más tarde como escenario del ministerio de
Jesús. Su pueblo natal de Elcos probablemente se hallaba en las
cercanías. Se dice que había un Elcos sobre el Tigris, de manera que
Nahum puede haber sido de los israelitas del cautiverio. También
había un Elcos al sur de Jerusalén. Si Capernaum fue su hogar,
entonces Nahum era del mismo vecindario de Jonás y de Jesús.
Fecha de Nahum El libro mismo indica los límites dentro de
los cuales pertenece. Tebas había caído (3:8-10; 663 a.C.). Se predice
como inminente la caída de Nínive que sucedió en el 607 a.C. Así

26
MANUAL DE PROFETAS MENORES

pues, el libro se escribió entre estas dos fechas. Puede que


representa a Nínive como en el cenit de su gloria, y ya que sus
dificultades comenzaron con la invasión escita de 626 a.C., puede ser
bastante acertado colocar esta profecía poco antes de la invasión
escita, digamos alrededor del 630 a.C. Esto haría a Nahum
contemporáneo de Sofonías, quien profetizó la ruina de Nínive en el
lenguaje sorprendente (Sof 2:13-15)

Nahum constituye una secuela al libro de Jonás, quien profetizó más


de un siglo antes. Jonás relata la remisión del juicio prometido por
parte de Dios sobre Nínive, mientras que Nahum muestra la ejecución
del juicio de Dios que más tarde se llevó a cabo. Nínive estaba
orgullosa de su ciudad invulnerable, con sus muros alcanzando algo
más de 30 metros de alto y con una fosa de alrededor de 15 metros
de ancho y 18 de profundidad; pero Nahum estableció el hecho de
que el Dios soberano (1:2-5) traería venganza sobre aquellos que
violaban su ley (1:8, 14; 3:5-7). El mismo Dios tenía un juicio de
retribución en contra de un mal que es también redentor, otorgando
sus misericordias sobre los fieles (1:7, 12, 13, 15; 2:2). La profecía
trajo consuelo a Judá y a todos los que temían a los cuales asirios.
Nahum dijo que Nínive terminaría con una "inundación impetuosa"
(1:8); y sucedió cuando el río Tigris se desbordó para destruir
suficiente los muros y dejar que los babilonios entrarán. Nahum
también predijo que la ciudad estaría escondida (3:11). Después de
su destrucción en el 612 a.C., el lugar no fue redescubierto hasta
1842 d. C.
“Mía es la venganza, yo pagaré,” dice el Señor (Dt 32:35; Ro
12:19; He 10:30). La brutalidad humana es un grave insulto a la
justicia de Dios; tales casos claman que se lleve a efecto la venganza
de Dios. Asiria era una nación poderosa que se enorgullecía de su
violencia al glorificar la crueldad de sus soldados y reyes. Tal actitud
es abominación; Nahúm declaró que Dios juzgaría su capital, Nínive,
una ciudad sangrienta (3:1).
Parece irónico que alguien cuyo nombre significa “consolador” o
“compasivo” debía anunciar un juicio de venganza. El mensaje de la
destrucción del enemigo traería consuelo a Israel. En realidad Nahúm
se regocijaba de que la justicia de Dios estaba siendo vindicada.
Nahúm, el autor del libro que lleva su nombre, era nativo del pueblo
de Elcos (1:1). El profetizó cuando Asiria era el imperio dominante en
el mundo y Nínive la más poderosa ciudad. El rey de asiria, Esarhadón
(681–669 a.C.), ya había conquistado Egipto. Su hijo, Asurbanipal
(669–633 a.C.) fue un rey muy erudito, que estableció grandes
bibliotecas y palacios hermosos. Es impresionante que estando Asiria
en su más alto apogeo, Dios le haya dado a Nahúm el mensaje de que
Nínive sería destruida.
Nínive era una ciudad muy antigua construida por Nimrod, el
gobernante del primer imperio mundial (Gn 10:8–12). Una ciudad
magnífica en el tiempo de Jonás, que se arrepintió y su destrucción
27
MANUAL DE PROFETAS MENORES

fue demorada por cien años. Fue reedificada y fortificada por


Senaquerib (705–681 a.C.), el padre de Esarhadón. Nínive tenía un
formidable sistema defensivo que consistía de muros de unos 20
metros de alto y unos 20 kilómetros de largo que rodeaban la ciudad;
tenía muchas torres y quince portones principales. Esta era la ciudad
cuya caída Nahúm predijo. Una coalición de babilonios, medos y
escitas destruyó a Nínive en forma tal, que cuando Alejandro Magno
pasó por el sitio anterior de la ciudad no advirtió que ahí había estado
Nínive. La profecía de Nahúm se cumplió al pie de la letra en el año
612 a.C.

IMPORTANCIA DE LA BIBLIA
Es notable que tanto Jonás como Nahúm, los únicos libros bíblicos
que terminan con una interrogante, exploran el tema de un
archienemigo de gran magnitud y los posibles destinos de tales
enemigos. Ambos aseveran la soberanía de Dios ante un enemigo de
la talante de Nínive, símbolo de todo lo que se yergue en oposición a
Dios. No inspira a Nahúm, como algunos críticos han pretendido, un
simple celo nacionalista, sino la convicción de que Dios gobierna la
historia de todos los pueblos, y que es un Dios justo, cuya justicia no
pueden desviar ni retardar con su poder los imperios (3.1). La
perspectiva de Nahúm plantea el desafío de caminar sabiendo que la
violencia (física o estructural), la opresión, la explotación y la
promesa de bienestar propias de Nínive tienen el tiempo contado.

CARÁCTER DE DIOS EN NAHUM

1. Dios es bueno: 1:7


2. Dios es celoso: 1:2
3. Dios es poderoso: 1:3
4. Dios provee: 1:4
5. Dios es soberano: 1:2-5
6. Dios se aíra: 1:2, 3,

CRISTO EN NAHUM

 Nahum presenta a los atributos de Dios describiendo también a


la persona de Cristo en su venida futura. Cristo llegó a la tierra
como el Mesías prometido, que atraía a los fieles hacia sí, Nahum
habla de cómo Dios protege a los fieles, revelando: "Jehová es
bueno, fortaleza en el día de la angustia" (1:7). Sin embargo, la
segunda venida de Cristo traerá el juicio, ya que Cristo "guarda
enojo para sus enemigos" (1:2).

Nahúm nos recuerda del carácter de Dios cuya historia se


cuenta en la Biblia: Un Dios de bondad y de salvación así
28
MANUAL DE PROFETAS MENORES

como también de justicia y juicio lada a lado; así es exhibida


finalmente en la misma muerte de Jesucristo sobre la cruz.

PROFETA HABACUC
LECCION 8
DIOS EN LISTA LAS NACIONES

AUTOR DEL LIBRO: Habacuc


FUE ESCRITO: 607 a.C.

29
MANUAL DE PROFETAS MENORES

A QUIÉN VA DIRIGIDO: judíos

TRASFONDO HISTÓRICO: Habacuc profetizó en Judá durante el


reinado de Joaquín. Él escribió acerca de las maldades de Israel y de
su inminente derrota en manos de los caldeos. El también describió la
pecaminosidad de los conquistadores caldeos y profetizó su caída
final. El libro concluye con una oración de fe.
Los Caldeos (Babilonios) ya avanzaban hacia el oeste (1:6), pero aún
no habían llegado hasta Judá (3:16). Habacuc profetizó poco antes de
Nahúm, cuando Babilonia, después de vencer a Nínive. Sus ejércitos
igualan en crueldad a los asirios. Si Nahúm anuncia la caída de
Nínive, Habacuc se alarma por la aparición de esta nueva y tremenda
amenaza. Comprende que el pueblo escogido ha incurrido en pecado,
y presiente que vendar el castigo por mano de los Babilonios.
IDEA PRINCIPAL: Para la época de Habacuc, el juicio a Babilonia, y
las preguntas de Habacuc ante la injusticia.
PARA QUE SE ESCRIBE HABACUC: Mostrar que Dios aún tiene las
riendas del mundo a pesar del aparente triunfo del mal.
PALABRAS CLAVE EN HABACUC: Dios (Santo, Jehová), profecía,
hombre soberbio (se enorgullece), !ay del.., Habacuc.
ÉNFASIS: Indignación profética por la aparente tolerancia de Dios de
la injusticia; confianza profética en la justicia y poder de Dios; la
postura de los justos es fidelidad y confianza en Dios; la seguridad de
que Dios castigará a los malvados.
¿Tienes preguntas difíciles que hacerle a Dios? Habacuc las tuvo y
no guardó silencio. Este es un libro profético sin igual. Habacuc en
ninguna ocasión entregó un mensaje al pueblo de parte de Dios.
Todas sus palabras fueron dirigidas a Dios y todas las respuestas de
Él fueron solamente para Habacuc. Esto produjo un diálogo atractivo
y esclarecedor a medida que el profeta discutió́ directamente con
Dios temas de injusticia y maldad. Si buscas entender la verdad y
tienes una pasión por la justicia social, ¡el enfoque honesto de
Habacuc es para ti!
Ya que Habacuc habla tres veces, se puede dividir en tres
secciones: las primeras dos registran las preguntas contundentes de
Habacuc y la ultima es una oración inspiradora de alabanza. En su
primera pregunta, el profeta desafía a Dios por no haber castigado la
maldad de su propio pueblo. Él básicamente dice: ¿Dónde estás
Dios cuando la injusticia está en desenfreno? ¿Porqué no
haces algo al respecto? Dios responde a su clamor diciendo: ¡Yo
haré algo al respecto!. Él promete traer a los conquistadores
babilonios contra Jerusalén para ejecutar justicia sobre su pueblo
pecador. Esto nos lleva a la segunda pregunta puesto que la
primera respuesta de Dios solo parece empeorar la situación.

30
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Habacuc clama con una queja de angustia porque los babilonios son
aun más malvados que los hacedores de maldad a los cuales vinieron
a destruir. Dios le responde asegurando que a su debido tiempo los
babilonios también serán castigados por su maldad.
Mientras Habacuc escucha las respuestas de Dios, se da cuenta
que Él realmente está involucrado en los asuntos de la humanidad y
siempre actuará con sabiduría y equidad. Esto cambia toda su
perspectiva de vida. Habacuc comienza este libro abatido debido a la
realidad que lo rodeaba, pero termina con la certeza de que la justicia
finalmente prevalecerá́. Esta nueva esperanza lo lleva a adorar a
Dios. Pero este no es un cliché́ religioso para esconder sus
preocupaciones anteriores. Presta mucha atención, el canto de
alabanza final revela la transformación en su entendimiento. Las
circunstancias difíciles ya no son las que determinan su perspectiva
de Dios; ahora es el carácter confiable de Dios el que determina la
manera en que él ve las circunstancias: Aunque las higueras no
florezcan y no haya uvas en las vides, aunque se pierda la
cosecha de oliva y los campos queden vacíos y no den fruto,
aunque los rebaños mueran en los campos y los establos
estén vacíos, ¡aun así́ me alegraré en el Señor! ¡Me gozaré en
el Dios de mi salvación! (Hab 3:17-18).
A medida que leamos este corto y poderoso libro, veremos el
carácter de Dios más allá́ de las circunstancias de la vida. A medida
que conoces más íntimamente al Dios que establecerá́ su perfecta
justicia sobre la tierra, encontraremos razones para confiar en Él sin
importar la situación.

TEMAS:
1. La justicia. Habacuc afirma que Dios es santo y justo (1:12-13;
3:3), y nunca es indiferente ante el pecado y la injusticia. Al final
castigará al malvado (1:5-11: 2:2-20) y, de hecho, ha fijado un
“tiempo señalado” (2:3) en la historia para revelar su justicia y el
juicio sobre el mal. Habacuc les advierte a los fieles de cada
generación que la situación actual nunca debe interpretarse como
el estado verdadero y final de las cosas. Los justos deben esperar
la vindicación, la cual ciertamente llegará.
2. La fe. La fe es necesaria para soportar la injusticia (2:4). Aún
cuando la vida parece confusa, el pueblo de Dios debe esperar
pacientemente por su liberación, confiado en que él eventualmente
hará todas las cosas juntamente (2:3). “El justo vivirá por su fe”
(2:4), no por lo que aparece como verdadero según la apariencia
de las cosas (1:4; véase Heb 11:1). Así como Abraham esperó
pacientemente a que Dios cumpliera su promesa (Heb 6:13-15) y
así como Habacuc y el remanente debían esperar a que el Señor
respondiera en justicia (2:3; 3:16), así también los creyentes de
todas las épocas deben esperar en la fe para que Dios lleve a cabo
sus propósitos (Ro 1:17; 5:1-2).

31
MANUAL DE PROFETAS MENORES

VERSICULO CLAVE: 2:4


“He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el
justo por su fe vivirá”

Como con muchos de los profetas menores, nada se conoce del


profeta excepto por lo que puede ser inferido del libro. En el caso de
Habacuc, la información interna casi no existe, lo que hace que las
conclusiones de su identidad y vida sean conjeturas. Su simple
introducción como "el profeta Habacuc" puede implicar que él no
necesitaba presentación debido a que era un profeta conocido de su
día. Es cierto que él fue un contemporáneo de Jeremías, Ezequiel,
Daniel y Sofonías.
La mención de los caldeos (1:6) sugiere una fecha a finales del
siglo siete a.C., poco antes de que Nabucodonosor comenzará su
marcha militar a través de Nínive (612 a.C.), Harán (609 a.C.) y
Carquemis (605 a.C.), camino a Jerusalén (605 a.C.). El amargo
lamento de Habacuc (1:2-4) puede reflejar un período de tiempo poco
después de la muerte de Josías (609 a.C.), días en los que las
reformas del rey piadoso (2 R 23) fueron rápidamente cambiadas por
su sucesor, Joacim (Jer 22:13-19)
Habacuc profetizó durante los días finales del Imperio Asirio y el
principio del dominio de Babilonia a escala mundial bajo Nabopolasar
y su hijo Nabucodonosor. Cuando Nabucodonosor ascendió al poder
en el 626 a.C., inmediatamente comenzó a expandir su influencia al N
y al O. Bajo el liderazgo de su hijo, el ejército babilónico venció a
Nínive en el 612 a.C., forzando a la nobleza asiria a refugiarse primero
en Harán y después en Carquemis. Nabucodonosor los persiguió,
venciendo a Harán en el 609 a.C., y a Carquemis en el 605 a.C.
El rey egipcio Necao, viajando por Judá en el 609 a.C. para ayudar
al rey asirio que huía, fue confrontado por el rey Josías en Meguido (2
Cr 35:20-24). Josías murió en la batalla que se llevó a cabo, dejando
su trono a una sucesión de tres hijos y un nieto. Antes, como
resultado de descubrir el Libro de la ley en el templo (622 a.C.), Josías
había instituido reformas espirituales significativas en Judá (2 R 22;
23), aboliendo muchas de las prácticas idólatras de su padre Amón
(2 R 21:20-22) y abuelo Manasés (2 R 21:11-13). No obstante,
cuando murió, la nación rápidamente regresó a sus malos caminos
(Jer 22:13-19), causando que Habacuc cuestionara el silencio de
Dios y aparente falta de acción para castigar (1:2-4) y así purificar a
su pueblo de pacto.

Esta profecía pertenece al periodo entre 625 y 606 a.C.,


probablemente alrededor del 607 a.C. a comienzos del reinado de
Joacim. Los caldeos (babilónicos) ya avanzaban hacia el oeste (1:6)

32
MANUAL DE PROFETAS MENORES

pero aún no habían llegado hasta Judá (3:16). La cronología del


periodo fue:

 639-608 a.C. Josías. Una gran reforma. Sofonías.


 626 a.C. La invasión escita debilita gravemente a Asiria.
 625 a.C. Babilonia se declara independiente de Asiria.
 608 a.C. Joacaz reinó tres meses, y es llevado a Egipto.
 608-597 a.C. Joacim; reinad muy malo. ¿Habacuc?
 607 a.C. (ó 612) Los babilonios destruyen Nínive.
 606 a.C. Los babilónicos invaden s Judá, y llevan cautivos.
 605 a.C. Los babilónicos derrotan a Egipto en Carquemis.
 597 a.C. Joaquín reina tres meses, y es llevado a Babilonia.
 597-586 a.C. Sedecías, rey débil y malvado. Llevado a
Babilonia.
 586 a.C. Jerusalén es incendiada, y el país arrasado.


Las preguntas del profeta representan unas de las más
fundamentales en toda la vida, con las respuestas que proveen
piedras cruciales de fundamento sobres las cuales edificar un
entendimiento apropiado de la persona de Dios y sus caminos
soberanos en la historia. La esencia de su mensaje yace en el
llamado de confiar en Dios (2:4): "el justo por su fe vivirá". Las
referencias del NT dan importancia poco común teológicamente
a Habacuc. El escritor de Hebreos cita Habacuc 2:4 para aclarar
la necesidad del creyente de permanecer fuerte y fiel en medio
de la aflicción y las pruebas (He. 10:38). El apóstol Pablo, por
otro lado, emplea el versículo dos veces (Ro. 1:17; Gá. 3:11)
para acentuar la doctrina de justificación por la fe. No hay
conflicto de interpretación alguno, ya que el énfasis tanto en
Habacuc como en las referencias del NT va más allá del acto de
la fe para incluir la continuidad de la fe. La fe no es un acto
único, sino una manera de vivir. El verdadero creyente,
declarado justo por Dios, habitualmente perseverará en la fe a lo
largo de toda su vida (Col. 1:22, 23; He. 3:12-14). Él confiará en
el Dios soberano que solo hace lo que es justo.

Los versículos de apertura revelan una situación histórica
semejante a los días de Amós y Miqueas. Esencialmente, la
justicia había desaparecido de la tierra; la violencia y la
impiedad se encontraban por todos lados, existiendo sin freno.
En medio de estos días oscuros, el profeta clamó por
intervención divina (1:2-4). La respuesta de Dios de que Él
estaba enviando a los caldeos para juzgar a Judá (1:5-11), crea
un dilema teológico aún más grande para Habacuc. ¿Por qué
Dios no purificó a su pueblo y restauró su justicia? ¿Cómo podía
Dios usar a los caldeos para juzgar a un pueblo más justo que

33
MANUAL DE PROFETAS MENORES

ellos (1:12-2:1)? La respuesta de Dios de que Él también juzgaría


a los caldeos (2:2-20), no satisfizo en su totalidad el dilema
teológico del profeta; de hecho, únicamente lo intensificó. En la
mente de Habacuc el asunto que clamaba por resolución ya no
era la respuesta justa por parte de Dios hacia el mal (o falta de
bien), sino la defensa de la persona y pacto de Dios con su
pueblo (1:13). Al igual que Job, el profeta discutió con Dios y a
través de esa experiencia alcanzó un entendimiento más
profundo de la persona soberana de Dios y una fe más firme en
Él (Job 42:5, 6; Is 55:8, 9 ). Finalmente, Habacuc se dio cuenta de
que Dios no debía ser adorado simplemente por las bendiciones
temporales que Él otorgó, sino por lo que Él es (3:17-19)
El pueblo de Dios confronta preguntas difíciles. ¿Por qué las cosas son
como son? ¿Dónde se encuentra Dios cuando el mundo lo ignora a El
y a sus principios? Cuando Dios actúa, ¿por qué hace Él lo que hace?
Habacuc lucha con estas y otras preguntas en su penetrante profecía.
Habacuc, cuyo nombre significa “abrazar,” era un ciudadano
prominente y muy respetado en Jerusalén. El profetizó después de la
caída de Nínive en el año 612 a.C., antes de la primera invasión de
Judá por Babilonia en agosto del 605 a.C. Este era un tiempo de dolor
nacional para Judá. El rey Josías había muerto trágicamente en
Meguido y su hijo Joacaz fue nombrado rey; pero fue quitado del trono
por Faraón Necao después de sólo tres meses de reinar y Joacim, el
hijo mayor de Josías, reinó en su lugar. Este fue un tiempo de tiranía y
contiendas en que la gente justa fue severamente oprimida; además,
la gente pecaba abiertamente y la idolatría se practicaba
extensamente.
Habacuc consideró las circunstancias de su nación y quedó perplejo;
parecía que los hechos presentaban problemas sin solución, y él
buscó esclarecimiento. Pero a diferencia de otros, él no abandonó su
fe ni se sumió en la amargura sino que buscó a Dios para obtener
respuestas. El observó intensamente los pecados de Judá y deseaba
saber por qué Dios no hacía nada al respecto. Pero Dios le dice a
Habacuc que sí está haciendo algo; El está levantando a los
babilonios como instrumento de castigo contra Judá. Para Habacuc, el
remedio es peor que el problema. ¿Cómo es posible que Dios use una
nación vil y malvada para juzgar a su propio pueblo? Aunque a
Habacuc no se le da la respuesta a este dilema, él se somete a la
voluntad de Dios y aguarda instrucciones adicionales (2:1).
Habacuc deseaba vivir por vista, pero Dios le da una revelación más
alta en un extraordinario mensaje: mas el justo por su fe vivirá (2:4).
La instrucción de Dios continúa, explicándole El cómo usará las
circunstancias internacionales para tratar la condición pecaminosa de
Judá en una serie de cinco ayes que afectarán a Babilonia, y también
a Judá. Dios pronuncia ayes contra los que a la fuerza toman lo que
no es suyo (2:6–8), contra los que buscan la seguridad sólo en
defensas físicas (2:9–11) y los que practican la tiranía y la opresión

34
MANUAL DE PROFETAS MENORES

(2:12–13). Junto con esta desgracia, viene la consoladora promesa de


que cuando Cristo regrese Pues la tierra se llenará del conocimiento
de la gloria del Señor como las aguas cubren el mar. (2:14). Luego
continúa un ay contra los oportunistas (2:15–17) y los idólatras (2:18–
19). Pero junto con esta desgracia hay un glorioso contraste entre los
ídolos y Dios: el Señor está en su santo templo, calle delante de El
toda la tierra (2:20). El capítulo final de Habacuc registra el triunfo de
la fe. Por medio de su perseverancia y paciencia, Habacuc obtuvo la
victoria (1 Jn 5:4).
Los creyentes deben acudir a este libro maravilloso para encontrar
dirección y consuelo cuando sea difícil ver cómo los propósitos de
Dios están llevándose a cabo en la vida. El principio de vivir por fe
(2:4b) es el fundamento de la vida cristiana (Ro 1:17; He 10:38).
El Apóstol Pablo cita Habacuc 2:4 en dos diferentes ocasiones
(Romanos 1:7; Gálatas 3:11) para reiterar la doctrina de la
justificación por la fe. La fe que es el don de Dios, y disponible a
través de Jesucristo, es al mismo tiempo una fe que salva (Efesios
2:8-9) y una fe que sostiene durante toda la vida. Obtenemos la vida
eterna por medio de la fe y vivimos la vida cristiana por la misma fe.
A diferencia del “orgullo” en el principio del verso, su alma no es
recta dentro de él, y sus deseos no son correctos. Pero nosotros, que
somos hechos justicia por la fe en Cristo, somos totalmente
justificados, porque Él ha intercambiado Su perfecta justicia por
nuestro pecado (2 Corintios 5:21), y nos ha permitido vivir por fe.

IMPORTANCIA DE LA BIBLIA
Se ha dicho (y con razón) que el mensaje de Habacuc se encuentra
en la respuesta de Dios. Quizás sería más correcto decir que el
mensaje de Habacuc se encuentra en el diálogo a veces agónico de
un hombre con la divinidad. Es decir, el mensaje surge del camino
que recorre el profeta hasta llegar a la paz de la fe (3.17–19).
Habacuc sienta un precedente para la discusión sobre lo incongruente
de un Dios justo y soberano que, sin embargo, permite la injusticia
que se observa en la historia humana. Es difícil para quienes intentan
ser fieles al Dios del éxodo entender cómo se logra la justicia con la
participación de los injustos. Habacuc afirma que a la larga esta
injusticia no está desprovista de graves consecuencias. La canción de
los cinco ayes deja en claro que quienes amontonan riquezas que no
les pertenecen, que lo hacen de manera injusta y hasta derramando
sangre inocente, que lucran usando mano de obra barata sin
considerar la calidad de vida de los trabajadores, que destruyen el
medio (tierra, flora y fauna) en su afán por obtener riquezas, tarde o
temprano serán víctimas de su apetito desmesurado.
En esencia, Habacuc se enfrenta al problema de cómo actúa Dios
en la historia humana. No propone respuestas claras, pero sí una
actitud amplia, paciente, dispuesta a esperar activamente a que se
establezca el reinado de Dios. Entre los manuscritos descubiertos

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MANUAL DE PROFETAS MENORES

hace varias décadas en las cuevas del mar Muerto se halla uno de
Habacuc (con un comentario interpretándolo a la manera de la secta
judía de → QUMRÁN). Aunque no aporta ningún dato de importancia a
nuestro conocimiento del texto, ilustra cómo los fieles de otro tiempo
actualizaron el mensaje de Habacuc en su contexto.

CARÁCTER DE DIOS EN HABACUC


1. Dios es glorioso: 2:14
2. Dios se aíra: 3:2

CRISTO EN HABACUC
 Aunque Habacuc no menciona nunca el nombre de Cristo, se
regocija en el ministerio salvador de Jesús como "Dios de mi
salvación" (3:18). Habacuc también prefigura la venidera salvación
de Cristo: "Saliste para socorrer a tu pueblo, para socorrer a tu
ungido" (3:13). El Antiguo Testamento y también el Nuevo señalan
con claridad a Cristo como el Ungido (Sal 28:8; Dn 9:25, 26; Hch
4:17; 10:38; Heb 1:9)

Habacuc promueve la historia bíblica en gran manera, el Dios


Creador y Redentor hará algo acerca de la iniquidad humana,
mientras que su pueblo vive en esperanza y con fiel confianza
en él.

PROFETA SOFONIAS
LECCION 9
DIOS COBIJA A SU PUEBLO

AUTOR DEL LIBRO: Sofonías


FUE ESCRITO: 640 a 610 a.C.
A QUIÉN VA DIRIGIDO: Judá / Naciones
DÓNDE FUE ESCRITO: Judá
TRASFONDO HISTÓRICO: Sofonías vivió en el tiempo de Jeremías,
Habacuc y Nahúm. Así como esos profetas, él habla en contra de los
pecados del pueblo. Él profetiza el juicio sobre Judá y las naciones
vecinas así como también las bendiciones sobre la Jerusalén
restaurada. Sofonías profetizó en los días de Josías (1:1). Era
tataranieto de Ezequías (1:1), y por lo tanto de sangre real y pariente
de Josías. Este, en 639-608 a.C. y después del reinado largo y malo de
Manasés, hizo grandes reformas (2 Crónicas 34) en las cuales
Sofonías tuvo parte prominente. Así pues, esta profecía se dio muy
pocos años antes de sellarse la suerte de Judá.

36
MANUAL DE PROFETAS MENORES

IDEA PRINCIPAL: Anunciar Juicios proféticos inminentes, para los


días de Sofonías, y para el futuro, el día del Señor, junto con la
misericordia de Dios, cuando salieron de Babilonia.
PARA QUE SE ESCRIBE SOFONIAS: Estremecer al pueblo de Judá a
fin de que abandone su indiferencia e instarlo a volver a Dios.
PALABRAS CLAVE: El día de Jehová (el día, en aquel día), remanente
(restos)
ÉNFASIS: El futuro día de Jehová; juicio contra Judá por sus pecados;
Jehová como Dios de todas las naciones; juicios contra las naciones;
salvación final de un remanente de Judá.

Cuando la justicia se distorsiona, la línea que separa el bien y el


mal se difumina, y las autoridades se corrompen, es fácil
desanimarse. Cuando caen los líderes religiosos, el desánimo puede
volverse cinismo. Sofonías nos garantiza que aunque aquellos que
supuestamente debieran ser ejemplos de bien nos decepcionen y
hagan lo equivocado, Dios sigue siendo digno de confianza. Él dice:
«Sus profetas son mentirosos y arrogantes, en busca de su propia
ganancia. Sus sacerdotes profanan el templo al desobedecer las
instrucciones de Dios. Pero el Señor todavía está en la ciudad, y él no
hace nada malo.» (Zep 3:4-5).
Sofonías es muy franco al describir una escena de miseria y
desolación, él utiliza poesía y un lenguaje cargado de emociones para
ilustrar tanto el juicio como la salvación de Dios, su corrección y
compasión. Esta palabra tan oportuna nos da órdenes a seguir en
momentos oscuros: hemos de alumbrar fuertemente para llevar la luz
del Señor hacia la oscuridad, para traer una palabra de esperanza a
aquellos que vuelven al Señor por perdón y sanidad. Podemos estar
seguros que Dios está obrando para que todo resulte para bien al
final. Por lo tanto, Sofonías termina con una nota de triunfo y
esperanza, a medida que el carácter compasivo y justo de Dios es
revelado.
TÍTULO: Como con cada uno de los doce profetas menores, la
profecía lleva el nombre de su autor, el cual generalmente se piensa
que quiere decir "Jehová esconde" (2:3).

TEMAS:
1. Juicio. El tema central de Sofonías fue la llegada inminente del
“día del Señor” (1:7, 14). Ese día será de juicio universal (1:2-3).
así como del juicio específico contra Judá (1:4-6) y contra otras
naciones (2:4-15). El libro enfatiza que el sincretismo religioso, el
cual es una mezcla de la adoración a Dios con la idolatría (1:4-6),
trae destrucción (1:9-13), pero buscar a Dios y solamente a él, con
humildad, resulta en salvación (2:1-3).

37
MANUAL DE PROFETAS MENORES

2. La restauración. Sofonías le aseguró a su audiencia que


después del juicio vendría la restauración. Dios purificará a los
suyos (3:9), traería regocijo a Jerusalén (3:14-17) y restauraría
tanto a su pueblo como la gloria de Jerusalén (3:18-20).

VERSICULO CLAVE: 2:3


“Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por
obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis
guardados del día del enojo de Jehová”

Poco se conoce del autor, Sofonías. Tres otros individuos del AT


comparten su nombre. Él rastrea su genealogía cuatro generaciones
atrás al rey Ezequías (715-686 a.C.), permaneciendo sólo entre los
profetas que descendieron de sangre real (1:1). La genealogía real le
habría dado a él la información del rey de Judá; Josías, cuyo reino fue
el período de tiempo durante el cual predicó Sofonías.
El profeta mismo fecha su mensaje durante el reinado de Josías
(640-609 a.C.). Las condiciones morales y espirituales detalladas en el
libro (1:4-6; 3:1-7) parecen colocar la profecía previa a las reformas
de Josías, cuando Judá estaba aún debilitándose en idolatría e
impiedad. Fue en el 628 a.C. que Josías derribó todos los altares de
Baal, quemó los huesos de los falsos profetas y rompió los ídolos
esculpidos (2 Cr 34:3-7); y en el 622 a.C. el Libro de la ley se encontró
(2 Cr 34:8-35:19). Como consecuencia, es muy probable que Sofonías
profetizó del 635-625 a.C. y fue un contemporáneo de Jeremías.

Políticamente, la transferencia inminente del poder mundial asirio


a los babilonios debilitó el dominio de Nínive sobre Judá, trayendo un
elemento de independencia a Judá por primera vez en cincuenta
años. El deseo del rey Josías por retener esta nueva libertad de los
impuestos y del control extranjero sin duda alguna lo llevó a interferir
más tarde con el intento de Egipto por ayudar al rey de Nínive que
huía en el 609 a.C. (2 Cr 35:20-27).
Espiritualmente, los reinados del hijo de Ezequías, Manasés (695-
642 a.C), extendiéndose por más de cuatro décadas; y su nieto Amón
(642-640 a.C.), durante solo dos años, fueron marcados por impiedad
y apostasía (2 Cr 21; 2 Cr 33). Los primeros años de reinado de Josías
también fueron caracterizados por la maldad de sus padres (2 Cr
23:4). No obstante, en el 622 a.C., mientras estaban reparando la
casa del Señor, Hilcías el sumo sacerdote encontró el Libro de la ley
(2 Cr 22:8). Al leerlo, Josías inició reformas (2 R 23). Fue durante los
primeros años del reinado de Josías, previo al gran avivamiento, que
este profeta de la undécima hora, Sofonías, profetizó y sin duda
alguna tuvo una influencia sobre las enormes reformas que Josías
trajo a la nación. Pero los reyes malos antes de Josías (cincuenta y
cinco años) habían tenido tal efecto en Judá que nunca se recuperó.

38
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Las reformas de Josías fueron llevadas a cabo demasiado tarde y no


pasaron más allá de su vida.


 El libro presenta una denuncia clara del pecado y una
advertencia de juicio inminente sobre Judá. Algunos se han
referido a la frase "devolveré yo a los pueblos pureza de labios"
(3:9) a la restauración de un idioma universal, semejante a los
días previos a la confusión de idiomas en la Torre de Babel (Gn.
11:1-9). Señalan que la palabra "labios" también es usada en
Génesis 11:7. No obstante, es mejor entender el pasaje como
apuntando a una purificación de corazón y vida. Esto es
confirmado por el contexto (3:13) y corroborado por el hecho de
que la palabra "labios" es traducida con mayor frecuencia
"labio". Cuando se combina con "pureza", la referencia a
conversación habla de una limpieza interna de pecado (Is. 6:5)
manifestaba en conversación (Mt 12:34), que incluye quitar los
nombres de dioses falsos de sus labios (Os. 2:17). No implica un
idioma mundial.

El mensaje de Sofonías del día del Señor le advirtió a Judá que


los días finales estaban cerca, a través del juicio divino por
manos de Nabucodonosor, 605-586 a.C. (1:4-13). Sin embargo,
también ve más allá de esto al cumplimiento lejano en los juicios
de la septuagésima semana de Daniel (1:18; 3:8). La expresión
"Día del Señor) es descrita como un día que está cerca (1:7) y
como un día de ira, problema, turbación, destrucción, desolación,
tiniebla, lobreguez, nubes, oscuridad intensa, trompeta y alarma
(1:15, 16, 18). Sin embargo, aun dentro de estos oráculos de ira
divina, el profeta exhortó al pueblo a buscar al Señor, ofreciendo
un refugio en medio de juicio (2:3) y proclamando la promesa de
salvación final para su remanente fiel (2:7; 3:9-20).
Cuando haya manifestaciones externas de avivamiento, se debe
mirar más profundo para discernir los propósitos de Dios. Al
observarse más internamente se puede calcular la seriedad del
pecado; es necesario que el mensaje del juicio de Dios se escuche.
Sofonías predica tal mensaje al pueblo de Judá; él es el profeta
del Día del Señor.
Sofonías nació durante el tiempo de Manasés, rey de Judá. Era
bisnieto del rey Ezequías; por tanto, miembro de la casa real de Judá
(1:1). Su nombre significa “el Señor esconde,” lo que sugiere que sus
padres preocupados por su seguridad, le pusieron ese nombre como
un ruego por su protección.
El reinado de Josías fue un tiempo de esplendor para el país; él fue
hecho rey cuando tenía ocho años de edad. Nueve años después
comenzó la primera fase de sus reformas espirituales. En el año 626

39
MANUAL DE PROFETAS MENORES

a.C. Judá fue atacado por los sanguinarios y crueles escitas, quienes
llenaron de pánico el país. Cuando se encontró el libro de la ley, Josías
instituyó la segunda fase de sus reformas. Sofonías ministró durante
estos notables tiempos (1:1). La razón inmediata para su profecía fue
la invasión escita.
Esta fue una época de cambios religiosos porque Josías había purgado
al país de lo que quedaba del culto a Baal y comenzó a restablecer la
adoración al Señor, erradicando prácticas y atuendos paganos.
Aunque había paz y prosperidad, también había decaimiento y
disolución a pesar de las reformas externas. El pueblo no deseaba
aprender, los tribunales no eran más clementes, ni los profetas más
fieles, ni los sacerdotes menos profanos; al contrario, la nación estaba
diametralmente opuesta a Dios en cuanto a lo que Él requería.
Siendo un aristócrata, Sofonías no era un portavoz de los pobres. El
ha sido llamado cruel por predicar candentes mensajes de juicio y
reproche, pero ofreciendo pocas esperanzas para corregir la situación
inmediata. Sofonías presenta la severidad de Dios, inculcando temor
y aun terror; sin embargo, ocasionalmente él deja ver vislumbres de
la ternura de Dios, inspirando esperanza en los que responden a Él.
Sofonías advierte a sus oyentes de la invasión que vendría sobre Judá
y describe los pecados que están precipitándola (1:1–13). Esta
invasión prefigura el futuro Día del Señor, que él describe con vívidos
detalles (1:14–18). Sofonías hace un llamado al arrepentimiento y da
la esperanza de que Quizás seréis protegidos el día de la ira del
Señor (2:3). Luego predice el juicio sobre las naciones gentiles
alrededor de Judá (2:4–15). El explora bajo la superficie de las
reformas de Judá y describe la condición de los habitantes. Debido al
deplorable estado moral de Israel, el cautiverio es inevitable (3:1–7).
Sofonías describe un juicio futuro de los gentiles (3:8), al que le
seguirá un tiempo de bendición para ellos (3:9–10) como también
para Israel, cuando Cristo regrese (3:11–20).
Sofonías ofrece esperanza a todo el que busque al Señor (2:3). El
cristiano no debe permitir que ninguna cosa tenga precedencia en él;
Dios debe ser la principal prioridad de su vida.

Gran parte de las bendiciones finales sobre Sión pronunciadas en


los versos 14-20, aún están por cumplirse, lo que nos lleva a concluir
que estas son profecías mesiánicas que aguardan la Segunda Venida
de Cristo para que se lleven a cabo. El Señor ha quitado nuestro
castigo sólo a través de Cristo, quien vino a morir por los pecados de
Su pueblo (Sofonías 3:15; Juan 3:16). Pero Israel aún no ha reconocido
a su verdadero Salvador. Esto aún está por suceder (Romanos 11:25-
27).
La promesa de paz y seguridad para Israel, un tiempo cuando su Rey
esté en medio de ellos, será cumplida cuando Cristo regrese a juzgar
y redimir al mundo para Él mismo. Así como Él ascendió a los cielos

40
MANUAL DE PROFETAS MENORES

después de Su resurrección, así también Él regresará y establecerá


una nueva Jerusalén sobre la tierra (Apocalipsis 21). En ese tiempo,
todas las promesas de Dios para Israel serán cumplidas.

IMPORTANCIA DE LA BIBLIA
El castigo divino que describe Sofonías surge de la santidad de
Dios. Como Dios demanda santidad y justicia de su pueblo, castiga a
los que permanecen en el pecado y la rebeldía (1.17). Pero el Señor
también es misericordioso y fiel a su promesa. Para el remanente fiel
habría protección y consuelo cuando llegaran los días negros que se
aproximaban (2.1–3). Y a los justo ratifica las promesas del pacto que
hizo con Abraham cientos de años atrás. Gente de todas las naciones
se reunirán para adorar al Señor (2.11; 3.9). Su propio pueblo se
renovará en su fidelidad (3.11–13), y el Rey de reyes reinará en
medio de ellos.

CARÁCTER DE DIOS EN SOFONIAS

1. Dios juzga: 1:2, 3; 3:2; 3:6, 7


2. Dios es justo: 3:5
3. Dios es amoroso: 3:17
4. Dios se aíra: 1:14-18

CRISTO EN SOFONIAS

 Aunque Sofonías pinta explícitamente el juicio de Dios, Cristo


está presente como el "poderoso" que traerá la salvación a la tierra
(3:17). Cristo mismo aludió a Sofonías (1:3, ver Mt 13:41 y 1:15,
ver Mt 24:29) relacionando aún más las profecías de Sofonías con
la segunda venida de Cristo.

El pequeño libro de Sofonías habla en maneras poderosas del


juicio de Dios sobre el pecado así como de su misericordioso
acto de salvación de los humildes y los merecedores,
anticipando el evangelio como es expresado en el Nuevo
Testamento

41
MANUAL DE PROFETAS MENORES

PROFETA HAGEO
LECCION 10
DIOS RESTAURA EL CULTO

AUTOR DEL LIBRO: Hageo


FECHA QUE FUE ESCRITO: 536 a 520 a.C.
DESTINATARIO: Cautivos que regresaron a Jerusalén
DÓNDE FUE ESCRITO: Jerusalén
TRASFONDO HISTÓRICO: Este libro contiene cuatro profecías,
todas ellas relacionadas con la reedificación del templo bajo
Zorobabel. Dios levanta a Hageo y a Zacarías para animar al pueblo a
reedificar la casa de Dios. A fin de tener un cuadro de las condiciones
de ese periodo, vea los primeros capítulos de Esdras.
En el primer discurso Hageo exhorta al pueblo a proseguir con la
reconstrucción del templo; en el segundo, consuela a los que habían
visto la gloria y la magnificencia del templo de Salomón; en el
tercero; anuncia la futura bendición de Dios y la gloria del templo; y
en el cuarto se dirige a Zorobabel, hijo de David, y le menciona la
promesa del futuro reino mesiánico.
IDEA PRINCIPAL: Hageo fue el uno los primeros profetas del post
cautiverio. Los otros dos fueron Zacarías y Malaquías. Este libro es
simple y directo.
RAZÓN PRINCIPAL DEL LIBRO: Hacer un llamado al pueblo a
finalizar la reconstrucción del templo.
PALABRAS CLAVES: Día del mes, vino palabra de Jehová, casa
(templo), pueblo (y pronombres), meditad, temblar.

42
MANUAL DE PROFETAS MENORES

ÉNFASIS: La necesidad del pueblo de Dios de reconstruir el templo


como el lugar de la presencia de Dios y de su adoración; las
dificultades actuales surgen del fracaso en este asunto; un futuro
glorioso espera al pueblo de Dios y a Zorobabel (y así a la línea real
de David).
¡Vamos, abre los ojos y avanza! Este libro es un golpe de agua fría
en la cara, sacudiendo las tristezas con un llamado revitalizante a la
acción. Aunque el pueblo de Israel había visto la bendición de Dios
sobre ellos al regresar del exilio en Babilonia, los israelitas se
desanimaron cuando vieron la cantidad de trabajo necesario para
reconstruir Jerusalén después de décadas de desolación. Parecía una
tarea demasiado grande, pero las personas del pueblo fueron muy
animados por la predicación de los profetas Hageo y Zacarías
(Esd 6:14), quienes ministraron para incentivar a los israelitas a
completar la obra de reconstrucción del templo. Su mensaje sacudió́ a
su audiencia fuera de la complacencia y los encarriló de nuevo,
provocándolos a abrazar nuevamente las prioridades de Dios con un
compromiso de todo corazón.
¿Por qué́ le salieron mal las cosas a los israelitas? Porque
estaban enfocados en construir sus propias casas en lugar de
construir la casa de Dios (Hag 1:9). Por eso, Hageo los urgió́ a
considerar el desafío del Señor: ¡Miren lo que les está pasando!
(Hag 1:5). Hacer esto ahora es tan importante como lo fue en aquel
entonces. Toma tiempo para evaluar tus prioridades y reflexiona en
los cambios que deberías hacer en las metas de tu vida.
¿Estas alineando tus prioridades con las de Dios?
¿Es el reino de Dios la prioridad principal en tu vida o hay
metas egoístas que están desplazando el destino de Dios para
tu vida?
¿Qué te está diciendo DIOS a través de este libro?
TÍTULO: La profecía lleva el nombre de su autor. Debido a que su
nombre quiere decir "el festivo", se cree que Hageo nació en un día
festivo. Hageo es el segundo libro más corto en el AT (Abdías es más
corto) y es citado por el NT una vez (He 12:26).

1.- Las prioridades. El pueblo se había negado a reconstruir el templo


de Dios mientras se enfocaba en sus esfuerzos por construir casas
hermosas para ellos mismos (1:2-4:9). Hageo les informó que el
templo y la obra de Dios debían ser su principal prioridad. Debían
“reflexionar sobre su proceder” (1:5, 7; 2:15. 18), porque agradar a
Dios y honrarlo debían ser sus metas principales (1:8).
La obediencia. Hay consecuencias por desobedecer a Dios (1:6, 11;
2:16-17). Pero cuando el pueblo de Dios sigue al Señor (1:12),
bondadosamente, él les da el entusiasmo (1:14), la fuerza (2:4-5) y
los recursos (2:8) para hacer su voluntad. Dios le prometió a la

43
MANUAL DE PROFETAS MENORES

comunidad postexílica que, como recompensa por su obediencia, los


bendeciría con su presencia (2:9), paz (2:9) y prosperidad (2:19).

Salvación
Hageo 2:6,7
"Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré
temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; 7y haré temblar a
todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y
llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos."

Juicio
Hageo 2:21, 22
"
Habla a Zorobabel gobernador de Judá, diciendo: Yo haré temblar
los cielos y la tierra; 22y trastornaré el trono de los reinos, y destruiré
la fuerza de los reinos de las naciones; trastornaré los carros y los que
en ellos suben, y vendrán abajo los caballos y sus jinetes, cada cual
por la espada de su hermano.

VERSICULO CLAVE: 1:8


Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella
mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová”

Poco se sabe de Hageo fuera de su corta profecía. Él es


mencionado brevemente en Esdras 5:1 y 6:14, en ambas ocasiones
en conjunción con el profeta Zacarías. Las listas de refugiados en
Esdras no mencionan nada de Hageo, no hay indicaciones de su
parentela o linaje tribal. Tampoco la historia proporciona registro
alguno de su ocupación. Él es la única persona en el AT con este
nombre, aunque nombres similares aparecen (Gn 46:16; Nm 26:15; 2
S 3:4; 1 Cr 6:30). Además, Hageo 2:3 puede sugerir que él también
había visto la gloria del templo de Salomón antes que fuera destruido,
haciéndolo por lo menos de setenta años de edad cuando escribió la
profecía.

En el 538 a.C., como resultado de la proclamación de Ciro el Persa


(Esd 1:1-4), se le permitió a Israel regresar de Babilonia a su tierra
bajo el liderazgo civil de Zorobabel y la guía espiritual de Josué el
sumo sacerdote (Esd 3:2) Alrededor de 50.000 judíos regresaron. En
el 536 a.C. comenzaron a reconstruir el templo (Esd 3:1-4:5) pero la
oposición de los vecinos y la indiferencia de los judíos causó que la
obra fuera abandonada (Esd 4:1-24). Dieciséis años más tarde, Hageo
y Zacarías fueron comisionados por el Señor para alentar al pueblo a:

A) No solo reconstruir el templo, sino también a


44
MANUAL DE PROFETAS MENORES

B) Reordenar sus prioridades (Esd 5:1-6:22).


Como resultado de esto, el templo fue terminado cuatro años más
tarde (516 a.C.; Esd 6:15)

El tema es la reedificación del templo, había estado en ruinas desde


su destrucción por Nabucodonosor en el 586 a.C. Hageo exhortó al
pueblo a renovar sus esfuerzos motivó a la nación a notar que la
sequía y la falta de cultivo eran causadas por no tener las prioridades
espirituales en el lugar correcto (1:9-11).


Para Hageo la reconstrucción del templo representaba la presencia de
Dios el regreso de la presencia de Dios en medio de ellos. Usando la
situación histórica como trampolín, Hageo se gozó en la gloria
suprema del templo mesiánico definitivo que estaba por venir (2:7),
alentándolos con la promesa de una paz aún mayor (2:9), prosperidad
(2:19), dominio divino (2:21, 22) y bendición nacional (2:23) durante
el milenio.
Las prioridades equivocadas en las vidas de los hijos de Dios
conducen al fracaso. Hay veces en que aun la actividad febril no
produce los resultados deseados. Si Dios no ocupa el primer lugar en
la vida, nunca se obtendrá la verdadera victoria. Hageo fue llamado a
predicarle a un pueblo cuyas prioridades no eran justas. Al igual que
Zacarías y Malaquías, él ministró a Judá, después del exilio. Los
sacerdotes gobernaban en su patria y Medo-Persia era el imperio
dominante (1:1). Hageo y Zacarías alentaron mucho al pueblo
mientras reconstruían el templo (Esd 5:1; 6:14).
Debido a su pecado, Judá estuvo cautiva en Babilonia por muchos
años. Después que Medo-Persia derrotó al imperio de Babilonia, a los
judíos se les permitió volver a su tierra en el año 538 a.C. Cuando el
primer contingente de cautivos liberados llegó, bajo el liderato de
Zorobabel el gobernador y de Josué el sumo sacerdote, con mucho
entusiasmo ellos colocaron el cimiento para el nuevo templo, pero
dos cosas les estorbaron. Primero, confrontaron gran oposición por
parte de unas personas que vivían en la tierra. Segundo, dedicaron
mucho tiempo y esfuerzo en construir sus propias casas, lo que hizo
que el templo quedará incompleto y sin uso. Ellos “plantaron
generosamente, pero su labor sólo resultó en una fracasada cosecha
a causa de sequía.” Este fue un tiempo de confusión y miseria.
En el 520 a.C., el pueblo moraba en hogares ya terminados y
cómodos, pero estaban experimentando depresión financiera. El día
19 de agosto Hageo irrumpió en escena con un análisis de sus
problemas y los reprendió comparando el estado finalizado de sus
propias casas con la casa de Dios, que por años había estado en
ruinas. Les lanzó el desafío de reedificar el templo. Los líderes y el

45
MANUAL DE PROFETAS MENORES

pueblo reaccionaron con entusiasmo e inmediatamente comenzaron a


construir.
El 17 de octubre, estando la obra muy avanzada, algunos de los
judíos de mayor edad desanimaron a los trabajadores comparando el
templo que ellos construían con el templo de Salomón. En su segundo
sermón, Hageo explica que la gloria del templo de Zorobabel sería
mayor que la gloria del templo de Salomón. El 18 de diciembre, el
pueblo se preguntaba por qué ellos no experimentaban victoria a
pesar de que estaban cumpliendo con la voluntad de Dios. Hageo les
respondió que necesitaban tener pureza moral; la inmundicia es
contagiosa, pero la limpieza no. Lo limpio del templo no hace limpios
a los trabajadores; pero su propia falta de limpieza en realidad
amenazaba la limpieza del templo. En ese mismo día, Hageo predicó
un sermón de estímulo para Zorobabel asegurándole que él había
sido designado por Dios para la tarea en mano, y la finalizaría. Hageo,
cuyo nombre significa “mi festival,” era un laico que amaba el templo
y respondió al llamado de Dios (1:3, 12–13; 2:1, 10, 13–14, 20). Tal
vez él haya tenido edad suficiente como para haber visto el templo de
Salomón; de modo que él era un hombre ya mayor cuando predicó
sus cuatro sermones, que fueron dichos de una manera sincera y sin
ninguna pretensión. El hombre mira la apariencia exterior, pero el
Señor mira el corazón (1 S 16:7; 2 Co 10:7a).

Como con la mayoría de los libros de los profetas menores, Hageo


termina con promesas de restauración y bendiciones. En el último
verso, Hageo 2:23, Dios utiliza un título distintivamente mesiánico en
referencia a Zorobabel, “Siervo mío” (Comparar 2 Samuel 3:18; 1
Reyes 11:34; Isaías 42: 1-9; Ezequiel 37:24,25). A través de Hageo,
Dios promete hacerlo como un anillo de sellar, lo cual era un símbolo
de honor, autoridad, y poder, algo como un cetro de rey, utilizado
para sellar cartas y decretos. Zorobabel, como el anillo de sellar de
Dios, representa la casa de David y la reanudación de la línea
mesiánica interrumpida por el Exilio. Zorobabel restableció el linaje
davídico de los reyes que culminará con el reinado milenial de Cristo.
Zorobabel aparece en el linaje de Cristo tanto por parte de José
(Mateo 1:12), como por el lado de María (Lucas 3:27).

IMPORTANCIA DE LA BIBLIA
Hageo apremió al pueblo a considerar la reconstrucción del templo
como asunto de suma importancia. Con eso estaba enseñando que la
adoración verdadera es una cuestión de primer orden. El templo de
Jerusalén, una vez reconstruido, volvería ser de cimera importancia
como lugar de adoración y sacrificios. Siglos más tarde, al morir Jesús,
el velo del templo se rasgó en dos (Lc 23.45), lo que marcaba el
hecho de que Cristo se había entregado como sacrificio eterno a
nuestro favor

CARÁCTER DE DIOS EN HAGEO

46
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Dios es glorioso: 2:1-9

CRISTO EN HAGEO

El libro de Hageo revela el significativo lugar de Zorobabel en la línea


mesiánica de David. Su posición, ilustrada por un anillo de sello
(2:23) continúa la línea real de David de la que vendría Cristo. El
nombre de Zorobabel aparece entre los ancestros de María (Lc 3:27)
y José (Mt 1:12), lo cual demuestra su importancia como medio de
injerto de ambas ramas del linaje de Cristo en una misma línea.

Hageo nos recuerda que el pueblo de Dios debe ser


identificado como un pueblo de la presencia de Dios (el papel
del templo), finalmente cumplido en la venida de Jesucristo y
del Espíritu.

47
MANUAL DE PROFETAS MENORES

PROFETA ZACARIAS
LECCION 11
EL SEÑOR RECUERDA

AUTOR DEL LIBRO: Zacarías


FECHA QUE FUE ESCRITO: 520 a 480 a.C.
DESTINATARIO: Los cautivos Judíos que regresaban
LUGAR QUE FUE ESCRITO: Jerusalén
TRASFONDO HISTÓRICO: Fue contemporáneo de Hageo y su
ministerio se desarrolla desde el año 520 a.C. El libro tiene una fuerte
connotación mesiánica y por eso se lo considera apocalíptico y
escatológico. El mensaje de Zacarías se divide en dos partes: La
primera (caps. 1-8) anuncia la restauración del templo; y la última
parte (caps. 9-14) anuncia el futuro de las naciones y de Israel, el
advenimiento del Mesías y el reino de Cristo.

IDEA PRINCIPAL: Este libro es la más apocalíptico y mesiánico de


todos los profetas menores.
RAZÓN PRINCIPAL DEL LIBRO: Dar esperanza al pueblo de Dios al
revelar la divina liberación futura a través del Mesías.
PALABRAS CLAVES: Capítulos 1-8: vino palabra de Jehová (vino,
pues, a mi palabra de Jehová de los ejércitos), escuchar tapar sus
oídos para no oír), volver (s), aún, todavía, de nuevo, al contrario,
templo (casa, casa de Jehová), naciones, Judá, Jerusalén, moraré en
medio de ti (para gloria estaré en medio de ella, toda referencia a la
casa del Señor), setenta años.
ÉNFASIS: Dios está con la comunidad remanente del pueblo que ha
regresado del exilio; Dios prosperará a sus líderes; el futuro de
Jerusalén y de Judá es brillante, lleno de paz y gloria; el Rey de Israel
regresará a Jerusalén en triunfo, sin embargo, será asesinado por los
pecados del pueblo; Dios castigará a los enemigos de su pueblo, pero
muchas de las naciones llegarán a conocer al Señor.
Lea este libro en conjunto con Esdras y Hageo, quienes fueron
contemporáneos de Zacarías y sus colegas. Ellos fueron testigos de la
reconstrucción del templo de Jerusalén después del largo exilio en
Babilonia. Los líderes y el pueblo estaban desanimados; regresar a

48
MANUAL DE PROFETAS MENORES

casa no era tan maravilloso como se lo habían imaginado. Había


mucho trabajo y gran oposición. ¿Valía la pena tanto esfuerzo?
Zacarías respondió sin reservas: ¡Sí!. Sus profecías estaban cargadas
de palabras de ánimo: ¡Sean fuertes y terminen la tarea! (Zac
8:9).
El libro comienza con un llamado al arrepentimiento hecho por
Zacarías en noviembre del año 520 a. C. Después, entre el 15 de
febrero del año 519 a. C., (Zac 1:7) y el 7 de diciembre del año 518 a.
C., (Zac 7:1), Zacarías tuvo nueve increíbles visiones (Zac 1:8-6:15),
que describen el reinado poderoso de Dios, y sus hechos vivificantes
y redentores.
Si entender estas visiones te presenta un desafío, no te preocupes.
Después de ellas continúan una serie de mensajes en los cuales la
visión de Dios para Jerusalén y su pueblo redimido es sumamente
clara. Él dice: «mi amor por el monte Sión es intenso y ferviente, ¡me
consume la pasión por Jerusalén! (Zac 8:2) ... regresaré al monte Sión
y viviré en Jerusalén (Zac 8:3) ... nuevamente los ancianos y las
ancianas caminarán por las calles de Jerusalén apoyados en sus
bastones (Zac 8:4) ... las calles de la ciudad se llenarán de niños y
niñas que juegan (Zac 8:5) ... Yo los haré regresar a casa para que
vivan seguros en Jerusalén (Zac 8:8) ... estoy decidido a bendecir a
Jerusalén y al pueblo de Judá.» (Zac 8:15). Con esto en mente, Dios
recuerda a los oyentes de Zacarías que, «Entre las demás naciones,
Judá e Israel se convirtieron en símbolo de una nación maldita. ¡Pues
ya no lo serán más! Ahora los rescataré y los haré símbolo y fuente
de bendición. Así que no tengan miedo. ¡Sean fuertes y sigan con la
reconstrucción del templo!» (Zac 8:13).
Escondido en medio de estos mensajes finales se encuentran
increíbles joyas proféticas que contienen detalles precisos acerca del
futuro Mesías que sería el restaurador final del templo de Dios:

Zac 9:9 ¡Alégrate, oh pueblo de Sión! ¡Grita de triunfo, oh


pueblo de Jerusalén! Mira, tu rey viene hacia ti. Él es justo y
victorioso, pero es humilde, montado en un burro: montado
en la cría de una burra.( Mat 21:1-10; Mar 11:1-11; Luc 19:28-40;
Jua 12:12-16).

Zac 11:12-13 Así que les dije: ‘Si les parece bien, páguenme lo
que consideren que merezco; pero solo si quieren.’ Entonces
ellos valuaron mi pago en treinta piezas de plata. Luego el
Señor me dijo: ‘Arrójalas al alfarero’, ¡esta magnífica cantidad
con que me valuaron! Así que tomé las treinta monedas y las
lancé al alfarero en el templo del Señor. (Mat 26:14-16; 27:3-10).
Zac 12:10 Me mirarán a mí, a quien atravesaron, y harán duelo
por él como por un hijo único. Se lamentarán amargamente
como quien llora la muerte de un primer hijo varón. (lea Juan
19:33-37).

49
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Zac 13:7 Despierta, oh espada, contra mi pastor, el hombre quien es


mi compañero» —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales—. Mata al
pastor, y las ovejas se dispersarán y me volveré contra los corderos.
(Mat 26:31; Mar 14:27).

TEMAS:

El futuro cercano de Israel. Los primeros ocho capítulos de


Zacarías encajan con su escenario histórico y se enfocan en el futuro
cercano de la comunidad judía restaurada. Zacarías motivó a los
exiliados que habían regresado, mientras luchaban para reconstruir el
templo, y al mismo tiempo los llamó a arrepentirse de sus pecados
(1:2-6) y los exhortó a exhibir compasión y misericordia hacia los
vulnerables (7:4-14), Las visiones nocturnas de Zacarías expresan la
preocupación continúa de Dios por la protección y la restauración de
su pueblo (1:16-17, 20; 2:11-12; 8:3-23), así como la importancia de
Zorobabel y Josué en el plan de DIos (3:1-14; 5:9-15).

El futuro lejano de Israel. Los últimos seis capítulos de Zacarías se


enfocan en el futuro lejano de la comunidad judía restaurada. Estas
profecías revelan el plan de Dios para traer más bendiciones a
Jerusalén: Dios vengaría a su pueblo destruyendo a sus enemigos
(9:1-8); el último Rey de Jerusalén llegaría a Jerusalén, abriendo una
época de paz (9:9-17); y Dios reuniría a su pueblo disperso (10:1-
11:3). Los capítulos finales culminan en una visión de la victoria final
de Dios sobre aquellos que continúan oponiéndose a su voluntad
(12:1-9) y de su limpiamiento de la tierra y las personas (13:1-9). El
Guerrero divino regresará y todos los seres humanos se someterán a
su gobierno (14:1-21). La visión de Zacarías de un rey que vendría y
de la victoria final de Dios sobre el mal apunta no solamente al
ministerio terrenal de Cristo en la tierra sino también a su última
venida, tal como lo describe el libro de Apocalipsis.

VERSICULOS CLAVES: 6:12, 13


“Y le hablarás diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos,
diciendo: he aquí, el varón cuyo nombre es el renuevo, el cual brotará
de sus raíces, y edificará el templo de Jehová. Él edificará el templo
de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dormirá en su trono, y
habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz habrá entre ambos”

Al igual que Jeremías y Ezequiel, Zacarías era también un sacerdote


(Neh 12:12-16). De acuerdo con la tradición, él era un miembro de la
Gran Sinagoga, un concilio de ciento veinte originado por Nehemías y

50
MANUAL DE PROFETAS MENORES

presidido por Esdras. Este concilio más tarde se desarrolló en los


ancianos gobernantes de la nación, llamado el sanedrín. Él nació en
Babilonia y se unió a su abuelo, Ido, en el grupo de exiliados que
regresaron por primera vez a Jerusalén bajo el liderazgo de Zorobabel
y Josué el sumo sacerdote (Neh 12:4). Debido a que ocasionalmente
es mencionado como el hijo de su abuelo (Esd 5:1; 6:14; Neh 12:16),
se piensa que su padre, Berequías, murió a una edad temprana antes
que pudiera suceder a su padre en el sacerdocio. Las palabras de
apertura de Zacarías son fechadas desde el 520 a.C., el segundo año
de Darío I (1:1). El emperador persa Ciro había muerto y fue sucedido
por Cambises (530-521 a.C:) quien conquistó Egipto. Él no tenía hijo,
se suicidó, Y Darío emergió al trono al subyugar una revolución. Era
un contemporáneo de Hageo y comenzó a profetizar dos meses
después de él. Es llamado un joven en el 2:4, sugiriendo que Zacarías
era más joven que Hageo. El tiempo que duró su ministerio es
incierto; la última profecía fechada (7:1) vino aproximadamente dos
años después de la primera, haciéndolas idénticas en tiempo que la
profecía de Hageo (520-518 a.C.). Generalmente se piensa que los
capítulos 9-14 vinieron de un período que se llevó a cabo más tarde
en su ministerio. Diferencias en estilo y referencias a Grecia indican
una fecha de 480-470 a.C:, después de Darío I (521-486 a.C.) y
durante el reinado de Jerjes (486-464 a.C.), el rey que hizo de Ester
reina de Persia. De acuerdo a Mateo 23:35, él fue asesinado entre el
templo y el altar, un destino semejante a un Zacarías que vino antes
(2 Cr 24:20, 21), quien había sido apedreado hasta la muerte.
Zacarías fue contemporáneo de Hageo. Mientras Hageo parece haber
sido muy anciano, Zacarías quizás haya sido muy joven, pues era
nieto de Iddo, que había vuelto a Jerusalén 16 años antes (Nehemías
12:14, 16) Hageo ya había estado predicando dos meses, y se había
iniciado la obra del Templo, cuando Zacarías comenzó. El ministerio
escrito de Hageo fue de poco menos de cuatro meses, y el de
Zacarías, de dos años. Pero sin duda estuvieron presente durante los
cuatro años enteros para exhortar, animar y ayudar, trabajando
hombro con hombro para la terminación del Templo.

IMPORTANCIA DE LA BIBLIA

Una de las grandes contribuciones del libro de Zacarías es la fusión


de los mejores elementos sacerdotales y proféticos de la historia de
Israel. Zacarías comprendió que estos elementos eran necesarios en
una fe genuina. Exhortó al pueblo a apartarse del pecado.
Comprendió también que el templo y los ritos religiosos jugaban un
papel importante en mantener al pueblo cerca de Dios. Como conjugó
estos elementos en su propio ministerio, Zacarías contribuyó a
preparar el camino para que la comunidad cristiana pudiera entender
a Cristo como sacerdote y profeta.

51
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Zacarías llama la atención por su desarrollo de un estilo


apocalíptico profético cargado de simbolismos y lenguaje visionario
relacionado con los días postreros. En esto, sus escritos se parecen a
Daniel y a Apocalipsis. La visión de candelabros y olivos, jinetes y
carrozas, cordeles de medir y cuernos coloca el libro y los otros dos
mencionados en una clase aparte.
Zacarías también dijo mucho en cuanto al concepto de Dios como
guerrero. Si bien esta era una imagen utilizada a menudo por los
escritores bíblicos, Zacarías unió esta idea al concepto del Día del
Señor (Jl 2). Su descripción del regreso de Cristo a la tierra como
guerrero poderoso en el → DÍA DE JEHOVÁ (14.1–9) es una de las
conmovedoras profecías
del Antiguo Testamento.
En ese día, según Zacarías, Cristo asentará sus pies sobre el Monte
de los Olivos, y causará cambios violentos por toda la tierra (14.3–4).
El día se cambiará en tinieblas y las tinieblas en luz (14.5–8). El
mundo entero lo adorará cuando el Señor extienda su reino por
«sobre toda la tierra» (14.9).

CARÁCTER DE DIOS EN ZACARIAS

Dios es bueno: 9:17

PROFETA MALAQUIAS
LECCION 12
DIOS ENVIA SU MENSAJERO

52
MANUAL DE PROFETAS MENORES

AUTOR DEL LIBRO: Malaquías


FECHA QUE FUE ESCRITO: 450- 400 a.C. (?)
DESTINATARIO: A los israelitas en Judá después del cautiverio
babilónico.
DÓNDE FUE ESCRITO: Jerusalén
MÉTODO HISTÓRICO
1) ¿CUÁL ES EL TRASFONDO HISTÓRICO DEL LIBRO? Malaquías fue el
último de los profetas del Antiguo Testamento. Él vivió la época
posterior a la reedificación del templo y a la restauración de la
adoración, pero vio al pueblo volviéndose de nuevo a su vieja vida de
pecados. Además de reprenderlos por su condición espiritual, predijo
también la venida del Mesías.
La fecha exacta de Malaquías no se sabe. Se acepta generalmente
que vivió cerca de 100 años después de Hageo y Zacarías, y que
participó en las reformas de Esdras y Nehemías. Un remanente había
regresado del cautiverio en el 536 a.C. Bajo la dirección de Hageo y
Zacarías habían reedificado el templo, 520-516 a.C. Luego 60 años
después, 457 a.C., Esdras había venido de Babilonia a Jerusalén para
ayudar en reorganizar y reconstruyó el muro. Así, en los días de
Malaquías, los judíos habían estado de regreso de Babilonia cerca de
100 años; curados de su idolatría, mediante el cautiverio, pero dados
a descuidar la casa de Dios. Los sacerdotes se habían vuelto
indiferentes y degenerados. Los sacrificios eran inferiores, se
descuidaban los diezmos. El divorcio era común. El pueblo había
vuelto a su práctica antigua de matrimonios mixtos con sus vecinos
idólatras.
MÉTODO LITERARIO
1) ¿QUÉ GÉNERO DE LITERATURA ES EL LIBRO? Profecía
MÉTODO PANORÁMICO
1) ¿CUÁL ES LA IDEA PRINCIPAL DEL LIBRO? En su estilo literario,
Malaquías hace un uso continuo de preguntas de Dios y su pueblo
(ejemplo 3:7, 8)
2) ¿CUÁL FUE LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA CUAL SE ESCRIBIÓ ESTE
LIBRO? Enfrentar al pueblo con su pecado y restaurar su relación con
Dios
PALABRAS CLAVE DE MALAQUÍAS (RV 1960): Jehová de los
ejércitos, dijisteis (decís, diréis) profanar, mi nombre (o tu nombre),
sacerdote (s), sacrificio (s) (ofrenda), maldición (maldecir) pacto.
ÉNFASIS: Jehová es un Dios que guarda el pacto y requiere lo mismo
de su pueblo; el pueblo de Dios muestra desdén a Dios por su apatía
y por la declinación moral y religiosa; Dios juzgará a su pueblo en
justicia por su obediencia renuente.

53
MANUAL DE PROFETAS MENORES

CARACTERÍSTICAS PARTICULARES: En su estilo literario,


Malaquías hace un uso continuo de preguntas de Dios y su pueblo
(3:7, 8).
CÓMO LEER MALAQUÍAS
La crisis pasó y los israelitas cayeron en rituales que mataron la
pasión. El asombro de haber regresado del exilio a su tierra se
desvaneció y se sumieron en rutinas de actividad religiosa. Las
preguntas de Dios expusieron lo vacías que eran sus costumbres
cotidianas.
Al escuchar su diálogo, tal vez te quieras preguntar lo siguiente:
«¿Creo realmente que Él me ama? ¿Tiene Él mi amor y obediencia de
todo corazón? ¿O estoy solamente viviendo una fe rutinaria?». Quizá
estas preguntas pueden sacarte a ti también de cualquier rutina
monótona y encender en ti una nueva pasión por Dios.
El nombre Malaquías significa «mensajero» en hebreo. Es el
mensaje de Dios para aquellos que desean ser mensajeros de Él. El
formato pregunta/respuesta utilizado entre Dios y su pueblo resalta
algunos aspectos importantes en la vida de los mensajeros de Dios:
su relación con Él, su vida familiar, su uso del dinero, su actitud hacia
el ministerio, la forma en que tratan a otros y su motivación en el
servicio a Dios. Las preguntas nos llevan a revisar nuestro propio
compromiso hacia una fe sin barreras, obediencia y adoración.
Nota que en este intercambio verbal, Dios definitivamente no está
haciendo las cosas por obligación. Observa la pasión con la cual Él se
comunica, nos ama y cuida de manera apasionada. Ese amor —no
deber religioso— necesita ser el fundamento de nuestra intimidad con
Él. Dios desea que seamos recíprocos en ese amor, mostrando
fidelidad en las relaciones humanas, siendo personas de integridad y
pureza, y asegurando que el motivo de nuestro servicio religioso es el
deseo de honrarlo y no un esfuerzo para alcanzar algún bienestar
personal.
Malaquías no solo evalúa acciones externas, sino que nos lleva a
explorar el funcionamiento interno de nuestro corazón. Por esta razón
Malaquías puede ser muy inquietante, dejándote sin pretextos ni
lugar donde esconderte. O puede ser altamente transformacional, a
medida que permites que Dios use sus palabras para exponer las
raíces de actitudes de impiedad y cambie los propósitos de tu
corazón.

TEMAS:

Infidelidad de Israel. Malaquías reprendió al pueblo de Israel por


hundirse en la infidelidad. Los sacerdotes habían mostrado
menosprecio por el nombre de Dios al ofrecer animales enfermos o
imperfectos (1:6-14) y por violar el pacto (2:1-9). Los hombres de

54
MANUAL DE PROFETAS MENORES

Israel se habían casado con mujeres idólatras y habían quebrantado


los pactos matrimoniales al divorciarse de sus esposas israelitas
(2:10-16) y el pueblo no estaba honrando a Dios con el diezmo (3:8-
12). Malaquías demostró que Dios demanda lo mejor de su pueblo
(1:7-8), tanto en su servicio como en su estilo de vida.

El juicio. Dios juzgará a quienes practiquen el mal (2:17-3:5; 4:1) pero


salva y recompensa a quienes lo honran (3:16-18; 4:2-3). El servicio
fiel a Dios serà recordado (3:13-18).

VERSICULO CLAVE 3:1


“He aquí yo envío mi mensajero el cual preparará el camino delante
de mí y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros
buscáis y el ángel del pacto a quien deseáis vosotros. He aquí viene
ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Algunos han sugerido que le libro fue escrito de manera anónima,


notando que el nombre, que quiere decir "mi mensajero" o "el
mensajero de Jehová", podría ser un título en lugar de un nombre
propio. Se señala que el nombre no ocurre en ningún otro lugar en el
AT, ni se provee material de contexto alguno del autor. No obstante,
debido a que todos los demás libros proféticos históricamente han
identificado a su autor en el encabezamiento de introducción, esto
sugiere que Malaquías fue de hechos el nombre del último profeta del
AT que escribió en Israel. La tradición judía lo identifica como un
miembro de la Gran Sinagoga que colectó y preservó las Escrituras.
Mirando únicamente la evidencia interna, la fecha de la profecía
apunta a la última parte del siglo quinto a.C., con mucha probabilidad
durante el regreso de Nehemías a Persia 433-424 a.C. (Neh 5:14;
13:6). Los sacrificios estaban siendo ofrecidos en el segundo templo
(1:7-10; 3:8), el cual fue terminado en el 516 A.C. (Esd 6:13-15).
Muchos años habían pasado desde entonces conforme los sacerdotes
se habían vuelto más y más corruptos y estaban satisfechos con su
estado espiritual (1:6-2:9). La referencia de Malaquías a "príncipe"
(1:8) habla del tiempo del dominio persa en Judá cuando Nehemías
estaba visitando Persia de nuevo (Neh 13:6), mientras que su énfasis
fue en la ley (4:4) coincide con un enfoque similar por parte de Esdras
y Nehemías (Esd 7:14, 25, 26; Neh 8:18). También compartieron otras
preocupaciones, tales como matrimonios con mujeres extranjeras
(2:11-15; Esd 9-10; Neh 13:23-27), retener los diezmos (3:8-10; Neh
13:10-14) e injusticia social (3:5; Neh 5:1-13). Nehemías llegó a
Jerusalén en el 445 a.C. para reconstruir el muro y regresó a Persia en
el 433 a.C. Más tarde regresó a Israel (424 a.C.) para lidiar con los
pecados que Malaquías describió (Neh 13:6). Entonces es probable
55
MANUAL DE PROFETAS MENORES

que Malaquías fue escrito durante el período de la ausencia de


Nehemías, casi un siglo después de que Hageo y Zacarías
comenzaron a profetizar. Semejante a Apocalipsis 2, 3 donde Cristo
escribe lo que piensa de las condiciones de las iglesias, aquí Dios
escribe a través de Malaquías para imprimir en Israel sus
pensamientos de la nación.
Solo cincuenta mil exiliados habían regresado a Judá de Babilonia
(538-536). El templo había sido reconstruido bajo el liderazgo de
Zorobabel (516 a.C.) y el sistema de sacrificios renovado. Esdras
había regresado en el 458 a.C., seguido por Nehemías en el 445 a.C.
Después de esta de regreso en la tierra de Palestina por solo un siglo,
el ritual de la rutina religiosas se los judíos llevó a dureza de corazón
hacia el gran amor de Dios por ellos y a una separación de su ley por
parte tanto del pueblo como de los sacerdotes. Malaquías reprendió y
condenó estos abusos, condenando fuertemente al pueblo y
llamándolos al arrepentimiento. Cuando Nehemías regresó de Persia
la segunda vez (ca. 424 a.C.), vigorosamente los reprendió por estos
abusos en el templo y el sacerdocio, por la violación del reposo en el
día de reposo, y por divorcio ilegal de sus mujeres judías para que se
pudieran casar con mujeres gentiles (Neh 13).
Conforme más de dos milenios de historia del AT desde Abraham
concluyeron, ninguna de las promesas gloriosas de los pactos
abrahámico, davídico y del nuevo pacto habían sido cumplidas en su
sentido definitivo. Aunque habían habido algunos pocos puntos
cumbre en la historia de Israel, EJEMPLO Josué, David y Josías, los
judíos al parecer habían perdido toda oportunidad por recibir el favor
de Dios desde menos de cien años después de haber regresado de la
cautividad, ya se habían hundido en una profundidad de pecado que
excedía las iniquidades anteriores que trajeron las deportaciones
Asiria y Babilonia. Más allá de esto, el Mesías que se había estado
esperando por mucho tiempo no había llegado y no parecía estar a la
vista.
Entonces, Malaquías escribió la profecía de cierre del AT en la cual él
entregó el mensaje de Dios de juicio sobre Israel por su pecado
continuo y la promesa de Dios de que un día en el futuro, cuando los
judíos se arrepintieran, el Mesías sería revelado y las promesas de
pacto de Dios serían cumplidas. Hubo más de cuatrocientos años de
silencio divino, con solo las palabras de Malaquías resonando
condenación a sus oídos, antes que otro profeta llegará con un
mensaje de Dios. Este fue Juan el Bautista predicando: “Arrepentíos,
porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt 3:2). El Mesías había
venido. La fecha exacta de Malaquías no se sabe. Se acepta
generalmente que vivió cerca de 100 años después de Hageo y
Zacarías, y que participo en las reformas de Esdras y Nehemías. Su
fecha se estima alrededor del 450-200. A.C.
Un remanente había regresado del cautiverio en 536 A.C. Bajo
la dirección de Hageo y Zacarías habían reedificado el templo, 520-

56
MANUAL DE PROFETAS MENORES

516 A.C. Luego, 60 años después, 457 A.C., Esdras había venido de
Babilonia a Jerusalén para ayudar en reorganizar y restablecer la
nación, 13 años después, 444 A. C., vino Nehemías y reconstruyó el
muro.
Así, en los días de Malaquías, los judíos habían estado de
regreso de Babilonia cerca de 100 años; curados, mediante el
cautiverio, de su idolatría, pero dados a descuidar la casa de Dios. Los
sacerdotes se habían vuelto indiferentes y degenerados. Los
sacrificios eran inferiores. Se descuidaban los diezmos. El divorcio era
común. El pueblo había vuelto a su práctica antigua de matrimonios
mixtos con sus vecinos idolatras (Esdras 9).
En tales condiciones los judíos, favorecidos de Dios por
encima de toda otra nación, desanimados por su debilidad y
entregados a sus pecados, se habían resignados de manera letárgica
a esperar la venida del Mesías prometido. Malaquías les aseguró que
el Mesías vendría, al tiempo determinado, pero que esto traería juicio
para tales como ellos.

El significado de Elías siendo enviado "antes que venga el día de
Jehová, grande y terrible" (4:5) ha sido debatido. ¿Fue esto cumplido
en Juan el Bautista? o es aún un evento futuro? ¿Reencarnará Elías?
Parece mejor ver la profecía de Malaquías como una referencia a
Juan el Bautista y no a un Elías que literalmente regresa. No solo
anunció el ángel que Juan el Bautista iría "delante de él con el espíritu
y el poder Elías" (Lc. 1:17), sino que Juan el Bautista mismo dijo que
él no era Elías (Jn. 1:21). De esta manera Juan fue como Elías,
internamente en "espíritu y poder", y externamente en áspera
independencia e inconformidad. Si los judíos hubieran recibido al
Mesías, entonces él sería el Elías de quien se habló (Mt. 11:4; 17:9-
13); si rechazaban al rey, entonces otro profeta como Elías sería
enviado en el futuro, quizá como uno de los dos testigos (Ap. 11:1-19)


Repetidamente el Señor se refirió a su pacto con Israel (2:4, 5,8, 10,
14; 3:1), recordándoles, desde sus palabras de apertura, de su
infidelidad a su relación de amor – matrimonio con ellos (1:2-5). El
amor de Dios por su pueblo inunda el libro. Al parecer las promesas
hechas por los profetas anteriores del Mesías venidero que traería la
liberación final y las bendiciones que durarían toda una época y el
aliento de las promesas recientes (500 a.C) de Hageo y Zacarías, solo
habían hecho al pueblo y a sus líderes que estuvieran más
determinados a su satisfacción espiritual. Pensaban que esta relación
de amor podía ser mantenida únicamente por medio del ritual
extremo, sin importar cómo vivieran. En una reprensión penetrante
tanto de sacerdotes (1:6-2:9) como el pueblo (2:10-16), el profeta les
recuerda que la venida del Señor que estaban buscando (3:1) sería en
57
MANUAL DE PROFETAS MENORES

juicio para refinar, purificar y limpiar (3:2, 3). El Señor no solo quería
conformidad externa a la ley, sino también una aceptación interna
(Mt. 23:23). El profeta ataca la corrupción, impiedad y la seguridad
falsa al dirigir sus juicios hacia su hipocresía, infidelidad, compromiso,
divorcio, adoración falsa y arrogancia.


Malaquías estableció su profecía en forma de una disputa,
empleando el método de pregunta y respuestas. Las acusaciones del
Señor en contra de su pueblo fueron frecuentemente encontradas por
preguntas cínicas por parte del pueblo (1:2, 6, 7; 2:17; 3:7, 8, 13). En
otros momentos, el profeta se presentó a sí mismo como el abogado
de Dios en una demanda, presentando preguntas retóricas al pueblo
basadas en su crítica desafiantes (1:6, 8, 9; 2:10, 15; 3:2).


Malaquías condenó a los sacerdotes y al pueblo por lo menos en seis
áreas de pecado deliberado:
1. Repudiar el amor de Dios 1:2-5
2. Negarse a darle a Dios el honor que se merece 1:6-2:9
3. Rechazar la fidelidad de Dios 2:10-16
4. Redefinir la justicia de Dios 2:17-3:6
5. Robar las riquezas de Dios 3:7-12
6. Maldecir la gracia de Dios 3:13-15

Hay tres interludios en lo que Malaquías pronunció el juicio de Dios:


1. A los sacerdotes 2:1-9
2. A la nación 3:1-6
3. Al remanente 3:16-4:6.
La verdad y el amor de Dios son cuestionados. Los líderes espirituales
fallan. La sociedad se vuelve secular y el pecado abunda. Estas
condiciones caracterizaron los tiempos del profeta Malaquías, quien
inmutablemente afrontó tal situación de su día.
Se sabe muy poco respecto a Malaquías. Su nombre significa “mi
mensajero,” que tal vez no sea un nombre, sino simplemente una
descripción. La palabra hebrea malaki aparece en Malaquías 3:1, y se
ha traducido mi mensajero.
Malaquías predicó en una época cuando no había autoridad en la
nación. El dijo sus profecías entre el tiempo en que Nehemías fue
gobernador de Judá, en los años 432–420 a.C., y cuando fue llamado
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MANUAL DE PROFETAS MENORES

a que volviera a Babilonia. El libro de Malaquías es diferente de los


otros libros proféticos porque no da sermones como tales, sino que
presenta líneas de argumento. El libro indica que hubo mucha
respuesta de la audiencia a los mensajes de Malaquías en forma de
preguntas, excusas y objeciones.
Malaquías comienza su mensaje con la alarmante declaración del
Señor: yo amé a Jacob, y aborrecí a Esaú (1:2b–3a). El verbo hebreo
traducido “amar” significa una relación positiva con todas las
decisiones, acciones, actitudes, pensamientos, respuestas, y con los
sentimientos que caracterizan tal relación. La palabra hebrea
“aborrecer” indica carencia de relación. Cuando Malaquías acusa a los
sacerdotes de despreciar al Señor, se refiere a que ellos lo niegan
firmemente. Malaquías describe los pecados de Judá: traición contra
sus hermanos, disolución de la vida matrimonial y la religión
insincera. Después de una predicción acerca de Juan el Bautista, la
lista de pecados concluye con la acusación de Malaquías de que el
pueblo robaba a Dios. Después que el profeta declaró juicio sobre el
pecado, pasa a hablar del juicio final en el Día del Señor, y concluye
su libro con la predicción de que Elías vendrá antes de tal día. En un
tiempo cuando la vida familiar se ha erosionado drásticamente y las
responsabilidades son tomadas a la ligera, el mensaje del profeta
Malaquías debe ser proclamado con fuerza y autoridad.
Los dieciséis profetas escritores llamaron a sus generaciones a
arrepentirse, a cambiar sus caminos, a volver al Señor en humildad y
fe (Is 1:16–20; Jer 3:12–14; Ez 18:30–32; Dn 4:27; Os 14:1–2; Jl 2:12–
13; Am 5:4; Abd 1:17; Jon 3:4–5; Mi 7:7; Nah 1:7; Hab 2:4; Sof 2:3;
Hag 1:5, 7; Zac 1:3; Mal 3:16–18). Malaquías fue la última voz de Dios
hasta que Juan el Bautista rompió el silencio 400 años después con el
llamado, Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado (Mt
3:2). Por medio de Malaquías el Señor vuelve a mencionar su pacto
con su pueblo (2:4, 5, 8, 10; 3:1). Mientras Dios había permanecido
fiel a sus promesas, Israel se hundía más y más en la complacencia y
el pecado, dudando del amor de Dios (1:2), deshonrando su nombre
(1:6), siendo infieles a El (2:13), degradando sus normas santas
(2:17), defraudando sus recursos (3:8) y despreciando su gracia
(3:13).
Sólo un Dios que ama incondicionalmente puede restaurar a tal clase
de gente (3:6) a una posición de favor con El. Esta promesa con la
que el Antiguo Testamento concluye, aún proporciona esperanza a
todo el que se arrepiente de sus pecados y acude al Señor por medio
de la fe (Hch 3:19; Ap 2:5, 16).
Malaquías 3:1-6 es una profecía concerniente a Juan el Bautista. Él
era el mensajero del Señor, enviado para preparar el camino (Mateo
11:10) para el Mesías, Jesucristo. Juan predicó el arrepentimiento y
bautizó en el nombre del Señor, preparando así el camino para la
primera venida de Jesucristo. Pero el Mensajero que “vendrá
súbitamente a su templo” es Cristo Mismo en Su segunda venida,

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MANUAL DE PROFETAS MENORES

cuando venga en gran gloria y poder (Mateo 24). En aquel tiempo Él


“limpiará a los hijos de Levi” (v.3), significando que aquellos que
ejemplificaban la Ley Mosaica, necesitaban ellos mismos ser
purificados del pecado a través de la sangre del Salvador. Solo
entonces estarían en condición de ofrecer “una ofrenda de justicia”
porque sería la justicia de Cristo imputada a ellos a través de la fe (2
Corintios 5:21).

IMPORTANCIA DE LA BIBLIA
La profecía de Malaquías se caracteriza por la manera vívida en
que expresa el amor y el poder de Dios. Israel necesitaba que se le
recordaran estas verdades en momentos como aquellos en que la
duda generalizada había causado desánimo en cuanto a la
expectativa de la llegada del Mesías.

CARÁCTER DE DIOS EN MALAQUIAS


Dios es amoroso: 1;2, 3

Las últimas palabras proféticas del AT siguen revelando la esperanza


en la venida de Cristo, el Mesías. Malaquìas habla de dos mensajeros:
el mensajero que precederá a Cristo, a quien el NT identifica como
Juan el Bautista (Mt 3:3; 11:10, 14; 17:12; Mr 1:2; Lc 1:17; 7:26, 27; Jn
1:23) y Cristo, "ángel del pacto" (3:1). El libro de Malaquías cierra al
Antiguo Testamento y marca el inicio de cuatrocientos años de
silencio profético. Pero Malaquías deja a los lectores con una
proclamación impactante "He aquí viene" (3:1)

Malaquías recuerda al pueblo de Dios que deben tomar en


serio su relación con el pacto y que despuntará un nuevo día
para ellos son la venida de Elías (Juan el Bautista) que
precederá al Señor (Jesucristo).

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