Flor
Flor
Con independencia de los aspectos señalados, la flor es un objeto importante para los seres humanos. A
través de la historia y de las diferentes culturas, la flor siempre ha tenido un lugar en las sociedades
humanas, ya sea por su belleza intrínseca o por su simbolismo. De hecho, cultivamos especies para que
nos provean flores desde hace más de 5000 años y, actualmente, ese arte se ha transformado en una
industria en continua expansión: la floricultura.
Definición
La flor es un corto tallo de crecimiento determinado que lleva
hojas modificadas estructural y funcionalmente para realizar
las funciones de producción de gametos y de protección de
los mismos, denominadas antófilos.2 nota 2
La flor está unida al tallo por un eje, denominado pedicelo, que se dilata en su parte superior para formar
el receptáculo en el cual se insertan las diversas piezas florales, las cuales son hojas modificadas que
están especializadas en las funciones de reproducción y de protección. Desde afuera hacia adentro de una
flor típica de angiosperma se encuentran las denominadas piezas estériles, con función de protección y
compuestas por sépalos y pétalos. Por dentro de los pétalos se disponen las denominadas piezas fértiles,
con función reproductiva, e integrado por estambres y carpelos. Los carpelos de las angiospermas son,
con respecto a los carpelos de sus ancestros, una estructura innovativa y privativa, ya que por primera vez
en el linaje, encierran completamente al óvulo, de forma que el polen no cae directamente en el óvulo
(como en las gimnospermas) sino en una nueva estructura del óvulo llamada estigma, que recibe al polen
y estimula la formación del tubo polínico que llegará al óvulo para producirse la fecundación.7
La flor de angiosperma es una estructura compleja cuyo plan organizacional está conservado en casi todas
las angiospermas, con la notable excepción de Lacandonia schismatica (Triuridaceae) que presenta los
estambres en posición central rodeados de los carpelos.8 9 Esta organización tan invariable no indica en
modo alguno que la estructura floral es conservada a través de los diferentes linajes de angiospermas. Por
el contrario, existe una tremenda diversidad en la morfología y fisiología de todas y cada una de las
piezas que componen a la flor, cuya base genética y adaptativa está comenzando a comprenderse en
profundidad.3
Se ha sugerido que existe una tendencia en la evolución de la arquitectura floral, desde un plan "abierto",
en el que las variaciones están determinadas por el número y disposición de las piezas florales, hacia un
plan "cerrado", en el cual el número y disposición de las piezas están fijados.10 En tales estructuras fijas,
las elaboraciones evolutivas ulteriores pueden tener lugar a través de la concrescencia, o sea, por medio
de la fusión o estrecha conexión de las distintas partes.11 El plan de organización "abierto" es común en
las angiospermas basales y las primeras eudicotiledóneas, mientras que el plan de organización "cerrado"
es la regla en el clado de las gunnéridas (o núcleo de las eudicotiledóneas) y en las monocotiledóneas.12
En las angiospermas primitivas las flores son relativamente voluminosas y sobre el receptáculo cónico y
alargado llevan, en disposición helicoidal o espiralada, numerosas piezas periánticas, estambres y
carpelos. En los grupos derivados, más evolucionados, se observa un progresivo empequeñecimiento
(reducción) de las flores y una disminución del número de sus piezas (oligomerización). Se ha postulado
que la base adaptativa de esta tendencia evolutiva es el desarrollo más rápido y un menor riesgo de daños
cuando hay numerosas flores pequeñas que cuando hay pocas flores y frutos grandes y, por otro lado, una
mejor integración espacial y formal de los órganos en las flores oligómeras que en las polímeras. En
relación con esta reducción y oligomerización se produjo un acortamiento del eje floral o receptáculo, de
modo tal que, pasando por estados intermedios helicoide-verticilados, se llegó finalmente a la posición
uniformemente verticilada o cíclica de las piezas florales.14
Simetría floral
Se dice que en un objeto existe simetría cuando por lo menos un plano puede dividirlo en dos partes, tal
que cada parte sea la imagen especular de la otra. Ciertas flores no presentan ningún plano de simetría por
lo que se dicen asimétricas o irregulares, como es el caso de las "achiras" (las especies del género
Canna). En la mayor parte de las flores verticiladas, no obstante, debido a que existen repeticiones de
piezas florales, pueden existir uno o más planos de simetría, por lo que las mismas pueden tener simetría
bilateral (es decir, un solo plano de simetría) o simetría radial (o sea, varios planos pueden dividir a la flor
en otras tantas imágenes especulares). Así, se distinguen por su simetría, dos tipos de flores. Las flores
denominadas actinomorfas, radiadas o polisimétricas presentan simetría radial, como es el caso de Tulipa
gesneriana (liliáceas) o Linum usitatissimum (lináceas). En cambio, las flores monosimétricas,
dorsiventrales o cigomorfas tienen simetría bilateral y la evolución de su forma tiene relación con la
necesidad de atraer y guiar a los polinizadores hasta ellas, como por ejemplo, las flores de las orquídeas y
muchas leguminosas.15 Las flores espiraladas se consideran asimétricas según algunos autores,15 o
actinomórficas según otros.16 17
La simetría se define en general a través del perianto, no obstante, el androceo también puede estar
implicado debido a la reducción de algunas piezas (estaminodios) o al aborto de uno o más estambres,
como ocurre en las eudicotiledóneas y en las monocotiledóneas. Las flores cigomorfas aparecieron
relativamente tarde en el registro fósil (Cretácico superior) en comparación con el período aceptado de
diversificación temprana de las angiospermas (Cretácico temprano).18 La polisimetría, entonces, se
considera generalmente el estado ancestral de las angiospermas y la monosimetría, el estado derivado que
ha evolucionado de modo independiente en numerosas ocasiones. Como un carácter arquitectónico
derivado, generalmente asociado con la diversificación de muchos linajes de plantas, constituye una
innovación morfológica. De hecho, los cambios en la simetría floral están asociados con los cambios en
el rango de polinizadores efectivos, lo que, por su lado, puede originar barreras a la hibridación entre las
especies. Así, varios de los taxones con mayor riqueza de especies llevan flores monosimétricas, tanto en
las eudicotiledóneas centrales (fabáceas, asteráceas) como en las monocotiledóneas (zingiberáceas,
orquidáceas). Estos taxones tienen generalmente planes de organización "cerrados" con estructuras
florales más o menos elaboradas. En contraste, la monosimetría está casi ausente en las angiospermas
basales y es bastante infrecuente en las eudicotiledóneas basales (Ranunculales, Proteales) donde el plan
de organización "abierto" es más común que en las eudicotiledóneas nucleares.18 19
Perianto y perigonio
Del mismo modo que las Bennettitales extintas y que sus parientes actuales las Gnetales, las flores de las
angiospermas poseen una envoltura floral, un perianto, el cual está constituido por los verticilos estériles
de la flor: el cáliz y la corola. Es evidente que la presencia del perianto se halla en relación funcional con
la polinización por animales, ya que en estado de pimpollo el perianto protege los órganos reproductores
aún inmaduros de los animales herbívoros visitantes y, durante la floración, las partes del perianto
vivamente coloreadas contribuyen de modo esencial a la atracción de los animales polinizadores. En las
flores de las angiospermas primitivas se observa un perianto homoclamídeo (todas las piezas iguales)
formado por numerosas hojas perigoniales dispuestas helicoidalmente y libres entre sí, las exteriores
parecidas a brácteas y las internas progresivamente más coloreadas y corolinas, similares a pétalos (por
ejemplo en Magnolia).14
En muchos casos, en particular en las especies que son
anemófilas (aquellas que no utilizan animales para la
polinización, sino la acción del viento), como por ejemplo el
"sauce llorón" (Salix babylonica, salicáceas) o el "fresno
europeo" (Fraxinus excelsior, oleáceas) el perianto puede
faltar, es decir, las flores solo presentan los verticilos fértiles
(androceo y gineceo) y se denominan aperiantadas,
aclamídeas o, simplemente, flores desnudas. Las flores que
presentan perianto, el caso más frecuente, se denominan
periantadas, clamídeas o vestidas. Las flores desnudas se han
formado en el curso de procesos evolutivos de progresivo
empequeñecimiento y simplificación de la flor. Tales flores
secundariamente simplificadas caracterizan grupos de plantas
anemófilas en las que un perianto diferenciado no solo es Perianto de una flor de Ludwigia, se
innecesario, al no producirse la visita de las flores por los señala un sépalo y un pétalo.
animales, sino que incluso llega a ser perjudicial para la
dispersión o la captación del polen por los estambres y
carpelos, respectivamente.14
Asimismo, las piezas del perianto pueden ser independientes (cáliz dialisépalo y corola dialipétala) o
estar más o menos soldados entre sí por sus bordes (cáliz gamosépalo y corola gamopétala, ver más
adelante) o con otras piezas de la flor. Esta frecuente fusión de las piezas de un mismo ciclo se denomina
concrescencia de las piezas del perianto y se produce en relación directa con la especialización en la
zoogamia. Así, las flores con las piezas del perigonio libres son la condición más primitiva y todos los
diferentes tipos de unión o concrescencia son derivados. La soldadura de las piezas del perianto
determina muchas veces una mejor protección de los órganos reproductores respecto a las inclemencias
atmosféricas o a los animales visitantes y una mejor coordinación espacial y fijación de los órganos
florales frente a los animales polinizadores. A veces permite ofrecer a estos mejores superficies para
posarse, mejor acceso al néctar, mayor facilidad para entrar en contacto con los estambres y los estigmas.
La concrescencia de las piezas del perianto también permite el desarrollo evolutivo de estructuras
especializadas directamente involucradas en la polinización, por ejemplo, la formación de espolones
nectaríferos en la base de los pétalos (Aquilegia, Corydalis, Viola, Orchis), o paracorolas (Narcissus).14
Hay que tener en cuenta, asimismo, la importancia que presentan en Sistemática la posición y
superposición lateral de las piezas del perianto, a la que se le da el nombre de prefloración. Esta
disposición se debe observar en el pimpollo debido a que en la flor completamente abierta a menudo se
han separado tanto las piezas florales unas de otras que la prefloración no puede determinarse. Hay seis
tipos principales de prefloración. En la prefloración valvar las piezas florales pueden llegar a tocarse por
los bordes, pero sin que ninguna de ellas se coloque por encima o por debajo de las inmediatas, en la
contorta cada una monta sobre la que le sigue y es solapada por la que le precede; en la quincuncial,
existen dos piezas totalmente externas, dos totalmente internas y la quinta pieza, es externa por uno de los
bordes e interna por el otro. En la prefloración imbricada, hay una pieza externa por ambas orillas, otra,
contigua a la anterior, totalmente interna, y las tres restantes son externas por un borde e internas por el
otro. La prefloración vexilar es una variante de la precedente, con la pieza totalmente interna contigua a
la externa, la cual ocupa una posición superior. Finalmente, en la prefloración carinal la pieza externa de
la prefloración vexilar se hace interna y una de las piezas inferiores pasa a ser exterior. La prefloración es
importante en la descripción e identificación de plantas ya que, a menudo, caracteriza a las diferentes
familias. Así, las malváceas presentan prefloración valvar, las gencianáceas, contorta; y en las
leguminosas, la prefloración vexilar y la carinal son características.21
Cáliz
El cáliz es el verticilo más externo de la flor. Tiene función protectora y está constituido por los sépalos,
generalmente de color verde. Si los sépalos están libres entre sí, el cáliz se denomina dialisépalo,
mientras que si están unidos se llama gamosépalo como en el "clavel" (Dianthus caryophyllus,
cariofiláceas) o el "seibo" (Erythrina crista-galli, leguminosas).2
Corola
La corola es el verticilo interno del perianto y el que rodea a los verticilos fértiles de la flor. Está
compuesto por antófilos denominados pétalos, los que son generalmente mayores que los sépalos y son
coloreados.
Ha sido establecido que las piezas florales exhiben un mayor grado de absorbancia de luz ultravioleta
(UV) que las hojas. F.K. Richtmeyer en 1923 y F.E. Lutz en 1924 fueron los primeros en advertir este
fenómeno pero no hallaron una explicación al mismo.28 29 En 1933, Lotmar postuló que el fenómeno
debía tener un significado biológico. Karl Daumer en 1958 observó que, como regla, las bases de los
pétalos y los verticilos reproductivos absorben más luz ultravioleta que las regiones periféricas de la
corola.30 En 1972 se hallaron las bases de estos patrones de reflectancia de la luz UV. Utilizando las
flores liguladas de una especie de Rudbeckia (compuestas), se demostró claramente que la fuerte
absorbancia en la base de las lígulas se debía a la existencia de flavonolglucósidos, los cuales tienen su
máximo espectro de absorción en la región del UV (340 a 380 nm de longitud de onda).31 Esta
demostración brindó la base química para la existencia de las guías de néctar de las plantas, las que son
invisibles al ojo humano pero a las cuales responden los insectos polinizadores. En un estudio en el que
se observaron los patrones de reflectividad de luz UV de 54 especies pertenecientes a 22 familias, se
observó que la fuerte absorción de luz UV puede darse en la flor entera o bien en zonas limitadas, tales
como las bases de las corolas, las anteras o puntos precisos de los pétalos, en la zona de la flor donde los
insectos suelen aterrizar. Estas zonas se denominan "guías de néctar" y sirven como medio de reclamo
para los insectos polinizadores. El color particular, visible solo para los insectos, se denomina "púrpura de
abejas".32 33 34
Androceo
El androceo es uno de los ciclos fértiles de las flores. Las piezas que integran el androceo se denominan
estambres, los cuales tienen como función la generación de los gametófitos masculinos o granos de polen.
Los estambres son hojas muy modificadas formadas por un pie que se inserta en el receptáculo de la flor,
llamado filamento y una porción distal llamada antera. El filamento es la parte estéril del estambre, puede
ser muy largo, corto o faltar, en ese caso las anteras se denominan sésiles. Generalmente es filiforme,
pero puede ser grueso, incluso petaloide, y puede estar provisto de apéndices. La antera es la parte fértil
del estambre y suele constar de dos partes distinguibles, contiguas, llamadas tecas, unidas por una zona
llamada conectivo, que es también por donde la antera se une al filamento. Generalmente está formada
por dos tecas, a veces puede estar constituida por una sola teca como en las malváceas y cannáceas o por
tres en el caso de Megatritheca (esterculiáceas). Si se corta la antera perpendicularmente a su eje, se
observa que cada antera contiene uno o dos sacos polínicos que se extienden en toda su longitud.24 35
Después de la maduración de los granos de polen se produce
la dehiscencia o apertura de la antera, lo que permite la salida
de los granos de polen hacia el exterior. El tejido responsable
de este proceso de dehiscencia se llama endotecio. Si la
apertura se produce a través de toda la longitud del tabique
que separa los sacos polínicos, la dehiscencia se dice
longitudinal, que es el caso más frecuente. En otros casos el
endotecio se localiza en zonas perfectamente limitadas que se
levantan como valvas o ventanillas. En la dehiscencia
poricida (como en las solanáceas) no hay endotecio, sino que
se produce la destrucción del tejido en el ápice de la antera y
se forman poros por donde saldrá el polen.35 Diagrama de una antera en sección
transversal. 1: Filamento; 2: Teca; 3:
El número de estambres en cada flor es un carácter muy Conectivo (los vasos conductores en
variable. Algunas especies de la familia de las euforbiáceas rojo); 4: (también llamado esporangio).
tienen flores con un solo estambre (se dicen monandras), las
oleáceas presentan dos estambres (flores diandras) y en las
mirtáceas hay numerosos (son poliandras). El número de
estambres puede o no ser igual al número de pétalos. Así, se
dice que la flor es isostémona si presenta el mismo número de
estambres que de pétalos (como puede observarse en las
liliáceas y amarilidáceas); anisostémona si es diferente la
cantidad de pétalos que de estambres (por ejemplo, en el
género Brassica, hay cuatro pétalos y seis estambres);
diplostémona, cuando el número de estambres duplica a la
cantidad de pétalos (el género Kalanchoe, por ejemplo, Microfotografía de una antera en
sección transversal. Se observan los
presenta cuatro pétalos y ocho estambres) y es polistémona
cuatro sacos polínicos conteniendo los
cuando el número de estambres es más que el doble de
granos de polen dispersos en su interior.
pétalos (como en Poncirus, con cinco pétalos y numerosos
estambres).36
Los estaminodios son los estambres estériles que de forma normal aparecen en ciertas flores. Su función
es variada y puede tener que ver con la producción de néctar o con la función de atracción que suelen
cumplir los pétalos.24
Gineceo
En las angiospermas el gineceo, también llamado pistilo,
consta de uno o más carpelos u hojas carpelares que forman
una cavidad, el ovario, dentro de la cual quedan protegidos
los óvulos o primordios seminales, tanto de la desecación
como del ataque de insectos fitófagos.
Los estigmas se dividen en dos grandes grupos: estigmas húmedos y secos.43 Los estigmas húmedos
liberan un exudado durante el período receptivo y se presentan en familias como las orquidáceas,
escrofulariáceas y solanáceas. Los estigmas húmedos pueden presentar papilas (estigmas papilosos, como
en Annona, Mandevilla, Bignonia y Punica) o no presentarlas (estigmas no papilosos, en Citrus,
Impatiens, Opuntia y Tamarix). Los estigmas secos no liberan secreciones líquidas, sino que producen
proteínas o ceras. Pueden ser plumosos (gramíneas) o no plumosos y, en este caso, papilosos (Cordyline,
Yucca Pelargonium o no papilosos (Asclepias, Capparis, Cyperus).37
El ovario es la parte inferior del gineceo que contiene a los óvulos a fecundar. Está formado de una o más
hojas modificadas que reciben el nombre de carpelos. Dentro del ovario hay una o más cavidades o
"loculos" que contienen a los óvulos en espera de ser fecundados. Los óvulos se insertan dentro del
ovario en una zona denominada placenta.
Una de las terminologías de descripción del ovario se refiere al punto de inserción sobre el receptáculo
(donde las otras partes florales (periantio y androceo) se unen y se fijan a la superficie del ovario. Si el
ovario se sitúa arriba del punto de inserción, será súpero; si es por debajo, ínfero.
El óvulo o rudimento seminal, nace sobre la placenta, situada en la cara interna del carpelo. Son de
tamaño reducido, de pocos milímetros y generalmente de forma ovoide, de allí su nombre. Cada óvulo
consta de un cuerpo de tejido compacto, la nucela y un pie, el funículo, que lo une a la placenta. La
región basal, donde se unen el funículo y la nucela, es la cálaza o chalaza. La nucela está rodeada por el o
los tegumentos, los cuales son envolturas que parten de la cálaza y dejan un orificio llamado micrópilo.
Cada óvulo está inervado por un haz vascular que atraviesa el funículo y llega hasta la cálaza. Este
hacecillo puede ramificarse e inervar los tegumentos. El número de tegumentos es constante en cada
familia o grupo de familias. Las gimnospermas, por ejemplo, tienen óvulos unitégmicos, a excepción de
las podocarpáceas que presentan un segundo tegumento llamado epimacio. La mayoría de las
dicotiledóneas y monocotiledóneas tienen óvulos bitégmicos y el tegumento externo se llama primina y el
interno secundina. Los óvulos unitégmicos se presentan en muchas dicotiledóneas gamopétalas y en las
familias de monocotiledóneas orquídeas, gramíneas y amarilidáceas. El micrópilo puede estar delimitado
por uno de los tegumentos (ejemplo, Lilium) o por ambos tegumentos (como el caso de Gossypium). La
nucela tiene espesor variable. Si es pequeña, el óvulo se dice tenuinucelado; si tiene varias capas de
células por fuera del saco embrionario, se denomina crasinucelado.44 45
La disposición que adoptan los óvulos dentro de la cavidad del ovario se denomina placentación. El
número de placentas es, en general, igual al número de carpelos que forman el ovario. En ciertos casos,
sin embargo, puede atrofiarse alguna de las placentas y un ovario pluricarpelar llega a contener un solo
óvulo, como por ejemplo en las gramíneas y en las compuestas. Existen distintos tipos de placentación.
La placentación marginal, propia del gineceo unicarpelar (leguminosas) o dialicarpelar (magnoliáceas,
ranunculáceas), donde cada carpelo tiene una sola placenta que corresponde a la zona de soldadura de la
hoja carpelar. La placentación parietal, presente en las orquídeas, violáceas, pasifloráceas y
cucurbitáceas, ocurre en el gineceo formado por dos o más carpelos soldados por sus bordes formando
una sola cavidad en el ovario, de manera que cada placenta corresponde a los bordes de dos hojas
carpelares contiguas. La placentación axilar, propia de solanáceas, rutáceas, liliáceas e iridáceas, entre
muchos otros ejemplos, ocurre en el gineceo formado por dos o más carpelos soldados en que cada uno
lleva la placenta en el ángulo central, de manera que las suturas placentarias forman una columna adentro
del ovario. Los óvulos de cada lóculo quedan así aislados de los vecinos por medio de los tabiques
carpelares. La placentación central, propia de las primuláceas y cariofiláceas, ocurre en gineceos
uniloculares formados por dos o más carpelos unidos y donde los óvulos están fijos sobre una columna
central y sin tabiques con la pared del ovario. La placentación basal, finalmente, ocurre en especies con
gineceo pluricarpelar y unilocular. El óvulo se dispone en el centro basal de la cavidad del ovario y es
típica de las familias de las poligonáceas, quenopodiáceas y compuestas.24 45
Sexualidad
La sexualidad floral está relacionada con la presencia o ausencia de los verticilos reproductivos: androceo
y gineceo. Las flores que presentan ambos verticilos (o sea, que producirán tanto gametos femeninos
como masculinos) se dicen perfectas, bisexuales, monoclinas o, más frecuentemente, hermafroditas,
como es el caso de las flores de la "papa" o "patata" (Solanum tuberosum, solanáceas). En muchas otras
especies, por otro lado, las flores tienen un solo verticilo reproductivo y se dicen diclinas, imperfectas o
unisexuales, como ocurre en la "morera" (Morus nigra, moráceas) y en la "calabaza" (Cucurbita maxima,
cucurbitáceas). En el caso de que tal verticilo sea el androceo, las flores se denominan masculinas o
estaminadas; mientras que si el verticilo presente es el gineceo, las flores se denominan pistiladas o
femeninas. Existen algunos casos en que la flor no presenta ninguno de los verticilos reproductivos y solo
muestra sépalos y pétalos. La función de estas flores es el de especializarse, dentro de un grupo de flores
que sí son perfectas, en la atracción hacia la inflorescencia de los insectos polinizadores. Tales flores,
denominadas
neutras o
asexuales, se
disponen
usualmente en la
periferia de la
inflorescencia y
se pueden
observar, por
ejemplo, en
muchas especies
de la familia de
las compuestas,
como la
"margarita"
(Bellis perennis) o
el "girasol"
(Helianthus Flores unisexuales de calabaza. Las
imágenes de arriba pertenecen a flores
Partes reproductivas de una Lilium annuus).15
masculinas y las de abajo a flores
longiflorum. 1. Estigma, 2. Estilo, 3.
femeninas.
Estambre, 4. Filamento, 5. Pétalos
Una fórmula floral, entonces, adquiere una forma como la siguiente, típica de la familia de las liliáceas:
K3 C3 A6 G(3)3∞
La cual indica que las flores de esta familia presentan 3 sépalos, 3 pétalos, un androceo con 6 estambres y
un gineceo de ovario súpero formado por 3 carpelos unidos entre sí, con tres lóculos y numerosos óvulos
por lóculo. La fórmula floral que describe simbólicamente la estructura floral de Oxalis, previamente
descripta, es:
K5 C5 A10 G(5)5∞
Analogías y homologías
Durante la diversificación de las angiospermas, diferentes
linajes evolucionaron de modo tal de utilizar el mismo patrón
morfológico básico de modos diferentes. Por ejemplo, en la
"estrella federal" (Euphorbia pulcherrima) las brácteas que
rodean a las flores lograron un color rojo brillante y
comenzaron a funcionar como órganos de atracción para los
polinizadores. Los "pétalos" de la "estrella federal", entonces,
no son en realidad pétalos sino órganos homólogos a las
brácteas de las restantes fanerógamas, lo que significa que
ambos evolucionaron a partir de la misma estructura en un
ancestro común. Desde el punto de vista funcional, las
brácteas de la estrella federal parecen y funcionan como los Las brácteas de color rojo que rodean
pétalos de cualquier otra planta, lo que indica que ambas a las inflorescencias de Euphorbia
pulcherrima adoptaron la función de
estructuras son análogas o similares debido a una evolución
atracción que usualmente presentan los
convergente. Los pétalos reales de la "estrella federal" se pétalos.
perdieron durante su evolución ya que, de hecho, sus flores,
diminutas y casi imperceptibles, no presentan corola.
Las costáceas ofrecen otro ejemplo. Dos de los estambres de las flores de esta familia son bastante
inusuales, ya que durante la evolución, los mismos han perdido su función original (son estériles), se han
fusionado y formaron una estructura muy llamativa denominada labelo. Este labelo es homólogo a los
estambres y análogo a los pétalos de los restantes linajes de angiospermas.47
Inflorescencias
Las flores pueden aparecer solitarias o en parejas, pero lo más común es que crezcan juntas en grupos
organizados que se llaman inflorescencias. En ocasiones las flores aparecen tan apretadas y ordenadas
que toda la inflorescencia puede confundirse con una flor, en cuyo caso podemos referirnos a ella como
un pseudanto (falsa flor). El caso más notable lo ofrecen las plantas de la familia de la margarita o el
girasol (compuestas), cuya inflorescencia, denominada capítulo está integrada por decenas o cientos de
flores.2 14 48
Los órganos constitutivos de las inflorescencias plurifloras son las flores provistas o no del pedicelo, el
eje o receptáculo común, el pedúnculo y las brácteas. El pedicelo es la parte del tallo que sostiene la flor;
a veces es muy corto y otras veces es nulo, en cuyo caso la flor se dice sentada o sésil. El eje o raquis es
la parte alargada del tallo que lleva las ramas floríferas; si es corto y está ensanchado en forma de plato se
llama receptáculo común. El pedúnculo, es la parte del tallo
que soporta el raquis o el receptáculo común. El eje que sale
de la base arrosetada de la planta o de un órgano subterráneo
se llama escapo (como por ejemplo en Amaryllis, Agapanthus
y Taraxacum).2 48
Polinización
Productos atractivos
Son los cebos que utilizan las flores como recompensa al agente polinizador. Básicamente se trata de
alimentos, como polen y néctar; o sustancias químicas que los insectos utilizarán en sus rituales de
apareamiento.49 El polen es una recompensa generalmente en aquellas flores polinizadas por coleópteros
e himenópteros, atraídas por el fuerte aroma que despide. El polen contiene proteínas, almidón, aceites y
otros nutrientes. El néctar es un líquido azucarado producido por estructuras llamadas nectarios. Se
ubican estratégicamente en la flor para que los insectos al tomarlo toquen los estambres y se lleven el
polen de una flor a otra.50
El conjunto de los medios de reclamo que presenta una planta para atraer a un determinado agente
polinizador se denomina síndrome floral. Los diferentes síndromes florales en relación con la
polinización por animales son:53 54 55
Melitofilia: es un sistema por medio del cual ciertas especies de plantas atraen a insectos
himenópteros, en particular abejas y avispas, para que estos realicen la polinización. Los
himenópteros tienen un aparato bucal suctor y buscan para alimentarse néctar que esté
accesible, ya que sus órganos bucales son cortos. Las flores de las especies melitófilas
atraen a las abejas por medio de una combinación de formas, fragancias y colores. Así, las
corolas son amariposadas (por ejemplo, las Leguminosas Papilionóideas como los tréboles
y la alfalfa), labiadas (o sea, con los pétalos unidos
en dos grupos de modo que forman dos labios, tal
como en las labiadas y algunas compuestas) o con
forma de fauce. Las corolas presentan superficies
para que el insecto se pose y guías de néctar que
señalan la ubicación de los nectarios. Asimismo,
este tipo de flores produce sustancias aromáticas
en osmóforos que se encuentran en la corola (como
por ejemplo en Citrus), en la corona (Narcissus), o
en otros órganos florales. A veces esta coevolución
ha llegado al punto en que la flor, para atraer a los
machos de una especie de abeja, imita a la hembra
de la misma especie, como ha sido descrito en los
estudios relativos a la polinización en
56 57 Abeja Megachile polinizando un
orquídeas.
capítulo de girasol: un ejemplo de
Psicofilia: las flores que han coevolucionado con melitofilia.
mariposas presentan generalmente el néctar en el
fondo del tubo de la corola, donde solo el largo
aparato bucal suctor de estos insectos puede llegar.
Las flores que atraen a mariposas nocturnas en
general son pálidas y de olores intensos.
Miofilia: las flores emiten aromas que semejan el
alimento natural o los substratos que visitan las
moscas, los cuales comúnmente son materiales
orgánicos en descomposición, excrementos o
carroña, en búsqueda de alimento o para depositar
sus huevecillos.58 Diferentes partes florales
producen olores putrescentes o dulces,
Mariposa llevando en sus patas una
comúnmente forman trampas que retienen al
gran cantidad de granos de polen.
polinizador, además de poseer varios apéndices
que los atraen y colores ya sea brillantes o que
semejan carne o algún otro tinte de materia
putrefacta.59 60 61 62
Ornitofilia: las flores de este tipo de síndrome no
tienen aroma, ya que los pájaros no tienen sentido
del olfato, si presentan colores intensos, rojos y
amarillos y abundante néctar.
Quiropterofilia: es la polinización por murciélagos
pequeños. Las flores tienen colores pálidos, fuertes
aromas y abundante néctar.
Colibrí polinizando una flor.
Cada especie tiene un determinado síndrome floral, no
obstante, diferentes especies dentro de un mismo género
pueden presentar variados síndromes. Así, por ejemplo, el género de solanáceas Schizanthus presenta
básicamente especies entomófilas, es decir que requieren que el polen sea transportado de planta a planta
por medio de insectos. La mayoría de las especies del género son polinizadas por himenópteros (abejas,
abejorros y avispas de los géneros Alloscirtetica, Bombus, y Megachile, entre otros). No obstante, las
especies que presentan flores de color blanco (tales como S. candidus, S. integrifolius y S. lacteus) son
polinizadas por mariposas nocturnas. Finalmente, Schizanthus grahamii es polinizada por colibríes o
picaflores (como, por ejemplo, Oreotrochilus leucopleurus).63 La gran diversificación en los síndromes
florales en Schizanthus ha sido el producto de la adaptación de estas especies a los diferentes grupos de
polinizadores existentes en los ecosistemas mediterráneo, alpino de altura y desértico de Chile y áreas
adyacentes de Argentina donde el género es originario.63
Estas estrategias favorecen la fecundación cruzada y el consiguiente intercambio de genes. Otra manera
de lograr ese mismo objetivo es la presencia de barreras a la autofecundación: ya sea genéticas por
autoincompatibilidad, o físicas como la separación de sexos (plantas dioicas como el "mamón" (Carica),
o monoicas como el "maíz" (Zea mays)), o de los diferentes tiempos de liberación de polen y receptividad
del estigma en la misma flor.
Origen y evolución
En 1998 se descubrió en los estratos provenientes del Cretácico inferior (de más de 125 millones de años
de antigüedad), en China, un fósil de un eje con frutos, que se ha denominado Archaefructus. La
infrutescencia constaba de frutos de tipo folículo, provenientes de carpelos conduplicados (doblados
sobre sí mismos a lo largo de su nervadura media), dispuestos helicoidalmente alrededor del eje.68
Semejante descubrimiento, que parecía datar la edad de las angiospermas más antiguas, hizo
mundialmente famosa a la Formación Yixian, donde fue descubierto este fósil. Algunos años más tarde, el
fósil de otra angiosperma, Sinocarpus, fue también descubierto en esta formación.69 No obstante,
siempre hubo controversias al respecto de si ambos fósiles estaban anidados en el linaje de las
angiospermas primitivas, ya que de Archaefructus solo se ha encontrado el fruto por lo que no se conoce
la estructura de su flor,70 71 y la validez del género Sinocarpus ha sido puesta en duda.72 Una
interpretación alternativa del fósil Archaefructus sugiere que el tallo alargado es una inflorescencia en vez
de una flor, con flores estaminadas (masculinas) y flores pistiladas (femeninas) por encima.73 El
descubrimiento de Archaefructus eoflora74 apoya esta interpretación, debido a que flores bisexuales
están presentes entre las flores estaminadas y las pistiladas. Si esta interpretación es correcta,
Archaefructus podría no ser un miembro extinguido de las angiospermas basales y más bien podría estar
relacionada con Nymphaeales o ser un grupo basal de eudicotiledóneas.
No obstante, en 2007 se informó del hallazgo de una flor perfecta en la formación Yixian. Esta flor tiene
la organización típica de las angiospermas, incluyendo tépalos, 10 estambres y gineceo. Los tépalos son
espatulados. Las anteras son globosas y con granos de polen triangular-redondeados. Los carpelos están
rodeados por un receptáculo excepto por los estigmas plumosos que sobresalen a través de un poro. Esta
especie ha sido bautizada como Euanthus (del griego, "flor verdadera") por sus descubridores, e indica
que en el Cretácico inferior ya existían flores como las de las angiospermas actuales.75
La mayor parte de los análisis morfológicos y moleculares disponen a Amborella, las nymphaeales y
Austrobaileyaceae en un clado basal denominado "ANA". Este clado parece haber divergido en el
Cretácico inferior (alrededor de 130 Ma), una fecha aproximadamente igual a la de los fósiles de la
formación Yixian.76 77 Las magnólidas difirieron poco después y una rápida radiación produjo las
eudicotas y monocotiledóneas hace 125 Ma.77 Hacia el final del Cretácico ya habían surgido más del
50% de los órdenes actuales de angiospermas, clado que constituye el 70% de las especies del planeta.78
Las características de los grupos basales "ANA" sugieren que las angiospermas se originaron en áreas
oscuras, cenagosas y frecuentemente disturbadas.79 Aparentemente, permanecieron recluidas en ese tipo
de hábitats durante todo el Cretácico.78 Esto debe haber restringido su importancia inicial, pero sus
innovaciones adaptativas, la flor por ejemplo, les otorgaron la notoria flexibilidad que explica la rapidez
de su diversificación posterior hacia otros hábitats.79
El cambio de dieta de ciertos grupos de insectos tuvo un impacto muy fuerte sobre las plantas, ya que la
presión de selección que ejercía la herbivoría sobre ellas era muy fuerte. Grandes cantidades de insectos
devoraban las hojas de las plantas reduciendo la tasa de captación de energía lumínica para la fotosíntesis
y el intercambio gaseoso, otros comían partes de los tallos, destruyendo algunas veces las yemas, otras
los haces conductores y las heridas que dejaban aumentaban la probabilidad de infecciones micóticas y
virales, disminuyendo significativamente su eficacia biológica. Como respuesta a esta presión, las plantas
desarrollaron estrategias de defensa basadas en los denominados metabolitos secundarios.85 Tales
compuestos son moléculas orgánicas no esenciales que actúan a diferentes niveles sobre los herbívoros,
ya sea como antinutrientes (inhiben la absorción de nutrientes) o como toxinas. Si bien su producción
reduce considerablemente el ataque de los insectos herbívoros, también repercutiría negativamente sobre
la planta, ya que la inversión energética necesaria para la producción de estos productos representa un
costo que se debía balancear con las probables pérdidas por herbivoría. Por otro lado, este mecanismo
inmediatamente generó una presión selectiva sobre las poblaciones de insectos herbívoros, los cuales
comenzaron a generar resistencia genéticamente determinada a tales compuestos.86
Puesto que la estrategia de defensa química no era suficiente para contrarrestar a los herbívoros debido a
que estos generan resistencia, las plantas fueron desarrollando otras tácticas de protección, en especial del
polen y de las semillas, estructuras fuertemente depredadas por los insectos por la gran cantidad de
nutrientes que contienen. Para las plantas tal depredación representaba una pérdida muy grande de
eficacia biológica ya que impactaba directamente sobre la reproducción de la especie. Por esta razón, las
plantas comenzaron a desarrollar conjuntos de hojas modificadas a manera de brácteas para proteger las
estructuras reproductivas.84
Las teorías actualmente aceptadas plantean que las flores
cíclicas se formaron a partir de la diferenciación y
especialización de estos conjuntos de brácteas foliares. La
primera evidencia que se encontró para respaldar esta teoría
fue el registro fósil de Bennettitales, un grupo de plantas
primitivas que durante el Carbonífero originaron prototipos
de flores.84 Este grupo de plantas se originó
contemporáneamente con las cicadáceas y las ginkgoáceas
(Gimnospermas) y se cree que tuvieron una evolución
paralela.82 83
Si bien el proceso coevolutivo ha llevado al desarrollo de las flores cíclicas en las angiospermas como
una respuesta a la presión de herbivoría por parte de los insectos fitófagos, también ha desarrollado
estrategias reproductivas adaptadas a las nuevas estructuras. Las flores atraen a los insectos con el néctar
o con otro tipo de recompensas florales (como ayuda reproductiva) y esta constante visita por parte de los
insectos ha llevado a la selección a favorecer los procesos de polinización entomófila. Puesto que las
plantas tienen una movilidad restringida, dependen de características externas para el traslado de los
granos de polen de una planta a otra y de esta manera garantizar la reproducción y la polinización cruzada
para evitar la erosión genética por endogamia. Para este objeto, los insectos resultaron ser el vector de
polinización más eficiente porque visitan varias flores durante el forrajeo y llevan el polen de una a otra
flor.82
Mediante los procesos de selección recíproca se han seleccionado favorablemente las flores con
características de forma, color y fragancia atractivas para los insectos, puesto que las flores que atraen
una mayor cantidad de insectos obtienen una mayor dispersión de su polen y dejan una mayor
descendencia, lo cual incrementa la eficacia biológica de la especie. De esta manera se han ido fijando
alelos que codifican para ciertos colores, formas y fragancias que han logrado constituir fuertes
asociaciones mutualistas (asociaciones en las cuales ambas partes se benefician de la interacción) con los
insectos, quienes dispersan el polen a cambio de la recompensa floral. Es esta presión de selección a
favor del desarrollo de estrategias reproductivas combinadas la que ha llevado al desarrollo y expresión
de tan inmensa variabilidad de flores en las angiospermas, incluso provocando la variación del plan de
simetría de las flores con el cambio de organización actinomorfa a cigomorfa, puesto que las flores
cigomorfas tienen mayores posibilidades de interacción con los polinizadores.82 87
El origen de las flores hermafroditas y de los modos de reproducción de las
angiospermas
La coevolución de las flores de las angiospermas con los
insectos polinizadores está gobernada por una serie de
principios evolutivos, como fuera señalado por el eminente
botánico y evolucionista George Ledyard Stebbins. El
principio de la "eficiencia de la polinización" sugiere que la
coevolución de las flores con los insectos está basada en la
posibilidad de que durante su visita el insecto deposite polen
sobre el estigma de la flor mientras, al mismo tiempo, está
buscando más polen para alimentarse. Además, los insectos
no tendrían incentivo en visitar flores pistiladas que no los
recompensaran con polen o con néctar. Por esta razón, las
flores deben tener tanto pistilo como anteras para que la visita
sea efectiva. Se sigue que la flor hermafrodita, que permite la
captación y cesión simultánea de polen, es la estructura más
eficaz para sostener en el tiempo la adaptación coordinada
entre las plantas y los insectos polinizadores y la razón por la
cual es el tipo predominante entre las angiospermas.88 Distilia en Primula vulgaris. Las flores
Pin (A) presentan los filamentos de los
La gran ventaja de la zoofilia es, evidentemente, el modo estambres cortos y los pistilos largos.
mucho más orientado en como se realiza el transporte del Las flores Thrum (B) muestran, en
polen por los animales que vuelan de flor en flor. De este cambio, pistilos cortos y filamentos
modo, fue posible para las plantas reducir significativamente largos. Referencias: 1.- Pétalos, 2.-
Sépalos, 3.- Anteras de los estambres y
la cantidad necesaria de polen producido, que en el caso de la
4.- Pistilo. Las únicas polinizaciones
polinización anemófila tiende a ser muy alto. Además, resultó
legítimas son las que se producen en
posible para las angiospermas ocupar hábitats en los que no cruzamientos Pin x Thrum o Thrum x Pin.
hay viento, como por ejemplo el interior de los bosques y
vivir en poblaciones poco densas.14
En las gimnospermas, el polen no es recibido por un estigma papiloso-viscoso sino que es capturado
directamente en la micrópila del óvulo por una "gota polinizante", además, los óvulos descubiertos son
mucho más sensibles a las inclemencias del clima. La flor de las angiospermas, entonces, ha permitido un
grado mucho mayor de independencia respecto de la humedad ambiental, lo cual, sumado a las ventajas
del hermafroditismo y de la zoofilia, explica porqué estas plantas lograron la supremacía frente a las
gimnospermas y otros grupos de vegetales que poseían flores unisexuales y anemófilas.14
En las flores hermafroditas se produce con facilidad la polinización directa dentro de la misma flor
(autogamia) y, con ello, se eleva la consanguinidad o endocría que puede ser sumamente deletérea para
muchas especies. Por esta razón, las angiospermas han desarrollado numerosas adaptaciones en sus flores
orientadas a favorecer la polinización cruzada (alogamia) e, incluso, hacerla obligatoria. En relación con
tales adaptaciones, el estilo y el estigma alcanzaron una importancia decisiva como "filtros" fisilógicos
que pueden separar a los granos de polen capturados de acuerdo con la planta que les ha dado origen. En
general, no solo impiden la germinación o la formación del tubo polínico en el caso de que el polen sea
de una especie distinta (incompatibilidad cruzada), sino también y, en la mayoría de las angiospermas,
cuando dicho polen procede de la misma planta (autoincompatibilidad).14 89
En distintos grupos de angiospermas se ha llegado, en muchos casos y de modo paralelo, a aumentar el
efecto de la autoincompatibilidad por medio de la heterostilia. En las estirpes heterostílicas existen dos o
tres tipos diferentes de flores (llamadas morfos). En una planta individual, cada una de las flores comparte
el mismo morfo. Estos morfos difieren cualitativamente entre sí en las longitudes de los pistilos y de los
filamentos de los estambres. El fenotipo para cada morfo está genéticamente determinado. Cuando una
especie presenta dos morfos florales se denomina distílica (ejemplo, Primula), cuando presenta tres, se
denomina tristílica (ejemplo, Lythrum). En uno de los morfos, llamado Pin, los estambres son cortos y los
pistilos largos (las flores son macrostílicas). En el otro morfo, llamado Thrum, los estambres son largos y
los pistilos cortos (flores brevistílicas). Casi todas las especies heterostílicas presentan
autoincompatibilidad y los loci responsables de la misma están estrechamente ligados con aquellos genes
responsables del polimorfismo floral, por lo que ambos caracteres se heredan en forma conjunta. La
distilia está determinada por un solo gen con dos alelos, la tristilia por dos genes con dos alelos cada uno.
Como fuera demostrado ya en 1862 por Charles Darwin, solo en el caso de la polinización cruzada entre
dos morfos distintos se produce fecundación y fructificación, mientras que si el polen que llega a un
estigma procede del mismo morfo, la reacción de autoincompatibilidad impide el crecimiento de los
tubos polínicos.90 91
En la mayoría de las angiospermas, no obstante, se han originado estirpes derivadas con autogamia
facultativa y, finalmente, obligada. Los requisitos necesarios para ello son la desaparición de la
autoincompatibilidad y el transporte orientado del polen hacia el estigma de la propia flor, sea por
descenso, por movimiento de curvatura de los estambres o por el cierre de la corola. La polinización
realizada en la fase de pimpollo conduce a la cleistogamia, en la que las flores no llegan a abrirse, un
mecanismo bastante usual en las gramíneas. La autogamia hace posible la producción de descendientes a
partir de individuos aislados de cualquier otro ejemplar de la misma especie. Por ello se halla difundida
entre las plantas pioneras (las que conquistan nuevos hábitats), las malezas y las especies insulares.
Muchas veces la autogamia constituye la única posibilidad de reproducción sexual en ambientes extremos
en los que no abundan los animales polinizadores (regiones alpinas, árticas o desérticas). Las especies
obligadamente autógamas suelen poseer flores inconspicuas, carentes de fragancia y de néctar y en las
que a menudo se ha reducido el tamaño o el número de pétalos y de estambres y ha disminuido la
producción de polen o el tamaño de las anteras. Muchas veces la autogamia y la alogamia coexisten en el
mismo individuo en un equilibrio ventajoso. Por ejemplo, en muchas especies de la familia de las
compuestas al abrirse las flores es posible la fecundación cruzada y solo hacia el final de la antesis, si
todavía no ha ocurrido la fecundación, las ramas del estilo se curvan sobre sí mismas para tocar el polen
de la propia flor y autopolinizarse. En muchas otras especies (Viola, Oxalis, Bromus) se da un equilibrio
análogo entre la formación en el mismo individuo de flores normales (llamadas chasmógamas) y otras
cleistógamas, muy reducidas. Tales especies, entonces, aseguran la producción de descendientes por
medio de la autogamia pero, al mismo tiempo, tratan de generar mayor variabilidad genética por medio
de la fecundación cruzada.14 89
Floración
Un momento crítico en el ciclo de vida de las plantas con flores es aquel en el que realizan la transición
desde la fase juvenil a la fase reproductiva. Para conseguir reproducirse con éxito, es imprescindible, por
una parte, que la floración (también llamada antesis) se produzca en sincronía con otros miembros de la
misma especie y, por otra parte, que la planta haya alcanzado cierto nivel de crecimiento que le permita
sobrellevar el gasto energético implicado en el proceso de formación de flores, frutos y semillas. Por lo
tanto, la planta ha de integrar información ambiental, así como endógena, antes de sufrir la transición.
Entre los factores externos que más influyen en la floración se encuentran la luz (tanto la intensidad
lumínica como la duración del lapso diario de horas de luz o fotoperíodo) y la temperatura. Este último
factor desempeña un doble papel. Por un lado, las temperaturas más altas incrementan las tasas de
crecimiento y diferenciación en las plantas, por lo que aceleran la transición al período de floración. Por
otro lado, muchas plantas necesitan ser expuestas transitoriamente a temperaturas muy bajas durante la
fase vegetativa o juvenil para poder florecer, proceso denominado vernalización. Además de estos
factores externos, también juegan un papel importante factores endógenos como el reloj circadiano y
algunas hormonas como las giberelinas, el ácido salicílico y el ácido abscísico. Así, la planta modelo
Arabidopsis thaliana florece más rápidamente cuando los días se alargan (se dice que es una planta de día
largo), ya ha sufrido la vernalización (es decir, ha estado expuesta al frío durante el invierno) y la
temperatura ambiente incrementa. Es decir, al igual que un sinnúmero de otras especies, la floración de
Arabidopsis se induce en las condiciones que se observan en la primavera.92
El análisis genético de mutantes con el tiempo de floración alterado ha permitido diseccionar el proceso
de inducción de la floración en al menos cuatro vías de señalización: la primera se activa cuando los días
son largos; la segunda funciona fundamentalmente cuando los días son cortos y depende de las
giberelinas; la tercera participa en la regulación de la floración en respuesta a la temperatura ambiental; y
la cuarta está implicada en la vernalización.93
Cuando la planta llega al estado reproductivo del desarrollo, alguno o todos los meristemas apicales en su
vástago cesan de iniciar hojas normales y comienzan a producir partes florales de acuerdo con la
secuencia característica de la especie en cuestión y con un número variable de brácteas ubicándose entre
las hojas y la flor. En este proceso, los meristemas apicales pasan de tener un crecimiento indeterminado
a un tipo de crecimiento determinado, ya que la formación de la flor es generalmente el acontecimiento
final de la actividad de un meristema apical. En las plantas anuales, el advenimiento del estado
reproductivo significa también el acercamiento a la consumación del ciclo de vida en su totalidad. En las
plantas perennes, la floración se repite un número variable de veces que depende de la longevidad de la
especie.
Una flor puede originarse en el ápice del vástago principal o en aquellos de las ramas laterales, o en
ambos sitios a la vez. En muchas especies, el cambio hacia la floración comprende la formación de una
inflorescencia. Un fenómeno observado a menudo durante la iniciación del estado reproductivo es un
brusco y rápido alargamiento del eje. Tal crecimiento es particularmente impactante en plantas de hábito
en roseta durante el período vegetativo, como por ejemplo las gramíneas o las plantas bulbosas.94
Los órganos florales se inician como hojas normales por divisiones periclinales de células localizadas
más o menos profundamente por debajo de la protodermis o en la misma protodermis.95 96 97 Las
divisiones iniciales periclinales son seguidas por otras, incluyendo anticlinales, y el primordio se
convierte en una protuberancia. Los sépalos se parecen más a las hojas normales en su iniciación y
desarrollo. El tipo de crecimiento de los pétalos también es más o menos similar al de las hojas. Los
estambres se originan como estructuras gruesas y cortas, desarrollándose el filamento subsecuentemente
por crecimiento intercalar. El desarrollo del gineceo varía en detalle en relación con la unión de los
carpelos entre sí y con otras partes florales. Si los carpelos no están unidos, el primordio del carpelo
individual se inicia en un punto por divisiones periclinales en el ápice, las que luego se propagan
adaxialmente. El crecimiento hacia arriba, comparable al marginal en una hoja, eleva al carpelo como una
estructura en forma de bolsa. En los ovarios sincárpicos los carpelos se originan como primordios
individuales o conjuntamente como una unidad estructural.94
Casi 200 años después de esta publicación, la biología Diagrama de la expresión diferencial
molecular y la biología evolutiva del desarrollo (o de los genes A, B y C en los distintos
informalmente evo-devo, del inglés evolutionary verticilos de una flor de Arabidopsis.
developmental biology) han inventado las herramientas para
decodificar la estructura molecular básica del desarrollo
floral. Uno de los hitos de estas disciplinas ha sido la descripción del denominado modelo "ABC", un
modelo genético simple y elegante para explicar la determinación de la identidad de los órganos
florales,100 cuya confirmación ha sido el descubrimiento de la profunda homología y conservación de los
genes involucrados en el modelo, pertenecientes a taxa que han divergido hace varios millones de
años101 102
El modelo ABC del desarrollo floral fue propuesto como modelo explicativo del conjunto de mecanismos
genéticos que dan lugar al establecimiento de identidades de órgano en Arabidopsis thaliana, como
representante de las rósidas y de Antirrhinum majus, perteneciente al linaje de las astéridas. Ambas
especies poseen cuatro verticilos (sépalos, pétalos, estambres y carpelos), definidos por la expresión
diferencial en cada verticilo de una serie de genes homeóticos. El modelo ABC establece que la identidad
de los órganos presentes en esos cuatro verticilos florales es consecuencia de la interacción de por lo
menos tres tipos de productos génicos de funciones distintas. De este modo, los sépalos se caracterizan
por la expresión de genes A exclusivamente; en los pétalos, en cambio, se coexpresan los genes A y B; en
los estambres, los genes de función B y C establecen su identidad; y en los carpelos, únicamente se
requiere de la actividad de genes de función C. Además, los genes tipo A y C son antagonistas
recíprocos.103
El hecho de que estos genes homeóticos determinan la identidad de órgano se pone de manifiesto cuando
un gen representante de una determinada función, por ejemplo la A, no se expresa. Así, en Arabidopsis
dicha pérdida produce la aparición de una flor compuesta por un verticilo de carpelos, otro de estambres,
otro de estambres y otro de carpelos.103 Se ha propuesto, además de las mencionadas funciones A, B y
C, la existencia de unas suplementarias: la D y la E. La función D especificaría la identidad de óvulo,
como una función reproductiva separada del desarrollo de los carpelos y posterior en aparición a la
determinación de estos.104 La función E correspondería a un requisito fisiológico propio de todos los
verticilos florales, aunque, en inicio, fue descrita como necesaria para el desarrollo de los tres verticilos
más internos (función E sensu stricto).105 No obstante, su acepción sensu lato sugiere que es requerido
en los cuatro verticilos.106 De este modo, cuando se pierde la función D, los óvulos pasan a ser
estructuras semejantes a hojas y cuando se pierde la función E sensu stricto, los órganos florales de los
tres verticilos más internos se transforman en sépalos,105 mientras que, de perderse la función E sensu
lato, todos los verticilos son semejantes a hojas.106 107
El modelo ABC, entonces, explica los aspectos más importantes del desarrollo floral, desde los más
teóricos (una puesta al día de las ideas de Goethe) hasta los más prácticos, tales como la manipulación de
los genes ABC para producir flores con cualquier tipo de combinación de piezas florales.98 108
Simbolismo
En todas las culturas, alrededor del mundo, hasta donde se tienen registros históricos, las flores han
provisto información emocional entre los seres humanos. En las cuevas de neandertales se ha hallado
polen (la parte de la flor más difícil de corromper a través del tiempo) y se ha sugerido que las flores eran
parte del ceremonial para rendir homenaje a sus difuntos,109 si bien tal significado todavía está en
discusión.110
En la antigüedad las flores no solo eran consideradas fuente de placer para dioses y hombres y motivo de
inspiración para artistas y poetas, sino que poseían significado de trascendencia mística y cósmica. En el
Japón, donde se cultiva el arte del arreglo floral (ikebana), la flor se considera el resumen del ciclo vital
de todas las criaturas y su efímera duración. La flor que Buda exhibe, en ocasiones, sustituye toda palabra
y enseña: es la imagen explícita de la perfección a alcanzar, de la iluminación y la expresión de lo
inexpresable. En Grecia antigua por estar asociadas a las mariposas se les identificaba con las almas de
los muertos. En el Taoísmo la flor de oro que emerge a partir de la coronilla es símbolo de la máxima
iluminación espiritual.111
En las sociedades americanas prehispánicas, por ejemplo, las flores ofrecieron una amplia gama de
significados. Las antiguas representaciones de las flores no eran meramente decorativas, sino que
formaban parte de un simbolismo religioso. Las flores de cuatro pétalos, por ejemplo, han tenido un
significado polifacético en las culturas antiguas y actuales de
Mesoamérica y es uno de los símbolos persistentes en la
mente y en el lenguaje de sus habitantes. Hay numerosas
representaciones de flores de cuatro pétalos en Teotihuacán
(estado de México, México) y en otros sitios tales como en
Tlalancaleca (estado de Puebla, México). Las flores
teotihuacanas también formaron parte de la iconografía de la
pintura mural, a veces aludiendo a un lugar paradisíaco, otras
veces refiriéndose al canto y a lo bello de las palabras.112 A
algunas se les otorgó un carácter sagrado y sirvieron para
fines ceremoniales y mágicos, como sucedió con el "nardo" u
«omixóchitl» (Polianthes tuberosa), el "pericón" o «yauhtli» Lirios en un fresco de la edad de
(Tagetes lucida) y el «cempoaxóchitl» (Tagetes erecta), hoy bronce que representa un paisaje
conocida en México como "cempasúchil" o "flor de muertos", primaveral. Excavaciones de Akrotriri,
flores que por su perfume tan fuerte han servido como medio Santorini, Grecia.
de comunicación o atracción de los seres sobrenaturales, o
como protección contra ellos.113 Los lirios (Lilium), por
ejemplo, han sido utilizados como símbolo de pureza durante cientos de años.
Existen pinturas en palacios de Grecia de más de 3000 años de antigüedad que atestiguan ese uso. Esta
asociación entre la pureza y ciertos lirios pasó más tarde a la cristiandad, donde a la Virgen María se la
representaba con flores de lirio (Lilium candidum, "Madonna Lily" en inglés) en sus brazos. El símbolo
de la flor de lis estuvo originalmente basado en la flor de una especie de iris (Iris pseudacorus) y aparecía
en pinturas religiosas egipcias e indias mucho antes de que fuera adoptado como emblema de los reyes de
Francia desde el siglo v. Las flores han servido no solo como símbolos religiosos sino también del poder
real desde hace miles de años y han sido admiradas y utilizadas por su belleza desde tiempos
inmemoriales y por muchas civilizaciones.114 115
Si bien desde un análisis superficial se puede argüir que las flores son deseables para los humanos debido
a asociaciones aprendidas con eventos sociales, la universalidad del uso de las flores a través de distintas
culturas, etapas históricas y la ausencia de un sustituto adecuado para los muchos usos que hacemos de
ellas, sugiere que debe existir algo más que esta simple asociación. De hecho, por más de 5000 años los
seres humanos hemos cultivado flores a pesar de que no existe una recompensa conocida para este
comportamiento costoso desde el punto de vista del trabajo y la energía que supone realizarlo. En varios
estudios controlados se demostró que las flores son un poderoso inductor de emociones positivas en
nuestra especie. En uno de tales estudios, las flores siempre suscitaban la sonrisa de Duchenne
inmediatamente después de obsequiárselas a mujeres,nota 4 quienes informaron que habían tenido mejor
humor desde ese momento hasta tres días más tarde, cuando fueron encuestadas. En otro estudio, una flor
entregada a mujeres o varones en un ascensor produjo una conducta social más positiva que otros
estímulos. También se ha demostrado que las flores entregadas a personas de más de 55 años suscitan un
humor más positivo y una mejora en la memoria. Tales efectos fueron inmediatos y a largo plazo sobre
las reacciones emocionales, humor, conducta social, e incluso la memoria, tanto en mujeres como en
varones.119 De hecho, se ha formulado la hipótesis de que las flores pueden influenciar o iniciar el
comportamiento socioemocional de los seres humanos ya que estarían adaptadas a un nicho emocional en
nuestra especie.119 Del mismo modo, también se han investigado los efectos terapéuticos de las flores.
Así, se ha demostrado que los pacientes sometidos a cirugía necesitaron menos calmantes y tuvieron
mejores respuestas fisiológicas durante el período posoperatorio cuando se colocaban flores dentro de la
habitación.121
Floricultura
La floricultura es el arte y la técnica del cultivo de plantas
para obtener flores y su comercialización en florerías y
viveros. Pueden establecerse dos tipos fundamentales de
explotaciones, la particular y la comercial. La primera,
asociada con la jardinería, persigue como objetivo el cultivo
de plantas con flores por su belleza y por satisfacción
anímica, y la llevan a cabo desde aficionados hasta
entusiastas coleccionistas que se han especializado en una
especie o grupos de especies de plantas. La floricultura
comercial, en cambio, se refiere a los cultivos de plantas para
obtener flores que persiguen una finalidad de lucro. Sus
productos pueden estar destinados a la ornamentación, a la
industria o a la medicina e involucran otras actividades
comerciales estrechamente relacionadas, tales como la
producción de semillas, de bulbos y de una infinidad de
elementos imprescindibles para esta actividad intensiva, que
van desde los fertilizantes y agroquímicos (insecticidas,
fungicidas y herbicidas) hasta las macetas y sustratos para el
cultivo.122 123 124
Una rosa azul, obtenida mediante
colorantes artificiales. Este tipo de rosas
El mercado internacional de flor cortada está
se está tratando de obtener por medio de
fundamentalmente centrado en tres mercados consumidores: ingeniería genética.
Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, con un valor de
facturación de 955, 6500 y 3.800 millones de euros
respectivamente. Cada uno de esos mercados produce un alto porcentaje de su demanda de flor cortada,
pero además, importan una considerable cantidad desde una diversidad de países. Así los Estados Unidos
importan el 59% de sus requerimientos, la UE el 10% y Japón solo el 6%. Los principales proveedores
del mercado estadounidense son Colombia, Ecuador y los Países Bajos. Para la UE, los principales
proveedores son Kenia, Israel y Colombia y para el mercado japonés, Tailandia, Colombia y los Países
Bajos. Las especies más destacadas en los mercados internacionales son las rosas, los claveles, los
crisantemos y varias especies de plantas bulbosas, como los tulipanes y las azucenas. Los Países Bajos
constituyen el mercado concentrador más importante del mundo y registran más del 50 por ciento del
total de las importaciones y el 85 por ciento de las exportaciones de flores de la Unión Europea.125
La causa del crecimiento sostenido del mercado de flor cortada en las últimas décadas es, básicamente, el
cambio en las pautas de consumo de la población con ingresos medios y altos, que utiliza este producto
como elemento decorativo del hogar, regalos empresariales y para solaz personal. Una de las
consecuencias del crecimiento de los mercados de flor de corte es la cuantiosa inversión que muchas
empresas e instituciones realizan para obtener nuevas variedades de flores, ya sea por medio de
mejoramiento genético clásico o por medio de sofisticadas técnicas de ingeniería genética126
Véase también
Autoincompatibilidad
Angiospermae
Aroma floral
Botánica
Desarrollo floral
Flora
Floración, polinización y cuaje en árboles frutales
Perfume
Síndrome floral
Trampa de polinización
Notas
1. Sólo se consideran flores a las flores de angiospermas (que ancestralmente poseen
verticilos o espirales ordenados de sépalos, pétalos, estambres y carpelos, y poseen los
óvulos encerrados en los carpelos de forma que se pueda acceder a ellos a través del
estigma). Aquí, siguiendo la denominación de Pio Font Quer en su Diccionario de Botánica,
consideramos que una "flor" es toda rama de crecimiento limitado que posea antófilos
(hojas relacionadas con la reproducción, como las hojas fértiles), por lo que todas las
espermatofitas (tanto angiospermas como gimnospermas) tienen flores.
2. La definición más concisa de flor es "un braquiblasto que lleva los antófilos", es decir un eje
corto de crecimiento determinado que lleva las hojas especializadas en la función de
reproducción (estambres y carpelos) y de protección de los gametos (sépalos y pétalos).
"Crecimiento determinado" quiere decir que el meristema apical que da origen a la flor cesa
su actividad inmediatamente después que ha producido todas las partes florales.2
3. Un ejemplo de esto es la lluvia de azufre en la época de floración de las coníferas.
4. Muchos investigadores han sugerido que la sonrisa de Duchenne indica una emoción
espontánea y genuina ya que la mayor parte de las personas no pueden contraer a voluntad
los músculos involucrados en la expresión facial de este tipo de sonrisa.120
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