CARACTERISTICAS DESEABLES PARA UN REGLAMENTO DE
DISEÑO SISMORRESISTENTE DE ESTRUCTURAS EN MEXICO
Mario E. Rodriguez (1)
1
Instituto de Ingeniería, UNAM, Ciudad Universitaria, Ciudad de México, CP 04510, mrod@[Link]
III. Análisis, diseño y normatividad sísmica de edificios.
RESUMEN
En México existen normativas de construcción sólo en pocos Estados y en la Ciudad de México. En
particular, en muchos casos fuera de la CDMX, su normativa se toma como modelo. Por esta razón,
en este trabajo el autor comenta algunas de las características de esta normativa.
Algunos autores han mencionado que en problemas de ingeniería existen dos criterios para su
solución, que a veces se enfrentan sin llegar a un consenso. Estos criterios son el de la teoría y el de
apoyarse en observaciones. En lo que sigue el autor se refiere a los casos específicos de las Norma
Técnicas Complementaria por Sismo (NTCS 2017) y para Estructuras de Concreto (NTCC 2017)
para la CDMX. En el caso de estas normativas llama la atención que con base en teorías elaboradas
se ha generado un mapa muy detallado de demandas sísmicas en la CDMX, lo que da la impresión
de que estas demandas fueran realmente predecibles. Observaciones en sismos pasados en la CDMX
muestran que las demandas de estos sismos, como en los casos de 1985 y 2017, excedieron a las
demandas estipuladas por la normativa existente. Este trabajo muestra que esta experiencia no es un
caso aislado, se presentan ejemplos de varios terremotos en el mundo cuyas demandas excedieron a
las estipuladas en las normativas vigentes de los respectivos países. Estas evidencias sugieren la
necesidad de que las estructuras cuenten con capacidad de deformación en eventos sísmicos, es decir
las estructuras de ductilidad baja o moderada, como lo permite las normativas de la CDMX, no serían
deseables en sismos fuertes. Además, este trabajo muestra la importancia de emplear estructuras
rígidas para disminuir las demandas de distorsiones de entrepiso en edificaciones, con el fin de no
solo evitar colapsos en terremotos fuertes, sino también de lograr que las estructuras en estos
terremotos puedan seguir en operación.
1 COMPARATIVA DE DEMANDAS SISMICAS OBSERVADAS EN
TERREMOTOS EN ALGUNOS PAISES Y DEMANDAS DE DISEÑO
ESPECIFICADAS POR NORMATIVAS DE ESOS PAISES
En esta parte del trabajo se muestran evidencias de importantes diferencias entre las demandas
sísmicas observadas en algunos terremotos en el mundo y las demandas de diseño especificadas por
normativas vigentes cuando ocurrieron estos terremotos. Estas evidencias fueron mostradas en detalle
por Rodriguez (2016) para los casos de los terremotos del 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de
México, del 27 de febrero 2010 en Chile, y los terremotos del 4 de septiembre 2010 y 22 de febrero
de 2011 en Nueva Zelanda. En lo que sigue se resume estas evidencias, y se añaden observaciones
relevantes encontradas en el terremoto del 19 de septiembre de 2017 en la Ciudad de México. Todas
estas experiencias, como muestra este estudio, dejan enseñanzas útiles para la práctica de diseño
sismorresistente.
1.1 El terremoto del 19 de septiembre 1985 en la Ciudad de México
El terremoto del 19 de septiembre de 1985 con epicentro en la costa de Michoacán, causó colapsos o
daños severos en cientos de edificios en la ciudad de México, principalmente en edificios con marcos
de concreto reforzado, con mayor incidencia en edificios con losas reticulares sin vigas. En la zona
de mayores daños se obtuvo el registro de aceleraciones de la estación SCT, el cual ha sido muy
empleado con modelos analíticos de predicción de respuesta sísmica, para comparar sus resultados
con el comportamiento observado de edificios en este terremoto.
La Fig 1 (Rodriguez, 2016) muestran espectros de aceleraciones computado para el registro de
aceleraciones obtenido en la estación SCT, componente horizontal EW, y fueron calculados con un
porcentaje del amortiguamiento crítico igual a 5%. La Fig 1 también muestra los espectros de
aceleraciones obtenidos con las especificaciones de la normativa vigente en la fecha del terremoto, la
cual fue el Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal de 1976 (RCDF, 1976), para lo
cual las ordenadas espectrales especificadas se multiplicaron por el factor de sobrerresistencia de
estructuras, el cual en este estudio se consideró igual a 2. Se aprecia que en zona de periodos entre
aproximadamente 1.5 s a 2.8 s, las ordenadas espectrales elásticas calculadas para el registro SCT en
su componente EW, son mayores que las que se obtendrían con las especificaciones del RCDF 1976.
Figura 1. Aceleraciones espectrales obtenidos con el registro de aceleraciones del terremoto de
México 1985 en la estación SCT y espectro transparente de diseño de la Ciudad de México 1976
(Rodriguez, 2016).
1.2 Terremoto de Maule, en Concepción, Chile, 27 febrero 2010, Mw=8.8
Concepción fue la ciudad de Chile donde ocurrieron los mayores daños en edificios en este evento.
En alrededor del 10% de edificios de más de 10 niveles en Concepción, se observó daño estructural
(Massone et al, 2012). En este estudio se emplean los registros de aceleraciones de la estación
Concepción Centro, ubicada en la zona de la ciudad donde se concentraron los daños en edificios.
Estos registros corresponden a las componentes horizontales L y T. La estación Concepción Centro
se ubica en un suelo arenoso, y por la velocidad de onda de corte en el lugar, Vs= 230 m/s, se
clasificaría como tipo D según la clasificación de la ASCE 7-16 (ASCE 7-16, 2016). La Fig 2
(Rodriguez, 2016) muestra los espectros de aceleraciones elásticos para los registros seleccionados
de la estación Concepción Centro, en sus dos componentes horizontales, y fueron calculados con un
porcentaje del amortiguamiento crítico igual a 5%. También la Fig 2 muestra los espectros de diseño
elásticos especificados por la normativa de diseño sísmico vigente en la fecha del terremoto, NCh
433 (NCh 4333, 1996), para los casos de suelos clasificados por esa normativa como suelos tipos III
y IV. La zona de mayor daño estructural en Concepción se clasificaba como suelo tipo III.
Los resultados de las Fig 2 muestran que las ordenadas espectrales elásticas calculadas para registros
de la estación Concepción Centro, en sus componentes horizontales L y T, son bastante mayores que
las especificadas por la normativa local para suelos Tipo III, en la zona de periodos estructurales en
el intervalo aproximado de 1.5 s a 3 s. La Fig 2 muestra que el intervalo de periodos entre alrededor
de 1.5 s a 2.5 s, las ordenadas espectrales de los registros de la estación Concepción Centro superaron
incluso a los valores especificados por la normativa NCH 433 para estructuras en suelo Tipo IV.
Debido esta experiencia en el terremoto de Maule, en 2011 la clasificación sísmica del terreno cambió
en la normativa Chilena, se aumentó dos tipos de suelos más (Diario Oficial, 2011).
Figura 2. Aceleraciones espectrales horizontales obtenidos con registros de aceleraciones de la
estación Concepción Centro en el terremoto de Maule, Chile 2011, y aceleraciones especificadas
por la Normativa Chilena de 1996 (Rodriguez, 2016).
1.3 Terremotos en Christchurch en Nueva Zelanda en 2010 y 2011
En febrero 22, 2011, un terremoto afectó la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, el epicentro
prácticamente se ubicó en la ciudad y su magnitud fue Mw=6.2. Este terremoto se puede considerar
una réplica del terremoto ocurrido el 4 de septiembre, 2010, con epicentro a una distancia de alrededor
de 40 km de la ciudad, con Mw=7.1 (Bradley et al, 2014). El terremoto de 2011 causó colapsos y
daños significativos en edificios residenciales y comerciales, viviendas, puentes y líneas subterráneas
vitales, así como 185 muertes.
Para este estudio se seleccionó los registros obtenidos en la estación Christchurch Cathedral College
(CCC), ubicada en la zona de mayor daño en la ciudad. La estación se ubica en el tipo de suelo D,
suelos blandos o profundos, de la clasificación de suelos especificada en la norma New Zealand
Loading Standard (NZLS, 2004).
La Fig 3 (Rodriguez, 2016) muestra espectros de aceleraciones elásticos para la estación CCC en los
terremotos de 2010 y de 2011, con líneas negras y grises, respectivamente, en sus dos componentes
horizontales. Estos espectros fueron calculados con un porcentaje del amortiguamiento crítico igual
a 5%. También la Fig 3 muestra con líneas negras continuas los espectros de diseño elásticos
especificados por las NZLS (2004) para esta parte de la ciudad, tanto el correspondiente al periodo
de retorno de 500 años, como el de 2500 años (EERI, 2011). Los resultados de la Fig 3 muestran que
las ordenadas espectrales elásticas calculadas para el terremoto de 2011 son bastante mayores que las
del terremoto de 2010 en la zona de periodos estructurales menores que 1.5 s. Para periodos menores
de 2 s, las ordenadas espectrales de los registros obtenidos en el terremoto de 2010 se acercan a las
ordenadas especificadas por la NZLS (2004) para el terremoto con periodo de retorno de 500 años,
mientras que las ordenadas espectrales de registros obtenidos en el terremoto de 2011 se acercan o
incluso son mayores que las ordenadas especificadas por la NZLS (2004) para el terremoto con
periodo de retorno de 2500 años. Estos resultados muestran que en un tiempo menor que un año
ocurrieron los terremotos cuyos periodos de retorno, según la NZLS (2004), se estimaron en 500 y
2500 años.
Figura 3. Aceleraciones espectrales horizontales obtenidos con registros de aceleraciones de la
estación CCC en los terremotos de Christchurch 2010 y 2011, y aceleraciones especificadas por la
NZLS (2004) (Rodriguez, 2016)
1.4 Terremoto del 19 de septiembre 2017 en la Ciudad de México
El 19 de septiembre 2017 ocurrió un terremoto M 7.1 en México del tipo intraplaca, con epicentro en
el Estado de Morelos, a alrededor de 120 km de la Ciudad de México. El terremoto causó el colapso
de aproximadamente 50 edificaciones, número estimado de acuerdo con los datos obtenidos por
ingenieros especialistas en estructuras organizados por sociedades técnicas como la Sociedad
Mexicana de Ingeniería Estructural (SMIE) y fue coordinada por el Colegio de Ingenieros Civiles de
México (CICM). Estos ingenieros inspeccionaron la mayor parte de daños en edificaciones en la
ciudad de México debidos a este terremoto.
La Fig 4 muestra los espectros de aceleraciones y desplazamientos elásticos, calculados para los
registros obtenidos en la estación SCT en los terremotos de septiembre 19 de 1985 y 2017. Se aprecia
que en la zona de periodos menores que 1.8 s las demandas de ambos eventos sísmicos son
comparables, además, el espectro elástico obtenido de SASID en general tiene ordenadas espectrales
mayores que las obtenidas para ambos sismos. Prácticamente todos los edificios que colapsaron en
2017, ya habían experimentado el terremoto de 1985 sin evidencias de daños apreciables. Esta
característica y las semejanzas de demandas sísmicas en la estación SCT en cierta zona de periodos
en estos terremotos de 1985 y 2017, sugieren la existencia de daño acumulado en estructuras que
experimentan más de un terremoto, como ha sido analizado por Rodriguez (2020).
(a) Espectro de aceleraciones
(b)
(c) Espectro de desplazamientos
Figura 4. Aceleraciones y desplazamientos espectrales horizontales elásticos obtenidos en la
estación SCT con registros de aceleraciones de los terremotos de 19 septiembre 1985 y 2017, y
espectros elásticos obtenidos con SASID.
En este trabajo se emplea el registro de aceleraciones S00E obtenido en la estación Miramontes en el
sismo del 19 de septiembre de 2017. Esta estación se ubica en el sur de la Ciudad de México, empezó
a funcionar después de la ocurrencia del terremoto del 19 de septiembre de 1985, y se ubica bastante
lejos de la zona donde ocurrió la mayor parte de colapsos de edificios en la Ciudad de México en ese
evento sísmico. La mayor parte de los daños y colapsos observados en edificios en la Ciudad de
México en el terremoto del 19 de septiembre de 2017 se observaron en edificios ubicados en suelos
con valores semejantes de periodos dominantes del terreno, del orden de 1 s a 1.5 s.
La Fig 5 muestra los espectros de aceleraciones y desplazamientos elásticos obtenidos para el registro
de esta estación, así como las ordenadas espectrales de diseño en la zona de la estación, clasificada
como suelo blando, Zona IIIa, de acuerdo con las NTCS (2004), la que era vigente cuando ocurrió el
mencionado terremoto. Los resultados de la Fig 5 muestran que en zona de periodos
aproximadamente entre 1.2 y 1.6 s, las ordenadas espectrales elásticas de diseño especificadas por las
NTCS (2004) subestiman las demandas computadas empleando las aceleraciones registradas en la
estación Miramontes. También estas últimas demandas superan en ese mismo intervalo de periodos
a las demandas de diseño de las NTCS 2017 (NTCS, 2017) y SASID.
(a) Espectro de aceleraciones
(b) Espectro de desplazamientos
Figura 5. Aceleraciones y desplazamientos espectrales horizontales en el intervalo elástico
obtenidos en la estación Miramontes con registro de aceleraciones del terremoto de 19 septiembre
2017, y espectros elásticos obtenidos con la normativa para la Ciudad de México 2004 y con
SASID.
La Fig 6 muestra valores de las aceleraciones espectrales para el diseño de estructuras con respuesta
no lineal, obtenidas a partir de las aceleraciones espectrales elásticas estipuladas por la normativa
NTCS 2017 (NTCS, 2017) y SASID para el sitio de la estación Miramontes, divididas por los valores
correspondientes del factor de reducción por comportamiento sísmico, Q’, para los casos de factores
de comportamiento sísmico, Q, iguales a 2 y 4. La Fig 6 también muestra las aceleraciones espectrales
obtenidas de la respuesta no lineal de un oscilador de 1GDL cuando responde a las aceleraciones del
registro S00E obtenido en la estación Miramontes en el terremoto del 17 de septiembre 2017,
considerando los valores de ductilidades de desplazamiento, μ, iguales a 2 y 4. Estos resultados
indican que en ciertos intervalos de periodos las demandas sísmicas observadas fueron mayores que
las estipuladas. Por ejemplo, para el caso Q=2, aproximadamente este intervalo de periodos fue de
0.9 s a 1.3 s, y para el caso Q=4, el intervalo fue de 0.3 s a 1.1 s, ver Fig 6.
Figura 6. Aceleraciones espectrales en el intervalo inelástico obtenidos con los registros de
aceleraciones del terremoto de 19 septiembre 2017 en la estación Miramontes para los casos de
ductilidad de desplazamientos iguales a 2 y 4, y espectros de diseño obtenidos con las NTCS 2017 y
con SASID para los casos Q=2 y Q=4.
Estos resultados representan un caso original, en el que las demandas sísmicas observadas en un
terremoto, en este caso el evento sísmico de 2017 en la estación Miramontes, excedieron a las
estipuladas por la normativa NTCS 2017 (NTCS, 2017) y SASID en esa estación, cuando esta
normativa aún no era oficialmente aprobada. El evento sísmico en estudio ocurrió en septiembre 2017
y la normativa mencionada se publicó en diciembre 2017. Esto también se puede interpretar de la
manera siguiente. Si para los intervalos de periodos mencionados, las demandas sísmicas
especificadas por esta normativa se obtuvieron considerando una probabilidad pequeña de ocurrencia
de estas demandas en cierto periodo de retorno, por ejemplo 250 años, la realidad es que esta
probabilidad fue igual a 1, aun antes de que esta normativa se publicara oficialmente.
1.5 Comentarios
Este estudio muestra que las demandas sísmicas observadas en los terremotos en el mundo
seleccionados para esta investigación, en todos los casos superaron a las demandas estipuladas por
normativas de construcción en los respectivos lugares de ocurrencia de los terremotos, mostrando las
limitaciones de los modelos probabilistas que se emplean para definir el sismo de diseño y el
consecuente peligro sísmico. Esta evidencia tiene varias implicaciones en normativas
sismorresistentes existentes o futuras que se pretenda proponer en México, las que se comentan en lo
que sigue. Una es reconocer las altas probabilidades de que un evento sísmico supere las demandas
de diseño. Las experiencias en terremotos comentadas en este trabajo sugieren la revisión de los
procedimientos probabilistas que se emplean para la estimación del peligro sísmico de un lugar.
Estas experiencias también muestran que, ante las incertidumbres de los valores de las acciones
sísmicas de diseño, es evidente la necesidad de que las estructuras cuenten con reservas de capacidad
de deformación. Estas reservas no se podrían tener en estructuras diseñadas con el factor de
comportamiento sísmico Q=2, valor comúnmente empleado en México. Esto se debe a que en estas
estructuras la capacidad de deformación de sus secciones críticas es baja, debido principalmente a las
limitaciones del refuerzo transversal típicas en estructuras diseñadas con Q= 2. Es relevante
considerar la importancia del refuerzo transversal en elementos de concreto reforzado para mejorar
la capacidad de deformación de las secciones críticas de elementos estructurales sometidos a
terremotos.
Tampoco en estructuras irregulares sería posible contar con estas reservas de capacidad de
deformación que se sugiere, debido a que las irregularidades amplifican las demandas sísmicas en las
estructuras. Esto implica que es deseable limitar el empleo de estructuras irregulares, e incluso
prohibirlas en zonas de alta sismicidad y en estructuras importantes.
Estos resultados también muestran la importancia de limitar el empleo de estructuras flexibles que
llevan no sólo a daños o colapsos de los llamados elementos no estructurales en sismos intensos o
incluso moderados, sino también a colapsos en estas estructuras, como ocurrió en el sismo del 19 de
septiembre 2017 en la Ciudad de México. Ejemplos típicos de este tipo de estructuras son las que
emplean estructuraciones a base de marcos, solución preferida por los arquitectos en México, por su
menor perturbación de los espacios que se emplean en el proceso arquitectónico, cuando se compara
con la solución donde se emplea muros estructurales de concreto reforzado. La importancia del
sistema estructural para limitar daños o colapsos en estructuras en terremotos se analiza en la siguiente
sección de este trabajo.
2 LA IMPORTANCIA DEL SISTEMA ESTRUCTURAL SISMORRESISTENTE
PARA LIMITAR DAÑOS Y COLAPSOS EN TERREMOTOS
En esta parte del trabajo se muestran resultados del empleo de métodos aproximados para el cómputo
de distorsiones en estructuras a base de marcos, de marcos combinados con muros estructurales, o
principalmente a base de muros estructurales, cuando estas estructuras se someten a algunos registros
típicos de aceleraciones obtenidos en terremotos importantes ocurridos en la Ciudad de México. El
objetivo es mostrar la importante reducción de desplazamientos laterales que es posible obtener con
el empleo de muros estructurales respecto a la solución de sólo marcos.
2.1 Procedimiento aproximado para el cómputo de distorsiones máximas de entrepiso
en estructuras de concreto reforzado
El procedimiento empleado en este trabajo se basa inicialmente en el cómputo de la distorsión global
máxima de un edificio, Drm, parámetro que se define como
δm
Drm = (1)
H
donde δm es el desplazamiento lateral máximo del último nivel del edificio sometido a un movimiento
del terreno, y H la altura del edificio. El análisis aproximado en este estudio emplea el conocido
concepto de la estructura equivalente, la cual es una estructura de 1GDL con el mismo periodo y
ductilidad de desplazamiento que tendría el edificio con varios grados de libertad (Saiidi y Sozen,
1981). Para el registro de aceleraciones en estudio, este sistema tiene el desplazamiento espectral
(máximo) igual a Sd. El desplazamiento δm se puede obtener con el producto Γm1 Sd, donde Γm1 es el
factor de participación del primer modo. Para el cómputo de este parámetro, en este trabajo se emplea
el procedimiento especificado por la ASCE/SEI 7-16 (ASCE 7, 2016) para el cómputo de Γm1 con
fines de diseño sísmico de diafragmas en edificios de n niveles. Este parámetro se define como
z 1
Γ m1 = 1 + s 1 − (2)
2 n
donde zs= 0.7 para edificios a base de marcos, y zs = 1 para edificios a base de muros estructurales
(ASCE 7, 2016).
La distorsión Drm queda expresada por
Γ S
Drm = m1 d (3)
H
Una expresión aproximada sencilla que se emplea para estimar el periodo fundamental, T, de un
edificio es
n
T= (4)
λ
donde λ es un factor que depende del tipo de sistema estructural del edificio, y tiene unidades s-1.
En un edificio regular, la altura H se puede expresar en función de la altura de entrepiso, h, como
H =nh (5)
Se introduce el índice de rigidez H/T (Lagos et al., 2012; Rodriguez, 2018), el cual a partir de las ecs
(4) y (5) es igual a
H
=λ h (6)
T
La ec (3) se expresa en función del índice de rigidez H/T como:
Γ S
Drm = m1 d (7)
T (H / T )
En este estudio el valor de la altura de entrepiso h en los edificios estudiados se estima igual a 3.5m.
Para el caso de marcos de concreto reforzado, en este estudio, se considera λ= 8 s-1 (Pujol y Rodriguez,
2019). El valor de λ en edificios con muros estructurales de concreto reforzado puede variar en un
intervalo importante dependiendo de la densidad de muros, por ejemplo, se sugiere el intervalo de 10
s-1 a 14 s-1. En el caso de Chile, el valor medio del índice de rigidez H/T que se encuentra en edificios
de concreto reforzado con sistemas estructurales a base de muros estructurales es 50 m/s (Rodriguez,
2018), con este valor, la altura h=3.5m y la ec (6), el valor medio que corresponde a λ seria 14 s-1,
que es el límite superior para el parámetro λ en el intervalo sugerido para edificios de concreto
reforzado con muros estructurales. Esto se debe a que la práctica constructiva en Chile se caracteriza
por el empleo de una alta densidad de muros estructurales de concreto reforzado, en comparación con
la práctica en México, donde es típico la combinación de marcos y pocos muros estructurales. Por
este motivo, en este estudio para el caso de edificios de concreto reforzado a base de la combinación
de marcos y muros estructurales en México se emplea para λ el valor igual a 10 s-1 (Piedrahita y
Rodriguez, 2021). Para el cómputo de la distorsión global Drm con la ec (7), para edificios de concreto
reforzado en México con solo marcos, y en combinación con muros estructurales, de acuerdo con la
ec (6), el valor h= 3.5 m, y los valores de λ mencionados, el índice de rigidez H/T resulta igual a 28
m/s y 35 m/s, respectivamente. Además, para ilustrar el caso de empleo de una alta densidad de muros
estructurales, como ocurre en la práctica chilena, también se considera el caso λ= 14, es decir H/T =
49 m/s.
Para la estimación de la distorsión máxima de entrepiso en edificios regulares a base de marcos, drm,
se considera que un posible límite inferior de este parámetro está dado por (Cecen, 1979; Miranda,
1999; Piedrahita y Rodriguez, 2021):
d rm = 1.5 Drm (8)
En un edificio a base de marcos con planta baja débil, que ocurre en la práctica constructiva en
México, el valor de drm podría ser bastante mayor que el valor dado por la ec. (8), estos casos no son
considerados en este estudio, ya que éste se refiere a estructuras regulares.
En el caso de edificios regulares en México, cuando se combina marcos y muros estructurales, se
considera (Piedrahita y Rodriguez, 2021):
d rm = 1.3 Drm (9)
La menor amplificación de las distorsiones de entrepiso en edificios con muros respecto los casos de
edificios a base de marcos se debe a las formas modales típicas de estas dos diferentes estructuras.
2.2 Distorsiones de diseño en edificios de concreto reforzado con diferentes tipos de
estructuraciones y calculadas para un registro de aceleraciones. El caso del sitio donde se ubica
la estación Miramontes en la Ciudad de México.
Se ha mostrado, ver Figs 5 y 6, que las demandas sísmicas registradas en la estación Miramontes en
el sismo del 19 de septiembre de 2017 fueron, en ciertos intervalos de periodos, mayores que las
demandas estipuladas por NTCS (2004) y por las NTCS 2017 en el lugar de la ubicación de esta
estación. Esta observación es congruente con la cantidad de daños, estructurales y no estructurales,
observados en este terremoto en estructuras ubicadas en suelos con características comparables,
particularmente cuando se considera el periodo dominante del terreno. Por ello, para ilustrar la
importancia del tipo de sistema estructural que se emplea para limitar daños o colapsos en estructuras
en terremotos, este trabajo emplea la información de registros de aceleraciones del terreno obtenidas
por la estación Miramontes, así como las ordenadas espectrales de diseño especificadas por las NTCS
2017 para el lugar de esta estación.
Los desplazamientos obtenidos con los espectros de diseño de las NTCS 2017 definidos por el
capítulo 3 de estas normas y multiplicadas por QR corresponden al parámetro Sd en la ec (7). Como
se ha mencionado, en el procedimiento de cómputo aproximado de la distorsión drm, en el caso de
estructuras a base de marcos se emplea el índice de rigidez H/T=28 m/s. Los resultados obtenidos con
este procedimiento para drm correspondientes a los referidos espectros de diseño para los casos Q=2
y Q=4 se muestran en la Fig 7, los que se identifican en esta figura como los casos SASID, Q=2 y
SASID, Q=4. La Fig 7 muestra además las distorsiones drm obtenidas en estructuras a base de marcos
con respuesta no lineal empleando el registro de aceleraciones S00E de la estación Miramontes
obtenido el 19 de septiembre de 2017, el valor de la fracción de amortiguamiento crítico ξ =5%, y
considerando los casos de ductilidades de desplazamientos, μ, iguales a 2 y 4.
Figura 7. Desplazamientos espectrales en el intervalo inelástico obtenidos con los registros de
aceleraciones del terremoto de 19 septiembre 2017 en la estación Miramontes para los casos de
ductilidad de desplazamientos iguales a 2 y 4, y espectros obtenidos con las NTCS 2017 y con
SASID para los casos Q=2 y Q=4. Caso marcos H/T= 28 m/s.
Los resultados que se muestran en la Fig 7 indican que en el intervalo amplio de periodos de 1.2 s a
2.7 s, los edificios a base de marcos diseñados con Q=2 tendrían distorsiones máximas de entrepiso
mayores que 1.5%, que es el límite de distorsiones permitido por las NTCS 2017 para edificios a base
de marcos diseñados con Q=2. Esto implica que en este intervalo de periodos no sería posible emplear
edificios a base de marcos diseñados con Q= 2, y sería necesario el empleo de estructuras más rígidas,
por ejemplo, con muros estructurales, como se muestra en lo que sigue. Además, los resultados de la
Fig 7 muestran que en ciertas zonas de periodos menores que 1.3 s, las demandas de distorsiones de
entrepiso en edificios a base de marcos, con ductilidades de desplazamiento iguales a 2 y 4,
excedieron las demandas de diseño estipuladas por las NTCS 2017. Para el caso de ductilidad de
desplazamiento igual a 2, las demandas computadas para este oscilador con el registro de
aceleraciones empleado llegaron incluso a ser mayores que el valor máximo permitido de 1.5%, ver
Fig 7.
La Fig 8 muestra resultados de distorsiones de entrepiso en edificios donde se combinan marcos y
muros, con una densidad de éstos correspondientes al valor λ= 10 s-1, valor que como se ha
mencionado se encuentra en la práctica de diseño en la Ciudad de México, cuando se combina marcos
y muros estructurales de concreto reforzado. Como muestra la Fig 8, en el intervalo de periodos de 1
s a 3 s, los sistemas donde se combinan muros y marcos diseñados con Q=2, exceden el límite de
distorsión de 1% estipulado por las NTCS 2017 para este tipo de estructuras. La Fig 8 muestra también
que estos sistemas estructurales diseñados con Q=4 cumplirían el requisito de las NTCS 2017 de no
exceder el límite 2% correspondientes a estas estructuras. Sin embargo, en la práctica de diseño
sismorresistente en México, es poco común el caso de diseños que emplean Q=4. Además, diseñar
con distorsiones permisibles grandes implica aceptar mayores daños en la estructura, por lo que,
referente a este caso de diseño con Q=4, es recomendable emplear estructuras aún más rígidas como
se muestra en el caso siguiente.
Figura 8. Desplazamientos espectrales en el intervalo inelástico obtenidos con los registros de
aceleraciones del terremoto de 19 septiembre 2017 en la estación Miramontes para los casos de
ductilidad de desplazamientos iguales a 2 y 4, y espectros obtenidos con las NTCS 2017 y con
SASID para los casos Q=2 y Q=4. Caso edificios con muros estructurales, H/T= 35 m/s.
La Fig 9 muestra resultados del empleo de edificios de concreto reforzado con densidades de muros
semejantes a las que se encontrarían en la práctica chilena. Estos resultados se obtuvieron empleando
λ= 14 y H/T=49 m/s. La Fig 9 muestra que, para este caso, en un intervalo amplio de periodos, los
valores de los espectros de distorsiones de entrepiso, son menores que el límite de distorsión de 1%
estipulado por las NTCS 2017 para estructuras diseñadas con Q= 2. Para estas estructuras, las
distorsiones obtenidas con la NTCS 2017 son mayores que 1% y menores que 1.4% en el intervalo
de periodos de 1.5 s a 2.5 s. Para el caso Q=4, las distorsiones obtenidas con la NTCS 2017 son
menores que el límite de distorsión de 2% estipulado por las NTCS 2017 para este tipo de estructuras.
Estas distorsiones son mayores que 1% y menores que 1.2% en un intervalo pequeño de periodos, de
1.7 s a 2.2 s. Estos resultados muestran la importancia del empleo de muros estructurales para reducir
de manera significativa las demandas de distorsiones de entrepiso, y por tanto reducir los daños en
edificios que responden a terremotos.
Figura 9. Desplazamientos espectrales en el intervalo inelástico obtenidos con los registros de
aceleraciones del terremoto de 19 septiembre 2017 en la estación Miramontes para los casos de
ductilidad de desplazamientos iguales a 2 y 4, y espectros obtenidos con las NTCS 2017 y con
SASID para los casos Q=2 y Q=4. Caso edificios con muros estructurales, H/T= 49 m/s.
3 CONCLUSIONES
1. En todos los casos de los terremotos en el mundo seleccionados para esta investigación, las
demandas sísmicas observadas estos terremotos superaron a las demandas estipuladas por
normativas de construcción en los respectivos lugares de ocurrencia de los terremotos. Esto
muestra las limitaciones de los modelos probabilistas que se emplean para definir el sismo
de diseño y el consecuente peligro sísmico.
2. Las incertidumbres para definir las acciones sísmicas de diseño sugieren la necesidad de que
las estructuras cuenten con reservas de capacidad de deformación. Estas reservas no se
podrían tener en estructuras diseñadas con el factor de comportamiento sísmico Q=2, valor
comúnmente empleado en México. Esto se debe a que en estas estructuras la capacidad de
deformación de sus secciones críticas es baja. Es relevante considerar la importancia del
refuerzo transversal en elementos de concreto reforzado para mejorar la capacidad de
deformación de las secciones críticas de elementos estructurales sometidos a terremotos. Eso
implica que es deseable que las estructuras diseñadas con Q=2 no se empleen en la zona de
lago de la Ciudad de México, y tampoco en zonas de alta sismicidad del país como es la costa
del Pacífico.
3. Tampoco estas reservas de capacidad de deformación se podrían tener en estructuras
irregulares, debido a que las demandas sísmicas en estas estructuras son mayores que las que
tendrían estructuras regulares. Esto implica que es deseable limitar el empleo de estructuras
irregulares, e incluso prohibirlas en zonas de alta sismicidad y en estructuras importantes.
4. Este estudio emplea métodos aproximados para el cómputo de demandas de distorsiones de
entrepiso en edificios con diferentes estructuraciones sometidos a acciones sísmicas. Se
consideró edificios con sistemas estructurales que emplean solo marcos de concreto
reforzado, o sistemas con muros estructurales de concreto reforzado. Con estos métodos se
calcularon demandas de distorsiones de entrepiso en edificios para los casos de las demandas
sísmicas especificadas por las NTCS 2017 en el sitio de la estación Miramontes. Estas
distorsiones se compararon con las computadas para estructuras con diferentes
estructuraciones cuando responden en el intervalo no lineal al registro de aceleraciones S00E
obtenido en la estación Miramontes en el terremoto del 19 de septiembre de 2017,
considerando los casos de ductilidades de desplazamientos iguales a 2 y 4. Los resultados
encontrados muestran que, en una zona amplia de periodos fundamentales de edificios a base
de marcos diseñados con Q=2, las distorsiones de entrepiso superan el valor límite
especificado por las NTCS 2017 para estas estructuras, lo que implica que para cumplir con
este límite es necesario el empleo de muros estructurales, en algunos casos con densidades
de muros importantes. Estas densidades de muros definen el índice de rigidez H/T que se
emplea en este trabajo, parámetro que se mostrado permite reducir las demandas de
distorsiones en edificios sometidos a terremotos.
5. En este estudio se ha mostrado la importancia de limitar el empleo de estructuras flexibles,
que llevan no sólo a daños o colapsos de los llamados elementos no estructurales en sismos
intensos o incluso moderados, sino también a colapsos en estas estructuras, como ocurrió en
los terremotos del 19 de septiembre de 1985 y 2017 en la Ciudad de México.
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