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El Lenguaje Audiovisual

El lenguaje audiovisual ha evolucionado desde el cine de los hermanos Lumière hasta la era digital actual, donde la narración se ha vuelto accesible a través de diversas plataformas. La construcción de relatos en el medio audiovisual implica seleccionar y organizar hechos de manera cronológica o anacrónica, utilizando recursos como elipsis y escenas para mantener el interés del público. Existen dos formas principales de expresión audiovisual: el documental, que busca visibilizar la realidad, y la ficción, que crea historias y personajes, aunque las fronteras entre ambos géneros se están difuminando.

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El Lenguaje Audiovisual

El lenguaje audiovisual ha evolucionado desde el cine de los hermanos Lumière hasta la era digital actual, donde la narración se ha vuelto accesible a través de diversas plataformas. La construcción de relatos en el medio audiovisual implica seleccionar y organizar hechos de manera cronológica o anacrónica, utilizando recursos como elipsis y escenas para mantener el interés del público. Existen dos formas principales de expresión audiovisual: el documental, que busca visibilizar la realidad, y la ficción, que crea historias y personajes, aunque las fronteras entre ambos géneros se están difuminando.

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El lenguaje audiovisual

Desde el nacimiento del cine en 1895, con la primera proyección de imágenes en


movimiento de los hermanos Lumière, y, a principios del siglo XX, la magia audiovisual de
Georges Méliès, el surgimiento de la televisión, nuevas formas de producir, relatar y difundir
han transformado el lenguaje audiovisual.

Desde la técnica, el cine comenzó como una proyección de imágenes fijas o fotogramas
que, secuenciadas por segundo, lograron el efecto de movimiento. Actualmente, en su
versión analógica o digital, utiliza la misma unidad fotográfica para registrar el movimiento.
Cámaras de video, fotográficas, celulares, tabletas o computadoras, más allá de la
herramienta tecnológica que utilicemos, una buena pieza audiovisual parte de saber qué
historia queremos contar, el relato que construyamos y los elementos del lenguaje
audiovisual que utilicemos para hacerlo.

EL RELATO Y LA NARRATIVA AUDIOVISUAL

Vivimos en una cultura digital donde la imagen es un medio cotidiano para informarnos,
entretenernos y relacionarnos con nuestros pares. Las redes sociales nos proponen subir
fotos, pero además contar historias en stories, subir nuestros propios videos o transmitir en
vivo. Todas estas son oportunidades para construir relatos sobre lo que nos pasa, lo que
sentimos o lo que queramos imaginar. En todo ello, está el relato y la narrativa, en especial,
audiovisual.

¿Qué es el relato? ¿Cómo contar con imágenes? Seguramente, a lo largo de su trayectoria


educativa, habrán visto qué es una historia, cuáles son sus partes centrales (situación
inicial, complicación, resolución y situación final), cómo jugar con los personajes y construir
diversos tipos de finales. Pero recuperemos algunos conceptos claves que nos servirán
para pensar en la producción audiovisual.

Elementos para contar una historia (o construir un relato)

Armar un relato nos da la posibilidad de organizar los hechos de la historia cómo mejor lo
consideremos. Hacemos una selección y un orden según los criterios que nos propongamos
y los efectos que queramos generar en el público.

Podemos definir al relato como la selección y el orden que le damos a los hechos de la
historia. En este sentido, el relato puede ser:

Cronológico: los hechos se cuentan en el relato en el mismo orden en el que sucedieron en


la historia.

Anacrónico: el orden de los hechos en el relato no coincide con los que pasó en la historia.
Pueden ser contados desde el final hacia el inicio (un recurso muy utilizado en el cine y en
las series de ficción), puede haber pasajes de flashback (recuerdos del pasado) o
flashforward (anticipaciones de hechos futuros). En literatura, estos recursos se denominan
analepsis y prolepsis, y se trasladaron al cine, animación y cómics para darle tensión al
relato.

Existen recursos para organizar los hechos en el relato que nos permiten evitar contar todo
y que la historia se entienda igual. A continuación, se incluyen algunos recursos para pensar
en la duración del relato:

Elipsis: evidencia un tiempo transcurrido o entre acciones en la historia.

Pausa o descripción: la historia se detiene y el relato se concentra en un hecho, acción o


momento y dedica un tiempo del filme a que conozcamos en detalle aquello sin que otras
acciones sucedan.

Escena: reconstruye diálogos entre los personajes de modo que el relato pasa a durar el
mismo tiempo que la acción en la historia. No siempre en las piezas audiovisuales hay
diálogo entre los personajes, de hecho, hay muchos cortos audiovisuales y animados en los
que no se utiliza este recurso.

Sumario: se relata en poco tiempo muchas acciones. Hay distintos recursos audiovisuales
que se utilizan para ello, la sucesión de escenas en planos cortos es uno muy utilizado.

La imagen tiene un gran poder de representación y de llegada a las personas no solo por lo
que muestra sino también por cómo nos identificamos con las historias, los personajes, y los
sentimientos que esa conexión nos genera. Nos reímos, lloramos, nos aterramos, nos
impactamos, nos cuestionamos, imaginamos, fantaseamos...

GÉNEROS Y ASPECTOS TÉCNICOS DEL MEDIO AUDIOVISUAL

A grandes rasgos, existen dos formas a través de las que nos podemos expresar a través
de la herramienta audiovisual: el documental y la ficción. La primera busca relatar aspectos
del mundo que documentalistas visibilizan a través de la cámara; para ello, utilizan recursos
como la entrevista, la figura del narrador, material de archivo, infografías, etc. El uso de
imágenes y sonido construirá la estética y poética dentro del documental. Algunos autores
identifican variaciones dentro del documental dependiendo de cómo y para qué se utilicen
los recursos. El historiador y teórico del cine documental norteamericano, Bill Nichols,
identifica cuatro tipos de modalidades en las producciones documentales: expositiva (se
comparte un argumento a los espectadores), de observación (el realizador no debe
intervenir en la realidad), interactiva o participativa (donde se hace partícipe el realizador) y
reflexiva (con diversos recursos invita a los espectadores a la reflexión, como lo hizo en su
momento Dziga Vertov). También, hay quienes incluyen, en el documental, el testimonial,
una producción más televisiva que se basa en el relato de una experiencia o la biografía de
alguna persona relevante o que haya vivido algún suceso de la historia.

La ficción, por su parte, heredera del género literario, se caracteriza por la creación de
historias, tiempos, espacios y personajes. Estos pueden haber existido o sucedido en la
realidad, pero haber sido tomados como base para la creación de nuevos. En ese punto, el
concepto de verosimilitud nos permite pensar en que la ficción presenta un mundo creado
pero posible, creíble y, por eso, nos identificamos con historias o personajes que sabemos
que, en sí, no existen. Este es el contrato de lectura que se establece con los espectadores.
Algunos subgéneros de ficción son comedia, drama, suspenso, acción, aventura, fantasía,
ciencia ficción, wéstern, musical, terror, thriller-negro, épico. En el soporte televisivo, el
subgénero con mayor trayectoria e influencia es la telenovela, aunque, en los últimos años,
han ganado espacios las series, miniseries y los unitarios.

Sin embargo, nuevas corrientes del mundo audiovisual cuestionan esta división tan tajante y
nos invitan a reflexionar sobre qué hacemos cuando tenemos una cámara en mano y un ojo
a través del lente, qué selección y recorte hacemos de lo que vemos y cómo esto nos
implica, en uno u otro género, aceptar que construimos los relatos.

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