Invierno. Riñón-vejiga.
Serpiente
El elemento agua, desde la sabiduría antigua taoísta, está relacionado al Riñón. Allí se encuentra el
asiento de la voluntad. Cuando éste está débil, se produce el miedo, que nos paraliza. Su función es
muy especial, ya que atesora la energía vital JING, prenatal, la que traemos de fábrica, la que nos
compone. Cuando esa energía es escasa, se puede administrar, cultivar y atesorar, a través de una
disciplina y ciertas prácticas y de este modo incrementar la salud y la vitalidad. El Chi prenatal se
combina con el natal de la respiración y el alimento, para desplegar el proceso de vida. Cuando
logramos refinar esta energía se transforma en SHEN, espíritu, inteligencia, conciencia.
El Riñón es un órgano yin, su par yang es la vejiga. Aunque tiene una función yin, de regulación de
filtrado, entrada y salida de líquidos, y una expresión yang, vinculada con la función de las adrenales,
que eleva la energía para todos los procesos vitales, funciones sexuales, adrenalina, noradrenalina,
reacción a estímulos externos. Los órganos sexuales están asociados al riñón en MTC. Hormonas
sexuales, la creatividad, que cuando va hacia arriba da lugar a los procesos creativos y cuando va
hacia abajo crea, para la continuidad en el tiempo, de la especie.
La esencia del Riñón nutre las médulas óseas, que es donde se van a formar los glóbulos rojos. El
sistema nervioso central, que recorre cerebro y médula espinal. El esperma, que es la manifestación
física de la energía.
El invierno es el momento de máxima calma (Yin). La naturaleza descansa, guarda su energía y se
prepara para la primavera.
En la Medicina Tradicional China los riñones son la base de la fuerza vital. La vejiga ayuda a eliminar
desechos y equilibrar líquidos. Están asociados al elemento Agua.
El elemento Agua bloqueado genera miedo y ansiedad. En equilibrio, te da calma, paz y valor.
En la Medicina Tradicional China, el invierno es una etapa de reposo. La naturaleza se repliega para
guardar sus fuerzas, tal como lo hacen los animales. Practicar los movimientos de la Serpiente ayuda
a restaurar la energía vital (Jing) y a mantener el calor interno durante los meses más fríos. Siguiendo
el instinto de supervivencia y gracias a la capacidad de adaptación, las plantas y los animales soportan
la inclemencia del frío ralentizando al máximo su actividad fisiológica. El reino vegetal detiene el
crecimiento y ralentiza el proceso de la fotosíntesis para ahorrar energía calorífica. Algunos árboles ya
se desprendieron de las hojas, sus partes más expuestas, y ahora detienen la actividad de la savia en
el interior, otros árboles como las coníferas se aíslan del frío, infiltrando la resina entre la corteza y los
vasos conductores de la savia.
Algunos animales entran en un estado de suspensión llamado hibernación que les permite escapar
del frío y de la carencia de alimentos durante el invierno. Ya se han preparado para hibernar
aumentando su capa de tejido graso durante el final del verano y el otoño, caen en un profundo sueño
que solo despertará al despuntar del primer yang primaveral.
La naturaleza se aquieta y descansa tranquila, no hay hojas, no hay flores, la belleza es lo esencial.
Los campesinos guardan el trigo en sus graneros, es tiempo para conservar y reservar fuerzas: trabajar
menos, descansar más.
Es saludable dormir todas las horas de oscuridad: acostarse pronto y levantarse tarde. Trabajar solo
lo necesario y no malgastar energía como nos enseña la naturaleza. La estación invernal nos
predispone a la introspección y al silencio interior, la energía alcanza el máximo Yin e induce a la
quietud y la reflexión. El frío y la oscuridad exterior nos invitan a buscar el calor y la luz en nuestro
interior, es la estación más adecuada para practicar meditación.
El invierno es una estación para conservar la energía y descansar. La práctica más adecuada son
momentos de meditación que se pueden completar con la rutina de ejercicios de chi kung suaves,
dirigidos mejorar las funciones de riñón/vejiga.
La energía equilibrada de estos órganos nos da la voluntad, el espíritu de decisión, el deseo de realizar
un acto, el paso a la acción. Las emociones positivas son el valor, la valentía, la fuerza de carácter, la
prudencia.
Cuando está debilitada, disminuye la voluntad, hay desinterés, ideas de persecución. Las emociones
negativas son el temor, o la falta de miedo, el espanto, el temor constante al medio.
La entidad visceral Zhi rige los riñones, la vejiga, los oídos. Controla la reserva de energía ancestral
primordial. Almacena el JING, para la formación de sustancias vitales: médula, sangre, hormonas.
El desequilibrio de esta energía se va a manifestar a través de dolores lumbares crónicos,
disminución de la audición, fatiga general, dolencias del aparato genitourinario, nefritis,
hipoactividad adrenal, neurosis depresiva, impotencia, esterilidad.
Color: negro, azul oscuro
Sabor: salado
Rige: huesos, articulaciones, cabello