El contrato de leasing
El contrato de leasing se erige en la actualidad como una de las estructuras más sofisticadas y
dinámicas dentro del ecosistema del derecho de los contratos. Su relevancia no reside
únicamente en su configuración técnica, sino fundamentalmente en su capacidad para actuar
como un motor de financiamiento para el sector productivo y el acceso a bienes durables por
parte de los consumidores. En la obra de Diego Zentner, este instituto es analizado no solo
como una figura típica del Código Civil y Comercial de la Nación, sino como una operación
económica compleja que requiere una comprensión profunda de su naturaleza bilateral,
onerosa y crediticia.1
1. Fundamentos y evolución del concepto jurídico
Para abordar el leasing es necesario primero ubicarlo dentro de la teoría general del contrato.
Según la definición legal provista por el artículo 957 del Código Civil y Comercial, el contrato es
el acto jurídico mediante el cual dos o más partes manifiestan su consentimiento para crear,
regular, modificar, transferir o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales.1 El leasing se inserta
en esta definición con una particularidad: es un contrato de cambio que integra en su seno una
finalidad de financiamiento.1
Históricamente, el leasing en Argentina transitó por una etapa de atipicidad social hasta su
primera regulación orgánica en la Ley 24.441, la cual fue posteriormente reemplazada por la
Ley 25.248. Finalmente, con la sanción del Código Civil y Comercial de la Nación en 2015, el
legislador optó por incorporar esta figura en el cuerpo codificado, específicamente en los
artículos 1227 a 1250, derogando casi la totalidad de la normativa especial previa.1
Desde un punto de vista ontológico, el leasing se define como aquel contrato donde el dador
conviene transferir al tomador la tenencia de un bien cierto y determinado para su uso y goce,
contra el pago de un canon, confiriéndole además una opción de compra por un precio (valor
residual).1 Esta definición permite advertir que el leasing no es una simple locación ni una
compraventa, sino un negocio jurídico autónomo que participa de las características de ambos
pero con una causa fin propia: el crédito.1
1.1 Función económica y social del instituto
La función económica del leasing es, quizás, su rasgo más distintivo. A diferencia de la
compraventa, donde el adquirente debe desembolsar la totalidad del precio o garantizar el
saldo, en el leasing el tomador accede al uso de un bien de capital sin afectar de inmediato su
liquidez o capital de trabajo.1 Zentner destaca que el leasing es una herramienta de
equipamiento industrial por excelencia, permitiendo que la propia productividad del bien
genere los recursos necesarios para el pago de los cánones periódicos.1
Adicionalmente, el leasing cumple una función de actualización tecnológica. En mercados con
bienes de rápida obsolescencia (como el software o la maquinaria de alta precisión), el
contrato permite al tomador devolver el bien al final del plazo y celebrar un nuevo contrato
sobre un modelo más avanzado, evitando así la inmovilización de activos obsoletos.1
Socialmente, también se ha expandido al sector habitacional, facilitando el acceso a la vivienda
mediante el pago de cánones que operan como una suerte de ahorro previo para la
adquisición definitiva.1
1.2 Caracterización técnica del contrato
El análisis sistemático del leasing revela una serie de caracteres jurídicos que el profesor debe
enfatizar para cualquier examen de grado:
Carácter Jurídico Descripción según la Doctrina de
Zentner
Bilateral Genera obligaciones recíprocas: el dador
entrega la tenencia y el tomador paga el
canon.1
Oneroso Las ventajas de una parte se explican en el
sacrificio de la otra. No se presume la
gratuidad.1
Conmutativo Las prestaciones son ciertas y
determinadas desde el momento de la
celebración.1
Formal Requiere la forma escrita (instrumento
público o privado según el bien) para su
validez.1
De Tracto Sucesivo Su ejecución se prolonga en el tiempo a
través de pagos periódicos.1
Consensual Se perfecciona con el consentimiento, sin
perjuicio de la entrega posterior del bien.1
Nominado Posee una regulación legal completa y
específica en el Código Civil y Comercial.1
1
2. Modalidades y especies de leasing
La clasificación de las modalidades de leasing es fundamental para determinar el régimen de
responsabilidad de las partes, especialmente en lo que respecta a la obligación de entrega y las
garantías de saneamiento. Zentner categoriza estas especies en función de la relación entre los
sujetos y la causa del contrato.1
2.1 Leasing financiero
Es la modalidad arquetípica en el tráfico comercial. En este esquema, el dador es generalmente
una entidad financiera o una sociedad cuyo objeto es el financiamiento de inversiones. El
proceso se inicia cuando el tomador identifica un bien específico y un proveedor determinado
en el mercado. El dador adquiere dicho bien siguiendo las instrucciones del tomador con el
único propósito de dárselo en leasing.1
Se observa aquí una estructura tripartita en lo económico, aunque el contrato de leasing sea
bilateral. Los vínculos se entrelazan: el dador compra al proveedor (compraventa) y luego cede
el bien al tomador (leasing). Esta modalidad tiene una consecuencia jurídica crucial: como el
dador actúa como un mero financista y el tomador fue quien eligió el bien, la ley permite que el
dador se libere convencionalmente de la obligación de entrega y de la responsabilidad por
vicios redhibitorios y evicción, siempre que se pacte expresamente.1
2.2 Leasing operativo
En el leasing operativo, el dador es el fabricante, importador o constructor del bien. Aquí no
hay una entidad financiera intermedia; el propio proveedor del bien financia su adquisición al
tomador. El objetivo del dador es facilitar la colocación de sus productos en el mercado.1
A diferencia del leasing financiero, en esta especie el dador no puede exonerarse de la
responsabilidad de saneamiento ni de la obligación de entrega, dado que él es el especialista y
dueño original del producto. Zentner advierte que en esta modalidad la causa se aproxima más
a una compraventa financiada o a una locación con opción de compra propiamente dicha.1
2.3 Retroleasing o "Sale and Lease-back"
Esta modalidad constituye una operación estrictamente financiera donde el tomador es
originalmente el dueño del bien. Necesitado de liquidez, el tomador vende el bien al dador
(financista) y simultáneamente lo recibe en leasing. De este modo, el tomador obtiene capital
de trabajo sin dejar de utilizar el bien productivo, y mantiene la posibilidad de recuperar la
propiedad al final del contrato mediante el ejercicio de la opción de compra.1
Aunque es una figura lícita reconocida por el artículo 1231 inc. e del Código, la doctrina de
Zentner señala que debe ser analizada con cautela para evitar que encubra préstamos
usurarios o garantías anómalas que vulneren el orden público, especialmente en casos de
asimetría de poder de negociación.1
3. El objeto del contrato: Bienes materiales e
inmateriales
El objeto del leasing es notablemente amplio, lo que refleja la versatilidad de la figura. Según el
artículo 1228, pueden ser objeto del contrato las cosas muebles e inmuebles, marcas, patentes
o modelos industriales y el software.1
Esta inclusión del software y de derechos de propiedad industrial (marcas y patentes) es un
acierto del legislador, pues permite financiar activos intangibles que son vitales en la economía
del conocimiento. Sin embargo, Zentner precisa que el bien debe ser siempre individualizado,
cierto y determinado. No se admite el leasing sobre cosas fungibles o consumibles, ya que la
esencia del contrato exige que, si el tomador no ejerce la opción de compra, debe restituir
exactamente el mismo bien que recibió.1
3.1 Modalidades de elección y adquisición del bien
La ley prevé distintas formas en que el dador puede obtener el bien para cumplir con su
prestación, lo cual impacta directamente en su régimen de responsabilidad. El artículo 1231
detalla estas opciones:
1. Compra por el dador a persona indicada por el tomador: El tomador elige al proveedor
y el dador simplemente paga y adquiere.
2. Compra por el dador según especificaciones o catálogos: El tomador define
técnicamente qué necesita y el dador lo procura.
3. Adquisición mediante sustitución en el contrato de compraventa: El tomador ya había
firmado una compraventa con el proveedor y el dador se subroga en su posición para
financiar la operación.
4. Propiedad previa del dador: El bien ya formaba parte del stock del dador (Leasing
operativo).
5. Adquisición del propio tomador: El dador le compra el bien al tomador para dárselo en
leasing (Retroleasing).
6. Disponibilidad jurídica: El dador tiene un título que le permite constituir el leasing sin ser
el dueño absoluto (como en el subleasing).1
Modalidad de Adquisición Responsabilidad del Dador Acción del Tomador
Financiera (Inc. a, b, c) Puede exonerarse de entrega Acciona directamente contra el
y saneamiento. proveedor.
Operativa (Inc. d) No puede exonerarse. Acciona contra el dador.
Responde plenamente.
Retroleasing (Inc. e) No responde por El tomador conoce el bien pues
saneamiento ni entrega. era suyo.
4. El precio: El canon y el valor residual
La contraprestación a cargo del tomador se integra por dos elementos de naturaleza distinta:
el canon periódico y el precio de la opción de compra o valor residual.
4.1 Naturaleza y composición del canon
El canon es la suma de dinero que el tomador paga periódicamente por el uso y goce del bien.
A diferencia del alquiler en la locación, el canon de leasing tiene una composición financiera
compleja que Zentner desglosa del siguiente modo:
● Valor locativo: El precio por el uso de la cosa.
● Amortización: Una porción del capital que representa el valor del bien que se va
cancelando con el tiempo.
● Costo financiero: Los intereses derivados del diferimiento en el pago del precio del bien.
● Gastos administrativos y otros rubros: Incluye seguros, comisiones bancarias y, en
ocasiones, el mantenimiento si así se pactó.1
El monto y la periodicidad del canon se determinan libremente por las partes (Art. 1229). No
existe una limitación legal rígida, lo que permite adaptar los pagos a los ciclos de ingresos del
tomador (ejemplo: cánones estacionales para el sector agrario).1
4.2 El Valor Residual
El valor residual es el precio que se debe pagar para que el dominio del bien se transfiera
definitivamente al tomador. Este valor puede estar determinado en el contrato o ser
determinable según pautas objetivas.1
Un punto crítico en la doctrina de Zentner es que el valor residual debe ser real. Si las partes
pactan un valor residual irrisorio o simbólico (ejemplo: un peso), se desvirtúa la naturaleza del
leasing y el contrato podría ser recalificado como una compraventa en cuotas con reserva de
dominio, lo cual tiene implicancias directas en materia concursal y tributaria.1
5. Forma e inscripción registral: El sistema de
oponibilidad
El leasing es un contrato formal y de visibilidad registral. La ley distingue la forma requerida
para la validez del acto entre partes de aquella necesaria para su eficacia frente a terceros.
5.1 La instrumentación del contrato
Para la celebración del leasing se exige la forma escrita. El artículo 1234 establece que si el
objeto consiste en inmuebles, buques o aeronaves, debe otorgarse por escritura pública. En los
demás casos (cosas muebles o software), basta con un instrumento privado.1
Esta formalidad es calificada por Zentner como una solemnidad relativa, ya que su
inobservancia no acarrea la nulidad absoluta del acto, sino que impone a las partes la
obligación de otorgar el instrumento pendiente para que el contrato produzca sus efectos
típicos (Art. 969).1
5.2 La inscripción registral y sus plazos
La inscripción del contrato en el registro que corresponda según la naturaleza del bien
(Registro de la Propiedad Inmueble, del Automotor, de Créditos Prendarios, etc.) es la
condición para su oponibilidad frente a terceros y acreedores.
El plazo para la inscripción es un dato de suma importancia para el examen:
● Regla de los 5 días: Si el contrato se presenta para su inscripción dentro de los cinco días
hábiles posteriores a la entrega del bien, los efectos de la oponibilidad se retrotraen a la
fecha de dicha entrega.1
● Inscripción tardía: Si se realiza después de los cinco días, el leasing solo es oponible a
terceros desde el momento de su presentación al registro.1
En cuanto a la vigencia de la inscripción, el sistema argentino prevé que se mantenga por diez
años para cosas muebles y por veinte años para inmuebles, pudiendo renovarse antes de su
vencimiento por solicitud del dador o por orden judicial.1
6. Derechos y obligaciones de las partes
El leasing genera un entramado de deberes de conducta basados en la buena fe y en la
naturaleza crediticia del negocio.
6.1 Obligaciones del Dador
La obligación primordial del dador es asegurar al tomador el uso y goce pacífico del bien
durante todo el plazo contractual. Esto incluye:
1. Entrega del bien: En el leasing operativo es ineludible. En el financiero, puede desplazarse
la ejecución de esta entrega al proveedor, pero el dador debe garantizar que el tomador
tenga las acciones legales para exigirla.1
2. Saneamiento: Debe responder por evicción y vicios ocultos, salvo la dispensa válida en el
leasing financiero.1
3. Respetar la opción de compra: El dador no puede enajenar el bien a terceros de modo
que frustre el derecho irrevocable del tomador a adquirirlo.1
6.2 Obligaciones del Tomador
El tomador asume una posición deudora y de cuidado intensivo sobre el bien:
1. Pago del canon: Es su obligación principal y su incumplimiento desencadena los procesos
de ejecución y desalojo que veremos más adelante.1
2. Conservación y mantenimiento: A diferencia de la locación común, en el leasing el
tomador corre con todos los gastos ordinarios y extraordinarios de conservación, uso,
seguros e impuestos que graven el bien (Art. 1232).1
3. Prohibición de disponer: El tomador no puede vender, gravar ni prender el bien, ya que
solo ostenta la tenencia. Si lo hiciera, tales actos son inoponibles al dador, quien puede
reivindicar la cosa incluso de terceros de buena fe.1
4. Restitución: Si decide no ejercer la opción de compra, debe devolver el bien en buen
estado, salvo el desgaste natural por el uso correcto.1
7. La opción de compra y la transferencia del dominio
La opción de compra es el elemento que tipifica al leasing y lo distingue de cualquier otra
figura de uso temporario. Se trata de un derecho potestativo e irrevocable del tomador.1
7.1 Requisitos y oportunidad
Salvo pacto en contrario, el tomador puede ejercer la opción de compra una vez que haya
pagado tres cuartas partes ( ) del canon total estipulado, o antes si así lo permite el
contrato.1
El ejercicio de la opción requiere:
● Una manifestación de voluntad recepticia dirigida al dador.
● El pago del valor residual pactado.
● El cumplimiento de las obligaciones accesorias (intereses, gastos).1
Una vez cumplidos estos requisitos, nace para el dador la obligación de realizar todos los actos
necesarios para transmitir el dominio (firmar la escritura traslativa, entregar el formulario 08,
etc.). Zentner aclara que el dominio se adquiere recién con el título y el modo (o inscripción
constitutiva en automotores), y no por el solo pago de la última cuota.1
8. Régimen de responsabilidad civil y daños a terceros
Uno de los puntos más polémicos y favorables para las entidades financieras en el régimen
actual es el tratamiento de la responsabilidad objetiva. El artículo 1243 del Código Civil y
Comercial establece una excepción a la regla general de responsabilidad del dueño de la cosa
riesgosa.1
En el leasing, la responsabilidad objetiva emergente de los daños causados por el riesgo o vicio
de la cosa (como un accidente de tránsito causado por un vehículo en leasing) recae
exclusivamente sobre el tomador o guardián.1 El dador, a pesar de ser el propietario
registral, queda liberado de toda responsabilidad frente a las víctimas.
Zentner formula una crítica aguda a esta disposición: señala que esta exención total del dador
financiero puede dejar desprotegidas a las víctimas si el tomador resulta insolvente, y colisiona
con principios del derecho del consumidor que establecen la responsabilidad solidaria de
todos los integrantes de la cadena de comercialización y provisión.1 Para mitigar este riesgo, en
la práctica se impone contractualmente al tomador la obligación de contratar seguros de
responsabilidad civil con límites de cobertura amplios, designando al dador como beneficiario
o asegurado adicional.1
9. Patología y extinción del contrato
El leasing puede extinguirse por causas normales (cumplimiento del plazo y ejercicio de la
opción) o por causas anormales vinculadas al incumplimiento o vicisitudes patrimoniales.
9.1 Incumplimiento y falta de pago del tomador
El legislador ha diseñado procedimientos extremadamente expeditivos para que el dador
pueda recuperar el bien ante la mora del tomador, distinguiendo según el objeto sea inmueble
o mueble.
A. Procedimiento para Inmuebles (Art. 1248)
La ley protege al tomador de manera escalonada en función del monto ya pagado del canon:
1. Pago de menos de un cuarto ( ): La mora es automática. El dador demanda el
desalojo. El juez da vista al tomador por 5 días para que pruebe el pago o paralice el
trámite pagando todo lo adeudado. De lo contrario, se ordena el lanzamiento.1
2. Pago de entre un cuarto y tres cuartos ( a ): El dador debe intimar al pago. El
tomador tiene un plazo de gracia de 60 días para ponerse al día.1
3. Pago de más de tres cuartos ( ): El tomador cuenta con un plazo de gracia de 90
días para pagar los cánones adeudados y evitar la resolución.1
B. Procedimiento para Muebles (Art. 1249)
Ante la mora, el dador tiene dos vías excluyentes:
● Secuestro del bien: Previa interpelación por 5 días. El dador presenta el contrato inscripto
y el juez debe ordenar el secuestro inmediato. Una vez recuperado el bien, el contrato se
resuelve.1
● Ejecución ejecutiva: El dador opta por cobrar todos los cánones (vencidos y a vencer)
manteniendo el contrato vigente, lo cual solo es posible si se pactó la cláusula de
aceleración de plazos.1
9.2 El Leasing ante el Concurso y la Quiebra
La estabilidad del contrato se ve puesta a prueba ante la insolvencia de alguna de las partes. El
artículo 11 de la Ley 25.248 (que mantiene vigencia parcial en este punto) dispone:
● Quiebra del dador: El contrato continúa vigente por el plazo pactado. El tomador
conserva todos sus derechos, incluyendo el de usar el bien y ejercer la opción de compra
al final.1
● Quiebra del tomador: El síndico dispone de 60 días para decidir si continúa con el
contrato o lo rescinde. Si no se pronuncia, el contrato se considera resuelto de pleno
derecho y el dador puede recuperar el bien sin necesidad de verificación de créditos
previa.1
10. El Leasing de Consumo y la protección del
adherente
Un aporte fundamental de Zentner en su manual es el análisis del leasing bajo la óptica del
derecho del consumidor. Cuando el tomador es un consumidor final (ejemplo: una persona
física que toma un auto en leasing para uso familiar), el contrato se desplaza hacia el tipo
general de contrato de consumo.1
En estos casos, las cláusulas predispuestas por el dador (entidad financiera) están sujetas a un
control de abusividad mucho más estricto. Son nulas, por ejemplo:
● Las que limitan la responsabilidad del dador por vicios ocultos en un leasing operativo.
● Las que imponen tribunales lejanos al domicilio del consumidor (prórroga de jurisdicción).
● Las que permiten al dador rescindir el contrato unilateralmente sin causa justificada.1
La formación del consentimiento en el leasing suele ser por adhesión a condiciones generales.
El dador presenta un formulario rígido y el tomador solo "asiente" sin posibilidad de
deliberación paritaria.1 Esta asimetría obliga al juez a interpretar el contrato siempre a favor del
tomador (principio favor debilis).1
Resumen conceptual para el estudio del parcial
Para asegurar el éxito en la evaluación sobre leasing, el estudiante debe retener estas
definiciones clave y distinciones doctrinales:
● Definición: Uso y goce de un bien con opción de compra financiada.1
● El Canon no es Alquiler: Incluye amortización del bien y costo financiero.1
● Diferencia Vital: En el leasing financiero el dador es un banco; en el operativo es el
fabricante. Solo el banco puede desvincularse legalmente de la garantía de entrega y
saneamiento.1
● Inscripción: Es constitutiva de la oponibilidad. La regla de los 5 días determina la
retroactividad de la protección registral.1
● Art. 1243: Es la norma de oro para el dador; traslada toda la responsabilidad por daños a
terceros al tomador.1
● Patología: El sistema de protección al tomador de inmuebles se activa por cuartos de
pago ( y ), mientras que en muebles predomina el secuestro directo.1
El leasing representa, en definitiva, la superación del paradigma de la propiedad absoluta en
favor del paradigma del uso y la productividad. Como señala Zentner, es un contrato donde "el
uso paga el precio", permitiendo la circulación de riqueza y bienes bajo un marco de seguridad
jurídica para el crédito.1
Fuentes citadas
1. Contratos