Procedimiento
A continuación, se presentan los pasos que se realizarán durante la práctica
para preparar una mezcla de sal, agua y arena, así como para separar y
recuperar sus componentes utilizando las operaciones básicas de
laboratorio.
Obtención de una mezcla homogénea y una mezcla heterogénea
Verificar que el vaso de precipitados de 100 mL y el papel de filtro estén
completamente limpios y secos. Determinar su masa utilizando la balanza y
registrar los resultados.
Medir 7 mL de agua destilada con una probeta y transferirlos a un vaso de
precipitados de 50 mL.
Añadir 0,5 g de cloruro de sodio (NaCl) al agua y agitar con una bagueta
hasta obtener una solución uniforme. Registrar las observaciones sobre el
aspecto de la mezcla.
Incorporar 0,5 g de arena a la solución preparada y mezclar nuevamente.
Identificar las diferencias entre esta mezcla y la anterior.
Preparar el sistema de filtración colocando un embudo con papel filtro
previamente humedecido sobre un vaso de precipitados de 100 mL.
Esperar unos minutos para permitir que la arena se deposite parcialmente en
el fondo del recipiente.
Verter cuidadosamente la fase líquida hacia el embudo para realizar la
filtración. Finalmente, enjuagar el vaso con pequeñas porciones de agua
destilada para asegurar la transferencia completa de la arena al papel filtro.
Secado y recuperación de la arena
Extraer el papel filtro con la arena y colocarlo sobre una cápsula de
porcelana.
Introducir la cápsula con ayuda de una pinza metálica en la estufa a 150 °C
durante aproximadamente 15 minutos para eliminar la humedad del sólido.
Retirar la cápsula y colocarla sobre una rejilla resistente al calor hasta que
alcance la temperatura ambiente.
Determinar la masa del papel filtro con la arena seca y registrar el valor
obtenido.
Comparar la masa recuperada con la masa inicial de arena para calcular el
porcentaje de recuperación o el porcentaje de error.
Recuperación de la sal
Transferir la solución obtenida después de la filtración a una plancha de
calentamiento ajustada a 350 °C.
Aplicar calor de manera progresiva hasta evaporar completamente el agua y
obtener los cristales de sal.
Controlar el calentamiento para evitar salpicaduras o pérdidas de la muestra
durante la evaporación.