1.
Factores de riesgo de la ateroesclerosis
La ateroesclerosis (acumulación de grasas y colesterol en las paredes de las arterias) es
multifactorial. Cuatro de los principales factores de riesgo son:
Hipertensión arterial: La presión alta daña el revestimiento interno de las
arterias, facilitando que se deposite el colesterol.
Dislipidemia (Colesterol elevado): Niveles altos de colesterol LDL ("malo") y
triglicéridos en sangre proporcionan la materia prima para la formación de
placas.
Tabaquismo: Las sustancias químicas del cigarrillo dañan los vasos sanguíneos,
aceleran la acumulación de grasa y aumentan el riesgo de coágulos.
Diabetes mellitus: Los niveles altos de azúcar en sangre provocan inflamación
crónica y dañan las paredes arteriales con el tiempo.
2. Niveles de la Proteína C Reactiva (PCR)
La PCR es un marcador de inflamación en el cuerpo. Sus niveles varían drásticamente
según el estado de salud:
Niveles Normales (Riesgo cardiovascular):
o Bajo riesgo: Menos de 1.0 mg/L
o Riesgo promedio o normal: 1.0 a 3.0 mg/L
Niveles en caso de Enfermedad activa, Trauma o Quemaduras:
o En procesos inflamatorios agudos, infecciones bacterianas, traumas
severos o quemaduras, los niveles se disparan drásticamente,
superando casi siempre los 10 mg/L y pudiendo llegar a 100 mg/L o más
dependiendo de la gravedad de la lesión.
3. Síntomas según el tipo de ateroesclerosis
Arterias de los brazos y las piernas (Enfermedad Arterial Periférica)
Claudicación intermitente: Dolor, calambres o fatiga muscular en las piernas
(especialmente en las pantorrillas) al caminar, que desaparecen con el reposo.
Entumecimiento o debilidad en las extremidades.
Sensación de frío en la pierna o el pie afectado en comparación con el otro
lado.
Cambios en el color de la piel (palidez o tono azulado) y pérdida de vello en las
piernas.
Heridas o úlceras en los pies o dedos que sanan muy lentamente o no sanan.
Arterias que conducen al cerebro (Arterias Carótidas)
Suelen ser asintomáticas hasta que provocan un Accidente Cerebrovascular (ACV) o un
Ataque Isquémico Transitorio (AIT). Los síntomas de alerta incluyen:
Entumecimiento o debilidad repentina en la cara, el brazo o la pierna
(frecuentemente en un solo lado del cuerpo).
Dificultad repentina para hablar o para entender a los demás (afasia).
Pérdida repentina de la visión o visión borrosa en uno o ambos ojos.
Mareos, pérdida del equilibrio o dificultad para caminar sin causa aparente.
Dolor de cabeza intenso y repentino.
4. Tratamiento quirúrgico de la ateroesclerosis
Cuando los cambios en el estilo de vida y los medicamentos no son suficientes para
liberar el flujo sanguíneo, se recurre a procedimientos quirúrgicos o endovasculares:
Angioplastia y colocación de Stent: Se introduce un catéter con un pequeño
globo hasta la zona obstruida. El globo se infla para comprimir la placa contra la
pared de la arteria y luego se coloca una malla metálica (stent) para mantener
la arteria abierta.
Cirugía de Bypass (Derivación vascular): Se toma un vaso sanguíneo sano de
otra parte del cuerpo (o un tubo sintético) para crear una ruta alterna alrededor
de la arteria bloqueada, desviando la sangre de manera segura.
Endarterectomía: Operación abierta donde el cirujano limpia directamente los
depósitos de grasa y placa del interior de la arteria afectada (es muy común en
las arterias carótidas del cuello).
5. Principal causa de la enfermedad vascular hipertensiva
La principal causa es la hipertensión arterial sistémica crónica y no controlada.
La fuerza constante y elevada de la sangre contra las paredes arteriales provoca que los
vasos sanguíneos se vuelvan más rígidos, gruesos y estrechos (un proceso llamado
arterolosclerosis). Esto daña los órganos diana como el corazón, los riñones y el cerebro
debido a la falta de un flujo sanguíneo adecuado y al aumento del esfuerzo que debe
hacer el corazón.
6. Tratamiento farmacológico de la enfermedad vascular hipertensiva
Bloqueadores Beta (Beta-bloqueadores)
Explicación: Estos medicamentos funcionan bloqueando los efectos de la hormona
adrenalina. Al hacerlo, hacen que el corazón lata más despacio y con menos fuerza, lo
que reduce la presión arterial. También ayudan a abrir las venas y arterias para mejorar
el flujo sanguíneo.
4 Medicamentos:
1. Metoprolol
2. Atenolol
3. Propranolol
4. Carvedilol
Bloqueadores de la Angiotensina II (ARA-II)
Explicación: Bloquean la acción de una sustancia química natural en el cuerpo llamada
angiotensina II, la cual estrecha fuertemente los vasos sanguíneos. Al bloquear su
receptor, los vasos sanguíneos logran relajarse y dilatarse, facilitando que la sangre
fluya y disminuyendo la presión dentro del sistema vascular.
4 Medicamentos:
1. Losartán
2. Valsartán
3. Candesartán
4. Telmisartán