UNIVERSIDAD CATÓLICA SEDES SAPIENTIAE
FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y COMERCIALES
MONOGRAFIA DE INVESTIGACIÓN
EL CONTROL Y SU IMPORTANCIA
AUTORES
CARDENAS ROJAS, JIMENA
CIERTO OLIMBO, JENNY
CORCINO TORRES, ISABEL
SÁNCHEZ LÓPEZ, ERICKA
BARRETO VIGILIO, KATHERINE
DOCENTE
HUERTA HIDALGO, WILMER
CICLO II
SANTA MARIA, LIMA
2025
INTRODUCCIÓN
En el contexto de la administración, el control representa una de las funciones
esenciales del proceso administrativo. Junto con la planificación, organización y dirección, el
control permite a las organizaciones evaluar si sus actividades se desarrollan de acuerdo con
lo planeado, detectar desviaciones y aplicar correcciones oportunas.
La función de control se ha convertido en una herramienta estratégica para garantizar
la eficiencia operativa, el cumplimiento de los objetivos y la mejora continua dentro de
cualquier institución, ya sea pública o privada. Su aplicación no se limita a supervisar, sino
que implica comparar los resultados reales con los esperados, identificar desviaciones
significativas y tomar decisiones correctivas con base en información confiable y oportuna.
Esta monografía tiene como finalidad profundizar en el concepto de control
administrativo, su importancia dentro del proceso organizacional, las etapas que lo componen
y los principios que lo rigen. Además, se incluirán ejemplos prácticos que evidencien su
aplicación en la realidad empresarial y se resaltará su papel como elemento clave para una
gestión eficiente y efectiva.
A lo largo del presente trabajo se abordarán temas como la definición de control desde
distintas perspectivas teóricas, su relevancia como mecanismo de evaluación organizacional,
los pasos metodológicos que conforman el proceso de control y los principios fundamentales
que garantizan su correcta aplicación. Con ello, se busca no solo comprender el control desde
una mirada teórica, sino también valorar su utilidad práctica en la administración moderna.
Definición Del Control
El control es una función administrativa que consiste en la evaluación sistemática de
las actividades y resultados organizacionales, con el propósito de asegurar que se ajusten a los
planes, normas y objetivos establecidos. Es, en esencia, el proceso mediante el cual los
gerentes verifican que lo que ocurre dentro de una organización corresponda con lo que fue
planeado.
Según Harold Koontz y Heinz Weihrich, "el control administrativo es la medición y
corrección del desempeño con el fin de asegurar que los objetivos de la empresa y los planes
ideados para alcanzarlos se logren". Esta definición destaca la relación directa entre el control
y los demás elementos del proceso administrativo, especialmente la planificación. El control,
por tanto, actúa como un puente entre lo que se espera lograr y lo que realmente se logra,
facilitando la toma de decisiones basadas en datos y resultados concretos.
Por su parte, Idalberto Chiavenato señala que el control "consiste en verificar si todo
ocurre de acuerdo con lo establecido, con las instrucciones emitidas y con los principios
aceptados". En esta perspectiva, el control se centra en la comparación entre el desempeño
real y el esperado, buscando detectar y corregir posibles desviaciones. Este enfoque destaca
que el control no es un fin en sí mismo, sino un medio para garantizar la eficacia y la
eficiencia de la organización.
Características esenciales del control:
Es un proceso continuo: No es una acción aislada, sino que se realiza
constantemente.
Es universal: Aplica a todos los niveles de la organización.
Está orientado a los resultados: Busca garantizar el cumplimiento de metas.
Implica retroalimentación: Aporta información para ajustar planes y mejorar la
gestión.
En síntesis, el control no solo permite supervisar el cumplimiento de las actividades,
sino que actúa como una herramienta clave para asegurar la eficacia organizacional, corregir
fallos y fomentar la mejora continua. Es fundamental para mantener alineadas las operaciones
con los objetivos estratégicos y para responder de manera ágil ante los cambios del entorno.
Importancia Del Control En La Administración
El control cumple una función crucial dentro de cualquier organización, ya que
permite supervisar y evaluar el cumplimiento de los objetivos establecidos, así como
identificar fallos o desviaciones en la ejecución de los planes. Su correcta implementación
mejora la eficiencia operativa, permite una mejor asignación de recursos y fortalece el
proceso de toma de decisiones.
Uno de los aspectos más relevantes del control es que actúa como un mecanismo de
retroalimentación, ofreciendo información valiosa sobre el desempeño organizacional. Esta
información permite a los directivos detectar a tiempo los problemas, establecer correctivos y
prevenir que las desviaciones se conviertan en fallos estructurales. Además, el control
fomenta una cultura organizacional orientada a la responsabilidad y al logro de resultados,
donde cada área conoce sus metas y el impacto de sus acciones.
El control también es importante porque promueve la transparencia, la rendición de
cuentas y la mejora continua. En entornos competitivos y cambiantes, las empresas necesitan
adaptarse constantemente. El control ayuda a monitorear esos cambios, ajustando estrategias
cuando sea necesario. Es un componente indispensable para mantener el equilibrio entre el
cumplimiento de los objetivos internos y la satisfacción de las demandas del entorno externo.
Algunas razones por las que el control es esencial en la administración:
Asegura el cumplimiento de metas organizacionales.
Facilita la toma de decisiones con base en datos objetivos.
Permite identificar y corregir errores a tiempo.
Contribuye a mejorar la eficiencia y productividad.
Fortalece la coordinación entre áreas y departamentos.
Un caso clásico que evidencia la importancia del control es el de empresas que, al no
contar con mecanismos de supervisión efectivos, han incurrido en pérdidas económicas,
fraudes internos o crisis de reputación. Por el contrario, organizaciones que aplican controles
rigurosos suelen tener procesos más sólidos, menos errores operativos y una mayor capacidad
de adaptación.
En conclusión, el control no debe verse como una actividad aislada ni como una
forma de supervisión autoritaria, sino como un proceso estratégico que garantiza el buen
funcionamiento de toda la organización.
Etapas Del Proceso Del Control
El proceso de control administrativo se desarrolla en una secuencia lógica de pasos
que permiten asegurar que las actividades se ejecuten de acuerdo con los planes establecidos.
Cada etapa cumple un papel fundamental y todas están interrelacionadas. Las principales
etapas del proceso de control son:
1. Establecimiento de estándares:
Los estándares representan los criterios de medición del desempeño. Son los
parámetros que indican lo que se espera lograr en un área o actividad determinada. Estos
estándares pueden ser cuantitativos (números, tiempo, costos) o cualitativos (calidad del
servicio, satisfacción del cliente). Establecer buenos estándares implica conocer los objetivos
de la organización y traducirlos en metas específicas y medibles.
Ejemplo: Una empresa establece como estándar entregar un producto en un plazo de 48
horas.
2. Medición del desempeño:
Esta etapa consiste en recopilar datos e información sobre la ejecución real de las
actividades. Es fundamental que la medición sea objetiva, precisa y continua para facilitar
comparaciones confiables. La recolección de datos puede hacerse mediante reportes, sistemas
informáticos, observación directa, encuestas, entrevistas, etc. Cuanto más preciso sea este
proceso, más efectiva será la comparación.
Ejemplo: Se revisa cuánto tiempo tardan realmente los envíos al cliente y si cumplen el
estándar de las 48 horas.
3. Comparación entre lo ejecutado y lo planificado:
Una vez que se tienen los resultados reales, se comparan con los estándares
previamente establecidos. Esta comparación permite identificar desviaciones, sean estas
positivas (superior al estándar) o negativas (por debajo del estándar). Esta etapa es clave para
determinar si la organización está avanzando según lo previsto o si necesita ajustar sus
estrategias.
Ejemplo: Si se detecta que los envíos se están realizando en 60 horas en promedio, hay una
desviación negativa que debe corregirse.
4. Toma de acciones correctivas:
Cuando se detectan desviaciones, es necesario implementar medidas correctivas. Estas
pueden implicar ajustes en los procesos, reasignación de recursos, capacitación del personal o
mejoras tecnológicas, entre otros. Las acciones correctivas deben ser oportunas, viables y
dirigidas a la causa del problema, no solo a sus síntomas. Además, deben estar acompañadas
de un seguimiento que garantice su eficacia.
Ejemplo: La empresa decide contratar más personal de logística o implementar un nuevo
sistema de seguimiento de entregas.
Estas etapas no son independientes, sino que forman parte de un ciclo continuo de
mejora. El proceso de control, al repetirse y perfeccionarse, permite a la organización avanzar
hacia sus objetivos con mayor eficacia y eficiencia. A través de este ciclo, la organización
aprende de sus errores, fortalece sus capacidades y se vuelve más competitiva en el mercado.
Principios Del Control
Los principios del control administrativo constituyen fundamentos básicos que
orientan su diseño y aplicación efectiva en las organizaciones. Su objetivo es asegurar que el
control sea funcional, eficiente, oportuno y adaptable a las circunstancias cambiantes. A
continuación, se describen los principales principios:
1. Principio de adecuación al objetivo:
El sistema de control debe estar directamente relacionado con los objetivos y planes
organizacionales. Si el control no se orienta a los resultados deseados, pierde relevancia y se
convierte en una carga innecesaria.
2. Principio de oportunidad:
El control debe realizarse en el momento adecuado. Es preferible detectar errores mientras se
ejecuta la actividad, y no después de haber finalizado, para tomar decisiones correctivas a
tiempo. La oportunidad permite que el control sea preventivo más que correctivo.
3. Principio de acción:
El control debe conducir a la acción. No basta con identificar errores; se deben tomar
medidas que permitan corregir desviaciones y mejorar el desempeño. Este principio evita que
el control se quede en el análisis y fomenta una cultura proactiva.
4. Principio de economía:
El sistema de control debe justificar su costo. Un buen control no debe ser más costoso que el
problema que pretende prevenir o corregir. Debe ser eficiente en el uso de recursos y generar
valor añadido.
5. Principio de flexibilidad:
El control debe poder adaptarse a los cambios internos y externos. Las organizaciones están
en constante evolución, por lo que el sistema de control debe ser lo suficientemente dinámico
para ajustarse a nuevas condiciones. Esto incluye adaptarse a cambios tecnológicos,
regulatorios o de mercado.
6. Principio de excepción:
Este principio plantea que el control debe centrarse en las desviaciones importantes que
afectan significativamente los resultados. No se trata de controlar todo, sino de enfocar
recursos en los aspectos más críticos. De esta forma, se evita saturación de información y se
agiliza la toma de decisiones.
7. Principio de comparación:
Toda acción de control debe basarse en la comparación entre los resultados reales y los
estándares establecidos. Esta comparación permite identificar las diferencias y actuar en
consecuencia. Es la base de la lógica del control.
8. Principio de integración:
El control debe integrarse con las demás funciones administrativas y con la cultura
organizacional. Cuando el control se percibe como parte del trabajo habitual, es más efectivo
y aceptado. Además, fomenta la colaboración entre departamentos y mejora el clima laboral.
Estos principios garantizan que el control no solo sea efectivo en la detección de
fallos, sino también en la generación de soluciones que aporten valor a la organización.
Aplicarlos adecuadamente fortalece el desempeño general de la empresa y facilita el
cumplimiento de los objetivos estratégicos.
Tipos De Control
Dentro de la administración, existen diversos tipos de control que se aplican en
función del momento, la naturaleza de las actividades y los niveles organizacionales. Los
principales tipos son:
1. Control preliminar (preventivo): También conocido como control anticipado, se
lleva a cabo antes de que se inicien las actividades. Su objetivo es evitar errores antes
de que ocurran. Este tipo de control se manifiesta en la planeación, en la capacitación
del personal y en la definición clara de responsabilidades. Es especialmente útil en
ambientes de alta incertidumbre.
Ejemplo: En una empresa constructora, antes de comenzar una obra, se revisan los
planos, permisos y presupuestos, y se capacita al personal en normas de seguridad. Esto
previene errores durante la ejecución del proyecto.
2. Control concurrente (simultáneo): Se realiza mientras la actividad está en proceso.
Consiste en supervisar y monitorear las operaciones en tiempo real para detectar
desviaciones y corregirlas de inmediato. Es común en líneas de producción o atención
al cliente, donde el desempeño se observa directamente y se ajusta sobre la marcha.
Ejemplo: En una fábrica de automóviles, supervisores monitorean el ensamblaje en
tiempo real para detectar cualquier defecto de piezas o errores en el montaje, y corregirlos
antes de que pasen a la siguiente fase.
3. Control posterior (correctivo): Se efectúa una vez concluida la actividad, con el fin
de evaluar los resultados y compararlos con los estándares. Su finalidad es identificar
errores pasados, aprender de ellos y tomar medidas correctivas para el futuro. Se
utiliza en informes financieros, auditorías o evaluaciones de desempeño.
Ejemplo: Una universidad realiza una evaluación anual del rendimiento académico de
los docentes y alumnos al final del ciclo lectivo para determinar fortalezas y debilidades y
aplicar mejoras.
4. Control estratégico: Está enfocado en el cumplimiento de los objetivos de largo
plazo y en la alineación de las estrategias con la misión organizacional. Este tipo de
control es responsabilidad de la alta dirección y se relaciona con la sostenibilidad y
competitividad de la empresa.
Ejemplo: Una empresa tecnológica evalúa cada seis meses si sus innovaciones están
alineadas con su visión de liderar el mercado en inteligencia artificial en los próximos
cinco años.
5. Control táctico: Se aplica a nivel departamental o intermedio. Asegura que las
unidades de la organización cumplan con los planes operativos. Coordina los recursos
asignados y mide la eficiencia de procesos específicos.
Ejemplo: El gerente de logística de una cadena de supermercados controla que los
productos lleguen a tiempo a cada local, usando indicadores de puntualidad y exactitud en
la entrega.
6. Control operativo: Se refiere al control que se ejerce sobre las tareas diarias o
actividades rutinarias. Evalúa la eficiencia y la calidad de la ejecución de procesos
concretos, como la producción, ventas o atención al cliente.
Ejemplo: Un supervisor de un call center controla que los agentes cumplan sus tiempos
de llamada y niveles de satisfacción del cliente en cada turno.
La combinación adecuada de estos tipos de control permite a la organización gestionar
eficientemente su desempeño en distintos niveles y momentos del proceso administrativo.
Técnicas E Instrumentos Del Control
Para que el proceso de control sea eficiente y eficaz, las organizaciones utilizan una variedad
de técnicas e instrumentos que permiten medir, analizar y comparar los resultados con los
estándares establecidos. Estas herramientas ayudan a identificar desviaciones, evaluar el
rendimiento y tomar decisiones correctivas de manera oportuna.
1. Presupuestos:
Los presupuestos son planes financieros que proyectan ingresos, egresos y resultados
esperados durante un período determinado. Permiten establecer límites de gasto y comparar
los resultados reales con lo planificado.
Ejemplo: Una empresa elabora un presupuesto mensual para el área de marketing. Al final
del mes, compara el gasto real con el presupuesto asignado para identificar si hubo
sobrecostos o ahorros.
2. Auditorías:
Las auditorías, tanto internas como externas, consisten en la revisión sistemática y detallada
de procesos, registros y operaciones. Permiten verificar el cumplimiento de normas, políticas
y procedimientos organizacionales.
Ejemplo: Una institución financiera realiza auditorías internas semestrales para asegurarse de
que las transacciones cumplan con las regulaciones bancarias nacionales.
3. Indicadores de gestión (KPIs):
Los KPIs (Key Performance Indicators) son métricas que permiten evaluar el rendimiento en
áreas clave. Pueden medir productividad, eficiencia, rentabilidad, satisfacción del cliente,
entre otros.
Ejemplo: Un KPI en una tienda minorista puede ser el número de ventas por empleado. Si el
indicador baja, se revisa la capacitación o la estrategia comercial.
4. Cuadro de mando integral (Balanced Scorecard):
Es una herramienta estratégica que permite medir el desempeño desde varias perspectivas:
financiera, clientes, procesos internos y aprendizaje organizacional. Facilita la alineación
entre los objetivos de largo plazo y las acciones operativas.
Ejemplo: Una universidad privada utiliza el Balanced Scorecard para evaluar no solo sus
finanzas, sino también la satisfacción de los estudiantes, la calidad docente y la eficiencia
administrativa.
5. Reportes y estados financieros:
Incluyen documentos como el estado de resultados, el balance general y el flujo de caja.
Permiten controlar la situación económica de la organización y tomar decisiones informadas.
Ejemplo: Al revisar el flujo de caja, un gerente financiero detecta un retraso en el cobro de
facturas y decide mejorar el proceso de cobranza.
6. Supervisión directa:
Implica la observación constante y presencial de los procesos y tareas. Aunque puede ser
intensiva, permite detectar fallos de inmediato.
Ejemplo: El jefe de cocina en un restaurante supervisa en tiempo real la preparación de los
platillos para asegurar la calidad y la presentación.
7. Encuestas y retroalimentación:
Herramientas como encuestas a clientes o colaboradores permiten evaluar el nivel de
satisfacción y detectar áreas de mejora. Son útiles para controlar la calidad del servicio y el
clima organizacional.
Ejemplo: Una empresa de telecomunicaciones envía encuestas de satisfacción después de
cada atención técnica. Si las respuestas son negativas, se investiga la causa y se corrige el
proceso.
El uso combinado de estas técnicas permite un control más robusto, integral y adaptado a la
realidad de cada organización. La elección de cada instrumento dependerá del área a
controlar, del tipo de organización y de sus objetivos estratégicos.
Relación Entre Control Y Toma De Decisiones
El control y la toma de decisiones están profundamente interrelacionados dentro del
proceso administrativo. El control proporciona información esencial sobre el desempeño real
de las actividades, comparándolas con los estándares previamente establecidos. Esta
información es clave para que los directivos puedan tomar decisiones acertadas, oportunas y
alineadas con los objetivos estratégicos de la organización.
La toma de decisiones se nutre del control en varias etapas del proceso administrativo.
Por ejemplo, cuando se detectan desviaciones entre lo planificado y lo ejecutado, los
responsables deben decidir si se modifica el plan, si se asignan nuevos recursos o si se ajustan
los métodos de trabajo. Estas decisiones no serían posibles sin datos precisos que solo un
sistema de control eficaz puede proporcionar.
Relaciones clave entre control y toma de decisiones:
Retroalimentación constante: El control genera datos e informes que sirven como
retroalimentación para evaluar el éxito de las decisiones pasadas.
Evaluación de alternativas: Gracias al control, los gestores pueden comparar
diferentes cursos de acción y elegir el más adecuado con base en resultados medibles.
Reducción de la incertidumbre: Un sistema de control eficaz permite tomar
decisiones con menor margen de error al contar con datos reales, no con suposiciones.
Prevención de riesgos: Detectar desviaciones a tiempo evita que los problemas
crezcan y permite tomar medidas preventivas o correctivas.
Mejora continua: La toma de decisiones basada en el control promueve la mejora
continua en todos los niveles de la organización.
Ejemplo práctico: En una empresa de transporte, los indicadores muestran que hay demoras
en el 30% de las entregas. A partir de esta información, la gerencia decide aumentar el
número de unidades de reparto en zonas críticas y ajustar las rutas. Esta decisión, basada en
datos del sistema de control, busca mejorar la eficiencia y la satisfacción del cliente.
En conclusión, el control y la toma de decisiones conforman un ciclo de
retroalimentación constante. Un buen sistema de control no solo permite evaluar el pasado,
sino también anticipar el futuro y actuar estratégicamente. Por eso, se dice que las decisiones
más efectivas son aquellas respaldadas por un sistema de control sólido y bien estructurado.
Casos Prácticos Del Control
Para comprender mejor cómo se aplica el control en situaciones reales, a
continuación, se presentan algunos casos prácticos que ilustran su importancia y eficacia en
diferentes contextos organizacionales. También se incluyen ejemplos en los que la falta de
control generó consecuencias negativas para la organización.
Caso 1: Control de calidad en una empresa de alimentos (aplicación efectiva del control)
La empresa "Sabores del Campo", dedicada a la producción de conservas y salsas naturales,
detectó un incremento en las devoluciones de productos por parte de los clientes. Tras aplicar
el proceso de control, se establecieron estándares de calidad más estrictos y se midió el
desempeño de cada línea de producción.
Al comparar los resultados, se identificó que una de las máquinas envasadoras no estaba
cumpliendo con la temperatura de esterilización requerida. Se tomó como acción correctiva
reemplazar el equipo defectuoso y capacitar al personal encargado del monitoreo de calidad.
Como resultado, las devoluciones disminuyeron en un 70% y la satisfacción del cliente
mejoró significativamente.
Caso 2: Falta de control interno en la empresa Enron (falla en el control) Enron, una de
las compañías energéticas más grandes de [Link]., colapsó en 2001 debido a prácticas
contables fraudulentas y la falta de controles internos efectivos. La empresa ocultaba deudas
mediante sociedades externas y manipulaba sus estados financieros.
La ausencia de una auditoría independiente y de mecanismos de control interno permitió que
los ejecutivos cometieran fraudes millonarios durante años. Este caso es un ejemplo
emblemático de cómo la falta de control puede llevar a la quiebra total y a consecuencias
legales y sociales graves.
Caso 3: Control financiero en una institución educativa privada (aplicación efectiva del
control) Una universidad privada observó inconsistencias en su flujo de caja mensual. El
departamento de administración implementó controles financieros más estrictos, como la
conciliación bancaria diaria, auditorías internas trimestrales y la estandarización de procesos
de facturación.
Al medir y comparar el flujo real con el planificado, se descubrió una fuga de ingresos
relacionada con cobros duplicados y descuentos no autorizados. Se aplicaron medidas
correctivas, incluyendo la modernización del sistema contable. Esto permitió a la institución
recuperar el control de sus finanzas y evitar pérdidas innecesarias.
Caso 4: Fallos de control en la planta de Boeing (falla en el control) En 2019, Boeing
enfrentó una crisis global debido a dos accidentes fatales con su modelo 737 MAX.
Investigaciones revelaron fallos en el diseño del software MCAS, pero también una grave
falta de control interno y de supervisión en los procesos de calidad y certificación.
La omisión de pruebas adecuadas y la presión por cumplir plazos afectaron la integridad del
producto. Este caso mostró cómo la debilidad en los controles puede comprometer la
seguridad y la reputación de una empresa a nivel mundial.
Caso 5: Control en el área de recursos humanos de una empresa tecnológica (aplicación
efectiva del control) La empresa de software "InnovaTech" presentaba altos niveles de
rotación de personal. El área de recursos humanos aplicó controles sobre los procesos de
selección, evaluación de desempeño y clima laboral.
Al analizar los resultados, se observó que los empleados no contaban con planes de desarrollo
profesional claros ni canales efectivos de retroalimentación. Como medida, se implementaron
programas de capacitación, reuniones periódicas de evaluación y un sistema de incentivos por
desempeño. En seis meses, la tasa de rotación se redujo en un 40% y aumentó la motivación
del equipo.
Caso 6: Control de inventario en una tienda minorista (aplicación efectiva del control)
La cadena de tiendas "Moda Express" experimentaba pérdidas por inventario desaparecido.
Se diseñó un sistema de control que incluía conteos físicos semanales, monitoreo digital y
controles de ingreso y salida de mercadería.
Gracias a este nuevo sistema, se detectaron errores en los registros y faltantes asociados a
robos internos. La empresa instaló cámaras, modificó los turnos de almacén y capacitó al
personal en el uso adecuado del sistema de inventario. En poco tiempo, las pérdidas por esta
causa disminuyeron considerablemente.
Estos casos evidencian cómo la correcta aplicación de los mecanismos de control puede
mejorar significativamente el desempeño de las organizaciones, mientras que su ausencia o
mala gestión puede tener consecuencias graves o incluso irreversibles.
Conclusión
El control administrativo es una función esencial para el buen funcionamiento de las
organizaciones. A través de él se puede verificar si las actividades se desarrollan conforme a
los planes establecidos y se pueden aplicar medidas correctivas cuando se detectan
desviaciones. Esto contribuye directamente a mejorar la eficiencia, la calidad de los procesos
y el logro de los objetivos.
Además, el control permite a los responsables de una organización tomar decisiones
informadas, basadas en resultados reales y no en suposiciones. Al identificar errores o puntos
débiles, se pueden implementar mejoras que fortalecen la estructura interna y permiten
adaptarse con mayor rapidez a los cambios del entorno.
También se debe destacar que el control no actúa de forma aislada, sino que está
ligado a la planificación, organización y dirección. Su aplicación práctica ayuda a crear una
cultura de mejora continua, donde cada miembro de la organización conoce sus metas y sabe
cómo se evalúa su desempeño.
En conclusión, contar con un sistema de control efectivo no solo garantiza que se
cumplan los objetivos, sino que promueve una gestión más ordenada, responsable y
estratégica. Es una herramienta clave para el crecimiento y la sostenibilidad a largo plazo.
Bibliografía
[Link]
[Link]
#:~:text=Indicadores%20o%20est%C3%A1ndares.,p%C3%A9rdidas%20de%20tiempo%20y
%20dinero.
[Link]
%C3%A9%20es%20el%20control%20en%20la%20Administraci%C3%B3n%20de
%20empresas?,cumplan%20sus%20objetivos%20y%20estrategias.