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Geo Rural Módulo 1 25

La Geografía Rural se centra en el estudio de los Espacios Rurales, analizando sus características demográficas, socioculturales y económicas, y diferenciándolos de los Espacios Urbanos. A lo largo del tiempo, se ha superado la visión simplista que consideraba lo rural como lo opuesto a lo urbano, reconociendo su identidad propia y su importancia en la producción de alimentos y recursos. La interacción entre ambos espacios ha llevado a una transformación en la estructura territorial, donde las dinámicas rurales y urbanas se entrelazan cada vez más.

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Geo Rural Módulo 1 25

La Geografía Rural se centra en el estudio de los Espacios Rurales, analizando sus características demográficas, socioculturales y económicas, y diferenciándolos de los Espacios Urbanos. A lo largo del tiempo, se ha superado la visión simplista que consideraba lo rural como lo opuesto a lo urbano, reconociendo su identidad propia y su importancia en la producción de alimentos y recursos. La interacción entre ambos espacios ha llevado a una transformación en la estructura territorial, donde las dinámicas rurales y urbanas se entrelazan cada vez más.

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1

INSTITUTO SUPERIOR DE
FORMACIÓN DOCENTE Nº 82

3er. AÑO GEOGRAFÍA

GEOGRAFÍA RURAL

TEXTO DE LA CÁTEDRA Nº1


“LOS ESPACIOS RURALES”

PROFESOR: HUGO MARTÍNEZ


2

INTRODUCCIÓN A
LA GEOGRAFÍA RURAL
“Esto era lo que yo ansiaba: una parcela de campo no muy extensa, con un huerto, y
su perenne manantial junto a la casa, y su poquito de bosque dominándolo todo.
Los dioses lo hicieron todo más espléndidamente y mejor. Bien está.”
Horacio

La Geografía Rural es parte de la Geografía Humana; la cual, a


su vez conforma una de las ramas de la Geografía como ciencia
y también como una disciplina de la enseñanza en los diferentes
niveles de estudio.
De una forma parecida y en muchas oportunidades simultánea y
en modo conjunto con la Geografía Urbana, abordan, investigan
y estudian los modos de concentración espacial de la población.
Durante muchas décadas, se estudiaron los Espacios Rurales y
los Espacios Urbanos de manera comparativa y/o en un sentido,
parte opuestas del Espacio Geográfico.
Por tales motivos, varios investigadores y geógrafos, han caído
en una simplificación; ya que, fueron estudiando al medio rural
por oposición al medio urbano, calificándolo simplemente como
“lo no urbano”, con lo cual, le quitaban bastante de su identidad
y características al medio rural.
De todos modos, en las últimas décadas, ya se ha superado esa
visión inapropiada; y se están estudiando los Espacios Rurales y
los Espacios Urbanos, pero a cada uno, con sus especificidades,
y sus condiciones demográficas, socioculturales, productivas y
económicas.
Al mismo tiempo, se indagan las huellas y herencias pasadas;
pero que, continúan existiendo en la actualidad.
Además, en todas las recientes investigaciones y publicaciones,
han surgido diversas caracterizaciones y bastante interés sobre
aquellas franjas o áreas que son en la actualidad consideradas
como “zonas de transición”; y que, constituye cierta renovación
en los estudios de la Geografía Rural; y también, de la Geografía
Humana.
3

LOS ESPACIOS RURALES

Los Espacios Rurales son directamente, el objeto de estudio de


la Geografía Rural.
Los conceptos y los términos como El Espacio Rural, El Medio
Rural, El Hábitat Rural, El Ambiente Rural y El Paisaje Rural son
algunas de las categorías de análisis que tradicionalmente han
sido utilizadas por la Ciencia Geográfica de una forma muchas
veces homóloga y en ocasiones con cierta ambigüedad.
Al mismo tiempo, se interpretaba como, opuesto o distinto a lo
urbano y a la ciudad, pero sin otorgarle una entidad clara ni una
identidad al “Mundo Rural” realmente bien definida dentro de los
estudios geográficos.
De todas maneras, debemos aclarar que la Geografía Rural, ya
se ha enfocado concretamente en sus propios estudios, tanto
en aquello que se refiere a los asentamientos poblacionales, las
concentraciones rurales y en las poblaciones rurales dispersas,
como a las actividades, ya sean agropecuarias, comerciales, de
transformaciones industriales y servicios; y a los modos de vida
desarrollados en el hábitat rural.
Otra complicación advertida, la cual ha resultado muy habitual
tanto en los estudios como en investigaciones geográficas, ha
sido el tratamiento indistinto de conceptos referidos al Espacio
Rural; como, por ejemplo: el Espacio Agrario, el Medio Agrícola;
y también, el Medio Agropecuario, como equivalentes.
En realidad, aunque entendemos al Espacio Rural como mucho
más abarcador, puede discutirse y hasta incluso aceptarse, que
el Espacio Agrario abarca una parte considerable la totalidad de
las zonas rurales.
En cambio, resulta evidente que algunas denominaciones tanto
del Espacio Agrícola como del Espacio Agrario y otras similares,
solo hacen referencia a ciertas actividades productivas y a sus
correlatos; ya sean estos los sociales o los culturales, limitados
mayormente a la agricultura; y a veces, incluyendo también a la
ganadería y a otros trabajos, pero que excluyen a las restantes
actividades que se realizan en las áreas rurales.
En ciertos casos la conceptualización de Espacio Agropecuario,
como una idea un poco más abarcadora, facilita la inclusión de
las actividades.
4

En diferentes estudios específicos, el concepto de “lo rural” es


aplicado, en distintas escalas, a las superficies territoriales de
determinadas zonas o áreas o en una localidad; en cual, ciertos
hechos económicos serían según cada uno de esos casos, las
actividades agropecuarias, las agroindustriales, las extractivas,
las de forestación o las de conservación ambiental.
El paisaje rural incluye también ciertas zonas dedicadas a otros
usos (como los residenciales, los industriales, los de transporte,
los de esparcimiento y de turismo; y otros servicios) en aquellos
municipios que han sido clasificados previamente como rurales.
Otra actividad de importancia, aunque clasificada en el sector
secundario, es la producción de la energía; siendo un ejemplo el
de las represas hidroeléctricas.
El concepto de ruralidad ha sido asociado en oportunidades con
elementos negativos para el desarrollo económico, el político y
el social de diversos países; debido a la falta o el déficit en los
servicios esenciales, cuestión que se verifica fácilmente en los
ámbitos rurales.
Por otra parte, la ciudad se considera como el paradigma de la
división del trabajo y también de la producción de excedentes.
En cambio, cuando nos referimos al campo o al hábitat rural, el
mismo sólo se rehabilita por sus capacidades para producir más
alimentos para la población y materias primas necesarias para
actividades urbanas, utilizando menos tierras y mano de obra.
En este sentido, en las estadísticas es más normal presentar
cifras de población urbana que de población rural, considerando
a esta última por exclusión.
Campo y ciudad, rural o urbano, no significa lo mismo en todos
los lugares del mundo si comparamos diferentes países.
La distinta entidad de la población rural o urbana, de un tipo de
país respecto a otro, pone en evidencia la fragilidad conceptual
basada en el tamaño de las unidades administrativas.
La búsqueda de otros nuevos indicadores, más objetivables, es
intrínseca al proceso de diferenciación del espacio mundial y de
funciones que cada sociedad asigna a partes de su territorio.
En algunos casos parece que se ha llegado a la urbanización del
campo en muchos países desarrollados y a la ruralización de las
ciudades en ciertos países en vías de desarrollo.
El estudio de los asentamientos, su morfología y sus funciones,
también será importante para explicar mejor las características
del Espacio Rural.
5

Podemos caracterizar a los Espacios Rurales por ser, en general


zonas de campo con unas diferentes cantidades de vegetación y
por la existencia de una gran variedad de animales (desde los
superiores hasta los que se consideran como microorganismos).
Actualmente, representan algo menos del 50% de los habitantes
en el mundo; es decir que, poseen baja densidad poblacional.
Al mismo tiempo, en estos espacios rurales se realiza la mayor
cantidad las actividades primarias; por ejemplo, la agricultura,
la ganadería, la avicultura, la explotación forestal, la minería y
la Silvicultura o Forestación cultivada.
Dentro de los mismos, se generan la mayoría de los alimentos;
los cuales, se consumen en cada país y a nivel mundial; lo cual,
incluye lógicamente a las poblaciones urbanas.
Por otra parte, gracias a las bellezas de una buena cantidad de
paisajes rurales, existe una gran atracción como lugares para la
recreación, el esparcimiento, el agroturismo y el turismo rural.
Precisamente, en esas zonas rurales o de campo, se encuentran
la mayoría de los Parques Nacionales, las Reservas Naturales y
las Áreas Protegidas.
Paralelamente, existe una cantidad de áreas que no registran
actividad alguna con relación al aprovechamiento del suelo o de
la superficie en hectáreas.
Otro aspecto positivo es que muchos ambientes de los Espacios
Rurales todavía no están deteriorados o contaminados.
En cuanto a sus estructuras, desde hace varias décadas se está
produciendo una transformación importante por la
descentralización residencial, la descentralización industrial y
la implementación de nuevos servicios.
Varios autores denominan a estos cambios estructurales como
la “Nueva Ruralidad”; ya que, los Espacios Rurales actualmente
han incorporado determinadas características tradicionalmente
propias de las ciudades, como la diversificación del mercado de
trabajo y ciertas dinámicas socioculturales y políticas.
De todas maneras, aunque esta nueva conceptualización marca
una cierta integración entre las zonas rurales y las ciudades, no
entiende que todas aquellas zonas consideradas “de transición”
se transformen paulatinamente en espacios urbanos; ya que, no
resulta correcto generalizar sobre las áreas de la producción de
alimentos, a pesar del avance de las políticas neoliberales en la
mayoría de los países.
6

EL ESPACIO RURAL
FRENTE AL ESPACIO URBANO

El proceso de urbanización ha sido uno de los fenómenos más


destacados del siglo 20; ya que, la población mundial que habita
en los aglomerados urbanos creció de poco menos de un 20%, a
principios de ese siglo a casi el 50% al finalizar el mismo.
Además, el mismo se ha profundizado en todo el mundo durante
las primeras décadas del Siglo 21.
La industrialización en épocas pasadas; y luego, el incremento
de los servicios en las décadas recientes, son las actividades
laborales y económicas que se asocian al dinamismo urbano.
La gran expansión de muchas ciudades, atrajo a la población
desde las áreas rurales y, a su vez, este proceso ha revertido en
una mejora tecnológica y en la capitalización del campo en los
países desarrollados.
En cambio, el crecimiento de las ciudades en los países en vías
de desarrollo es una huida del campo a la ciudad.
En estos núcleos urbanos no se desarrollan muchas actividades
industriales; y al mismo tiempo, se generan servicios no muy
productivos junto a otras actividades económicas sumergidas y
a un incremento de población marginal, tal como lo evidencia el
porcentaje que representan los nuevos asentamientos urbanos
informales dentro de las grandes ciudades de los países en vías
de desarrollo.
El Espacio Rural en estos países, sólo permite la subsistencia
de una cierta cantidad de población, superada ampliamente por
el fuerte crecimiento demográfico, pero también por el uso de
tierras para la agricultura comercial para exportación o por las
limitaciones físicas y sociales de las actividades agrarias.
El Espacio Rural se ha considerado durante muchos años como
sinónimo de Espacio Agrario, y ya en la tercera década del Siglo
21 aún no se puede negar que sea cierto en muchos casos.
Los procesos de urbanización han sido muy importantes en todo
el mundo, pero el uso del suelo que se dedica a las actividades
agrarias se ha mantenido en el primer lugar en la mayoría de los
países.
7

Si se consideran conjuntamente las tierras para cultivos y las


pasturas permanentes, en unos cuantos países desarrollados,
nos muestran que la agricultura y la ganadería todavía resultan
muy importantes en términos espaciales.
Las actividades agrarias y las forestales, que hasta hace cuatro
décadas eran funciones básicas indiscutibles del Espacio Rural,
aún ocupan amplios espacios, pero sus aportes con respecto al
Producto Bruto Interno (PBI), en la gran mayoría de esos países
desarrollados es bastante baja.
La producción agrícola a nivel mundial se ha especializado y
presenta dos modelos claramente diferenciados.
En los países desarrollados, donde la densidad de la población
urbana ya es muy elevada; el Espacio Rural, muestra una amplia
variedad de usos; entre los cuales, la agricultura no es la única
actividad económica.
Los Espacios Rurales son en la actualidad un complemento del
Espacio Urbano y; por lo tanto, las diferencias entre ambos son
cada vez menos importantes.
A la descentralización de las residencias se le añade el de las
actividades productivas, como la industria, y diversos servicios;
en especial aquellos relacionados con los esparcimientos, que
requieren grandes espacios.
La creación de ciertas infraestructuras y la disminución real de
las distancias posibilitan una mayor integración del territorio,
pasándose del contraste a la gradación espacial.
El modelo de los países subdesarrollados es muy distinto; ya
que, el espacio es dual, existiendo notables diferencias entre la
organización para las actividades económicas de intercambio
en el mercado internacional y las que se orientan para consumo
interno.
Entonces, por esos mismos motivos, en el campo, se delimitan
los espacios con respecto a su orientación.
En la teoría de la dualidad se especifica que los mecanismos de
la producción en ambas esferas, la comercial con una vocación
exportadora y la de consumo local, son distintos.
En el primer caso, tanto la producción como el uso del suelo son
organizadas de acuerdo con el funcionamiento de los mercados
internacionales; mientras que, en el segundo sen estructuran al
entorno de las producciones familiares y en cuanto al régimen
de subsistencia o de la reproducción simple de mercancías; es
decir, sin grandes objetivos de un beneficio monetario.
8

El conflicto por los espacios dedicados para cada orientación es


siempre importante; ya que, por un lado, se precisa exportar y
por el otro la presión por conseguir más alimentos es cada vez
mucho mayor.
El resultado es una mayor especialización agrícola de los países
en vías de desarrollo; los cuales, son muy dependientes de la
demanda de ciertos productos por el mercado internacional y,
subsidiariamente, algunas “zonas de transición”, caracterizadas
por las actividades de subsistencia y; entre ellas, por supuesto
aquellas agropecuarias.
Esta dependencia económica de los países en vías de desarrollo
representa, en simultáneo, un deterioro ecológico del planeta,
como puede comprobarse con la explotación de las maderas de
las zonas tropicales y ecuatoriales.
Así, puede concluirse, por lo tanto, que en los Espacios Rurales
coexisten diferentes funciones, aunque continúan manteniendo
siempre un peso específico las de tipo agropecuario; a pesar del
avance en las radicaciones de industrias agroalimentarias y por
la instalación de nuevos servicios.
Las actividades agrícolas son muy importantes en los países en
vías de desarrollo, mientras que se sitúan en un segundo plano
en los países desarrollados.
Sin embargo, durante estos últimos, es donde se encuentran las
actividades agrarias con una productividad más elevada y, por
ello, más competitivas; lo cual, conlleva a grandes superficies
dedicadas para la agricultura en aquellos países poco poblados,
o incluso a ciertas actividades como la de un determinado tipo
de ganadería, y la horticultura; que ocupan poco espacio, pero
requieren una alta intensidad para la producción de los factores
trabajo y de capital, en las áreas o las zonas del territorio más
densamente pobladas.
En los países más pobres y los que se consideran como en vías
de desarrollo, aunque predominen las actividades agrarias en el
Espacio Rural, las comunidades rurales casi siempre tienen un
alto desarrollo de las artesanías locales; que les permiten un
nivel significativo de autosuficiencia.
9

LA ESTRUCTURA TERRITORIAL

Es muy importante mencionar que, los Espacios Urbanos y los


Espacios Rurales; en la actualidad, no pueden entenderse como
unas realidades aisladas y matemáticamente definidas; ya que,
deben ser consideradas, históricamente, en el contexto de una
polarización territorial entre los aglomerados urbanos y el resto
del territorio.
Entonces estos deben concebirse, en un primer momento, como
el resultado de una organización muy dinámica del espacio; la
cual, configura la existencia de una red, jerarquizada, urbana o
metropolitana que los vertebra.
Posteriormente, la red urbana o metropolitana va incorporando
como otros elementos más de ese sistema, a algunos espacios
considerados anteriormente como zonas rurales, intercalándose
los distintos tipos de actividades que soportaban.
Ese territorio resultante nos demuestra así una alta integración
de los Espacios Rurales dentro de ese conjunto de la estructura
territorial.

CARACTERÍSTICAS DEL ESPACIO


RURAL Y GRADUALIZACIÓN
DEL TERRITORIO
La polarización dentro del territorio adopta una forma continua
y la gradualización del mismo, hasta un cierto punto, representa
la variación de las productividades.
El aumento de la productividad (se considera la obtención de un
mismo producto, pero con menos unidades de los factores de la
producción), en el campo representa entonces una disminución
de la población activa agropecuaria, más suelo disponible para
algunas actividades no agrícolas y el abandono de los terrenos
poco rentables o marginales.
Convencionalmente, podemos distinguir las siguientes zonas en
esa estructura territorial o continuo territorial.
10

EL ESPACIO URBANO
En primer lugar, podemos considerar al espacio urbano, como el
continuo edificado; que se apoya y asienta sobre una estructura
articulada por unos sistemas de transportes y comunicaciones;
los usos del suelo y las normas de planificación urbana.
Es importante recordar que, los espacios urbanos se consideran
como ciudades siempre que no se superen los 500 metros en la
discontinuidad edilicia,

EL ESPACIO PERIURBANO
En segundo lugar, encontramos las áreas urbanas con espacios
discontinuos en cuanto a las edificaciones; las que, presentan,
por una parte, ciertas situaciones degradadas en lo urbano y
también, otras que son residuales en lo agrario, promoviéndose
la especulación por el valor inmobiliario del suelo o también por
la marginalidad del uso del suelo ante futuras expectativas ante
una posible venta.
Por lo tanto, se trata del desarrollo de un hábitat disperso que,
en la mayoría de los casos no va acompañado de los servicios
básicos o los esenciales, ni tampoco de aquellos equipamientos
más necesarios, quedando por estos motivos extremadamente
dependiente de los centros urbanos.
Este espacio continuo, con predominio urbano, es una zona que
la mayoría de los autores la identifican actualmente como “El
Periurbano”; la cual, ofrece junto a las funciones anteriormente
descriptas un amplio espectro de usos dispares del suelo, como
los grandes equipamientos y parques metropolitanos, polígonos
industriales, las “ciudades dormitorios” y las urbanizaciones de
baja densidad en cuanto a edificación con espacios dedicados a
una cierta agricultura residual.
Sin embargo, aunque a veces estas agriculturas del periurbano
son simplemente el uso de espacios no legales como los baldíos
o ciertos huertos marginales en zonas municipales de reservas
del suelo, también puede abarcar zonas con uso muy intensivo,
en capital y trabajo, que sean muy competitivas.
11

EL ESPACIO SEMIURBANO

En un tercer círculo, que en algunas ocasiones es concéntrico,


pero que en otras tantas no, podemos encontrar al denominado
el “Espacio Semiurbano”.
Este espacio es el resultado de transformaciones; las cuales, en
función de una estructura anterior de un hábitat rural, han ido
desarrollando unas amplias áreas de residencias urbanas o de
industrias y servicios descentralizados.
En el mismo se pueden observar unas alternancias, hasta cierto
punto armónicas, entre la antigua estructura rural y la nueva de
carácter más urbano.
En muchos de los países de Europa y en algunos de América y
también de otros continentes, densamente poblados, podemos
encontrar un predominio de este tipo de uso del espacio; el cual
se vincula en el sentido territorial por medio de los sistemas de
comunicaciones y centros urbanos bien desarrollados.

EL ESPACIO SEMIRRURAL URBANIZADO

En un cuarto lugar, no siempre en sentido circular y que a veces


se encuentra intercalado y cuasi integrado con el área anterior,
se desarrolla el denominado “Espacio Semirrural Urbanizado”.
En esta franja o área espacial, es aquella, donde encontramos a
los “pueblos-mercado”, que han desarrollado considerablemente
su área urbana y residencial; y también un área industrial, pero;
en la cual, todavía mantienen en la actualidad una muy especial
importancia las actividades agropecuarias.
El tercer y el cuarto círculos graduales, representan el ejemplo
más evidente de la llamada “rururbanización” o la “urbanización
del campo”, con un predominio verificable respecto de algunas
figuras laborales; como del obrero campesino y los movimientos
pendulares al trabajo.
12

EL ESPACIO DE PREDOMINIO AGRARIO

En un quinto anillo circular o área espacial, pueda observarse el


predominio de la actividad agraria, con poco desarrollo urbano,
incluidos los servicios.
Esta zona se caracteriza por poseer unas condiciones naturales,
propicias para la agricultura a grandes escalas; principalmente
aquellas correspondientes a los cultivos de los cereales y de las
oleaginosas; y también para la ganadería especializada, ambas
con márgenes de rentabilidad o ganancia muy grande.
Esta utilidad muy importante, hace subir el valor del suelo; con
lo cual, tampoco se facilitan los emprendimientos inmobiliarios.
De todas maneras, en algunas de estas áreas se ha desarrollado
una incipiente descentralización de unas industrias; las cuales,
pretenden beneficiarse del trabajo a domicilio y las residencias
secundarias, tanto en lo referido a la recuperación de algunas
casas abandonadas como de nuevas urbanizaciones.

EL ESPACIO RURAL MARGINAL

En el extremo, encontramos un sexto anillo, siempre dominado


por aquellas áreas rurales de tipo marginal, las cuales a veces
pueden coincidir con determinados parajes naturales; los que,
deberían ser protegidos, denominado como “El Rural Marginal”.
Asimismo, unos cuantos lugares en estos quinto y sexto anillos
han sido especialmente escogidos para los distintos proyectos
de promoción urbana.
Se desarrollan actividades de acuerdo con los intereses de los
habitantes de las ciudades y de las empresas inmobiliarias; y se
transformarán estos espacios, aunque perjudiquen el equilibrio
entre el medio natural y la ocupación humana.
Es entonces cuando ya se podría afirmar que la ciudad ha ido
avanzando está ocupando prácticamente todo el territorio; con
lo cual, se hace necesario plantear su ordenamiento para evitar
que sea destruido.
13

DEMOGRAFÍA EN ÁREAS RURALES.


LA POBLACIÓN Y LOS MOVIMIENTOS.

Es evidente, después de comentar los diferentes indicadores de


la ruralidad, que en la elección de uno o la de otro, subyace una
concepción teórica de Espacio Rural.
Al centrarnos en las características de los países desarrollados
hemos excluido unas situaciones que son propias de los países
en vías de desarrollo.
Por ejemplo, con respecto a las dinámicas demográficas, que
presentan un incremento de población, todavía importante, en
varios países subdesarrollados, se da por la configuración de la
dualidad agraria de exportación o subsistencia, mientras que en
todos los países desarrollados se verifica una disminución o un
estancamiento de la misma, por causa de los abandonos de las
explotaciones agrarias familiares poco rentables.
Algo similar, podríamos decir respecto del envejecimiento de la
población, mucho más determinante en muchas áreas rurales
de Europa, de América, de Oceanía y en ciertos países de Asia
(principalmente en las zonas del sudeste).
En muchos de los pueblos alejados, la fuerte emigración rural
ha configurado unas unidades familiares con un hombre mayor o
de mediana edad, soltero, que vive solo con sus padres o su
madre; y en muchas ocasiones, ya sin la presencia de ambos
padres, se quedaban solos o contarían matrimonio; pero debían
permanecer, en cualquiera de todos esos casos, ocupando y/o
trabajando esa misma propiedad heredada.
La existencia de la figura jurídica de mayorazgo (una Institución
antigua en varios países europeos, que establecía un sistema
de reparto de bienes que beneficiaba al mayor de los hijos, de
forma que el mayor porcentaje del patrimonio de una familia no
debía diseminarse, sino que solamente podía aumentar), fue
motivando la permanencia en el pueblo, aunque la explotación
agropecuaria fuera muy poco rentable, por la obligación social
de trabajar la explotación heredada.
Aunque estas situaciones sean extremas, igual puede afirmarse
que el envejecimiento de la población junto a una bastante alta
tasa de masculinidad, son actualmente buenos indicadores de
ruralidad.
14

Por todas estas cuestiones, se comprende que, la despoblación


rural resulta ser el complemento del proceso de urbanización.
En los países desarrollados, la demanda de mano de obra para
las industrias, junto a la mejora de los rendimientos agrarios, ha
generado durante un período que abarcó algo más de cien años
una muy intensa emigración continuada desde las áreas rurales
hacia las ciudades; ya fueran cercanas o alejadas del lugar.
En un primer momento, la emigración de algunos familiares y de
las personas que no tenían tierras, favoreció una mejora en la
productividad agraria, ayudando a aumentar la dimensión de las
explotaciones agropecuarias; y también, para una combinación
algo más racional de los factores de producción (tierra, trabajo
y capital).
En un segundo estadio, unos mejores ingresos obtenidos por las
actividades urbanas presionaron a la emigración.
Incluso, a algunos propietarios y arrendatarios; los cuales que
se encontraban bastante bien situados; debido a que, los costos
de las oportunidades por las diferencias entre los ingresos que
podrían obtenerse en ciertos aglomerados urbanos, comparados
con aquellos que se podían obtener en las zonas rurales, era en
ciertos momentos bastante más elevado.
Los acontecimientos de las crisis económicas han representado
un estancamiento de la emigración, hasta incluso unos cuantos
retornos; ya que, la diferencia de ingresos, los monetarios o los
sociales, habían disminuido llegándose a situaciones en las que
el costo de la oportunidad fue cero; es decir, no existió.
Finalmente, en un tercer período, muchos pueblos se abandonan
o solo se quedan en ellos generalmente las personas mayores,
perdiéndose mucho la denominada “Población Económicamente
Activa” de manera progresiva; y por tales motivos, la capacidad
productiva en términos agropecuarios.
En esta situación hay por lo menos tres caminos distintos desde
la perspectiva de los Espacios Rurales: la reorganización de las
actividades agrarias a través de una mejora de la productividad
y una orientación más extensiva en el uso de los recursos para
ser más competitivas; el abandono casi total de las actividades
agrarias, junto a un despoblamiento bastante intenso, con una
posible incorporación de funciones de esparcimiento y turismo;
y, en las áreas más accesibles, una repoblación urbana, junto a
diversas formas de agricultura y ganadería más intensivas.
15

TEORÍAS DE DESPOBLACIÓN
Y DE RURURBANIZACIÓN

Estas dinámicas poblacionales o demográficas acontecidas en


las áreas rurales; las cuales, están relacionadas estrechamente
con las diversas actividades productivas y con el uso del suelo;
han promovido desde algunas décadas atrás, las teorías de la
despoblación o las de la rururbanización, en un marco espacial
totalmente dinámico.
La “urbanización del campo”, como un proceso, el cual tiene sus
orígenes en muchos núcleos urbanos, presenta en la actualidad,
cinco componentes esenciales; los cuales, contienen a la vez a
diferentes aspectos en términos espaciales y temporales; que
justamente, nos permitirían caracterizarlos del siguiente modo.

LA DESPOBLACIÓN
Este componente es la pérdida de la población como resultado
de la “mecanización de la agricultura” y, simultáneamente, una
considerable especialización; la cual, se presenta asociada con
la industrialización de las áreas urbanas.
Sin embargo, esas ventajas que se van incrementando en las
ciudades con respecto a los espacios rurales, suelen favorecer
especialmente la emigración de la fuerza de trabajo más joven
de ambos sexos, generalmente la más pujante y con una mayor
iniciativa para los diversos emprendimientos laborales, además
de algunos productivos; ya sean estos mismos en una relación
de dependencia o como trabajos particulares.
Como consecuencia de la emigración de la población más joven,
continúan habitando las áreas rurales los trabajadores de edad
más elevada, los jubilados y los retirados.
Al mismo tiempo, una mayor concentración de las explotaciones
agropecuarias, permite su funcionamiento con un número cada
vez menor de agricultores de mediana edad.
Esto también ha significado que, para el resto de la población,
por lo general la considerada más “madura o envejecida”, queda
la realización de algunas actividades mayormente marginales.
16

LA NUEVA POBLACIÓN
En este segundo componente del proceso; el cual, se denomina
como la “nueva población”, podemos verificar que la misma está
mayoritariamente conformada por familias jóvenes; las cuales,
tienen ingresos económicos medios, y que, se trasladaron para
residir en viviendas unifamiliares en los pueblos más cercanos a
las ciudades de la zona.
Por ese motivo, estos pueblos muy pronto pasan a convertirse
en los verdaderos “suburbios-dormitorio”; dentro de los cuales,
un porcentaje muy importante de sus habitantes se traslada
diariamente al trabajo en diferentes aglomerados urbanos o en
sus alrededores (estos habitantes son en general, denominados
los “commutadores” o “commuters”; ya que, realizan traslados
diarios en forma de un movimiento pendular; el cual, es llamado
“commuting”).
Los cambios en la naturaleza y de las dinámicas de estas áreas
rurales, con buena accesibilidad hacia las ciudades cercanas,
es cada vez mayor; ya que, junto a un control sociocultural de
las instituciones locales por parte de los nuevos vecinos, puede
observarse también un aumento en la franja poblacional de los
niños, que representan un cambio demográfico muy importante.
Por estos motivos, la estructura demográfica en estos pueblos
se va “rejuveneciendo”; y también, se equilibra la población por
sexos y por estados civiles.
Esos cambios requieren la atención no sólo en el presente; sino
también, cuando se realizan las proyecciones de la población en
el mediano y largo plazo.
Además, se produce una transformación bastante evidente en la
orientación económica de las actividades predominantes.
Por lo general, suele ocurrir que las producciones van pasando
del sector agrario anteriormente muy predominante al sector de
las actividades de distintos servicios.
Esto genera una reducción paulatina de los espacios para el uso
agropecuario y forestal.
Por otra parte, en los términos tanto sociales como culturales,
se puede observar cómo ciertos comportamientos típicos de los
ciudadanos urbanos de ingresos medias y medio-altos, terminan
imponiéndose sobre los hábitos propios de la sociedad agraria.
17

LA REPOBLACIÓN

En este tercer componente del proceso de despoblación y luego


rururbanización, hoy se manifiesta una emigración permanente
desde los centros urbanos y hacia los Espacios Rurales, pero de
una población; la cual, se encuentra mayoritariamente jubilada;
o qué; en lo laboral ya está retirada y una emigración; la cual,
resulta generalmente estacional de los habitantes de ingresos
económicos medios hacia sus residencias secundarias.
Estos, se dirigen principalmente hacia Espacios Rurales; los que
se localizan en diversas zonas más alejadas a las ciudades; por
lo tanto, es diferente a lo que sucede en los otros pueblos que
están dominados por una nueva población sujeta a movimientos
pendulares (áreas de “commutadores”).
Entonces, al reducirse la intensidad de estos movimientos (ya
no necesitan ser diarios o de varios días en el transcurso de la
semana, incluso pueden realizarlos durante algunos períodos
bastante más espaciados), la accesibilidad mediante las vías de
circulación (por las autopistas, rutas o trenes); en cantidad y en
calidad, puede ser menor.
También pueden influir unas ciertas lejanías hacia las áreas
más urbanizadas; lo cual, les permite encontrar no solo unos
paisajes más rurales, sino también unos precios menores tanto
del suelo (los terrenos o las parcelas mayores sin edificación)
como los de las viviendas construidas o en constricción.
Esto va generando un cierto “envejecimiento de la población”
(según los criterios de las Teorías de la Transición Demográfica)
o una “madurez de las masas de población” (según los criterios
de la Teoría de la Revolución Reproductiva).
Debido a este fenómeno poblacional, se genera paralelamente
un surgimiento de unas nuevas actividades, vinculadas a varios
servicios; y que está, muy especialmente orientadas hacia esta
población permanente, o temporal, de nueva incorporación.
La actitud más pasiva de estos nuevos habitantes, por la edad o
por la temporalidad de su presencia en el ámbito rural, hace que
se mantenga aún el predominio de los habitantes originarios y
se promueva alguna especie de “divorcio” en lo social y también
cultural entre ambas comunidades de la población.
18

LA SUSTITUCIÓN DE POBLACIÓN
Este cuarto ejemplo, se genera en áreas rurales más alejadas;
las cuales, pueden posibilitar ciertas actividades y un ambiente
con un interés específico para los habitantes de las ciudades.
Entonces, se implementan actividades productivas y de turismo
(en los parques temáticos, los complejos termales y centros de
esquí), posibles en áreas con unas determinadas condiciones;
las que, promueven la llegada de especialistas, comerciantes,
empleados de hostelería y construcción, llegándose al extremo
de sustituir a un gran porcentaje de los pobladores.
Este componente se diferencia del segundo por tres motivos: un
mayor alejamiento de los núcleos urbanos, unas características
esenciales del paisaje y un tipo distinto de nueva población.
En este cuarto componente del proceso, siguen perdurando las
actividades agrarias solas; o también, como un complemento de
otras, debido al principio de la “ventaja comparativa”.
Este nos explica las especializaciones de algunas zonas; ya que
cada área tenderá a producir ciertos bienes y servicios para los
cuales tenga las mejores condiciones comparadas respecto de
cualquier otra área, siempre que exista el libre comercio entre
las mismas.
Asimismo, también puede plantearse que, la especialización de
cada zona será en aquellos bienes y servicios, entre todos los
posibles de obtener en dichas áreas, para los que esté más bien
preparada, aunque existan otras áreas que pudieran obtenerlos
en mejores condiciones.
Entonces, se aplica del criterio del mal menor o del casi óptimo;
ya que, en una economía integrada se entiende que debe haber
demanda para dichos bienes y servicios; y que, esas áreas más
aptas se especializarán en otros productos, que sin ser aquellos
para los que estén mejor preparadas, los realizarán justamente
porque existe demanda en el mercado para los mismos.
También debe tenerse en cuenta que los costos de transporte,
la transformación de los productos perecederos, como la leche,
en bienes duraderos; y además, con un mayor valor agregado; el
cual, incrementa las ganancias del área en la cual se procesa,
ayudan a que existan especializaciones casi óptimas.
Al mismo tiempo, las políticas públicas para fijar la población,
pueden favorecer el funcionamiento de la ventaja comparativa.
19

EL PREDOMINIO DE POBLACIÓN RURAL


Finalmente, el quinto componente les corresponde a unas áreas
donde las actividades agropecuarias todavía son relativamente
importantes por ser en lo económico rentables; y justamente,
porque generan mucha utilidad o ganancias).
En estas áreas se verifica un claro predominio de la población
rural originaria, estabilizada, y con poca o ninguna inmigración;
ya que, solo suelen aparecer algunos residentes temporales por
motivos turísticos.
Este componente suele coincidir bien con aquellos “Espacios de
Predominio Agrario”, que tienen condiciones naturales propicias
para realizar la agricultura a gran escala (principalmente de los
cereales y de las oleaginosas) y por la ganadería especializada,
ambas con márgenes de ganancia muy grandes.
Esta utilidad muy importante, hace subir el valor del suelo, con
lo cual tampoco se facilitan los emprendimientos inmobiliarios.
Justamente, el cambio de la naturaleza de estas áreas rurales,
está relacionado con la transformación de la agricultura, desde
las explotaciones familiares hasta las enormes propiedades, de
las explotaciones de la “agricultura comercial” en gran escala,
tanto de producciones extensivas como de las intensivas.
Normalmente, en aquellas pequeñas explotaciones familiares se
promueve la intensificación de los factores trabajo y de capital
al no disponer de más tierras o incrementarlas; mientras tanto,
en las grandes explotaciones se mantiene una estrategia de uso
más extensivo de dichos factores de producción.
La mayor consistencia de la actividad agraria en estos pueblos,
aunque no sea la más importante, significa la consolidación y el
predominio (tanto económico como cultural) de un grupo social
de los agricultores en la sociedad rural.
La evolución de esos pueblos en el proceso de rururbanización,
además de las diferencias entre cada uno de los componentes
descritos, es muy distinta según se consideren a estos pueblos
como “abiertos” o “cerrados”.
En los pueblos “abiertos”, existe un número muy importante de
propietarios con explotaciones pequeñas, que se sostienen con
la pluriactividad y con un considerable número de trabajadores;
los cuales, son “agricultores a tiempo parcial”.
20

En cambio, en los pueblos “cerrados” el tipo la propiedad está


muy concentrada, las explotaciones son más grandes y hay una
oferta limitada de la mano de obra; la cual, se complementa con
otros trabajadores; los cuales, en gran mayoría son procedentes
de los pueblos “abiertos”.
Las actividades artesanales y las ofertas de distintos servicios
son más importantes en los denominados pueblos “abiertos”; ya
que, estos tienen una mayor cantidad de población que la de los
llamados pueblos “cerrados”.
Sin embargo, en esos pueblos “cerrados” puede observarse un
menor porcentaje de gente pobre y; además, las viviendas son
propias de sus ocupantes en la mayoría de los casos; lo cual, no
sucede en los pueblos “abiertos”.
La integración en el proceso de urbanización, despoblación y de
rururbanización, ha sido también más difícil en aquellos pueblos
“cerrados”, que han permanecido más agrarios.
En cambio, se ha manifestado bastante diferente en los pueblos
“abiertos” porque ha sido más común la desintegración tanto en
lo territorial como social y; por lo tanto, la instalación de nuevas
actividades productivas ha resultado más factible y fluida.
Podríamos afirmar que, esa disminución de la población activa
agraria ha sido muy significativa en todas las áreas rurales,
tanto por un cierto aumento de las productividades como por el
incremento en el abandono de las explotaciones agropecuarias
(EAPS) de bajo rendimiento.
En las situaciones, cada vez más comunes, en que la población
registró un aumento, ha sido por el resultado de una emigración
urbana con una orientación laboral en diferentes actividades del
sector de servicios, principalmente, y en algunos otros casos ha
sido por oportunidades en las industrias que se radicaron.
Muchas veces, estos habitantes, al estar ya jubilados o por ser
simplemente “commutadores” (personas que deben trasladarse
diariamente o casi todos los días entre su lugar de vivienda y su
destino de trabajo o al lugar de estudio), no puede considerarse
relevante en las estructuras productivas de la localidad, aunque
sean residentes en ella.
Por último, debemos resaltar que, en muchas áreas rurales, hay
algunos flujos de cierta movilidad permanente, que contraponen
las características laborales de la población residente con las
de la población que trabaja en cada una de esas localidades.
21

LAS FUNCIONES Y LOS PROCESOS


CARACTERISTICOS DE LOS ESPACIOS
RURALES. NUEVOS USOS DEL SUELO

Desde finales del Siglo 20 y en lo ya transcurrido del Siglo 21;


los Espacios Rurales muestran una gran complejidad de usos y
funciones, opuestas a la antigua polarización tan marcada entre
campo y ciudad de la primera parte del siglo anterior.
Estas características, suelen verificarse con mayor claridad en
los países desarrollados y densamente poblados
Es muy evidente que, las funciones del ámbito rural no son una
clasificación de actividades o usos del suelo, sino el resultado
de un proceso de integración, de difusión e interrelación de los
elementos característicos del ámbito urbano con los del rural.
Las funciones del Espacio Rural son fundamentalmente la oferta
de espacio para la compensación de las necesidades urbanas.
Así el mundo rural se convierte en una extensión para la ciudad,
para aquellas actividades grandes consumidoras de suelo.
Especialmente los servicios relacionados con el esparcimiento
y el turismo; y con la estructura productiva y el sector público.
En otros sentidos, la descentralización industrial que se realiza
entre países, mucho más que dentro de las regiones de antigua
industrialización; con lo cual, la mayor parte de las actividades
económicas se convierten en propias de las áreas urbanas o las
rurales, indistintamente.
Incluso la agricultura hasta puede ser un elemento ecológico en
medio de los espacios edificados, o simplemente una actividad
muy intensa; y también, muy competitiva, como algunos cultivos
en los invernaderos.
La tendencia de la rururbanizacion, en los países desarrollados
y densamente poblados será la homogeneización del espacio,
con una alternancia de los elementos antes urbanos y rurales,
aunque se mantengan algunos centros urbanos jerarquizados,
más en escala internacional que en la regional; y ciertas áreas
más rurales muy relacionadas con la preservación de espacios
naturales o ciertas formas de la agricultura que precisan mucho
espacio para su realización.
22

Podríamos afirmar que, actualmente no puede existir el Espacio


Urbano sin el Espacio Rural; y que, los ambientes rurales se han
transformado, manteniendo un cierto equilibrio algo inestable,
entre las funciones más tradicionales y unas nuevas funciones,
como resultado de los procesos rururbanizadores del territorio;
o que, diferentes autores y especialistas denominan como de la
“urbanización del campo”.
Por eso, los espacios rurales poseen una multifuncionalidad, de
las cuales podríamos sostener que las mayormente destacadas
son las siguientes:
Una Función Económica: El espacio rural tiene como primordial
su función como soporte de la provisión de alimentos de calidad
garantes de la salud de la población, pero también es lugar para
la instalación de pequeñas y medianas empresas industriales,
artesanales y comerciales, así como de prestación de servicios;
entre las que, las relacionadas con el esparcimiento, el turismo,
recreación y descanso adquieren especial interés para aquellas
personas que ya habitan en los mismos; y también, para quienes
realizan el turismo rural y el agroturismo.
Una Función Ecológica: El espacio rural es lógicamente soporte
de los espacios naturales y los paisajes bien conservados por la
Presencia de una gran cantidad y variedad de seres vivientes de
la flora y la fauna.
Al mismo tiempo, los espacios rurales conservan el patrimonio
forestal y es uno de los ámbitos más propicios para actividades
de recreación, descanso, esparcimiento y contemplación de sus
bellos paisajes.
Además, las funciones ecológicas de los espacios rurales tratan
de preservar las bases naturales de la vida; es decir, el suelo, el
agua, el aire; y posibilitan la protección de los espacios verdes,
así como de preservar y de conservar los paisajes construidos
en distintas épocas por parte de los seres humanos.
La Función Sociocultural: El espacio rural tiene también como
importante función, asegurar y aumentar su papel sociocultural;
principalmente mediante el desarrollo de entidades asociativas
de carácter local; y también, a través de los incrementos en las
relaciones con las poblaciones urbanas, con las que, por lógica
comparte el denominado continuo territorial.
23

PROCESOS TRANSFORMADORES
DE LOS ESPACIOS RURALES
Para poder abordar a los diferentes procesos que transforman a
los Espacios Rurales, comenzaremos analizando a las diferentes
realidades y matices.
Por ejemplo, si un cierto país tiene poca cantidad de población,
pero cuenta con unos medios de comunicación y de circulación
bastante bien desarrollados, posee de hecho una población más
dinamizada con respecto a otros países con mayor cantidad de
población, pero con medios de transportes y de comunicaciones
poco desarrollados.
Esta podría ser una comparación entre dos países como son los
actuales Estados Unidos o la India.
La accesibilidad del espacio la hace relativa y permite un mayor
intercambio y una mejor integración entre las distintas regiones
de un país o diferentes zonas en el mundo.
La especialización territorial de la producción manufacturera en
el Siglo 19 ha potenciado una división social como espacial del
trabajo, primero en el interior de cada país desarrollado y en un
tiempo después a nivel mundial.
La ampliación del mercado mundial y del sistema colonial, que
han resultado las condiciones básicas para la existencia de las
manufacturas, han acercado a los lugares del mundo siguiendo
pautas jerárquicas.
Por ejemplo, una región rural ubicada en un país desarrollado
está relativamente cerca de un centro metropolitano de dicho
país; y este centro metropolitano, también está bien conectado
con los centros de determinados países que están en vías de
desarrollo o también considerados como periféricos.
En cambio, estos centros dentro de países subdesarrollados son
poco accesibles con las regiones rurales de su mismo territorio;
las cuales, no se encuentran integradas en la producción para
la exportación de sus materias primas.
Esta desigualdad espacial ha promovido distintas pautas en las
estructuras territoriales de los países a nivel global.
En los países subdesarrollados, aún en la actualidad, predomina
una cierta dualidad entre los circuitos económicos y también en
los espacios que delimitan.
24

La necesidad de una mayor integración a escala mundial de la


agricultura y las materias primas de exportación, ha favorecido
el desarrollo de las comunidades de forma selectiva priorizando
una mejor accesibilidad con respecto a los transportes y a las
comunicaciones de las zonas mineras y de la agricultura para la
exportación con los centros portuarios, tanto los fluviales como
los marítimos, pero dejando sin una infraestructura con buenas
conexiones espaciales a la mayor parte del territorio.
Sin embargo, dentro de los países desarrollados, con pequeñas
variaciones históricas, y en cuanto a un cierto uso más o menos
intensivo del espacio, se ha ido configurando paulatinamente un
espacio más integrado territorialmente.
Las estructuras urbanas, bien conectadas y relacionadas con el
sistema urbano, actúan como un eje vertebrador espacial de la
estructura o continuo regional, desapareciendo la confrontación
entre unas cuantas zonas rurales y las ciudades que caracterizó
buena parte de los siglos 19 y 20.
Esta evolución ha durado muchos años y que; además, todavía
se encuentra en unas diferentes fases de su desarrollo respecto
de las características de cada país.
La sociedad rural tradicional se fundamenta en un equilibrio y
un intercambio entre las actividades a nivel local o regional.
En este sentido, podemos analizar la existencia de tres periodos
caracterizados por el predominio de unas u otras actividades.
Primero, una minimización de los intercambios regionales la que
favorece el desarrollo de las actividades agrarias y artesanales
a nivel local.
Segundo, la mejora de la accesibilidad entre las áreas rurales y
urbanas, con la potenciación de una especialización funcional
del territorio, en función de criterios de rentabilidad económica,
pero también de acuerdo con el principio comercial de “ventaja
comparativa” y la descentralización de las actividades urbanas
en determinadas áreas rurales.
Tercero, la rurubanizacion con el predominio de las actividades
urbanas en el ámbito rural.
En el primer periodo hay un claro predominio de las actividades
agrarias, divididas entre los productos alimentarios y aquellos
que no lo son, así como también de las actividades artesanales,
tanto las que se orientan a la transformación de los productos
agrarios como a la manufactura artesanal.
25

Esta tiene una importancia clave y abarca desde la elaboración


de aperos y otros factores necesarios para la producción, hasta
la de bienes de consumo como el calzado o la ropa.
De todas maneras, la penetración de la economía mercantil, ya
fue generando paulatinamente en determinadas zonas rurales
algunas especializaciones productivas y de transformación muy
importantes, como fueron las industrias de la lana desde finales
del Siglo 13, y que caracterizaron buena parte del comercio de
los Siglos 15 y 16.
En este periodo ya existe una dualidad laboral, la cual permite
combinar los trabajos agrarios, los artesanales y comerciales;
ya sea, individualmente o en la estructura familiar.
Las mejoras de los rendimientos agrarios junto a la demanda de
mano de obra desde los núcleos urbanos industriales, potencia
la concentración de las explotaciones agrarias y la disminución
de los miembros de las unidades familiares; las cuales, residen
en los pueblos.
A nivel de organización territorial puede formularse, para este
primer periodo, el principio de minimización de aquellos bienes
y servicios intercambiados fuera del ámbito local.
Aunque una cierta especialización en determinados productos
le permitiera una relación que superase los ámbitos regionales
o incluso estatales, con las consiguientes ventajas de obtención
de los recursos para una acumulación de capital que potenciara
otras actividades o mejorara a las existentes, lo más normal es
un simple predominio de los intercambios locales, comerciales
y regionales, pero cada vez en una proporción que disminuye de
acuerdo con las menores posibilidades de accesibilidad.
Las transformaciones de esas características sucedieron entre
la segunda mitad del Siglo 19 hasta mediados del Siglo 20, para
la mayor parte de los países desarrollados.
En el segundo periodo se observa un proceso de especialización
en las actividades agropecuarias y una marcada disminución de
las actividades artesanales.
Una mayor integración territorial, económica, social y espacial,
favorece el intercambio de bienes y servicios solo condicionado
por las limitaciones resultantes de los costos de transporte y de
las tasas arancelarias (impuestos de importación).
26

La creación de los grandes ámbitos de libre comercio sin tasas


arancelarias o impuestos a la importación de los bienes, y tanto
la extensión como la mejora de los sistemas de los transportes
y de las comunicaciones, han hecho disminuir la importancia de
estos costos en el precio final.
En el caso de la transformación de áreas rurales europeas se ha
avanzado en la homogeneización del espacio interior, aunque la
actual Política Agraria Comunitaria (PAC) delineada por la Unión
Europea (UE) y otros programas para el desarrollo regional lo
han protegido de la competencia internacional.
Por lo tanto, las estructuras agrarias se han transformado para
producir básicamente para el mercado, reduciéndose los bienes
de autoconsumo.
Sin embargo, por el principio de la “ventajas comparativas” y las
medidas de protección de las áreas rurales y de la agricultura,
han permitido la continuidad de muchas explotaciones agrarias
familiares; las cuales, aunque no consigan rentabilidades como
empresas capitalistas, tienen la capacidad de posibilitar cierta
permanencia de una población rural, junto a una renovación y la
mejora, en alguna medida, de su estructura productiva.
Esta etapa de la transformación de las áreas rurales, puede ser
identificada principalmente en los países desarrollados, con los
grandes cambios territoriales; los cuales, acontecieron durante
la primera mitad del Siglo 20.
Se caracteriza por la reestructuración del medio de producción
agropecuaria, pero mucho más por la descentralización de las
actividades industriales y las del sector terciario, así como del
hábitat urbano.
Así la industria ya no depende de una proximidad a las materias
primas; y la mejor accesibilidad espacial y los menores costos
del transporte favorecen una localización con independencia de
los mercados, que muchas veces se encuentran en lugares muy
distintos y distantes del mundo.
En cambio, las disponibilidades de un suelo más económico y
abundante junto a una menor conflictividad laboral y a un mayor
interés local, con probables ventajas fiscales y el asentamiento
para atraer nuevas actividades, compensa sin lugar a dudas una
relocalización.
27

No deben subvalorarse los ingresos adicionales por la venta de


terrenos situados en áreas urbanas y en unos momentos en que
probablemente, ya era necesario realizar bastantes inversiones
para ampliar las instalaciones y poder mejorar el equipamiento
de las fábricas.
En este sentido la descentralización del sector terciario, junto
al del hábitat, se debe más a una reorganización de los usos del
espacio, como una necesidad en la población urbana que por la
naturaleza en las propias actividades.
Entonces, el Espacio Rural aparece inicialmente como un marco
de compensación de los traumas urbanos, ofreciendo espacios
naturales, una generalización de las residencias secundarias
para la población con ingreso económico medio, ciertos lugares
para esparcimiento y actividades turísticas, y amplios espacios
para una urbanización difusa y más extensiva.
En los límites de las ciudades ya se sustituyen las residencias
secundarias por las permanentes, y las actividades agrarias que
aún permanecen se convierten en marginales.
El periurbano, una mezcla de distintas actividades económicas
y usos del suelo, es un espacio continuo de transición entre el
campo y la ciudad; el cual, se contrapone con la discontinuidad
extrema y a la especialización claramente agraria o urbana del
periodo anterior.
La existencia de actividades diversas en el territorio promueve
elementos y procesos característicos del Espacio Rural, como
son la figura del obrero-campesino, el trabajo a domicilio o los
movimientos pendulares de la población (commutadores, etc.).
Entonces, la organización territorial de este segundo periodo se
caracteriza por una mayor desigualdad espacial, polarizándose
así las diferencias entre las áreas urbanas y las rurales y las de
estas entre sí.
El proceso de urbanización es de expansión, por contigüidad, de
las conurbaciones y también de las áreas metropolitanas; así
como, jerárquicamente, a través de la estructura que configura
el sistema urbano bien conectado entre sí.
Varias áreas que se han especializado en algunas producciones
agropecuarias bastante competitivas o en otras actividades de
“compensación urbana”, se vinculan a través de las relaciones
económicas, sociales y espaciales con el sistema urbano o con
un sistema metropolitano.
28

El funcionamiento integrado del territorio regional o estructura


urbana regional, comporta que el desarrollo de las actividades
consideradas antes como propias de áreas urbanas, un hospital
o una industria electrónica, por ejemplo, también lo puedan ser
del ámbito rural.
En este periodo es muy importante valorar el mecanismo de la
ventaja comparativa que, tal como sostienen los especialistas,
plantea que un área se especializará en aquellos determinados
servicios o productos en los que pueda competir con mejores
condiciones que otras áreas, lógicamente suponiendo que no
existan restricciones comerciales, políticas o administrativas.
Así mismo, podríamos afirmar que estos mecanismos también
actúan cuando un área se especializa en la producción o en los
servicios; para los cuales, está relativamente mejor situada, en
comparación con todos los posibles a llevarse a cabo en dicha
área, si se persigue minimizar las desventajas para un conjunto
regional.
En ese sentido, si se discute la ubicación de tres actividades,
como pueden ser las residencias secundarias, un parque natural
y complejo termal o un centro de esquí (en países desarrollados
de Europa y América del Norte, pero también en algunos países
de América del Sur y en otros continentes), no solo se deberán
tener en cuenta las características más adecuadas para cada
actividad sino también aquellas desventajas que resultan de la
sustitución de otras actividades ya existentes así como también
la repercusión a nivel regional.
Incluso, podría darse el caso que un área sea el lugar idóneo
para las tres actividades ya existentes; y que, otras dos áreas
pudieran serlo en un segundo y tercer lugar.
Entonces, deberían distribuirse las actividades entre esas tres
áreas, de modo total o parcialmente, con el objetivo de reducir
las desventajas de la sustitución de las actividades o usos del
suelo, o la inexistencia de las mismas.
La limitación de la cantidad de residencias secundarias en cada
área, la priorización de los espacios naturales a preservar y la
localización menos impactante del complejo termal o del centro
de esquí pueden ser algunas medidas de planificación rural que
favorezcan los funcionamientos del mecanismo comercial de la
ventaja comparativa en este caso.
29

El principio de la ventaja comparativa ha sido valorado mucho


más en aquellas relaciones del comercio internacional que en la
reestructuración de las actividades productivas en los ámbitos
regionales.
El modelo de la “Ventaja Comparativa” es uno de los conceptos
básicos que fundamenta la teoría del comercio internacional y
demuestra que la mayoría de los países tienden a especializarse
en la producción y exportación de aquellos bienes que fabrican
con un costo relativamente más bajo y que por lo tanto deberían
ser comparativamente mucho más eficientes en comparación a
otras naciones, y que tenderán a importar los bienes en los que
son más ineficaces y que por tanto producen con unos costos
comparativamente más altos que los de otros países.
El hecho de esa mayor valoración de las ventajas comparativas
en aquellas relaciones del comercio internacional que en la
reestructuración de las actividades productivas en un ámbito
regional, es aún más contradictorio a partir de la muy fuerte
incidencia de las políticas de ordenación rural como es el caso
en los países europeos.
Al existir un fuerte incremento de la densidad de población en
las áreas urbanas, se valora cada vez más el espacio disponible
en dichas áreas, pero simultáneamente también se lo valora en
el conjunto de la región o del área de influencia económica o de
alcance administrativo.
La existencia de un espacio cada vez más limitado plantea la
necesidad de conocer las ventajas e inconvenientes de una u
otra localización, ante la tendencia cada vez más constatada de
la “rururbanizacion del campo” y, por lo tanto, la disminución del
espacio disponible.
El tercer periodo, en relación al predominio de actividades en el
ámbito rural, se caracteriza por una difusión mucho mayor de
las actividades consideradas urbanas.
La comparación no es entonces entre un sistema urbano y su
contrapartida, el espacio rural dependiente, sino que se trata de
una jerarquización a nivel mundial ente las diferentes regiones
de casi todos los países desarrollados; y también, en relación
con una intensa reorganización de las actividades productivas
en los países subdesarrollados.
Se observan, elaborando un análisis territorial, dos fenómenos
realmente importantes.
30

En primer lugar, después de una redistribución de la población y


de las actividades productivas en el denominado “hinterland” de
las áreas metropolitanas, este proceso se ha extendido hacia la
mayoría de las ciudades medianas y pequeñas; y luego hasta los
pueblos localizados en algunas áreas algo más rurales, aunque
estuvieran alejadas de los grandes centros urbanos.
Este proceso ha sido discriminatorio, de acuerdo con el umbral
de las condiciones locales para recibir las nuevas actividades
productivas, así como por la existencia de una transición desde
una cierta organización espacial bastante más jerarquizada de
los asentamientos hacia otra organización parcialmente menos
jerarquizada y, por lo tanto, con menos niveles.
En segundo lugar, puede observarse que esa nueva estructura
espacial de las regiones urbanas y de las metropolitanas que se
fundamenta en los elevados niveles de la conectividad en todo
el territorio, junto a una accesibilidad selectiva a lo largo de los
“corredores espaciales” (integración del “continuo territorial” o
estructura territorial), tiende a sustituir a la antigua “jerarquía
urbana” porque ya se produce una mayor especialización local y
una complementariedad de funciones a nivel regional.
Es precisamente durante este periodo, cuando ya alcanzan una
mayor importancia la maximización por el aprovechamiento de
las ventajas comparativas en función del conjunto regional más
amplio y no solo en el ámbito local.
La valoración del espacio pasa del ámbito local, en referencia a
la región o el estado, al ámbito regional, en relación a zonas de
libre comercio (Integraciones Regionales, Bloques Económicos
o Comerciales) o directamente a la escala global.
Esta fase de integración del Espacio Rural y el Espacio Urbano,
tanto funcional como a nivel de las actividades económicas, se
inicia con los procesos de la descentralización jerárquica de las
empresas que reparten su proceso productivo y de distribución
entre distintas fábricas.
También se produce una proliferación de pequeñas y medianas
empresas muy competitivas a escala internacional; las cuales,
organizan su desarrollo en función del distrito industrial, que es
el resultado de una vertebración de unos sistemas económicos
locales y que pueden contraponerse a las áreas industriales y
de servicios tradicionales.
31

NUEVAS FUNCIONES
DE LOS ESPACIOS RURALES

Ante una realidad rural compleja y diversa, surge la pregunta


sobre cómo expresar qué es hoy lo rural.
La Geografía Rural debate hoy, porque el Espacio Rural se está
modificando paulatinamente, como soporte de las actividades y
como una construcción social, como el lugar donde se vive, con
un sentido de identidad y de pertenencia, tal como lo expresan
sus habitantes tradicionales.
Aparecen unas nuevas actividades productivas que no son las
agropecuarias y se instalan unos nuevos habitantes que no son
los agricultores con aspiraciones, valores y prioridades que no
responden a necesidades alimentarias.
Esa realidad socio-espacial, demuestra que lo rural y lo agrario
han dejado de ser sinónimos.
En Argentina, este proceso no puede generalizarse, pero si se
admite una fuerte resignificación de lo rural y local frente a las
intencionalidades de una homogeneización pretendidas por la
globalización.
La evidencia empírica señala que los cambios actuales en los
usos del Espacio Rural, ya no asumen un carácter transitorio o
coyuntural debido a que, ya sea como el lugar de la residencia
principal o como la residencia secundaria, hay una percepción
positiva de lo rural, que crece conjuntamente con un malestar
hacia lo urbano.
En el imaginario de la población urbana, el Espacio Rural suele
asociarse con un ambiente más saludable y muy tranquilo que
redunda en mejores condiciones de vida y calidad ambiental.
Este tipo de uso reconoce una mercantilización de lo rural por
las nuevas necesidades urbanas, por la extensión de la ciudad
hacia el Espacio Rural (como los barrios privados, los clubes de
campo, las chacras y granjas educativas, los establecimientos
para ocio, turísticos, y recreativos) es posibilitada y potenciada
por la expansión inmobiliaria y por el trazado de grandes vías
de circulación y con acceso rápido, que favorecen por un lado,
pero también propician el uso muy intenso de los automotores
privados (que puede resultar realmente muy nocivo en ciertas
ocasiones para las personas como también para el ambiente).
32

El Espacio Rural también se revaloriza como un lugar para el


esparcimiento por los ejes de circulación y el reacomodamiento
de la infraestructura para el alojamiento en antiguas estancias,
los avances en la tecnología de la información y un crecimiento
en el poder adquisitivo de algunos sectores de la población que
le posibilitan alejarse de la ciudad con frecuencia.
Unos cuantos autores reflexionan acerca de la repercusión que
tienen esos nuevos usos en la dinamización de ciertos pueblos;
y, además, analizan la presencia de sujetos sociales diferentes.
Con diferentes visiones y opiniones destacan la confrontación
entre lo nuevo y lo viejo; con la emergencia de tensiones ante
ciertos fenómenos de contaminación ambiental, provocada por
nuevas actividades productivas o las ya existentes, el aumento
en el valor de la tierra y la irrupción en el trazado de la nueva
infraestructura.
Así, estas nuevas configuraciones territoriales dan cuenta de la
diversidad, de la pluralidad y de la complejidad de los Espacios
Rurales; que son multifuncionales, heterogéneos, dinámicos y
articulados, bajo una constante interdependencia, porque esos
procesos ya no se controlan enteramente en el lugar, sino que
son el resultado de una compleja trama de articulaciones que
van mucho más allá del espacio local, del regional y el nacional
(también pueden surgir por inversiones desde otro lugar de ese
mismo país o desde el exterior).
El interés por conocer estos procesos de una "nueva ruralidad",
se relaciona con la convicción de incursionar en un enfoque
holístico o integrador, construido desde los conceptos de la
territorialidad y de la multifuncionalidad, porque contempla los
vínculos rurales-urbanos e incluye también a los procesos de
“agriculturización”, a los sectores productivos y a los diferentes
actores.
Estos marcos ayudan a interpretar que los Espacios Rurales ya
no son exclusivamente aquellos productivos-agrarios; por ello
se reelaboran conceptos y categorías analíticas a la vez que se
debate y reflexiona sobre las relaciones rural/urbano, que dejan
a un lado las dicotomías propias de los enfoques sectoriales.
Hacen falta nuevas herramientas conceptuales y metodológicas
para poder explicar la complementariedad, la asociación y la
diversidad, de una realidad rural en permanente movimiento.
33

CLASIFICACIÓN TRADICIONAL DE
LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS

En una economía de mercado se obtienen distintos bienes; los


cuales, implican las diferentes actividades; las cuales, por lo
general se clasifican en tres grupos siguientes: las actividades
primarias, actividades secundarias y actividades terciarias.

ACTIVIDADES PRIMARIAS

Son aquellas realizadas en torno a los recursos naturales y por


ellas se obtienen las “Materias Primas”.
Son originarias del medio y sus contenidos, dividiéndose como:
Actividades Extractivas: Son aquellas en las cuales los seres
humanos solo las extraen y/o trasladan casi sin modificar, desde
su lugar de origen hasta el sitio se efectuará su utilización.
Comprenden la explotación forestal, minería, los hidrocarburos,
la pesca, la recolección, los recursos hídricos y la caza.
Actividades Reproductivas: Comprenden un trabajo planeado
para la reproducción de los vegetales y los animales, buscando
la aptitud y mejora de los espacios naturales, para lograr mayor
rendimiento, como la agricultura, la ganadería y la avicultura.

ACTIVIDADES SECUNDARIAS

Son aquellas por medio de las cuales se obtienen los “Productos


Elaborados” o “Manufacturados”.
Implican una transformación de las materias primas y obtienen
un producto muy diferente.
Reúnen a las actividades industriales, las de construcción y las
de generación de energía.
Forman parte de este grupo diversas actividades, desde las que
elaboran los alimentos: como las industrias de la conservación
y la de los productos lácteos; la ropa como: industria textil, la
fabricación de los calzados, de los muebles, de las vajillas, los
automotores, los electrodomésticos y muchos otros elementos.
34

ACTIVIDADES TERCIARIAS

Se caracterizan por la no existencia de un producto concreto o


tangible, es decir que no se extrae ni fabrica un bien material.
El Comercio y Los Servicios son las más conocidas y cotidianas.
Los servicios destacados son: transportes, comunicaciones, los
domiciliarios, educación, salud, bancarios y administración.

NUEVA DENOMINACIÓN DE BIENES


Recientemente, surgieron nuevas denominar los bienes.
No son clasificaciones, pero se escriben en textos económicos,
empresariales, gubernamentales y artículos periodísticos; y son
dirigidas a quienes entienden y manejan los temas económicos
y comerciales.

LOS “COMMODITIES”

Se denominan “Commodities” a diversos bienes; de los cuales,


algunos son “Materias Primas” sin transformar y otros ya tienen
transformaciones.
Pueden definirse como aquellos bienes agrícolas, ganaderos, de
minería e hidrocarburos, con producción muy voluminosa (miles
de toneladas), la mayoría destinada a la alimentación humana,
la producción de proteínas animales y la generación de energía,
con un intenso intercambio mundial.
Los Commodities tienen poco valor agregado (ganancia/utilidad)
sobre sus costos, que son elevados y conviven con cotizaciones
bursátiles internacionales.
Sus precios inciden en los presupuestos de todos los países, en
las balanzas comerciales, los intercambios, las IED (Inversiones
Extranjeras Directas) y se comercializan a escala global.
Los más conocidos son varios cereales, algunas oleaginosas,
los hidrocarburos y los minerales metalíferos.
No son el equivalente de las “Materias Primas”, ya que, incluyen
algunos bienes ya transformados.
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LOS “SPECIALITIES”

Son bienes que hacen alusión a lo especial y que se elaboran en


volúmenes muy pequeños; muy bien acondicionados, embalados
y transportados con gran cuidado y bajo normas muy estrictas;
ya que, están destinados conseguir los “nichos de mercado” de
clientelas con alto poder adquisitivo.
Todos estos requerimientos, permiten adicionarles un alto valor
agregado a estos productos, considerados especiales, sabiendo
que sus compradores están dispuestos a pagar más por ellos.
Como ejemplos el caviar, la centolla, los pulpitos, ciertas frutas
finas, las trufas, algunos cortes de carnes vacunas y porcinas.
Se aplican conocimientos y tecnología para conservar sabores,
aroma y frescura.
Se busca la naturalidad para satisfacer los deseos de personas
que desean productos de elevada calidad.

MANUFACTURAS DE ORIGEN AGRARIO (MOA)

Las “Manufacturas de Origen Agrario” (MOA), son determinados


productos textiles, alimentarios, muebles y otros; derivados de
la agricultura, ganadería, pesca y aprovechamiento forestal.

MANUFACTURAS DE ORIGEN INDUSTRIAL (MOI)

Se denominan como “Manufacturas de Origen Industrial” (MOI),


a los productos fabricados con minerales y/o hidrocarburos; por
ejemplo: los electrodomésticos, los automotores, maquinarias, y
otros similares.

MANUFACTURAS DE ALTA TECNOLOGÍA

Son productos fabricados con “Alto Componente Tecnológico”


(“Higth-Tech”), conseguidos por la investigación, la innovación y
el desarrollo permanente, en aquellas industrias de punta para
los insumos de industria informática, la robótica, de precisión,
telefonía móvil, de la óptica clínica, etc.

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