ORACIÓN
Mi Señor y mi Dios, mil gracias por tu presencia en mi vida. Gracias por hablarme y mostrarme
cuán grande es tu amor por mí. Gracias porque trajiste esperanza a mi vida. Hoy vivo con ilusión y
con la seguridad de que estás siempre a mi lado.
Te doy gracias por todo lo que tengo, porque siempre provees a mis necesidades. Gracias porque
me ayudas en los momentos de dificultad y me sostienes con tus brazos fuertes. Gracias a ti, no
tengo nada que temer. En ti está puesta toda mi confianza por siempre.
Gracias te doy, Señor, por cada nuevo día que me permites vivir. Gracias por la bendición de poder
ver y disfrutar tu obra maravillosa a mi alrededor. Gracias porque puedo escuchar la voz de mis
seres amados y compartir momentos bonitos con ellos. Gracias por la salud que me das, porque
aun en medio de las dificultades tú estás conmigo y me ayudas.
No hay nadie como tú, mi Dios. Eres el Padre paciente y amoroso que me acompaña y me ayuda a
ser una mejor persona. Tú me muestras cuál es el mejor camino a seguir y contigo siento paz y
tranquilidad. Gracias porque contigo tengo vida abundante y la seguridad de la vida eterna.
Gracias te doy, Señor, por todo esto y por mucho más, ya que cada día recibo nuevas bendiciones
de tu parte. En el nombre de Jesús, amén.
Dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
(Efesios 5:20)