Atum
Heliópolis: el sol y la genealogía divina
Una de las cosmogonías más antiguas y difundidas del país, gira en torno a la figura de Atum,
el dios que se crea a sí mismo desde las aguas del Nun. Este acto de autogeneración es un
misterio teológico, pero también una afirmación del poder de la unidad, del Uno que engendra
la multiplicidad sin perder su inegridad.
Definición:
Su nombre significa "el completado" o "el perfecto", surge sobre el montículo primordial
(Benben) y da origen a las primeras divinidades mediante una emisión voluntaria de su
esencia.
#Heliópolis
Teogonía egipcia (Heliopolitana)
La enéada heliopolitana se compone jerárquicamente de la siguiente manera:
Atum engendra mediante un acto solitario, descrito en términos sexuales y simbólicos a:
Shu (el aire): separa el cielo de la tierra
Tefnut (la humedad)
De Shu y Tefnut naceran
Geb (la tierra): proporciona estabilidad
Nut (el cielo): es el útero de las estrellas
De Geb y Nut naceran:
Osiris: inaugura el ciclo de la muerte y la resurrección
Isis: encarna el principio activo del amor y la protección
Seth: Introduce el conflicto y la ambigüedad moral
Neftis: la frontera entre la vida y la muerte