0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas3 páginas

1 Filosofía

El documento analiza el sentido de la filosofía en la educación y las condiciones actuales de producción del saber filosófico, enfatizando su relevancia en la formación docente y en la construcción de una educación crítica y ética. Se discuten las corrientes contemporáneas de la filosofía de la educación, destacando a pensadores como Adela Cortina y Carlos Cullen, quienes abogan por una educación que promueva la inclusión, la justicia social y el pensamiento crítico. La reflexión final plantea la necesidad de cuestionar los fines de la educación y la función social del saber filosófico en un contexto de transformación cultural y digital.

Cargado por

mmilafranco
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas3 páginas

1 Filosofía

El documento analiza el sentido de la filosofía en la educación y las condiciones actuales de producción del saber filosófico, enfatizando su relevancia en la formación docente y en la construcción de una educación crítica y ética. Se discuten las corrientes contemporáneas de la filosofía de la educación, destacando a pensadores como Adela Cortina y Carlos Cullen, quienes abogan por una educación que promueva la inclusión, la justicia social y el pensamiento crítico. La reflexión final plantea la necesidad de cuestionar los fines de la educación y la función social del saber filosófico en un contexto de transformación cultural y digital.

Cargado por

mmilafranco
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA 1- Analizar el problema del sentido de la filosofía en la educación y las condiciones

actuales de producción de un saber filosófico y sus posibilidades de enseñanza,,


teniendo en cuenta la pregunta por los fines de la educación.

En el sumario de este tema realizaremos una introducción: ciencia de la educación, filosofía como
ciencia, Filosofía de la educación, contexto de la temática. Desarrollo: la filosofía como una
interrogación del sentido educativo; condiciones contemporáneas de producción del saber
filosófico; filosofía y los fines de la educación; la enseñanza de la filosofía, las posibilidades y
desafíos. Reflexión final. Bibliografía.
A modo de introducción es necesario enmarcar el tema dentro de las ciencias de la educación,
concebida por Virginia Guichot, como un conjunto de disciplinas que analizan el fenómeno
educativo desde una perspectiva compleja, histórica e interdisciplinar, como ser: sociología de la
educación, pedagogía, psicología de la educación, filosofía de la educación e historia de la
educación.
Esta filosofía es entendida como una ciencia racional que reflexiona de manera sistemática, crítica
y argumentativa sobre los fundamentos del conocimiento, de la realidad y de la existencia. La
filosofía es una ciencia porque opera en este campo de análisis de forma argumentativa rigurosa.
Filósofos como descarte y Kant consideran a la filosofía como una ciencia del pensamiento y esta
ciencia orientada a aclarar conceptos y establecer principios universales.
La filosofía de la educación , que es una rama de la filosofía, estudia, analiza, reflexiona los fines,
los medios, los valores y el sentido de la educación. Esta filosofía se presenta a partir de las
cuestiones ¿qué tipo de hombre queremos formar?, ¿lo formo para el éxito personal o colectivo?
¿Qué significa educar? ¿Cuáles son los objetivos de la educación? Otra de las cuestiones que nos
planteamos dentro de esta reflexión filosófica de la educación es ¿Qué valores deben guiar la
práctica educativa? Para los profesionales de la educación esta rama de la filosofía es fundamental
en la formación inicial y durante la profesionalización docente, ya que brinda la posibilidad de
realizar una reflexión crítica sobre la práctica y el sentido de educar proporciona a los docentes
construir una visión ética y política del trabajo educativo. Además ofrece herramientas
conceptuales que permite analizar problemas educativos complejos desde diferentes perspectivas;
esto permite que los docentes sean agentes de cambio social y no solamente transmisores de
contenidos, de esta manera fundamentan decisiones y se comprometen con una educación que
promueva: la autonomía, la libertad, la igualdad y el pensamiento crítico.
Las corrientes contemporáneas de la filosofía de la educación han desarrollado teorías que
relacionan el acto educativo con la formación integral de la persona y la transformación social. de
acuerdo a la temática que se presenta para analizar, es necesario plantear el contexto de
surgimiento de la corriente filosófica contemporánea, la cual surge principalmente a mediados del
siglo XX, en un contexto de profundas transformaciones sociales, políticas y culturales que a su vez
plantearon nuevos desafíos para la educación y su sentido. Dicha corriente se desarrolló como una
reacción al modelo tradicional y autoritario, el cual es considerado insuficiente para formar sujetos
críticos. Se presenta como una nueva filosofía que enfatiza aspectos como el diálogo, la libertad, la
ética y la justicia social en el proceso educativo.
Adela Cortina(española) pertenece a la corriente contemporánea, donde su enfoque se centra en la
ética discursiva y la ética dialógica, su trabajo está inspirado en la obra de Habermas. Por lo tanto
sostiene que la base de la ética se construye mediante un diálogo racional en sociedades
pluralistas y democráticas, obviamente para poder establecer principios que mínimo que van a
fundamentar la convivencia y la justicia. Dentro de sus principales ideales, alude a la inclusión y
que esa formación sea ética también por parte del docente, no solo de nuestros estudiantes. Ella
sostiene una formación a lo largo de la vida.
Otro representante es Carlos Cullen (argentino) pero es fundador de un movimiento filosófico de la
liberación, que surge en los años 60, que busca con este pensar en las estructuras que se
presentan de opresión con una respuesta liberadora y de justicia. Este movimiento hace énfasis en
un diálogo crítico que tiene importancia en la experiencia popular. Cullen toma la palabra para
ampliar la concepción de respeto hacia el otro que es el concepto de otredad, que se presenta
como una condición o cualidad de ser un otro diferente, es decir diversidad.
En esta corriente contemporánea el análisis educativo que se realiza fomenta que los profesionales
de la educación reflexionen sobre la realidad social, tomen conciencia y promuevan una
transformación desde la acción.
Reflexionar sobre el sentido de la filosofía en la educación implica enfrentarse a una pregunta que
refiere: ¿Para qué educar? ¿Desde qué horizonte ético y político se produce y se transmite el
saber? Pensar filosóficamente la educación no es sinónimo de brindar un componente teórico a
una práctica, es decir, es problematizar lo que entendemos por sujeto, conocimiento, sociedad.
En el contexto actual caracterizado por la fragmentación del saber la pregunta por el sentido de la
filosofía adquiere un carácter urgente; en este marco filósofos como Carlos Cullen y Adela Cortina,
repiensan la educación como un espacio en el cual se juegan las condiciones der posibilidad de
una sociedad verdaderamente democrática e inclusiva. Analizar el problema del sentido de la
filosofía en la educación, supone revisar cómo se produce el saber filosófico y cuáles son las
posibilidades de enseñanza en cuanto a un horizonte de fines educativos que está en disputa.
Para desarrollar la temática la filosofia de la educación no se define únicamente como una
acumulación de teorías sobre el acto de educar, si no que es la capacidad de abrir interrogantes
sobre los fines, las relaciones de poder que se despliegan en los procesos educativos. Según
Carlos Cullen la tarea filosófica en la educación consiste en una crítica de las razones de educar,
esto significa no aceptar como natural ni evidente aquello que se enseña o la forma en que se
enseña. Esta actitud crítica implica una disposición de revisar las condiciones históricas que
moldean las prácticas pedagógicas.
Desde esta perspectiva la filosofía se convierte en una práctica de pensamientos, por ejemplo: en
sociedades marcadas por la desigualdad y la exclusión, este pensar filosófico asume una función
emancipadora.
Las condiciones de producción del saber filosófico se han visto afectadas por las transformaciones
estructurales en la educación y en la cultura, por ejemplo es la digitalización del conocimiento y el
uso de la IA, donde el saber filosófico se ven afectadas; en este sentido la filosofía corre el riesgo
de quedar relegada a un saber no productivo.
Por otra parte Adela Cortina ofrece en su obra “La ética de sociedad civil” una concepción filosófica
donde el discurso reflexivo es el fundamento de la convivencia democrática y la responsabilidad
ciudadana. La producción de este saber filosófico no se puede desligar de su función social: la
formación de sujetos críticos, empáticos, y participativos en la construcción de lo público.
Preguntarse por los fines de la educación equivale a interrogar las prácticas ¿Educamos para la
adaptación social, la eficiencia laboral o la emancipación del sujeto? desde estas preguntas se
desprende que la educación no puede tener solamente un fin instrumental, implica sostener una
posibilidad de transformación. De esta manera la filosofía actúa como mediadora entre un pensar
por sí misma y la lógica de una reproducción social. Debe brindar espacios de pensamiento donde
el otro no sea un objeto de instrucción, sino que ese otro se presente como un interpelador.
La posibilidad de enseñar filosofía en el contexto contemporáneo exige un repensar de su lugar en
los profesionales de la educación, si la filosofía busca promover el pensamiento crítico debe
construirse pedagógicamente como un espacio de problematización, diálogo y deliberación; la
enseñanza filosófica se convierte entonces en una práctica de defensa del pensamiento libre y de
la práctica reflexiva.
Desde la propuesta de Cullen enseñar filosofía implica sostener una tensión entre el saber y la
ética, entre la formación intelectual y la formación moral. El profesional de la educación no es un
mero transmisor de conceptos, sino que es un mediador de experiencias que ayudan al sujeto a
encontrarse consigo mismo y con el mundo.
Reflexionando sobre la temática abordada el problema del sentido de la filosofía se resume a un
interrogante central ¿qué tipo de hombres queremos formar a través de nuestras prácticas
educativas? En tiempos que la educación se concibe en términos de eficiencia y competitividad, la
filosofía invita a los profesionales de la educación a recuperar la dimensión ética, política, y
existencial del acto de educar, sin ofrecer respuestas definitivas sino que mantener viva la pregunta
por el sentido y por el otro, donde este pensar es también un acto de cuidado.
Desde esta perspectiva se confirma una necesidad de sostener un pensamiento crítico por parte de
los profesionales de la educación, ofreciendo posibilidades de recomenzar a través de la pregunta.
Bibliografía:
Cortina, A. (1994). La ética de la sociedad civil. Ed. Grupo Naya: Madrid.
Cortina, A. (1998). Hasta un pueblo sin demonios. Ed Taurus: Madrid.
Cortina, A. (2017). Aporofobia. El rechazo al pobre. Ed. Paidós: Barcelona.
Cullen, C. (1996). Autoestima moral, participación democrática y cuidado del otro. Ed. Novedades educativas: Buenos
Aires.
Cullen, C. (2000). Crítica de las razones de educar. Ed. Paidós: Buenos Aires.
Cullen, C. (2004). El lugar de la ética en la formación docente. Ed. Paidós: Buenos Aires.

También podría gustarte