APORTE VANE
Historia de las ideas y su impacto en las ciencias y en las profesiones; Corrientes de la
modernidad.
¿Qué es una idea?
Una idea es una representación mental que surge a partir del razonamiento o de la imaginación de
una persona. Está considerada como el acto más básico del entendimiento, al contemplar la mera
acción de conocer algo.
La concepción de idea, razonamiento y la forma de pensar nuestro entorno se encuentra relacionada
(y va a modificarse) según el momento histórico en el que nos ubiquemos
Modernidad
Es un periodo histórico que abarca desde 1453 o 1492 (1453: Caída de Constantinopla - 1492:
Descubrimiento de América) hasta 1789 coincidiendo con la Revolución Francesa.
La modernidad es un periodo histórico caracterizado por un conjunto de ideas y cambios
profundos en la sociedad occidental, que se manifestó en los ámbitos de la filosofía, la ciencia, la
política y el arte y en los modos de vida en general. La modernidad comprende uno de los tres
grandes periodos en que se divide la historia de la humanidad: Edad Antigua, Edad Media y Edad
Moderna, además de la Edad Contemporánea, presente.
Tradicionalmente se asocia la modernidad con la idea de la ruptura, pues esta representó con el
Renacimiento una ruptura con los paradigmas dominantes en la Edad Media en términos de
pensamientos filosófico, político, artístico, etc.
Lo que sucedía antes Renacimiento es que los saberes se regían por la creencia teocéntrica, en el
cual DIOS era el centro del universo y la respuesta a todas las preguntas que hubieran. A partir de la
modernidad surge el antropocentrismo, en donde se sitúa al ser humano como medida y centro de
las cosas (S XV), surge la figura de la Razón como parte fundamental en la adquisición del
conocimiento
En la modernidad se producen cambios importantes en relación con la concepción del mundo
para el ser humano: la razón se impone por sobre la religión (Ilustración, racionalismo), el mito deja
de ser la explicación del universo y se empieza a buscar las causas de todo fenómeno a través de la
ciencia, el ser humano pasa a ocupar el centro del pensamiento (antropocentrismo, humanismo) que
antes pertenecía a Dios (teocentrismo)
A su vez, las naciones ven transformada su organización: el Estado, antes en manos de la
monarquía y la Iglesia, se seculariza, permitiendo la aparición del poder republicano, guiado por la
racionalidad y la justicia.
En este periodo, también se establecen constituciones, donde son recogidas las leyes que regulan a
la sociedad. Es creado un conjunto de instituciones para garantizar la protección de las libertades y
los derechos de los ciudadanos, para lo cual el poder público es dividido en tres diferentes
instancias: el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial, para controlarse mutuamente.
Hacia el SXIX tiene lugar la revolución industrial y el posterior proceso de industrialización,
con todos los adelantos tecnológicos que trajo consigo, que tendría lugar en buena parte del mundo.
Esto modifica profundamente en el seno de las sociedades las relaciones económicas y productivas
entre los individuos, dando paso a la emergencia de una sociedad industrial y urbana, que rompe
con la antigua sociedad preindustrial, rural y tradicional. PERIODO DE LA ILUSTRACION
La revolución industrial traerá consigo el triunfo del modelo del capitalista, que se reflejará en la vida
social y en las nuevas dinámicas a que dará lugar; en este contexto surgirá dos nuevas clases: la
burguesía, dueña de los medios de producción, y el proletariado, clase explotada que aporta la
fuerza de trabajo, dejando atrás las viejas estructuras de la sociedad feudal.
De estas dinámicas también surgirá una respuesta ideológica con planteamientos doctrinarios en lo
político y lo económico que derivará en el socialismo y el comunismo, basadas en el marxismo,
sistema de pensamiento opuesto al capitalismo que proponía la lucha de clases para el acceso al
poder por parte del proletariado.
La edad contemporánea o moderna es el período histórico que comienza en el año 1789 con la
revolución francesa y continúa hasta el presente
Evolución del conocimiento en el tiempo
Edad antigua Edad media Edad moderna Edad contemporánea
Dogmatismo Escolástica Humanismo Idealismo
Subjetivismo Realismo Racionalismo Positivismo
Escepticismo Empirismo
*Las más representativas por época
Edad Antigua
Dogmatismo
Esta corriente tiene lugar en los siglos VII y VI a. de. C. y se opone al idealismo y al escepticismo.
Se sustenta en la posibilidad de la razón humana en conocer toda la verdad e interpretar la realidad.
Para ello se fundamenta en la aceptación de dogmas “premisa”, sin aceptar cuestionamientos de los
mismos. Un dogmático confía ciegamente en la razón sin admitir sus límites.
Representantes: Tales de Mileto, Anaximandro, Anaximenes, Heráclito, Pitágoras y Parménides.
Subjetivismo
Toma como punto de partida al individuo en tanto que sujeto congnoscente. Entiende que el
conocimiento depende de cada individuo, por tanto, la verdad o la falsedad de los juicios dependen
del sujeto que conoce y juzga. Sin asumir verdades absolutas o universales.
Representantes: Protágoras, Georgias de Leontinos (época antigua) y Nietzsche (contemporánea).
Relativismo
Niega la existencia de verdades absolutas e independientes del hombre. La verdad, al igual que
defiende el subjetivismo, depende del individuo que la experimenta y también de los diferentes
factores externos que influyen en el conocimiento.
El relativismo considera que todas las formas de conocer el mundo tienen la misma validez.
Representantes: Protágoras y Pitágoras.
Escepticismo
Esta corriente se fundamenta en la duda. Para los pensadores escépticos la razón y los sentidos
carecen de fiabilidad por lo que no existe nada que se pueda afirmar o negar con firmeza. Así que,
estos pensadores dudan de todo: de la validez de los juicios, de la capacidad humana o de los
valores externos. El escepticismo presenta tres etapas, la primera surge en la antigüedad.
Representantes: Pirrón, Timón el Silógrafo y Sexto Empírico.
Edad media
Escolástica
Esta corriente surge y se desarrolla en Europa occidental entre el siglo XI y el XV. Los pensadores
escolásticos trataron de conciliar la razón y la fe, manteniendo a esta última siempre por encima de
la anterior. Con ello pretendían demostrar que no hay incompatibilidad entre teología y filosofía.
Esta filosofía se enseñaba en las universidades durante la Edad Media y de ella surgieron diferentes
posturas:
Dialéctica: la fe debe ser demostrada y analizada por la razón.
Antidialéctica: la fe es la única fuente de sabiduría.
Posición intermedia: la fe y la razón son distintas pero ambas convergen en la verdad.
Representantes: San Anselmo de Canterbury, Santo Tomás de Aquino y Juan Duns Escoto.
Realismo
Podria considerarse la antítesis del idealismo. Este movimiento defiende la existencia de los objetos
independientemente de la conciencia que las observa. Las cosas subsisten al margen de si el ser
humano las percibe o no a través de los sentidos.
Representantes: Aristóteles y Santo Tomás de Aquino.
Edad moderna
Humanismo
El humanismo es un movimiento intelectual que se da en los siglos XIV y XV durante el
Renacimiento. La filosofía humanística se da en un periodo transitorio entre la Edad Media y la
Modernidad. Para los humanistas el ser humano es el centro de la naturaleza, por ello pretenden
comprender cómo actúa, sus pensamientos y capacidades para dar un sentido racional a la vida.
Este movimiento rescata y estudia a los clásicos griegos y latinos y los toma como referencia.
Representantes: Leonardo Bruni, Marsilio Ficino y Erasmos de Rotterdam.
Racionalismo
Se fundamenta en que la razón es el origen del conocimiento, no la experiencia como defiende su
corriente coetánea, el empirismo. Es decir, solo podemos considerar como cierto aquello que parte
del propio entendimiento. El racionalismo surge en el siglo XVII de la mano de Descartes, quien trató
de buscar un saber verdadero elaborado desde la razón.
Representantes: Descartes, Leibniz y Spinoza.
Empirismo
Este movimiento filosófico surge paralelamente al Racionalismo. El empirismo se fundamenta en la
experiencia como origen de todo conocimiento. Para los empiristas los límites del conocimiento se
encuentran en la propia experiencia ya sea externa o interna, fuera de ella solo existe la
especulación.
Representantes: Locke y Hume.
Edad contemporanea
Idealismo
Es un conjunto de corrientes filosóficas que han estado presentes a lo largo de la historia de la
filosofía. Su origen se puede remontar a Platón, pero su desarrollo abarca buena parte del siglo XIX.
Los filósofos idealistas sostienen que la base de la realidad es el pensamiento y que la materia es
una producción del mismo. O, lo que es lo mismo, los objetos no existen sin una mente que los haga
posibles. Aquello que percibo son ideas de mi mente, si no lo percibo no existe.
Representantes: Platón (objetivo), Hegel (objetivo), Descartes (subjetivo), Hegel (subjetivo), Kant
(trascendental), Scchelling (alemán).
Existencialismo
Es una de las corrientes filosóficas más destacadas del siglo XX. Uno de los principios básicos que
sostienen los filósofos existencialistas es que “la existencia precede a la esencia” y se centran
fundamentalmente en el análisis de la condición humana.
El ser humano no tiene una condición firme, es decir, no hay una naturaleza que le lleve a ser de una
manera o de otra, el punto de partida es su existencia. Como no tiene una naturaleza establecida,
tiene la libertad de hacerse a sí mismo, puede decidir en cada momento, así va construyendo su
esencia. Son nuestros actos quienes determinan quienes somos y el significado de nuestras vidas.
Representantes: Soren Kierkegaard, Martin Heidegger, Karl Jaspers, Jean-Paul Sartre y Henri
Bergson.
Positivismo
El positivismo es una corriente filosófica que surge para dar respuesta a los nuevos cambios
acaecidos con la Revolución Industrial y su mayor representante fue Comte.
Esta doctrina se fundamenta en los hechos, en la experiencia y no en ideas abstractas. Por ello
defiende el papel de las ciencias naturales, cuyo método puede ser trasladado al estudio de la
sociedad.
Los filósofos positivistas atienden exclusivamente a hechos que pueden ser comprobados
cientificamente y a los resultados de la experiencia. Dejan a un lado las afirmaciones abstractas y
metafísicas.
Representantes: Auguste Comte, John Stuart Mill, Richard Avenarius y Heribert Spencer.
Estructuralismo
Es uno de los movimientos teóricos más influyentes del siglo XX y surge en Francia en las década
de los 60.
El estructuralismo ha tenido gran repercusión en diferentes campos del conocimiento, entre ellos la
filosofía. Propone un método de análisis basado en el estudio de la independencia e integración de
las partes dentro de un todo. Consiste en el estudio de las unidades mínimas que constituyen la
estructura de los fenómenos y de las relaciones que existen entre estas.
Representantes: Roland Barthes y Jean Baudrilland
INFLUENCIA DE LAS CORRIENTES SOCIOECONÓMICAS SOBRE EL “ROL DE LA
ENFERMERA”
Cada corriente marca el proceso de profesionalización por la finalidad que propone y la naturaleza
del tipo de cuidados que se derivan de ésta. Tanto una como la otra se estructuran alrededor de los
campos del conocimiento por adquirir y de las tecnologías que hay que utilizar, llevando a un
cuestionamiento de la práctica de enfermería ilustrada por el comienzo de una investigación que da
lugar a la constitución de un patrimonio de conocimientos reflejado en las publicaciones.
Siguiendo la orientación predominante de cada corriente, la influencia de cada una tendrá
repercusiones diferentes en los sectores hospitalario y extrahospitalario. El enfermo sigue siendo la
referencia de la práctica de enfermería durante los últimos años del siglo xix y la primera parte del
siglo xx. Los cuidados de los enfermos, totalmente concebidos a partir del rol moral, no se nutren de
otras fuentes de conocimiento que no sean las requeridas por las nuevas técnicas de tratamiento de
la enfermedad. Al rol moral se le empieza a añadir un componente técnico; de ahí se deriva el perfil
de un rol con dos caras: la cara moral y la cara técnica, que pueden volverse antagónicas y no
conciliables en el ejercicio cotidiano. A partir de la década de 1950, el papel técnico es
preponderante. En efecto, la enfermera → auxiliar-del-médico, formada por ellos en las escuelas,
aprende las tareas técnicas. Intenta adaptar su posición entre los imperativos ideológicos de “servir
al enfermo” y la obligación de no tener en cuenta nada más que la enfermedad: hacer análisis y
administrar tratamientos, dando más valor, en consecuencia, a todo lo referente a la investigación y
a la curación de la enfermedad.
Las aportaciones del psicoanálisis al igual que el creciente interés por la psicología del niño y del
enfermo, dan lugar a nuevos conceptos terapéuticos basados en el conocimiento y el desarrollo de
la persona. El rol moral, dejado de lado con la invasión de la técnica, se va a transformar por una
serie de cuestiones sobre las necesidades del enfermo que requieren para descubrirlas la base de
una relación cuidador-persona cuidada.
Al tener a su disposición una tecnología más precisa, la medicina desarrolla cada vez más un
enfoque analítico, reforzando la separación de cuerpo y espíritu, desolidarizando enfermo y
enfermedad, parcelando las plagas del cuerpo, los tejidos, las células, los núcleos, y proponiéndose
así, gracias a tecnologías de última generación, adentrarse cada vez más en la investigación de los
elementos que constituyen el organismo para identificar a este nivel lo normal y lo patológico.
El hospital, en un principio centro de hospedaje y acogida de los pobres, los desfavorecidos, las
personas sin hogar, se convierte en un centro privilegiado de investigación de la enfermedad, de
terapias y, más tarde, de investigación fundamental y aplicada.
Desde principios del siglo xx es realmente alrededor de las técnicas de investigación y de curación
de la enfermedad y de la forma de utilizarlas, que se elabora una configuración social del hospital
que determina una serie de formas de relaciones sociales entre cuidadores y personas cuidadas,
jerarquías basadas en el valor del trabajo de las distintas categorías del personal de salud y de otro
tipo, procedimientos de organización del trabajo, un conjunto de condiciones vinculadas a las
exigencias del cumplimiento de las tareas y de su lugar en la jerarquía de valores respecto a la
enfermedad.
Debido al desarrollo de tecnologías de última generación que contribuyen a una investigación
orgánica cada vez más pujante, estamos asistiendo a una multiplicación de las especialidades que
tienen con frecuencia el efecto de fisurar el cuerpo que vive la enfermedad, de fragmentar las tareas;
por eso, las relaciones humanas son cada vez más impersonales, lejanas, sombrías y divididas, todo
esto a pesar del deseo implícito de los cuidadores de tener en cuenta todo aquello que es importante
para el enfermo.
APORTE DELIA
EVOLUCION DE ENFEREMERIA EN EDAD ANTIGUA, EDAD MEDIA Y LA MODERNIDAD
Enfermería en la edad antigua (etapa domestica)
Desde los inicios de la humanidad siempre estuvo presente la figura del cuidador, porque siempre
hubo personas que son incapaces de manejarse por sí sola. Por lo tanto, estos cuidados eran
realizados por mujeres de la familia o de la comunidad, ayudaban a los heridos en la guerra, asistían
a las mujeres en el trabajo de parto sin formación académica. Solo se transmitía el conocimiento
práctico o empírico de generación en generación sin fundamentación algunas.
En la antigua Grecia, los cuidados a los enfermos realizaban los sacerdotes en los templos, igual
que en el de la Edad Media trataban a los enfermos con remedios naturales o rituales
En antigua Roma, los enfermos eran atendidos por los esclavos o sirvientes y, a pesar de que tanto
hombres como mujeres realizan estos cuidados, fueron también ellas las que tenían más prestigio y
reconocimiento con motivo de su dedicación y participación en los cuidados del parto y del recién
nacido.
Enfermería en la edad media (etapa vocacional)
La atención a los enfermos estaba a cargo de los religiosos en los monasterios de los monjes
utilizando remedios naturales y oraciones para tratar el malestar tanto físico, emocional y espiritual
de los individuos.
También existían hospitales en las ciudades que eran dirigidos por autoridades locales o religioso,
Donde los médicos y los enfermeros practicaban su profesión dando atención a los enfermos. En
esta época a los monjes y monjas que Se dedicaba a realizar esta tarea eran vista como personas
piadosas, caritativa orientada solo al cuidado y muy valorada por aquella sociedad.
Enfermería en la modernidad (etapa profesional)
La enfermería moderna surgió en la segunda mitad del siglo XIX la época de la revolución industrial.
Empezó a profesionalizarse en el 1854, la impulsora fue Florence Nightingale (la madre de la
enfermería moderna) que estableció un sistema de atención médica y de higiene en los hospitales
militares durante la guerra de Crimea, logra reducir notable la mortalidad en los soldados heridos,
tratando las heridas con compresa limpia, ventilando el ambiente, aire libre de patógeno, purificando
el agua antes de utilizar, fue la primera en escribir sobre su trabajo refiriéndose de cómo realizar la
tarea de enfermera poniendo mucho énfasis en el entorno y creo su propio modelo conceptual de
enfermería ,desde ese entonces la enfermería es reconocida como profesión
En 1860 Florence Nightingale fundó su primera escuela de enfermería en Londres llamado Saint
Thomas.
Actualmente la enfermería es una diciplina profesional basada en la ciencia. Con formación teóricos
y prácticas, que está regulada por la ley para su ejercicio.
Hoy la enfermería está capacitada para brindar cuidados holísticos al individuo, familia, comunidad y
sus entornos y no solamente al sujeto enfermo sino también a los sano” promoción de la salud y
prevenir la enfermedad “
El rol de la enfermería abarca diversas áreas tanto en la investigación, administración, gestión,
docencia.
Además, se puede especializarse en distintas áreas como pediatría, neonatología, cuidados
intensivos etc. Gracias a su formación y capacitación continua la enfermería deja de ser asistente del
médico sino una disciplina profesional
APORTE JOSE + SOFIA---AGREGAR CAMBIO DE PARADIGMA HACIA UNA SALUD
INTERCULTURAL
Modelo medico hegemónico
Si bien sabemos o entendemos que por modelo medico hegemónico, llamamos a la medicina
predominante en nuestra sociedad, conformada por un conjunto de saberes y técnicas, teniendo una
fuerte impronta científica, biológica y farmacológica. El italiano Antonio Gramsci, describe la palabra
hegemonía al ejercicio de poder sin la utilización de métodos coactivos.
Desde la conformación del Estado-nación moderno (siglo XVIII en adelante), ha dispuesto toda la
tecnología para ejercer el control sobre la salud de la población, teniendo varios motivos por el cual
se creó este modelo es porque las naciones, al competir en una economía liberal y capitalista,
necesitan mano de obra de personas sanas para poder generar riqueza. Dado que con personas
enfermas o con un alto grado de morbilidad no lo podría generar riquezas. También se requería
tener soldados sanos para la expansión de territorial de las naciones, ya que en algunos estados se
practicaban las guerras. Y como tercer motivo para que el estado salud se haya preocupado por la
salud de la población es por el sistema capitalista, basándose en la producción, en fabricas y en la
vida urbana, ya que ricos y pobres están vinculados y se veían todos los días. En la Edad Media el
Estado no se ocupaban de los pobres, sino la iglesia se ocupaba de brindar cuidados paliativos a los
enfermos de gravedad, en cambio en la modernidad, y teniendo ese vínculo cotidiano, se entiende
que, si los pobres se enferman, se enferman todos.
El Estado-nación modero comenzó a ocuparse de la salud de la población o de la salud pública,
creando ministerios por tres motivos: tener trabajadores productivos, soldados fuertes y que los
pobres no contagien a los ricos.
La salud publica tuvo un cambio notorio, pasando por tres instancias
La primera el Estado rediseño urbanísticamente las cuidades para prevenir epidemias. Los
ingenieros comenzaron con el tratamiento del agua (ríos, lagos o pozos), estas servían para beber y
cocinar y también separarlas de las aguas industriales y de cloacas. Por eso la creación de sistemas
de cloacas y desagües, con el objetivo que le agua limpia no se juntara con la sucia. También la
creación de avenidas, no solo para el tránsito de ese tiempo, sino que se pensaba que la no
circulación de aire podría producir enfermedades.
En segundo lugar, se creó lo que hoy llamamos hospital moderno, en la Edad Media el hospital era
un lugar para aislar enfermos, así no contagiaban a la población, no era un lugar para curarse, sino
que los dejaban morir.
En el siglo XVIII aparece en Prusia una nueva forma de transformar al hospital, teniendo como
ejemplo una enfermedad de la edad medieval, la peste. Cuando la peste llegaba a las cuidades
europeas los poderes comunales decretaban cuarentena. Todos tenían que quedarse en sus casas
y nadie podía circular por la calle, para no ser contagiados por esta enfermedad. Los funcionarios de
ese Estado, recorrían las calles comprobando quienes estaban en sus casas, quienes estaban vivos
y quienes estaban muertos.
El hospital utilizo esta tecnología, para separar pacientes en camas o habitaciones y es donde los
médicos hacen sus recorridas para controlar sus funciones y signos vitales (TA, temperatura, FC,
FR, etc.), ya no como se hacía antes, que solo se constataba si estaban vivos o muertos. De ahí la
medicina moderna fue comparando los signos y síntomas y relacionándolo con patologías.
Mediante estos paradigmas, la medicina científica fue ganando terreno sobre los saberes médicos
populares que se pasaban de boca en boca, es así como los médicos se constituyeron en los
especialistas designados y avalados por el estado, mediante una serie de instituciones para ejercer
la medicina legal de los pacientes, desplazando a la medicina tradicional (curanderos, chamanes).
Así se fue creando la profesionalización del campo médico. Por eso la profesionalización forma parte
de la modernidad. Siendo que el estado asigna a estos profesionales a poder ejercer ciertos oficios.
Teniendo como requisitos para confirmar la existencia de una profesión son o pueden ser:
entrenamiento prolongado, vocación de servicio, orientación comunitaria, alto prestigio y formación
de comunidades autorreguladas por principios deontológicos. Los médicos eran el grupo profesional
arquetípico porque lo que más valoraban era la orientación comunitaria.
En el caso argentino, la profesión médica comenzó a consolidarse paralelamente a la conformación
del Estado, en el último tercio del siglo XIX, cuando se crearon el Consejo de Higiene y la Academia
de Medicina. Aunque los médicos contaban con la legitimidad estatal, debieron convencer a una
población habituada a otro tipo de prácticas médicas de que ellos eran los agentes idóneos a la hora
de resolver los problemas de salud. Al comienzo eran, lógicamente, una minoría: el censo de 1869
registró 1047 curanderos contra 453 médicos diplomados. Esa situación de escases determinó que,
a veces, en situaciones de emergencia, el propio Estado utilizara curanderos para asistir a los
heridos o enfermos, como sucedió durante la Guerra del Paraguay.
Funciones del modelo hegemónico:
Curativas, preventivas y de mantenimiento.
De control, normalización, medicalización y legitimación.
Económico-ocupacional (por ejemplo, en EEUU la medicina es la segunda fuente de empleos
dentro del sector servicios).
Aunque, en un nivel manifiesto, las únicas funciones que se perciben a nivel de los usuarios y del
personal de salud son las de curación y prevención, las otras funciones también deben ser
consideradas a la hora de pensar e intervenir en el MMH.
El MMH (Eduardo L. Menéndez) posee las siguientes características:
Biologismo: la enfermedad es un hecho biológico, excluyendo determinantes,
socioeconómicos, psicológicos, etc
Ahistoricidad: al no recurrir a series estadísticas de larga duración, la epidemiología
biologiza la enfermedad despegándola de determinantes sociales y culturales, tales como la mala
alimentación producto de la publicidad o de la pobreza, el tabaquismo, el alcoholismo o el estrés,
todos ellos factores originados en el estilo y las condiciones de vida de una población que, como
sabemos, pueden derivar en obesidad, diabetes, cardiopatías, etc. etc.
Burocratización excesiva: implica la despersonalización y la irresponsabilidad en la toma de
decisiones de distintos agentes del campo de la salud (demoras en los tratamientos por la necesidad
de tramitar una orden, etc.).
Otras características, siempre de acuerdo con Menéndez, son las siguientes: mercantilismo, eficacia
pragmática, asimetría, autoritarismo, participación subordinada y pasiva del paciente.