INSTITUTO TECNOLOGICO DE CHINÀ CAMPECHE
APRENDER PRODUCIENDO
INGENIERIA EN AGRONOMIA
ALGEBRA LINEAL
JOAQUIN J. SOSA CORDOVA
MATRICES Y DETERMINANTES
EQUIPO 3:
DELGADILLO PONCE MONSERRAT
CANCHE BALAM LARRY JESUS
RONCES VALENZUELA AIKO
JIMENEZ ZAVALA BRAULIO
GONZALES CEN ANGEL
I
¿Qué es una matriz?
En matemáticas, una matriz es una tabla de números que sirve para representar
datos de manera ordenada.
La principal utilidad de las matrices es representar los datos de los problemas. Por
ejemplo, una empresa que vende 3 productos (X, Y, Z) ha realizado un estudio de
mercado para saber a qué precio venden estos productos sus principales
competidores (M y N) y ha obtenido los siguientes datos:
Pues la información de este problema se puede expresar en forma de matriz:
De esta forma se puede analizar mejor el problema y es más fácil de resolverlo.
Para ver cómo calcular la solución de un sistema matricial puedes consultar el link
del principio de la página.
En este caso concreto, hemos obtenido una matriz rectangular de 3 filas y 2
columnas. Para abreviar se suele decir que es una matriz de dimensión 3×2.
¿Qué es el determinante de una matriz?
El determinante de una matriz es una operación que se aplica a las matrices, pero
únicamente se pueden calcular los determinantes de matrices cuadradas. Por lo
tanto, el resultado del determinante de una matriz siempre será un
número, no una matriz. Por ejemplo, el determinante de la
siguiente matriz es igual a cero (0):
Como puedes ver, los determinantes siempre se expresan con barras verticales, a
diferencia de las matrices que normalmente se representan con paréntesis.
¿Cuál es la diferencia entre una matriz y un determinante?
La principal diferencia entre las matrices y los determinantes es que una matriz es
una manera de expresar datos o números, en cambio, el determinante de una
matriz siempre será el resultado de una operación, es decir, un único número.
Otra manera de diferenciar las matrices y los determinantes es mediante sus
respectivas propiedades. Por ejemplo, multiplicar una matriz por un número es
equivalente a multiplicar todos los elementos de la matriz por ese número. Por
contra, el producto de un determinante por un escalar es igual a multiplicar tan
solo una fila o una columna del determinante.
Otra propiedad en la que se diferencian las matrices y los determinantes es en la
multiplicación entre sí. Porque en general las matrices no son conmutables, es
decir, el resultado del producto entre dos matrices varía dependiendo del orden en
el que se multiplican. Por el contrario, el producto entre dos determinantes sí que
es conmutativo.
Siendo y dos matrices diferentes y y sus respectivos determinantes.
Historia de las matrices y de los determinantes
Es difícil decir exactamente cuándo y dónde se inventaron las matrices y los
determinantes, ya que se usan desde hace mucho tiempo. Sin embargo,
seguramente el origen de las matrices se encuentra en China hacia el año 650
a.C., donde se utilizaban las matrices para estudiar los cuadrados mágicos.
Asimismo, hay constancia de que también se usaban las matrices para resolver
sistemas de ecuaciones lineales en un importante texto matemático chino (Nueve
capítulos sobre el Arte de las matemáticas, Jiu Zhang Suan Shu) que proviene del
año 300 a.C. al 200 a.C. En ese documento se explica un método matricial para
hallar la solución de sistemas con 3 ecuaciones y 3 incógnitas.
Además, los cuadrados mágicos también eran conocidos por los matemáticos
árabes probablemente desde el principio del siglo VII, quienes podrían haberlos
adquirido a través de los matemáticos y astrónomos de India. Todo esto sugiere
que el concepto proviene del territorio chino.
Por otro lado, aunque el término de determinante ya aparecía por primera vez en
el escrito chino del siglo III a.C., el matemático japonés Seki Kōwa hizo una
publicación en 1683 sobre el cálculo de determinantes. Más tarde, en 1693, el
famoso matemático alemán Leibniz contribuyó al desarrollo de la teoría de los
determinantes con un método para resolver sistemas de 3 ecuaciones y 2
incógnitas.
Más adelante, el matemático escocés Maclaurin aportó un método para resolver
sistemas de ecuaciones lineales con 2, 3 y 4 incógnitas. Esta obra se publicó en
1748, pero se piensa que ya utilizaba este método por el año 1729. No obstante,
fue en 1750 cuando el suizo Gabriel Cramer encontró la fórmula para solucionar
un sistema de cualquier dimensión con el mismo número de incógnitas que de
ecuaciones (n×n) mediante determinantes. Este método aún se usa actualmente
bajo el nombre de la regla de Cramer.
El francés Bezout también hizo importantes contribuciones en este campo del
álgebra lineal. Por ejemplo, en 1764 demostró que existen soluciones no nulas en
un sistema homogéneo de n ecuaciones lineales con n incógnitas si el
determinante asociado a los coeficientes del sistema se anula.
A finales del siglo XVIII el brillante matemático francés Laplace aportó estudios
relevantes a la teoría sobre las matrices y los determinantes. Entre ellos destaca
un procedimiento para resolver cualquier determinante, conocido como la
resolución de un determinante por adjuntos o cofactores, o incluso la regla de
Laplace.
A parte, durante ese periodo los científicos Euler y Newton investigaron sobre la
aplicación de los determinantes para calcular las raíces de polinomios, pero sus
resultados nunca llegaron a expandirse tanto como otros métodos.
En el siglo XIX los matemáticos Carl Friedrich Gauss y Wilhelm Jordan
desarrollaron otro método para determinar la solución de sistemas de ecuaciones
lineales. Este método se llama método de Gauss-Jordán y consiste en transformar
la matriz asociada al sistema en una matriz escalonada. Este método es muy
importante y, de hecho, actualmente se utiliza bastante y suele preguntarse en la
selectividad con frecuencia.
En el año 1833 el matemático Pierre Frédéric Sarrus publicó un artículo en el que
se explicaba una técnica mnemotécnica para calcular el determinante de una
matriz 3×3: la regla de Sarrus.
A pesar de que ya se utilizaban antes, hacia los años 1848-1850 fue el
inglés James Joseph Sylvester quien se inventó el término de «matriz» para
nombrar a este tipo de expresiones matemáticas.
Durante esa etapa también hay que resaltar la contribución del célebre
matemático francés Cauchy a la teoría sobre matrices y determinantes. Entre sus
trabajos destaca que él probó el teorema de la multiplicación de matrices y
desarrolló gran parte de la diagonalización de matrices, como los valores propios
(o autovalores) y vectores propios (o auto vectores) o demostrar que toda matriz
simétrica real es diagonalizable.
Otro matemático que aportó grandes avances en el álgebra matricial fue el
británico Arthur Cayley. Por ejemplo, él definió la igualdad de matrices, la matriz
nula, la suma y la resta de matrices, etc. Pero sobre todo destaca por definir las
matrices invertibles. De hecho, incluso existe un teorema que lleva su nombre, el
teorema de Cayley-Hamilton, que permite encontrar el polinomio característico de
una matriz.
Por otra parte, a medianos del siglo XIX el alemán Jacob Jacobi dio otro sentido a
los determinantes de matrices. Él empezó a utilizar los determinantes funcionales,
o dicho de otra forma, determinantes que no solamente contienen números sino
que también pueden estar formados por funciones, como por ejemplo la matriz
Jacobiana y la matriz Hessiana.
En el año 1879 el alemán Frobenius introdujo el concepto de rango de una matriz.
Por esa razón existe un teorema con su nombre, el teorema de Rouché –
Frobenius, que permite distinguir qué tipo de sistema de ecuaciones se trata a
través del rango de sus matrices asociadas. Además, Frobenius dio la definición
de matriz ortogonal.
Finalmente, ya en pleno siglo XX, en el año 1925, Werner Hesenberg redescubre
el cálculo matricial haciendo una primera formulación de lo que posteriormente
sería la mecánica cuántica.
Otros extraordinarios matemáticos que también han contribuido al progreso de la
teoría sobre matrices y determinantes han sido Olga Taussky-Tod, Herman
Grassman, Karl Weierstraß y John von Neumann.
Aplicaciones de las matrices
Las matrices y los determinantes tienen muchas aplicaciones reales y, por eso
mismo, se utilizan muy a menudo en la actualidad. Las principales razones por las
que se usan las matrices son: para resolver problemas, para relacionar datos entre
sí, y para hacer cálculos vectoriales.
Como hemos visto al principio, se puede representar un problema a través de una
matriz, en cuyo caso decimos que es una matriz de información. Y, del mismo
modo, se puede expresar un sistema de ecuaciones lineales mediante matrices:
En consecuencia, se pueden utilizar las matrices y los determinantes para resolver
sistemas de ecuaciones lineales.
Por otro lado, también se usan las matrices para expresar las relaciones entre
datos, estas son las llamadas matrices de información. Por ejemplo, es muy fácil
hacer la representación de un grafo y de las relaciones que existen entre sus
nodos mediante una matriz: si dos nodos están relacionados se pone un 1, en
cambio, si no existe ninguna relación entre dos nodos se coloca un 0.
Por último, otra utilidad de las matrices es representar vectores. Se pueden usar
las columnas de las matrices para expresar las coordenadas de un vector y hacer
operaciones con ellos. Por ejemplo, si el determinante de una matriz es igual a 0
significa que el rango de la matriz en cuestión nunca será máximo, y esto implica
que los vectores de la matriz serán linealmente dependientes (LD). Por contra, si
el determinante es distinto de 0 los vectores son linealmente
independientes (LI).