La rima es la repetición de los sonidos finales de las palabras a partir de la última vocal acentuada en dos o
más versos o en un enunciado.
La rima consonante, también llamada perfecta, se produce cuando coinciden tanto las vocales como
las consonantes.
ejemplo: casa – pasa, sido – olvido, canción – fracción.
A un panal de rica miel
dos mil moscas acudieron
que por golosas murieron
presas de patas en él.
Canta pájaro amante en la enramada
selva a su amor, que por el verde suelo
no ha visto al cazador que con desvelo
le está escuchando, la ballesta armada.
Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero,
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
La rima asonante, que es aquella en la que se repiten las vocales, pero al menos una consonante difiere.
Ejemplo: amigo – repito, pregunta – resulta
Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró
de un momento que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer
Un perrillo, una zorra
y un ratón, que son tres;
una liebre, una ardilla
y un mono, que son seis.
Rima libre: No hay coincidencia de los sonidos finales en los versos, ni vocales, ni consonantes. es aquella que
no es ni consonante ni asonante, sino que se relaciona musicalmente de manera autónoma.
Ejemplo: depende - roja / carretilla - blancas”.
El caluroso verano llega,
con él está la playa y las vacaciones
si me porto bien seguro me llevaran
qué bonito es el verano
eso digo yo y lo dice mi mamá.
La lluvia está aquí
siempre causa estragos
pero sin ella, seguro no estaría mejor,
lo dijo mi hermano y lo sostengo yo.
De oculta primavera se tiñe el tiempo
con furioso verano adolecemos
llegó el otoño y vulneró las hojas
y el invierno acoge con su calor fraternal
así se siente el año cuando pasa.
Marca las rimas consonantes, asonantes y libre en el siguiente poema
El caluroso verano llega,
con él está la playa y las vacaciones
si me porto bien seguro me llevaran
eso digo yo y lo dice mi mamá.
La lluvia está aquí
siempre causa estragos
pero sin ella, seguro no estaría mejor,
lo dijo mi hermano y lo sostengo yo.
Pero habrá estrellas y flores,
suspiros y fragancias
y amor en las avenidas
a la sombra de las ramas.
Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan,
por un pedazo de pan.
Sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.
Católico rey Fernando,
a
quien ha enviado el cielo,
desde Aragón a Castilla,
para bien y amparo nuestro.
La niña del bello rostro
está cogiendo aceituna.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura.
De su mirada largamente verde
la luz caía como un agua seca,
en transparentes y profundos círculos
de fresca fuerza.
Y he pensado en sus ojos
y en sus pies numerosos.
Estoy cansado, claro,
porque a esta altura uno tiene que estar cansado.
El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura.
Puente de mi soledad:
por los ojos de mi muerte
tus aguas van hacia el mar,
al mar del que no se vuelve.
Al llegar la medianoche
y romper en llanto el Niño,
las cien bestias despertaron
y el establo se hizo vivo.