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FILOSOFÍA ​ ​ ​ ​ ​ ​ Ivan Vicentín

¿Qué es la filosofía y para qué sirve?

La filosofía es una forma de pensar que busca entender la realidad en profundidad.


La palabra significa “amor por la sabiduría”, es decir, no es tener la verdad, sino
buscarla.

A diferencia de otros saberes, la filosofía no estudia solo una parte del mundo, sino
que se pregunta por todo / TOTALIDAD: qué es la realidad, qué es el conocimiento,
qué es la verdad o qué es lo correcto.

Sirve para:

●​ pensar por uno mismo/SENTIDO DE NUESTRA EXISTENCIA


●​ cuestionar lo que damos por obvio
●​ entender mejor el MUNDO y a nosotros mismos

Ferber explica esto con la idea de la “caverna”: vivimos rodeados de opiniones y


costumbres que creemos verdaderas, pero en realidad son como sombras. Filosofar
es salir de esa cueva, es decir, liberarse de los prejuicios.

Entonces, la filosofía no es útil en el sentido práctico inmediato, pero sí es


fundamental porque nos ayuda a pensar con más libertad y profundidad.

Característica esencial de la filosofía

Una característica central de la filosofía es que nace del asombro.

Esto significa que el filósofo no se queda con lo evidente ni con lo que todos
consideran normal, sino que se detiene a pensar y se pregunta por cuestiones que
solemos dar por hechas, como por ejemplo:

●​ ¿qué es la verdad?,
●​ ¿qué es el tiempo?,
●​ ¿qué es la realidad?
Este asombro no se produce ante cosas raras, sino ante lo cotidiano, y justamente
rompe la costumbre y nos lleva a empezar a pensar.

En este sentido, Ferber explica que filosofar implica pasar de una actitud
operativa/practica, donde simplemente usamos las cosas —como la electricidad
todos los días sin preguntarnos qué es—, a una actitud contemplativa/reflexiva, en
la que nos detenemos a pensar en profundidad sobre ellas. Pero Jaspers amplía
esta idea y explica que la filosofía no nace solo del asombro, sino de tres
experiencias fundamentales del ser humano: el asombro, la duda y las situaciones
límite.

En primer lugar, el asombro es el punto de partida porque nos hace cuestionar lo


cotidiano y abandonar una vida automática para empezar a reflexionar.

En segundo lugar, aparece la duda, que consiste en poner en crisis lo que creemos
verdadero. Nos preguntamos si lo que sabemos es realmente cierto o si puede ser
un error. La duda es importante porque nos obliga a buscar fundamentos y no
conformarnos con respuestas superficiales.

Por último, están las situaciones límite, que son experiencias inevitables como la
muerte, el sufrimiento o la angustia. En esos momentos, nuestras certezas se
derrumban y nos vemos obligados a preguntarnos por el sentido de la vida. Estas
situaciones nos enfrentan con lo más profundo de nuestra existencia.

Por eso, Jaspers sostiene que la filosofía no es solo un saber teórico, sino una
búsqueda personal del sentido de la vida, que no brinda respuestas definitivas, sino
que abre preguntas.

En conclusión, lo esencial de la filosofía es:

●​ cuestionar lo que parece obvio


●​ reflexionar en profundidad
●​ buscar fundamentos para comprender la realidad

Es decir, la filosofía surge cuando el ser humano deja de vivir de manera automática
y comienza a pensar críticamente sobre el mundo, sobre sí mismo y sobre el sentido
de su existencia.
Diferencia entre comienzo y origen (Jaspers)

Jaspers ​
Es crucial distinguir entre el inicio histórico y el impulso humano de filosofar (es, en
esencia una actividad profundamente humana que consiste en preguntarse por el
sentido de la existencia, el universo y de todo lo que nos rodea):

🔹 El comienzo de la filosofía​
Es histórico, esta dado en una fecha. Ocurre en Grecia, hacia el siglo VI a.C. con
los primeros pensadores que buscaban respuestas conceptuales en lugar de
míticas.

🔹 El origen de la filosofía
“la fuente de la que emana/ surge la pregunta filosófica” ​
Es más profundo y no depende de una época. Está en cada persona y aparece
cuando:

●​ nos sorprendemos
●​ dudamos
●​ enfrentamos situaciones difíciles (muerte, sufrimiento, crisis)

Por eso, la filosofía no es solo algo del pasado:

Cada vez que alguien se hace preguntas profundas, la filosofía vuelve a empezar.​
(experiencias por las que pasa el hombre)

FILOSOFÍA ANTIGUA

-La filosofía como superación del pensamiento mítico (mito y logos) ​


Del mito al logos (puente creencia - racionalismo)

Comienzo histórico: Del Mito al Logos

La filosofía nace cuando el pensamiento se libera de las concepciones míticas y


religiosas para explicar la realidad de forma conceptual y racional. Este paso del
mito (explicaciones mediante dioses y fuerzas sobrenaturales como en Hesíodo) al
logos (razón/palabra) marca el inicio de la ciencia y la filosofía occidental.

las personas explicaban el mundo a través del mito:

●​ relatos con dioses


●​ sin explicación racional

Con los filósofos aparece el logos, es decir:

●​ pensar con la razón


●​ buscar causas naturales
●​ dar explicaciones argumentadas

Esto es el nacimiento de la filosofía como forma de conocimiento racional.

Problemas de los presocráticos

Filósofos Presocráticos: Naturaleza, Ser y Devenir

El primer período de la filosofía griega es cosmológico, centrado en el fundamento


de la naturaleza (physis).

●​ Heráclito: Sostiene que el fundamento de todo es el devenir (cambio


incesante). Su símbolo es el fuego y afirma que "todo fluye" bajo una ley u
orden interno llamado logos.
●​ Parménides: Representa la antítesis. Enseña que el ente es inmutable, único
y permanente. Para él, el cambio es una mera ilusión de los sentidos y de la
"opinión" (doxa)

“Heidegger interpreta a los presocráticos diciendo que para ellos la naturaleza no


era algo fijo, sino una fuerza que surge y se impone constantemente. A esto lo llama
‘fuerza imperante’. La realidad era entendida como un proceso dinámico, donde las
cosas aparecen, cambian y se muestran. Por ejemplo, en Heráclito todo está en
cambio permanente. Heidegger recupera esta idea para mostrar que el pensamiento
originario no veía la realidad como objetos quietos, sino como un acontecer, como
algo que se manifiesta.”

El giro antropológico

En el siglo V a.C., bajo el contexto de la democracia ateniense, el interés filosófico


se desplaza del cosmos al hombre y su conducta. La participación ciudadana en las
asambleas generó la necesidad de la retórica y la educación superior ​
Con el tiempo, la filosofía deja de mirar solo la naturaleza y comienza a interesarse
por el ser humano.

Se empieza a preguntar:

●​ qué es la justicia
●​ cómo vivir bien
●​ qué es la verdad

Los sofistas

Los sofistas eran maestros que enseñaban a hablar bien y a convencer,


especialmente en el contexto de la democracia ateniense. Su objetivo no era buscar
la verdad, sino formar ciudadanos capaces de defender sus ideas y ganar
discusiones. Por eso, sostenían que la verdad es relativa y depende del punto de
vista. Se dice que enmascararon la filosofía porque utilizaban el lenguaje y la
argumentación como si fueran filósofos, pero en realidad no buscaban la verdad,
sino la persuasión. Esta postura fue criticada por Sócrates, quien defendía la
existencia de verdades universales.

La verdad no es única ni absoluta

Cada persona puede tener su propia verdad según su punto de vista.

Por eso se dice que eran:

●​ relativistas → todo depende del sujeto


●​ escépticos → no hay una verdad objetiva
●​ Sofistas → persuasión y relativismo
●​ Sócrates → verdad y conocimiento

Protágoras (sofista principal)

Protágoras fue uno de los sofistas más importantes de la antigua Grecia.

“El hombre es la medida de todas las cosas”

comparten algo importante, pero también se diferencian mucho.

✔️ Coincidencia:
●​ Ambos ponen el foco en el ser humano (giro antropológico)
●​ Ambos usan el diálogo y el lenguaje
●​ Ambos se interesan por temas como:
○​ la justicia
○​ la educación
○​ la vida en sociedad

Sócrates

●​ Actividad reflexiva: Se motivó por el Oráculo de Delfos que lo llamó el más


sabio pq su amigo le preguntó Jenofonte; él concluyó que su sabiduría
radicaba en reconocer su propia ignorancia ("sólo sé que no sé nada"),
reconocer los propios límites y comenzar a buscar la verdad.
●​ Oposición a los sofistas: Sócrates rechazó el relativismo buscando
definiciones universales y esencias permanentes a través del diálogo.
●​ Método Socrático: ​
Usaba la ironía (fingir ignorancia) y ​
la refutación (elenchos) para purificar el alma de errores (catarsis), seguida
de ​
la mayéutica (ayudar a dar a luz las ideas) construccion de la verdad conjunta
(educación constructivista)

Se preguntaba:

●​ ¿qué es la justicia?
●​ ¿qué es el bien?

No le alcanzaban las opiniones, quería definiciones claras y válidas para todos.

“Los motivos de la actividad filosófica de Sócrates tienen que ver con su búsqueda
de la verdad y su crítica a la falsa sabiduría de su época. Él observaba que muchas
personas creían saber, pero en realidad no sabían, por eso afirma ‘solo sé que no
sé nada’. A diferencia de los sofistas, Sócrates sostenía que existen verdades
universales, especialmente en temas como la justicia y el bien, y buscaba definirlas
mediante el diálogo. Además, su filosofía tenía un objetivo ético, ya que creía que
conocer el bien lleva a actuar correctamente. También se sentía impulsado por el
oráculo de Delfos a examinar a los demás y a promover la reflexión.”

Platón

Platón sostiene que la realidad se divide en dos mundos: el mundo sensible, que
percibimos con los sentidos y que está en constante cambio, y el mundo inteligible,
que es el mundo de las Ideas, eterno e inmutable. Esta distinción se representa en
la alegoría de la línea, donde el nivel inferior corresponde a la opinión y el superior
al conocimiento verdadero. Platón afirma que de las cosas sensibles solo podemos
tener opinión porque cambian constantemente, son imperfectas y dependen de la
percepción. En cambio, el conocimiento verdadero se alcanza en el mundo
inteligible, ya que las Ideas son estables y universales.”
EDAD MEDIA

La filosofía en la Edad Media se desarrolla aproximadamente entre los siglos V y


XV, es decir, desde la caída del Imperio Romano hasta el inicio de la Edad Moderna.
A diferencia de la filosofía antigua, que había alcanzado un alto grado de autonomía
con pensadores como Platón y Aristóteles, la filosofía medieval se caracteriza
fundamentalmente por su estrecha relación con la religión, en particular con el
cristianismo.

En este período, la filosofía ya no se presenta como una búsqueda independiente


de la verdad, sino que queda subordinada a la teología. Esto significa que el
pensamiento filosófico se pone al servicio de la fe: su objetivo principal es explicar,
ordenar y defender racionalmente las verdades reveladas por Dios. Por eso,
muchas veces se dice que la filosofía medieval es una “sirvienta de la teología”.

Uno de los grandes problemas que atraviesa toda la Edad Media es la relación entre
la razón y la fe. Este problema surge del encuentro entre dos tradiciones distintas:
por un lado, la filosofía griega, basada en la racionalidad, y por otro, la religión
cristiana, basada en la revelación.

En la filosofía griega, la verdad se alcanza mediante el uso de la razón. Los filósofos


antiguos confiaban en la capacidad del pensamiento humano para conocer la
realidad. La explicación del mundo no dependía de ninguna autoridad divina, sino
del razonamiento y la argumentación lógica. En cambio, el pensamiento medieval
introduce la idea de revelación: la verdad más importante no es aquella que el ser
humano descubre por sí mismo, sino la que Dios ha revelado, especialmente a
través de las Escrituras.

De este modo, la filosofía medieval debe enfrentarse a una cuestión central: ¿cómo
se relacionan estas dos fuentes de conocimiento? ¿La razón puede contradecir la
fe? ¿Debe someterse a ella? ¿O ambas son compatibles?

Distintos pensadores dieron respuestas diferentes. San Agustín, por ejemplo,


sostiene que la fe tiene primacía sobre la razón. Para él, el ser humano debe
primero creer para luego comprender; la fe ilumina a la razón. Su famosa idea “creer
para entender” resume esta postura. En cambio, Santo Tomás de Aquino intenta
lograr una síntesis más equilibrada: sostiene que la razón y la fe no se contradicen,
ya que ambas provienen de Dios. Según él, hay verdades que pueden conocerse
por la razón (como la existencia de Dios) y otras que solo pueden conocerse por la
revelación (como los misterios de la fe). Finalmente, pensadores como Guillermo de
Ockham proponen una mayor separación entre ambos ámbitos, afirmando que la
razón tiene límites y que no puede acceder a muchas de las verdades religiosas.

Siguiendo a Carpio, en el inicio del capítulo sobre Descartes, se pueden identificar


algunos rasgos generales de la filosofía medieval. El primero de ellos es el
teocentrismo: Dios ocupa el lugar central en todo el pensamiento. La realidad, el
conocimiento y la vida humana se entienden en función de Dios. Todo gira en torno
a Él.

Otro rasgo importante es la subordinación de la razón a la fe. Como ya se


mencionó, la filosofía no es autónoma, sino que está al servicio de la religión. Esto
también se vincula con el principio de autoridad, según el cual ciertas fuentes
—como la Biblia, los Padres de la Iglesia o incluso filósofos clásicos como
Aristóteles— son consideradas incuestionables. En lugar de investigar libremente, el
pensamiento medieval tiende a interpretar y comentar textos autorizados.

Además, el método característico de la época es la escolástica, que se desarrolla en


las universidades medievales. Este método combina la lectura de textos, la
discusión de problemas y la elaboración de conclusiones racionales. Aunque hoy
pueda parecer rígido, permitió un gran desarrollo del pensamiento lógico y
sistemático.

Los temas principales de la filosofía medieval giran en torno a cuestiones como la


existencia de Dios, la naturaleza del alma, la relación entre fe y razón y el problema
de los universales (es decir, si conceptos generales como “hombre” o “árbol” existen
realmente o son solo nombres).

Otro rasgo importante es la influencia de la filosofía griega, especialmente de Platón


y Aristóteles. Sin embargo, estas ideas no se adoptan tal como eran originalmente,
sino que son reinterpretadas desde una perspectiva cristiana. Esto muestra que la
filosofía medieval no es simplemente repetición, sino también transformación del
pensamiento antiguo.

Finalmente, tal como señala Carpio, el pasaje a la filosofía moderna —con


Descartes como figura clave— implica una ruptura con este modelo. Los filósofos
modernos comienzan a cuestionar la dependencia de la autoridad y buscan un
conocimiento seguro basado exclusivamente en la razón. De este modo, la razón
recupera su autonomía y se convierte en el centro del pensamiento, desplazando el
teocentrismo medieval hacia un enfoque más antropocéntrico.

En síntesis, la filosofía medieval puede entenderse como un gran esfuerzo por


integrar la herencia racional de la filosofía griega con la fe religiosa basada en la
revelación. Su problema fundamental fue lograr una convivencia entre ambos sin
caer en contradicciones. Este desafío marcó profundamente el desarrollo del
pensamiento occidental y preparó el camino para el surgimiento de la filosofía
moderna.

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