ABRASADOR
En la atemporalidad de la presencia
amo tu vana existencia
anexada con la mía, insustancial
concreción de lo absoluto
Tu perfil canta certezas
desdice mi desconcierto
no hay más acierto
que el amarte como lo siento
El libro de la vida
(al menos la transitada)
ha sido creada por ese
tórrido y liento aliento
piel de lobo, más, corazón de cordero
recibí la unción que hoy me consuela
padre, hijo y espíritu, tres puntos de presión
Dios en tu semblante.
Abrasador.
En la atemporalidad de la presencia
amo tu vana existencia
anexada con la mía, insustancial
concreción de lo absoluto.
He de tener dificultad para revelar querellas
Empero, beso tus pies, despachando congojas
el calvario es no poder rozarte
encadéname en tu emblema
de lo incalculable
figura inmaculada, brazos de Osiris
rico sabor
Tu perfil canta certezas
desdice mi desconcierto
no hay más acierto
que el amarte como lo siento
padre, hijo y espíritu, tres puntos de presión
Dios en tu semblante.
Abrasador.
VIOLETA
Gastaría toda mi vida y mis palabras describiéndote,
encontrando nuevos términos para definir lo que me haces sentir.
Sos el tinte especial de un cielo violeta,
sobre todo al mirarte sin que te des cuenta.
Se me ocurren miles de metáforas sobre la marcha
para dar a conocer el bien que haces en el mundo.
Sin vos me hundo y con vos también,
pero con vos me ahogo en nitidez.
Aclaras mis ojos, sacias cada antojo.
No caigo en un pozo, tan solo floto
en un espacio sideral, estornudando con el polvo de tu estrella.
¡Qué alergia tan graciosa, alegría contagiosa!
Invento motes tiernos para llamarte,
con todo el cariño que me permita este envase,
últimamente lleno solo de tu aire, risa y voz.
Todo de vos, todo vos, vos y vos.
Suelo caminar por la calle sonriendo y llorando a la vez,
comprendiendo que nací para amarte y, si no, moriría con gusto en el intento.
Considero que vales la pena y el contento,
vales todo porque sos invaluable,
como el recuerdo de un viejito sobre el abrazo añejo de sus padres.
Gotas de lluvia golpeando la ventana con fuerza,
imponiendo miedo pero, a los tarados como nosotros,
brindando serenidad.
Somos tal para cual que me asusta salir al mundo después de un beso
y comerme cualquier verso,
o peor aún, no comerme ninguno y aislarme en el abismo de perderte.
Dios y el diablo me libren de ese destino tan atroz.
Si cuando estás, estoy.
Cuando vas, voy.
Y si venís, te espero; si me tocas, desespero
porque mi corazón sobreestimulado quiere atribuirse tu canción.
Estímame en esta vida y en otras cien.
Por favor.
FIEBRE
Dame una fracción del día
cuéntame cada manía
ríete en mi pecho, llora también
Solo queda una guitarra
imita tu carcajada
recobra sentido el corazón que dibujé en la pared
los sueños que algún día soñé
Cielo estrellado, brillando
cien besos acompañando
cien por cada hora que te extrañé
Y la fiebre de añorarte
me obliga sinfín buscarte
solo vivo si te encuentro hoy
muero por vivir con vos
Cuento los lunares de tu cara en la luz de la noche
me siento aturdida
tus pupilas dilatadas me envuelven
tus besos son de fantasía
Mil maneras de decirte,
un millón para tocarte
la luna resalta en la cúspide de este inaudito amor
Y las estrellas brillando
cien besos acompañando
cien por cada hora que te extrañé
La fiebre de añorarte
me obliga sinfín buscarte
solo vivo si te encuentro hoy
muero por vivir con vos
SUEÑO DORADO
Mi niño, sueño dorado,
kilómetros recorridos en vano,
buscando dónde caer muerta,
sin saber ni suponer
que en su pecho reposaría viva.
Vívido es el recuerdo de alguna noche estrellada,
vivido el sentimiento, niñez entrañada.
Una vez apagué el foco y las rimas se escapaban,
¡hubiera sabido que en tu porvenir se encontraban!
Mi niño, sueño dorado,
criatura que apolilla en mi tórax,
aún tan chiquito e indefenso,
su aura vehemente guarda angelicalmente
los sueños de esta guagua herida que de noche finge madurez
para sentirlo aledaño y con la sangre hirviendo (del sueño dorado)
regular su pulsación.
Vívido es el recuerdo de alguna noche estrellada,
vivido el sentimiento, niñez entrañada,
y el amor desentraño enroscándoselo en el cuello
para sentirlo aledaño, regulada pulsación.
Mi niño, sueño dorado,
su sonrisa es desiderátum desde que relaja las comisuras,
bendecida coyuntura el cielo de su nacimiento
y el tiempo que transcurrió hasta que en mi suelo cavó cimientos.
Mi niño, sueño dorado.
TE SIENTO
El pasar de las horas
nunca se hizo tan arduo
como cuando la espera
es por sentir tu abrazo.
Que cubre como un manto
y cura mis heridas,
lamiendo desde el pasado
hasta mi perspectiva actual de la vida.
Ese andar matutino
consumido por pereza
hoy corre con ansias,
más rápido culmino, más rápido me besas.
Mente y cuerpo activos,
tu nombre es el combustible.
Se me hace agua la boca
al pensar en la tuya, comestible.
Vísteme con tu piel desnuda,
cómo abriga, cuando suda,
seca, encremada,
dulce, salada.
He de sentirla tan pertenecida
que mi propia comenzó a difuminarse.
Si mi avidez se despierta en tu venida
si te veo, si me tocas, si te siento.
Y te siento tan adentro
todo el tiempo.
SÓLIDO
Tu figura se amolda a mi ciencia y con delicadeza
tu piel es mi nueva filosofía
satén acariciado por mis manos
sé de antemano que no existe el autocontrol
al respirar tu voz
Espejismo del rostro de Dios
inefable, mordiendote el labio inferior
estoy acabada
epifanía
amor absoluto
bomba que late
tan puro y tan profundo
tu pelo largo
mojado y enredado
deidad fogosa, mi pecado te he entregado
Sólido dolor que se despoja
fría la pared y se me antoja
matar hasta la última desventura
que sea solo dicha la que abruma.
Sólido dolor que se despoja
cae al suelo junto con tu ropa
gotas que navegan por tu rostro
y la espuma que limpió mi pesadez.
epifanía
amor absoluto
bomba que late
tan duro y tan profundo
tu pelo largo
mojado y enredado
deidad fogosa, mi pecado te he entregado
sólido dolor, empapado de amor.
sólido amor.
CRUZ
Génesis de un conflicto espiritual,
mea culpa, impacta el mal, desazón.
Vi, oí, aún así callo.
Tapando los espejos para conseguir dormir,
me acarician cada noche, sudo frío.
¿Esto es vivir?
La cruz de la vergüenza
me pesa, mi madre se lamenta,
cree que se aleja la solución.
La lluvia se convierte en agua bendita,
me arde la conciencia
por haber tomado el rumbo más absurdo en el menú.
¡Qué ingrata coincidencia
me consumió una vez, de improviso!
Pero, esta vez, yo lo llamé.
La cruz de la vergüenza
me pesa, mi madre se lamenta,
cree que se aleja la solución.
H
polvo de estrellas
destellan tus iris
piel dorada, una caricia del sol
que rico calor
inmaculado reflejo ha de mostrarse en el espejo
he de suponer ya que eso atrapa mi visión
cuando se mueve tu boca al compás de una canción
tu madre parió un ángel a su imagen y semejanza
tus dedos acarician los lugares más recónditos
del miedo
del dolor
de la espera
de lo que soy
toma mi mano y guíame hacia donde te lleve la intuición
perspicaz
sabes de mi lo que ni Dios omnipotente
¿te parecerás?
me encontraste sin buscarme
mi afán reside en el hueco de tu pecho
polvo de estrellas
destellan tus iris
piel dorada, una caricia del sol
que rico calor
ICONICO EL AMOR.
Acustizando el sonido de tu voz,
retumba en el cuenco del esternocleidomastoideo,
lleno de besos, nacen nuevos versos.
Una vuelta por el universo que Dios pigmentó en tu honor,
irónico es que pueda verse solo al privarse de visión.
(Se siente)
Rosas y moradas,
amarillas pinceladas,
nubes y tormentas,
desata la indulgencia.
Ansias por arrodillarme y tragar cualquier daño mundano,
que haya excavado en tu torso.
Lamer las heridas que a mí no me competen, teóricamente,
aunque más fuerte es mi razón.
(Icónico el amor)
(Se vierte)
Quejido glorioso, sazón melodiosa,
soy demasiado odiosa como para no inquietarme.
Perversa mentirosa, manitos peligrosas,
he de amarte tanto que te asesinaría para escucharte gritar,
pupilas dilatadas, magnitud y magnetismo, regreso al cielo.
(Se invierte)
Una vuelta por el universo que Dios pigmentó en tu honor,
irónico es que pueda verse solo al privarse de visión.
(Se siente, se vierte, se invierte)
(Se roza, se toca, se invoca)
Aparece y convulsiono.
Rayos ultravioletas disparados desde tu cuero desnudo,
penetrando el cosmos intangible que yace en el botón que desanuda mi
ciencia.
Indulgencia.
(Icónico el amor)
MIEL
Soledad que se encarnece,
de a poco el mundo tuerce,
y enloquece el fragmento de cordura que quedó.
Pasos encaminados, camino equivocado,
soledad que se vuelve a encarnecer.
Y el desasosiego que cegó una posibilidad.
Hambre, sueño y frío, así es como me tuvo que encontrar.
y aun así…
Carne, arde, rasga,
pedazo de piel que cicatriza,
cauteriza la pena que mi sangre transpiró.
Fósforo pasional, encendido en su miel,
con el fuego de sus ojos la soledad quemé.
METAMORFOSIS DEL AMOR
Con lo difícil que es
escapar de la cotidianidad,
solo respirando en mi cuello
transmuta mi realidad:
metamorfosis del amor.
Vía de escape, vía de asentamiento,
vía de sentimiento que nunca dejé sentir a mí,
todas las pequeñas cosas que me hacen seguir aquí,
valoriza, aplaude, ama,
cuida.
Cuando achica el nudo de mi garganta,
hinchando su torso, generando alianza
entre su lienzo y el mío:
simbiosis titánica.
Con lo difícil que es encontrar
una vía de escape, de asentamiento,
la vía de sentimiento que nunca dejé sentir a mí,
todas las pequeñas cosas que me hacen seguir aquí.
Cuando achica el nudo de mi garganta,
hinchando su torso, transmuta mi realidad,
me ama,
me cuida.
Entre su lienzo y el mío:
simbiosis titánica,
metamorfosis del amor.