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Manual de Derecho Procesal Laboral Dominicano: Capitulo Vi La Sentencia

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CD Complementario de Jurisprudencias

MANUAL DE DERECHO PROCESAL LABORAL DOMINICANO


Juan A. Biaggi Lama

JURISPRUDENCIAS PARA EL
CAPITULO VI
LA SENTENCIA

CONDENACIONES

SENTENCIA. CONDENACIONES. Que ha sido criterio pacífico de ésta Corte de Ca-


sación que al condenar al pago de prestaciones laborales a “A y/o B”, se da un efecto
contradictorio y es indicativo de que el tribunal a quo no estuvo convencido de cuál
era el verdadero empleador, por lo cual la sentencia carece de motivos suficientes;
así como también que el empleo de la conjunción y/o para conectar a varias perso-
nas implica una imprecisión y una falta de seguridad en cuanto a la identidad del
empleador, por lo que procede acoger ese medio y por tanto casar la sentencia, por
falta de base legal;

Que ha sido criterio pacífico de ésta Corte de Casación que al condenar al pago de prestaciones
laborales a “A y/o B”, se da un efecto contradictorio y es indicativo de que el tribunal a quo no estuvo
convencido de cuál era el verdadero empleador, por lo cual la sentencia carece de motivos suficientes;
así como también que el empleo de la conjunción y/o para conectar a varias personas implica una
imprecisión y una falta de seguridad en cuanto a la identidad del empleador, por lo que procede acoger
ese medio y por tanto casar la sentencia, por falta de base legal;
Que el artículo 20 de la Ley sobre Procedimiento de Casación, modificado por la Ley 491-08 esta-
blece: “La Suprema Corte de Justicia, siempre que casare un fallo, enviará el asunto a otro tribunal del
mismo grado o categoría que aquel de donde proceda la sentencia que sea objeto del recurso…”, lo que
aplica en la especie; SENTENCIA NÚM. 49 DEL 12 DE FEBRERO DE 2014, 3era. Sala, B. J.
No. 1239.

EJECUCION

EJECUCION DE SENTENCIA. Que en el caso de que se trata, el Juez de la Ejecu-


ción de la Corte de Trabajo, entendió correctamente en un análisis racional de los
textos y la doctrina aplicable que “no era la ejecución de una fianza”, sino “de la

INICIO 1
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Juan A. Biaggi Lama

sustitución de personas” en relación a las obligaciones de pago indicadas en un


pagaré notarial;

Que la Corte a-qua analiza que: “si bien es cierto que el artículo 1165 del Código Civil, en el que
descansa la regla del efecto relativo a las convenciones, dispone que los contratos no surten efecto sino
respecto de las partes contratantes, no es menos cierto que el artículo 1166 de dicho código dispone que
no obstante dicho texto, los acreedores pueden ejercitar todos los derechos y acciones correspondientes
a sus deudores”; “por consiguiente, en el presente caso los señores J. D. P. y compartes no están sino
ejerciendo una acción que correspondía originalmente a los señores M. y M. R. y a la Compañía M.
Muebles, S. A., por haber procedido la Compañía de Seguros DHI Atlas, S. A., en fraude de los derechos
de éstos últimos, acreedores de los primeros” y deja establecido: “además, en el presente caso las ope-
raciones fraudulentas o las acciones indebidas realizadas por la mencionada compañía de seguros no
solo constituyen una falta civil, sino que, además, se traducen en un perjuicio para los señores J. D. P.
y compartes, lo cual concretiza las condiciones que, para la responsabilidad civil, establece el artículo
1382 del Código Civil, razón por la cual procede acoger la demanda en reparación de daños y perjuicios
que este tribunal evalúa en la suma de RD$500,000.00, debido al todo el calvario de duración procesal
que han tenido que recoger los mencionados trabajadores para el cobro de una deuda reconocida hace
casi dos años”;
Que de acuerdo con el artículo 1351 del Código Civil determina que para que la cosa juzgada pueda
hacerse valer como excepción, debe reunir las siguientes condiciones: “… es preciso que la cosa deman-
dada sea la misma; que la demanda se funde sobre la misma causa; que sea entre las mismas partes y
formulada por ellas y contra ellas, con la misma cualidad”;
Que en el caso de que se trata, el Juez de la Ejecución de la Corte de Trabajo, entendió correctamente
en un análisis racional de los textos y la doctrina aplicable que “no era la ejecución de una fianza”, sino
“de la sustitución de personas” en relación a las obligaciones de pago indicadas en un pagaré notarial;
Que la Corte a-qua en sus funciones de ejecución, competencia del Presidente de la misma, en el uso
de la aplicación de los principios de la materialidad de la verdad en los hechos sometidos, hizo constar
las “acciones fraudulentas y de faltas civiles” cometidas por la recurrente para impedir la eficacia de las
resoluciones judiciales, finalidad propia de todo Estado Social de Derecho;
Que no existe evidencia que sea la misma causa en el caso sometido; que como ha sostenido una
parte de la doctrina autorizada en relación a la identidad de la causa pretendi (eadem causa pretendi),
esta “debe ser buscada exclusivamente dentro del marco de la demanda y con un criterio formal amplio
que conduzca a su interpretación lógica y no a su simple tenor literal”. Por consiguiente como en el
caso de que se trata, el Presidente de la Corte de Trabajo del Departamento Judicial de Santiago en
funciones de Juez de la Ejecución, aplicó normas de derecho acorde a las razones de hecho planteadas;
SENTENCIA NÚM. 23 DEL 12 DE JUNIO DE 2013, B. J. No. 1231, 3era. SALA

INICIO 2
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FORMALIDADES

SENTENCIAS. FORMALIDADES. Que toda sentencia mediante las cuales se acojan


demandas en pago de indemnizaciones laborales y otros derechos deben tener in-
dividualizadas las condenaciones impuestas al empleador, con señalamiento de la
cantidad de días que corresponden a la omisión del preaviso y el auxilio de cesan-
tía, así como días o valores por concepto de vacaciones, salario de navidad, partici-
pación en los beneficios, o cualquier otro derecho que también le fuere reconocido
al trabajador, resultando incorrecto el señalamiento en forma global de una suma
de dinero por concepto de indemnizaciones laborales y derechos adquiridos.

Que toda sentencia mediante las cuales se acojan demandas en pago de indemnizaciones laborales
y otros derechos deben tener individualizadas las condenaciones impuestas al empleador, con señala-
miento de la cantidad de días que corresponden a la omisión del preaviso y el auxilio de cesantía, así
como días o valores por concepto de vacaciones, salario de navidad, participación en los beneficios, o
cualquier otro derecho que también le fuere reconocido al trabajador, resultando incorrecto el señala-
miento en forma global de una suma de dinero por concepto de indemnizaciones laborales y derechos
adquiridos, sin especificar lo que corresponde a cada renglón, pues ello impide a la Corte de Casación
verificar si los derechos concedidos son los que corresponden al demandante; SENTENCIA NÚM. 16
DEL 10 DE FEBRERO DE 2010, 3era. Sala, B. J. No. 1191.

SENTENCIAS. FORMALIDADES. Que de acuerdo con las disposiciones del artículo


537 del Código de Trabajo, las sentencias de los tribunales de trabajo deben con-
tener, entre otros, los pedimentos que formulen las partes, o sea las conclusiones,
que son las que enmarcan el alcance del apoderamiento de los jueces y que éstos no
pueden omitir en sus decisiones, de donde resulta que la carencia de ese elemento
en una sentencia la hace susceptible de ser casada;

Que de acuerdo con las disposiciones del artículo 537 del Código de Trabajo, las sentencias de los
tribunales de trabajo deben contener, entre otros, los pedimentos que formulen las partes, o sea las
conclusiones, que son las que enmarcan el alcance del apoderamiento de los jueces y que éstos no
pueden omitir en sus decisiones, de donde resulta que la carencia de ese elemento en una sentencia la
hace susceptible de ser casada;
Que en la especie, tal como lo plantea el recurrente, en la sentencia impugnada no se advierte cuales
son las conclusiones formuladas por el actual recurrente en la última audiencia celebrada por el Juez
a-quo el día 6 de diciembre de 2006, ni se hace mención de la circunstancia de que él se hubiere negado
a presentar pedimento alguno, figurando sólo las conclusiones presentadas por los abogados del actual
recurrido en su condición de demandado y las de la Asociación Nacional de Ahorros y Préstamos para

INICIO 3
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la Vivienda, quien actuó como interviniente, razón por la cual la misma debe ser casada; SENTENCIA
NÚM. 35 DEL 24 DE FEBRERO DE 2010, 3era. Sala, B. J. No. 1191.

SENTENCIA. FORMALIDADES. Que no es exigido por la ley que en una sentencia


se mencione si el juez actúa en única o primera instancia, mención que no es nece-
saria para que el interesado pueda ejercer sus recursos, como lo sostiene el recu-
rrente, ya que la determinación de la naturaleza de una sentencia depende de las
normas procesales que regulan la demanda intentada.

Que no es exigido por la ley que en una sentencia se mencione si el juez actúa en única o primera
instancia, mención que no es necesaria para que el interesado pueda ejercer sus recursos, como lo sos-
tiene el recurrente, ya que la determinación de la naturaleza de una sentencia depende de las normas
procesales que regulan la demanda intentada; que, en el caso de la especie, se trata de una demanda en
ejecución de un acto emanado de la Corte de Trabajo, que es, por tanto, de la competencia del Presidente
de la Corte, que conocerá la demanda en única instancia como Juez de la Ejecución, sujeta al recurso de
casación, que ha sido intentado por el recurrente, quien no puede sostener que se le hayan desconocido
sus derechos;
Que en lo que respecta al fondo de la demanda, el recurrente alega que ha sido desnaturalizado el
contrato de cuota-litis suscrito entre las partes, pues al ser declarada nula su cláusula tercera por la
sentencia impugnada, se invalida la posibilidad de cobrar los honorarios profesionales que le corres-
pondían por los servicios prestados a la recurrida; pero, una lectura de la cláusula tercera del mencio-
nado contrato de fecha 2 de febrero de 2003, revela que lo acordado entre las partes fue reconocer al
apoderado o mandatario, hoy recurrente en casación, el derecho de percibir el treinta por ciento (30%)
de los valores y bienes que su gestión pudiere procurar al poderdante; que a falta de cumplirse con esta
condición, como sucedió en la especie, aquél no podía exigir el cumplimiento de esta obligación, que
no solo devenía ineficaz, sino que además, como lo expresa la sentencia impugnada, era de imposible
ejecución, porque el mandatario se comprometió exclusivamente a defender a su cliente contra las ac-
ciones que se le oponían en un recurso de apelación interpuesto por ante la Corte de Trabajo del Distrito
Nacional;
Que son estas razones las que sirven de fundamento a la sentencia impugnada para declarar la nu-
lidad de la cláusula tercera del convenio de cuota-litis de fecha 2 de febrero de 2003, suscrito entre las
partes; que, aunque a juicio de esta Suprema Corte de Justicia, es preferible declarar la ineficacia de esta
cláusula por imposibilidad de ejecución, sea lo primero o lo segundo, se llega a las mismas conclusiones,
por lo que es necesario validar lo decido por el Juez a-quo en su sentencia, sin que se pueda afirmar que
se ha incurrido en la desnaturalización de los términos acordados en el contrato de cuota-litis;
Que como se desprende de los razonamientos precedentemente señalados, el Juez a-quo ha dado
motivos suficientes y pertinentes para sustentar su fallo, el que contiene una adecuada relación de los
hechos, que le permite a esta Suprema Corte de Justicia ejercer sus facultades de control y apreciar

INICIO 4
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que la ley fue bien aplicada, por lo que es evidente que en la especie, no se ha incurrido en los vicios y
violaciones denunciados, que siendo esto así, los medios propuestos carecen de fundamento y deben
ser desestimados; SENTENCIA NÚM. 57 DEL 22 DE FEBRERO DE 2012, 3era. Sala B.J. NO.
1215.

SENTENCIA. Que en cuanto a lo alegado por los recurrentes de que la sentencia im-
pugnada debe ser anulada debido a que la copia certificada que emitió el tribunal
a-quo no contiene la firma de los jueces que la dictaron, ante este señalamiento esta
Tercera Sala entiende que el mismo carece de validez como causal de casación, ya
que el original de toda sentencia es el que debe contener las firmas de los jueces que
la suscribieron, y tratándose de la expedición de copias certificadas, como ocurre
en la especie, basta con que dicha copia contenga la firma del Secretario del tribu-
nal, que certifica y da fe de que la misma es conforme al original.

Que en cuanto a lo alegado por los recurrentes de que la sentencia impugnada debe ser anulada
debido a que la copia certificada que emitió el tribunal a-quo no contiene la firma de los jueces que la
dictaron, ante este señalamiento esta Tercera Sala entiende que el mismo carece de validez como causal
de casación, ya que el original de toda sentencia es el que debe contener las firmas de los jueces que la
suscribieron, y tratándose de la expedición de copias certificadas, como ocurre en la especie, basta con
que dicha copia contenga la firma del Secretario del tribunal, que certifica y da fe de que la misma es
conforme al original que se encuentra depositado en los archivos del tribunal que la emitió; por lo que se
rechaza este alegato, así como el recurso de casación de que se trata al ser improcedente y mal fundado;
SENTENCIA NÚM. 7 DEL 21 DE MAYO DE 2014, B.J. NO. 1242, 3era. SALA.

MOTIVACION

SENTENCIA. MOTIVACION, la obligación de los jueces de motivar sus decisiones


conforme lo dispone el artículo 101 del Reglamento de los Tribunales Superiores
de Tierras y de Jurisdicción Original, así como el 141 del Código de Procedimiento
Civil, de manera supletoria, lo que se contrae al acto intelectual de subsumir los
hechos en el derecho y en la subsecuente exposición lógica de los fundamentos que
justifican la sentencia, en respuesta a las peticiones y alegaciones de las partes, y
de conformidad con la naturaleza del asunto. Que la existencia del vicio de falta de
motivos, la sentencia debe adolecer de una ausencia de toda justificación, que im-
posibilite el control por la casación;

Que con relación al primer medio, conviene destacar la obligación de los jueces de motivar sus deci-
siones conforme lo dispone el artículo 101 del Reglamento de los Tribunales Superiores de Tierras y de
Jurisdicción Original, así como el 141 del Código de Procedimiento Civil, de manera supletoria, lo que se

INICIO 5
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contrae al acto intelectual de subsumir los hechos en el derecho y en la subsecuente exposición lógica de
los fundamentos que justifican la sentencia, en respuesta a las peticiones y alegaciones de las partes, y
de conformidad con la naturaleza del asunto. Que la existencia del vicio de falta de motivos, la sentencia
debe adolecer de una ausencia de toda justificación, que imposibilite el control por la casación;
Que del examen de la sentencia se evidencia que la Corte a-qua para fallar como lo hizo tomó en
consideración tanto los trabajos de mensura y localización realizados por el agrimensor A. Sarita como
las comprobaciones in situ realizadas por la jueza de Jurisdicción Original y las pruebas documentales,
cuya apreciación y valoración se corresponden con un poder soberano de los jueces, exento de la
ponderación de la Corte de Casación, salvo desnaturalización de los hechos, por lo que procede el
rechazo del medio propuesto;

Que con respecto al segundo medio, en el que se invoca desnaturalización del texto de ley y desna-
turalización del objeto de los documentos de la causa, bajo el alegato de que la Corte a-qua estableció
que las declaraciones dadas por la parte recurrente en esa instancia fueron las mismas presentadas en el
Tribunal de Jurisdicción Original, se hace necesario establecer que la desnaturalización ocurre cuando
a los hechos de la causa establecidos como verdaderos no se les ha dado el sentido o alcance inherente
a su propia naturaleza o cuando se atribuye a algo un significado o valor que no tiene, lo que no ocurre
en el caso de la especie, pues al hacer dicho señalamiento, la jurisdicción hizo una valoración objetiva
de circunstancias de hecho, por lo que ese medio carece de fundamento y por tanto debe también ser
rechazado; SENTENCIA NÚM. 73 DEL 28 DE NOVIEMBRE DE 2012, [Link], B. J. No.
1224.

SENTENCIA. MOTIVACION. Que un error cometido en la motivación al señalar el


artículo 703, por el artículo 702 del Código de Trabajo, no elimina el contenido ana-
lizado, como tampoco la validez del análisis tratado, en consecuencia dicho medio
carece de fundamento y debe ser desestimado;

Que en el desarrollo del primer medio de casación propuesto, el recurrente alega en síntesis lo
siguiente: “que la Corte a-qua no examinó el recurso de apelación parcial ni los documentos que le
acompañan, acumulado con el escrito de defensa, prestado por la empresa Iberdom, S. A., con lo cual
violentó el derecho de defensa de ésta, previa desnaturalización de los hechos de la causa y evidente con-
tradicciones, al declarar que la hoy recurrente no depositó el escrito de defensa, tal y como lo dispone el
artículo 626 del Código de Trabajo; pues resulta que, conforme instancia depositada en fecha 7 de julio
de 2010 por ante la Corte de Apelación, se puede apreciar que la misma contiene un error material, al
encabezar que está dirigida al Magistrado Juez Presidente del Juzgado de Trabajo del Distrito Judicial
de San Francisco de Puerto Plata, en atribuciones de jurisdicción de conflictos jurídicos, en tal sentido
no existe dudas de que por su contenido y del lugar donde fue depositado, se trata del escrito de defensa
y recurso de apelación parcial presentados en segundo grado por la empresa Iberdom, S. A.”;

INICIO 6
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Que la sentencia objeto del presente recurso expresa: “que se hace constar que en el expediente,
no existe constancia que la parte recurrida haya depositado escrito de defensa, respecto al recurso de
apelación interpuesto, tal y como dispone el artículo 626 del Código de Trabajo”;
Que la corte a-qua sostiene y no hay prueba alguna contraria al respecto en el expediente donde
se demuestre que la recurrente presentó su escrito de defensa y recurso incidental, en consecuencia el
medio carece de fundamento y debe ser desestimado;
Que en el desarrollo del segundo medio de casación propuesto, la recurrente alega en síntesis lo
siguiente: “Iberdom, S. A., ha sostenido que entre ella y los demandantes originarios, no ha existido
contrato de trabajo alguno que les ligue, y subsidiariamente que el despido alegado por los señores A.
V. jamás ha tenido lugar, que a los fines de probar la existencia del mencionado despido, los deman-
dantes originarios presentaron por ante el Juzgado de Trabajo, como testigo al señor D. F. C. V., que al
parecer, en esas deposiciones al tribunal, la Corte a-qua sustentó la declaratoria de inadmisibilidad de la
acción intentada por el señor J. C. L. A., sin embargo, destacamos la contradicción en que ella incurre al
declarar inadmisible la acción intentada por este demandante y la posterior condenación al pago de de-
rechos adquiridos e indemnizaciones pronunciadas contra la empresa, desconociendo de forma grosera
el contenido de los artículos 702 y siguientes del Código de Trabajo, relativos a la prescripción, inicio y
plazos; que la Corte a-qua en franca violación, por desconocimiento, y la comisión de un error grosero,
procedió a condenar a Iberdom, S. A., al pago compensatorio de vacaciones no disfrutadas, salario de
Navidad, participación en los beneficios de la empresa, daños y perjuicios, todo esto sin indicar las
motivaciones que tuvo para actuar como lo hizo, revocando parcialmente la decisión de primer grado y
rechazando el fin de inadmisión de todas las acciones, invocadas por la empresa, incurrió así también en
el vicio de falta de motivación, corolario de las normas constitucionales que se refieren a la garantía que
tiene el justiciable del acceso al debido proceso de ley que se encuentra en los artículos 537 del Código
de Trabajo y 141 del Código de Procedimiento Civil, los jueces están obligados a motivar sus decisiones,
dando respuestas a todas las pretensiones de las partes”;
Que la sentencia objeto del presente recurso expresa: “que tomando en cuenta la disposición legal
señalada, el plazo de la prescripción, en el caso de la especie, comienza a computarse al día siguiente de
la terminación del contrato de trabajo, es decir, a partir del día 16 y 24 del mes de abril del año 2007,
respectivamente”; y añade “que por consiguiente, el término para demandar que tenían los trabajadores
a causa del despido injustificado, vencía para el trabajador J. C. C. L., el día 16 del mes de junio del año
2007, y para el trabajador, Hermenegildo E. V., el día 24 del mes de junio del año 2007, por lo que la
demanda interpuesta por el trabajador J. C. L. A., está prescrita, ya que habiendo terminado su contrato
de trabajo en fecha 15 del mes de abril del año 2007, debió de interponer su demanda a más tardar el día
16 del mes de junio del año 2007; y no el 20 del mes de junio del año 2007; mientras que la demanda
interpuesta por el trabajador Hermenegildo E. V.; no se encuentra prescrita, ya que su demanda fue
interpuesta antes del vencimiento del término, que ha sido fijado, día 16 del mes de junio del año 2007;
por lo que ha sido interpuesta en el término establecido en el artículo 703 del Código de Trabajo, por lo
que el medio de inadmisión por prescripción extintiva alegada por el empleador, debe ser desestimado

INICIO 7
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por improcedente e infundado”; y concluye “que tratándose de una demanda laboral por despido, el
plazo de la prescripción de la acción de las demandas laborales de esta naturaleza, es de dos (2) meses,
de acuerdo a las disposiciones del artículo 703 del Código de Trabajo”;
Que la corte a-qua dio en la sentencia objeto del presente recurso una motivación suficiente y ade-
cuada sobre la prescripción acogiendo la misma para el trabajador J. C. L. A. y rechazándola para el
trabajador Hermenegildo E. V., dando los detalles en base a fechas y a las disposiciones de los artículos
702 y 703 del Código de Trabajo;
Que un error cometido en la motivación al señalar el artículo 703, por el artículo 702 del Código de
Trabajo, no elimina el contenido analizado, como tampoco la validez del análisis tratado, en consecuen-
cia dicho medio carece de fundamento y debe ser desestimado;
Que en el desarrollo del tercer medio de casación propuesto, el recurrente alega en síntesis lo siguien-
te: “que al verificar el contenido de los documentos depositados por las partes en causa, en ninguna de
esas piezas se ha podido comprobar que los despidos a que se refiere la Corte a-qua ocurrieron en esas
fechas exactas, en el caso de J. C. L. A. el 15 de mayo de 2007 y en el caso de Hermenegildo E. V. el 23
de abril de 2007, ni siquiera de las declaraciones del testigo a cargo de los trabajadores, presentado por
ante el tribunal a-quo; la falta de ponderación queda evidenciada en el hecho de que la Corte a-qua, de
manera contradictoria, ha declarado la inadmisibilidad de la acción en pago del preaviso y del auxilio
de cesantía, intentada por el señor J. C. L. y sin embargo estableció que el despido de ese trabajador se
produjo en fecha 15 de mayo de 2007, si vinculamos la supuesta fecha de despido del demandante con
la de la demanda 20 de junio de 2007, es obvio que su acción no se encontraba prescrita, no obstante
Iberdom, S. A., advierte que en lo que respecta a la declaratoria de la inadmisibilidad pronunciada,
Iberdom, S. A., no tiene ningún agravio que deducir contra la misma, y por tanto no impugna en ese
único aspecto, la decisión en cuestión; que la Corte a-qua incurre nuevamente en el vicio de contra-
dicción de motivos y el dispositivo de la decisión judicial impugnada al indicar que no existe discusión
en cuanto a que el ex empleador recurrido procedió a ponerle término al contrato de trabajo que le
unía a los recurrentes, mediante el ejercicio de la dimisión y entonces condena a la empresa al pago de
prestaciones laborales resultantes de un despido, y al señalar en el quinto de los considerandos que los
pretendidos despidos de los hoy recurridos se produjeron en fecha 15 de mayo y 23 de junio de 2007 y
posteriormente en el décimo octavo considerando destaca que en la especie, comienza a computarse al
día siguiente de la terminación del contrato de trabajo, es decir, a partir del día 16 y 24 de abril de 2007,
estos plazos no coinciden con el día después de las fechas aducidas en el quinto considerando”;
Que la sentencia objeto del presente recurso expresa: “que de acuerdo al criterio jurisprudencial
constante, el despido, en cuanto a su prueba no está comprendido entre los hechos que se exime de
probar al trabajador el artículo 16 del Código de Trabajo, (SCJ, sentencia núm. 51, 25-11-98, B. J. 1056,
págs. 603); por consiguiente, la carga de la prueba del hecho del despido, está a cargo del trabajador”; y
añade “Es de jurisprudencia constante, que cuando el trabajador prueba el hecho del despido, le corres-
ponde al empleador probar la justa causa del mismo”;

INICIO 8
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Que asimismo la sentencia impugnada señala: “que el empleador no comunicó el despido a la au-
toridad de trabajo, en la forma y plazos que establece el artículo 91 del Código de Trabajo, por lo que
carece de justa causa”; y añade “que el empleador, no ha probado la causa justa del despido, por lo que
es procedente declararlo injustificado al tenor de las disposiciones de los artículos 91 y 95 del Código de
Trabajo”;
Que es una obligación del tribunal determinar la calificación de la terminación del contrato de
trabajo;
Que luego de determinar que el contrato había terminado por despido correspondía al empleador
probar la realización de las formalidades propias a su cargo, como lo es la comunicación del mismo en
el plazo de ley y la justa causa;
Que de lo anterior y estudio de la sentencia impugnada se advierte que la misma contiene motivos
suficientes, razonables y pertinentes y una relación completa de los hechos, no advirtiéndose que al
formar su criterio, la corte incurriera en desnaturalización alguna ni que existiera una contradicción
entre los motivos y el dispositivo, es decir, una violación a las disposiciones de los artículos 537 del
Código de Trabajo y 141 del Código de Procedimiento Civil, razón por la cual el medio examinado carece
de fundamento y debe ser desestimado y rechazado el presente recurso; SENTENCIA NÚM. 35 DEL
20 DE FEBRERO DE 2013, 3era. Sala, B. J. No. 1227.

Que la sentencia impugnada incurre en insuficiencia y falta de motivos cuando no


establece claramente si la persona “denominada” Sansón, era el empleador de los
recurrentes, era un intermediario, o un contratista independiente y si este tenía
solvencia económica con “condiciones para cumplir las obligaciones que se deri-
ven de las relaciones con sus trabajadores”;

Que ha sido juzgado por esta Suprema Corte de Justicia, “si bien, la planilla de personal fijo que debe
ser registrada y conservada ante las autoridades de trabajo constituye un medio de prueba válido, el
hecho de que una persona no figure en ella no constituye una prueba de que la misma no es trabajadora
de la empresa que elaboró la planilla, ni siquiera en el caso en que la misma es aprobada por dichas
autoridades, estando en facultad los jueces del fondo de apreciar si, a pesar de esa circunstancia, se
mantiene la presunción del contrato de trabajo establecida por las disposiciones del artículo 15 del
Código de Trabajo (sent. 6 de septiembre 2006, B. J. núm. 1156, págs. 3654-3662), teniendo en el caso
que establecer la relación de trabajo. En la especie el tribunal no da ninguna razón para descartar los
testimonios presentados en relación a la “existencia del contrato”, ni los presentados por los recurren-
tes, ni por los recurridos y rechaza su pretensión por el hecho de que no figuran en la planilla fija de
trabajadores;
Que la sentencia impugnada incurre en insuficiencia y falta de motivos cuando no establece clara-
mente si la persona “denominada” Sansón, era el empleador de los recurrentes, era un intermediario,

INICIO 9
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o un contratista independiente y si este tenía solvencia económica con “condiciones para cumplir las
obligaciones que se deriven de las relaciones con sus trabajadores”;
Que al no dar motivos suficientes y adecuados que justifiquen su dispositivo, la Corte a-qua incurre
en falta de base legal, por lo cual procede casar la sentencia, sin necesidad de examinar los demás
medios;
Que el artículo 20 de la Ley sobre Procedimiento de Casación, modificado por la Ley 491-08 esta-
blece: “La Suprema Corte de Justicia, siempre que casare un fallo, enviará el asunto a otro tribunal del
mismo grado o categoría que aquel de donde proceda la sentencia que sea objeto del recurso…”, lo que
aplica en la especie; SENTENCIA NÚM. 10 DEL 5 DE JUNIO DE 2013, B. J. No. 1231, 3era.
SALA.

SENTENCIA. MOTIVACION. Que la obligación de motivar las sentencias impuesta


a los jueces del fondo, constituye una garantía para todo litigante quien tiene el de-
recho de conocer las razones por las cuales ha perdido su proceso; que siendo de
principio que una decisión debe bastarse a sí misma, la falta o insuficiencia de mo-
tivos no puede, como ha ocurrido en el caso de la especie, suplirse por una simple
referencia a lo alegado por la parte recurrente en su recurso, sin haber sido objeto
de un análisis y apreciación de su alcance, sólo dándole una solución al fondo ba-
sada únicamente en transcribir las explicaciones de la parte recurrente y referirse
a ellas “como parte de los motivos de su decisión”, sin suministrar ninguna moti-
vación propia;

Que la obligación de motivar las sentencias impuesta a los jueces del fondo, constituye una garantía
para todo litigante quien tiene el derecho de conocer las razones por las cuales ha perdido su proceso;
que siendo de principio que una decisión debe bastarse a sí misma, la falta o insuficiencia de motivos no
puede, como ha ocurrido en el caso de la especie, suplirse por una simple referencia a lo alegado por la
parte recurrente en su recurso, sin haber sido objeto de un análisis y apreciación de su alcance, sólo dán-
dole una solución al fondo basada únicamente en transcribir las explicaciones de la parte recurrente y
referirse a ellas “como parte de los motivos de su decisión”, sin suministrar ninguna motivación propia;
Que además, y dado el carácter sustancial del debido proceso, todo juez tiene la obligación de moti-
var sus decisiones; en ese orden el tribunal a-quo debió indicar, a cuáles violaciones a reglas y normas
sustanciales se refería, así como a los vicios que adolecía la decisión de primer grado, indicando las
razones que lo condujeron a la convicción de revocar la sentencia de primer grado que había ordenado
la nulidad de las resoluciones que aprobaron los trabajos de deslinde de las parcelas de que se trata,
lo que no hizo dicho tribunal; por lo que en tales circunstancias, los motivos dados en la sentencia
impugnada resultan imprecisos e insuficientes y no justifican dicha decisión. En consecuencia, la sen-
tencia impugnada carece de motivos que la respalden, lo que acarrea la falta de base legal, tal como
alega la recurrente; y por tanto, procede acoger el medio que se examina y casar con envío la sentencia

INICIO 10
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impugnada sin necesidad de examinar los restantes medios del presente recurso; SENTENCIA NÚM.
86 DEL 26 DE FEBRERO DE 2014, 3era. Sala, B. J. No. 1239.

NATURALEZA

SENTENCIA. Que la sentencia es un acto auténtico que debe bastarse a sí misma, en


ese tenor la Corte a-qua no precisa en detalle en que consistió la oferta insuficiente,
la fecha de la oferta, si fue realizada en la persona del acreedor en su domicilio o en
el domicilio de elección, si fue consignada, lo cual constituyen motivos ambiguos
que no permiten a esta corte el alcance o pertinencia jurídica de la oferta realizada;

Que la sentencia es un acto auténtico que debe bastarse a sí misma, en ese tenor la Corte a-qua
no precisa en detalle en que consistió la oferta insuficiente, la fecha de la oferta, si fue realizada en la
persona del acreedor en su domicilio o en el domicilio de elección, si fue consignada, lo cual constituyen
motivos ambiguos que no permiten a esta corte el alcance o pertinencia jurídica de la oferta realizada;
Que el Tribunal a-quo debió dejar establecido no solo como respuesta a las conclusiones de las partes,
sino como una obligación sustancial al objeto y la causa del proceso, lo cual generará responsabilidades
por la declaratoria de invalidez de la Oferta de Pago en que consistió la insuficiencia de la misma, para
luego expresarlo en el dispositivo, pues al no hacerlo se concretizan motivos ambiguos y confusos que
vician el dispositivo, incurriendo en falta de base legal, por lo cual procede casar la sentencia impugnada
sin necesidad de examinar los demás medios del recurso;
Que cuando la sentencia es casada por falta de base legal, procede la compensación de las costas de
procedimiento; SENTENCIA NÚM. 23 DEL 7 DE MARZO DE 2012, 3era. Sala, B. J. No. 1216.

PLAZO PARA DICTARLAS

SENTENCIAS. PLAZO PARA DICTARLAS. Que las consecuencias de la inobservan-


cia del plazo de un mes establecido por el referido artículo, es el de permitir a la
parte interesada “solicitar a la Suprema Corte de Justicia o al Presidente del Tri-
bunal o de la Corte, si se trata del Distrito Nacional y del Distrito Judicial de San-
tiago, que del caso sea apoderado otra jurisdicción del mismo grado u otra sala del
mismo tribunal, para que dicte sentencia” en el plazo precedentemente señalado
y la imposición de sanciones al juez en falta, al tenor del artículo 5 de la Ley núm.
291, del 23 de enero de 1991; todo ello por disposición del artículo 535 del Código de
Trabajo, pero jamás la nulidad de la sentencia dictada fuera del plazo legal;

Que el plazo para que las Cortes de Trabajo pronuncien sentencias decidiendo los asuntos puestos
a su cargo está regido por el artículo 638 del Código de Trabajo, y el mismo se ha instituido para dar

INICIO 11
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celeridad en la solución de las demandas laborales, pero no como condición para la validez de las sen-
tencias que dictaren esos tribunales;
Que las consecuencias de la inobservancia del plazo de un mes establecido por el referido artículo,
es el de permitir a la parte interesada “solicitar a la Suprema Corte de Justicia o al Presidente del Tri-
bunal o de la Corte, si se trata del Distrito Nacional y del Distrito Judicial de Santiago, que del caso sea
apoderado otra jurisdicción del mismo grado u otra sala del mismo tribunal, para que dicte sentencia”
en el plazo precedentemente señalado y la imposición de sanciones al juez en falta, al tenor del artículo
5 de la Ley núm. 291, del 23 de enero de 1991; todo ello por disposición del artículo 535 del Código de
Trabajo, pero jamás la nulidad de la sentencia dictada fuera del plazo legal;
Que la variación de un criterio jurisprudencial basado en la existencia de una ley dictada después de
la emisión de ese criterio, no constituye una violación al principio de la irretroactividad de la ley, salvo
cuando la nueva ley modifica la situación jurídica vigente en el momento que se origina un conflicto
determinado y que ha servido de base para el ejercicio de la acción de que se trate;
Que en la especie, el Tribunal a-quo para dictar su fallo, se basó en la Ley núm. 187-07, del 6 de
agosto de 2007, la cual prescribe: “Artículo 1.- Las sumas recibidas y aceptadas cada año por los trabaja-
dores hasta el primero de enero de 2005, se consideran como saldo definitivo y liberatorio por concepto
de prestaciones laborales. Se reputan extinguidos de pleno derecho al primero de enero de 2005, los
contratos de aquellos trabajadores cuyas prestaciones laborales han sido pagadas anualmente por las
empresas en las que prestan o han prestado sus servicios” y “Artículo 2.- Los empleadores que pagaron
prestaciones laborales anualmente a sus trabajadores quedan liberados de toda responsabilidad civil o
laboral en cuanto a los años de servicios prestados por sus trabajadores hasta el primero de enero de
2005”;
Que antes de la promulgación de dicha ley y mientras el recurrente estuvo laborando con la recu-
rrida no existió ninguna ley que sostuviera una disposición contraria a ella y que le sirviera de base al
demandante a iniciar su acción, por lo que su aplicación en este caso no constituye una violación al
principio de la irretroactividad de la ley, frente a la ausencia de derechos adquiridos de éste que fueren
afectados por tal legislación;
Que la sentencia impugnada contiene una relación completa y motivos suficientes y pertinentes que
permiten a esta corte verificar la correcta aplicación de la ley, razón por la cual el medio que se examina
carece de fundamento y debe ser desestimado; SENTENCIA NÚM. 10 DEL 3 DE FEBRERO DE
2010, 3era. Sala, B. J. No. 1191.

PREPARATORIA

SENTENCIA PREPARATORIA. Que la decisión que adopta un tribunal mediante


una ordenanza, acogiendo la solicitud de autorización para la producción de nuevos

INICIO 12
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documentos, como lo dispone los artículos 544 y siguientes del Código de Traba-
jo, no tiene carácter interlocutorio por no prejuzgar la misma el fondo del asunto
puesto a su cargo; en igual manera, tampoco tiene el carácter de una sentencia de-
finitiva sobre un incidente, por tratarse del uso de una facultad que el mencionado
artículo concede a los jueces del fondo;

Que el artículo 451 del Código de Procedimiento Civil, dispone: “De los fallos preparatorios no podrá
apelarse, sino después de la sentencia definitiva y conjuntamente con la apelación de ésta”;
Que la decisión que adopta un tribunal mediante una ordenanza, acogiendo la solicitud de autoriza-
ción para la producción de nuevos documentos, como lo dispone los artículos 544 y siguientes del Có-
digo de Trabajo, no tiene carácter interlocutorio por no prejuzgar la misma el fondo del asunto puesto a
su cargo; en igual manera, tampoco tiene el carácter de una sentencia definitiva sobre un incidente, por
tratarse del uso de una facultad que el mencionado artículo concede a los jueces del fondo;
Que en el caso de que se trata el recurso de apelación contra la ordenanza de autorización de produc-
ción de documentos fue elevado antes de que el Juzgado de Trabajo dictara sentencia definitiva, dicho
recurso fue declarado inadmisible, como acertadamente lo hizo la Corte a-qua en su sentencia;
Que el artículo 5 de la ley 3726 de Procedimiento de Casación, modificado por la ley 491-08, entrada
en vigencia el 11 de febrero del 2009, expresa que: “…no podrá interponerse el recurso de casación, sin
perjuicio de otras disposiciones legales que lo excluyen, contra: a) las sentencias preparatorias ni las
que dispongan medidas conservatorias o cautelares, sino conjuntamente con la sentencia definitiva…”;
Que tal como hemos examinado anteriormente se trata de un recurso de casación a una sentencia
preparatoria, en consecuencia el mismo deviene en inadmisible; SENTENCIA NÚM. 20 DEL 11 DE
JULIO DE 2012, 3era. Sala B. J. No. 1220.

SENTENCIA PREPARATORIA. LA QUE SE LIMITA A RECHAZAR UN


SOBRESEIMIENTO.

Que de conformidad con el artículo 452 del Código de Procedimiento Civil se reputan preparato-
rias las sentencias que ordenan una medida para la sustentación de la causa, y para poner el pleito en
estado de recibir fallo definitivo; que el último párrafo del artículo 5 de la Ley Sobre Procedimiento de
Casación, modificada por la Ley núm. 491-08, de fecha 19 de febrero de 2008, establece que: “no se
puede interponer recurso de casación sobre las sentencias preparatorias sino después de las sentencias
definitivas”;
Que, la citada sentencia in-voce impugnada mediante el presente recurso, se limita a rechazar la
solicitud de sobreseimiento en ocasión a una solicitud de sustitución incoada por el ahora recurrente en
contra de uno de los magistrados que componen la terna designada para conocer del referido recurso,
sin prejuzgar el fondo del recurso de apelación del que estaba apoderada la Corte a-qua, es decir, la litis

INICIO 13
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y sin inducir sobre cuál sería su decisión en el mismo, por lo que, tal y como indica la recurrida, dicha
sentencia tiene un carácter preparatorio, por lo que conforme lo establecen los artículos citados, las
misma no puede ser recurrida sino conjuntamente con la decisión definitiva de lo principal, lo que no
acontece en el presente caso;
Que como en la especie, aún no ha sido dictado el fallo definitivo, el presente recurso de casación
debe ser declarado inadmisible, tal y como lo solicita la recurrida, lo que hace innecesario examinar los
medios del recurso propuestos por el recurrente; SENTENCIA NUM. 30 DEL 21 DE AGOSTO DE
2013, B. J. No. 1232, 3era. Sala.

SUSPENSION

SENTENCIA. SUSPENSION. Que si bien el artículo 539 del Código de Trabajo,


dispone que la suspensión de la ejecución de la sentencia condenatoria dictada
por el Juzgado de Trabajo se logra con el depósito del duplo de las condenaciones
impuestas por dicha sentencia, ha sido criterio de esta corte, que en los casos en
que la sentencia, cuya suspensión se persigue, haya incurrido en una violación al
derecho de defensa, a cualquier principio constitucional o contuviere un error
grosero o exceso de poder, el Juez de los Referimientos tiene facultad para dispo-
ner que la suspensión de la ejecución se produzca sin necesidad de hacer dicho
depósito;

Que si bien el artículo 539 del Código de Trabajo, dispone que la suspensión de la ejecución de la
sentencia condenatoria dictada por el Juzgado de Trabajo se logra con el depósito del duplo de las
condenaciones impuestas por dicha sentencia, ha sido criterio de esta corte, que en los casos en que
la sentencia, cuya suspensión se persigue, haya incurrido en una violación al derecho de defensa, a
cualquier principio constitucional o contuviere un error grosero o exceso de poder, el Juez de los Refe-
rimientos tiene facultad para disponer que la suspensión de la ejecución se produzca sin necesidad de
hacer dicho depósito;
Que el literal J, del numeral 2, del artículo 8, de la Constitución de la República vigente en la
época en que fue dictada la sentencia cuya suspensión de la ejecución fue decidida por el Juez a-quo,
disponía que “nadie podrá ser juzgado sin haber sido oído o debidamente citado, ni sin observancia
de los procedimientos que establezca la ley para asegurar un juicio imparcial y el ejercicio del derecho
de defensa;”
Que en la especie, el Tribunal a-quo para basar la decisión impugnada, consistente en la suspen-
sión de la ejecución de la sentencia dictada por la Cámara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado
de Primera Instancia del Distrito Judicial de San Juan de la Maguana, sin necesidad del depósito del
duplo de las condenaciones impuestas, tomó en consideración que dos de las personas condenadas, los

INICIO 14
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señores H. B. Vallejo y B. Vallejo, fueron condenados sin haber sido oído ni citado a comparecer por
ante dicho tribunal, con lo que se le violó su derecho de defensa, decisión ésta correcta, en virtud de lo
anteriormente expresado, sin importar que el demandante en suspensión fuere otra persona también
condenada por dicha sentencia, habida cuenta que por tratarse de una condenación indivisa, la suspen-
sión de la misma igualmente le favorecía; SENTENCIA NÚM. 7 DEL 7 DE ABRIL DE 2010, 3era.
Sala, B. J. No. 1193,

SENTENCIA. SUSPENSION. EFECTOS. Que cuando la ejecución de una sentencia


ha sido garantizada con el depósito del duplo de las condenaciones impuestas por
dicha sentencia o con la suscripción de una póliza de una compañía aseguradora
que se obligue al pago de esas condenaciones, en caso que fuere necesario, el man-
tenimiento de cualquier embargo o medida conservatoria adicional constituye el
establecimiento de una doble garantía y como tal se torna en una perturbación ilí-
cita para el deudor, lo que faculta al Juez de los Referimientos, para que en virtud
de las disposiciones del referido artículo 667 del Código de Trabajo, disponga su
levantamiento;

Que cuando la ejecución de una sentencia ha sido garantizada con el depósito del duplo de las conde-
naciones impuestas por dicha sentencia o con la suscripción de una póliza de una compañía aseguradora
que se obligue al pago de esas condenaciones, en caso que fuere necesario, el mantenimiento de cual-
quier embargo o medida conservatoria adicional constituye el establecimiento de una doble garantía y
como tal se torna en una perturbación ilícita para el deudor, lo que faculta al Juez de los Referimientos,
para que en virtud de las disposiciones del referido artículo 667 del Código de Trabajo, disponga su
levantamiento;
Que en la especie, el Tribunal a-quo dio por establecido y resulta un hecho no negado por los recu-
rrentes, que la actual recurrida suscribió la fianza FG-6464, con la Compañía Imperial de Seguros, con
la finalidad de garantizar el crédito que le reconoce la sentencia dictada por la Primera Sala del Juzgado
de Trabajo del Distrito Nacional el 30 de junio de 2009, por lo que no era menester ni lícito el mante-
nimiento de un embargo ejecutivo que perseguía los mismos fines, situación ésta que hizo que el Juez
de los Referimientos ordenara el levantamiento del mismo, razón por la cual el medio que se examina
carece de fundamento y debe ser desestimado; SENTENCIA NÚM. 9 DEL 7 DE ABRIL DE 2010,
3era. Sala, B. J. No. 1193.

SENTENCIA. SUSPENSION. EFECTOS. Que la suspensión de ejecución de una sen-


tencia de primer grado por un vicio o por cualquier causa con garantía o sin ella,
no implica que la Corte de Trabajo o el tribunal de segundo grado, en atribuciones
laborales tenga que revocar o fallar en una forma u otra, ya que por el carácter de-
volutivo el tribunal de alzada puede fallar en la forma que entienda correcta y por
motivos propios, en ese tenor la suspensión de la sentencia por el Presidente de la

INICIO 15
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Corte no obliga a la Corte de Trabajo en pleno a fallar en determinada dirección, en


consecuencia en ese aspecto dicho pedimento debe ser desestimado;

Que en sentencia objeto del presente recurso expresa: “que en lo relativo a la jornada nocturna,
días feriados y descanso semanal alegadamente trabajados por el hoy recurrido, tal y como se indica en
parte anterior de la presente decisión, la empresa no probó haber otorgado ni pagado estos derechos
consignados por la ley, máxime que en su recurso de apelación depositado ante esta corte, la empresa
no hizo referencia a estos aspectos, ni hizo uso de los medios de pruebas previstos por el artículo 541
del Código de Trabajo, a los fines de demostrar ante esta corte que dio fiel cumplimiento a los términos
de la ley en tal sentido; que, en consecuencia, procede ratificar estos aspectos de la sentencia apelada;
Que la Corte a-qua en el análisis de las pruebas se determinó: 1- que el señor Rufino Coronado D.
laboró en días feriados, jornada nocturna y descanso semanal para la empresa recurrente, 2- que la em-
presa no probó por ninguno de los medios de prueba indicados en el artículo 541 del Código de Trabajo
que hubiera pagado los valores correspondientes;
Que la suspensión de ejecución de una sentencia de primer grado por un vicio o por cualquier causa
con garantía o sin ella, no implica que la Corte de Trabajo o el tribunal de segundo grado, en atribu-
ciones laborales tenga que revocar o fallar en una forma u otra, ya que por el carácter devolutivo el
tribunal de alzada puede fallar en la forma que entienda correcta y por motivos propios, en ese tenor la
suspensión de la sentencia por el Presidente de la Corte no obliga a la Corte de Trabajo en pleno a fallar
en determinada dirección, en consecuencia en ese aspecto dicho pedimento debe ser desestimado;
Que la sentencia objeto del presente recurso, adoptada por el tribunal a-quo, da motivos suficientes,
razonables y pertinentes, acordes a la normativa expresada en el artículo 141 del Código de Procedi-
miento Civil y 537 del Código de Trabajo, que permite a esta corte verificar la correcta aplicación de la
ley, razón por la cual los medios examinados carecen de fundamento y deben ser desestimados; SEN-
TENCIA NÚM. 26 DEL 13 DE JUNIO DE 2012, 3era. Sala B. J. No. 1219.

SUSPENSION DE SENTENCIA.

Que los motivos son las fundamentaciones elaboradas por los jueces para justificar su sentencia, a
las pretensiones sometidas a su jurisdicción, objeto y la causa de la demanda o recurso que debe lógica
jurídica y pertinente a la naturaleza del litigio. En el caso de que se trata el Juez Presidente no encontró
mérito a la solicitud de suspensión de ejecución de la sentencia originada en un conflicto de derecho
por alegado error grosero, para lo cual respondió dando una definición del mismo, motivos suficientes,
razonables y pertinentes y una relación completa de los hechos ordenando una garantía acorde con la
finalidad y propósito de la legislación laboral, que permiten a esta corte verificar la correcta aplicación
de la ley, razón por la cual los medios que se examinan carecen de fundamento y deben ser desestimados
y rechazado el recurso de casación; SENTENCIA NÚM. 52 DEL 21 DE NOVIEMBRE DE 2012,
[Link], B. J. No. 1224.

INICIO 16
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VICIOS

CONTRADICCION DE MOTIVOS. Que la Corte a qua admite en sus motivaciones


estar apoderada para decidir solo la condenación en daños y perjuicios impues-
ta por el Juez de Primer Grado, reconociendo la misma Corte que al no apelar lo
relacionado con la demanda por despido injustificado, omitirá cualquier pronun-
ciamiento en ese orden, y en el dispositivo se pronuncia resolviendo el contrato de
trabajo por causa del trabajador. Que tal como lo afirma el recurrente y se advierte
en la sentencia impugnada, la Corte estatuye sobre aspectos de los cuales no estaba
apoderada, y peor se contradice sus motivaciones y el dispositivo de la sentencia
impugnada

Que en el desarrollo del tercer medio de casación propuesto, que se examina en primer término por
la solución que se le dará al recurso, el recurrente alega en síntesis: “que existe una evidente contradic-
ción entre el ordinal segundo y la parte in-fine del ordinal tercero, porque mientras el segundo declara
resuelto el contrato de trabajo, la parte in-fine del tercero confirma en todos los demás aspectos la
indicada sentencia, lo que afecta gravemente el interés del trabajador ya que no se puede apreciar con
claridad si la Corte a-qua mantuvo el contrato de trabajo vigente, tal y como lo hace el tribunal de primer
grado; que fallando como lo hizo, la Corte a-qua violó la máxima “tantum apellatum, quantum devollu-
tum”, abandonando su propio criterio externado en las motivaciones de la sentencia, estatuyendo sobre
aspectos del proceso de los cuales no estaba apoderada y dictando sentencia que contradice sus propias
motivaciones, por lo que procede casar la sentencia al respecto;
Que en las motivaciones de la decisión impugnada consta lo siguiente: “que la sentencia recurrida
rechazó la demanda en pago de prestaciones laborales, porque el recurrido y demandante original no
probó el hecho material del despido, que al no apelar la sentencia en ninguno de sus aspectos la misma
se ha hecho firme frente al trabajador recurrido, y esta corte no puede más que omitir cualquier pronun-
ciamiento al respecto; que el recurso incoado por la empresa se refiere únicamente a lo relacionado con
la indemnización por daños y perjuicios a la que fue condenada”;
Que la Corte a qua admite en sus motivaciones estar apoderada para decidir solo la condenación
en daños y perjuicios impuesta por el Juez de Primer Grado, reconociendo la misma Corte que al no
apelar lo relacionado con la demanda por despido injustificado, omitirá cualquier pronunciamiento en
ese orden, y en el dispositivo se pronuncia resolviendo el contrato de trabajo por causa del trabajador.
Que tal como lo afirma el recurrente y se advierte en la sentencia impugnada, la Corte estatuye sobre
aspectos de los cuales no estaba apoderada, y peor se contradice sus motivaciones y el dispositivo de la
sentencia impugnada;
Que de manera constante, la contradicción de motivos equivale a la falta de éstos, y como se advierte
por todo lo ya expuesto del estudio de la decisión recurrida, conduce a la conclusión de que en el pre-
sente caso, esta Suprema Corte de Justicia, como Corte de Casación, se encuentra en la imposibilidad de

INICIO 17
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verificar si la ley ha sido bien aplicada, por lo cual la misma debe ser casada, por falta de base legal, sin
necesidad de examinar los demás medios del recurso. SENTENCIA NÚM. 10 DEL 2 DE FEBRERO
DE 2011, B. J. No. 1203, 3era. Sala.

CONTRADICCION DE SENTENCIA. Que toda sentencia debe tener una relación ar-
mónica entre los motivos y el dispositivo, en el caso de que se trata, hay una evidente
contradicción, pues la sentencia determina en su análisis, que no se estableció una
relación del trabajador con el señor J. B. De Lemos, por lo cual procede su “exclusión
de la litis”, sin embargo, lo incluye en el dispositivo de la misma con condenaciones
en su contra, violentando la lógica del contenido de la sentencia, y las disposiciones
de los artículos 141 del Código de Procedimiento Civil y 537 del Código de Trabajo.

Que toda sentencia debe tener una relación armónica entre los motivos y el dispositivo, en el caso
de que se trata, hay una evidente contradicción, pues la sentencia determina en su análisis, que no
se estableció una relación del trabajador con el señor J. B. De Lemos, por lo cual procede su “exclu-
sión de la litis”, sin embargo, lo incluye en el dispositivo de la misma con condenaciones en su contra,
violentando la lógica del contenido de la sentencia, y las disposiciones de los artículos 141 del Código
de Procedimiento Civil y 537 del Código de Trabajo, en consecuencia en ese aspecto procede casar la
sentencia, por supresión sin envío;
Que en cuanto al segundo y tercer medio de casación, que se reúnen por su vinculación, la recurrente
alega en síntesis lo siguiente: “que la corte a-qua desnaturaliza el testimonio presentado al considerar
como verdaderas las declaraciones del señor G. A. P. R., pero por las motivaciones de la sentencia se
demuestra no haber examinado las mismas en su justo sentido y alcance, pues reflejan que si bien exis-
tió una relación de trabajo entre las partes, en esta relación no hubo subordinación, aunque el testigo
señaló que el señor A. V. R. realizaba una trabajo para la empresa, no era empleado de la misma, ya que
no era reconocido como un trabajador asalariado, sino que solo iba los días que le correspondía a buscar
su pago, ejerciendo sus funciones de manera independiente; que la empresa Klinetec Dominicana, S.
A., depositó varios documentos que demuestran que el señor A. V. R. prestaba servicio a cualquier em-
presa que se lo requiriese, que era un trabajador independiente y que dichos servicios eran de la misma
naturaleza que los ofrecidos por la recurrente, documentos tales como copia de cheques, facturas y
comunicaciones, los que fueron sometidos a los debates y los cuales, en la sentencia impugnada son
citados pero no ponderados”;
Que no constituye una falta de ponderación la carencia de credibilidad que le atribuye el tribunal a
unos documentos y que le otorgue credibilidad al testimonio de un testigo, al parecerle sus declaracio-
nes coherentes, sinceras, verosímiles y acorde a los hechos de la causa, haciendo uso del poder soberano
de apreciación y valoración de las pruebas que tienen los jueces del fondo en esta materia, lo que le
sirvió para establecer el contrato de trabajo, sin que se advierta desnaturalización, en consecuencia
dichos medios carecen de fundamento y deben ser desestimados; SENTENCIA NÚM. 37 DEL 18 DE
ABRIL DE 2012, 3era. Sala, B. J. No. 1217.

INICIO 18
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SENTENCIA. VICIO DE FALTA DE ESTATUIR.

Que la sentencia no explica cual es el monto correspondiente a la participación de beneficios que le


correspondía al trabajador, cual fue el monto que le fue rebajado como compensación, si él había dado
o no autorización para que se le fuera descontado del mismo, el préstamo, o si ese préstamo iba a ser
descontado de sus prestaciones, preguntas que no tienen respuesta, a los fines de saber si era posible o
no aplicar la necesaria buena fe en las relaciones propias del contrato de trabajo y que hacen insuficien-
tes los motivos para justificar el dispositivo, por lo cual se incurre en una falta de base legal y procede
casar la sentencia;
Que al no dejar establecido en forma clara y manifiesta la falta grave que sirve como fundamento a
declarar justificada la dimisión, la sentencia carece de falta de base legal; SENTENCIA NÚM. 32 DEL
30 DE ENERO DE 2013, B. J. No. 1226, 3era. Sala.

FALLO EXTRAPETITA, la Corte no falla extra petita cuando califica la terminación


del contrato de trabajo;

Que como hemos indicado anteriormente en esta misma sentencia, la Corte a-qua no falla extra
petita cuando califica la terminación del contrato de trabajo;
Que el tribunal a-quo actuó correctamente al declarar injustificado el despido por no ser indicado
los motivos o causas enunciadas en el artículo 88 del Código de Trabajo, por lo que no se violentan las
disposiciones de los artículos 91 y 93 del Código de Trabajo;
Que en el caso de que se trata no existía ninguna duda o confusión para aplicar el principio “in dubio
pro operario” y sí una violación a las disposiciones de la ley, la cual sirvió para declarar injustificado el
despido; SENTENCIA NÚM. 24 DEL 24 DE MAYO DE 2013, B. J. No. 1230, 3era. Sala.

FALLO ULTRAPETITA, la demanda tenía como objeto la ejecución forzosa del


acuerdo que ordenaba el reintegro a sus labores en el referido centro hospitalario,
lo que fue acogido por dicho tribunal de forma correcta, tal como fue examinado en
el medio anterior, sin que el aspecto de los salarios caídos formara parte de dicha
negociación y sin que el mismo fuera formalmente solicitado por dicha demandan-
te en sus conclusiones ante dicho tribunal; que en consecuencia al referirse en su
sentencia a este asunto y ordenar una condenación en contra del hoy recurrente,
sin que esto fuera un aspecto controvertido entre las partes, el tribunal a-quo falló
de forma ultra-petita, lesionando el derecho de defensa del recurrente.

Que con respecto a lo que alega el recurrente en su segundo medio de que al dictar la sentencia
impugnada el tribunal a-quo falló de forma ultra petita, ya que solo fue apoderado de la demanda en
ejecución forzosa del Acuerdo de Conciliación que ordenaba el reintegro de la hoy recurrida, pero que

INICIO 19
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además dicho tribunal procedió a ordenar el pago de los salarios caídos sin que esto fuera solicitado
en sus conclusiones por la parte entonces demandante, ni estuviera contenido en el acuerdo, lo que
viola su derecho de defensa; frente a estos señalamientos y luego de examinar la sentencia impugnada,
así como el contenido del acuerdo de conciliación y las conclusiones articuladas por la parte entonces
demandante, se ha podido comprobar que ciertamente, tal como alega el recurrente, al condenar al
hoy recurrente en la parte tercera del dispositivo de su sentencia, al pago de los salarios caídos a favor
de la hoy recurrida, el tribunal a-quo falló de forma ultra-petita, traspasando los límites de su apode-
ramiento, ya que el pago de los salarios caídos no formaba parte del objeto de la demanda, puesto que
de acuerdo a lo pactado en el acuerdo y a las conclusiones articuladas por la entonces demandante ante
dicha jurisdicción, su demanda tenía como objeto la ejecución forzosa del acuerdo que ordenaba el
reintegro a sus labores en el referido centro hospitalario, lo que fue acogido por dicho tribunal de forma
correcta, tal como fue examinado en el medio anterior, sin que el aspecto de los salarios caídos formara
parte de dicha negociación y sin que el mismo fuera formalmente solicitado por dicha demandante en
sus conclusiones ante dicho tribunal; que en consecuencia al referirse en su sentencia a este asunto y or-
denar una condenación en contra del hoy recurrente, sin que esto fuera un aspecto controvertido entre
las partes, el tribunal a-quo falló de forma ultra-petita, lesionando el derecho de defensa del recurrente,
por lo que procede acoger el segundo medio propuesto por el recurrente y se ordena la casación de este
aspecto dentro de la sentencia impugnada; SENTENCIA NÚM. 55 DEL 19 DE JUNIO DE 2013, B.
J. No. 1231, 3era. SALA.

SENTENCIAS. Que a que en el ordinal segundo de su dispositivo “la corte revoca en


todas sus partes” la sentencia impugnada, es decir revoca el fondo de la sentencia
impugnada en segundo grado, sin dar un solo motivo al respecto, significa que la
misma tiene una ausencia absoluta de motivos que justifiquen el dispositivo, vio-
lando las disposiciones del artículo 537 del Código de Trabajo

Que a que en virtud de las disposiciones del artículo 7 de la Ley núm. 834 del 15 de julio de 1978
aplicable a la materia laboral por ausencia de una disposición contraria en la legislación vigente, cuando
una Corte de Trabajo revoque la parte relativa a la competencia declarada por un tribunal de primer
grado y cuya jurisdicción de apelación no corresponda a la jurisdicción que era competente en primera
instancia, debe enviar el conocimiento del recurso ante la Corte correspondiente, si en la sentencia ape-
lada se hubiese decidido el fondo de la demanda, para que conozca ese aspecto en grado de apelación. En
el caso que nos ocupa la sentencia impugnada no señala la Corte de Trabajo en su dispositivo a conocer
el fondo del mismo, con lo cual incurre en una falta de base legal y violación a normas elementales del
procedimiento por lo que debe ser casada la decisión objeto del presente recurso;
Que a que en el ordinal segundo de su dispositivo “la corte revoca en todas sus partes” la sentencia
impugnada, es decir revoca el fondo de la sentencia impugnada en segundo grado, sin dar un solo motivo
al respecto, significa que la misma tiene una ausencia absoluta de motivos que justifiquen el dispositivo,
violando las disposiciones del artículo 537 del Código de Trabajo, 141 del Código de Procedimiento Civil,

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por lo cual debe ser casada y enviada a la jurisdicción correspondiente; SENTENCIA NÚM. 31 DEL
27 DE NOVIEMBRE DE 2013, B. J. No. 1236, 3era. Sala

VOTO DISIDENTE

VOTO DISIDENTE EN MATERIA LABORAL. Que en vista de que el recurrente cita


en el escrito contentivo del recurso de casación la opinión de un voto disidente
consignado en la sentencia impugnada, es de rigor precisar que el estado actual de
nuestra legislación sólo autoriza el voto disidente en materia penal, al tenor de lo
dispuesto por el artículo 333 del Código Procesal Penal, en materia inmobiliaria,
en virtud del artículo 14 del Reglamento de los Tribunales Superiores de Tierras y
de Jurisdicción Original, modificado por Resolución núm. 1737-2007 dictada por el
Pleno de la Suprema Corte de Justicia el 12 de julio de 2007 y en los casos de recur-
sos de inconstitucionalidad, por iniciativa jurisprudencial, basada en la facultad
que le otorgan a la Suprema Corte de Justicia los artículos 29, literal 2, de la Ley
821 del 21 de noviembre del 1927, de Organización Judicial y 14, numeral h de la Ley
25-91 Orgánica de la Suprema Corte de Justicia; que en las demás materias no es
posible la consignación del voto disidente, en vista de que el artículo 117 del Código
de Procedimiento Civil dispone que: “Cuando haya más de dos opiniones, los jue-
ces que se encuentren en minoría, estarán obligados a agregarse a una de las dos
opiniones que se hayan emitido por el mayor número. No obstante, no estarán obli-
gados a adherirse sino después que se hayan recogido los votos por segunda vez”;

Que en el desarrollo del segundo medio propuesto la recurrente expresa, en síntesis, lo siguiente:
que tal como lo expresa el Magistrado Frett M. en su voto disidente, la aplicación del artículo 86 del
Código de Trabajo violenta, no sólo los principios de proporcionalidad y razonabilidad mundialmente
reconocidos, siendo contraria al artículo 8 numeral 5to. de la Constitución Dominicana; que en conse-
cuencia la Corte a-qua no podía aplicar indefinidamente el referido artículo, porque ello atenta contra
la estabilidad económica de una empresa de servicios como lo es EDENORTE;
Que en vista de que el recurrente cita en el escrito contentivo del recurso de casación la opinión de
un voto disidente consignado en la sentencia impugnada, es de rigor precisar que el estado actual de
nuestra legislación sólo autoriza el voto disidente en materia penal, al tenor de lo dispuesto por el artí-
culo 333 del Código Procesal Penal, en materia inmobiliaria, en virtud del artículo 14 del Reglamento
de los Tribunales Superiores de Tierras y de Jurisdicción Original, modificado por Resolución núm.
1737-2007 dictada por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia el 12 de julio de 2007 y en los casos de
recursos de inconstitucionalidad, por iniciativa jurisprudencial, basada en la facultad que le otorgan a
la Suprema Corte de Justicia los artículos 29, literal 2, de la Ley 821 del 21 de noviembre del 1927, de
Organización Judicial y 14, numeral h de la Ley 25-91 Orgánica de la Suprema Corte de Justicia; que

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en las demás materias no es posible la consignación del voto disidente, en vista de que el artículo 117
del Código de Procedimiento Civil dispone que: “Cuando haya más de dos opiniones, los jueces que se
encuentren en minoría, estarán obligados a agregarse a una de las dos opiniones que se hayan emitido
por el mayor número. No obstante, no estarán obligados a adherirse sino después que se hayan recogido
los votos por segunda vez”;
Que de igual manera lo impide el artículo 41, numeral 1, de la Ley núm. 374-98, del año 11 de agosto
del 1998, al establecer como uno de los deberes de los jueces entre otros, jurar, “guardar el secreto de las
deliberaciones”, secreto éste que no es posible guardar con la emisión y consignación del voto disidente;
Que las decisiones de los tribunales judiciales no pueden estar basadas en críticas a la legislación,
sino en la correcta interpretación y aplicación de la misma;
Que el artículo 86 del Código de Trabajo al disponer, que en caso, de incumplimiento del empleador
a pagar las indemnizaciones por omisión del preaviso y el auxilio de cesantía, éste deberá pagar un día
de salario por cada día de retardo, no establece ningún límite, cuya fijación depende del empleador el
que podrá detener su aplicación con el pago de los valores correspondientes a esos conceptos;
Que ha sido decidido por esta Suprema Corte de Justicia, respondiendo a un planteamiento de in-
constitucionalidad contra lo dispuesto por el Art. 86 del Código de Trabajo: “que sobre la razonabilidad
de dicha disposición, es preciso destacar que la contenida en dicho artículo no vulnera el principio de la
razonabilidad que consagra el artículo 8 ordinal 5 de la Constitución de la República, en vista de que el
mismo no obliga a la realización de ningún acto irracional, estando en manos de cada empleador la po-
sibilidad de impedir su aplicación con el pago de las indemnizaciones laborales, que como consecuencia
de su acción él sabe tiene que cumplir, antes de transcurrir el término de diez días a partir de la fecha
del desahucio, así como determinar la cantidad de días que debe pagar por este concepto, el cual será
elevado sólo en la medida en que el empleador se resista a cumplir con sus obligaciones”;
Que al no fijar un límite para la aplicación del artículo 86 del Código de Trabajo, el Tribunal a-quo
hizo una correcta aplicación del mismo, razón por la cual el medio examinado carece de fundamento y
debe ser desestimado. SENTENCIA NÚM. 5 DEL 17 DE FEBRERO DE 2010, Salas reunidas,
B. J. No. 1191.

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