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Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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AGRADECIMIENTOS
Agradecer a mi Dios Todopoderoso, quien
ha proporcionado todo lo necesario para realizar
esta linda labor.
También a mi amada y hermosa esposa Caro-
lina, quien ha tenido paciencia y ha demostra-
do su amor apoyándome en cada proyecto
que el Señor ha puesto en mi corazón.
A mi familia y congregación que han soporta-
do horas de exposición y eso me ha ayudado a per-
feccionar este libro.
Gracias a todos.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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PREFACIO
Siempre ha sido motivo de preocupación –
tanto a nivel pastoral como teológico- la falta de
conocimiento que existe en medio del pueblo de
Dios. Este fenómeno no es nuevo, peo en el con-
texto contemporáneo se ha intensificado debido a
corrientes culturales como el relativismo, el cual
tiende a colocar todas las opiniones en un mismo
nivel de validez, buscando equilibrar los puntos de
vista de todos quienes participan de la iglesia, des-
plazando así la autoridad normativa de las Sagradas
Escrituras (Biblia).
Por tanto, las Escrituras no solo constituyen
una fuente de inspiración espiritual, sino el criterio
último de verdad y discernimiento doctrinal. En
ellas encontramos las doctrinas fundamentales, que
todo creyente debe conocer desde las primeras eta-
pas de su vida cristiana. Es decir, debieran ser el
punto de inicio de todo el conocimiento que el ver-
dadero hijo de Dios tiene que adquirir para ser agra-
dable a su Señor y Salvador personal y hacer su vo-
luntad. No como un fin en sí mismas, sino como el
fundamento para una relación auténtica con Dios.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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Es importante mencionar que hoy existe la
imposición de aceptar, respetar y, muchas veces,
promocionar la opinión o punto de vista de todos,
aludiendo que, si no se hace, se peca de discrimina-
ción. Cosa que está muy, pero muy alejada de la ver-
dad y errada de los conceptos apropiados y reales de
la veracidad. Lo cierto es que las opiniones y puntos
de vista, vengan de donde vengan, no debieran ser
aceptadas y respetadas si no están bien fundamenta-
das con argumentos Convincentes, que lleguen a
esclarecer, iluminar y guiar con mayor exactitud res-
pecto a los temas en cuestionamiento.
El Apóstol Pedro expresa esta progresión en
Biblia, donde señala en 2ª Pedro 1: 5-8 “Vosotros
también, poniendo toda diligencia por esto mismo,
añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;
al conocimiento, dominio propio; al dominio pro-
pio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad,
afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque
si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os
dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al cono-
cimiento de nuestro Señor Jesucristo” destacando
que estas cosas nos llevan a un conocimiento, no
teórico simplemente, no es meramente un creci-
miento intelectual, sino un desarrollo integral del
carácter cristiano, donde el conocimiento (gnosis)
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está vinculado a una experiencia relacional con Cris-
to. Es un conocimiento de causa debido a la rela-
ción íntima que provoca el adquirir este conoci-
miento de Jesús.
A este tipo de conocimiento —que transfor-
ma la vida— podemos denominarlo, con propiedad,
una expresión de adoración, ya que no se limita a lo
cognitivo, sino que involucra la totalidad del ser.
Por otro lado, la Escritura advierte con clari-
dad las consecuencias de ignorar este conocimiento.
Leemos en Oseas 4: 6 “Mi pueblo perece por falta
de conocimiento; y como tú rechazaste el conoci-
miento, yo te rechazaré a ti de mi sacerdocio; por
haber olvidado la ley de tu Dios, también yo me
olvidaré de tus hijos”.
Este texto, en su contexto original, no se re-
fiere a falta de información, sino a un rechazo acti-
vo del conocimiento de Dios, lo cual tiene implican-
cias éticas, espirituales y comunitarias
Asimismo, el apóstol Pedro declara en 1ª Pe-
dro 2: 9 “Mas vosotros sois linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por
Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que
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os llamó de las tinieblas a su luz admirable” Lo cual
implica que el conocimiento de Dios no es opcio-
nal, sino parte esencial de nuestra identidad y mi-
sión.
Incluso nuestro Señor Jesucristo advierte que
no basta con una profesión verbal de fe, sino que es
necesario vivir conforme a la voluntad del Padre, lo
cual presupone conocimiento, obediencia y trans-
formación. San Mateo 7: 21-23 “No todo el que me
dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos,
sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en
los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor,
Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu
nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre
hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé:
Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de mal-
dad”
En este sentido, la doctrina no debe enten-
derse como un sistema rígido de conceptos, sino
como una guía formativa que orienta la vida del cre-
yente hacia la voluntad de Dios.
Comprendiendo que las Doctrinas son una
Disciplina que, junto con su propia definición de
enseñar o de observancia de reglas, hábitos y/o
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comportamiento, se transforma en un camino digno
y necesario de seguir para alcanzar el conocimiento
básico sobre la verdad de Jesucristo.
Dicho camino establecido por la Doctrina es
la base para la corrección (comparación) del cami-
nar del hombre con lo que ya está establecido de
antemano.
Efesios 2: 10 “Porque somos hechura suya,
creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales
Dios preparó de antemano para que anduviésemos
en ellas.
Por ello, este manual tiene como propósito
reorientar al creyente hacia los fundamentos esen-
ciales del evangelio, corrigiendo distorsiones doctri-
nales y proporcionando una base sólida para el cre-
cimiento espiritual. Se busca, justamente, indicar ese
camino extraviado por tanto tiempo y corregir algu-
nas áreas tergiversadas, manipuladas y confundidas
que han provocado desmedro en el conocimiento
del pueblo de Dios.
No pretende ser una exposición exhaustiva,
sino una herramienta pedagógica, pastoral y teológi-
camente responsable, que permita al lector avanzar
desde los rudimentos hacia una madurez en Cristo.
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Como dijo el Apóstol Pablo en Filipenses 3:
12-14 “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea
perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir
aquello para lo cual fui también asido por Cristo
Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya
alcanzado; pero una cosa hago: olvidando cierta-
mente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que
está delante, prosigo a la meta, al premio del supre-
mo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”
Finalmente, se invita al lector a acercarse a
este contenido con una disposición humilde, reflexi-
va y abierta, entendiendo que el verdadero conoci-
miento bíblico no solo informa la mente, sino que
transforma la vida.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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ÍNDICE
PORTADA
3 AGRADECIMIENTOS
5 PREFACIO
11 INDICE
13 INTRODUCCIÓN
19 PARADOJA DE LOS RUDIMENTOS
25 RUDIMENTOS
35 DOCTRINA
43 EXHORTACIÓN
53 ORIGEN DE LA DOCTRINA
65 LA BIBLIA
77 ARREPENTIMIENTO DE OBRAS MUERTAS
104 LA FE EN DIOS
133 DOCTRINA DE LOS BAUTISMOS
177 DOCTRINA DE IMPOSICIÓN DE MANOS
186 RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS
217 JUICIO ETERNO
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237 BIBLIOGRAFÍA
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INTRODUCCIÓN
El texto base que introduce este estudio se
encuentra en HEBREOS 6: 1-2 “Por tanto, dejando
ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a
la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepen-
timiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de
los Bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección
de los muertos y del juicio eterno”
La palabra “perfección” proviene del griego
teleiotēs, que no implica perfección absoluta, sino
madurez, completitud o desarrollo pleno. Desde
una lectura inicial, este pasaje podría interpretarse
como una invitación a abandonar lo básico. Sin em-
bargo, un análisis exegético más riguroso muestra
que el autor no propone desechar los fundamentos,
sino superarlos mediante una madurez progresiva.
Quisiera iniciar este trabajo dando como in-
troducción la siguiente afirmación, la que encuentro
muy apropiada dar a conocer con el fin de tener una
buena base y convicción de la necesidad de enten-
der el sentido de exponer estos rudimentos básicos
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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de la Doctrina del Evangelio de Jesús, nuestro Se-
ñor.
La epístola a los Hebreos es una de las com-
posiciones más sofisticadas del Nuevo Testamento
en términos literarios y teológicos. Su autoría es in-
cierta, aunque históricamente se han propuesto
nombres como Pablo, Apolos o colaboradores
apostólicos.
La cualidad imperante e importante de esta
carta es la exaltación de la figura de Jesús como el
Cristo y su fe en Él como la base de la salvación.
Muestra a Cristo como lo mejor de lo mejor en
todo el sentido de la palabra. El autor desarrolla una
argumentación sólida mostrando que Cristo es:
Superior a los ángeles
Superior a Moisés
Superior a Josué
Superior al sacerdocio levítico
Y establece que el nuevo pacto en Cristo es
definitivo, perfecto y superior.
Es el mejor mediador
El mejor pacto
El mejor sacrificio
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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Para comprender de mejor manera Hebreos
6, es imprescindible situarse en el contexto de los
primeros creyentes, especialmente aquellos de ori-
gen judío. No se trataba solo de una crisis espiritual,
sino de una crisis integral: social, religiosa y política.
Es preciso entender por qué el autor de He-
breos amonesta a sus lectores por "estancarse" en
los rudimentos y querer volver atrás. Para hecho,
debemos ponernos en los zapatos de un cristiano de
origen judío del siglo I (aprox. 64-68 d.C.).
No era solo una crisis de fe; era una crisis de
supervivencia sociopolítica. Eso empujaba a estos
creyentes a abandonar la "madurez" en Cristo para
refugiarse en el sistema levítico.
1. El Escudo de la Religión Lícita (La Presión
Legal)
En el Imperio Romano, el judaísmo gozaba
de cierta tolerancia legal, lo que permitía a sus adhe-
rentes evitar prácticas como el culto al emperador,
ni participar en los cultos paganos de las ciudades.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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* El Problema: Mientras el cristianismo fue visto
como una "secta del judaísmo", gozó de esa protec-
ción. Pero para la década de los 60 (especialmente
bajo Nerón), la distinción se hizo clara. El problema
surge cuando el cristianismo comienza a diferenciar-
se claramente del judaísmo.
Ya no era una secta del Judaísmo como los
Fariseos, Saduceos, Esenios, etc. Sino que se des-
marcaron total y absolutamente, convirtiéndose es
una cultura y religión aparte. Esto expone a los cre-
yentes a:
Persecución
Pérdida de bienes
Marginación social
* La Tentación: Volver al sistema levítico (al
templo y sus ritos), volver al sistema judío no era
solo una decisión teológica, sino una estrategia de
supervivencia. No era solo un cambio dogmático,
era un movimiento de seguridad política.
Al decir "vuelvo a ser judío tradicional", re-
cuperaban el paraguas legal de Roma y evitaban la
persecución, el confiscamiento de bienes y la arena
del circo. Hebreos 10: 32-34 “Pero traed a la memo-
ria los días pasados, en los cuales, después de haber
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sido iluminados, sostuvisteis gran combate de pade-
cimientos; por una parte, ciertamente, con vitupe-
rios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y
por otra, llegasteis a ser compañeros de los que esta-
ban en una situación semejante. Porque de los pre-
sos también os compadecisteis, y el despojo de
vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que
tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia
en los cielos”
2. El "Magnetismo" de lo Tangible vs. lo Invi-
sible.
Imagina que eres un judío del primer siglo.
Has crecido viendo el Templo de Herodes (una de
las maravillas del mundo), oliendo el incienso, vien-
do la sangre de los animales y tocando las vestiduras
del Sumo Sacerdote.
* La Realidad Cristiana: El cristianismo les
ofrecía un Sumo Sacerdote que no se veía (Cristo en
el cielo), un sacrificio que ya había pasado y una
mesa (la eucaristía) muy sencilla.
* La Fatiga Espiritual: En tiempos de crisis,
el ser humano tiende a lo tangible. El sistema levíti-
co era espectacular, sólido y antiguo. El autor de
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Hebreos tiene que convencerlos de que "lo invisible
es más real que lo visible". Por eso insiste en que no
se queden en los rudimentos: retroceder al ritualis-
mo es volver a las sombras cuando ya salió el sol. 2a
Corintios 4: 18 “no mirando nosotros las cosas que
se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se
ven son temporales, pero las que no se ven son eter-
nas.”
3. El Ostracismo (Exclusion) Social y Familiar
Convertirse al cristianismo significaba la
muerte social. En el mundo antiguo, la religión, la
familia y el comercio estaban integrados.
* La Exclusión: Al confesar a Jesús como el
Mesías, eran expulsados de la sinagoga. Esto signifi-
caba perder contactos comerciales, ser deshereda-
dos y sufrir el desprecio de la comunidad.
* El Argumento de Hebreos: El autor usa los
6 rudimentos para decirles: "Ustedes ya saben que
las obras muertas no sirven y que el juicio viene. Si
vuelven al sistema de sacrificios animales por pre-
sión social, están pisoteando la sangre del pacto".
No es solo un error doctrinal, es una traición rela-
cional.
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LA PARADOJA DE LOS RUDIMEN-
TOS
El autor de Hebreos menciona estos 6 pun-
tos porque son los puntos de contacto entre el jud-
aísmo y el cristianismo. No son solo “bases cristia-
nas”, son también puentes teológicos entre ambos
sistema.
El problema era que los lectores se habían
quedado a vivir en el puente por miedo a cruzar al
otro lado (la madurez en Cristo). El problema no
era conocerlos, sino, quedarse estancados en ellos
sin avanzar hacia su cumplimiento en Cristo.
O peor aún, estaban tratando de correr de
vuelta a la orilla del judaísmo tradicional para evitar
los problemas.
Por eso, al comenzar a leer desde el capítulo
5: 11 en adelante, que cita “Acerca de esto tenemos
mucho que decir (Jesús), y difícil de explicar, por
cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque de-
biendo ser ya maestros, después de tanto tiempo,
tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuá-
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les son los primeros rudimentos de las palabras de
Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesi-
dad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel
que participa de la leche es inexperto en la palabra
de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido
es para los que han alcanzado madurez, para los que
por el uso tienen los sentidos ejercitados en el dis-
cernimiento del bien y del mal”
El autor reprende a los creyentes en Biblia:
“tenéis necesidad de leche…”. Aquí introduce una
metáfora pedagógica poderosa:
Leche → enseñanza básica
Alimento sólido → discernimiento maduro
La madurez no se mide solo por conocimiento,
sino por, capacidad de discernimiento ético y espiri-
tual.
El conflicto es que nos hemos hecho tardos para
oír. Es decir, oyendo no queremos entender y no
logramos comprender la supremacía de Jesús por
sobre todas las cosas.
El objetivo final no es dominar conceptos, sino
comprender la centralidad de Cristo.
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Cuando entendamos y comprendamos que Jesús
es “el resplandor de su gloria y la imagen misma de
su sustancia y en quien sustenta todas las cosas con
la palabra de su poder” (Heb. 1: 3); y el Apóstol Pa-
blo señala en Colosenses 2: 8-9 “Mirad que nadie os
engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas,
según las tradiciones de los hombres, conforme a
los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Por-
que en él habita corporalmente toda la plenitud de
la Deidad”.
Cuando nuestra fe nos lleve a concebir “haber
sido constituido el universo por la palabra de Dios
de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se
veía” (Heb. 11: 3) es cuando habremos alcanzado
una madurez en el Señor. La madurez cristiana con-
siste en comprender y vivir esta realidad.
Cuando Hebreos 6:1 dice "vamos adelante a la
perfección (madurez)", no es un consejo sugerente;
es un grito de guerra. El autor les dice que si se que-
dan en los rudimentos, el peso de la presión social y
política los terminará arrastrando de vuelta al siste-
ma que Cristo ya cumplió y dejó atrás.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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Para ser un experto en esta materia, hay que en-
tender que la teología nunca ocurre en el vacío.
Aquellos cristianos estaban decidiendo entre una fe
madura pero peligrosa, o una religión básica pero
segura.
Dios no busca estancamiento, sino fruto. Creci-
miento constante en sus hijos. Jesús declara en San
Juan 15: 16 “No me elegisteis vosotros a mí, sino
que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que
vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca;
para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nom-
bre, él os lo dé.”. Esto habla de una madurez espiri-
tual que debe emerger en cada creyente, en cada
hijo de Dios; en cada hombre y mujer que entrega
su vida a Cristo, deseando ser agradable ante los
ojos de su Señor.
La madurez espiritual siempre produce:
Transformación personal
Impacto en otros
Permanencia en el tiempo
Ahora, es importante considerar que la madurez
en el hijo de Dios no se sustenta en cuántos años
lleva dentro de una iglesia. Los años no salvan, si
ayudan, y bastante; por eso no es de menospreciar
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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los años en el evangelio, siempre y cuando se esté
en el evangelio correcto. Tampoco se trata de cuán-
ta elocuencia tenga para entregar un sermón, ni en
su retórica. Tampoco consiste en títulos académicos
o conocimiento teórico adquirido. No.
La madurez, en un cristiano, está en su capaci-
dad de discernir, ejercitados sus sentidos, entre el
bien y el mal y vivir conforme a Dios.
Pablo nos aconseja en Romanos 12: 21 “No seas
vencido de lo malo, sino vence con el bien, el mal”.
Ahí está la verdadera y esperada madurez del cristia-
no. En saber diferenciar entre lo bueno y lo malo; a
pesar que pareciera ser fácil, pero no lo es; porque,
si bien es cierto, la mayoría puede distinguir entre el
bien y el mal, no todos evitan ser vencidos por lo
malo. Es más, hay mucho que les gusta.
Muchos pueden distinguir entre bien y mal,
pero, no todos viven conforme a ello. Aquí radica la
diferencia entre
Conocimiento → saber
Entendimiento → explicar
Comprensión → vivir
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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Por ello el Apóstol nos dice en 1° Corintios 10:
23 “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo
me es lícito, pero no todo edifica”. Haciendo notar
que, en nuestra humanidad, nos cuesta distinguir lo
que conviene y lo que edifica. Pero, aquellos que
están en el Espíritu, deben ejercitar sus sentidos
para aprender a discernir.
Antes de eso, solo seremos niños fluctuantes.
Nuestra inmadurez no tiene nada que ver con el
conocimiento. Perfectamente tenemos hombres y
mujeres con mucho conocimiento pero, con reac-
ciones no acorde a la estatura o nivel de madurez
requerido. Aún no han comprendido, no han enten-
dido el sacrificio de Jesús en el calvario.
El llamado de Hebreos no es opcional. “Avanzar
hacia la madurez” es una exigencia espiritual, no
una sugerencia.
Como podemos apreciar Hebreos nos habla de
los rudimentos de la doctrina de Cristo y el Apóstol
Pablo en Colosenses nos habla de los rudimentos
del mundo. Es importante diferenciar:
Rudimentos de Cristo → fundamento
verdadero
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Rudimentos del mundo → sistemas hu-
manos sin Cristo
Y comenzaremos por definir lo que es rudi-
mento.
RUDIMENTOS
El concepto de “rudimentos” en el contexto
bíblico no debe entenderse de manera superficial ni
peyorativa. La palabra utilizada en las Sagradas Es-
crituras Biblia corresponde al griego, stoicheia
(στοιχεῖα). Que significa:
Elementos básicos
Principios fundamentales
Componentes iniciales de una estructura
No se trata simplemente de “cosas básicas”,
sino de fundamentos estructurales sobre los cuales
se construye toda la vida cristiana.
Sinónimo de Principio, Inicio o Fundamento.
También habla de Embrión o Estado Primordial e
informe de un ser orgánico. Son los primeros estu-
dios de cualquier cosa, ciencia o profesión.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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Proviene del latín “Rudimentum”. De donde
Rudis= basto o en bruto, más el sufijo instrumental
“Mentum”. Deduciendo “Los primeros trabajos de
una disciplina científica o profesional.
Con el fin de preparar la plataforma para dar
a conocer algo extraordinario y revelado por el Es-
píritu, es que el escritor de hebreos ve la necesidad
disponer 6 Rudimentos fundamentales en la vida de
todo cristiano.
A menudo, la gente quiere saltar directamen-
te al "ático" (las revelaciones profundas, a los even-
tos apocalípticos, los misterios proféticos), pero el
autor de Hebreos nos detiene y dice: "Esperen un
momento, ¿está bien puesto el fundamento?". Estos
versículos enumeran los seis rudimentos o princi-
pios elementales.
Los rudimentos no son el fin del camino,
pero tampoco son opcionales. Son el fundamento
indispensable sobre el cual se edifica la madurez
espiritual. El problema que aborda el autor de He-
breos no es que los creyentes conozcan los rudi-
mentos, sino que se han estancado en ellos sin
avanzar hacia su plenitud en Cristo
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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No se puede avanzar correctamente si el fun-
damento no está correctamente establecido. Pero
también, no se puede permanecer indefinidamente
en el fundamento sin comprometer el crecimiento.
Para una comprensión más profunda y orde-
nada, los seis rudimentos pueden organizarse en
tres dimensiones formativas:
El "ABC" del Cristianismo: Los Seis Pilares
Para que sea fácil de entender y comprender, se
pueden agrupar estos elementos rudimentos en tres
parejas lógicas para incorporar en nuestra compren-
sión: El Cambio Interno, La Identificación Externa
y La Perspectiva Futura.
1. El Cambio Interno (La Reorientación del Alma)
● Arrepentimiento de obras muertas: No es
solo "sentirse mal" por portarse mal. No es
remordimiento emocional. Es un cambio de
mentalidad (metanoia). Cambio de dirección.
Transformación de criterio. Reorientación de
vida.
El arrepentimiento en la Escritura tiene una
doble raíz: Hebreo: shuv ( → )ׁשּובvolver,
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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regresar. Griego: metanoia (μετάνοια) →
cambio de mente.
El arrepentimiento es un cambio radical de
dirección que implica volver a Dios (hebreo)
y transformar la mente (griego).
Las "obras muertas" son aquellos esfuerzos
religiosos o humanos que intentan comprar
el favor de Dios pero carecen de vida espiri-
tual. Es dejar de intentar salvarse a uno mis-
mo.
No se limitan solo al pecado, sino también a
religiosidad sin vida espiritual (sin “zoe” –
ζωή).
Las obras muertas pueden parecer correctas
externamente, pero están desconectadas de la
vida de Dios.
El joven rico (Marcos 10)
Moralmente correcto
Religiosamente disciplinado
Espiritualmente incompleto
No le faltaban obras, le faltaba rendición.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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El arrepentimiento verdadero implica aban-
donar el pecado, renunciar a la autosuficien-
cia, volver a Dios como centro
● Fe en Dios: Es la otra cara de la moneda. Si
el arrepentimiento es dar la espalda al ego, la
fe es dar la cara a Dios. Es una confianza ac-
tiva y absoluta en que Él es quien dice ser y
hará lo que prometió.
La fe en la Biblia no es el punto de partida,
sino una conclusión: “Es, pues, la fe…” Es
decir, la fe es resultado de una base previa
(cap. 10), no una definición aislada.
La fe es: confianza activa, dependencia conti-
nua y obediencia práctica. Creer NO es solo
aceptar información. En el contexto bíblico:
Creer = confiar + obedecer.
Componentes de la fe
Confianza (Heb 10:35)
Paciencia (Heb 10:36)
Perseverancia
Obediencia
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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La fe no es principalmente para “obtener co-
sas futuras”, sino para permanecer firmes en
lo que ya tenemos en Cristo.
“Sin fe es imposible agradar a Dios” (Heb
11:6)
2. La Identificación Externa (La Vida en Comuni-
dad)
● Doctrina de bautismos: Nota que está en plu-
ral. En el contexto original, se refería a distin-
guir el bautismo cristiano de los lavamientos
rituales judíos o el bautismo de Juan el Bau-
tista. Hoy, nos recuerda nuestra identifica-
ción con la muerte y resurrección de Cristo
(agua) y la capacitación del Espíritu Santo.
Es un acto visible con una clara expresión de
fe y una evidente señal de pertenencia.
● Imposición de manos: Es el rito de la cone-
xión y la comisión. Se usaba para sanar, para
impartir bendiciones o para apartar a alguien
para una tarea especial. Nos enseña que la fe
no es individualista; fluye a través del cuerpo
de la iglesia.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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No es un mecanismo automático de poder,
pues está sujeto a la soberanía de Dios y en
un contexto comunitario.
3. La Perspectiva Futura (El Destino Final)
● Resurrección de los muertos: El cristianismo
no es una filosofía para "vivir bien" solo hoy.
Es la convicción de que la muerte física es un
paréntesis. Nuestra esperanza es biológica y
espiritual: un cuerpo glorificado como el de
Jesús.
● Juicio eterno: Esto le da peso a nuestra exis-
tencia. Nuestras decisiones tienen ecos en la
eternidad. No es un concepto para infundir
terror, sino para infundir propósito. Todo lo
que hacemos cuenta y daremos cuenta por
todo lo que hacemos.
Para ello, nuestro Señor Jesús estableció las en-
señanzas fundamentales que pasaremos a profundi-
zar.
Fundamento que “Conforme a la gracia de
Dios”, como lo declara el Apóstol Pablo en 1° Co-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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rintios 3: 10-13 “…que me ha sido dada, yo como
perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica
encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
Porque nadie puede poner otro fundamento que el
que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este
fundamento alguno edificare oro, plata, piedras pre-
ciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno
se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues
por el fuego será revelada; y la obra de cada uno
cuál sea, el fuego la probará.”
También, en 1° Timoteo 3: 5 “para que si tardo,
sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios,
que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluar-
te de la verdad”. Es decir, ese fundamento, esa ca-
pacidad, ese discernir entre lo bueno y lo malo, nos
permitirá desarrollarnos como iglesia del Dios vi-
viente y ser partícipes de la verdad como columnas
(sostener) y como baluartes (defender).
Si tenemos un buen fundamento, buena ense-
ñanza, buena doctrina; podemos avanzar, hacia la
perfección “estando persuadido de esto, que el que
comenzó en vosotros la buena obra, la perfecciona-
rá hasta el día de Jesucristo” Filipenses 1:6. Edifi-
cando con buenos materiales, como lo señala la es-
critura “oro, plata, piedras preciosas” los cuales,
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
33
cuando son pasados por el fuego, como son buenos
materiales, son purificados. Más, aquellos materiales
que no son nobles, como “madera, heno, hojarasca”
al pasar por el fuego se destruyen. La decisión de
qué materiales utilizar está en nosotros.
Errores Comunes sobre lo fundamental
Error 1: Creer que los rudimentos son opciona-
les
Error 2: Quedarse en ellos sin avanzar
Error 3: Confundir doctrina con tradición
Error 4: Reducirlos a conocimiento teórico
Ahora, hasta lo que hemos visto, podemos decir
que un discípulo maduro:
se ha arrepentido
vive por fe
se identifica con Cristo
camina en comunidad
vive con esperanza eterna
Los rudimentos no son el destino final, pero
sin ellos no hay camino. Son el fundamento que
permite avanzar hacia la madurez en Cristo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
34
El llamado de Hebreos no es “abandona lo
básico”, sino “edifica sobre lo básico”
Por ende, antes de introducirnos en este ma-
ravilloso viaje sobre la doctrina de Cristo (confor-
mada por 6 enseñanzas básicas, que son los rudi-
mentos del evangelio) lo primero que debemos en-
tender son ciertos conceptos que nos ayudarán a
comprender lo que el escritor de Hebreos nos invita
a dominar.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
35
DOCTRINA
El término “doctrina” es uno de los pilares
esenciales de la vida cristiana, pero también uno de
los más mal comprendidos
I.- DOCTRINA: En el Nuevo Testamento,
la palabra principal utilizada es didaskalía
(διδασκαλία), que significa:
Enseñanza
Instrucción sistemática
Contenido transmitido con autoridad
Se ajusta el uso de términos griegos y se evita
confusión con “Didajé” (que es un documento pos-
terior, no simplemente una palabra derivada).
Entonces, podemos definir “La doctrina es el
conjunto coherente, normativo y revelado de ense-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
36
ñanzas que Dios ha dado, y que orienta la fe, la
práctica y la vida del creyente”.
La doctrina no es opinión personal, tradición
humana o interpretación aislada. Es revelación in-
terpretada correctamente, enseñanza apostólica y
verdad normativa.
1 TIMOTEO 4:13 “Entre tanto que voy, ocúpate de
la lectura, la exhortación y la enseñanza” Esta recomen-
dación se la entrega el Apóstol Pablo a su hijo Espi-
ritual Timoteo y, como podemos ver, existe una
concordancia significativa en los tres conceptos.
Lectura, exhortación y enseñanza.
Hoy podemos asimilarlo así “para poder exhor-
tar y enseñar, debemos primero leer la sagrada escri-
tura”. El orden que entrega el apóstol no es casual.
Primero la Lectura (exposición del texto). Luego la
Exhortación (aplicación al corazón) y finalmente la
Enseñanza (comprensión estructurada).
En muchos contextos actuales, este orden se
invierte. Se enseña sin leer. Se exhorta sin funda-
mento. Se opina sin interpretación.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
37
Esto produce errores doctrinales, superficialidad
espiritual y confusión en los creyentes.
La lectura es una práctica muy saludable y efecti-
va que hoy en día se ha ido perdiendo debido a que
existe una tendencia creciente a reemplazar la lectu-
ra bíblica por predicaciones, contenido digital o ex-
periencias emocionales.
Esa facilidad de escuchar predicaciones y estu-
dios, los que, sin desmerecerlos, muchas veces están
faltos de exhaustividad y veracidad de los concep-
tos, provoca garrafales errores en las definiciones,
interpretación y aplicación de los mismos textos
bíblicos. Solo por la falta de lectura. Puesto que, una
vez escuchado el sermón, lo ideal es buscar, escudri-
ñar y leer más profundamente sobre los conceptos y
los temas expuestos. Escuchar puede inspirar, pero
leer forma.
Tal vez sea una sugerencia muy subjetiva y parti-
cular, cada uno tendrá su sistema, pero la manera
personal que tengo de estudiar es leyendo varias
versiones bíblicas, buscando la inspiración divina y,
luego, escarbando en libros relacionados con el
tema que Dios ha puesto en el corazón para escu-
driñar.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
38
Recuerdo que, en mis tiempos de universidad,
un profesor de leyes, quien era juez de policía local
por aquél entonces, nos hacía notar que los aboga-
dos siempre mantenían una biblioteca llena de li-
bros a sus espaldas. La pregunta desafiante que nos
realizó fue ¿ustedes creen que han leído todos aque-
llos libros? No, esa fue la rotunda respuesta que nos
entregó. Nos explicaba que, cuando ellos veían ca-
sos, sabían dónde buscar, en qué libro husmear e
indagar. Esos libros que tenían a sus espaldas, sin
haberlos leídos todos, contenían información que
les ayudaría, sabiendo ellos donde buscarla. Por
ejemplo, si tenían un conflicto de los recursos hídri-
cos del país, ellos buscaban en los libros sobre Có-
digo de Aguas.
Ahora, el ideal del cristiano, es poder leer toda la
biblia. Y no solo una vez, sino muchas veces. Como
el maravilloso ejemplo del misionero inglés George
Müller (1805-1898) quien leyó más de 200 veces la
biblia; 50 de ellas de rodillas, y logró levantar cinco
albergues para atender a más de 2.000 niños de es-
casos recursos en su época.
Para relacionarse profundamente con alguien
tenemos, necesariamente, que pasar tiempo con esa
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
39
persona, aprender de sus gustos, conocer su perso-
nalidad y saber sus intereses. Y la manera de com-
prender a Dios, junto con el tiempo de oración y
devocional, es a través de la Biblia, de la lectura
constante y diaria. La Escritura es el medio principal
y normativo para conocer a Dios. La Biblia no es
solo un recurso devocional. Es autoridad normativa,
fuente primaria de revelación y criterio de verdad.
Una vez, una niña le regaló un libro a una amiga
para que lo leyera y mostrarle, de esa forma, su cari-
ño, amor y estima. Aquella amiga agradeció el rega-
lo, tomando el libro y dejándolo en algún lugar de
su habitación, sin ninguna motivación para leerlo.
En cierta ocasión, por esas cosas que otorga la
vida, el autor de aquel libro estaba en la ciudad y
autografiaría las copias de su libro. Para ello, debían
llevarlo a la biblioteca, donde aprovecharían de co-
nocerlo.
Entusiasmada esta niña, invita a su amiga y se
van las dos a la biblioteca. Al llegar, se encontraron
con que el autor del libro era un joven guapo, de
hermoso parecer y de aspecto muy varonil. Inme-
diatamente quedó enamorada de aquel talentoso
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
40
joven, corriendo apresuradamente a su habitación,
tomó el libro y lo leyó apasionadamente
Tal vez, por no decir que eso nos falta, enamo-
rarnos del autor de Las Sagradas Escrituras, nos
lleve a leerlas apasionadamente y aprender de ella.
Al leer la Biblia, nos damos cuenta que no se
trata de nosotros, se trata de Dios y de cómo se ma-
nifiesta a través de los tiempos; es por esta razón
que debemos leerla. Es como escribía alguien en
redes sociales “entre más leo la Biblia, más defectos
encuentro…….. en mí”
Algunos creen que escuchando prédicas o ser-
mones es suficiente para conocer a Dios; pero no es
hasta que leemos la Biblia que realmente establece-
mos una conexión con Él.
La lectura de la Biblia no es un simple acto in-
formativo, sino una experiencia formativa que invo-
lucra la mente (comprensión), el corazón (afección)
y la voluntad (obediencia). A diferencia del consu-
mo pasivo de contenidos religiosos —sean predica-
ciones, audios o recursos audiovisuales—, la lectura
consciente y meditativa de las Escrituras exige aten-
ción, reflexión y disposición interior. En ese ejerci-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
41
cio silencioso, el texto sagrado deja de ser un men-
saje externo y comienza a convertirse en palabra
interiorizada, capaz de modelar el pensamiento,
confrontar las emociones y orientar la conducta.
Desde la neurociencia y la psicología cognitiva,
sabemos que la lectura profunda activa procesos
neuronales asociados a la memoria, la comprensión
y la autorregulación. Desde la pedagogía, compren-
demos que el verdadero aprendizaje ocurre cuando
el sujeto interactúa activamente con el contenido. Y
desde la teología bíblica, reconocemos que Dios ha
elegido revelarse por medio de una Palabra escrita,
destinada no solo a ser oída, sino escudriñada, guar-
dada y meditada. Estas disciplinas, lejos de contra-
decirse, convergen en una misma afirmación: la lec-
tura transforma. Neurociencia, activa memoria y
regulación. Pedagogía, aprendizaje activo. Teología,
revelación divina.
Escuchar predicaciones inspira; leer las Escritu-
ras forma. Los recursos contemporáneos pueden
acompañar el camino de la fe, pero nunca sustituir
el encuentro personal y directo con el texto bíblico.
Allí, en la lectura perseverante y reverente, el cre-
yente es confrontado sin intermediarios, renovado
en su entendimiento y conducido a una fe más ma-
dura, consciente y encarnada.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
42
En un tiempo marcado por la inmediatez, la dis-
tracción y el consumo acelerado de información, la
lectura bíblica se levanta como un acto contracultu-
ral y profundamente espiritual. Leer la Biblia es re-
sistir la superficialidad, es entrenar el alma para la
escucha atenta de Dios y es permitir que la Palabra
no solo informe la fe, sino que la transforme. Por-
que la Escritura no fue dada para ser consumida
rápidamente, sino para ser habitada lentamente, has-
ta que la vida del lector comience a reflejar el carác-
ter de Aquel que habla a través de ella.
La lectura constante produce discernimiento,
estabilidad y crecimiento. Esto se alinea con Biblia
cuando dice que “La palabra de Dios es viva y efi-
caz…”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
43
EXHORTACIÓN
La exhortación es una acción verbal y espiri-
tual que busca animar, corregir, consolar y dirigir a
una persona hacia la voluntad de Dios.
El término exhortación proviene del griego;
concretamente de Paraklésis, que se podría traducir
como llamamiento o consolación. El Espíritu Santo
es nuestro Paracleto o Parakleto. San Juan 14: 16 “Y
yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para
que esté con vosotros para siempre”
En el Nuevo Testamento hay diversas refe-
rencias a este concepto y normalmente se emplea
para mencionar el don de convencer o animar a los
otros a través de las palabras. Esto, por medio de
“abrir paso”, haciendo alusión a aquel guía de incur-
siones en una selva quien, con un machete, abre
paso a través de la maleza para que los que vienen
de atrás, puedan pasar sin estorbo. Es decir, es
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
44
quien va al frente, quitando todo impedimento y
todo tropiezo. Que, dicho sea de paso, es una de las
funciones del Parakleto antes mencionado.
San Juan 16: 13 “Pero cuando venga el Es-
píritu de verdad, él os guiará a toda la verdad”, ha-
ciendo más accesible el camino; eliminando toda
doctrina errónea, dogma humano contrario a la Pa-
labra y conjeturas personales convenientes para
quienes las profesan. El Espíritu Santo no es solo
quien exhorta, sino quien capacita al creyente para
exhortar correctamente. Entendiendo que toda
exhortación genuina es guiada y regulada por el Es-
píritu Santo.
Es más, podríamos añadir que saca todo
aquello que no permite ver el camino. Esto, lo de
no ver el camino, puede cegar, intimidar e incluso
confundir si no se tiene esta guía.
La exhortación no es solo confrontación,
tampoco es solo ánimo. Es una combinación equili-
brada de verdad, amor y dirección.
Pero, aún más todavía. Es aquel que tiene el
conocimiento vasto del camino, dando seguridad de
no extraviarse, pues conoce la ruta; junto con cono-
cer la senda, también sabe utilizar el machete como
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
45
instrumento para abrir el paso, siendo usado, a su
vez, como arma para defenderse en caso de peligro
y de herramienta de construcción y edificación si es
necesario. En 2 Timoteo 2:15, Pablo le dice a Timo-
teo: “Procura con diligencia presentarte a Dios
aprobado, como obrero que no tiene de qué aver-
gonzarse, que usa [traza] bien la palabra de verdad”.
La Palabra de Verdad entonces debe ser cuidadosa-
mente estudiada para comprender bien (correcta-
mente) las enseñanzas de la Biblia. Sabiendo que la
exhortación verdadera no se basa en opiniones per-
sonales, ni debe nacer del juicio humano, pues se
fundamenta en la verdad revelada.
Exhortar sin verdad provoca manipulación,
hiere y confunde. En cambio, exhortar con verdad
edifica, alinea y transforma.
En este contexto, podemos destacar ciertas
dimensiones de la exhortación
1. Exhortación como consuelo, fortalece en
medio de la dificultad.
2. Exhortación como corrección, confronta
el error con amor.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
46
3. Exhortación como dirección, guía hacia la
voluntad de Dios.
Por ende, cuando se utiliza bien la exhorta-
ción bíblica no destruye, construye. Pablo instruye
en dice “usa bien la palabra de verdad”. El texto no
dice “usar” literalmente, sino: Orthotoméō
(ὀρθοτομέω), que significa cortar correctamente,
trazar con precisión. Exhortar correctamente impli-
ca interpretar correctamente la Escritura. No se
puede exhortar bien si no se interpreta bien.
La biblia nos narra la extraordinaria historia
de un hombre llamado Moisés. De quien podemos
aprender muchísimo sobre liderazgo, mansedumbre
y obediencia. Más, en el contexto que estamos, nos
centraremos en la estrategia que Dios utilizó con
este hombre al llevarlo al desierto durante 40 años
para que aprendiera de él.
Cuando leemos en Hebreos 11: 24-26 “Por la
fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de
Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de
Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, tenien-
do por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros
de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galar-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
47
dón”, fue entonces, donde, a raíz de un crimen co-
metido en tierra de Egipto, huyó al desierto y Dios
utilizó este hecho para que aprendiera cómo sobre-
vivir en un lugar tan inhóspito como el desierto,
provocando que conociera los secretos de ese lugar
y cómo caminar en medio de las dificultosas condi-
ciones de aquel adverso y casi inhabitable terreno.
El desierto no fue solo castigo, fue formación.
Versículo 27 dice “Por la fe dejó a Egipto, no
temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al
Invisible”. El hombre tuvo que pasar por ese desier-
to, habitar en él, caminar, dormir y aprender a vivir,
pues, por ese camino, cuarenta años después, debía
llevar a todo el pueblo de Dios camino a la libertad
y a la conquista.
Con este ejemplo logramos desarrollar un
poco mejor la idea de aquel que exhorta, de aquel
que guía por el camino, la senda o la disciplina. Dios
forma primero al que luego guiará a otros. En otras
palabras, la función del exhortador es identificar
obstáculos, orientar el camino y proteger del error.
Ahora, la idea de LEER, no es simplemente
eso. La definición de este verbo transitivo (que tiene
un objeto directo que los complementa. En este
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
48
caso, el leer necesariamente va ligado a poner aten-
ción, meditar, comprender, es “pasar la vista por los
signos de una palabra o texto escrito para interpre-
tarlos mentalmente o traducirlos en sonidos”. Más,
en este caso, se trata de poner atención a lo que se
lee. Así como Jehová le encomendó a Josué “Nunca
se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que
de día y de noche meditaras en él, para que guardes
y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;
porque entonces harás prosperar tu camino, y todo
te saldrá bien” (Josué 1: 8-9). Esa es la idea de
LEER, es aprender, conocer, asimilar y lo más im-
portante, practicar lo que se lee y se aprende. Jehová
Dios le encarece “que guardes y hagas”. Es decir,
debe experimentar, todo aquel que lee las sagradas
escrituras, la acción de hacer lo que ha guardado en
su vida mediante la lectura. Meditar, internalizar y
obedecer. No es solo leer, es procesar espiritual-
mente.
Conocer = cuando leo, veo y/o escucho.
Entender = cuando puedo interpretar y ex-
plicar lo que conozco.
Comprender = cuando vivo lo que conozco
y entiendo.
Proyectar = cuando puedo transmitir los que
comprendo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
49
Exhortar = Cuando puedes guiar por medio
de lo que proyecto.
Un error común, hoy muchos exhortan sin pasar
por este proceso.
Diversos estudios sugieren beneficios significati-
vos de la lectura bíblica frecuente. Por ejemplo, un
estudio realizado en cuarenta mil personas de entre
ocho a ochenta años por el Centro de Compromiso
Bíblico en Estados Unidos
([Link]
en-la-mente-humana/) descubrió el efecto extraor-
dinario en el cerebro producido por la lectura bíbli-
ca.
Cuando las personas leen la biblia una vez por
semana, es decir, aquellos que asisten a la iglesia
solo los domingos y ahí solamente leen, se mostró
un efecto casi insignificante en ciertas áreas claves
de su vida. Dos veces por semana, también es casi
insignificante. Ahora, cuando se lee tres veces a la
semana, hay una señal diferente en el mapa. Como
si fuese una palpitación cardiaca. Algo ocurrió.
Pero el descubrimiento más profundo es cuando
leemos la biblia cuatro veces por semana, el efecto
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
50
sube de forma increíble. Lo esperado es que la va-
riación vaya en aumento de manera gradual el efec-
to impacto en su vida. Es decir, a medida que au-
mentan las veces que se lee la biblia por semana,
aumenta este efecto. Pero descubrieron que algo
extraordinario se provoca. Algo cambia radicalmen-
te en las personas. Por ejemplo, según las cifras de
este descubrimiento es que el sentimiento de sole-
dad cae un 30%, los problemas de carácter un 32%,
la amargura en relaciones (matrimonios, con los hi-
jos, con la familia) cae un 40%, el alcoholismo cae
57%, estancamiento en el área espiritual (esa sen-
sación de no avanzar) cae un 60%, contacto con la
pornografía 61%.
Si se observan las variaciones positivas con el
hecho de leer la biblia solo cuatro veces por semana
es increíble. El aumento de la fe 200%, porque us-
ted confía en la palabra de Dios. Hay un aumento
en 230% en el discipulado y la vida cambia notoria-
mente en los creyentes y su entorno.
Hebreos 4: 12 “Porque la palabra de Dios es viva y
eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra
hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y lo tuéta-
nos, y discierne los pensamientos y las intenciones del cora-
zón”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
51
Tenemos esta tremenda herramienta, arma y ma-
nual de vida que debemos aprender a valorar. La
Palabra de Dios confronta, revela y transforma.
Es muy importante utilizar esta Palabra, como
dice el Apóstol en 2° Pedro 1: 19 “tenemos también
la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien
en estar atentos como a una antorcha que alumbra
en lugar oscuro”.
Si leemos la Biblia constantemente, aprende-
mos a tener a Dios como el número uno en nues-
tras vidas; y una vez que nos enfocamos en Él, en-
tonces podemos mantenernos alejados del pecado.
Es cierto que todos nos equivocamos, pero
cuando tenemos nuestra vista fija en Dios, no habrá
distracción que nos tiente a alejarnos de Él. Y eso se
logra únicamente cuando lo conocemos a través de
Su Palabra.
1 TIMOTEO 5: 17 “Los ancianos que gobiernan
bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los
que trabajan en predicar y enseñar”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
52
HECHOS 2: 42 “Y perseveraban en la Doctrina
de los Apóstoles, en la comunión unos con otros, en el parti-
miento del pan y en las oraciones”.
La Doctrina de los Apóstoles es la enseñanza
que entregaban a la incipiente y nueva iglesia, que a
su vez, la habían recibido directamente de Jesús. La
exhortación Apostólica ocurre en comunidad. No
es una práctica individualista, sino una dinámica
comunitaria.
Hay que recordar que la función de los Após-
toles en el Nuevo Testamento era explicar las ense-
ñanzas de Jesús. Al igual que los Profetas en el Anti-
guo Testamento, quienes debían explicar la Ley de
Dios al pueblo. EFESIOS 2: 20 “Edificados sobre el
fundamento de los Apóstoles y Profetas, siendo la principal
piedra del ángulo, Jesucristo mismo”.
La exhortación no es un acto emocional ni
una habilidad humana. Es una práctica espiritual
guiada por Dios.
Exhortar es acompañar a otro en su alinea-
ción con la verdad de Dios.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
53
ORIGEN DE LA DOCTRINA.
Para comprender correctamente la doctrina
cristiana, es imprescindible responder una pregunta
fundamental: ¿De dónde proviene la doctrina?
Jesús mismo responde esta interrogante,
cuando leemos los evangelios, podremos entender
el origen de la Doctrina.
SAN JUAN 7: 16-17 “Mi doctrina no es mía,
sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad
de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por
mi propia cuenta”.
Jesús mismo decía que su Doctrina era la del
Padre, quien lo envió. Es decir, su enseñanza pro-
viene del Padre, desde arriba, no era terrenal o hu-
mana, sino celestial. Superior.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
54
Por eso entendemos que la doctrina cristiana
tiene un origen divino, es revelada por Dios, comu-
nicada por Cristo y transmitida por los apóstoles.
La doctrina es superior porque es celestial; es
normativa porque proviene de la revelación divina
La doctrina no surge de reflexión humana, ni
de filosofía, ni de tradición cultural. Surge de revela-
ción divina. Dios es un Dios que se revela y la doc-
trina es la forma estructurada de esa revelación.
SAN MATEO 7: 28-29 “Y cuando terminó Jesús
estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina, porque
les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escri-
bas”.
Es importante destacar lo que la gente de
aquel tiempo destacaba. Ellos admiraban su doctri-
na pues les enseñaba no como los escribas, sino
como quien tiene autoridad. Esa diferencia con los
escribas radica en que los escribas, quienes no llega-
ron a ser Rabinos por una u otra razón, en sus dis-
cursos o enseñanzas citaban a otros. Citaban a Rabi-
nos connotados, a eruditos de la Torá, a Sabios y
Maestros de la Ley. Jesús citó La Torá (Moisés), Los
Salmos (en especial a David) y profetas como Isaías.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
55
Jesús no dependía de autoridades rabínicas huma-
nas, sino que hablaba con autoridad propia. Su frase
más celebre “Mas yo os digo.
SAN MATEO 22: 33 “Oyendo esto, la gente se
admiraba de su Doctrina”
La particularidad, y lo que hacía la diferencia
entre Jesús y el resto, era que sus enseñanzas prove-
nían de lo alto, pues eran palabras inspiradas por
Dios; quien, a través de la enseñanza, dejó ver cuál
es su instrucción para la humanidad.
San Juan 12: 49 “Porque yo no he hablado por mi
propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento
de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.”
Isaías 55: 10-11 “Porque como desciende de los
cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la
tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que
siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de
mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quie-
ro, y será prosperada en aquello para que la envié”.
En este pasaje bíblico podemos ver que Dios,
quien es toda sabiduría, y es la sabiduría en sí, anhe-
la que nosotros aprendamos de Él. Puesto que Él es
la verdad. Ahora, esa sabiduría y enseñanza es tan
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
56
alta Santiago 3: 17 “Pero la sabiduría que es de lo alto es
primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena
de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipo-
cresía” y mucho más alta que la sabiduría humana
“porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino
terrenal, animal, diabólica” Santiago 3: 15, los seres hu-
manos no la podemos obtener si no es por medio
de la Palabra de Dios, la cual es revelada a sus sier-
vos. Hebreos 1: 1, 2 “Dios, habiendo hablado muchas
veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los
profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a
quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo
el universo”
En el Antiguo Testamento, la revelación era
por medio de los Profetas. En el Nuevo Testamen-
to, la revelación es por el Hijo. Jesús, no solo ense-
ña doctrina. Jesús es la doctrina encarnada.
Los pensamientos, las ideas, los principios,
los fundamentos, etc., que Jesús habló –las palabras
que yo os he hablado son espíritu y son vida- (S. Juan 6:
33). Fue la palabra de Dios. Después de todo, Él es
Dios.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
57
Lucas 5: 1 “Aconteció que, estando Jesús
junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba
sobre él para oír la palabra de Dios.”
Podemos decir que Jesús tenía la autoridad
suficiente y lo evidenciamos porque cuando Él ha-
blaba decía “de cierto, de cierto os digo”, que signi-
fica “Amén, Amén” “Sin Duda Alguna” “Con Cer-
teza” os digo, acentuando la veracidad de sus decla-
raciones. Es un énfasis en que lo que Él dice es cier-
tísimo, que no cabe duda alguna pues tiene una con-
vicción suprema.
Junto con ello, encontramos muchos pasajes
en lo que Él enseñaba “oíste que fue dicho….más
yo os digo”, dando a entender que lo que habían
escuchado o aprendido, si bien es cierto no era in-
correcto en muchas ocasiones, si era incompleto.
Era algo a media y no total.
En cambio, Él trae la verdadera luz. Salmos
119: 8 “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi
camino”. Sí, no era solo lo correcto, sino que Él es la
verdad. San Juan 14: 6 “Yo soy el camino, la verdad y la
vida”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
58
Obsérvese que los profetas del Antiguo Tes-
tamento comenzaban con alguna forma de “Así
dice Jehová”; pero Jesús, reitero, comenzaban mu-
chas veces “De cierto, de cierto os digo” la autori-
dad divina está sobre las palabras de Jesús.
Hay que aclarar que la doctrina está por so-
bre los dogmas o cualquier tipo de formas humanas.
La doctrina de Dios es la instrucción, los principios
y la enseñanza de Dios. El dogma es como la iglesia
lleva a cabo la instrucción, es decir, como le da
cumplimiento a la enseñanza y a los principios divi-
nos. En ocasiones podemos fallar en el dogma o las
formas, más la instrucción y la enseñanza divina
siempre será correcta, infalible e inalterable. Es la
que permanece.
Lamentablemente hoy vemos que se da más
relevancia e importancia a los dogmas que a la doc-
trina. Es más importante las formas humanas que la
enseñanza de Dios. Y más consideradas las costum-
bres y tradiciones que los mandamientos del Señor.
Jesús sí interactúa con la tradición, pero, la confron-
ta cuando distorsiona la verdad. La doctrina divina
corrige la tradición humana, no al revés. No toda
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
59
tradición es incorrecta, pero ninguna está por sobre
la revelación.
Marcos 7: 7-9 “Pues en vano me honran, enseñan-
do como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejan-
do el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los
hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber;
y hacéis otras muchas cosas semejantes.
Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios
para guardar vuestra tradición”
Entender que las tradiciones humanas, como
son humanas, tienen imperfecciones que al final
desviarán la verdad y, por otro lado, como el hom-
bre es limitado y finito aquí en la tierra, sus tradicio-
nes también. Es innegable cómo las costumbres y
tradiciones, a medida que va pasando el tiempo, van
variando, mutando y hasta extinguiéndose. No así
las enseñanzas de Jesús, las cuales provienen del
Padre eterno, su naturaleza es eterna, por ende, su
finalidad es eterna. Mateo 24: 35 “El cielo y la tierra
pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
Una homologación perfecta para este tema es
diferenciar entre Principios y Valores.
Algunas diferencias son
• Valor: • Principio:
- Humano - un Divino
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, Y las
viaje por Eterno
base de la Fe
60
Las palabras de Dios son eternas, porque
eran desde el principio eternas.
San Juan 1: 1,2 “En el principio era el Verbo, y el
Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el
principio con Dios.”
14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Pa-
dre), lleno de gracia y de verdad.”
Verbo (Gr. LOGOS) Juan presenta a Jesús
como la palabra de Dios, la perfecta revelación de la
naturaleza y persona de Dios. Expresión perfecta de
Dios, revelación visible del invisible, contenido vivo
de la doctrina. Jesús es la revelación plena de Dios.
Jesús dijo en Lucas 6: 45 “El hombre bueno, del
buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo,
del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la
abundancia del corazón habla la boca”
Lo impresionante de las enseñanzas de Jesús,
era que tenía una autoridad superior al resto de los
escribas, rabinos o fariseos. Y todos se preguntaban
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
61
de dónde obtuvo aquella autoridad, pues no lo co-
nocían como Talmita o estudiante de algún rabino.
Debemos entender que existían tres niveles
de escuelas para los niños judíos: Beth-sefer, Beth-
midrash, Beth-talmud. Mas Jesús, por su origen so-
bre natural, desconocido y dudoso para los hom-
bres, fue menospreciado y mal mirado, a tal punto
que era llamado MENSAR (estigmatizado) y los
judíos le hacían notar esa duda al decirle “Nuestro
Padre es Abraham”, Juan 8:39; como desafiándole que
dijera quién era su padre, más chirreaban sus dientes
cuando él les declaraba frases como “Mi Padre y Yo,
uno somos”.
En su libro “Jerusalén en los tiempos de Je-
sús”, el teólogo Joachim Jeremías nos da a conocer
que, desde el punto de vista social, la distribución
del conjunto del judaísmo en aquel tiempo obedecía
a la idea fundamental de la conservación de la pure-
za de la sangre en el pueblo.
Los sacerdotes, en cuanto cabeza santa del
pueblo, vigilaban escrupulosamente la legitimidad
de las familias sacerdotales y separaban de su seno a
todos los descendientes de sacerdotes que hubiesen
nacido de una unión ilegítima. Pero no eran los úni-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
62
cos: en la teoría y en la práctica de la legislación reli-
giosa del tiempo de Jesús, el conjunto de la comuni-
dad del pueblo estaba también distribuido según la
pureza de su origen.
Sólo los israelitas de origen legítimo forma-
ban el auténtico Israel; se excluía de ese auténtico
núcleo de la comunidad del pueblo a todas las fami-
lias en cuyo origen se podía constatar una mancha.
La razón de ello, como en el caso del sacerdocio,
era de orden religioso: la nación era considerada
como un don de Dios y su pureza como querida
por él; las promesas relativas al fin de los tiempos
valían para el núcleo puro del pueblo.
Puesto que la distribución del pueblo, desde
el punto de vista social estaba enteramente dirigida
por la idea de la conservación de la pureza en la na-
ción, cualquier quebrantamiento de este principio
adquiría gran importancia.
Por ese asunto, lo controversial de su naci-
miento, Jesús no se presenta como dependiente de
la autoridad rabínica tradicional. Más en el monte de
la transfiguración (Mateo 17) se oye de en medio de
la nube “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacen-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
63
cia, a Él oíd”. Saldada la controversia. Dios es su Pa-
dre.
Es más, cuando va a la sinagoga (Lucas 4) y
le entregan el rollo, todo el mundo lo mira, pues se
preguntaban que enseñará si nadie le ha enseñado,
pero cita Isaías 42: 1 “El Espíritu de Dios está sobre mí
y me ha ungido”, es decir, la unción que ellos llamaban
SHMICA, estaba sobre Jesús, pues era el Ungido de
Jehová. Por eso que sus palabras, sus enseñanzas y
sus instrucciones tenían tanto peso de Gloria que
cuando enviaron a unos soldados para apresarle y
prenderle, no pudieron aludiendo que sus palabras
eran como quien tenía autoridad. Es decir, SHMI-
CA.
Es pertinente dar a conocer que, cuando se
ungía un Talmita como Rabino, quien lo presentaba
era quien lo había instruido, enseñado y adoctrina-
do. Entonces, su unción, sabiduría y conocimiento
le era transferido al Talmita por medio de ese ungi-
miento y, su SHMICA era traspasada. Es por ello la
trascendencia, expectación y alboroto cuando Jesús
se declara “EL UNGIDO DE DIOS”
Toda la instrucción y enseñanza de Jesús, fue
transmitida por los Apóstoles y luego, la Iglesia Pri-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
64
mitiva. No obstante, Dios permitió, por medio del
Espíritu Santo, que quedara establecida en un Libro,
que es más que un manual para el hombre. Es la
vida de Jesús, para que le vaya bien al hombre en la
vida y obtenga la salvación. Ese libro es la Biblia.
Sabiendo Dios lo frágil que es la mente y me-
moria del hombre, dejó esta arma y herramienta
vital. Así como los lentes son la extensión de los
ojos, o un parlante para la voz, la Biblia es la exten-
sión para la memoria y mente del hombre. Puesto
que, lamentablemente, todo lo que el hombre no
alcanza a retener, lo inventa. Y cuando no tiene pa-
labra de Dios en su memoria, comienza su imagina-
ción. Por ende, la Biblia es el testimonio inspirado,
la norma doctrinal y la revelación escrita de la vida
de Jesús.
LA BIBLIA.
La vida cristiana no comienza con experien-
cias, emociones o tradiciones, sino con una base
objetiva: la revelación de Dios. Y esa revelación, en
su forma escrita, la encontramos en la Biblia.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
65
La Biblia, la Palabra de Dios es nuestro pun-
to de partida para llegar a conocer a Dios. Es la re-
velación escrita, inspirada y autoritativa de Dios,
mediante la cual Él se da a conocer y comunica su
voluntad al ser humano. Es el medio principal, nor-
mativo y suficiente para conocer a Dios en términos
de salvación y doctrina.
El esfuerzo de conocer a Dios sin la biblia
sería como tratar de edificar una casa sin planos. Es
que la biblia contiene toda la guía para la edificación
de una vida personal, familiar y en todas las áreas
del hombre. Sabiendo que la Biblia es revelación
inspirada y normativa de Dios.
2ª Pedro 1:20-21 “Entendiendo primero esto, que
ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,
sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspira-
dos por el Espíritu Santo.”
La Biblia es el mejor libro jamás escrito. In-
cluso para un lector ocasional de ella pronto se
pone de manifiesto que está leyendo un libro fuera
de lo usual, pues es el único libro escrito por inspi-
ración de Dios y es su mensaje para el hombre.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
66
A continuación, veremos algunas cosas bási-
cas que debemos conocer acerca de ella.
¿Qué significa la palabra Biblia?
La palabra Biblia del latín biblĭa y del griego
βιβλία biblía significa: “libros o rollos”. Es una Bi-
blioteca.
¿Qué es la Biblia?
La Biblia es la Palabra de Dios revelada a la
humanidad, su autor es Dios mismo. Su tema prin-
cipal es: La restauración de la relación del hombre
con Dios por medio de Jesucristo (Jn 3:16 “Porque
de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo
Unigénito, para que todo aquel que en Él crea no se pierda,
más tenga vida eterna”.
¿Quién escribió la Biblia?
La Biblia es una colección de 66 libros, escri-
tos en un período de aproximadamente 1500 años
por más de 40 escritores. Muchos de ellos no se
conocieron, vivieron en diferentes épocas, lugares,
culturas, tenían diferentes idiomas, estratos sociales
y profesiones. Eran reyes, príncipes, poetas, profe-
tas, pastores, sacerdotes, filósofos, doctores y otros
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
67
simplemente fueron pescadores. Sin embargo, des-
de Génesis hasta Apocalipsis la Biblia contiene un
solo hilo de pensamiento, ninguno de ellos se
contradice.
Todos los libros de la Biblia muestran una
unidad ya que cada uno de los escritores fueron es-
cogidos e inspirados por el Espíritu Santo (2 Sam
23:2 “el Espíritu de Jehová ha hablado por mí, y su
palabra ha estado en mi lengua”; 2 Pedro 1:21 “por-
que nunca la profecía fue traída por voluntad huma-
na, sino que los santos hombres de Dios hablaron
siendo inspirados por el Espíritu Santo”). Inspirada
por Dios a través de autores humanos en su contex-
to histórico. No de una forma mecánica es esta ins-
piración, sino una revelación divina, sin anular la
humanidad del autor. Simplemente, es divina en su
origen, humana en su composición, perfecta en su
propósito.
¿Por qué se escribió la Biblia?
Como se ha mencionado en otras ocasiones,
donde se acaba la memoria del hombre, comienza
su imaginación. Y para evitar esto, Dios deja las
Sagradas Escrituras estampada en un Libro maravi-
lloso que llamamos Biblia. De esta manera, Dios, en
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
68
su gracia, decidió revelarse de manera clara, preser-
vable y transmisible.
A través de ella, se establecen los pensamien-
tos de Dios para el hombre, estampados en la vida y
obra de nuestro Señor Jesús. Es más que un manual
de vida, como se ha mencionado anteriormente, es
la vida de Jesús que, cuando se llega a conocer y
experimentar esa vida en nuestras vidas, el hombre
es transformado, mejorando su propia vida, impac-
tando su entorno. En sus páginas, notamos que su
tema principal es la redención del ser humano por
medio de Jesucristo.
Is. 55: 8 – 9: “Porque mis pensamientos no
son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis
caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos
que la tierra, así son mis caminos más altos que
vuestros caminos, y mis pensamientos más que
vuestros pensamientos.”
Entonces, para darse a conocer, Dios envía
sus pensamientos a través del Logos, la Palabra; El
Verbo. San Juan 1:1 “En el principio era el Verbo, y
el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” En el
Antiguo Testamento, por medio de los Profetas.
Isaías 55: 10, 11 “Porque como desciende de los
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
69
cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que
riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da
semilla al que siembra, y pan al que come, así será
mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí va-
cía, sino que hará lo que yo quiero, y será prospera-
da en aquello para que la envié”.
Desde el Nuevo Testamento, nos habla por
medio de su Hijo, Jesús. Hebreos 1: 1, 2: “Dios,
habiendo hablado muchas veces y de muchas mane-
ras en otro tiempo a los padres por los profetas, en
estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a
quien constituyó heredero de todo, y por quien asi-
mismo hizo el universo”
Es importante destacar que fueron inspirados
de diferentes maneras. Primeramente, es indudable
que alguna parte de la Escritura estuvo dictada ex-
presamente por Dios, como por ejemplo la entrega
de la Ley (Ex 20:1). En otras situaciones Dios habló
mediante sueños o apareció en forma de visión (Dn
7:1) Otras expresiones utilizadas son "Dios dijo"
(Gn 1:3) o "Llegó la palabra del Señor" a uno de los
profetas (Jer 1:2; Os 1:1; Mi 1:1; Sof 1:1; Hag 1:1;
Zac 1:1).
Dios se ha revelado de distintas maneras:
palabra directa
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
70
visiones
sueños
historia
Cristo (máxima revelación)
¿En qué idioma se escribió la Biblia?
Fue escrita principalmente en 2 idiomas: Hebreo
y Griego. Algunas porciones fueron escritas en Ara-
meo (algunos capítulos de Esdras, Daniel, un verso
de Jeremías y algunas frases del Nuevo Testamen-
to).
¿Cómo está dividida la Biblia?
La Biblia está dividida en Antiguo Testamento y
Nuevo Testamento. La palabra “Testamento” tiene
como significado “Pacto” o “Alianza”, haciendo
referencia a los pactos de Dios con su Pueblo esco-
gido (Ex 19:5-6) y con Su Hijo Jesucristo (Mt 26:26-
28).
El Antiguo Testamento narra la preparación
de la Salvación (Jr 31:31-34) mientras que el Nuevo
Testamento muestra la manifestación de la Salva-
ción por medio de Jesucristo (He 13:20). Por otra
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
71
parte, estos dos pactos dividieron los tiempos de la
humanidad en “antes de Cristo” (a.C.) y “después
de Cristo” (d.C.)
¿Cuántos libros tiene la Biblia?
La Biblia tiene en total 66 libros, 39 del Antiguo
Testamento y 27 del Nuevo Testamento. Los 39
libros del Antiguo Testamento están compuestos
por:
5 libros del Pentateuco
12 libros Históricos
5 libros Poéticos
17 libros Proféticos
o 5 de profetas mayores
o 12 de profetas menores
Mientras que los 27 libros del Nuevo Testamen-
to están formados por:
4 Evangelios
1 libro Histórico (Hechos)
14 Epístolas paulinas (incluyendo Hebreos)
7 Epístolas generales
1 libro Profético (Apocalipsis)
¿Cuáles son los libros de la Biblia y de qué tra-
tan?
Los 39 libros del Antiguo Testamento son:
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
72
Génesis (Gn), Éxodo (Ex), Levitico (Lv), Números
(Nm), Deuteronomio (Dt), Josué (Jos), Jueces (Jue),
Rut (Rt), 1 Samuel (1 S), 2 Samuel (2 S), 1 Reyes (1
R), 2 Reyes (2 R), 1 Crónicas (1 Cr), 2 Crónicas (2
Cr), Esdras (Esd), Nehemías (Neh), Ester (Est), Job
(Job), Salmos (Sal), Proverbios (Pr), Eclesiastés
(Ec), Cantares (Cnt), Isaías (Is), Jeremías (Jer), La-
mentaciones (Lm), Ezequiel (Ez), Daniel (Dn),
Oseas (Os), Joel (Jl), Amós (Am), Abdías (Abd),
Jonás (Jon), Miqueas (Miq), Nahum (Nah), Habacuc
(Hab), Sofonías (Sof), Hageo (Hag), Zacarías (Zac),
Malaquías (Mal).
Los 27 libros del Nuevo Testamento son:
Mateo (Mt), Marcos (Mr), Lucas (Lc), Juan
(Jn), Hechos (Hch), Romanos (Ro), 1 Corintios (1
Co), 2 Co-rintios (2 Co), Gálatas (Gl), Efesios (Ef),
Filipenses (Flp), Colosenses (Col), 1 Tesalonicenses
(1 Ts), 2Te-salonicenses (2 Ts), 1 Timoteo (1 Ti), 2
Timoteo (2 Ti), Tito (Tit), Filemón (Flm), Hebreos
(Heb), Santiago (Stg), 1 Pedro (1 P), 2 Pedro (2 P),
1 Juan (1 Jn), 2 Juan (2 Jn), 3 Juan (3 Jn), Judas
(Jud), Apocalipsis (Ap)
Curiosidades bíblicas
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
73
El libro más largo de la Biblia es Salmos con
150 capítulos.
El libro más corto de la Biblia es la Segunda
Carta de Juan con 13 versículos en un único capítu-
lo.
El capítulo más largo de la Biblia es el Salmo
119 con 176 versículos.
El capítulo más corto de la Biblia es el Salmo
117 con únicamente 2 versículos.
¿Qué evidencia hay de que la Biblia sea la
Palabra de Dios?
Se ofrecen dos líneas de evidencia que apo-
yan que la Biblia es la Palabra de Dios. La primera
es la evidencia interna y la segunda la evidencia ex-
terna.
EVIDENCIA INTERNA
Son los hechos hallados en la propia Biblia y
la afirmación de ella misma con respecto a su origen
divino. En cientos de pasajes ella declara o afirma
por si misma ser la Palabra de Dios (Dt 6:6-7, 17-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
74
18; Sal 1:2; 19:7-11; 119:9, 11, 18, 89-93, 97-100,
104-105, 130; Pr 30:5-6; Is 55:10-11; Jer 15:16; Dn
10:21; Lc 16:17; Mr 13:31; Jn 2:22; Ro 10:17; 1 Ts
2:13; 2 Ti 2:15; 1 P 1:24-25; Ap 1:2;)
La Biblia se considera a sí misma como la
revelación de Dios. En el Antiguo Testamento los
profetas declararon que sus escritos eran las pala-
bras de Dios dadas a ellos (Oseas, Joel, Jonás, Mi-
queas, Sofonías, Hageo y Malaquías comienzan di-
ciendo: “Palabra de Jehová”).
EVIDENCIA EXTERNA
La Biblia no solo afirma y reclama ser la Pala-
bra de Dios, sino que apoya estas afirmaciones con
abundantes evidencias. Aunque muchos libros de la
Biblia fueron escritos en una época en la que sus
autores ignoraban por completo los modernos des-
cubrimientos, muchos hallazgos han confirmado
aspectos históricos, aunque la Biblia no fue escrita
como documento científico. Los antiguos escritos
de la Biblia se hayan sorprendentemente adaptados
a modernas situaciones. La autoridad de la Biblia no
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
75
depende de la ciencia, pero no entra en contradic-
ción esencial con la realidad.
Libros que cuentan sobre las civilizaciones
antiguas concuerdan con las Sagradas Escrituras.
También historiadores antiguos como Josefo con-
firman lo que dice la Biblia. No se ha encontrado
ningún hallazgo que contradiga rotundamente el
testimonio de las Escrituras, todo lo contrario, exis-
ten hallazgos que han confirmado lo dicho por la
Biblia. Si desea ampliar su información puede bus-
car las evidencias encontradas gracias a la Arqueolo-
gía bíblica.
CONCLUSIÓN
Hay muchos motivos por los cuales podemos
decir que la Biblia es un libro extraordinario. Su ca-
rácter sobrenatural se aprecia en el hecho de que
trata tan libremente con lo desconocido, describe el
pasado, la creación, narra la historia del hombre,
revela la naturaleza y las obras de Dios, habla de las
profecías en cuanto al diseño divino para el mundo
en el futuro, abre una puerta a la eternidad.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
76
Si la miramos desde el punto de vista literario
es suprema, contiene la más bella poesía, drama,
relatos de amor y de guerras históricas. Pero sobre
todo La Biblia es viva y eficaz. Ella transforma la
vida de todo aquel que se rinde a Cristo. Por eso te
invito a leer la próxima lección en la que estaremos
hablando acerca de la utilidad e importancia que
tiene para la vida del cristiano.
Quien ignora la Escritura, limita su conoci-
miento de Dios; quien la estudia correctamente, cre-
ce en madurez espiritual.
ARREPENTIMIENTO DE
OBRAS MUERTAS
Este primer fundamento, es la base para los
siguientes Rudimentos que veremos. Sin arrepenti-
miento no hay conversión real. Sin conversión no
hay fe genuina. No podemos tener Fe en Dios, que
es la siguiente Rudimento por estudiar, sin habernos
arrepentido.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
77
Es por ello que este listado de Hebreos co-
mienza con el Arrepentimiento de Obras Muertas,
pues es algo esencial en la vida del creyente.
La problemática radica en que retumba muy
fuerte en nuestro interior la palabra Arrepentimien-
to pues ha sido muy manipulada y utilizada de mala
manera. Se ha creado una especie de urticaria con-
ceptual respecto al término, debido a que muchas
veces se tomó para amenazarnos, enjuiciarnos, ate-
morizarnos, encajonarnos, segregarnos e intimidar-
nos, entre otras muchas cosas que pervirtieron este
fundamento.
Si no te arrepentías, según la forma que se
imponía, estabas expuesto a las más duras penas del
infierno por no hacer las cosas como ellos decían.
Me refiero al sistema del Antiguo Testamento, don-
de te humillabas, te vestías de cilicio y te sentabas en
cenizas para demostrar tu arrepentimiento. Enton-
ces, sin arrepentimiento por medio de aquellas for-
mas, te cerraban el cielo y no dabas la medida para
tener cabida con ellos.
Por eso es necesario definir bien el término
de Arrepentimiento. El arrepentimiento es una
transformación integral del ser humano que implica
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
78
un cambio de mente, dirección y lealtad, orientando
toda la vida hacia Dios
Arrepentimiento:
Hebreo: Teshuvá ( - volver, retornar).
No es solo remordimiento, es un cambio de direc-
ción. Concepto profundo, El arrepentimiento no
es ir a un lugar nuevo, es volver al diseño original.
Es volver a Dios como centro de la vida, restauran-
do la relación con Él. Es el hijo pródigo regresando
a casa. Pastoralmente, esto quita la carga de "tengo
que ser alguien que no soy" y la cambia por "voy a
volver a Quien me diseñó".
Griego: Metanoía, nueva mente, nueva forma
de vivir. Es un cambio de actitud, de dirección, de
conceptos. Es un sincero y genuino deseo de cam-
biar y hacer las cosas a la manera de Dios. Es un
cambio en toda la Personalidad. 2 Corintios 5: 17
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva cria-
tura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son
hechas nuevas”. Es decir, no es una persona mejo-
rada. No es un personaje 2.0 o la copia corregida de
él. Literalmente, es una nueva creación en Dios. Es
alguien distinto, diferente; casi contrario y opuesto
(en muchas ocasiones) a la persona arrepentida.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
79
El arrepentimiento bíblico es volver a Dios
(hebreo) mediante una transformación profunda de
la mente y la vida (griego).
Primeramente, el concepto se relaciona con
las ideas de un hombre nuevo, de un nuevo naci-
miento y una nueva vida. La palabra griega ktisis
(del griego, "creación", "acto de crear" o "criatura")
puede significar tanto una criatura individual o tam-
bién, la creación entera. Y, en este caso, cuando una
persona se arrepiente genuinamente, junto con ser
una nueva criatura, también cambia todo su en-
torno, su ambiente y el cosmos que le rodea. Defi-
nitivamente, cambia su vida.
Es imperioso decir que el verdadero arrepen-
timiento no es simplemente llorar y sentirse mal o
triste por una o varias acciones malas, realizadas por
la persona, sin que exista un cambio de dirección o
de actitud diametralmente opuesto a lo que venía
viviendo. Si eso ocurre, solo llorar, sin cambiar, es-
tamos frente a un remordimiento. Es culpa emocio-
nal. Es miedo al castigo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
80
El arrepentimiento es más que dejar de hacer
lo incorrecto y devolverse del mal camino. Es con-
vicción espiritual, cambio de dirección, por medio
de una decisión consciente.
Significa volverse a Dios. Encaminar los pa-
sos a Dios por medio de Jesús: San Juan 14: 6 “Yo
soy el CAMINO, la verdad y la vida; y nadie viene
al Padre si no es por mí”. El hombre que no se de-
vuelve a Dios puede cubrir su mal por un tiempo,
pero queda expuesto, ya que solo si llena su corazón
de Dios, tendrá la cobertura y todo lo que ella invo-
lucra, para no volver a caer. Si no, sucederá lo que
menciona Jesús en Mateo 12: 43-45 “Cuando el es-
píritu inmundo sale del hombre, anda por lugares
secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces
dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando lle-
ga, la halla desocupada, barrida y adornada. Enton-
ces va, y toma consigo otros siete espíritus peores
que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de
aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así
también acontecerá a esta mala generación”.
Tarde o temprano volverá como el perro al
vómito o el cerdo al barro. 2 Pedro 2: 22 “Pero les
ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
81
vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse
en el cieno”.
En la antigüedad, el sacrificio de animales y el
derramamiento de la sangre de estos solo cubrían el
pecado del hombre. Hebreos 10: 4 “porque la san-
gre de los toros y de los machos cabríos no puede
quitar los pecados”. Más, cuando viene Jesús a
nuestras vidas, a través de su sangre preciosa derra-
mada en la cruz, nos limpia, nos lava y quita todo
pecado del hombre. 1 Juan 3: 5 “Y sabéis que él
apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pe-
cado en él”. Hebreos 9: 14 “¿cuánto más la sangre
de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se
ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará
vuestras conciencias de obras muertas para que sir-
váis al Dios vivo?”
Una diferencia entre el arrepentido y el que
no, la podemos evidenciar en que el no arrepentido
busca hacer lo mejor y correcto según él. Mas el
verdadero arrepentido es quien hace lo mejor y co-
rrecto según Dios. Sin importar lo que piense la
gente o lo que diga la sociedad.
El verdadero arrepentido sabe que Dios tiene
lo mejor para él y el mundo en sí. Puesto que ha
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
82
entendido lo que dice Colosenses 1: 16 “Porque en
él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los
cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles;
sean tronos, sean dominios, sean principados, sean
potestades; todo fue creado por medio de él y para
él”.
Ahora, para clarificar mejor el sentido del
arrepentimiento, debemos comprender la calidad de
relación que Dios anhela tener con nosotros. Es
una relación íntima y genuina. Una verdadera, fuerte
y perdurable. Por ello, el mejor ejemplo es la figura
del matrimonio. Efesios 5: 25 “Maridos, amad a
vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y
se entregó a sí mismo por ella”.
Desde el principio, Dios ha querido tener
una relación férrea con el hombre. En Mateo 7: 23
“Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apar-
taos de mí, hacedores de maldad”. Ese CONO-
CER, tiene la implicancia de una relación íntima
aprobada por Dios.
Génesis 4: 1 “Conoció Adán a su mujer Eva,
la cual concibió”. Toda relación trae consigo un fru-
to. Ahora, David tuvo una relación desaprobada por
Dios con Betsabé. 2 Samuel 11: 4 “Y envió David
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
83
mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con
ella”. ¿Se da cuenta de la diferencia?
Entonces, Dios quiere que usted le conozca;
es decir, que tenga una relación íntima aprobada,
dentro de toda regla; no una abominación como
son las relaciones sexuales premaritales, fornicación.
Ni hablar del adulterio o las relaciones homosexua-
les y lésbicas.
Sino que Dios desea ese compromiso dura-
dero, como es el matrimonio y, para ello, debemos
dejar toda relación antigua, de nuestro pasado, para
obtener esta unión con Cristo Jesús, que es eterna.
En otras palabras, arrepentirnos de todo el pasado.
Es necesario ejercitar esto:
TERMINÉ CONTIGO
● FRAUDE
● BORRACHERAS
● MENTIRAS
● FORNICACIÓN
● ROBOS
● MALAS PALABRAS
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
84
● MALOS PENSAMIENTOS
● ENGAÑOS
● TRAICIÓN
● ODIO
● VANIDAD
● ETC. Incluyendo Gálatas 5: 19-21
El Arrepentimiento es poner el primer ladrillo
del fundamento. Si este no queda bien nivelado,
todo el edificio del discipulado se inclina hacia el
legalismo o hacia el libertinaje. Es tan fundamental
que vemos el inicio del Evangelio haciendo el llama-
do. Primero por parte de Juan el Bautista, Mateo 3:
1, 2 “En aquellos días vino Juan el Bautista predi-
cando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepen-
tíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.
Luego, por parte de Jesús, Mateo 4: 17 “Desde en-
tonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arre-
pentíos, porque el reino de los cielos se ha acerca-
do”. Asimismo, tenemos a los discípulos de Jesús,
cuando fueron enviados por Él para predicar el
evangelio, lo primero que predican fue el arrepenti-
miento. Marcos 6: 12 “Y saliendo, predicaban que
los hombres se arrepintiesen”
Pedro, en su primer discurso en Pentecostés,
¿cuál es la solución que le da a la gente? “Pedro les
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
85
dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros
en el nombre de Jesucristo para perdón de los peca-
dos; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Hechos
2: 38.
Luego Pablo, antes de ser apresado en Jerusalén,
hace un recuento de su vida predicando el evange-
lio, y dice en Hechos 26: 20 “sino que anuncié pri-
meramente a los que están en Damasco, y Jerusalén,
y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se
arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo
obras dignas de arrepentimiento”
Y, por último, pero la voz más autorizada, que
es la del Padre, nos clarifica en Hechos 17: 30 “Pero
Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta
ignorancia, ahora manda a todos los hombres en
todo lugar, que se arrepientan”
Cuando hay un arrepentimiento genuino en
nuestras vidas, aparece una tristeza que embarga
nuestro ser. No toda tristeza es arrepentimiento,
pero todo arrepentimiento incluye una convicción
profunda pues llegamos a entender, convencido por
el Espíritu Santo de Pecado, de Justicia y de Juicio
(San Juan 16: 8-12), que hemos obrado mal. Que
hemos fallado a Dios y a su ley. Que no hemos ca-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
86
minado según los estatutos, mandamientos, precep-
tos y principios divinos. Es ahí, donde aparecen las
obras muertas.
“de pecado, por cuanto no creen en mí”. Recor-
demos que el pecado es lo que separa a Dios del
hombre. Y el mayor pecado es rechazar a Cristo y
su sacrificio en el madero de la cruz. San Juan 3: 18
“El que en él cree, no es condenado; pero el que no
cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en
el nombre del unigénito Hijo de Dios”. El Espíritu
Santo va a mostrar a los que NO creen en Jesucristo
que necesitan poner su fe y confianza en Él.
Después, el Espíritu Santo va a traer convicción
a los que creen; convicción de la realidad de lo que
somos gracias a Jesús. Somos justos por medio de la
fe. Su obra se patenta en los creyentes, convencién-
dolos de permanecer en Él pues, como Él mismo lo
explica: “Todavía un poco, y no me veréis; y de
nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Pa-
dre” (San Juan 16: 16).
Durante ese período vendrán cavilaciones y du-
das, que el Espíritu Santo despejará mediante una
de sus muchas obras en el creyente. 2 Corintios 1: 3,
4 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
87
Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda
consolación, el cual nos consuela en todas nuestras
tribulaciones, para que podamos también nosotros
consolar a los que están en cualquier tribulación,
por medio de la consolación con que nosotros so-
mos consolados por Dios”.
“De justicia, por cuanto yo voy al Padre”, puesto
que “La paga del pecado es muerte”; Jesús, al morir
en la cruz, ejerce esa justicia impartida a los que
creen en Él, justificándolos ante el Padre. La ascen-
sión de Cristo demuestra que el rescate fue acepta-
do, y la justicia terminó, a través de la cual los cre-
yentes debían ser justificados.
“Y de juicio, por cuanto el príncipe de este siglo
ha sido ya juzgado”. En la cruz, Jesús venció al ene-
migo; el enemigo ya NO tiene autoridad ni poder
sobre nuestras vidas. “y despojando a los principa-
dos y a las potestades, los exhibió públicamente,
triunfando sobre ellos en la cruz”. Colosenses 2: 15.
Jesús no solamente destruyó las obras del enemi-
go, como podemos leer en I Juan 3: 8 “El que prac-
tica el pecado es del diablo; porque el diablo peca
desde el principio. Para esto apareció el Hijo de
Dios, para deshacer las obras del diablo”; él también
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
88
vino a destruirle, desarmándolo y quitándole todo
poder y autoridad que había usurpado al hombre.
“Los hijos de una familia son seres de carne y hue-
so, por eso Jesús se hizo de carne y hueso igual que
ellos. Sólo así pudo morir y con su muerte derrotar
al diablo, quien tenía el poder de la muerte.” He-
breos 2:14
Ahora, después de entender Arrepentimiento,
veremos qué son las obras muertas. Obras: Acción;
Muertas: proviene de Muerte que significa Separa-
ción. Y en este contexto, Separado de Dios. Es de-
cir, deducimos en Acción Separada de Dios o sin
Dios.
Una Acción en la cual Dios no está involucrado.
Una Acción que no ha nacido de la voluntad sobe-
rana de Dios, en la que Él no participa y no tiene
injerencia.
Las obras muertas son todas aquellas acciones
—pecaminosas o religiosas— que están separadas
de la vida de Dios y no producen fruto espiritual
eterno.
Es imprescindible aclarar que, según la línea de
estudio, se pueden identificar dos tipos de obras
muertas.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
89
Hay quienes atribuyen las obras muertas al peca-
do, aludiendo el texto de Hebreos 9:14 “¿Cuánto
más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu
eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios,
limpiará vuestras conciencias de obras muertas para
que sirváis al Dios vivo?”. Entonces podemos afir-
mar que las obras muertas son el pecado (transgre-
sión directa), acciones contrarias a la voluntad de
Dios, que cometemos a diario, de las cuales debe-
mos arrepentirnos.
Eso, cuando estamos en Cristo, parece lógico,
pues sabemos que lo que separa al hombre de Dios
es el pecado. Siempre y cuando consideremos y dis-
tingamos con claridad el pecado que hay en noso-
tros.
Salmos 32: 5 “Mi pecado declaré, y no encubrí
mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a
Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado”
Éxodo 34: 7 “que guarda misericordia a mi-
llares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pe-
cado, y que de ningún modo tendrá por inocente al
malvado”.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
90
Podemos hacer la diferencia entre Iniquidad,
Rebelión y Pecado.
La iniquidad (anomia), es definida como co-
rrupción interna e inclinación del corazón. Es lo
que no se ve en la persona, pero que está.
Es la maldad o “Malicia” que nombra el
apóstol en 1°Pedro 2: 1 “Desechando, pues, toda
malicia…”, que está en el corazón de las personas.
El apóstol Pablo le llama Concupiscencia,
que se define como “Los deseos inmoderados y
sensuales de la vida”.
Romanos 1: 24. "Por lo cual también Dios
los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias
de sus corazones, de modo que deshonraron entre
sí sus propios cuerpos"
1ª Tesalonicenses 4: 5. "no en pasión de con-
cupiscencia, como los gentiles que no conocen a
Dios".
Tito 3: 3."Porque nosotros también éramos
en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados,
esclavos de concupiscencias y deleites diversos, vi-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
91
viendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborre-
ciéndonos unos a otros".
Es por ello que Jesús dice: “oíste que fue di-
cho no cometerás adulterio (pecado, Acción sin
Dios); más yo os digo: todo aquel que mira a una
mujer para codiciarla (iniquidad, no se ve, pero está
ahí), ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:
27-28).
Entonces, aunque no se manifieste física-
mente, la iniquidad está en el secreto, en lo íntimo y
lo escondido de la persona.
La Rebelión está definida como la acción de
no obedecer la orden de alguien y, no suficiente con
ello, hacer algo distinto, diferente y, en la mayoría
de los casos, contrario a lo ordenado.
El pueblo de Israel se rebeló contra Jehová
en muchas ocasiones. Jehová les encargó: “No ten-
drás dioses ajenos delante de mí”, y el pueblo no
acató el mandamiento de Dios y, muy por el contra-
rio, el pecado de idolatría se patentó en sus vidas en
todo nivel de vida, menospreciando el mandamien-
to, rebelándose contra su Dios y confrontándole al
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
92
ir tras dioses ajenos. Por eso fue castigado de mu-
chas maneras y se invalidó el antiguo pacto.
Por último, tenemos el pecado, que es la ma-
nifestación física de la iniquidad, concupiscencia o
maldad del hombre que le lleva, generalmente, a
rebelarse contra Dios.
Muchas personas dicen que no pecan y, tal
vez, físicamente no lo hacen porque no tienen la
oportunidad de hacerlo, sin que se logre ver su ini-
quidad. Proverbios 21: 2 “Todo camino del hombre
es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los
corazones”. Mas, cuando tienen la oportunidad, se
rebelan y pecan manifestando lo que realmente hay
en su corazón.
San Mateo 5: 21, 22: “Oísteis que fue dicho a
los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare
será culpable de juicio. Pero yo os digo que cual-
quiera que se enoje contra su hermano, será culpa-
ble de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su her-
mano, será culpable ante el concilio; y cualquiera
que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de
fuego”.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
93
Por eso el Salmista dice en el Salmo 139: 23,
24 “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay
en mi caminos de perversidad, y guíame en el ca-
mino eterno”. Proverbios 14: 12 “Hay caminos que
al hombre le parecen derechos; pero su final es ca-
mino de muerte”.
Todo ser humano, exceptuando a Jesucristo,
ha pecado alguna vez; como escribe Pablo, “todos
pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
(Romanos 3:23).
El apóstol Juan nos advierte que “Si decimos
que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros
mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesa-
mos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdo-
nar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él
mentiroso, y su palabra no está en nosotros” (1
Juan 1:8-10).
Esto quiere decir que, a causa del pecado,
todos tenemos “obras muertas” de las cuales debe-
mos arrepentirnos para poder recibir el perdón de
Dios. Estas obras muertas (acciones fútiles y vanas)
definían nuestra vida antes de nuestra conversión.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
94
Y, una vez convertidos, debemos perseverar en
arrepentirnos y vencer cualquier obra que nos con-
duzca a la muerte. Iniquidad (raíz interna), pecado
(manifestación), rebelión (actitud consciente).
Es más, nos han convencido vivir un evange-
lio culposo y no arrepentido; sin embargo, Dios,
aunque somos culpables, nos justifica y nos llama a
vivir una vida en arrepentimiento (Teshuvá – Meta-
noía).
Considerando lo anterior, entramos en el se-
gundo orden de Obras Muertas. Que son aquellas
cosas que nos hacen sentir bien, pues creemos que
nos justifican ante Dios y los hombres, pero que
carecen de Dios en sí.
Dios no solo juzga acciones, sino también el
corazón. Muchos se justifican diciendo “yo no soy
malo”, “no le hago daño a nadie”, “no soy como
este”, etc. y pensamos que aquellas cosas nos hacen
merecedores del perdón divino y de la salvación.
Acciones de compasión y misericordia que, si bien
es cierto son buenas obras humanamente hablando,
no nos justifican delante de Dios.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
95
Romanos 3: 23 “por cuanto todos pecaron, y
están destituidos de la gloria de Dios”. Nadie puede
justificarse por sí mismo.
En San Marcos 10, desde el versículo 17 ve-
mos la historia de un joven rico con Jesús. “Al salir
él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hin-
cando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro
bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús
le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay
bueno, sino sólo uno, Dios.”
Varias cosas podemos notar en este encuen-
tro. Primero, el joven noble y rico reconoce algo
especial y mayor en Jesús, por eso dobla su rodilla y
se hinca ante el Maestro, demostrando admiración y
reconociendo autoridad de Jesús. Además, vemos
que el joven no necesitaba ayuda física; él viene por
ayuda espiritual.
Respecto a la pregunta "¿Qué haré para here-
dar la vida eterna?", bueno, la vida eterna no se he-
reda, es un regalo inmerecido. Es un regalo de Dios.
Efesios 2: 8 “Porque por gracia sois salvos
por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es
don de Dios”. Al hacer esa pregunta, implícitamen-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
96
te está el raciocinio de muchos que piensan que el
Reino de Dios se obtiene por mérito propio, pues
su énfasis está en el comportamiento, cuando debie-
ra estar en la naturaleza caída del hombre.
Él, el joven, inmerso en una familia adinera-
da, sabía que heredaría la fortuna de su padre; si es
que ya no lo había hecho. A él le correspondía here-
dar lo de su padre, pues por sangre se hacía merece-
dor de aquello. Tenía el derecho solo por el hecho
de ser el hijo. Por lo tanto, se merecía obtener la
herencia que su padre dejaba. Entonces, ese pensa-
miento lo traslada a todo orden de cosas y, por eso
–junto con el pensamiento de que las promesas rela-
tivas al fin de los tiempos valían para el núcleo puro
del pueblo– pensaba que la eternidad se podría he-
redar y obtener por sus esfuerzos, sus méritos san-
guíneos y su buena conducta. Pero el mismo Pablo
nos enseña en Efesios 2: 9 “no por obras, para que
nadie se gloríe”. Entonces, si no es por obra, es por
Gracia.
Después viene la declaración de Jesús “Nin-
guno bueno hay, sino solo Dios”; esta declaración
no tiene el propósito de indicar que ni Él era bueno,
sino más bien dar a entender que, si el joven lo ta-
chaba de “Bueno”, era porque, sin percatarse, él
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
97
reconocía que Jesús es Dios. Es decir, colocar la
palabra “Bueno” en su perspectiva apropiada; ¡Cris-
to es Dios!
Entonces, si solo Dios es bueno, ¿en qué
lado queda el joven rico? ¿En qué lado quedan el
hombre y la sociedad en sí? Al hacer la raya para la
suma, Dios queda en el lado de los buenos y todos
quedan en el lado de los malos.
El joven rico, queriendo sentirse justificado y
apto, se alejó triste de Jesús cuando se le declaró
que no era bueno, pues “uno solo bueno hay,
Dios”. Y si solo Dios es bueno, ¿dónde quedamos
nosotros? En el lado de los malos, aquel joven rico
se percató de que algo le faltaba.
Dicho sea de paso, el problema real no es si
eres o no apto para ser salvo, si tienes los laureles,
los méritos o las capacidades para alcanzar la salva-
ción. No se trata de quién es idóneo, perito o indi-
cado para ser salvo, ya que nadie tiene la medida del
Padre, quien envió a su Hijo para salvarnos de ma-
nera gratuita, pues Jesús pagó el precio del pecado y
nuestra culpa fue sobre sus hombros.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
98
El problema real, como lo notamos en la vida
del joven rico, es que no todos quieren seguir al Ma-
estro.
Saúl es el claro ejemplo de lo insuficiente que
son las obras muertas, las cuales pensamos que son
buenas delante de Dios, pero que solo acarrean más
condenación y enemistad con Él.
En el capítulo 15 de 1° Samuel, encontramos
la triste narración de cómo Saúl, creyendo hacer lo
bueno, desobedece a Dios y es desechado para
siempre, pues buscó justificarse y no reconoció su
mal.
Oseas 6: 6 “Porque misericordia quiero, y no
sacrificio, y conocimiento de Dios más que holo-
causto”.
Pablo, después de presentarles un evangelio
por medio de la Fe en Jesucristo, les escribe a los
Gálatas en el capítulo 4: 10-11 “Guardáis los días,
los meses, los tiempos y los años. Me temo de voso-
tros, que haya trabajado en vano con vosotros”,
quienes se habían apartado de las enseñanzas del
apóstol y volvieron a judaizarse, esclavizándose a
los rituales que no satisfacían las demandas del Dios
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
99
vivo (Salmos 143: 2 “…Porque no se justificará de-
lante de ti ningún ser humano”).
Gálatas 2: 16 “Sabiendo que el hombre no es
justificado por las obras de la ley, sino por la fe en
Jesucristo”.
Y aquí quiero detenerme un momento para
explicar que debemos entender que este Rudimento,
“Arrepentimiento de Obras Muertas” señalada en la
Epístola a los HEBREOS, es justamente así, una
carta para los judíos hebreos repartidos en el mun-
do conocido en aquel entonces. Por eso es necesa-
rio comprender que las obras de las cuales se hablan
aquí también pertenecen a los rituales de la ley mo-
saica y que pertenecían al antiguo pacto.
Entonces, como les dice a los Gálatas 5: 4
“De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justi-
ficáis (obras); de la gracia habéis caído”. Recordan-
do que “por Gracia sois salvos por medio de la fe, y
esto no es de vosotros, pues es don de Dios; no por
obras, para que nadie se gloríe” Efesios 2: 8-9.
Esto no quita que los salvos debamos obrar
según Dios. Efesios 2: 10 “Porque somos hechura
suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
100
cuales Dios preparó de antemano para que anduvié-
semos en ellas”. Es más, el apóstol Santiago nos
recalca en el capítulo 2 de su carta universal: “La Fe
sin obras es Muerta”
Las obras muertas son acciones religiosas
realizadas con el fin de obtener la salvación o el fa-
vor de Dios por mérito propio, separadas de la fe
en Cristo.
¿Por qué "muertas"? Porque carecen de la
Zoe (ζωή), la vida divina. Son como flores de plásti-
co: se ven bonitas, pero no tienen aroma, no crecen
y no dan fruto. Activismo religioso sin vida espiri-
tual. Solo es ritualismo, legalismo y apariencia.
Obras sin Dios, aunque parezcan espirituales.
Existen distintas interpretaciones, las que
incluyen evaluación de vida y obras. En ese sentido,
otra arista importante de mencionar es una explica-
ción dada respecto al Tribunal de Cristo, donde se
puede asociar al Rudimento de obras muertas. 2
Corintios 5:10 nos dice: “Porque es necesario que
todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de
Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya
hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea
malo”.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
101
Ese “sea malo”, a veces se cree que son los
pecados que cometemos aun estando en el cuerpo
de Cristo, es decir, a pesar de ser salvos. Pero esto
es contraproducente si entendemos que Juan al en-
contrarse con Jesús, exclama “He ahí el Cordero de
Dios que quita el pecado del mundo.” San Juan 1:
29.
Si la sangre de Jesús nos limpia y nos lava de
todo pecado, quitándolo de nosotros, podemos
confiar en lo que afirma Isaías 43: 25 “Yo, yo soy el
que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y
no me acordaré de tus pecados”. Por eso podemos
afirmar que ese “sea malo” hace referencia a todas
esas actividades que realizamos sin que tengan inci-
dencia en la voluntad de Dios; es decir, que parecen
buenas, pero que no provocan efecto en la salva-
ción. Activismo religioso, sin efecto en lo eterno de
las almas.
Por lo tanto, debemos confiar que la vida
cristiana será evaluada con justicia.
Por último, pero no menos importante, hay
que señalar que, en el huerto del Edén, Dios colocó
dos árboles principales. El árbol de la vida, que tipi-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
102
fica Jesús y el árbol de la muerte, que es el árbol de
la ciencia de lo bueno y de lo malo.
El Señor les ordena que de todo árbol del
huerto pueden comer, menos del árbol de la ciencia
del bien y del mal; porque, ciertamente, el día que
de él coman morirán.
Más el hombre desobedece y al comer del
árbol prohibido, automáticamente el hombre pasó
de vida a muerte. Por lo tanto, todas las obras que
hace un hombre muerto terminan siendo obras
muertas. Y de eso tenemos que arrepentirnos
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
103
CONCLUSIÓN
Para concluir, podemos decir que debemos
arrepentirnos de todos nuestros pecados y de aque-
llas cosas que hacíamos pensando que estaban bien,
pero en las cuales Dios no estaba.
Entendiendo que Jesús, por ese sacrificio
perfecto en la cruz, nos limpia y quita todo pecado
de nuestras vidas; esto sucede solo cuando existe un
verdadero arrepentimiento, que conlleva una salva-
ción por Gracia.
Eso no significa que no pecaremos más, sa-
biendo que pecar es errar el blanco; es desobedecer,
no seguir el camino. Pero sin Dolo. Por eso necesi-
tamos arrepentirnos siempre, día a día; “estando
persuadido de esto, que comenzó en vosotros la
buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucris-
to” Filipenses 1:6
El arrepentimiento es el inicio de todo. Sin él,
no hay fundamento. Con él, comienza la transfor-
mación. El arrepentimiento no es solo dejar el peca-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
104
do;
es volver a Dios y vivir para Él.
LA FE EN DIOS
Una vez que la persona a dado un giro mara-
villoso a Dios por medio del arrepentimiento, ahora
debe a comenzar a confiar en Él. A esto le llama-
mos FE.
En Biblia, la fe aparece inmediatamente des-
pués del arrepentimiento. Esto establece un orden
teológico claro. No puede existir fe genuina sin un
arrepentimiento previo que reoriente el corazón.
Generalmente, cuando hablamos de Fe, diri-
gimos automáticamente nuestros pensamientos y
nuestra evidencia Bíblica al libro de la Epístola a los
Hebreos, capítulo 11: 1 “Es pues la Fe, la certeza de
lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”,
y comenzamos, desde ese punto, a tratar de dar a
conocer la FE por intermedio de los tremendos,
fascinantes y sorprendentes relatos de las vidas de
hombres y mujeres que, con extraordinaria Fe, lo-
graron hazañas impensadas en tiempos gloriosos
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
105
dignos ser considerados en esta famosa GALERIA
de la FE de este sensacional capítulo de la Biblia.
Claramente no entendiendo que la conjun-
ción “pues” nos da el paso a decir cuál es un resul-
tado de algo que se ha estado mostrando con antici-
pación. Es decir, Hebreos 11: 1, no es el principio
para explicar la Fe, sino que es la conclusión de lo
dicho anteriormente por el escritor de la epístola
sobre el tema en cuestión. Entonces, para compren-
der bien la Fe, debiéramos iniciar hablando desde
atrás.
Y si vamos atrás, encontramos un principio
que expusimos anteriormente “Sin Arrepentimien-
to, no podemos tener Fe en Dios. Y sin Fe, es im-
posible agradar a Dios”. El arrepentimiento abre el
camino para una fe auténtica.
El escritor de esta carta nos aclara la condi-
ción expectante de aquellos que no tienen un arre-
pentimiento genuino y que pecan deliberadamente,
Hebreos 10: 26-31 “Porque si pecáremos volunta-
riamente después de haber recibido el conocimiento
de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pe-
cados, sino una horrenda expectación de juicio, y de
hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
106
El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de
dos o de tres testigos muere irremisiblemente.
¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que
pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la
sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere
afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que
dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Se-
ñor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Ho-
rrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”
Luego de advertirnos, pasa a la alabanza; del
reproche al encomio. Él aprueba de todo corazón
los actos de amor y misericordia que ellos tuvieron
para con los perseguidos y para con los que habían
perdido sus posesiones.
El escritor establece un paralelo con su ad-
vertencia en contra de caer y apartarse, con su tribu-
to a los lectores por su demostración de amor y su
disponibilidad para ayudar. Nos da a entender que
al llegar a los pies de Cristo y comenzar una vida
Santa y Piadosa, habrá dificultades, persecuciones y
situaciones contrarias a nuestra integridad, tanto
física como espiritual, por eso nos comienza a dar
las claves para mantener una Fe en Dios, puesto
que todo el mundo explica y enseña la Fe como
algo para el futuro y no algo para el presente. Pre-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
107
sentan la Fe como algo para obtener cosas, algo pr-
óximo o posterior, y no para mantener las cosas que
ya tenemos en Cristo Jesús.
Cuando la fe es la confianza activa y perseve-
rante en Dios, basada en su carácter y sus promesas,
que se expresa en obediencia concreta. La fe no
nace en la comodidad, se manifiesta en la presión. A
eso, es a lo que realmente llamamos Fe.
A sazón de lo dicho anteriormente, debemos
comenzar la Fe, desde el capítulo 10: 35 “No per-
dáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galar-
dón”.
Confianza: Esperanza o seguridad firmes que
se tienen en algo. La Confianza, de acuerdo al dic-
cionario es la «seguridad o esperanza de que una
persona o grupo de ellas actuarán de manera correc-
ta en una determinada situación». Es decir, la seguri-
dad que tenemos de que una persona no nos fallará,
en el momento en que hemos puestos nuestras ex-
pectativas en ella.
En este caso, confianza en Jesús, debido a
todo lo que estaba aconteciendo y que lo declara
desde el versículo 32 al 34, del mismo capítulo
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
108
“Pero traed a la memoria los días pasados, en los
cuales, después de haber sido iluminados, sostuvis-
teis gran combate de padecimientos; por una parte,
ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis
hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser com-
pañeros de los que estaban en una situación seme-
jante. Porque de los presos también os compadecis-
teis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con
gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y
perdurable herencia en los cielos”. Seguridad en el
carácter de Dios.
Galardón: Premio, generalmente honorífico,
que se concede a alguien por sus méritos o por ha-
ber prestado determinados servicios. Isaías 40: 10
“He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y
su brazo señoreará; he aquí que su recompensa vie-
ne con él, y su paga delante de su rostro.” “Y he
aquí, yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para
recompensar a cada uno según fuere su obra.” Apo-
calipsis 22:12.
Nuestra Confianza en Jesús debe ser que, si
nos mantenemos en Él, tendremos un galardón en-
tregado por el propio Rey de reyes y Señor de seño-
res, nuestro amado Salvador Jesús.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
109
Es bueno destacar que el Galardón, más que
una recompensa meritorio o premio material com-
pensatorio, es honorífico.
Versículo 36 “porque os es necesaria la pa-
ciencia, para que habiendo hecho la voluntad de
Dios, obtengáis la promesa”
Paciencia: Capacidad de sufrir y tolerar des-
gracias y adversidades o cosas molestas u ofensivas,
con fortaleza, sin quejarse ni rebelarse.
La paciencia siempre está relacionada al cris-
tianismo, pues una de las características del Fruto
del Espíritu: "el amor, gozo, paz, paciencia, benigni-
dad, bondad, fe, mansedumbre y templanza; contra
tales cosas no hay ley".
La Paciencia que se expresa en este contexto,
se refiere a la promesa. Es decir, debemos tener la
capacidad de sufrir y tolerar todas las cosas con el
fin de obtener la promesa. Más claro aún “Porque
aún un poquito el que ha de venir vendrá, y no tar-
dará”.
Nuestra paciencia exigida por el Señor es
para con Él, es esperar su Venida, su Regreso. “Así,
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
110
pues, todas las veces que comiereis este pan, y be-
biereis esta copa, la muerte del Señor anuncias hasta
que él venga” 1° Corintios 11: 26. Es decir, perseve-
rancia.
La Voluntad de Dios, ¿por qué es importante
hacer la voluntad de Dios? Mateo 7: 21 “No todo el
que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de
los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre
que está en los cielos”
Mateo 12: 50 “Porque todos los que hacen la
voluntad de mi Padre que está en los cielos son mis
hermanos, mis hermanas, y mi madre”
¿Cuál es la Voluntad de Dios? Mateo 18: 14
“Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en
los cielos, que se pierda uno de estos pequeños”
1ª Tesalonicenses 4: 3-7 “pues la voluntad de
Dios es vuestra santificación; que os apartéis de for-
nicación; que cada uno de vosotros sepa tener su
propia esposa en santidad y honor; no en pasión de
concupiscencia, como los gentiles que no conocen a
Dios; que ninguno agravie ni engañe en nada a su
hermano; porque el Señor es vengador de todo esto,
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
111
como ya os hemos dicho y testificado. Pues no nos
ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación”
En fin, podemos encontrar muchos textos
bíblicos que nos dan indicios claros y precisos de
cuál es la voluntad de Dios en todas las áreas de
nuestra vida. Pero, en realidad, nosotros lo pode-
mos resumir en dos grandes y extraordinarios man-
damientos.
Mateo 22: 37-40 “Jesús le dijo: Amarás al Se-
ñor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu
alma, y con toda tu mente. Este es el primero y
grande mandamiento. Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos
dos mandamientos depende toda la ley y los profe-
tas”.
Hacer la voluntad de Dios es en resumidas
cuentas obedecer. La obediencia es la mayor eviden-
cia de Fe en nuestras vidas. Si decimos tener Fe en
Dios y no le obedecemos, no tenemos Fe. Solo que-
remos cosas de Él, pero no tenemos Fe en Él.
Entonces, algunos componentes de la Fe son
la Confianza, La Paciencia, La Promesa, La Volun-
tad de Dios. En resumen podemos aclarar que es Fe
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
112
por medio de Hebreos 11: 1 “Es pues, la Fe, la cer-
teza de lo que se espera, la convicción de lo que no
se ve”
La pregunta es ¿Qué espera usted, que no se
ve, pero sabe que es? CRISTO
Es decir, es Creer. Esto es para el que Cree;
como lo dice San Juan 3: 16 “Porque de tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigéni-
to, para que todo aquel que en él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna”. Como lo hemos dicho una
infinidad de veces, la palabra Creer, tiene la conno-
tación de Obedecer. Por lo tanto, si usted dice que
Cree en Dios y no le Obedece, usted simplemente
sabe que hay un Dios, pero no Cree en Él.
¿Qué es Fe?
- Creer lo que Dios dice ser
- Creer lo que Dios dice que somos
- Creer lo que Dios dice que seremos
- Creer lo que Dios dice que será
- Creer lo que Dios dice de los demás*
-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
113
Por eso que “Así que la fe es por el oír, y el oír,
por la palabra de Dios” Romanos 10: 17
Es importante dar a conocer que la justicia de
Dios se revela por la Fe y para Fe. Romanos 1: 17
“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela
por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por
la fe vivirá”
*Mención especial para dar a conocer que las
personas, e incluso el mundo cristiano ha perdido
total y casi absolutamente la condición de CREER,
que es obedecer, lo que Dios dice de los demás.
Porque digo esto; porque si realmente creyéramos
lo que Dios dice de los demás, trataríamos de buena
manera al resto, no importando la condición en la
que se encuentre. Pero día a día nos damos cuenta
que el mundo se ha perdido en tal indolencia y en
tal absurdo que la vida del hombre, para el hombre,
ya no vale. Siendo que hemos sido creados a imagen
y semejanza de Dios.
Marcos 12: 16 “Ellos se la trajeron; y les dijo:
¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le
dijeron: De César”. Imagínese ¿si Jesús estrella esa
imagen contra la pared, una roca o simplemente, la
lanza al aire y la bota? Hubiese sido un escándalo
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
114
mayúsculo y a Jesús lo hubiesen hasta matado por
ofender y maltratar la imagen del César.
Llevemos esa escena ofensiva al contexto de la
imagen de Dios. ¿Se imagina que le sucederá a quien
ose maltratar la imagen y semejanza de Dios? Por
eso que el mundo está en la condición que está,
porque no ha valorado a Dios. 1 Juan 4: 20 “Si al-
guno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su herma-
no, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano
a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien
no ha visto?”
La falta a este mandamiento fundamental, el del
amar al prójimo, es que ha provocado un mundo
lleno de maldad y sin principios divino. Lucas 18: 8
“Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe
en la tierra?”
Esta pregunta está en el contexto de un juez
injusto, hastiado de una mujer viuda. Es decir, un
mundo sin amor por el prójimo, un mundo indolen-
te, un mundo sin fe, sin Dios.
Entonces, retomando podemos decir que la fe
cree, aunque no podamos ver, ni palpar, ni sentir.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
115
La fe cree porque nos hace obedientes a Dios y su
palabra.
La versión Reina Valera Antigua dice así en He-
breos 11: 1 “ES pues la fe la sustancia de las cosas
que se esperan, la demostración de las cosas que no
se ven”
En Hebreos 11: 2 dice “porque por ella (la fe)
alcanzaron buen testimonio los antiguos” por la fe
podemos vivir una vida piadosa y agradable a Dios.
Habacuc 2: 4” He aquí que aquel cuya alma no
es recta, se enorgullece; más el justo por su fe vivi-
rá.”
Romanos 1: 17 “Porque en el evangelio la justi-
cia de Dios se revela por fe y para fe, como está es-
crito: Mas el justo por la fe vivirá.”
Gálatas 3: 11 “Y que por la ley ninguno se justi-
fica para con Dios, es evidente, porque: El justo por
la fe vivirá”
Hebreos 10: 37, 38 “Porque aún un poquito, Y
el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo
vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi
alma.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
116
Cada uno de nosotros vivirá una vida acorde a la
fe que podamos desarrollar. Es decir, alguien sin fe:
- NO Cree lo que Dios dice ser
- NO Cree lo que Dios dice que somos
- NO Cree lo que Dios dice que seremos
- NO Cree lo que Dios dice que será
- NO Cree lo que Dios dice de los demás
Según Habacuc 2: 4, una persona sin fe su alma
no es recta, se enorgullece.
Según Romanos 1: 17, una persona sin fe no
recibe la justicia de Dios, es decir, no es salvo.
Según Gálatas 3: 11, una persona sin fe no se
puede justificar ante Dios por sus obras.
Y, según Hebreos 10: 37-38, una persona sin fe,
no avanza, al contrario, retrocede y pierde la prome-
sa del rapto de la Iglesia.
Nuestro estilo de vida va estar muy ligado a la fe
que podamos desarrollar. Y esto es realmente sor-
prendente, pues si llegamos a desarrollar una fe que
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
117
nos dé la certeza de lo que se espera y la convicción
de lo que no se ve, podremos aceptar, sin miedos ni
dudas, a los que nos dice Hebreos 11: 3 “Por la fe
entendemos haber sido constituido el universo por
la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue
hecho de lo que no se veía.”
Increíble, el escritor de Hebreos, en vez de co-
menzar hablando de los más pequeño para llevarnos
a los mas grande, comienza haciendo esta tremenda
declaración sobre la creación del Universo. O sea, si
realmente quieres tener fe, comienza creyendo que
Dios lo hizo absolutamente todo, partiendo de la
nada, puesto que la materia prima de Dios es la
nada, Él lo constituyó todo. La creación revela la
soberanía absoluta de Dios
Colosenses 1: 16 “Porque en él fueron creadas
todas las cosas, las que hay en los cielos y las que
hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos,
sean dominios, sean principados, sean potestades;
todo fue creado por medio de él y para él.”
Aquí nos habla claramente de Jesús, nuestro Se-
ñor y Salvador, quien, de Él, por Él y para Él todo
ha sido creado.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
118
Hebreos 11: 3 lo ratifica “el cual, siendo el res-
plandor de su gloria, y la imagen misma de su sus-
tancia, y quien sustenta todas las cosas con la pala-
bra de su poder, habiendo efectuado la purificación
de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sen-
tó a la diestra de la Majestad en las alturas”
Tremendas declaraciones para las cuales nuestra
fe debe estar a la altura de creerla, puesto que, si no
tenemos fe, realmente no viviremos acorde a estas
gloriosas afirmaciones. Recuerde, el justo vivirá
acorde a la fe que tenga.
Lamentablemente, muchas líneas dogmáticas,
han tergiversado estos textos por ignorancia y poca
dedicación al estudio de ellos y han afirmado que el
vivir por fe es prácticamente olvidarse de nuestras
responsabilidades terrenales al punto, incluso, de
dejar de trabajar pues, dicen, “YO VIVO POR FE”.
Esto es algo absolutamente errado. Muy por el
contrario, aquellos que vivimos por fe, debemos ser
aún más responsables que el resto. Ojo, no es tratar
de ser el mejor, sino dar lo mejor por causa del
nombre de Cristo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
119
¿Por qué es necesaria la fe? Hebreos 11: 6 “Pero
sin fe es imposible agradar a Dios” esta tremenda
afirmación, nos da los lineamientos para saber cuán-
do estamos viviendo en fe.
Si, al invertir este versículo “pero con fe, pode-
mos agradar a Dios” es decir, aquellos que tienen fe
se esforzarán por agradar a Dios, se esforzarán por
hacer las cosas que le agradan a Él. Esto se logra
cuando se tienen convicciones claras respecto de
Dios. “porque es necesario que el que se acerca a
Dios crea que le hay”. Él es el Dios del universo y
creador de todas las cosas, como ya lo hemos men-
cionado.
Aquel que tiene Fe, siempre buscará agradar a
Dios mediante la ejecución de las obras ya estableci-
das desde el principio por Dios para aquellos que
creen en Él.
Efesios 2: 10 “Porque somos hechura suya, crea-
dos en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales
Dios preparó de antemano para que anduviésemos
en ellas” ¿se da cuenta? Dios ha preparado de ante-
mano obras que le agradan a Él para que nosotros
la ejecutemos.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
120
Y, junto con lo anterior, Él “es galardonador de
los que le buscan”. Es decir, aquellos que ponen
diligencia en buscar a este Dios eternamente mara-
villoso, tienen una recompensa.
Proverbios 8: 16-17 “Yo amo a los que me
aman, y me hallan los que temprano me buscan. Las
riquezas y la honra están conmigo; riquezas durade-
ras, y justicia.”
Génesis 15: 1 “Después de estas cosas vino la
palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No
temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será
sobremanera grande.”
Hoy nos encontramos con una infinidad de dis-
tracciones que nos alejan de Dios y ponemos más
diligencia en hacer cosas que provocan una momen-
tánea satisfacción, haciéndonos creer que estamos
en lo correcto. Es más, hay cosas que le prestamos
más atención que no traen ningún beneficio a nues-
tras vidas, pero como el resto lo hace, nosotros
también lo hacemos.
2 Corintios 4: 18 “no mirando nosotros las cosas
que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
121
que se ven son temporales, pero las que no se ven
son eternas.”
Este consejo lo entrega el Apóstol Pablo y, pare-
ciera una obviedad, pero lamentablemente, en el
diario vivir de las personas no lo es así.
Debemos entender que cuando nos dice “no
mirando” es no colocar demasiada atención en las
cosas que se ven. Las cosas que se ven son perece-
deras. No debemos gastar nuestra vida en lo que
perecerá. Tarde o temprano, las cosas que se ven, ya
no estarán y habrá pasado su tiempo de utilidad. Ya
no nos servirán más, pues ya no estarán.
Si ponemos diligencia en lo perecedero, y le da-
mos una atención mayor que lo necesario, tende-
mos a transformar nuestro carácter en aquello. Por
ejemplo, las RRSS son informales y liberales. Cual-
quiera puede escribir y postear lo que se le dé la
gana. Lo que quiera, de donde quiera y como quiera.
Pues, si ponemos demasiada atención ellas, termina-
mos teniendo ese carácter imprudente de las RRSS,
y decimos las cosa como queremos, donde quere-
mos y como queremos.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
122
Mas, lo eterno no se ve. Y eso es lo verdadera-
mente perdurable. Es lo que queda. Imagínese lo
que no se ve, pero que quedará para siempre. El
amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe,
mansedumbre, templanza. Ante estas cosas no hay
ley. No hay límites, no hay reglas. Son y serán para
siempre.
Por ello que debemos colocar toda diligencia en
las cosas que no se ven; pues, las que se ven, tiene
utilidad mientras se ven. No se ven, y ya no sirven.
Ahora, nuestra diligencia debe estar en la fe,
pues vivimos no por lo que vemos, sino por lo que
creemos. Piense, si usted solo vive por lo que ve,
enciende el televisor, ve esas terribles noticias, escu-
cha los desastres en la humanidad, las tragedias en
las familias, el descontrol en las leyes, las insurrec-
ciones, las guerras, el hambre, las pestilencias, las
drogas, asaltos, delincuencias, suicidios, corrupción,
muertes, asesinatos, carteles, bandas, pandillas, etc.
si usted vive por lo que ve, realmente no tendrá es-
peranza de nada. 2 Corintios 5: 7 “Porque por fe
andamos, no por vista.” Más, nosotros vivimos por
FE, ese es el tema que estamos viendo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
123
¿Cómo obtenemos la fe? Romanos 10: 17 “Así
que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de
Dios.” La fe viene por el oír, por la dialéctica y, de-
bemos tener mucho cuidado con lo que decimos y
con lo que escuchamos.
Nuestros hijos aprenderán conforme lo que le
decimos, y nosotros aprenderemos conforme lo que
escuchamos.
La dialéctica es un arma poderosa que Dios nos
ha dado para infundir Fe. Pero, para infundir la Fe
de Dios, debemos escuchar la voz de Dios. Marcos
13: 9 “El que tiene oídos para oír, oiga.”
Hebreos 1: 1-2 “Dios, habiendo hablado muchas
veces y de muchas maneras en otro tiempo a los
padres por los profetas, en estos postreros días nos
ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero
de todo, y por quien asimismo hizo el universo”
Dios siempre está hablando; habla de muchas ma-
neras y a todos. ¿Podemos creer eso? Hoy nos habla
por el Hijo.
Mire, “por quien asimismo hizo el universo”
¿cómo hizo el universo? Hebreos 11: 3 “Por la fe
entendemos haber sido constituido el universo por
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
124
la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue
hecho de lo que no se veía.”
La Palabra de Dios es creadora, Génesis 1: 3 “Y
dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.” Y esa Palabra es
que puede crear en nosotros Fe.
Necesitamos escuchar la voz de Dios, más que
nunca en estos tiempos donde el mundo dice cosas
formando una opinión, una creencia de los aconte-
cimientos y provocando que la Fe de muchos des-
aparezca por las cosas que se dicen.
Dios, a cada uno de nosotros nos ha dado una
medida de Fe. Romanos 12: 3 “Digo, pues, por la
gracia que me es dada, a cada cual que está entre
vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que
el que debe tener, sino que piense de sí con cordura,
conforme a la medida de fe que Dios repartió a
cada uno.”
¿Dónde encontramos la voz de Dios para nues-
tras vidas?
¿Cómo activar nuestra Fe? Marcos 11: 20-24 “Y
pasando por la mañana, vieron que la higuera se
había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acor-
dándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que mal-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
125
dijiste se ha secado. Respondiendo Jesús, les dijo:
Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que
cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate
en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere
que será hecho lo que dice, lo que diga le será he-
cho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis
orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”
Lucas 17: 5-6 “Dijeron los apóstoles al Señor:
Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvie-
rais fe como un grano de mostaza, podríais decir a
este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y
os obedecería.”
La clave está en decir y declarar lo que ya está
establecido por Dios y reconocer la autoridad que
es entregada por Él, así se libera la voluntad de
Dios, provocando que al actuar, hace crecer nuestra
Fe como una semilla. Sí, a medida que la Fe va ac-
tuando en nosotros, va creciendo.
Necesitamos decir; necesitamos hablar las cosas
que ya están establecidas desde la eternidad para
que sean hechas. Génesis 1: 2 “Y la tierra estaba
desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la
faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre
la faz de las aguas.” Estaba todo desordenado y va-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
126
cío, y se necesitó la Palabra para que comenzara la
obra de ordenar las cosas. Versículo 3 “Y dijo Dios:
Sea la luz; y fue la luz”.
Por eso necesitamos Predicar, y si predicamos,
debemos hacerlo con Fe. 2 Pedro 3: 9 “El Señor no
retarda su promesa, según algunos la tienen por tar-
danza, sino que es paciente para con nosotros, no
queriendo que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento.”
Hay una Palabra establecida por Dios en el cielo,
Salmos 119: 89 “Para siempre, oh Jehová, permane-
ce tu palabra en los cielos.” Pero nosotros, los que
tenemos Fe, debemos establecerla en la tierra.
Isaías 55: 9-11 “Como son más altos los cielos
que la tierra, así son mis caminos más altos que
vuestros caminos, y mis pensamientos más que
vuestros pensamientos. Porque como desciende de
los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino
que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y
da semilla al que siembra, y pan al que come, así
será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí
vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prospe-
rada en aquello para que la envié.” Por lo tanto, no
es lo que yo quiero, sino lo que Dios quiere.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
127
Mateo 8: 8 “Respondió el centurión y dijo: Se-
ñor, no soy digno de que entres bajo mi techo; sola-
mente di la palabra, y mi criado sanará.” La historia
del Centurión es extraordinaria, puesto que el solda-
do que estaba bajo autoridad, también tenía autori-
dad sobre otros, pero el reconocía que esa autoridad
que él tenía era delegada por la autoridad suprema y,
al final, decía a sus subalternos lo que la autoridad
principal le permitía y quería que él dijera.
Jesús dijo en San Juan 12: 49 “Porque yo no he
hablado por mi propia cuenta; el Padre que me en-
vió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y
de lo que he de hablar.”
Recordar, por ejemplo, en el caso de las enfer-
medades que Isaías 53: 4-5 nos dice “Ciertamente
llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros
dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por he-
rido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nues-
tras rebeliones, molido por nuestros pecados; el cas-
tigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fui-
mos nosotros curados.” Se da cuenta, Él ya nos
sanó, lo que necesitamos es creer que Él ya nos
sanó.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
128
Jesús nunca oró por una sanidad; los apóstoles
nunca oraron por una sanidad. Sólo se tomaron de
lo que ya está establecido y le ordenaron a la enfer-
medad que dejara los cuerpos.
Lo mismo con la gente endemoniada y poseída,
Jesús y los apóstoles ordenaban a las legiones que se
retiraran de las personas atormentadas.
Marcos 16: 17-18 “Y estas señales seguirán a los
que creen: En mi nombre echarán fuera demonios;
hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos ser-
pientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará
daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sa-
narán.”
La clave en esto es que Él nos dio su nombre,
pues Romanos 14: 11 dice “Porque escrito está:
Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda
rodilla, y toda lengua confesará a Dios.”
Filipenses 2: 10-11 “para que en el nombre de
Jesús se doble toda rodilla de los que están en los
cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda len-
gua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria
de Dios Padre.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
129
Mateo 28: 18 “Y Jesús se acercó y les habló di-
ciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la
tierra.”
¿Se percata que la autoridad para decir las cosas
que están establecidas viene de parte de Jesús? En
este contexto, nosotros hemos de saber, por la Pala-
bra, que Dios quiere sanar a las personas y Jesús lo
demostró por sus hechos. ¡Pero cuidado! la fe bíbli-
ca no manipula a Dios, se somete a Dios.
Mateo 4:23 “Jesús recorría toda Galilea enseñan-
do en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio
del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolen-
cia en el pueblo”
Mateo 8:2-3 “Y he aquí vino un leproso y se
postró ante él diciendo: ¡Señor, si quieres, puedes
limpiarme! Jesús extendió la mano y lo tocó dicien-
do: Quiero. ¡Sé limpio! Y al instante quedó limpio
de la lepra”
Mateo 8:16-17 “Al atardecer, trajeron a él mu-
chos endemoniados. Con su palabra echó fuera a
los espíritus y sanó a todos los enfermos, de modo
que se cumpliera lo dicho por medio del profeta
Isaías, quien dijo: Él mismo tomó nuestras debilida-
des y cargó con nuestras enfermedades”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
130
Mateo 9:35 “Jesús recorría todas las ciudades y
las aldeas, enseñando en sus sinagogas, predicando
el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y
toda dolencia”
Mateo 12:13 “Entonces dijo a aquel hombre:
Extiende tu mano. Él la extendió, y su mano fue
restaurada sana como la otra”
Mateo 12:22 “Entonces fue traído a él un ende-
moniado, ciego y mudo; y lo sanó, de manera que el
mudo hablaba y veía”
Mateo 14:35-36 “Y cuando los hombres de aquel
lugar lo reconocieron, mandaron a decirlo por toda
aquella región, y trajeron a él todos los que estaban
enfermos. Y le rogaban que solo pudieran tocar el
borde de su manto, y todos los que lo tocaron que-
daron sanos”
Mateo 15:30 “Entonces se acercaron a él gran-
des multitudes que tenían consigo cojos, ciegos,
mancos, mudos y muchos otros enfermos. Los pu-
sieron a los pies de Jesús, y él los sanó”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
131
Mateo 17:18 “Jesús le reprendió, y el demonio
salió de él; y el niño fue sanado desde aquella hora”
Mateo 19:2 “Grandes multitudes lo siguieron, y
las sanó allí”
Mateo 21:14 “Entonces ciegos y cojos vinieron a
él en el templo, y él los sanó”
Lo segundo es obrar. Volvamos a Lucas 17, Je-
sús nos está hablando acerca del perdón, y sus discí-
pulos exclaman ¡Auméntanos la Fe!, no pedían Fe
para hacer milagros, prodigios, maravillas, ni sanida-
des. Pedían Fe para perdonar.
Más Jesús, pareciera que hace un cambio drásti-
co en su discurso y continúa hablando de un siervo
que va al campo a trabajar y, al llegar a casa, ese
siervo debe completar la obra que hace en el cam-
po, preparando y colocando los alimentos en la
mesa.
Que nos quiere dar a entender el Maestro, que
no es simplemente decir, sino que la fe se debe
completar, así como el grano de mostaza tiene la
particularidad que su circunferencia es perfecta,
nuestra Fe se perfecciona en nuestra obra.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
132
Santiago lo dice “La Fe sin obra es Muerta”.
Cada uno vive una vida conforme a la Fe que profe-
sa y sostiene “por sus frutos los conoceréis”
CONCLUSIÓN
A través de lo que hemos leído, estudiado y
comprendido, nuestra conclusión está en la misma
Biblia, obviamente. Hebreos 11: 2 “puestos los ojos
en Jesús, el autor y consumador de la fe”
Solo en Jesús encontramos Fe; solo en Él
podemos confiar; en Él está nuestra esperanza y sin
Él, solo existe idolatría y vanidad.
La fe no es solo creer en Dios; es vivir con-
fiando en Él en toda circunstancia.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
133
DOCTRINA DE LOS BAUTISMOS
Según el texto del capítulo seis de la epístola
de Hebreos, el tema correcto de este Rudimento es,
la doctrina de BAUTISMOS, en plural, y no en singu-
lar, como si estuviera haciendo mención del bautis-
mo en agua, o al bautismo en el Espíritu Santo. El
autor no se refiere únicamente al bautismo cristiano,
sino a un conjunto de prácticas relacionadas con
purificación e identificación.
En el contexto histórico de la Epístola a los
Hebreos, existían prácticas antes del cristianismo.
Prácticas tales como lavamientos rituales (Levítico),
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
134
purificaciones (mikveh) o el mismo bautismo de
Juan.
Y es que, efectivamente, en la doctrina de los
apóstoles está contenida la existencia de varios bau-
tismos, algunos vigentes aún, de los cuales es nece-
sario conocer sobre su uso.
El bautismo cristiano no surge en el vacío, se
desarrolla en continuidad y cumplimiento. Un sim-
ple, pero profundo ejemplo: lavamientos judíos, que
denota, claramente, una purificación externa y una
preparación ceremonial.
En los tiempos de Jesús, tenemos el bautis-
mo de Juan, que es un llamado al arrepentimiento
en preparación del pueblo para la llegada del Mesías.
Derivando en el bautismo cristiano, que iden-
tificación con Cristo. Este bautismo cristiano no
reemplaza simplemente los anteriores; los cumple y
redefine. Representa: muerte (sumergirse), sepultura
y resurrección.
Primero, debemos saber el significado de la
palabra BAUTISMO, y este es baptó o baptizó, sig-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
135
nificado: «lavar» o «sumergir» haciendo referencia a
la forma que se tenía de lavar la ropa en un río por
aquellos años; donde la persona sumergía totalmen-
te la prenda de ropa para proceder al lavado.
También, es la acción de teñir la ropa, la que
se sumergía en el tinte para que adquiriera el color
deseado. Sea cual fuese el contexto, la acción y la
intención es similar. Sumergir para dar otro estado,
mejorado, del actual.
1.- El primer bautismo que la Biblia presenta
es un bautismo histórico. Es presentado por el
apóstol Pablo como el Bautismo en la nube y en la
mar. Y, aunque el Antiguo Testamento no lo men-
ciona como bautismo, sino solo narra el evento sor-
prendente al cruzar el mar rojo en seco por el pue-
blo hebreo, el Apóstol Pablo si nos da a conocer el
significado de este extraordinario acontecimiento;
quizás no con la cantidad de detalles que nos gusta-
ría para entenderlo un poco más.
De lo que nos menciona en 1ª Corintios 10:
1-2 “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que
nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y
todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron
bautizados en la nube y en el mar” podemos dedu-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
136
cir, guiados por Dios, ciertas cosas muy interesan-
tes, oportunas y de edificación para nuestras vidas.
Lo primero es mencionar que es un bautismo
exclusivo para el pueblo de Israel, puesto que nin-
guna otra nación ha experimentado tal experiencia.
Por lo menos la Biblia, nuestra guía, no lo mencio-
na.
Segundo, se trata de un bautismo de provi-
sión y salvación divina. Aclarar que es una salvación
providencial, y no del alma; es con el fin de mante-
ner a la nación de Israel en la faz de la tierra, con la
intención que el pueblo de Dios pueda cumplir el
propósito por el cual ha sido creado.
Tercero, es un bautismo de liberación, pues
pasan de ser esclavos, a un lado del mar, a ser libres
al otro lado, considerando que aún mantiene vigen-
cia y ha estado, y estará, disponible para cada gene-
ración de los hijos de Israel, hasta el día de la segun-
da venida de Jesús, cuando Dios salve a la nación de
manera milagrosa y divina.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
137
Por último, es interesante hacer notar que
antes de darles la ley Mosaica, Dios provoca este
bautismo.
También es llamativo ver que, antes de entrar
a la tierra de Canaán, Dios los hace pasar, guiados
por Josué, por las aguas del Jordán. Josué 3: 14-16
“Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas
para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del
pueblo llevando el arca del pacto, cuando los que
llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de
los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a
la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordar-
se por todas sus orillas todo el tiempo de la sie-
ga), las aguas que venían de arriba se detuvieron
como en un montón bien lejos de la ciudad de
Adam, que está al lado de Saretán, y las que descen-
dían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y
fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de
Jericó.”
Por esto podemos deducir que Dios utiliza
este sacramento para simbolizar el paso de un esta-
do actual, a un estado mejorado de los creyentes.
Ahora, si bien, después del Mar Rojo eran libres,
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
138
pero peregrinos, al cruzar el Jordán se convertían en
conquistadores.
2.- El segundo bautismo del que tenemos
constancia es el Bautismo de Juan, y era un bautis-
mo, al igual que el primero, solo para Israel. Es sig-
nificativo considerar este gran detalle. El bautismo
de Juan era para preparar la nación de Israel con el
fin de limpiarlos y estar en condiciones de recibir al
Mesías que estaba próximo a aparecer en escena.
Antes de la llegada del Mesías, el Cristo, apa-
rece Juan en el Jordán para Bautizar a Israel y pre-
parar el camino del Salvador. San Marcos 1: 1-4
“Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de
Dios. Como está escrito en Isaías el profeta: He
aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual
preparará tu camino delante de ti. Voz del que cla-
ma en el desierto: Preparad el camino del Señor;
enderezad sus sendas. Bautizaba Juan en el desierto,
y predicaba el bautismo de arrepentimiento para
perdón de pecados. Y salían a él toda la provincia
de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados
por él en el río Jordán, confesando sus pecados”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
139
Recordar que la nación de Israel siempre ha
esperado al Rey de reyes y su única razón de ser, es
poder ver el cumplimiento de esta profecía; sin dar-
se cuenta que ya se cumplió, sin aceptarlo (a los
suyo vino y los suyos le rechazaron). Por eso que,
cuando veían una manifestación poderosa que daba
indicio que podría ser el cumplimiento de la profe-
cía, ellos acudían, atendían y obedecían.
Es lo que ocurrió con Juan y su Bautismo. La
gente acudía y obedecía a Juan, pues creían que él
podría ser el Mesías. San Juan 1: 19-23 “Este es el
testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de
Jerusalén sacerdotes y levitas para que le pregunta-
sen: ¿Tú, quién eres? Confesó, y no negó, sino con-
fesó: Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué
pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el pro-
feta? Y respondió: No. Le dijeron: ¿Pues quién eres?
para que demos respuesta a los que nos enviaron.
¿Qué dices de ti mismo? Dijo: Yo soy la voz de uno
que clama en el desierto: Enderezad el camino del
Señor, como dijo el profeta Isaías”
Por eso que fue tan popular su Bautismo en-
tre los religiosos, los sectarios y las autoridades.
Quizás, se decían, él es quien esperábamos.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
140
Lucas 7:29 “Y todo el pueblo oyéndole, y los
publicanos, justificaron a Dios, bautizándose con el
bautismo de Juan.”
La versión Biblia Las Américas dice “Cuando
todo el pueblo y los recaudadores de impuestos le
oyeron, reconocieron la justicia de Dios, siendo
bautizados con el bautismo de Juan.”
Este bautismo es por inmersión en agua, y
fue también conocido como bautismo de arrepenti-
miento. Hechos 19:4 “Y dijo Pablo: Juan bautizó
con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pue-
blo que creyesen en el que había de venir después
de él, es a saber, en Jesús el Cristo.”
Su característica principal era que quienes
acudían a Juan para ser bautizados por él, antes de
ser sumergidos, cada uno en su turno confesaba
públicamente sus pecados. Es decir, a viva voz,
quien era bautizado, declaraba su pecado pública-
mente antes de ser sumergido.
Por ejemplo, el adultero gritaba “SOY
ADULTERO” y ahí era sumergido en las aguas.
Este bautismo ya no está vigente.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
141
Mateo 3:6 “Y eran bautizados de él en el Jor-
dán, confesando sus pecados.”
3.- El otro bautismo que surge a continua-
ción del de Juan es el Bautismo en agua, conocido
también como el bautismo de Jesús, o el bautismo
en el nombre de Jesús. Así, como el Bautismo de
Juan era solo para el pueblo de Israel, el Bautismo
de Jesús es para todo aquel que le reciba y acepte
como Señor y Salvador de su alma.
Hechos 8:16 “Porque aún no había descendi-
do sobre ninguno de ellos, más solamente eran bau-
tizados en el nombre de Jesús.”
Hechos 19:5 “Cuando oyeron esto, fue-
ron bautizados en el nombre del Señor Jesús.”
Este es el bautismo que todos conocemos,
que todavía está en vigor, y es el que practicamos
como un sacramento instaurado por nuestro Señor
Jesús, dándonos ejemplo Él mismo, cuando fue
donde Juan para ser bautizado.
Marcos 1: 9 “Aconteció en aquellos días, que
Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado
por Juan en el Jordán.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
142
Diferencias entre el bautismo de Juan y el de
Jesús
El bautismo de Juan era:
• Provisional, es decir, que no es permanente. Era
por la circunstancia del cumplimiento de la venida
del Mesías Rey
• Solo para la Nación de Israel
• No puede repetirse
• Era una agregación a la comunidad de penitentes
que esperaban la llegada del Mesías
• El que se bautizaba tenía que confesar los pecados
El Bautismo de Jesús se presenta como ar-
quetipo de bautismo cristiano:
• La presencia de agua, que simboliza el lavado de
nuestros pecados.
• Los cielos abiertos, dimensión escatológica, dando
a conocer que trasciende en el tiempo
• La proclamación de Jesús como hijo de Dios. La
voz del Padre desde el cielo. (Uno reconociendo a
Jesús como su Señor y Salvador)
• La venida del Espíritu Santo, descendiendo como
paloma sobre Jesús.
• La misión. El cordero de Dios, que quita el peca-
do del mundo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
143
El acto físico básicamente es el mismo, no
cambia en su ejecución. Sí en el propósito del bau-
tismo.
El de Juan era básicamente para el arrepenti-
miento por los pecados y estar preparados para la
salvación que traería el Mesías Ungido. Dicho sea
de paso, esperan una salvación territorial, terrenal.
Es decir, que Dios aplaste sus enemigos, opresores
del pueblo, que, en ese tiempo, los de turno era el
Imperio Romano. Esto fue la base del bautismo de
Jesús.
Ahora, el de Jesús y los apóstoles es para de-
clarar públicamente que creen en Él. Arrepentidos y
perdonados de sus pecados, la persona desciende a
las aguas en obediencia al sacramento y con aquel
acto, confiesan que han aceptado y recibido a Jesús
como su Señor y Salvador personal.
El primero, era para pertenecer a una comu-
nidad terrenal acotada, una comunidad que esperaba
el Mesías; el de Jesús, es para pertenecer al nuevo
pueblo de Dios (los cristianos) y recibir el Espíritu
Santo de Dios, es decir, Dios morando en nosotros.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
144
4.- Luego, el cuarto bautismo que surge es el
Bautismo con el Espíritu Santo; provocando gran
controversia y división en el pueblo creyente, quie-
nes, en su totalidad, creen que existe, que es funda-
mental y necesario, pero surge la dicotomía al pre-
sentar “CUANDO” “EN QUE MOMENTO” se
provoca dicho bautismo.
Primero, debemos saber que los apóstoles y
discípulos que estaban con Jesús no tenían el Espíri-
tu Santo hasta que Él, después de resucitar se les
apareció y se los entregó.
San Juan 20: 21-22 “Entonces Jesús les dijo
otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre,
así también yo os envío. Y habiendo dicho esto,
sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo”.
Mientras Jesús estaba con ellos, los discípulos
no tenían el Espíritu Santo en sus vidas, pues, Dios
mismo habitaba entre ellos (Emmanuel, Dios con
nosotros). Recordando que el Padre es Dios por
nosotros; el Hijo, Dios entre nosotros y el Espíritu
Santo, Dios en nosotros.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
145
Sin embargo, el recibir el Espíritu Santo, en
esa instancia, solo les otorgaba Santidad, puesto que
el Espíritu de Dios, es Santo.
Más, Jesús aclara 40 días después, en Hechos
1: 5 “Porque Juan ciertamente bautizó con agua,
más vosotros seréis bautizados con el Espíritu San-
to dentro de no muchos días”.
Entendiendo que el Bautismo con el Espíritu
Santo traería Poder sobre sus vidas para realizar la
obra del evangelio en la tierra. Con esto se echa por
tierra la idea que al recibir a Jesús como Señor y Sal-
vador de sus vidas, automáticamente son bautizados
con el Espíritu Santo.
Más de alguno, se tomará de la misión de los
setenta que fueron de dos en dos para ir por las al-
deas de Israel y llevar el mensaje de Jesús, como lo
señala San Lucas 10: 17-20 “Volvieron los setenta
con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos
sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás
caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potes-
tad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda
fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os
regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino re-
gocijaos de que vuestros nombres están escritos en
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
146
los cielos” y afirmar que ellos ya tenían poder otor-
gado por Jesús para sanar enfermos, hacer prodigios
y milagros.
Aunque, es imprescindible saber que, hasta
esa época, antes que Jesús ascendiera al cielo, el Es-
píritu era dado de forma parcelada y para cumplir
un propósito específico. No moraba en las perso-
nas. O sea, venía sobre el profeta, el sacerdote o el
hombre de Dios, lo usaba para cumplir el fin y lue-
go lo dejaba. No permanecía en él.
Entonces, bajo ese contexto, Jesús añade en
Hechos 1: 8 “pero recibiréis poder, cuando haya
venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis
testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y
hasta lo último de la tierra”.
En otras palabras, el recibir el Espíritu Santo
te Santifica, te aparta al redargüir nuestras vidas. Por
otra parte, el Bautismo con el Espíritu Santo te
equipa para llevar el mensaje de Salvación.
El primer registro de este acontecimiento se
produce el día de la Fiesta Solemne de Shavuot
(Pentecostés), donde los apóstoles y parte de la igle-
sia primitiva (120 aproximadamente) estaban en el
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
147
aposento alto, como lo señala el Libro de Hechos
capítulo 2: 1-4 “Cuando llegó el día de Pentecostés,
estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino
del cielo un estruendo como de un viento recio que
soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban
sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas,
como de fuego, asentándose sobre cada uno de
ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y
comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Es-
píritu les daba que hablasen”
Se trata de un bautismo espiritual operado
por la intervención directa del Espíritu Santo, como
lo observamos en los casos del bautismo de los
apóstoles en el día de la celebración de Shavuot
(pentecostés), y en el caso de Cornelio y su casa
cuando el apóstol Pedro les visito en Hechos 10: 44
“Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Es-
píritu Santo cayó sobre todos los que oían el discur-
so”.
Como esta investidura del bautismo con el
Espíritu Santo es para dar testimonio de Jesús de
diversas maneras, y sabiendo que el Evangelio es
Revelación y Poder, Romanos 1: 16-17 “porque no
me avergüenzo del evangelio, porque es poder de
Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
148
primeramente, y también al griego. Porque en el
evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para
fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”,
entendemos que este evento único y extraordinario
en la vida de las personas, las capacitas para pasar
de simples creyentes, oidores y pasivos observado-
res del Evangelio, a discípulos entregados, compro-
metidos y osados de nuestros Señor y Salvador per-
sonal. Hasta dar la vida, si fuese necesario, como lo
hicieron la mayoría de apóstoles y discípulos de la
iglesia primitiva. Entregándoles dones espirituales
para edificación de la iglesia.
Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos,
que la maravillosa experiencia del Bautismo con el
Espíritu Santo trae consigo un regalo; es decir, un
Don del mismo Espíritu y, si bien es cierto, en las
narraciones del Libro de Los Hechos, respecto a
esta experiencia, tienen el común denominador que
“hablaban nuevas Lenguas” como evidencia princi-
pal, debemos entender que la evidencia en sí, es que
el bautismo con el Espíritu Santo proporciona, al
bautizado, dones del Espíritu para hacer la obra del
evangelio.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
149
No necesariamente hablar en Lenguas, sino
cualquier Don del Espíritu que sea para edificar el
cuerpo de Cristo.
1ª Corintios 12: 27-31 “Vosotros, pues, sois
el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en parti-
cular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramen-
te apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros,
luego los que hacen milagros, después los que sa-
nan, los que ayudan, los que administran, los que
tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles?, ¿son
todos profetas?, ¿todos maestros?, ¿hacen todos
milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad?, ¿hablan
todos lenguas?, ¿interpretan todos? Procurad, pues,
los dones mejores. Más yo os muestro un camino
aún más excelente”
En otras ocasiones hay una intervención indi-
recta de un ministro, como lo observamos en el
caso de los apóstoles que viajaron a Samaria y ora-
ron por los convertidos de ellos bajo el ministerio
de Felipe.
Hechos 8: 14-17 “Cuando los apóstoles que
estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había reci-
bido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a
Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
150
para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no
había descendido sobre ninguno de ellos, sino que
solamente habían sido bautizados en el nombre de
Jesús. Entonces les imponían las manos, y recibían
el Espíritu Santo”.
También está el caso del apóstol Pablo que
oró por los convertidos de Éfeso, Hechos 19: 4-7
“Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepen-
timiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel
que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cris-
to. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el
nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto
Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo;
y hablaban en lenguas, y profetizaban. Eran por to-
dos unos doce hombres”
El bautismo con el Espíritu Santo significa la
inmersión de la persona dentro del Espíritu Santo.
Puesto que “bautismo” significa “inmersión en”, la
persona que es bautizada con el Espíritu Santo es
sumergida dentro del Espíritu Santo, por supuesto,
en una operación espiritual.
No se debe confundir el bautismo con el Es-
píritu Santo con la “llenura” del Espíritu. Aunque,
en el momento del Bautismo, la persona es llena del
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
151
Espíritu, es solo una vez en la vida. De allí en ade-
lante, procesos similares son conocidos como la
“llenura” del Espíritu Santo.
En el relato del libro de Hechos de los após-
toles leemos, en el capítulo 2: 1-4 “Y como se cum-
plieron los días de Pentecostés, estaban todos uná-
nimes juntos; Y de repente vino un estruendo del
cielo como de un viento recio que corría, el cual
hinchió toda la casa donde estaban sentados; Y se
les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego,
que se asentó sobre cada uno de ellos, Y fueron
todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a
hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba
que hablasen”
Podemos ver que para ser Bautizados con el
Espíritu Santo, debieron ser llenos de Él y vivir esa
experiencia que los equipó con PODER para hacer
la obra de Dios, mientras que, en el capítulo 4: 31
“Y como hubieron orado, el lugar en que estaban
congregados tembló; y todos fueron llenos del Es-
píritu Santo, y hablaron la palabra de Dios con con-
fianza”, leemos acerca de una de las tantas veces
que fueron llenos con el Espíritu Santo. No se debe
confundir aunque ambos eventos pueden ser simila-
res.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
152
Este bautismo lo opera Jesús mismo quien
introduce a la persona en el seno del Espíritu Santo;
es un bautismo espiritual acompañado en muchos
de los casos con la impartición de lenguas. Este
bautismo está vigente aun.
Hechos 11:16 “Entonces me acordé del di-
cho del Señor, como dijo: Juan ciertamente bautizó
en agua; mas vosotros seréis bautizados en Espíritu
Santo.”
Cuando hay intervención indirecta de un mi-
nistro, el bautismo con el Espíritu Santo se imparte
con la imposición de manos, Hechos 8:17 “Enton-
ces les impusieron las manos, y recibieron el Espíri-
tu Santo.”
Importante es hacer mención que todo cre-
yente debe desear, anhelar y buscar de manera im-
periosa ser Bautizado con el Espíritu Santo para ser
equipado y capacitado con el fin de hacer la obra de
nuestro Señor Jesús acá en la tierra.
El bautismo en agua visible, externo y de tes-
timonio. El Bautismo del Espíritu es invisible, in-
terno y de transformación.
5.- El quinto bautismo del que la Biblia nos
hace referencia, es el Bautismo en el cuerpo de Cris-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
153
to, Romanos 6: 3-4 “¿O no sabéis que todos los que
somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautiza-
dos en su muerte? Porque somos sepultados junta-
mente con él a muerte por el bautismo; para que
como Cristo resucitó de los muertos por la gloria
del Padre, así también nosotros andemos en nove-
dad de vida.”
Al igual que el bautismo con el Espíritu San-
to, este bautismo es también un bautismo espiritual;
es el bautismo del Nuevo Nacimiento, del que Jesús
hizo referencia a Nicodemo la noche que éste le
visitó. Jesús se refirió a este bautismo como nacer
del Espíritu.
Juan 3: 6-8 “Lo que es nacido de la carne,
carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu
es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario
nacer otra vez. El viento de donde quiere sopla, y
oyes su sonido; más ni sabes de dónde viene, ni a
dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Es-
píritu.”
Este bautismo significa inmersión dentro del
cuerpo de Jesús; no es un símil, es una operación
del Espíritu Santo sobre la persona en el proceso
del nuevo nacimiento, para que se ejecute sobre las
personas, como expresa el apóstol Pablo, el cuerpo
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
154
de pecado muera y se levante en novedad de vida
conforme a la imagen de Jesús.
Este bautismo tiene vigencia aún, y es opera-
do por el Espíritu Santo quien introduce a la perso-
na en el cuerpo de Cristo. Las evidencias de este
bautismo se ven en la transformación de la naturale-
za pecaminosa de la persona.
Efesios 4:21-24 “si en verdad le habéis oído,
y habéis sido por él enseñados, conforme a la ver-
dad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera
de vivir, despojaos del viejo hombre, que está vicia-
do conforme a los deseos engañosos, y renovaos en
el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo
hombre, creado según Dios en la justicia y santidad
de la verdad”
La persona anda en novedad de vida, y ya no se
pertenece a sí mismo; según la enseñanza impartida
por el apóstol Pablo, la persona está escondida den-
tro del cuerpo de Cristo, Gálatas 2:20 “Con Cristo
estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más
vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo
vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se
entregó a sí mismo por mí.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
155
Es precisamente debido a esta clase de bau-
tismo que la enseñanza apostólica destacó que to-
dos los nacidos de nuevo conforman a su vez el
cuerpo de Cristo. Efesios 1:22-23 “y sometió todas
las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre
todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la
plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”
1ª Corintios 12:27 “Pues vosotros sois el
cuerpo de Cristo, y miembros en parte.”
Colosenses 2:11 “En el cual también sois cir-
cuncidados de circuncisión no hecha con manos,
con el despojamiento del cuerpo de los pecados de
la carne, en la circuncisión de Cristo”
6.- El sexto bautismo presentado en la Biblia,
y fue Jesús mismo quien lo presentó, es el Bautismo
en fuego. Mateo 3: 11 “Yo a la verdad os bautizo en
agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí,
más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no
soy digno de llevar; él os bautizará en Espíritu Santo
y en fuego.”
Este bautismo es identificado por el pente-
costalismo como el mismo bautismo con Espíritu
Santo. Sin embargo, Juan no se estaba refiriendo a
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
156
un solo bautismo con un solo nombre, sino a dos
bautismos diferentes.
El bautismo en fuego es un bautismo de
“prueba”. 1ª Pedro 1:7 “para que sometida a prueba
vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual,
aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada
en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado
Jesucristo”
1ª Pedro 4:12 “Amados, no os sorprendáis
del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si
alguna cosa extraña os aconteciese”
Es un bautismo operado por Jesús mismo,
según la instrucción de Juan el Bautista: él os bau-
tizará en Espíritu Santo y en fuego (Mateo 3:11).
Es un bautismo del que aun en la Ley encontramos
referencia.
Números 31: 23 “Todo lo que resiste el fue-
go, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que
en las aguas de purificación habrá de purificarse:
más haréis pasar por agua todo lo que no aguanta el
fuego.”
Es decir, Jesús mismo permite que sus hijos
pasen por diversas pruebas para ir formando el ca-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
157
rácter del cristiano. Él somete nuestra Fe a procesos
que, solamente con Fe, son posibles pasar. Pues, de
otra manera sería imposible e intolerable soportar.
Esto es, la Fe puesta en Dios, hace posible
pasar cualquier tipo de prueba que el Señor permite
en las vidas de los creyentes, pues, lo que está en
prueba es la Fe del hombre.
Es así como Dios permite que se manifiesten
problemas, dificultades y adversidades de toda índo-
le en la vida del hijo de Dios con el fin de llevarlo a
dimensiones que no conocía.
2ª Timoteo 3: 17 “a fin de que el hombre de
Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra.”
Esto lo dice el apóstol después que le advier-
te a su hijo espiritual, Timoteo, en los versículos 10-
12, “Pero tú has seguido mi doctrina, conducta,
propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, perse-
cuciones, padecimientos, como los que me sobrevi-
nieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecu-
ciones que he sufrido, y de todas me ha librado el
Señor. Y también todos los que quieren vivir piado-
samente en Cristo Jesús padecerán persecución”.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
158
El mismo Jesús nos advierte y nos da la espe-
ranza en San Juan 16: 33 “Estas cosas os he hablado
para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis
aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”
En cierta ocasión, la madre de los hijos de
Zebedeo, Jacobo y Juan, se le acercó pidiendo algo
muy especial a Jesús. Esto lo encontramos en Ma-
teo 20. Esto era, pensando en el reino, la honra que
sus hijos se sentarán a la derecha y la izquierda de
Él.
En los versículos 22 y 23 le contesta Jesús de
la siguiente manera “Entonces Jesús respondiendo,
dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso
que yo he de beber, y ser bautizados con el bautis-
mo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron:
Podemos. Él les dijo: A la verdad, de mi vaso bebe-
réis, y con el bautismo con que yo soy bautizado,
seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a
mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para
quienes está preparado por mi Padre”, dando a co-
nocer que el mismo pasaría por momentos de mu-
cha prueba y aflicción y, al igual que Jacobo y Juan,
todos sus seguidores deben pasar por este Bautismo
de Fuego, que es la prueba de la Fe.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
159
Esa copa, la bebió Jesús en Getsemaní, San
Lucas 22: 41-42 “Y él se apartó de ellos a distancia
como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa;
pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”
Hebreos 5. 7-10 “Y Cristo, en los días de su
carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor
y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue
oído a causa de su temor reverente. Y aunque era
Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y
habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de
eterna salvación para todos los que le obedecen; y
fue declarado por Dios sumo sacerdote según el
orden de Melquisedec”
Podemos ver que la finalidad de este bautis-
mo de fuego, que es la prueba de la Fe, es aprender
obediencia, así como Jesús aprendió.
Esto no puede entenderse en el sentido de
que desconociese antes lo que es la obediencia,
puesto que la practicó desde el momento mismo de
entrar en El Mundo.
En este caso, aprender obediencia significa
tener un conocimiento, no meramente intelectual,
sino experimental de lo que significa; obedecer de la
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
160
misma forma qué “no conoció pecado” equivale a
no pecar, así también “aprendió obediencia” equiva-
le a “obedeció”
Nadie, ningún hijo de Dios está exento de la
prueba, que no es lo mismo que la tentación, ni las
consecuencias del pecado.
Algo que es necesario aclarar, la tentación
proviene de satanás para hacer caer, destruir y bo-
rrar al hijo de Dios de los planes eterno. En cambio
la prueba proviene de parte de Dios con el objetivo
de hacer madurar, crecer y formar a su hijo.
Ahora bien, el enemigo es astuto y utiliza los
tiempos de prueba para lanzar la tentación, por ello
cada individuo debe estar bien apercibido, ya que
caer en tentación es opcional
1ª Corintios 10: 13 “No os ha sobrevenido
ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es
Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que
podéis resistir, sino que dará también juntamente
con la tentación la salida, para que podáis soportar”
y pasar por la prueba es un mandato.
Lo otro importante en recalcar es que Dios
no tienta a sus hijos, Santiago 1: 13-14 “Cuando
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
161
alguno es tentado, no diga que es tentado de parte
de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el
mal, ni él tienta a nadie, sino que cada uno es aten-
tado, cuando de su propia concupiscencia es atraído
y seducido”
Otra diferencia es que la tentación busca
agradar los deseos de la carne y sus pasiones. Más la
prueba busca alejarnos de las cosas carnales y bana-
les de la vida, que destruyen la relación de Dios con
sus hijos.
Y por último, señalar que la tentación, como
la prueba, trae consigo consecuencias. Una negati-
vas; la otra, positivas. La tentación trae perdición,
ruina y maldición. La prueba, por el contrario, nos
da salvación, prosperidad y bendición.
El Bautismo de Prueba, es un bautismo que
aún está vigente, y puede repetirse tantas veces sea
necesario en la vida de la persona, particularmente
cuando el carácter del hombre o mujer de Dios no
esté acorde con el propósito para el cual fue llama-
do a cumplir.
1ª Corintios 3:13 “La obra de cada uno será mani-
festada: porque el día la declarará; porque por el
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
162
fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál
sea, el fuego hará la prueba.”
*BAUTISMO EN AGUA
El que creyere y fuere bautizado, será salvo;
mas el que no creyere, será condenado. Marcos
16:16. Hechos 2:1-4; 10:44-46; 8:15; 19:6
El bautismo en agua es un bautismo del cre-
yente y es un acto físico que expresa una verdad
espiritual.
En el bautismo en agua decimos, en realidad,
que compartimos con Cristo el hecho de su muerte
y resurrección. Obviamente, la persona bautizada
no muere literalmente (por pecador) como lo hizo
Jesús (sin ser pecador), sino que da testimonio pú-
blico al hecho de que se está valiendo de la obra de
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
163
Cristo. Como Cristo murió al pecado, por tanto él
ahora muere simbólicamente al pecado.
Al entrar en el agua y ser completamente su-
mergido, es simbolizado el entierro de la vieja natu-
raleza pecaminosa. Esta naturaleza es dejada debajo
del agua y la persona es entonces simbólicamente
resucitada a la nueva vida en Jesús.
Declara que vivirá para Jesús como su discí-
pulo. “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya
no vivo yo, más vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20).
La persona que es bautizada literalmente se
pone de acuerdo con Dios en que está muerto, en
Cristo, a los principios de pecado y muerte, y ahora
está vivo en Cristo para Dios.
El bautismo es un acuerdo por voluntad pro-
pia con Dios acerca de los efectos de la muerte de
su Hijo. Nosotros de buena gana, alegremente y con
gozo nos asociamos con la obra redentora del Cal-
vario.
(1) ¿Por qué por inmersión total?
1. La palabra griega para “bautismo” es “bap-
tizo” que significa “bañar” o “sumergir”. La palabra
se usaba para describir la inmersión total de un tra-
po en tinte.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
164
2. Juan, el Bautista, bautizaba en el río Enón
porque había mucha agua allí, lo cual indica inmer-
sión total “Juan bautizaba también en Enón, junto a
Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y
eran bautizados” (Juan 3:23).
3. La razón principal es que solamente la in-
mersión total puede simbolizar propiamente el en-
tierro (es decir, una tumba acuosa). Véase Romanos
6:4 “Porque somos sepultados juntamente con él
para muerte por el bautismo, a fin de que como
Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Pa-
dre, así también nosotros andemos en vida nueva” y
Colosenses 2:12 “sepultados con él en el bautismo,
en el cual fuisteis también resucitados con él, me-
diante la fe en el poder de Dios que le levantó de
los muertos”.
4. Existe una frase interesante que se descu-
brió en los rollos de las cuevas de Qumram, en el
Mar Muerto, en la cual se habla del concepto del
Espíritu de Dios descendiendo. Cuando viniera el
Mesías, de acuerdo con esas personas que vivieron
en tiempos de Jesús o antes, el Espíritu de Dios
descendería sobre los pobres, los oprimidos y los
menos favorecidos. Eso ha llevado a los eruditos
bíblicos a pensar en ese concepto (del Espíritu de
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
165
Dios descendiendo) como una de las claves para
entender el bautismo de Jesús.
Aparentemente era un pensamiento común
como una de las claves para entender el bautismo
de Jesús en la cultura judía de aquel tiempo, quienes
parecían haber conectado ese concepto del Espíritu
descendiendo con el concepto del agua en Génesis
1: 2 “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las
tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíri-
tu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.
En medio de ese caos, de alguna manera, el
Espíritu trajo vida, creación, orden y toda una nue-
va realidad que llamamos nuestro mundo. Todo sale
del caos por medio del poder del Espíritu de Dios.
El caso es que así vieron los primeros cristia-
nos el bautismo de Jesús. Que Jesús se sumergiera
bajo el agua, es la muerte, refiriéndose al agua como
un abismo; y con el bautismo nos sumergimos en el
agua y luego volvemos a la vida. Así como Jesús se
sumerge, pero cuando el Espíritu desciende sobre
Él, sale del agua, toda una nueva vida, nueva crea-
ción; todo un nuevo orden y toda una nueva reali-
dad que el bautizado debe promover y vivir.
(II) ¿Por qué una persona debería ser bautiza-
da en agua?
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
166
1. Es un mandamiento de Jesús. Mateo 28:19
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las nacio-
nes, bautizándolos en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo”.
2. Es la señal de una buena conciencia hacia
Dios 1 Pedro 3:21 “El bautismo que corresponde a
esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias
de la carne, sino como la aspiración de una buena
conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesu-
cristo”.
3. Porque Jesús mismo fue bautizado. Mateo
3:13 “Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jor-
dán, para ser bautizado por él”.
4. Es una forma de circuncisión. Colosenses
2:11-12 “En él también fuisteis circuncidados con
circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros
el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de
Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual
fuisteis también resucitados con él, mediante la fe
en el poder de Dios que le levantó de los muertos”.
5. Era una doctrina fundamental en la iglesia
primitiva. Hechos 2:41 “Así que, los que recibieron
su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel
día como tres mil personas”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
167
Hechos 10:47-48 “Entonces respondió Pe-
dro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que
no sean bautizados estos que han recibido el Espíri-
tu Santo también como nosotros? Y mandó bauti-
zarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le
rogaron que se quedase por algunos días”.
6. El bautismo en agua simboliza lavamiento
o limpieza. Hechos 22:16 “Ahora, pues, ¿por qué te
detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados,
invocando su nombre”.
Esto es solamente un símbolo como, de he-
cho, somos limpiados por la Sangre de Jesús; Apo-
calipsis 1:5 “y de Jesucristo el testigo fiel, el primo-
génito de los muertos, y el soberano de los reyes de
la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros
pecados con su sangre” y somos limpiados por la
Palabra de Dios (Juan 15:3). Sin embargo, nuestro
lavamiento o limpieza de pecado se simboliza o es
atestiguado en el bautismo en agua.
7. Es una confesión externa de lo que ha pa-
sado en el interior. Expresa nuestra identificación
con Jesús (Romanos 6:1-11).
(III) El bautismo en agua es una confesión
múltiple de:
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
168
– El cielo (nuestra creencia en la muerte y resurrec-
ción de Jesús) (1 Corintios 15:3-4).
– La iglesia (que somos parte de ella).
– El mundo (que hemos terminado con él).
– El diablo (que hemos terminado con él y nos he-
mos trasladado al lado de Dios).
– En el bautismo en agua nos identificamos con la
muerte, entierro y resurrección de nuestro Señor
Jesús.
Existen ciertos errores acerca del bautismo
en agua. Primero, pensar que el bautismo salva. Se-
gundo, verlo como opcional. Tercero, reducirlo a
tradición. Y cuarto, confundirlo con experiencias
emocionales.
En cambio, el bautismo correcto es la suma
de fe y obediencia en Jesús. Implica un inicio de
vida pública cristiana, compromiso con Cristo y en-
trada visible a la comunidad. No es el final de algo,
es el inicio de una vida en Cristo.
¿Quién puede bautizar?
La Biblia nos señala que Juan, el Bautista, era
hijo de sacerdote y profeta reconocido por Dios y
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
169
los hombres. Pero, igualmente, nos muestra que sus
discípulos, así como también los de Jesús, bautiza-
ban a las personas.
En el libro de Los Hechos de los Apóstoles
capítulo 8: 36-38 “Y yendo por el camino, llegaron a
cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué
impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de
todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo:
Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó
parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe
y el eunuco, y le bautizó” vemos que un diácono de
la iglesia primitiva llevo a cabo este hermoso sacra-
mento.
El Apóstol Pablo bautizó al carcelero y su
familia en Hechos 16: 33 “Y él, tomándolos en
aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas;
y en seguida se bautizó él con todos los suyos”.
Y así, hay muchas referencias a cerca que
cualquier creyente, que esté lleno de Dios, puede
bautizar a nuevos conversos.
En nuestras congregaciones, muchas veces se
limita esta opción y se le impide a aquellos que no
tienen algún nombramiento eclesial como pastor,
obispo u otra designación especial para realizar este
y otros sacramentos en las iglesias.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
170
CONCLUSIÓN
Después de haber visto todos los tipos de
Bautismos que encontramos a través de las Sagradas
Escrituras, podemos concluir en una definición que,
en lo particular, puede impactar y reflejar de mejor
manera nuestras vidas. Y, a su vez, tiene la capaci-
dad de explicarse a sí misma, con el fin de darse a
entender de manera categórica y explícita, con el
propósito de despejar toda duda o incógnita alrede-
dor de esta doctrina. Y es que se puede definir
como el paso de un estado actual, por medio de un
proceso, a un estado mejorado.
Es decir, nos enfrentamos de una manera al
proceso, antes de sumergirnos en él, para luego salir
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
171
de una manera nueva, transformada y regenerada a
causa del mismo. Y, lo que en ese momento es un
proceso, al otro lado, será un tremendo testimonio
de cómo Dios hace las cosas en beneficio del cum-
plimiento de su llamado en el hombre y mujer de
Dios.
IMPOSICIÓN DE MANOS
La imposición de manos aparece como doc-
trina fundamental en Biblia. El hecho de que esté
dentro de los rudimentos indica que no es una prác-
tica secundaria y se transforma en parte del funda-
mento del discipulado.
La imposición de Manos tiene la intencionali-
dad de transmitir o transferir algo a alguien. Como
bien se expresa, no es algo voluntario, sino una im-
posición.
La imposición de manos es un acto simbóli-
co, relacional y espiritual mediante el cual se expresa
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
172
bendición, identificación, comisión o intercesión,
bajo la soberanía de Dios.
Imposición= Cosa que se le obliga a una per-
sona a cumplir, soportar o aceptar (Oxford Langua-
ges)// Carga, tributo u obligación que se impone
(RAE 2001)
Ahora, para hablar sobre la Imposición de
Manos, comencemos por identificar la Mano y su
significado, según el contexto en el que se pueda
desenvolver.
Junto con la "Palabra", la Mano es uno de los
medios más expresivos con que Dios y el hombre
comunican a los demás sus sentimientos, su volun-
tad, sus mismos pensamientos; con la mano da
cuerpo a sus emociones e intuiciones artísticas. Por
la Mano de Dios, quien es el mayor y mejor ejemplo
a seguir para ello, fue creado el mundo y todo lo
que en el existe. Isaías 48: 13 “Mi mano fundó tam-
bién la tierra, y mi mano derecha midió los cielos
con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron junta-
mente” Se percatan que la “Palabra” y la “Mano”
expresan la voluntad de Dios.
La Mano tiene una multiplicidad de significa-
dos simbólicos. La Mano de Dios expresa su Poder.
Habacuc 3: 4 “Y el resplandor fue como la luz; Ra-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
173
yos brillantes salían de su Mano, y allí estaba escon-
dido su poder”; Isaías 40: 12 “¿Quién midió las
aguas con el hueco de su mano y los cielos con su
palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y
pesó los montes con balanza y con pesas los colla-
dos?”
También puede hacer referencia al poder del
hombre, Jueces 2: 14 “Y se encendió contra Israel el
furor de Jehová, el cual los entregó en manos de
robadores que los despojaron, y los vendió en mano
de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya ha-
cer frente a sus enemigos.” Jeremías 27: 6 “Y ahora
yo he puesto todas estas tierras en mano de Nabu-
codonosor rey de Babilonia, mi siervo, y aun las
bestias del campo le he dado para que le sirvan.”
A su vez, puede significar el Espíritu Santo,
Ezequiel 3: 22 “Vino allí la mano de Jehová sobre
mí, y me dijo: Levántate, y sal al campo, y allí habla-
ré contigo.”.
1 Reyes 18: 46 “Y la mano de Jehová estuvo
sobre Elías, el cual ciñó sus lomos, y corrió delante
de Acab hasta llegar a Jezreel.”
Con respecto a la Imposición de Manos, una
vez visto el simbolismo y significado de la Mano
(podemos encontrar una infinidad de referencias
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
174
sobre la mano y sus aplicaciones. Tal como “la mar-
ca de la Bestia”) encontramos una notable continui-
dad entre el Antiguo y Nuevo Testamento sobre
esta práctica.
Esta acción bíblica la encontramos a lo largo
de toda la escritura, partiendo desde Génesis hasta
el Apocalipsis, dándonos a entender que es una
práctica aprobada por Dios, siempre y cuando se
realice conforme a lo que la Palabra de Dios nos
enseña.
Como todas las cosas que son del Espíritu
tienden a distorsionarse por el hombre, quien es
experto en tergiversar las acciones y doctrinas bíbli-
cas a su gusto y antojo, esto no se debe considerar
una fórmula matemática, ni menos mágicas, para
realizarlo como un ritual y conseguir nuestros capri-
chosos deseos; aclarando que la imposición de ma-
nos no tiene poder alguno en sí mismo. Acto signi-
ficativo que depende de Dios, no del gesto en sí.
Es importante señalar, como todas las cosas
de Dios, no podemos transformarlas en un simple
rito, sino que deben estar a la altura de un reto dia-
rio; un desafío que confronte nuestras carnales ac-
ciones y pensamientos, enfrentado nuestra humani-
dad contra nuestra espiritualidad, creando esa espe-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
175
cie de combate interno en el cual debiese ser triun-
fador todo lo que es del Espíritu.
Durante el ministerio de Jesús y sin duda en
la iglesia primitiva, la imposición de manos era un
medio de conectar el mensaje con el mensajero, o el
don espiritual con el dador de dones. Y si bien es
cierto que todos hemos participado de una u otra
forma de esta doctrina, es un tema desconocido
para la mayoría.
Por eso es necesario comprender que la im-
posición de las manos, siendo una doctrina neo tes-
tamentaria, fue tomada por los Apóstoles desde una
práctica tradicional de las costumbres judías.
Recordemos que, tanto Jesús, como los pri-
meros apóstoles, eran judíos y muchas de sus accio-
nes provienen de sus tradiciones y costumbres, dan-
do a entender que lo pasado era sombra de la per-
fección.
Colosenses 2: 16-17 “Por tanto, nadie os juz-
gue en comida o en bebida, o en cuanto a días de
fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es
sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de
Cristo”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
176
La imposición de manos no debe tomarse a
la ligera. El hecho que sea una acción física no signi-
fica que no sea espiritual.
Cuando impones manos, te conectas con la
otra persona y existe un intercambio espiritual. Le-
vítico 16: 21-22 “y pondrá Aarón sus dos manos
sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará
sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel,
todas sus rebeliones y todos sus pecados, poniéndo-
los así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo envia-
rá al desierto por mano de un hombre destinado
para esto. Y aquel macho cabrío llevará sobre sí to-
das las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y de-
jará ir el macho cabrío por el desierto”
La implicancia en el cuidado de la imposición
de manos, como advierte el apóstol Pablo a Timo-
teo, está en la idea de conferir responsabilidad y li-
derazgo espiritual a quienes tengan el llamado de
Dios y exista la necesidad de hacerlo.
1 Timoteo 4: 14 “No descuides el don que
hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la
imposición de las manos del presbiterio”
1 Timoteo 5: 22 “No impongas con ligereza
las manos a ninguno, ni participes en pecados aje-
nos. Consérvate puro.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
177
Las primeras referencias bíblicas sobre la Im-
posición de manos y sus raíces se pueden trazar en
las creencias del judaísmo, como ya lo hemos seña-
lado.
En tiempos bíblicos la práctica de la Imposi-
ción de manos sobre otro individuo tenía mucho
que ver con la transferencia de poder o autoridad de
un patriarca sobre su descendencia; Génesis 27 don-
de Isaac Bendice a Jacob.
En Génesis 48: 14 “Entonces Israel extendió
su mano derecha, y la puso sobre la cabeza de
Efraín, que era el menor, y su mano izquierda sobre
la cabeza de Manasés, colocando así sus manos
adrede, aunque Manasés era el primogénito.”
Como también se hacia la transferencia para
el siguiente en la línea de mando, es así el caso de
Moisés y Josué Números 27:18 “Y Jehová dijo a
Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual
hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él”
La imposición de manos de una persona so-
bre otra persona es de impartir una bendición espi-
ritual o la transferencia de poder, autoridad, o res-
ponsabilidad en contextos de gobierno y representa-
ción.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
178
Existe el ejemplo, cuando un joven, hijo de
Selomit, blasfemó en el nombre de Jehová, aquellos
que lo oyeron, pusieron sus manos sobre él, hacién-
dole cargo de su responsabilidad sobre el hecho y lo
apedrearon.
Levítico 24: 14 “Saca al blasfemo fuera del
campamento, y todos los que le oyeron pongan sus
manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la
congregación.”
Esto, algunos le llaman Imposición de Manos
de Identificación. Un rito muy similar a lo que se
ejecutaba con un becerro, Éxodo 29: 10-11 “Des-
pués llevarás el becerro delante del tabernáculo de
reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos
sobre la cabeza del becerro. Y matarás el becerro
delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de
reunión.” Donde se procuraba expresar y recono-
cer su culpabilidad.
Pasaremos a separar para identificar, más cla-
ramente, como es usada la Imposición de Manos.
1.- Limpieza de pecados
En el Antiguo Testamento los sacerdotes
pusieron sus manos en las cabezas de un animal con
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
179
el fin de transferirlo el pecado de la nación antes de
que se sacrificara.
Éxodo 29: 15 “Asimismo tomarás uno de los
carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos
sobre la cabeza del carnero.; 19 “Tomarás luego el
otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus ma-
nos sobre la cabeza del carnero.”; Levítico 1: 1-5;
4.15; 8.4; 8.18; 22; 16.21; 24.14. Núm. 8,12; 2
Cron.29.23.
2.- Para Comisionar
Moisés puso sus manos en su ayudante Josué
con el fin de impartirle autoridad y sabiduría como
el líder nuevo del pueblo de Dios. Deuteronomio
34: 9 “Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de
sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos
sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicie-
ron como Jehová mandó a Moisés.” Números 27:
18-19 “Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo
de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu
mano sobre él; y lo pondrás delante del sacerdote
Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás
el cargo en presencia de ellos.”
En el Nuevo Testamento también tenemos
referencias que nos demuestran que se utilizaba esta
práctica en la iglesia primitiva con el fin de comisio-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
180
nar, por ejemplo, a quienes servirían las mesas de las
viudas helénicas.
Hechos 6: 5-6 “Agradó la propuesta a toda la
multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y
del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a
Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antio-
quía; a los cuales presentaron ante los apóstoles,
quienes, orando, les impusieron las manos.”
Comisionaron a Pablo y Bernabé, guiados
por el Espíritu Santo, para la obra Misionera, He-
chos 13: 2-3 “Ministrando éstos al Señor, y ayunan-
do, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a
Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces,
habiendo ayunado y orado, les impusieron las ma-
nos y los despidieron.”
3.- Para Sanidad
Jesús impartió la sanidad por la imposición
de las manos. Tenemos una infinidad de relatos bí-
blicos al respecto que nos reafirman esta misericor-
diosa praxis de imponer las manos sobre los enfer-
mos.
Era normal que los ancianos ungieran a un
enfermo con aceite, impusieran sus manos y oraran
por sanidad. Cada creyente puede hacer lo mismo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
181
Santiago 5: 14 “¿Está alguno enfermo entre
vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren
por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Se-
ñor.”
Marcos 5:23 “y le rogaba mucho, diciendo:
Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre
ella para que sea salva, y vivirá”
Marcos 6: 5 “Y no pudo hacer allí ningún
milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos,
poniendo sobre ellos las manos”
Marcos 8: 23-25; Marcos 16: 18; Lucas 4: 40;
Lucas 13: 13.
Hechos 9: 17-18 “Fue entonces Ananías y
entró en la casa, y poniendo sobre él las manos,
dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apa-
reció en el camino por donde venías, me ha enviado
para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu
Santo. Y al momento le cayeron de los ojos como
escamas, y recibió al instante la vista; y levantándo-
se, fue bautizado”
Hechos 28: 8 “Y aconteció que el padre de
Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de di-
sentería; y entró Pablo a verle, y después de haber
orado, le impuso las manos, y le sanó.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
182
4.- Para Bendición
Jesús, por la imposición de manos, impartía
bendición de Dios a los niños pequeños. Mateo 19:
13 “Entonces le fueron presentados unos niños,
para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los
discípulos les reprendieron”
Marcos 10: 16 “Y tomándolos en los brazos,
poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.” Lu-
cas 18: 15 “Traían a él los niños para que los tocase;
lo cual viendo los discípulos, les reprendieron.”
Para Impartir Dones Espirituales
Los dones de la gracia de Jesús fueron transmitidos
por el Espíritu de Santo por medio de la imposición
de manos. 1 Timoteo 4.14; 2 Timoteo 1.6; Romanos
1.11.
CONSAGRACIÓN. También los levitas
eran ofrecidos a Dios para que le perteneciesen
como una ofrenda sagrada, mediante la imposición
de manos.
Números 8: 10-14 "Cuando los levitas se ha-
yan acercado ante el Señor, los israelitas pondrán las
manos sobre ellos... De esta manera separarás a los
levitas de los demás israelitas para que sean míos".
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
183
Más que de conferir un poder, en esta impo-
sición de manos se trata de hacer de ellos una espe-
cial consagración a Dios y al servicio religioso.
OBSERVACIONES IMPORTANTES
1 Timoteo 5:22 “No impongas con ligereza
las manos a ninguno, ni participes en pecados aje-
nos. Consérvate puro.”
La instrucción del apóstol Pablo en 1 Timo-
teo 5:22 no es una prohibición sino más bien una
alerta para no actuar por cuenta propia, sino que
debemos dejarnos guiar por el Espíritu Santo.
En el Antiguo Testamento la imposición de
manos era básicamente una facultad de los patriar-
cas, profetas y sacerdotes.
¿QUIENES NO PUEDEN IMPONER
LAS MANOS?
a. Los idolatras, 1 Reyes. 143:4: El idolatra no
debe imponer manos, porque puede contaminar.
b. Los de manos débiles, Job 4:3: Estos re-
presentan a las personas que sus obras no son agra-
dables delante de Dios.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
184
c. Los de manos atadas, Hchs. 12:7: Los que
aun hacen obras mundanas porque sus manos no
han sido desatadas.
d. Los que tengan manos llenas de sangre, Is.
1:15: Los que atacan al que no se puede defender,
este ataque puede ser, hablar mal de él con otros.
e. El negligente para la Obra, Pr. 6:10: El que
no trabaja con diligencia en al Obra de Dios.
f. El de manos sucias, Sal. 24:4: El que ha
pecado con sus manos.
g. El que tenga pecado, Mt. 5:30: El que no
ha confesado algún pecado.
h. El de manos de ira y contienda, 1 Ti. 2:8:
El que guarda ira contra un hermano y es conten-
cioso.
Algunas de estas personas pueden ser herma-
nos que andan mal con Dios o personas enviadas
por el enemigo para atar, maldecir y contaminar a
los Hijos de Dios, y que se introducen en las iglesias
encubiertamente. Por esta razón debemos de tener
cuidado de quien nos impone manos.
CONCLUSIÓN
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
185
La palabra imposición en hebreo es 'camak'
que significa sostener, sustentar, apoyar, afianzar,
báculo. En griego, es epithesis que quiere decir po-
ner sobre y se deriva de la raíz Epi que significa so-
bre y Tithemi que significa poner, colocar. La impo-
sición de manos puede ser definida como un acto
en el que una persona pone la mano sobre el cuerpo
de otra por algún propósito espiritual concreto.
He ahí donde debe llegar nuestra conclusión
y aplicación de este Rudimento fundamental de Im-
posición de Manos. Es decir, todo lo dicho y ex-
puesto anteriormente no tienen ningún sentido sino
no entendemos el significado correcto.
Para ello vamos a Efesios 4: 1-13, una por-
ción de todo el perfeccionamiento que Dios nos
quiere entregar una vez que le hemos recibido como
nuestro Señor y Salvador personal a través de la es-
critura.
La idea de la Imposición de Manos es Trans-
mitir o Transferir algo a alguien para el perfecciona-
miento de la iglesia. El propósito concreto es que el
hombre y mujer de Dios, así como la iglesia en ge-
neral, sean perfectos y sustente, apoyen y sostengan
el Ministerio.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
186
Mateo 5: 48 “Sed, pues, vosotros perfectos,
como vuestro Padre que está en los cielos es perfec-
to.”
Hemos sido llamados a bendecir; lea Mateo
5: 38-48; Lucas 6: 27-36. Nuestras manos están
para bendecir a los demás. Pondrás las manos sobre
los enfermos. Ungirás, Bendecirás, Transmitirás,
etc. entonces, Dios ha provisto de esta forma (hay
mas) para bendecir, principalmente a su pueblo, y
perfeccionarlo.
RESURRECCIÓN DE LOS
MUERTOS
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
187
Efesios 2: 1 “Y él os dio vida a vosotros,
cuando estabais muertos en vuestros delitos y peca-
dos”. Este texto bíblico representa claramente esta
doctrina. Entendiendo que “la paga del pecado es
muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en
Cristo Jesús Señor nuestro” Romanos 6: 23.
La resurrección no debe entenderse solo
como “vida después de la muerte”, sino como la
restauración integral del ser humano por el poder de
Dios.
Es el principio fundamental del evangelio,
sabiendo que la mala noticia “Porque por cuanto la
muerte entró por un hombre” 1 Corintios 15: 21, es
contrarrestada con la buena noticia “También por
un hombre la resurrección de los muertos”. La ex-
plicación está en el 22 “Porque así como en Adán
todos mueren, también en Cristo todos serán vivifi-
cados.”
Es decir, que la mayor expresión de su Gra-
cia hacia el hombre es salvarlo de la muerte, resuci-
tándolo, así como Jesús fue resucitado de entre los
muertos.
1ª Corintios 15: 3-4 “Porque primeramente
os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo
murió por nuestros pecados, conforme a las Escri-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
188
turas; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer
día, conforme a las Escrituras”
Nuestra Fe está basada en una de las más
grandes y poderosas promesas que Dios, y solo
Dios, puede hacer al hombre. Vencer el postrer
enemigo que es la muerte. 1ª Corintios 15: 26 “Y el
postrer enemigo que será destruido es la muerte”.
El apóstol Pablo nos aclara que, a través de la
Resurrección de Jesús, la muerte ha sido vencida y,
ahora, todos los que nos acercamos a Él, por medio
de Él hemos vencido a ese enemigo público que
nos asediaba constantemente.
Colosenses 2: 12-15 “sepultados con él en el
bautismo, en el cual fuisteis también resucitados
con él, mediante la fe en el poder de Dios que le
levantó de los muertos.
Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la
incircuncisión de vuestra carne, os dio vida junta-
mente con él, perdonándoos todos los pecados,
anulando el acta de los decretos que había contra
nosotros, que nos era contraria, quitándola de en
medio y clavándola en la cruz, y despojando a los
principados y a las potestades, los exhibió pública-
mente, triunfando sobre ellos en la cruz”.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
189
Si esto no fuese así, su promesa sería una far-
sa y nuestra Fe vana. 1ª Corintios 15: 13-14 “Porque
si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo
resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces
nuestra predicación, vana es también vuestra fe”.
“Más ahora Cristo ha resucitado de los muer-
tos; primicias de los que durmieron es hecho”. 1ª
Corintios 15: 20
La resurrección de los muertos es la obra so-
berana de Dios mediante la cual los cuerpos de los
muertos serán levantados, transformados y presen-
tados delante de Él, unos para vida eterna y otros
para juicio.
Este Rudimento enseña que la esperanza
cristiana no termina en la salvación del alma, sino
que incluye la redención del cuerpo.
El Señor habla de resurrección para vida, San
Juan 5: 29 “y los que hicieron lo bueno, saldrán a
resurrección de vida”.
Existe un orden en la resurrección definitiva,
entendiendo que durante la historia de la humani-
dad, muchas personas han resucitado; estas resu-
rrecciones han sido temporales, demostrando el po-
der de Dios, pero no fueron definitivas.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
190
Este orden definitivo está expresado en 1ª
Corintios 15: 23-24 “Pero cada uno en su debido
orden: Cristo, las primicias; luego los que son de
Cristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue
el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido
todo dominio, toda autoridad y potencia”
El “fin” que se expresa aquí, es evidentemen-
te la 2 parte de San Juan 5: 29 “…más los que hicie-
ron lo malo, a resurrección de condenación”.
Importante dar a conocer que la autoridad de
resucitar pertenece a Cristo. No se trata solo de que
Jesús anuncie la resurrección; Él mismo es quien
llama a los muertos a levantarse.
Por eso, en Juan 11:25, Jesús no dice sola-
mente: “yo enseño la resurrección”, sino: “Yo soy la
resurrección y la vida.”
Por lo tanto, la resurrección no es primero
un evento, sino una persona: Cristo
Daniel 12: 2 “Y muchos de los que duermen
en el polvo de la tierra serán despertados, unos para
la vida eterna, y otros para vergüenza y confusión
perpetua”.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
191
La imagen de “dormir en el polvo” no niega
la muerte real, sino que expresa que la muerte no
tiene la última palabra delante de Dios.
Entre la resurrección a vida eterna y resurrec-
ción a vergüenza perpetua, se interpone el reinado
mileneal de Cristo.
Apocalipsis 20: 4-5 “Y vi tronos, y se senta-
ron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;
y vi las almas de los decapitados por causa del testi-
monio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no
habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no
recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos;
y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los
otros muertos no volvieron a vivir hasta que se
cumplieron mil años. Esta es la primera resurrec-
ción”.
Entonces, el orden de resurrección estableci-
do por las sagradas escrituras es
1.- La Resurrección del Señor Jesucristo: es el
retorno de Jesús a una vida corporal glorificada, tres
días después de su muerte. Esto, junto con la cruz,
constituye la base misma del evangelio. Sin este he-
cho glorioso, la vida y fe del cristianismo sería total-
mente vana y sin sentido.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
192
1ª Corintios 15: 32 “Si como hombre batallé
en Éfeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si los
muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque
mañana moriremos”
Brevemente señalaré que la muerte y resu-
rrección del Mesías están debidamente anunciadas
en el Antiguo Testamento. Desde el Génesis, pasan-
do por los Salmos y, hasta el mismo Jesús hablaron
sobre estos trascendentes episodios.
La muerte de Jesús fue debidamente cerciora-
da y constatada por las autoridades, quienes toma-
ron todas las precauciones del caso para evitar lo
inevitable. Es que la resurrección de Jesús es inne-
gable, no solamente por un acto de Fe, sino que las
evidencias son indudables, quedando testimoniada a
través de los relatos de las mujeres, que fueron a la
sepultura. María Magdalena, que tuvo un encuentro
personal con el maestro. Los discípulos que corrie-
ron presurosos a corroborar los dichos de las muje-
res. Los guardias, los discípulos de Emaús, los qui-
nientos, los apóstoles, etc.
Jesús debió reprocharles su incredulidad y
dureza de corazón. Marcos 16: 11-13 “Ellos, cuan-
do oyeron que vivía, y que había sido visto por ella,
no lo creyeron. Pero después apareció en otra for-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
193
ma a dos de ellos que iban de camino, yendo al
campo. Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros;
y ni aun a ellos creyeron”.
Lucas 24: 25-26 “Entonces él les dijo ¡Oh
insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo
que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el
Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su glo-
ria?” y les dio pruebas que finalmente quedaron ab-
sortos y totalmente persuadidos.
Al ver la fe de ellos incrementada y transfor-
mada al punto que entregaron sus propias vidas por
el evangelio, podemos entender la necesidad de la
resurrección de nuestro Señor Jesús. Es decir, un
doble propósito cumplido.
El primero y más trascendente, la victoria
sobre la muerte. La segunda, también relevante para
la expansión de la Palabra de Dios, transformar y
capacitar a los creyentes.
Por otra parte, los enemigos de la naciente
iglesia nunca pudieron presentar el cuerpo crucifica-
do del Mesías. Por ello glorificamos a Dios y nos
gozamos cuando alguien dice “HAY UNA TUM-
BA VACÍA EN JERUSALEN”.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
194
Después de cuarenta días junto con sus após-
toles, el Señor los dejó y, glorificado en las alturas,
les envío el Espíritu Santo para que fuesen testigo,
en todo lugar, de la resurrección del Señor Jesucris-
to.
Hechos 1: 3-8 “a quienes también, después
de haber padecido, se presentó vivo con muchas
pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cua-
renta días y hablándoles acerca del reino de Dios. Y
estando juntos, les mandó que no se fueran de Jeru-
salén, sino que esperasen la promesa del Padre, la
cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente
bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados
con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
Entonces los que se habían reunido le preguntaron,
diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este
tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los
tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola
potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido
sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testi-
gos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta
lo último de la tierra.”
Consecuencias de la Resurrección de Jesús
a).- Para Jesús:
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
195
● Ha sido declarado Hijo de Dios con Poder;
Romanos 1: 4 “que fue declarado (Jesús)
Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de
santidad, por la resurrección de entre los
muertos”
● Se le ha dado todo el Poder; Mateo 28: 18 “Y
Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda
potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”
● Está sentado a la diestra de Dios, coronado
de Gloria y Honra; Hechos 2: 32-35 “A este
Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros
somos testigos. Así que, exaltado por la dies-
tra de Dios, y habiendo recibido del Padre la
promesa del Espíritu Santo, ha derramado
esto que vosotros veis y oís. Porque David
no subió a los cielos; pero él mismo dice:
Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi dies-
tra, hasta que ponga a tus enemigos por es-
trado de tus pies.”
Hebreos 2: 9 “Pero vemos a aquel que fue
hecho un poco menor que los ángeles, a Je-
sús, coronado de gloria y de honra, a causa
del padecimiento de la muerte, para que por
la gracia de Dios gustase la muerte por to-
dos.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
196
1 Pedro 3: 22 “quien habiendo subido al cielo
está a la diestra de Dios; y a él están sujetos
ángeles, autoridades y potestades.”
● Expectante de su venida, para restablecer el
Reino; Hechos 17: 31 “por cuanto ha estable-
cido un día en el cual juzgará al mundo con
justicia, por aquel varón a quien designó,
dando fe a todos con haberle levantado de
los muertos.”
b).- Para los creyentes:
● Salvación; Romanos 4: 25 “el cual fue entre-
gado por nuestras transgresiones, y resucita-
do para nuestra justificación.”
● Intercesión por nosotros; Hebreos 7: 24-25
“más éste, por cuanto permanece para siem-
pre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo
cual puede también salvar perpetuamente a
los que por él se acercan a Dios, viviendo
siempre para interceder por ellos”
● Parte de una “Nueva Creación”; 1 Corintios
15: 44 “se siembra cuerpo animal, resucitará
cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay
cuerpo espiritual”. Si leemos hasta el versícu-
lo 49, entenderemos que nuestros cuerpos
resucitados no estarán sujetos a la muerte,
por ende, no habrá corrupción, ni tampoco
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
197
imperfección. En otras palabras, nuestros
cuerpos resucitados serán como el de Cristo.
Como un espíritu vivificante el Cristo resuci-
tado es el origen de la nueva creación, como
Adán lo fue de la vieja creación.
2.- Resurrección de los Creyentes: Este acon-
tecimiento es fundamental para la fe cristiana, y la
Biblia la muestra de una manera multiforme. Y,
aunque no se halla de forma explícita en el antiguo
testamento, existen alusiones a ella y claras profe-
cías.
La resurrección no surge como una idea ais-
lada del Nuevo Testamento; es la culminación de la
esperanza profética de Israel. Es más, podemos
mencionar tres resurrecciones que demuestran el
poder de Dios sobre la muerte.
1 Reyes 17: 21-22 “Y se tendió sobre el niño
tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios
mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño
a él. Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño
volvió a él, y revivió.”
2 Reyes 4: 34-35 “Después subió y se tendió
sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él,
y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las ma-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
198
nos suyas; así se tendió sobre él, y el cuerpo del ni-
ño entró en calor. Volviéndose luego, se paseó por
la casa a una y otra parte, y después subió, y se ten-
dió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete
veces, y abrió sus ojos.”
2 Reyes 13: 20-21 “Y murió Eliseo, y lo se-
pultaron. Entrado el año, vinieron bandas armadas
de moabitas a la tierra. Y aconteció que al sepultar
unos a un hombre, súbitamente vieron una banda
armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eli-
seo; y cuando llegó a tocar el muerto los huesos de
Eliseo, revivió, y se levantó sobre sus pies.”
Además, hay dos relatos de arrebatamiento,
que demuestran que los amados por el Señor pue-
den escapar a la muerte
Génesis 5:24 “Caminó, pues, Enoc con Dios,
y desapareció, porque le llevó Dios.”
2 Reyes 2: 11 “Y aconteció que yendo ellos y
hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de
fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un
torbellino.”
Existen algunos tipos, figurados, de la resu-
rrección de Jesús. Por ejemplo, el Padre Abraham
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
199
sabía que Dios levantaría a su hijo Isaac de entre los
muertos.
Génesis 22:5 “Entonces dijo Abraham a sus
siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el mucha-
cho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a
vosotros.”
Hebreos 11:19 “pensando que Dios es pode-
roso para levantar aun de entre los muertos, de don-
de, en sentido figurado, también le volvió a recibir.”
Otro ejemplo es la vara de Aarón; Números
17: 8 “Y aconteció que el día siguiente vino Moisés
al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara
de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y
echado flores, y arrojado renuevos, y producido al-
mendras.” Y el tremendo suceso de Jonás. Este he-
cho fue mencionado por nuestro Señor Jesucristo
en Mateo 12:39-40 “El respondió y les dijo: La ge-
neración mala y adúltera demanda señal; pero señal
no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Por-
que como estuvo Jonás en el vientre del gran pez
tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre
en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”
Otro relato impresionante que hace alusión
es el de Ezequiel 37: 1-10, en la famosa visión de los
Valles de los Huesos Secos, aunque se trate de la
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
200
resurrección del pueblo de Israel, es imponente el
relato bíblico e innegable la forma que se llevará en
un abrir y cerrar de ojos.
Otra evidencia implícita de la doctrina de la
resurrección, la tenemos en el libro de Job, uno de
los libros más antiguo, sino el más antiguo, de la
biblia.
Job 19: 25-28 “Yo sé que mi Redentor vive, y
al fin se levantará sobre el polvo; y después de des-
hecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al
cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no
otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí.”
El Salmista sabe que Dios lo sacará de la mo-
rada de los muertos; salmos 49:15 “Pero Dios redi-
mirá mi vida del poder del Seol, porque él me toma-
rá consigo.”
En Isaías 25: 8-9 “Destruirá a la muerte para
siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de
todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo
de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho. Y se
dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le
hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a
quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegra-
remos en su salvación.” Claramente anuncia la vic-
toria definitiva sobre la muerte.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
201
Y Daniel habla claramente de dos tipos de
resurrecciones en 12: 2 “Y muchos de los que duer-
men en el polvo de la tierra serán despertados, unos
para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión
perpetua.”, recibiendo personalmente la certeza que
se levantará para recibir su heredad; versículo 13 “Y
tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para
recibir tu heredad al fin de los días”.
Jesús, en una de las tantas oportunidades que
habló sobre la resurrección cita Éxodo 3: 6 “Y dijo:
Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios
de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió
su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.
Versículos 15-16 “Además dijo Dios a Moi-
sés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová,[a] el Dios
de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de
Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros.
Este es mi nombre para siempre; con él se me re-
cordará por todos los siglos. Ve, y reúne a los ancia-
nos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros
padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob,
me apareció diciendo: En verdad os he visitado, y
he visto lo que se os hace en Egipto”.
Como una afirmación de estas citas, Jesús
dice en Lucas 20: 37-38 “Pero en cuanto a que los
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
202
muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en
el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de
Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Porque
Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues
para él todos viven.”
Es decir, todos los que mueren en Cristo,
están vivos, pues habla de la resurrección que ten-
drán en un futuro nuestro, pero que, en el tiempo
de Dios, que es Kayros, el cual siempre es presente,
ya han resucitado.
En los tiempos de Jesús, era aceptada como
un artículo de la fe ortodoxa; Juan 11:24 “Marta le
dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el
día postrero.”.
El hecho de que los saduceos no creyeran en
ella se presenta como una anomalía. Mateo 22: 23
“Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que
no hay resurrección, y le preguntaron”.
Hechos 23: 6-8 “Entonces Pablo, notando
que una parte era de saduceos y otra de fariseos,
alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy
fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la
resurrección de los muertos se me juzga. Cuando
dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y
los saduceos, y la asamblea se dividió. Porque los
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
203
saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni
espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas.”
En el Nuevo Testamento hay varias resurrec-
ciones. El hijo de la viuda de Naín (Lc. 7: 13-16); la
hija de Jairo (Lc. 8: 55); Lázaro (Juan 11: 44); los
santos en los tiempos de Jesús (Mt. 27: 52-53); Ta-
bita (Hch. 9: 40); Eutico (Hch. 20: 9-10).
Pero es evidente que cada una de estas perso-
nas, después de resucitar, volvieron a la vida terrenal
y, por ende, a morir. Solo Cristo ha resucitado de
manera definitiva.
Todos estos ejemplos del poder de Dios so-
bre la muerte constituyen una base para la promesa
revelada más plenamente a Pablo acerca de esta en-
señanza.
En cuanto a nosotros, esperamos una mejor
resurrección; Hebreos 11: 35 “Las mujeres recibie-
ron sus muertos mediante resurrección; mas otros
fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin
de obtener mejor resurrección.”
¿De qué manera operará la resurrección? Ha-
ciendo una analogía de la naturaleza, podemos ob-
servar en ella como a partir de la muerte surge la
vida.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
204
San Juan 12: 24 “De cierto, de cierto os digo,
que, si el grano de trigo no cae en la tierra y muere,
queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”.
Siempre hemos dicho que la ciega es mayor que la
siembra.
La cosecha la da el Señor, así como la resu-
rrección; 1ª Corintios 15: 36-38 “Necio, lo que tú
siembras no se vivifica, si no muere antes. Y lo que
siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el
grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero
Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla
su propio cuerpo.”
Según 1ª Corintios 15, del 42 en adelante, el
cuerpo nuevo será glorioso, incorruptible, lleno de
poder, espiritual. De hecho, será semejante al de
Cristo; “Cuerpo espiritual” no significa cuerpo in-
material, sino cuerpo plenamente vivificado y go-
bernado por el Espíritu.
1ª Corintios 15: 47 “El primer hombre es de
la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Se-
ñor, es del cielo.”
Filipenses 3: 20-21 “Mas nuestra ciudadanía
está en los cielos, de donde también esperamos al
Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el
cuerpo de la humillación nuestra, para que sea se-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
205
mejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con
el cual puede también sujetar a sí mismo todas las
cosas.”
La obra de la resurrección es de parte de
Dios, considerando que algunas ocasiones se las
atribuye al Hijo y en otras al Espíritu Santo.
Al Hijo; Mateo 5: 21 “Porque como el Padre
levanta a los muertos, y les da vida, así también el
Hijo a los que quiere da vida.”; 25 “De cierto, de
cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los
muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la
oyeren vivirán.”; 28-29 “No os maravilléis de esto;
porque vendrá hora cuando todos los que están en
los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo
bueno, saldrán a resurrección de vida; más los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” 6:
40 “Y esta es la voluntad del que me ha enviado:
Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga
vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”
1ª Tesalonicenses 4: 16 “Porque el Señor
mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y
con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo resucitarán primero.”
Mención al Espíritu, Romanos 8: 11 “Y si el
Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
206
mora en vosotros, el que levantó de los muertos a
Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”
La resurrección de los muertos o la reden-
ción final incluye el cuerpo, así lo enseña explícita-
mente la Biblia. Lucas 21: 28 “Cuando estas cosas
comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra ca-
beza, porque vuestra redención está cerca.” aunque
el pasaje también se enmarca en una esperanza esca-
tológica más amplia.
Cuando el Señor Jesús hace esta declaración
habla exclusivamente de la redención corporal,
puesto que la salvación del alma es mediante aceptar
a Jesús como Señor y Salvador. Es decir, desde el
momento que le recibimos en nuestras vidas, somos
salvos. Más la redención del cuerpo se realizará en
el día de la resurrección de los muertos.
Al igual que Jesús resucitó de forma corporal,
nosotros lo haremos de la misma manera; Romanos
8: 23 “y no sólo ella, sino que también nosotros
mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, no-
sotros también gemimos dentro de nosotros mis-
mos, esperando la adopción, la redención de nues-
tro cuerpo.” La resurrección cristiana no enseña
escape del cuerpo, sino transformación del cuerpo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
207
Existen distintas posturas escatológicas sobre
el orden exacto de los eventos finales. Por eso con-
viene presentar la cronología con humildad doctri-
nal.
Aunque hay diferentes interpretaciones sobre
el momento preciso de la resurrección, el consenso
cristiano bíblico afirma que Cristo volverá, los
muertos serán resucitados y Dios consumará su
reino.
Primero, los que resuciten en el arrebata-
miento o rapto de la iglesia; 1ª Tesalonicenses 4: 16
“Porque el Señor mismo con voz de mando, con
voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descende-
rá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán pri-
mero.”
1ª Corintios 15: 51-52 “He aquí, os digo un
misterio: No todos dormiremos; pero todos sere-
mos transformados, en un momento, en un abrir y
cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará
la trompeta, y los muertos serán resucitados inco-
rruptibles, y nosotros seremos transformados.”
Luego los decapitados de la tribulación; Apo-
calipsis 20: 4 “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos
los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas
de los decapitados por causa del testimonio de Jesús
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
208
y por la palabra de Dios, los que no habían adorado
a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la
marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y
reinaron con Cristo mil años.”
Por último, la resurrección de los impíos,
quienes se levantarán para condenación perpetua.
Esta resurrección está separada de la primera
por el milenio. Se entiende que la primera resurrec-
ción incluye a todos los salvados, tantos los que se
van en el rapto (incluye a los santos del antiguo tes-
tamento y los creyentes de la iglesia) como aquellos
decapitados por el testimonio de Jesucristo en el
tiempo de la tribulación.
San Juan 5: 28-29 “No os maravilléis de esto;
porque vendrá hora cuando todos los que están en
los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo
bueno, saldrán a resurrección de vida; más los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”
Hechos 24: 15 “teniendo esperanza en Dios,
la cual ellos también abrigan, de que ha de haber
resurrección de los muertos, así de justos como de
injustos.”
En la segunda resurrección tienen participa-
ción los impíos, los que no aceptaron a Jesús como
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
209
Señor y Salvador personal. Aquellos que vivieron
una vida sin el temor de Dios y rechazaron el sacri-
ficio del madero de la cruz.
Apocalipsis 20: 5-6 “Pero los otros muertos
no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil
años. Esta es la primera resurrección. Bienaventura-
do y santo el que tiene parte en la primera resurrec-
ción; la segunda muerte no tiene potestad sobre és-
tos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y
reinarán con él mil años.”
Ahora, habrá quienes se preguntarán porque
es necesario la resurrección del cuerpo si sería sufi-
ciente con que el alma sea salvada. Bueno, la biblia
revela por lo menos 3 razones por lo cual es necesa-
ria la resurrección del cuerpo.
1.- El cuerpo es parte de la tricotomía del
hombre. Es decir, es esencial en su personalidad; 1
Tesalonicenses 5: 23 “Y el mismo Dios de paz os
santifique por completo; y todo vuestro ser, espíri-
tu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la
venida de nuestro Señor Jesucristo.”
Hebreos 4: 12 “Porque la palabra de Dios es
viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos
filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
210
coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensa-
mientos y las intenciones del corazón.”
Los seres humanos quedan incompletos sin
cuerpo, pues para ser un ser viviente, es necesario el
cuerpo; Génesis 2: 7 “Entonces Jehová Dios formó
al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz
aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.”
2.- El cuerpo es el Templo del Espíritu San-
to; 1ª Corintios 6: 19 “¿O ignoráis que vuestro cuer-
po es templo del Espíritu Santo, el cual está en vo-
sotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vues-
tros?”.
3.- Es tal vez la razón más potente la de des-
hacer el resultado del pecado en todos los niveles.
Cuando Dios creó al hombre, lo hizo a su imagen y
semejanza. Y le dio ciertas indicaciones que debía
considerar. Junto con todo lo creado, había 2 árbo-
les en el huerto. Uno era el árbol de la vida y el otro
el árbol de la ciencia del bien y del mal.
Cuando el hombre come del árbol de la cien-
cia del bien y del mal, el pecado se introduce en él y
junto con ello la muerte. Que es la separación moral
y espiritual del hombre con Dios. Además, es saca-
do del huerto del edén para que no alcance el fruto
del árbol de la vida y por ello, la corrupción del pe-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
211
cado, acarreó consigo la muerte para el hombre. Es
decir, se separan los tres componentes de la tricoto-
mía humana.
En otras palabras, la separación del cuerpo,
del alma y del espíritu es el resultado de la maldición
de Dios sobre la raza humana por causa del pecado.
La restauración integral del hombre, solo se alcanza-
rá cuando acontezca la resurrección. 1ª Corintios
15: 26 “Y el postrer enemigo que será destruido es
la muerte.”
La resurrección consuela al creyente frente a
la muerte. No niega el dolor. No minimiza la pérdi-
da. No espiritualiza el sufrimiento. Pero declara que
la muerte no es definitiva.
Este rudimento, Resurrección de los Muer-
tos, debiera producir en nosotros: firmeza, santidad,
perseverancia, servicio y esperanza.
JUICIO ETERNO
Eclesiastés 11: 3 “en el lugar que el árbol ca-
yere, allí quedará.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
212
El juicio eterno es el marco final que da sen-
tido a toda la vida cristiana. Es la culminación de
todo el proceso redentivo. El cual podríamos defi-
nir como el acto soberano, justo y definitivo de
Dios mediante el cual evalúa la vida, las obras y la
respuesta del ser humano a Cristo, estableciendo su
destino eterno.
Juicio: Facultad del entendimiento, por cuya
virtud se puede distinguir el bien del mal y lo verda-
dero de lo falso.
Hay dos tipos de Juicios que podemos distin-
guir. Los Juicios históricos que Dios ha ejecutado
en la humanidad. Estos acarrean consecuencias ge-
neracionales a los seres humanos, dependiendo del
comportamiento de cada uno.
También se le puede llamar Juicio Presente,
que en definitiva son consecuencias sincrónicas de
nuestro accionar.
Éxodo 20: 3-5 “No tendrás dioses ajenos
delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna se-
mejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en
la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te
inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Je-
hová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
213
los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta
generación de los que me aborrecen”.
Concluimos que el pecado, en este caso pun-
tual es de idolatría, que es lo más abominable ante
los ojos de nuestro buen Dios, trae maldición sobre
nuestras generaciones venideras.
Pero así, como podemos transferir maldición
por nuestro mal proceder, también hallamos benefi-
cios por nuestro buen actuar.
Salmos 103: 17-18 “Mas, la misericordia de
Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad
sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos
de los hijos; sobre los que guardan su pacto, y los
que se acuerdan de sus mandamientos para poner-
los por obra”
Gálatas 6: 7 “No os engañéis; Dios no puede
ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare,
eso también segará.”
Eso es referente a los juicios históricos y/o
Presentes.
Pero también viene la evaluación definitiva,
esta es el Juicio Eterno o Juicio Final, el cual enfren-
taremos al pasar de esta vida a la eternidad.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
214
Ahora, sobre este último punto, el Juicio
Eterno, también podemos distinguir dos tipos de
Juicio.
Daniel 12: 2 “Y muchos de los que duermen
en el polvo de la tierra serán despertados, unos para
vida eterna, y otros para vergüenza y confusión per-
petua.”
Y es necesario hacer la distinción, pues solo
así podremos entender lo fundamental y esencial de
esta doctrina. Es decir, comenzaremos con la con-
clusión de la relevancia para el hombre de este rudi-
mento.
Dios deja establecido desde el principio que
habrá un juicio para que el hombre tenga en pleno
conocimiento la recompensa para su vida eterna
según su proceder en la tierra.
Habrá una rendición de cuentas. Una evalua-
ción de vida.
Como veremos más adelante en los textos
bíblicos de apoyo, según nuestra conducta en la tie-
rra, es el Juicio que enfrentaremos. Entonces, cono-
ciendo la retribución a nuestro actuar en la vida, no
podremos excusarnos al momento de enfrentarnos
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
215
a uno de los dos Juicios que están establecidos para
el hombre.
Hebreos 9: 27 “Y de la manera que está esta-
blecido para los hombres que mueran una sola vez,
y después de esto el juicio.”
San Juan 5: 29 “y los que hicieron lo bueno,
saldrán a resurrección de vida; más los que hicieron
lo malo, a resurrección de condenación.”
Ezequiel 18: 20 “El alma que pecare, esa mo-
rirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el pa-
dre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo
será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.”
Siempre es bueno entender que, cuando lle-
guemos a esta instancia, el Juicio Eterno, cada uno
dará cuenta por sí mismo. Ya no pagarán “justos
por pecadores” como es el caso de los juicios histó-
ricos, sino que ese día el hombre se encontrará cara
a cara con su Dios y tendrá que responder por su
propia vida.
Eso hace paradójico que haya muchos ocu-
pando más tiempo en juzgar a los demás y no se
juzgan a sí mismo.
1ª Corintios 11: 31-32 “Si, pues, nos exami-
násemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados;
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
216
mas siendo juzgados, somos castigados por el Se-
ñor, para que no seamos condenados con el mun-
do.”
Eclesiastés 11: 3 “en el lugar que el árbol ca-
yere, allí quedará.”
La condición que tengamos al morir, esa será
la condición en que enfrentaremos el Juicio Eterno.
Por lo tanto, para vivir la vida eterna con Jesús, de-
bemos vivir la vida terrenal con Él.
Filipenses 1: 21 “Porque para mí el vivir es
Cristo, y el morir es ganancia.” Para que la muerte
traiga ganancia, primero debemos vivir para Cristo.
El juicio no existe solo para castigar. Existe
para establecer justicia, vindicar la verdad y manifes-
tar la gloria de Dios.
CINCO PRINCIPIOS RESPECTO AL JUI-
CIO DE DIOS
1.- El Juicio de Dios es en base a la verdad.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
217
Romanos 2: 2 “Mas sabemos que el juicio de
Dios contra los que practican tales cosas es según
verdad.”
Es decir, Él no se deja llevar por lo rumores
o los comentarios de los demás. No es prejuicioso,
ni hace conjetura alguna, sacando conclusiones ba-
sadas en el “Me dijeron. Me contaron. Supe por
ahí”. No. Dios es veraz y su justo juicio es en base a
la verdad.
Antes de destruir Sodoma y Gomorra, y sus
aldeas aledañas, Dios se tomó la molestia de verifi-
car la realidad de aquellas ciudades y no se dejó
guiar por los informes que le daban los ángeles.
Génesis 18: 20-21 “Entonces Jehová le dijo:
Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se
aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agra-
vado en extremo, descenderé ahora, y veré si han
consumado su obra según el clamor que ha venido
hasta mí; y si no, lo sabré.”
2.- Juicio Justo.
Romanos 2: 6 “el cual pagará a cada uno con-
forme a sus obras”, seremos juzgados según nues-
tras obras.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
218
1 Pedro 1. 17 “Y si invocáis por Padre a
aquel que sin acepción de personas juzga según la
obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiem-
po de vuestra peregrinación”.
Esta es una advertencia para nosotros, lo hi-
jos de Dios. Aquellos que decimos ser creyentes,
que decimos ser seguidores de Jesús, por ende nos
declamaros Cristianos. La advertencia es para la
iglesia. Las obras evidencian la relación o rechazo
de Dios.
Apocalipsis 20: 12 “Y vi a los muertos, gran-
des y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron
abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro
de la vida; y fueron juzgados los muertos por las
cosas que estaban escritas en los libros, según sus
obras.”
3.- Dios juzgará a todos de la misma manera
y de la misma forma.
Romanos 2: 11 “porque no hay acepción de
personas para con Dios.”
A Dios no le impresiona el status del hom-
bre. No le impresiona su dinero, ni su intelectuali-
dad o el cargo público que ostente. Ante Dios todos
somos iguales.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
219
4.- Dios juzgará según el conocimiento de la
verdad de cada persona.
Romanos 2: 12 “Porque todos los que sin ley
han pecado, sin ley también perecerán; y todos los
que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzga-
dos” es decir, a quien más se le da, más se le deman-
da.
Lucas 12: 48 “Mas el que sin conocerla hizo
cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a
todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se
le demandará; y al que mucho se le haya confiado,
más se le pedirá.”
Mateo 11: 21-24 “!!Ay de ti, Corazín! !!Ay de
ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubie-
ran hecho los milagros que han sido hechos en vo-
sotras, tiempo a que se hubieran arrepentido en cili-
cio y en ceniza. Por tanto, os digo que, en el día del
juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para
Sidón, que para vosotras. Y tú, Capernaum, que
eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades[a] serás
abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los
milagros que han sido hechos en ti, habría permane-
cido hasta el día de hoy. Por tanto, os digo que, en
el día del juicio, será más tolerable el castigo para la
tierra de Sodoma, que para ti.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
220
Entre más conocimientos, más severo el jui-
cio.
5.- Dios juzgará, no solo nuestras acciones,
sino que también nuestras intenciones.
Romanos 2: 16 “en el día en que Dios juzgará
por Jesucristo los secretos de los hombres, confor-
me a mi evangelio.”
Puede haber dos personas realizando la mis-
ma acción, pero sus intenciones pueden ser total y
absolutamente distintas.
Esto debería llevarnos a saber que el juicio
produce, cuando se entiende correctamente, res-
ponsabilidad, sobriedad, santidad y urgencia
LAS ESCENAS DE JUICIOS
1.- Tribunal de Cristo: 2 Corintios 5: 10
“Porque es necesario que todos nosotros comparez-
camos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno
reciba según lo que haya hecho mientras estaba en
el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
221
La Biblia nos enseña que algún día los cre-
yentes tendrán que rendir cuentas “ante el Tribunal
de Cristo”. Es decir, sin excepción alguna, todos
serán sometidos a juicio.
1ª Corintios 3: 12-15 “Y si sobre este funda-
mento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas,
madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se ha-
rá manifiesta; porque el día la declarará, pues por el
fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea,
el fuego la probará. Si permaneciere la obra de al-
guno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la
obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si
bien él mismo será salvo, aunque, así como por fue-
go”.
Eclesiastés 12: 14 “Porque Dios traerá toda
obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta,
sea buena o sea mala”.
El mismo Salomón nos advierte una verdad
perdurable y solemne: los seres humanos son total-
mente responsables ante Dios por sus obras.
Como sabemos, quienes llegan a esta instan-
cia son los creyentes, los salvos, los que han recibi-
do a Jesús como su Señor y Salvador personal, por
ende debemos considerar la Sagrada Escritura para
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
222
estar preparados cuando lleguemos a rendir cuenta
ante nuestros Señor.
La Biblia nos orienta para crecer en piedad,
aunque no siempre agradará a otros porque se con-
vierte en advertencia nuestro proceder, del juicio
que espera a los pecadores.
Recuerde que por su fe y comportamiento
Noé juzgó al mundo antiguo. Hebreos 11: 7 “Por la
fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de
cosas que aún no se veían, con temor preparó el
arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó
al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que
viene por la fe”.
Quienes viven en piedad lo hacen por la ética
del amor, preguntándose sin egoísmo ¿Cómo puedo
vivir para beneficio de los demás? Por lo tanto, re-
cordar que seremos juzgados en aquel día por la
calidad de nuestro servicio.
Pablo, en el capítulo 2 de 2ª de Corintios nos
da unas claves para llegar bien preparados ante la
presencia de nuestro buen Dios. Versículo 9 “Por
tanto”, esa conclusión es a raíz de la expectativa de
ver a Cristo, pues nuestra esperanza bienaventurada
está en la resurrección que Jesús prometió a sus
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
223
seguidores. Por ende, nos recomienda que, presen-
tes o ausentes del cuerpo, debamos serle agradables.
En otras palabras, nuestro servicio, mediante
la fe, será expuesto y examinado por Él en su verda-
dera luz, tanto lo bueno como lo malo, y esto desta-
cará la gracia de aquel que ha dado la salvación.
Cosas a Considerar:
1.- Todo creyente se someterá a Juicio.
1ª Pedro 4: 17 “Porque es tiempo de que el
juicio comience por la casa de Dios; y si primero
comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos
que no obedecen al evangelio de Dios?”
2.- Será un Juicio Individual.
Romanos 14: 10-12 “Pero tú, ¿por qué juzgas
a tu hermano? O tú también, ¿por qué menospre-
cias a tu hermano? Porque todos compareceremos
ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo
yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodi-
lla, y toda lengua confesará a Dios. De manera que
cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”
3.- Será Juzgado lo que se hizo en el cuerpo.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
224
2ª Corintios 5: 10 “Porque es necesario que
todos nosotros comparezcamos (Manifestado) ante
el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según
lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea
bueno o sea malo”
4.- No es para Condenación, es para evaluar
nuestro servicio.
San Juan 3: 18 “El que en él cree, no es con-
denado; pero el que no cree, ya ha sido condenado,
porque no ha creído en el nombre del unigénito
Hijo de Dios”
Juan 5: 24 “De cierto, de cierto os digo: El
que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene
vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pa-
sado de muerte a vida”
Romanos 8: 1 “Ahora, pues, ninguna conde-
nación hay para los que están en Cristo Jesús, los
que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu”
Es muy importante recalcar que se evaluará el
servicio que cada uno entregue en la obra. 1ª Co-
rintios 3. 12 – 15 “Y si sobre este fundamento al-
guno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera,
heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará mani-
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
225
fiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego
será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fue-
go la probará. Si permaneciere la obra de alguno
que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de
alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mis-
mo será salvo, aunque, así como por fuego”.
Hay que considerar que los materiales precio-
sos y nobles siempre se encuentran en pequeñas
cantidades. Oro, Plata, Piedras preciosas. Es decir,
no va en la cantidad de cosas que pueda hacer, sino
en la calidad de las acciones que se realizan.
5.- Este Juicio se llevará acabo inmediata-
mente después que Jesús arrebate su Iglesia.
6.- Jesús es el Juez. San Juan 5: 22 “Porque el
Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al
Hijo”
7.- Se rendirá cuenta de cada pensamiento,
palabra y acción ante Jesús.
Tres formas de evaluar su servicio a Dios
1.- Su motivación. La motivación del cristia-
no debe ser agradar a su Señor, y no a sus intereses
personales. Debe ser para la Gloria de Dios;
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
226
1ª Corintios 10: 31 “Si, pues, coméis o be-
béis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria
de Dios”
Colosense 3: 17 “Y todo lo que hacéis, sea de
palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del
Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio
de él.”
2.- Debe ser hecha en obediencia a la Palabra
de Dios, no conforme a lo que uno piensa o crea.
Mateo 7: 21 “No todo el que me dice: Señor,
Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que
hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”;
24 “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y
las hace, le compararé a un hombre prudente, que
edificó su casa sobre la roca”
3.- Lo que se hace, se debe hacer bajo el Po-
der del Espíritu Santo. Muchas cosas en la vida se
hacen por emociones, por impulsos, por entusiasmo
y no dirigidos por el Espíritu de Dios. Son buenas
intenciones, pero no son conforme a la voluntad
divina.
Romanos 15: 18-19 “Porque no osaría hablar
sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí
para la obediencia de los gentiles, con la palabra y
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
227
con las obras, con potencia de señales y prodigios,
en el poder del Espíritu de Dios; de manera que
desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico,
todo lo he llenado del evangelio de Cristo.”
Será en esa instancia donde realmente enten-
deremos la gracia de Dios mediante su salvación y
comprenderemos a cabalidad el amor de Jesús y la
significancia de su sacrificio en el madero de la cruz.
Solamente en esa instancia, podremos asumir lo que
el Señor hizo por nosotros, puesto que serán saca-
das a la luz todas nuestras obras y veremos con cla-
ridad si fueron buenas o malas.
La siguiente escena de Juicio es sobre Israel.
Comentar que Dios bendice directamente a Israel y
a través de Israel, la bendición viene para los genti-
les. Mas, el castigo o Juicio, viene directamente para
los gentiles y, a través de los gentiles, el Juicio para
Israel.
A través de la historia, vemos claramente que
los gentiles son bendecidos por medio del pueblo
de Dios. “Al que te bendijere, bendeciré”.
Más, para castigar a su pueblo, Dios se toma
de los gentiles para hacerlo. Cananeos, Moabitas,
Amorreos, Caldeos, babilónicos, Romanos, etc.
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
228
Por ello que el Juicio para Israel será durante
la Gran Tribulación. Es la semana 70 que queda
mencionada en Daniel.
Daniel 9: 24 “Setenta semanas están determi-
nadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para
terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y
expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable,
y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los
santos”.
Como muchos han estudiado, se sabe que
han transcurrido 69 semanas del trato de Dios con
Israel para terminar la prevaricación y poner fin al
pecado. Pero esta última semana que resta, se com-
pletará en la Gran Tribulación, donde Dios, por
medio de los gentiles, emitirá Juicio contra Israel, su
pueblo.
Jeremías 30: 3-7 “Porque he aquí que vienen
días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos
de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y los
traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán.
Estas, pues, son las palabras que habló Jehová acer-
ca de Israel y de Judá. Porque así ha dicho Jehová:
Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de
paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz;
porque he visto que todo hombre tenía las manos
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
229
sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se
han vuelto pálidos todos los rostros.
!!Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay
otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob;
pero de ella será librado”
Cuando Cristo vuelva en su segunda venida
también librará a su pueblo de los perseguidores.
Muchos ya habrán sido asesinados, pero los que
sobrevivan serán liberados por Cristo cuando El
venga.
Zacarías 13:8 “Y acontecerá en toda la tierra,
dice Jehová, que las dos terceras partes serán corta-
das en ella, y se perderán; más la tercera quedará en
ella”
Romanos 11:26 “y luego todo Israel será sal-
vo, como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador,
que apartará de Jacob la impiedad”
Los israelitas que son librados de sus enemi-
gos, sin embargo no son todos dignos de entrar en
el reino, puesto que algunos no son salvos.
Primero se cumplirá la reunión de todos los
israelitas de todo el mundo. Ez. 39:28 “Y sabrán
que yo soy Jehová su Dios, cuando después de ha-
berlos llevado al cautiverio entre las naciones, los
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
230
reúna sobre su tierra, sin dejar allí a ninguno de
ellos”
Serán congregados ante el Señor y serán juz-
gados. En Ezequiel 20:35-38 el Señor dice: «Os
traeré al desierto de los pueblos, y allí litigaré con
vosotros cara a cara. Como litigué con vuestros pa-
dres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré
con vosotros, dice Jehová el Señor. Os haré pasar
bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pac-
to; y apartaré de entre vosotros a los rebeldes, y a
los que se rebelaron contra mí; de la tierra de sus
peregrinaciones los sacaré, más a la tierra de Israel
no entrarán; y sabréis que yo soy Jehová.»
Sobre la base de este texto, el Israel congre-
gado se divide en dos clases de personas; los que
han aceptado a Jesús como Salvador y Mesías y se
cuentan por dignos de entrar en el reino, y los que
todavía son rebeldes, incrédulos y son excluidos y
muertos.
A pesar que Israel es una nación favorecida y
aunque Dios le ha dado abundantes bendiciones
especiales, la salvación personal aún depende de la
fe y la relación individual con Dios.
Como ha sido en los tiempos pasados, en
este tiempo también hay quienes son considerados
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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el «verdadero Israel» (esto es, salvados) y los que
son israelitas sólo de nombre y no son salvos.
Como Pablo lo expresa en Romanos 9:6: «porque
no todos los que descienden de Israel son israelitas».
En Romanos 9: 8 describe a los no salvos como
«hijos según la carne» y que no son hijos de Dios.
La purga de los rebeldes dejará en Israel sola-
mente a los verdaderamente redimidos, y será privi-
legio de ellos entrar en la tierra y poseerla, en
contraste con los no salvados, de los cuales Dios
dice: «No entrarán en la tierra de Israel» (Ez. 20:38).
El próximo escenario de juicio, es aquel que
se les hará a las naciones. Salmos 9: 19-20 “Levánta-
te, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; sean juz-
gadas las naciones delante de ti. Pon, oh Jehová,
temor en ellos; conozcan las naciones que no son
sino hombres. Selah”.
En Mateo 25, del versículo 31 al 46 nos habla
claramente de este juicio, cuando llame y aparte a
las ovejas de los cabritos “y serán reunidas delante
de él todas las naciones; y apartará los unos de los
otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabri-
tos” (vers. 32).
Este juicio está basado según el trato que
cada nación le haya dado al pueblo de Dios, es de-
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232
cir, a la nación de Israel; “Porque tuve hambre, y
me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber;
fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me
cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y
vinisteis a mí” (vers. 35-36).
Joel 3: 2-3 “reuniré a todas las naciones, y las
haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en
juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi
heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones,
y repartieron mi tierra; y echaron suertes sobre mi
pueblo, y dieron los niños por una ramera, y vendie-
ron las niñas por vino para beber”
Cuando Dios haya terminado de tratar con
los judíos, tratará con las naciones. Tendrá lugar
después del período de la Tribulación, pero antes
del Milenio, para determinar quién entrará en el
reino milenial.
Aquí juzga a las naciones por dos cosas.
1.- Haber oprimido al pueblo judío.
Jeremía 2: 14-15 “¿Es Israel siervo? ¿Es es-
clavo? ¿Por qué ha venido a ser presa? Los cacho-
rros del león rugieron contra él, alzaron su voz, y
asolaron su tierra; quemadas están sus ciudades, sin
morador”
Rudimentos de la Doctrina de Cristo, un viaje por las base de la Fe
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A lo largo de la historia del pueblo de Dios,
vemos que han sido castigados y oprimidos por na-
ciones y pueblos gentiles; pero esos pueblos, sin
duda alguna, abusaron del poder otorgado por Dios
para castigar a su pueblo.
2.- Por haber divido y repartido la tierra que
Dios había prometido a su pueblo. Dios entregó,
desde el Nilo hasta el Éufrates al pueblo de Israel.
Pero han repartido. Siguen repartiendo y, tratarán
aún más de repartir esa tierra. Pero Dios los juzgará
por haber hecho tal cosa.
Si miramos con detención Mateo 25: 33 “Y
pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su
izquierda”. Básicamente hace la distinción una na-
ción de otra (ovejas y cabritos) por el trato que le
han dado a Israel.
Por eso que hoy se debe tener mucho en
cuenta como los gobiernos de nuestros países tratan
al pueblo de Dios.
Dios le dice a Abraham en Génesis 12: 3
“Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te
maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las
familias de la tierra”
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El último juicio que menciona la Biblia es el
Juicio del Gran Trono Blanco que se describe en
Apocalipsis.
Apocalipsis 20:11-15 “Y vi un gran trono
blanco y al que estaba sentado en él, de delante del
cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se
encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y
pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron
abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro
de la vida; y fueron juzgados los muertos por las
cosas que estaban escritas en los libros, según sus
obras. Y el mar entregó los muertos que había en él;
y la muerte y el Hades entregaron los muertos que
había en ellos; y fueron juzgados cada uno según
sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al
lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que
no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado
al lago de fuego”
Es el juicio final antes de que los perdidos
sean echados al lago de fuego.
Sabemos que este juicio tendrá lugar después
del milenio y después de que Satanás, la bestia, y el
falso profeta sean lanzados al lago de fuego.
Apocalipsis 20:7-10 “Cuando los mil años se
cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a
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engañar a las naciones que están en los cuatro ángu-
los de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos
para la batalla; el número de los cuales es como la
arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la
tierra, y rodearon el campamento de los santos y la
ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo,
y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue
lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban
la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día
y noche por los siglos de los siglos”.
Los libros que son abiertos en Apocalipsis
20: 12, uno contiene registros de las acciones de
todos los que se presenten a ese juicio, el cual, dicho
sea de paso, es un juicio condenatorio. Es decir,
para saber el peso de su condena, puesto que será
un juicio para los muertos (separados de Dios).
Ahí no estarán los salvados, puesto que ellos
serán arrebatados antes de la Tribulación y llevados
al Tribunal de Cristo que ya fue mencionado en este
estudio.
También se abrirá el libro de la vida para de-
mostrarle a los condenados, que sus nombres no
están escrito ahí, debido a su incredulidad en Jesús.
Por ende, serán juzgados.
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San Juan 3: 18 “El que en él cree, no es con-
denado; pero el que no cree, ya ha sido condenado,
porque no ha creído en el nombre del unigénito
Hijo de Dios”
CONCLUSIÓN
Es importante nunca perder de vista tres he-
chos importantes concernientes a los juicios venide-
ros.
(1) Que Jesucristo será el Juez.
(2) Que los incrédulos serán juzgados por
Cristo, y que ellos serán castigados de acuerdo a sus
obras. La Biblia es muy clara en que el incrédulo
está acumulando “ira para el día de la ira y de la re-
velación del justo juicio de Dios” (Romanos 2:5), y
que Dios “pagará a cada uno conforme a sus obras”
(Romanos 2:6).
Ahí se terminará por cumplir Romanos 14:
11 “Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que
ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua con-
fesará a Dios”.
(3) Que los creyentes también serán juzgados
por Cristo, pero puesto que la justicia de Cristo les
ha sido imputada, y sus nombres están escritos en el
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“libro de la vida”, ellos serán recompensados y no
castigados de acuerdo con las obras que hicieron.
Romanos 14:10-12 es muy claro en cuanto a
que “todos compareceremos ante el tribunal de
Cristo” y que “cada uno de nosotros dará a Dios
cuenta de sí”.
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BIBLIOGRAFÍA
● La Infalible, Confiable y Poderosa Palabra de
Dios, La Biblia
● Poniendo el Fundamento de Derek Prince
● Fundamentos de John y Lisa Bevere
● Comentario Bíblico de Matthew Henry
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