Buenas tardes a todos.
Hoy estamos aquí para despedir una etapa que, aunque a veces se nos ha hecho eterna,
seguro que vamos a recordar durante mucho tiempo.
Han sido años llenos de exámenes, trabajos, nervios, risas y algún que otro “¿esto entra para
el examen?” cinco minutos antes de empezar.
Y hablando de recuerdos, hay cosas que sabemos que nunca vamos a olvidar.
Nunca olvidaremos a María José Gallego cuando entraba en clase y, antes de cualquier cosa,
decía: “¡Vamos chicos, nos ponemos a trabajar!”, acompañado de esos aplausos que ya
formaban parte de la rutina.
Tampoco olvidaremos a Pepa cuando los lunes a primera hora nos daba esas charlas sobre
todo lo que había que estudiar, todo lo que había que hacer y, por supuesto, todo lo que había
que callar.
A Lucía de inglés, que nos llamaba “babys” y conseguía que una simple palabra se quedara
grabada para siempre en nuestra memoria.
Y cómo no mencionar a María José de Matemáticas, porque después de tantas María José…
por fin llegó la indicada.
A nuestra tutora, Águeda, tenemos que darle las gracias de corazón. Gracias por escuchar
cada una de nuestras quejas, que sinceramente no eran ni pocas ni cortas. Has tenido más
paciencia que nadie con nosotros y siempre has estado ahí cuando lo hemos necesitado.
De Javier Rosell nunca olvidaremos que prácticamente todos los días nos recordaba que las
chicas lo teníamos todo controlado. Una frase que ya forma parte de la historia de esta
promoción.
Y a Miguel, nuestro profe, que aunque a veces lo hayamos sacado de quicio, discutido o
protestado porque no hacía exactamente lo que queríamos, sabemos que nos aprecia y que
siempre ha querido lo mejor para nosotros. Y nosotros también lo queremos mucho.
Y por supuesto, Mounir, todavía tenemos pendiente ese partido de pádel. No te creas que nos
hemos olvidado.
Pero más allá de estas anécdotas, hoy queremos agradecer a todos los profesores que han
pasado por nuestras vidas durante estos años. Gracias por enseñarnos, por ayudarnos cuando
no entendíamos algo, por repetir las explicaciones una y otra vez y por tener paciencia con
nosotros incluso en nuestros días más difíciles. Puede que no siempre lo hayamos demostrado,
pero valoramos todo lo que habéis hecho por nosotros.
También queremos dar las gracias a nuestras familias. A nuestros padres, madres y familiares,
por apoyarnos en cada paso, por escucharnos cuando llegábamos a casa quejándonos de
exámenes, trabajos o profesores, por animarnos cuando las cosas no salían bien y por celebrar
nuestros logros como si fueran propios. Nada de esto habría sido posible sin vosotros.
Hoy terminamos una etapa muy importante de nuestras vidas. Hemos crecido juntos, hemos
aprendido mucho más que matemáticas, lengua o inglés. Hemos aprendido a convivir, a
superar dificultades, a trabajar en equipo y a construir amistades que esperamos conservar
durante muchos años.
Puede que dentro de un tiempo olvidemos algunas fórmulas, algunas fechas o algunos
ejercicios, pero nunca olvidaremos los momentos vividos, las risas compartidas y a todas las
personas que han formado parte de esta aventura.
Gracias a nuestros profesores, a nuestras familias y a todos los que nos han acompañado en
este camino.
Y gracias a mis compañeros, porque sin vosotros nada de esto habría sido igual. Habéis
convertido estos años en una experiencia inolvidable.
Os deseo mucha suerte a todos en esta nueva etapa que comienza. Y recordad: si hemos
sobrevivido a 4º de ESO, podemos con cualquier cosa.
Muchas gracias.