Arte paleocristiano es el arte que se desarrolló durante los cinco
primeros siglos después de Cristo, desde la aparición del cristianismo, en
los inicios del Imperio romano, hasta la caída del Imperio romano de
Occidente
Arquitectura
Artículo principal: Arquitectura paleocristiana
Todavía a principios del siglo III Clemente de Alejandría destacaba la
peculiaridad de los cristianos de que no necesitaban templos para
venerar a su Dios. Ellos mismos eran el templo de Cristo, lo que, por otro
lado, desconcertaba a griegos y romanos: «Nosotros somos templo de
Dios vivo», había escrito Pablo en la segunda epístola a los
corintios (2Cor 6:16); «El Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene,
él que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos construidos
por hombres, ni lo sirven manos humanas...», dijo también Pablo en
Atenas, según relatan los Hechos de los Apóstoles (Hch 17: 24-25).[2][3]
Clemente de Alejandría escribió:[4]
¿No es cierto que nosotros no encerramos en templos hechos por manos
al que contiene todo? Pues ¿qué obra de albañiles, de canteros, de arte
servil podrá ser santa? [...] Llamo iglesia no al recinto, sino a la
congregación de los elegidos. Mejor es este templo para aposentar la
grandeza de la dignidad de Dios
Plano de la domus ecclesiae de Dura-Europos: 1. Patio; 2. Pórtico; 3.
Estancia; 4. Sala de reunión; 5. Estancia; 6. Baptisterio; 8. Vestíbulo.
En los dos primeros siglos los cristianos celebraban sus reuniones y
liturgias en casas particulares. Los primeros testimonios fidedignos sobre
edificios específicos para realizarlas son de principios del siglo III y el
primer resto arqueológico de un templo cristiano, en realidad una casa
adaptada a las necesidades del culto (domus ecclesiae), es la
llamada iglesia de Dura-Europos, a orillas del Éufrates (el yacimiento,
que data de la primera mitad del siglo, fue excavado y estudiado por
arqueólogos franceses y estadounidenses después de la I Guerra
Mundial).
Catacumbas
Las catacumbas eran cementerios subterráneos formando largas
galerías. Aunque existieron en otros lugares como en Nápoles,
en Siracusa, en Malta o en el norte de África, las más importantes, con
diferencia, fueron las excavadas en los alrededores de Roma, cuyo suelo
lo permitía por su maleabilidad, por una parte, y suficiente consistencia,
por otra. Se han contabilizado más de sesenta y algunas superan los
doce kilómetros de galerías. Las utilizaron los cristianos, también los
judíos, como el lugar donde enterraban a sus muertos y esa fue su
función principal, no la de servir de refugio cuando eran perseguidos,
como se sigue creyendo a menudo. Según Manuel Sotomayor, «la causa
que les condujo a utilizar un sistema de enterramiento tan laborioso no
fue el deseo de ocultamiento, sino una aplicación ampliada de la ya
conocida práctica de los hipogeos, que podía servirles, además, para
solucionar el problema que significaba el crecimiento de la comunidad y
la consiguiente necesidad de abundante terreno para las
inhumaciones».La catacumba se organizaba en varias partes: estrechas
galerías (ambulacrum) con nichos longitudinales (loculi) en las paredes
para el enterramiento de los cadáveres. En algunos enterramientos se
destacaba la notabilidad de la persona enterrada, cobijando su tumba
bajo un arco semicircular (arcosolium).
Basílicas
Basílica de Aquilea.
En los templos griegos y romanos las procesiones y sacrificios se
celebraban al aire libre y en el interior sólo estaba el altar con la estatua
del dios, por lo que los cristianos no pudieron tomarlos como modelo ya
que sus iglesias necesitaban mucho más espacio para contener a los
fieles que se acercaban a orar dentro del templo o para participar en las
ceremonias litúrgicas. A partir de Constantino se levantaron en su lugar
basílicas, la mayoría de ellas por iniciativa del propio emperador.
La más antigua del primer tipo es la antigua basílica de San Pedro (sobre
la que se edificó en el siglo XVI la actual Basílica de San Pedro). Fue
mandada construir por el emperador Constantino para honrar la
memoria del apóstol Pedro en el lugar donde se creía que se encontraba
su sepultura
• la basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén (consagrada en 336), la
Basílica de la Natividad de Belén y la Iglesia de los Santos Apóstoles de
Constantinopla, todas ellas asimismo obra del emperador Constantino
Baptisterios
Otros edificios de carácter religioso fueron los baptisterios, edificaciones
de planta poligonal, frecuentemente octogonal, que tenían en su interior
una gran pila o piscina para realizar los bautismos por inmersión. En
principio sólo contaron con baptisterios las basílicas sedes de un obispo,
ya que eran estos los que lo administraban el Domingo de Pascua. Más
adelante ya hubo iglesias regidas por un presbítero que contaron
también con un baptisterio (las que carecían de él eran las basílicas
martiriales).
Otros edificios de carácter religioso fueron los baptisterios, edificaciones
de planta poligonal, frecuentemente octogonal, que tenían en su interior
una gran pila o piscina para realizar los bautismos por inmersión. En
principio sólo contaron con baptisterios las basílicas sedes de un obispo,
ya que eran estos los que lo administraban el Domingo de Pascua. Más
adelante ya hubo iglesias regidas por un presbítero que contaron
también con un baptisterio (las que carecían de él eran las basílicas
martiriales).Qué función tenian las basílicas?
La basílica romana tuvo múltiples usos, dedicándose a mercado, lugar
de transacciones financieras, culto o, más ordinariamente, a la
administración de justicia; también se utilizaba como lugar de reunión
de los ciudadanos para tratar asuntos comunes.
ARTE
Las pinturas de las catacumbas
Los relieves de los sarcófagos
Los mosaicos y pinturas de las basílicas, los baptisterios y los
mausoleos
El interior de las basílicas estaba decorado con mosaicos y pinturas al
fresco, en especial la bóveda de cuarto de esfera que cubría el ábside,
en el que se suele representar la Majestad de Cristo o Cristo
acompañado de los Apóstoles, de Pedro y Pablo o de arcángeles o
santos. En los muros que cubren las paredes de la nave central es
frecuente que aparezcan apóstoles, profetas, mártires, obispos o
escenas del Antiguo o del Nuevo Testamento.
Los muros y la bóveda de los baptisterios también estaban decorados
con mosaicos o con pinturas que hacen referencia al acto litúrgico que
allí se desarrollaba. Son frecuentes los cielos estrellados en los que
aparece el crismón o la cruz, acompañados a menudo por el alfa y
omega, representaciones alusivas al agua del bautismo, figuras
simbólicas como el pavo real o el ave fénix que aluden a la resurrección
de Jesús, etc. En algunos casos, especialmente en el norte de África,
también están decorados con mosaicos el pavimento y las piscinas
bautismales