Marx.
Críticas a la filosofía: Sostiene Marx que las contradicciones están lejos de haber quedado
finalmente conciliadas. Contradicciones en la sociedad: Marx argumenta que, a diferencia de
lo que Hegel sostenía sobre la conciliación de las contradicciones en la historia, las
contradicciones en la sociedad no se han resuelto por completo. En el pensamiento de Hegel,
"lo verdadero es el todo," lo que significa que la verdad debe estar presente en cada aspecto
de la realidad.
Elemento irracional: Marx sostiene que existe un elemento irracional en la sociedad que
contradice la supuesta realidad de la razón. Este elemento es la existencia del proletariado,
una clase social desposeída.
La propiedad y la libertad: Marx señala que Hegel sostenía que la propiedad era la
manifestación de la persona libre, pero el proletariado carece de propiedad y, por lo tanto, de
libertad. El trabajo agobiante y la falta de propiedad les impiden participar en las actividades
espirituales y culturales que definen la humanidad.
La alienación del proletariado: Marx argumenta que el proletariado está alienado de su
verdadera naturaleza como ser humano debido a su falta de acceso a las formas de vida
humanas y la cultura. Están atrapados en un ciclo de trabajo y necesidades básicas, lo que
los priva de su potencial como seres humanos.
La existencia del proletariado, pues, es el testimonio de que la razón no está plenamente
realizada. Según Marx, las reconciliaciones del sistema hegeliano están logradas tan sólo en
el reino del pensamiento, pero no en la realidad
Marx sostiene entonces que lo que importa ahora ya no es propiamente filosofar, sino
modificar el mundo -entiéndase, el mundo humano y en este sentido niega la filosofía (como
pura teoría) y pretende reemplazarla por la praxis, esto es, la acción críticamente dirigida.
Idea de hombre: Qué sea el hombre, no puede determinarse a partir del espíritu ni de la Idea,
sino a partir del hombre mismo, de lo que éste es concretamente. la búsqueda de la esencia
del hombre en la filosofía anterior, especialmente en la filosofía moderna desde Descartes
hasta Hegel, se realizó de manera puramente interna al individuo, en relación con la
autoconciencia, lo que llevó a definiciones abstractas y válidas en todo momento y lugar. el
hombre no es un ser abstracto separado del mundo, sino que es el mundo del hombre, lo que
incluye al Estado y la sociedad. En otras palabras, se enfatiza que la verdadera esencia del
hombre se encuentra en su relación con el entorno social y político, en lugar de ser un
concepto abstracto y aislado. el hombre es su mundo humano. Marx busca la esencia en las
relaciones "exteriores" que cada hombre mantiene con la naturaleza y con los otros hombres
en el conjunto de sus relaciones sociales, con "el mundo del hombre. Marx concibe al hombre
como el ente que se produce a sí mismo. Y ese acto autogenerador del hombre es el trabajo,
el trabajo es el acto de la autoproducción del hombre. El trabajo constituye entonces la
esencia del hombre, el modo cómo este concretamente es, el medio para su realización y
para el desarrollo completo de sus posibilidades, para su satisfacción y para su felicidad. El
vocablo "producir” de ducere, "llevar", "conducir"; y pro, que señala el acto de poner algo de
manifiesto, de exteriorizarlo, todo trabajo deriva de una idea, de la cual se desarolla todo.
puesto que el hombre es histórico su esencia depende de las condiciones concretas del
trabajo en cada circunstancia histórica
Hombre alineado: el hombre está alienado, es decir, se encuentra "ajeno" a sí mismo, vive
desconociendo su propia esencia. Esta alienación tiene lugar en todos los planos de la
existencia humana; pero todas las formas de enajenación tienen su fundamento y raíz en el
trabajo, puesto que en éste estriba la esencia del hombre. Hay en primer lugar, una
enajenación del trabajador respecto a su propia actividad, porque siente como que no le
pertenece. La actividad que debiera experimentar como la más propia -la expansión natural
de sí mismo, el despliegue de sus más peculiares capacidades-,la experimenta el trabajador
como sufrimiento, como lo contrario a actividad. Por ello el obrero niega el trabajo, pero al
negarlo está negando a la vez su esencia, a sí mismo .En segundo lugar, el trabajador está
alienado respecto del producto de su trabajo. En el producto está el obrero mismo, porque
aquél es su objetivación, algo en que ha puesto su propia persona; y sin embargo ese
producto no le pertenece a él, sino al capitalista, al dueño de los medios de producción en
tercer lugar, que el obrero está alienado porque no puede elegir su trabajo, la forma de
realizarse; no puede elegirlo libremente de la manera que él quisiera, sino tal como se lo
prescribe el lugar que ocupe dentro del proceso social de producción, lugar que a su vez está
determinado por el sistema de producción, la forma de distribución de la riqueza y el poder.
Formas derivadas de alineación: En lo social, en lo político, en la religión y en la filosofía.
aquella primaria alienación opera de modo tal que las relaciones sociales se deforman o
pervierten, porque en lugar de ser relaciones entre personas, se convierten en relaciones
entre cosas, en algo inhumano. Como la actividad propiamente humana –el trabajo-, en lugar
de constituir un fin, ha pasado a ser nada más que un medio para producir mercancías, ella
misma se ofrece como una mercancía más, es decir que el hombre mismo se convierte en
mercancía. los hombres se consideran unos a otros sólo en función de las mercancías que
producen, compran o venden. De ello resulta también una alienación política, una entre la
vida pública, la del ciudadano, la de los intereses generales, por un lado, y la vida del
individuo, su trabajo y sus intereses privados, por el otro. El Estado debiera conciliar ambos
aspectos, el individual y el universal; pero no lo hace, sino que perpetúa la contradicción en la
medida en que la sociedad se encuentra dividida en clases y el Estado expresa el dominio de
una determinada clase -la de los que poseen mayor poder económico- sobre las demás. Se
da también una alienación religiosa. Se había sostenido que la religión no significa nada
más que la proyección de los ideales del hombre; que la religión no es sino la alienación y el
desconocimiento de la verdadera esencia del hombre, porque el ente divino, Dios, no es nada
más que el hombre ideal objetivado. En líneas generales Marx está de acuerdo Por último,
hay una alienación filosófica. el filósofo se mueve en una contradicción, porque pretende
actuar sobre la realidad sólo mediante el pensamiento, mediante la teoría y por tanto éste
será forzosamente ineficaz.
Materialismo histórico: esta teoría se llama "materialismo" histórico: no porque el hombre sea
"materia", sino porque no es primariamente "conciencia", según quería el idealismo, sino un
ente práctico social en viva relación con la sociedad y con la naturaleza. Todas las ideologías,
los sistemas de ideas (políticas, jurídicas, artísticas, morales, etc.) mediante los cuales los
hombres toman conciencia de lo que son o creen ser, no son de por sí autónomos, sino
reflejos de la estructura socio-económica de que brotan. De manera que "no es la conciencia
la que determina a la vida, sino la vida la que determina la conciencia". si bien la sociedad
influye en nosotros, no nos convierte en seres pasivos sin control sobre nuestras vidas. Los
individuos tienen un papel activo en dar forma a sus propias vidas y decisiones.
Etapas y revolución comunista: Cada etapa histórica tiene su propio "modo de producción"
que se considera necesario y justificado en su tiempo. Por ejemplo, en la Edad Media, el
sistema feudal con propiedad territorial y trabajo de siervos era la única forma posible de
organización debido a las circunstancias de esa época. Cada etapa tiene su propia lógica y
representa un avance respecto a las anteriores. Para Marx, la sociedad burguesa, basada en
la propiedad privada y la producción capitalista, es la última forma en conflicto en el proceso
de evolución de la vida humana. Cuando se supere este sistema y se llegue a una forma de
organización social más avanzada, se alcanzará la sociedad perfecta según la visión de Marx.
Así como hay un pasaje del modo de producción asiático al modo de producción antiguo, y del
antiguo al medieval, y del medieval al burgués, también el modo de producción burgués
deberá dejar paso a una nueva estructura de relaciones de producción, el comunismo:
"llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual".
desaparecerán las clases, el hombre habrá superado la alienación, y en ella, y sólo en ella, el
hombre podrá cumplir cabalmente su esencia; por eso dice Marx que sólo entonces
comenzará la verdadera historia del hombre, el reino de la libertad, respecto de la cual toda la
anterior debiera llamarse "prehistoria".
Observaciones críticas:
En lo referente al aspecto filosófico del pensamiento de Marx, corresponde llamar la atención
sobre los siguientes cuatro puntos. Materialismo histórico como método: Se señala que el
materialismo histórico en el pensamiento de Marx no es tanto un sistema filosófico como un
método para el análisis social e histórico. Se destaca la importancia de estudiar
concretamente y en detalle los hechos histórico-sociales en su propia especificidad en lugar
de aplicar mecánicamente una teoría histórico-filosófica universal.
Concepto de alienación: Se menciona que Marx no aclara el origen de la alienación y que,
para hablar de alienación, es necesario partir de la no-alienación, es decir, de una concepción
de la esencia no alienada del ser humano. También se plantea que la alienación es un
concepto normativo y proyectado sobre la base del cual se interpretan los hechos. La crítica
se centra en si la alienación es suprimible o si es inherente a la condición humana.
La Tesis XI contrapone todo el pensamiento filosófico anterior, que sería puramente "teórico",
contemplativo, a la praxis transformadora del mundo. Tal contraposición, no obstante, es muy
discutible. Se discute si la contraposición que Marx hace entre el pensamiento filosófico
contemplativo y la praxis transformadora del mundo es demasiado simplista y si la filosofía ha
tenido un impacto transformador en la historia incluso sin proponérselo de manera explícita.
Pero si la filosofía es esencialmente transformadora del mundo, ello ocurre porque se
constituye en una zona más profunda que aquella en que se da la disyuntiva entre "teoría" y
"praxis". son, en realidad, formas derivadas de la existencia que son moldeadas por la
comprensión filosófica. La idea es que tanto la teoría como la praxis son aspectos de la
existencia humana y que la filosofía, al comprender la esencia del hombre, influye en ambas
dimensiones y, por lo tanto, desempeña un papel transformador en la sociedad y en el mundo.