El Río de la Plata en el Siglo XVIII
A fines de los años 1700, la Corona española creó el Virreinato del Río de la Plata (1776). Su
enorme territorio se dividía en dos zonas económicas muy marcadas:
El Interior (Salta, Tucumán, Córdoba): Era la región más poblada. Su economía producía
manufacturas (carretas, tejidos) y criaba mulas para abastecer el gran centro minero del Alto Perú
(Potosí). A cambio, el Interior recibía monedas de plata.
Buenos Aires y el Litoral: Buenos Aires se transformó en la capital oficial del Virreinato.
Paralelamente, el Litoral (Santa Fe, Entre Ríos) y la campaña porteña crecieron velozmente gracias
a la actividad ganadera y la exportación de cuero.
El Puerto y el Comercio
Monopolio y Comercio Libre (1778): España dictó el Reglamento de Comercio Libre. Aunque abrió
el puerto de Buenos Aires, mantuvo el Monopolio: las colonias solo podían comprar y vender a
barcos españoles autorizados.
El Contrabando: Como el sistema legal español era lento y costoso, los comerciantes de Buenos
Aires recurrieron al comercio ilegal (contrabando) con Gran Bretaña, lo que enriqueció a la elite
criolla local.
Las Invasiones Inglesas (1806 - 1807)
Primera Invasión (1806): Tropas británicas tomaron Buenos Aires. El virrey español (Sobremonte)
huyó a Córdoba con el tesoro real. Al ver que España no los protegía, los vecinos se organizaron
bajo el mando de Santiago de Liniers y lograron la Reconquista.
Segunda Invasión (1807): Los ingleses regresaron con un ejército mayor. Esta vez la ciudad estaba
preparada gracias a las milicias criollas (cuerpos de civiles locales armados, como los Patricios).
Con una fuerte resistencia urbana, se logró la Defensa.
Consecuencias de las Invasiones
Demostraron la profunda debilidad de la Corona española y la incapacidad de sus funcionarios
para proteger sus colonias.
Provocaron la militarización de los criollos, quienes conservaron las armas y sus regimientos,
dándose cuenta de que tenían la fuerza militar necesaria para tomar decisiones políticas propias.
La Semana de Mayo (1810)
En mayo de 1810 llegó la noticia de que el rey de España, Fernando VII, había sido encarcelado por
Napoleón Bonaparte y que la junta española que gobernaba en su nombre había caído. Al no
haber autoridad legítima en Europa, los criollos exigieron discutir el destino político de la región.
18 al 21 de Mayo: Los criollos presionaron al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros para que
autorizara una reunión vecinal de emergencia, mientras las milicias controlaban las calles.
22 de Mayo (Cabildo Abierto): Se produjo un debate histórico. Los criollos impusieron la
teoría de la Retroversión de la soberanía: argumentaron que si el rey estaba ausente y la
junta que nombró al virrey ya no existía, el poder volvía al pueblo. Por lo tanto, Cisneros
debía dejar el cargo.
23 y 24 de Mayo: Los sectores españoles del Cabildo intentaron una maniobra tramposa:
formaron una junta de gobierno presidida por el propio virrey Cisneros. Los criollos y las
milicias la rechazaron inmediatamente por considerarla una burla.
25 de Mayo de 1810: Las milicias ("Los Chisperos") y el pueblo se movilizaron
masivamente a la plaza. Ante la amenaza de una rebelión armada, Cisneros fue obligado a
renunciar y se constituyó la Primera Junta de Gobierno. Aunque todavía no se declaró la
independencia formal, significó la expulsión de las autoridades coloniales y el inicio del
primer gobierno manejado por criollos.
Los Primeros Gobiernos Patrios
La Primera Junta (Mayo de 1810 - Diciembre de 1810)
Formación y medidas: Fue un órgano colegiado integrado por 9 miembros, presidido por Cornelio
Saavedra, con Mariano Moreno y Juan José Paso como secretarios. Para consolidar su autoridad,
envió expediciones militares hacia el interior del territorio (Paraguay, Alto Perú y Banda Oriental)
exigiendo que las provincias reconocieran al nuevo gobierno de Buenos Aires.
Conflictos internos: Rápidamente el gobierno se fracturó en dos tendencias ideológicas
irreconciliables:
Morenistas: Buscaban transformaciones políticas rápidas y profundas, la declaración
inmediata de la independencia y una postura intransigente y dura frente a los españoles.
Saavedristas: De carácter más moderado y conservador, preferían avanzar con cautela,
consolidar el poder local de forma paulatina y esperar la evolución de los acontecimientos
políticos en Europa.
La Junta Grande (Diciembre de 1810 - Septiembre de 1811)
Origen: Cornelio Saavedra impulsó la incorporación de los diputados que iban llegando desde las
diferentes ciudades del interior rioplatense. Mariano Moreno se opuso firmemente a esta medida
por considerar que retrasaría las decisiones revolucionarias y terminó renunciando a su cargo. Al
sumarse los representantes provinciales, el cuerpo pasó a tener más de 20 miembros.
Crisis: La gran cantidad de integrantes dificultó la toma de decisiones rápidas, indispensables en
tiempos de guerra. Tras sufrir graves derrotas militares frente a los ejércitos realistas en el norte,
el descontento social en Buenos Aires aumentó, provocando la disolución de la junta.
El Primer Triunvirato (Septiembre de 1811 - Octubre de 2012)
Características: El poder ejecutivo se concentró en un organismo compuesto por solo tres
personas (Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso), asistidos por Bernardino
Rivadavia como secretario. El objetivo de achicar el gobierno era agilizar la conducción política y
militar de la revolución.
Conflictos: Ejerció una política fuertemente centralista, tomando decisiones que beneficiaban
principalmente a Buenos Aires e ignorando los reclamos de participación de las provincias.
Además, mantuvo una postura diplomática muy tibia y continuó postergando la ruptura definitiva
con España.
El Segundo Triunvirato (Octubre de 1812 - Enero de 2014)
Llegada al poder: En 1812 arribaron militares criollos desde Europa, entre ellos José de San
Martín, quienes fundaron la Logia Lautaro (una sociedad secreta con fines de independencia
total). Disconformes con la moderación del Primer Triunvirato, organizaron una movilización
militar y popular que derrocó al gobierno existente e instaló el Segundo Triunvirato.
La Asamblea del Año XIII: Su acción más trascendental fue convocar a una asamblea general con
diputados de las provincias. Aunque no consiguió declarar la independencia ni redactar una
constitución debido a disputas por el poder central, la Asamblea dictó medidas revolucionarias
fundamentales:
Estableció la Libertad de vientres (los hijos nacidos de esclavas pasaban a ser libres).
Eliminó los títulos de nobleza, los tributos indígenas (mita y yanaconazgo) y los elementos de
tortura.
Aprobó oficialmente el Escudo Nacional, el Himno Nacional y ordenó la acuñación de la
primera moneda propia.
El Directorio (Enero de 1814 - Febrero de 1820)
Creación del cargo: Hacia 1814 el panorama internacional empeoró drásticamente: Napoleón
Bonaparte cayó derrotado y el rey Fernando VII retornó al trono español, iniciando campañas
militares para recuperar sus colonias americanas. Ante la emergencia de la guerra, la Asamblea del
Año XIII resolvió unificar el poder ejecutivo en una sola persona, bajo el título de Director
Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Acontecimientos principales: Durante este periodo institucional se convocó al Congreso de
Tucumán, logrando finalmente la declaración formal de la Independencia el 9 de julio de 1816.
Asimismo, el gobierno central brindó apoyo financiero y político al general San Martín para llevar a
cabo el Cruce de los Andes y liberar a Chile y Perú.
Disolución: El Directorio pretendió consolidar una organización política de carácter unitario y
centralista, sancionando una constitución en 1819 que permitía a Buenos Aires elegir a las
autoridades de las demás provincias de forma directa. Los líderes (caudillos) del litoral, de
tendencia federal, se levantaron en armas para defender sus autonomías regionales. Los caudillos
Estanislao López (Santa Fe) y Francisco Ramírez (Entre Ríos) vencieron a las tropas del Directorio
en la Batalla de Cepeda (1820). Esto provocó la caída definitiva del gobierno nacional centralizado,
dando inicio a una etapa donde cada provincia pasó a gobernarse de manera autónoma.