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El documento relata experiencias de citas y relaciones en la vida de personas adultas, destacando la frustración de algunas mujeres al enfrentarse a hombres que no cumplen con sus expectativas. Se menciona cómo las aplicaciones de citas han alterado las dinámicas sociales, generando un desbalance en las expectativas y la percepción de valor entre géneros. El autor reflexiona sobre el impacto negativo de tratar a las personas como objetos en un álbum de cromos, lo que ha llevado a una desilusión generalizada en las relaciones amorosas.

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El documento relata experiencias de citas y relaciones en la vida de personas adultas, destacando la frustración de algunas mujeres al enfrentarse a hombres que no cumplen con sus expectativas. Se menciona cómo las aplicaciones de citas han alterado las dinámicas sociales, generando un desbalance en las expectativas y la percepción de valor entre géneros. El autor reflexiona sobre el impacto negativo de tratar a las personas como objetos en un álbum de cromos, lo que ha llevado a una desilusión generalizada en las relaciones amorosas.

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1) Hoy le pregunto a una colega qué planes tiene y me dice que ha quedado

con un tío que le mola mucho, que llevan unas citas y no han hecho nada
porque el tío tiene a varias detrás, que está medio empezando con otra y
que ella lo lleva fatal. Hablo de gente que ronda los 45, no veinteañeros
jugando al juego de las sillas. El pavo por lo que ella me ha dicho es un
10/10. Muy buen curro, guapo, atento, tren de vida alto, generoso... un
partidazo. Mi amiga no es eso en ninguno de los sentidos. Es guapetona,
maja cuando tiene el día y ya. Si el pavo se queda con la otra aviso que
habrá llantos.
2) Una amiga me comentó hace poco que una chavala que conocemos
estaba jodida porque llevaba unas semanas quedando con uno, fueron a
casa de ella y al día siguiente el tipo le dijo que la imagen que transmite no
es real, que no era lo que esperaba y no volvió a quedar con ella. Es una
chavala guapa, viste con estilo y no tiene mucha conversación aunque
tampoco es idiota. Pero curra dando clases de español online, vive en un
cuchitril compartido con una vieja en un barrio lleno de inmigrantes y con
35 palos no tiene un duro en el banco y vive al día. En su Instagram parece
María Pombo, pero su vida real es más bien la de Svetlana la rumana.
3) Yo esta semana pasada estuve hablando con una de Tinder de mi edad.
Le abrí yo chat, hablamos, me cayó guay y nos reímos. Al día siguiente le
vuelvo a hablar, me cuenta que tiene un crío, nos preguntamos cosas así
con más sustancia y en cierto momento me dice que tiene que irse que ha
quedado a tomar un café, sin más. La chavala es normal, alta, ya canta a un
poco a mayor, curro tirando a malo, con malos horarios, hipoteca con el ex.
Un poco marrón en algunas cosas. Sigue en Tinder pero quitó una foto suya
que tenía y ahora solo hay paisajes. Me ha dado pereza volver a hablarle, si
quiere algo que me diga ella. No vale tanto la pena como para ponerme a
chocar cuernos con todos los pagafantas del terreno.
Hay estudios que demuestran que en las apps de ligar los tíos damos de
media like al 60% de las tías mientras ellas solo al 5% de los tíos. Esto ha
dado pie a un endiosamiento acojonante de ellas y también a que se
conozca gente que no estaba destinada a conocerse en sus entornos
sociales. Con 20 años se puede juntar quien sea porque no hay prejuicios.
Pero con más de 40 un médico con una dependienta del Druni o similar
simplemente no tienen nada que aportarse. Así que hay una cantidad
enorme de tías cabreadas y frustradas porque o no consiguen al tío que
creían tener a tiro o porque si lo consiguen resulta que él solo las quiere
para follar y puerta, lo que aún peor. Es como si a mí me dejaran sentarme
en un Veyron, y hasta darme una vuelta en él, pero luego viniese Benzema
y se lo llevara para casa. Y yo, en vez de pensar, "joder, es que no puedo
pagarle ni las ruedas al bicho ese", pensase "¿dónde está mi puto Veyron?".
Ya sé que este tema está muy trillado, pero igual que Twitter ha podrido el
debate político y lo ha convertido en una sucesión de zascas, creo que aún
no somos conscientes del mal que ha supuesto tratar a las personas como
putos cromos en un álbum, la falsa sensación de elección infinita y las
expectativas fuera de control que estas apps conllevan.
Saludos y feliz San Valentín.

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