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MÉTODO GENERAL DE EVALUACIÓN DE RIESGOS LABORALES
¿Sabes en qué consiste este método de evaluación de riesgos?
En Seguridad Industrial Paraguay abordamos sus principales características, objetivos y
funciones, y de qué manera se aplica en las empresas.
Sabias qué, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de nuestro País, en su Resolución
S.G. Nro. 846 fechada el 9 de noviembre del 2015, utiliza el modelo INSHT desarrollado por el
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo de España, para la Evaluación de
Riesgos Laborales en Paraguay.
El Método de Evaluación General de Riesgos del INSHT, parte de una clasificación de las
actividades laborales, desarrollando a posteriori toda la información necesaria relacionada con
cada actividad. Partiendo de esa base, se procede después a analizar las variables,
identificando los peligros, estimando los riesgos y finalmente valorándolos, para determinar si
son o no son tolerables. De forma muy resumida, el proceso sería el siguiente:
a) Clasificación de las actividades de trabajo
Es el paso preliminar a la Evaluación de Riesgos y consiste en preparar una lista de actividades
de trabajo agrupadas de forma racional y manejable. Las actividades se pueden clasificar, por
ejemplo, en:
- Áreas externas a las instalaciones de la empresa.
- Áreas internas de las instalaciones de la empresa.
- Etapas en el proceso de producción o en el suministro de un servicio.
- Trabajos planificados y de mantenimiento.
- Tareas definidas.
Después se deberá obtener para cada una de las actividades el máximo de información
posible, por ejemplo; tareas a realizar, su duración y frecuencia; instalaciones, maquinaria y
equipos que se utilizan; herramientas manuales o mecánicas; etc. El listado resultante puede ser
ampliado o modificado, dependiendo de las condiciones de trabajo que se encuentren o que se
vayan modificando.
b) Identificación de peligros
Teniendo la información anterior, se pasa a la identificación de los peligros. Para llevar a cabo
la identificación hay que preguntarse:
- ¿Existe una fuente de daño?
- ¿Qué o quiénes pueden ser dañados?
- ¿Cómo puede ocurrir el daño?
Por su parte el INSHT, publica un listado acordado, para facilitar la labor de detección del
riesgo (caída de personas al mismo o distinto nivel, caída de objetos en manipulación, choques
contra objetos móviles o inmóviles, atrapamientos, contactos eléctricos directos o indirectos,
etc.).
c) Estimación o cuantificación del riesgo
Para cada uno de los Peligros Identificados se deberá Estimar el Riesgo, determinando la
Severidad del Daño (consecuencias) y la Probabilidad de que este ocurra.
Según la Severidad del Daño, podemos hablar de un riesgo Ligeramente Dañino (como
magulladuras), Dañino (como conmociones o fracturas menores) o Extremadamente Dañino
(como amputaciones, grandes fracturas o incluso la muerte).
En cuanto a la probabilidad de que ocurra el daño se puede graduar desde baja a alta, según el
siguiente criterio:
- Probabilidad Alta: el daño ocurrirá siempre o casi siempre.
- Probabilidad Media: el daño ocurrirá en algunas ocasiones.
- Probabilidad Baja: el daño ocurrirá raras veces.
Cuando se tienen los valores de probabilidad y severidad, el siguiente cuadro permite
estimar de forma intuitiva la cuantificación final del riesgo:
d) Valoración del riesgo
Una vez determinados los niveles de riesgo, con la anterior tabla, tenemos la base para decidir si
se requiere mejorar los controles existentes o implantar unos nuevos, así como determinar en el
tiempo las actuaciones.
Para tomar una decisión debemos contar con un criterio, establecido por el INSHT, en la
siguiente tabla:
En definitiva, una evaluación de riesgos debe contener como mínimo los siguientes datos:
- La identificación del puesto de trabajo.
- El riesgo o riesgos existentes y la relación de trabajadores afectados.
- El resultado de la evaluación y las medidas preventivas procedentes.
La referencia de los criterios y procedimientos de evaluación y de los métodos de medición,
análisis o ensayo ultimados.
Sólo queda por indicar que la Evaluación de Riesgos debe ser un proceso continuo, por lo que la
adecuación de los medios de control debe de estar sujeta a revisión continua y modificarse si es
preciso, además si cambian las condiciones de trabajo y con ello varían los peligros, habrá que
revisar de nuevo la Evaluación de Riesgos.
Finalmente, si durante la evaluación se han puesto de manifiesto situaciones de riesgo, el
empresario deberá planificar la actividad preventiva, para proceder a su eliminación o
control.
Según la Resolución S.G. Nro. 846, el Método General de Evaluación de Riesgos Laborales,
cuando el resultado de la evaluación ponga de manifiesto situaciones de riesgo, el empresario
tiene la obligación de planificar las actividades preventivas procedentes con el objetivo de
eliminar, controlar o reducir dichos riesgos. Esta planificación, deberá hacerse conforme a un
orden de prioridades en función de la magnitud el riesgo y del número de trabajadores expuestos
a los mismos. Este proceso y el conjunto de documentación resultante, se
denomina Planificación de la Actividad Preventiva.
El párrafo anterior, viene a significar, que, si como resultado de la Evaluación de Riesgos se
hace necesario aplicar o mejorar los controles de riesgos, hay que contar con un buen
procedimiento para planificar la implantación de las medidas de control que sean necesarias.
Cualquiera que sea el método de control escogido, al menos deberá tener en cuenta los
siguientes principios.
- Definir claramente los objetivos a alcanzar: se establecerán las metas concretas que se
quieran conseguir en cada uno de los ámbitos de la prevención.
- Combatir los riesgos en origen, adoptando medidas preventivas o correctoras para la
eliminación o reducción y control de los riesgos.
- Adaptar el trabajo a la persona, en particular lo que respecta a la concepción de los
puestos de trabajo, así como la elección de los equipos y métodos de trabajo y
producción.
- Priorizar las actuaciones en función de la gravedad de los riesgos y del número de
personas afectadas.
- Tener en cuenta la evolución de la técnica.
- Sustituir lo peligroso por lo que extrañe poco o ningún peligro.
- Adoptar las medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
- Dar las instrucciones necesarias a los trabajadores.
En cuanto al contenido mínimo que cualquier Planificación de las Actividades Preventivas
debe tener, deberá estar formado por los siguientes ítems:
- Riesgo Identificado.
- Cuantificación del mismo.
- Medida Correctora a adoptar.
- Prioridad de las medidas correctoras a adoptar.
- Periodo de tiempo o fases para adoptar las medidas.
- Recursos económicos necesarios (si lo fuesen) para implantar las medidas.
- Recursos humanos necesarios para adoptar medidas correctoras.
- Responsable de adoptar las medidas.
- Fecha de realización.
- Supervisión de adopción de medidas correctoras. (Se recomienda firma del supervisor).
Por otra parte, al igual que la Evaluación de Riesgos, la Planificación Preventiva deberá ser
sometida a revisión periódica, teniendo en cuenta lo siguiente:
- Si los nuevos sistemas de control de riesgos propuestos, han conducido a niveles de
riesgo aceptables.
- Si los nuevos sistemas de control han generado riesgos nuevos.
- La opinión de los trabajadores sobre la necesidad y la operatividad de las nuevas
medidas de control.
Preventiva por tanto debe estar compuesta formalmente por:
- Definición de objetivos.
- Listado de actividades.
- Cronograma de ejecución
- Asignación de responsables.
- Asignación de recursos.
- Verificaciones de control.
La documentación resultante de todo el proceso, deberá guardarse e integrarse en el Plan de
Prevención y Sistema de Gestión de Seguridad de la empresa, debiendo quedar a disposición
del Ministerio del Trabajo (MTESS) O alguna otra autoridad Laboral competente.