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SLT 088

El documento presenta un suplemento literario que incluye un curso sobre la lectura de clásicos literarios y una reseña sobre la obra 'Sonata de otoño' de Ingmar Bergman, destacando la intensidad de las relaciones entre los personajes y la influencia de la obra en el contexto teatral. Además, se menciona la poesía de Mercedes Roffé, caracterizada por su intertextualidad y su capacidad para explorar el silencio y el espacio en la escritura. También se hace referencia a la novela 'Tres' de Melissa P, que narra una historia erótica en Roma y Buenos Aires.

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El documento presenta un suplemento literario que incluye un curso sobre la lectura de clásicos literarios y una reseña sobre la obra 'Sonata de otoño' de Ingmar Bergman, destacando la intensidad de las relaciones entre los personajes y la influencia de la obra en el contexto teatral. Además, se menciona la poesía de Mercedes Roffé, caracterizada por su intertextualidad y su capacidad para explorar el silencio y el espacio en la escritura. También se hace referencia a la novela 'Tres' de Melissa P, que narra una historia erótica en Roma y Buenos Aires.

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SONATA DE OTOÑO CONTRATAPA

Verdades dichas al El desertor,


oído por intérpretes un relato
excepcionales de Luis Soto
Página 3 Página 4

SUPLEMENTO LITERARIO TÉLAM I REPORTE NACIONAL AÑO 2 I NÚMERO 88 I JUEVES 8 DE AGOSTO DE 2013

La poética del espacio

BAÑISTA RECOGIENDO SU CABELLO, FRAGMENTO, ESCULTURA EN BRONCE DE ARISTIDE MAILLOL, 1898.


CURSO PARA LEER A LOS CLÁSICOS: DE SHAKESPEARE A FLAUBERT
“Cómo leer a los clásicos: de Shakespeare a Flaubert” es el inglés hasta el realismo francés para entender en qué
título de un nuevo curso en el Centro Cultural Rojas de condiciones se produjeron, por qué fueron revolucionarios
Buenos Aires que arranca el 16 de agosto y que se para la historia de la literatura y por qué ocupan hoy un
propone como un espacio para sacar mayor provecho a lugar indiscutible en el podio cultural. Con inscripción
algunos de los textos más importantes de la literatura previa hasta el 15 de agosto, el taller durará ocho clases y
universal. A cargo de Nicolás Martín Olszevicki y Matías se desarrollará los días viernes de 20 a 22 en el Rojas,
Chiappe Ippolito, el curso abordará desde el renacimiento avenida Corrientes 2038, de la ciudad de Buenos Aires.

2 REPORTE NACIONAL SLT JUEVES 8 DE AGOSTO DE 2013

Y ese borde se llama silencio, pá-


gina en blanco. Un silencio que es
JUAN PABLO como un lago, una superficie lisa
BERTAZZA y compacta”. La polifonía de Rof-
fé incluye, en efecto, un motivo,

S
e suele establecer como un movimiento que se encarga de
parámetro de la aparición explorar la esencia minimalista de
de una obra el hecho de la palabra, el vocablo en su máxi-
encontrar la tan mentada ma expresión, algo que se da sobre
voz personal. En el caso de la poe- todo en la primera parte de este li-
ta Mercedes Roffé –que, a lo lar- bro, “Aproximaciones a la boca
go de su vida, combinó estudios en del rey”, donde cada palabra exhi-
letras con estudios en música– ese be un profundo espesor de color
hallazgo parece ser aun más rele- que va sacando, como un prestidi-
vante: su voz personal es pura po- gitador, el pánico de la página en
lifonía, un coro casi, pero un coro blanco. La poesía de Roffé tiene,
que constituye una única voz y, en efecto, una capacidad notable
por supuesto, una voz central. a la hora de pararse sobre el blan-
Roffé es plenamente poeta, es co de la página, sabe ocupar muy
de esas autoras centradas total- bien el espacio, es soberana de ese
mente en la poesía, una poeta de escenario silencioso que es el po-
inmensa trayectoria pero, sobre ema y, en ese sentido, su obra tie-
todas las cosas, una poeta por de- ne también algo de danza.
finición, en el sentido de que el En la sección “Situaciones:
hecho de escribir algunos libros eventos y conjuros”, la poesía tras-
en prosa, por ejemplo, no la haría humante de Roffé vuelve a cam-
menos poeta. Ahí donde en otras biar de piel, es decir, vuelve a cam-
trayectorias la poesía puede ser un biar de voz. Despliega ahora un
punto de arranque (los mejores tono similar al de Cortázar en His-
novelistas fueron antes poetas, torias de cronopios y famas, una mo-

La poética
decía Marechal), una transición, dalidad similar al de quien brinda
cierto reposo o incluso una etapa instrucciones, aunque no en el
final, en obras como la de Roffé la sentido solemne del término. Las
poesía no significa un género a ex- instrucciones de Roffé como su-
plorar sino, en definitiva, la razón cede, por ejemplo, en “Situación

del espacio
de ser de la escritura. para curar a un enfermo” (“invi-
Tal vez esa misma característi- tad gente. Invitadlos a todos. a una
ca sea la causa de la variedad, del fiesta. una gran fiesta/ y si el enfer-
extenso repertorio poético que mo no quiere salir de la cama, de-
recorre su obra. Además de la jadlo, que no salga./ y que haya
cantidad concreta de libros –El ta- música y bailes, y cantos y paste-
piz (1983), Cámara baja (1987), y MERCEDES ROFFÉ. LA REEDICIÓN DE LA ÓPERA FANTASMA ES UNA EXCELENTE PUERTA DE ACCESO A TODA SU POÉTICA. les”) o en “Situación para romper
Las linternas flotantes (2009) se en hechizo” (“Acuéstate/ boca
cuentan entre los más conocidos– tualidad. Pero no en el sentido que fé reside en Nueva York, aunque de la pintura, como sucede en la arriba/ como si fueras a morir/ o a
lo importante tiene que ver con acuño Julia Kristeva en su artículo cada tanto viaja a España–, otras sección del libro llamada “Teoría darte a luz”) tienen algo brujería,
que cada uno significa una pro- “Bajtín, la palabra, el diálogo y la lenguas –títulos que llevan subtí- de los colores”, en la que Roffé es- una consecución de pasos para lle-
puesta –una apuesta– distinta, novela” de 1967, en el que disolvía tulos en inglés, títulos escritos en cribe a partir de pinturas de Odi- gar, sin que nos demos cuenta, a la
más allá de algunos rasgos gene- la noción del texto como unidad francés–, otras culturas –y ahí bri- lon Redon, Aristide Maillol y dimensión mágica de las palabras.
rales que por supuesto, cada tan- cerrada y establecía, en cambio, el llan esas definiciones mayas, inde- Edouard Vuillard, entre otros. Pero, sobre todas las cosas, la
to vuelven en su obra. concepto de que todo texto siem- finidas y poéticas acepciones de las En cuanto a lo estrictamente li- poesía de Roffé sabe rodear el si-
La reedición de La ópera fantas- pre entra en relación con otros tex- palabras “A veces”, “también”, terario –de todas formas, esa ase- lencio, seduce desde la sensación
ma (publicado originalmente en tos. Se trata, más bien, de una in- “entonces” y “paisaje” que, tal co- veración en el contexto de la obra de abismo, histeriquea, incluso,
2005 en Bajo la luna), ahora en la tertextualidad exponencial y ten- mo reconoce su autora, constitu- de Roffé resulta un contrasenti- con la no significación. La poesía
editorial hispanomexicana Vaso diente al infinito, una intertextua- yen algo así como sus greatest hits– do– hay que prestar especial aten- de Roffé parece ser un viaje ida y
roto –cuyo nombre remite a un lidad que se da en muchos planos, y también hay intertextualidad con ción al uso de epígrafes, que Rof- vuelta, en 360 grados, a la génesis
verso de Hölderlin–, es una exce- es decir, a un nivel tan personal co- otras artes. En sus libros, lo veni- fé dispone de la misma forma en y al futuro de cada palabra –de ahí,
lente puerta de acceso a la obra de mo trascendente: en toda la obra mos viendo desde hace mucho, la que un cirujano estira y se ajusta sus repeticiones que recuperan el
Roffé o, bien, el mirador más indi- de Roffé pero particularmente en poesía de Roffé emana de la músi- los guantes de látex un instante an- discurso infantil, algunos juegos
cado desde el cual se puede obser- La ópera fantasma hay intertextua- ca, a tal punto que a veces cuesta tes de emprender su tarea. La ópe- con etimologías y significaciones
var su obra. Un libro, en definitiva, lidad con otros libros y con otros diferenciar una de otra, sobre to- ra fantasma empieza con una hip- en otras lenguas y otra culturas–,
que permite apreciar una trayecto- autores, pero también con otros do teniendo en cuenta su magistral nótica frase de Octavio Paz: el un viaje cuyos puntos más altos
ria en todo su esplendor, en toda su países –desde 1995, de hecho, Rof- manejo del ritmo, de distintos rit- poeta llega al borde del lenguaje. suceden cada vez que aparece el
diversidad, en toda su poética. mos. Sus poemas, de hecho, sue- relámpago. Es decir, cada vez que
Se sabe que uno de los rasgos len estar estructurados a manera Roffé logra capturar, en todo su
más característicos de la obra de de fugas y movimientos. Pero tam- esplendor, el resplandor poético
Roffé es, precisamente, la intertex- bién, por ejemplo, su poesía brota de las palabras.
UN MÉNAGE À TROIS A LA ITALIANA CON ESCALA EN BUENOS AIRES
En la novela Tres, de la italiana Melissa P, que escandalizó Panarello (Acicastello, 1985) entrega ahora una historia
el ambiente literario de su país y de varias latitudes con su erótica en Roma con desenlace en Buenos Aires, entre una
primer libro Cien cepilladas antes de dormir, vuelve tras poeta que busca amor, protección y ese deseo satisfecho;
diez años con otro relato erótico, menos gráfico y rebosante un melancólico y solitario fotógrafo y un criador de loros,
de lirismo poético que narra la abierta y triangular historia intempestivo y apasionado, que –a lo largo de 250 páginas–
de amor, conflictos y límites entre Larissa, Gunther y se encontrarán, se amarán poéticamente, habrá celos
George. Más reflexiva que en Cien cepilladas..., Melissa medidos y, finalmente, cada uno elegirá.

JUEVES 8 DE AGOSTO DE 2013 SLT REPORTE NACIONAL 3

ELENCO. MARÍA ONETTO, CRISTINA BANEGAS Y LUIS ZIEMBROWSKI DESPLIEGAN SU TALENTO BAJO LA DIRECCIÓN DE DANIEL VERONESE EN LA VERSIÓN DE LA OBRA DE INGMAR BERGMAN.

Verdades dichas al oído


Sonata de otoño
por intérpretes excepcionales
pués de siete años. Y se encuentra una cima interpretativa visitada de teatro. Su trabajo al frente de man es un heredero de las ideas de
que con Eva vive también otra de con escasa frecuencia. los más importantes escenarios de Nietzsche y de las obras de Ibsen
OSVALDO sus hijas, Helena, la menor, aque- No es mucho más lo que pue- Suecia todavía no ha sido valora- y Strindberg, Pero algo más: la ba-
QUIROGA jada por una enfermedad degene- de decirse. El ritual del teatro se do lo suficiente fuera de su país. talla que libran madre e hija en So-
rativa. Lo que sucede entre Eva y hace presente en el querido Pica- Otro aspecto a tener en cuen- nata de otoño muestra hasta que

N
o hace falta decir que Charlotte es de una intensidad tal dero, el teatro porteño incendia- ta es la influencia de August punto la falta de resolución de los
todos venimos al mun- que el espectador se queda sin do por la dictadura, valiéndose de Strindberg en toda la producción conflictos se reactualiza en el pre-
do y deseamos ser que- aliento. En una noche de fantas- sus mejores armas: los actores y de Bergman. El autor de La seño- sente. Y allí reside la universalidad
ridos. Es una verdad tan elemen- mas ambas discuten con feroci- sus cuerpos atravesados por los rita Julia y El padre, maestro en la del texto. La riqueza psicológica a
tal como respirar. Sin embargo, dad. Eva ha perdido parte de su textos del genial cineasta sueco. construcción de diálogos y con la que apunta pone al descubierto
no es frecuente que esa expectati- vida en el intento por que su ma- Escenografía, vestuario e ilu- una impronta muy fuerte en lo conflictos que pueden suceder en
va se cumpla. Una y otra vez en- dre le preste atención. Vive con minación acompañan a los intér- que se ha dado llamar la guerra de cualquier época. El margen que
contramos en la historia del tea- Viktor, un marido por el que sien- pretes en la justa medida. Al fina- los sexos, ha dejado una huella tiene cada individuo para intentar
tro y de la literatura personajes te reconocimiento, pero a quien lizar la función es probable que honda en el arte del director de La un proyecto de vida propio pese a
que muestran cierto vacío exis- no ama. El es un pastor protestan- cada uno de los espectadores fuente de la doncella. Strindberg los condicionamientos a los que se
tencial que denota infancias des- te que desea a su mujer, pero que piense en los propios abandonos. murió en 1912 y su propia vida ha visto sometido a partir de su
graciadas, abandonos o simple- tolera la indiferencia amorosa de El sufrimiento humano no distin- amorosa resultó un fracaso. Los historia personal, resulta estre-
mente descuido. Es el caso de Eva ella. Para Viktor el deber está por gue fronteras. En alguna línea de climas cerrados y tortuosos que a cho, pero no imposible de transi-
–memorable interpretación de encima de cualquier sentimiento. Sonata de otoño podemos recono- menudo aparecen en Bergman no tar. El brutal discurso de Eva,
María Onetto– en Sonata de otoño, Pero no es un cobarde, y esto se cernos y asombrarnos de que al- son muy distintos de los que se cuando le recrimina a su madre
la obra de Ingmar Bergman. ¿Có- advierte en la lograda interpreta- guien se haya animado a mirar tan desarrollan en las obras de Strind- todo el daño que le ha hecho a lo
mo puede ella vivir su vida des- ción de Luis Ziembrowski. Cuan- profundamente en la interioridad berg. Es una época, claro, en la largo de su vida, actúa como una
pués de haber perdido un hijo y do tiene que tomar partido lo ha- de estas criaturas tan entrañables que todo se pone en duda. Las ide- descarga liberadora de todo lo no
con una madre, Charlotte, que ce por su esposa. y cercanas. as de Freud y los movimientos re- dicho en el pasado. Lo que pueda
sólo se ama a si misma? El punto El conflicto estalla entre el al- Lo extraño, quizá, es que el pa- volucionarios en diversas partes el personaje de aquí en más lo de-
de vista de Eva, claro, no es el de cohol y las recriminaciones. La so del tiempo haya favorecido el del mundo generan una sensación berá imaginar el público. En el
Charlotte. Para ella, interpretada potencia de cada uno de los per- texto de Bergman más que a la pe- de inseguridad y cambio que los teatro siempre el mensaje estético
de manera admirable por Cristi- sonajes se despliega en el escena- lícula, interpretada por Ingrid artistas perciben antes que los te- lo cierra el receptor. Pero para ha-
na Banegas, el mundo de la músi- rio de la mano de ese gran direc- Bergman, Liv Ullmann, Lena óricos. Pensemos que ya en 1879, cer esa tarea es imprescindible en-
ca es más importante que cual- tor de actores que es Daniel Ve- Niman y Halvar Björk. El film, de el Teatro de la Christiania, en Os- contrarse, como es el caso, con un
quier compromiso humano. Sus ronese. Nada parece librado al 1978, hoy tiene algo de teatro fil- lo, fue cerrado inmediatamente elenco excepcional, capaz de
conciertos, en distintas capitales azar. Desde los gestos de Helena mado. Y aunque parezca una afir- después del estreno de Casa de mu- transmitir los matices de cada una
del mundo, la han alejado de su en la piel de Natacha Córdova, mación temeraria, las actuaciones ñecas, de Ibsen, porque en la obra de las criaturas de Bergman. Sona-
familia de manera radical, y las ve- una buena actriz en un papel difí- de Cristina Banegas y María una mujer, Nora, se animaba a de- ta de otoño es una de esas obras que
ces que ha estado junto a ellos ha cil, hasta la respiración de las dos Onetto resultan más convincen- cirle a su marido, Torvaldo, que no crece una vez finalizada la función.
tenido la cabeza en otra parte. Lo protagonistas que alcanzan aquí tes aún que las de Bergman y Ull- era feliz en el matrimonio. Berg- Como si los actores nos hablaran
que sucede en Sonata de otoño nos mann. En ese sentido conviene al oído, como si nos dijeran cier-
involucra en profundidad. Char- recordar que antes que cineasta tas verdades que de una u otra ma-
lotte llega a visitar a su hija des- Ingmar Bergman fue un hombre nera nos rozan y nos incumben.
BORGES POR PIGLIA
El escritor Ricardo Piglia brindará un seminario a partir del figura del autor de El Aleph. Las clases, que serán
14 de agosto sobre distintos aspectos de la obra y vida de grabadas y emitidas por la Televisión Pública, se
Jorge Luis Borges, una serie de cuatro clases abiertas que desarrollarán los miércoles y jueves del mes de agosto de
luego serán emitidas por la Televisión Pública. Al igual que 18.30 a 21. Coproducido por la Biblioteca Nacional y la
en 2012 con “Escenas de la novela argentina”, Piglia Televisión Pública, el seminario tendrá lugar en las
vuelve a escena para exponer su mirada sobre el universo instalaciones del canal estatal, con inscripción previa al
de las letras argentinas, aunque esta vez lo hará con la correo electrónico seminarioborges@[Link]

4 REPORTE NACIONAL SLT JUEVES 8 DE AGOSTO DE 2013 DIRECTOR DEL SUPLEMENTO LITERARIO TÉLAM: CARLOS ALETTO [Link]

CONTRATAPA
LUIS SOTO

día moverse, trató de esquivar el

“ T
odavía puedo
respirar, enton-
ces hoy, que no
es la fecha…,
abrazo. Un leve forcejeo y Aldo
alcanzó a prenderse a un hombro
y la nuca. “Soltame, bestia”, fue lo
último que dijo mamá. Penosa es-
tengo que confesar algo grave. cena. Tuve que apartarlo. Había
Les mentimos. Papá no se anima- leído el mensaje y miraba a mis
ba, yo lo empujé. La mentira du- hermanos, a Aldo y hasta a la en-
ró más de 20 años”. En ese punto fermera, que tenía unas tetas
se detuvo y escupió una tos agua- enormes. Sólo yo sabía que la de
chenta. “En realidad, él no hizo el la colimba no era la única menti-
servicio militar. Pero no fue por- ra encubierta de la familia. Como
que no le daba el pinet. Se hizo manga de langostas se me vinie-
desertor” –entre jadeos que le ron encima tantos recuerdos. Pa-
apagaban la voz, el jueves que jarito era el eje. Cuando lo cono-
cumplía 89 años mi vieja nos lla- cí se había abierto del juego. Me
mó y luego de ese prólogo se dis- contó que el viejo no pudo esca-
puso a leer una hoja grasosa y par a la tentación del oficio. Un
arrugada. Alrededor de la cama día jugó un caballo: pagó $ 17.
estábamos los tres hijos, tío Aldo Otro día volvió a cobrar a $ 6,60.
y la enfermera. El médico había
anunciado que viviría a lo sumo
hasta el sábado. El brusco final
llevó a Aldo a ir a despedir a su
hermana después de 17 años de
no verse. De pronto a mamá se le
El desertor Virus contagioso. “El negocio es-
tá de este lado del mostrador”, se
franqueó Pajarito. Instaló un te-
léfono en el depósito y el viejo en-
tró a levantar juego. De eso vivi-
mos hasta que me recibí, en 1981.
escapó la hoja de las manos. Le presento, resolví a 6 meses de di- perro bravo. Le puse el nombre las llamitas amarillas pegadas a tu No creo que ideológicamente le
pregunté si podía seguir leyendo. ciembre, fecha de la incorpora- de un jugador de Boca que se pa- piel, vos quieto, ni una queja, y resultara fácil. El entripado aso-
Dijo que sí. ”Nunca me atreví a ción. Sin tener claro por qué, no raba en el área y no dejaba pasar a nosotros como si estuviéramos maba en su discurso en cuanto se
contarlo. Es la única vergüenza pasé más la guadaña en los 30 me- nadie. Lo que yo quería”. ¿Paro delante de un santo, o un faquir, mandaba unos tragos. “Es una
sucia que me llevo de la vida. tros de fondo libre. En octubre la aquí?, consulté a la vieja. No. era lo mismo. Vos contás lo de la misión este laburo. Ayudo a que
Cuando se produjo la guerra yo maleza me llegaba a la rodilla. “Entre una cosa y otra me quedé colimba como si hubiera sido un la gente no se aburguese y me es-
hubiera estado en un cuartel”, le- Una mañana me acosté en el sue- 3 años en el bosque. Largué la capricho. Pero fue algo que sen- toy cagando en la autoridad y el
yó. “¿Qué guerra?”, preguntó Al- lo, al sol. Dora me llamó para al- abogacía. Un amigo me consi- tías muy adentro, fuiste leal con orden social, ¿o no?”. “Sí, Fede-
do. Pedí que no interrumpieran. morzar y recién pudo verme guió un trabajo tranquilo, pero tus ideas”, dije. La vieja ya no llo- rico”, lo conformaba Pajarito. El
“Le hubiese tocado justo en el 55 cuando estuvo a un paso. En ese raro, no muy normal”. “Ese tra- raba. Hice un bollo con la hoja y viejo le deschavaba todo. Nadie
la colimba. El golpe contra Pe- momento ya no dudé: la maleza bajo también daba vergüenza. No embalé con lo que me estaba sa- sabía que había tenido un matri-
rón. Yo tenía 2 años menos y la hi- iba a ser mi pequeño bosque, mi era para nosotros”, dijo la vieja, y liendo. “Ya de pantalones cortos monio antes de conocer a mamá.
ce en el 57. Mataron a muchos refugio. Y también supe por qué me sonó como subtítulo de pelí- me explicaste por qué no me ibas Esa primera esposa murió a los 26
soldaditos, pero eso se tapó”, dijo había adoptado a Marante”. Es el cula muda. Seguí leyendo. “En el a mandar a catecismo para tomar años de un tumor en la hipófisis.
Aldo. Mamá siguió. “Recién ca- perro que mandó a embalsamar, barrio había un banquero de jue- la comunión y a los 18 machaca- Secreto que los viejos archivaron
sados, ella estaba embarazada ahí está todavía, en el living, con go, Pajarito, que necesitaba un lu- bas con que habiendo partidos en un sobre lacrado en la memo-
de la nena. Yo estaba embara- aire de estatua. Lo encontró yi- gar seguro para esconder los pa- proscriptos, en las elecciones no ria. ¿Por qué? ¿Qué nos tenían
zada…”, se apuró a corregir. rando por la banquina de la Ge- peles llenos de números, por si había que votar, eso era fraude. que ocultar: que él se había enca-
“¿Quién escribió eso?”, encaré. neral Paz. “Llegó la citación y a la había una requisa. El depósito, Estamos orgullosos de vos, viejo, mado con otra mujer? ¿Y…? Ha-
Demoró en contestar: “papá, me semana anuncié que iba a dejar el casi tapado por los matorrales, era de mamá, y del abuelo anarquis- bía un culebrón más, con un dato
hizo prometer que no se los leería empleo en la Municipalidad (ga- ideal. Pajarito aparecía a cual- ta”, me despaché. La vieja parecía clave. El viejo no era hijo de An-
antes de cumplir 90, pero como naba 600 pesos) y que no saldría a quier hora y dejaba una pila de ju- haberse recuperado, quiso seguir drés, el abuelo anarquista. El pa-
no sé si voy a llegar…”. “Es mejor la calle hasta julio o agosto. Ni pa- gadas. A la noche se metía en el hablando. “Ese Andrés, abuelo dre real era un teniente de navío
que lo lea yo, como si fuera el vie- ra comprar cigarrillos. Me lo to- depósito a hacer la liquidación. Yo loco, lo formó a tu padre. La tenía porteño destinado a Puerto Bel-

‘Estoy con vos, olvidate de los


jo”, dije y me dio la hoja. “Ella es- mé tan en serio que dejé de fumar. le tenía todo ordenado y a las 5 de con los héroes. Está en la hoja, grano. Mi abuela era modista de
taba embarazada de la nena. la tarde prendía la radio para es- leé”, pidió. “No se puede vivir sin esa familia. Había salido un par de
Vivíamos con mis padres en este gastos de la casa. Lo pienso y no cuchar el resultado de la quiniela héroes, opinaba mi padre. Hay veces con el oficial, reencarnación
mismo caserón de la calle Bazur- me perdono haber arrugado ha- y las carreras”. Nombré a Pajari- que contar con uno que tenga in- de la costurerita. En lugar de mal
co. Yo era empleado municipal y ciendo la colimba’, dijo mi padre, to y la vieja entró a lagrimear. Ha- fluencia arriba y otro popular, paso, desgraciado cuerpo a tierra.
había ingresado a abogacía. Lle- que era ebanista. En cuanto sona- bía que decir algo. Que no estu- bien de abajo: yo me arreglo con El teniente se hizo cargo de todo y
gó el sorteo para la conscripción ba el timbre me echaba entre las viera escrito en la hoja, claro. Me Liniers y el Negro Falucho, de- puso a nombre de la criatura la ca-
y me tocó marina, 2 años. Mari- malezas y Marante se plantaba en ubiqué frente al retrato de papá, cía, y ahí soltaba una carcajada”. sa de la calle Bazurco. “Estoy en te-
na, justo a mí. En la conscripción el corredor, camino obligado pa- las mejillas coloreadas, el ancho Respiraba con esfuerzo la vieja. rritorio enemigo. Le avisé al de na-
te humillan nada más que por la ra llegar al fondo. Se había hecho marco ovalado como tabla de in- Aldo se le arrimó. Ella apenas po- vío. Si no viene a buscarme es cóm-
ley del uniforme. Sentí que no iba odoro, y le hablé. “Viejo, me plice”, contaba Pajarito el desafío
a resistir, que terminaría puteán- acuerdo de aquellas gripes de in- del viejo. Andrés se enamoró de la
dolos, aunque me encerraran co- vierno, vos tirado en la cama y muchacha y aportó su apellido y su
mo un lobo en una jaula. No me mamá poniéndote las ventosas, honor. Honor anarco.

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