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Discurso despedida

“El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”. — Eleanor Roosevelt
Buenas tardes. Honorables miembros del presídium, directivos, maestros, padres de familia,
familiares, compañeros y amigos que hoy nos acompañan.
Es para mí un gran honor dirigir estas palabras en representación de la Generación
2023-2026 de la Preparatoria México.
Hay momentos en la vida que imaginamos durante mucho tiempo, pero cuando finalmente
llegan, nos damos cuenta de que ninguna expectativa logra prepararnos por completo para
ellos. Este es uno de esos momentos.
Hoy estamos aquí, reunidos para una ceremonia que marca el final de una etapa que
parecía interminable cuando comenzó. Tres años pueden parecer poco en una vida, pero
son suficientes para cambiar a una persona.
Durante estos tres años adquirimos conocimientos, desarrollamos habilidades y nos
preparamos para el siguiente paso en nuestras vidas. Pero más allá de todo eso,
aprendimos lecciones que no se enseñan en un salón de clases: a confiar en nosotros
mismos, a levantarnos después de los tropiezos, a trabajar por nuestras metas y a descubrir
de qué somos capaces cuando decidimos no rendirnos.
Aprendimos que equivocarse no significa fracasar. Aprendimos que la disciplina vale más
que el talento cuando los resultados no llegan de inmediato. Aprendimos que pedir ayuda
no nos hace débiles y que acompañar a alguien en sus momentos difíciles puede cambiarlo
todo.Y aprendimos que crecer implica despedirse, despedirse de etapas, de rutinas y de
versiones de nosotros mismos que ya no existen.
Hoy dejamos atrás los salones, los proyectos de último momento,los exámenes y todos
esos pequeños instantes que parecían cotidianos, pero que con el tiempo se convierten en
recuerdos irremplazables.
Sin embargo, si algo nos llevamos de aquí no son solamente recuerdos, sino las personas.
Personas que llegaron a nuestras vidas sin avisar y terminaron ocupando un lugar
importante en nuestra historia. Compañeros que se convirtieron en amigos, maestros que
dejaron enseñanzas que van más allá de una materia y familias que estuvieron presentes
incluso cuando nosotros mismos dudábamos de nuestras capacidades.
Por eso, este logro no pertenece únicamente a quienes hoy recibimos un diploma. También
pertenece a quienes nos impulsaron cuando queríamos rendirnos, a quienes celebraron
nuestros éxitos y nos ayudaron a levantarnos después de nuestros errores.
Compañeros, hoy termina una etapa, pero no existe un mapa que nos indique exactamente
qué hacer después. Y quizá eso sea lo más emocionante. Porque el futuro no está escrito.
Está esperando a que cada uno de nosotros lo construya con sus decisiones, sus sueños y
su esfuerzo.
Dentro de algunos años tal vez no recordemos cada clase o cada examen, pero sí
recordaremos cómo nos sentimos en este momento: orgullosos de lo que hemos logrado y
esperanzados por todo lo que está por venir.
La Generación 2023-2026 deja estas aulas, pero se lleva algo mucho más valioso: la
certeza de que somos capaces de enfrentar nuevos desafíos y alcanzar metas que hoy
todavía parecen lejanas.
Que nunca perdamos la curiosidad por aprender, la valentía para intentarlo y la confianza
para seguir adelante incluso cuando el camino sea incierto.
Hoy cerramos una puerta, pero frente a nosotros se abren muchas más.
Gracias, Preparatoria México.
Y felicidades, generación 2023-2026.

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