0% encontró este documento útil (0 votos)
1 vistas19 páginas

Capítulo III

El capítulo narra la clandestina relación entre Kurama y Taka, quienes luchan con sentimientos de culpa y amor mientras enfrentan la presión de sus compromisos. Isshiki, un dios de la destrucción, interfiere en sus vidas, sembrando dudas sobre su futuro juntos y sugiriendo que Kurama es inútil por no poder tener hijos. Mientras tanto, el Rey de la Luna planea una celebración que involucra a varios reinos, lo que podría complicar aún más la situación entre los amantes.

Cargado por

Maryori Vilchez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
1 vistas19 páginas

Capítulo III

El capítulo narra la clandestina relación entre Kurama y Taka, quienes luchan con sentimientos de culpa y amor mientras enfrentan la presión de sus compromisos. Isshiki, un dios de la destrucción, interfiere en sus vidas, sembrando dudas sobre su futuro juntos y sugiriendo que Kurama es inútil por no poder tener hijos. Mientras tanto, el Rey de la Luna planea una celebración que involucra a varios reinos, lo que podría complicar aún más la situación entre los amantes.

Cargado por

Maryori Vilchez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Capítulo III: El Fin De Nuestra

Historia

Hashirama and Madara Tobirama and Izuna

Había pasado casi un año desde que comenzaron su clandestina relación y entre
Kurama y Taka a pesar de solo verse una vez por semana y convivir con sus
“Parejas” el amor entre ellos era mucho más grande, aun así habían noches en
que el rubio solo podía pensar en lo que estaban haciendo ya fuera entre ellos dos
o a sus prometidas, eso lo hacía sentir mal dudaba que resultaría de todo aquello
y muchas veces había estado llorando en su habitación preguntándose si todo
aquello era correcto o simplemente debía ser algo que cortaran, aun así cuando
veía a Taka todos esos miedos se esfumaban, su mirada, sus caricias, sus besos
todo aquello lo limpiaba y claro muchas veces confeso tener esos sentimientos de
culpa y muchas veces escucho al azabache tener los mismos así que eran
cómplices en todo sentido, en amor, en sentimientos, en culpa, en todo aun así
Kurama sufría en silencio y esa noche no era la excepción, le había costado
dormir así que estaba en la ventana contemplando el cielo nocturno…

Isshiki dios de la destrucción observaba todo en silencio esperando y contando los


días en que pudiera actuar, finalmente ese día había llegado, aguardaba el
momento en que uno de los dos príncipes dudara o mostrara debilidad por algo y
la encontró; aquella noche decidió aparecer frente a un vulnerable Kurama quien
se asustó al notar como desde las sombras en su balcón aparecía la silueta de un
hombre, aquellos ojos negros, vacíos y profundos se posaron en los azules del
joven príncipe mientras terminaba de materializarse dejando ver su porte, vestido
con una gabardina blanca con algunos símbolos en negro, cabello negro amarrado
en una cola, tenía un extraño símbolo debajo de su ojo; lentamente tomo asiento
en la baranda del balcón haciendo una seña al rubio para que saliera y este
aunque asustado salió…

Kurama: ¿quién es usted? –pregunto temeroso-


Hombre: eso no importa o si pequeño –le observaba de forma tranquila-

Kurama: ¿a qué ha venido? –pregunto nuevamente-

Hombre: he venido a advertirte pequeño – se acomodó un poco en aquel


incomodo lugar pero poco le importo-

Kurama: ¿advertirme? –le observo extrañado- hable que quiere advertirme

Hombre: el sol y la luna nunca podrán estar juntos – hablo tranquilamente- ese
amor que profesas es insano, no debe existir – añadió-

Kurama: eso… eso no es verdad –replico un poco temeroso- él y yo sentimos


amor puro y mutuo –defendió-

Hombre: enserio? –le observo extrañado y llevando una mano a su mentón


pensando- es decir que no importa lo que pase verdad?, estarán juntos – hablo
tranquilamente-

Kurama: así es – afirmo muy seguro-

Hombre: perfecto como tienen todo abarcado – bajo del lugar acercándose al
rubio- dime algo, que pasara cuando quieran hijos? –se detuvo frente al príncipe-
si no te has dado cuenta eres un hombre y si fueras mujer a estas alturas ya
estarías en espera –añadió-

Kurama abrió la boca para defenderse pero volvió a cerrarla al caer en cuenta que
era verdad, de forma inconsciente se llevó una mano al vientre acariciándolo con
suavidad cuantas veces desde que estuvieron juntos deseo ese milagro, pero era
imposible un hombre no podía embarazarse entonces con aquel pensamiento
llego el terror que aunque frente al hombre se mantenía sereno, sus ojos azules
podían leerse como un libro abierto y de eso se aprovecharía Isshiki

Hombre: parece que eso no se puede –caminaba pasando a un lado del príncipe
deteniéndose en su oído- te dejara y se buscara una mujer –susurro-

Kurama: n… no –susurro-

Hombre: una que le dé hijos, descendencia directa de la luna – seguía susurrando


mientras se posaba detrás de él dándose la espalda ambos- te dejara luego que
vea que eres inútil, un simple recipiente estéril jajajajajaja – desapareció-

Kurama volteo rápidamente pero ya no había nadie, busco por todos lados
pensando en que había entrado a su habitación aun así no había nadie como si
aquel hombre nunca hubiera estado allí, al verse solo dejo escapar el aire que
contenía hasta el momento y con él la primera lagrima escapaba de sus ojos
seguía de otras, el rubio callo arrodillado llevando sus manos al rostro tratando de
que no se escuchara nada aun así sus hipidos eran levemente audibles pero no lo
suficiente para alertar a nadie; al llegar la mañana Kurama estaba aún arrodillado
pero parte de su cuerpo reposaba en la cama.

Denki: mi señor que le ocurrió

Susurro mientras le cargaba y recostaba, Denki le había encontrado con rastros


de lágrimas muy recientes y eso le había preocupado enormemente, su señor
estaba vulnerable y sabía que no le contaría nada al menos no la verdad debía
velar por él y le dejaría descansar, al menos por ese momento el Príncipe del reino
del Sol estuvo indispuesto…

********************************************************

En el reino de la luna todo estaba relativamente tranquilo Taka e Ichi estaban


teniendo un pequeño duelo de práctica, la Reina estaba con su consorte bordando
tranquilamente mientras el Rey se encontraba en su despacho observando un
mapa de los reinos entre ellos el de Agua, Sol, Hierba y Luna como los
importantes y el resto eran pequeños reinados adyacentes de esas tierras, estaba
tan sumido en sus pensamientos que no advirtió que una sombra aparecía entre
los muros moviéndose sigilosamente hasta detrás del hombre, el Rey solo
mantenía su vista en los papeles sin percatarse que la sombra salía de la pared
acercándose a su oído…

Voz: mi señor - susurro desapareciendo-

Rey: ¿quién anda allí? – observo todo el lugar-

Voz: creo que es tiempo –susurro nuevamente sin dejarse ver-

Rey: ¿Tiempo? –respondió a la nada- de que está hablando, manifiéstate te lo


ordeno!!!

Voz: primero mi señor usted no me ordena –se escuchó en toda la habitación-


segundo usted me obedece a mí – salió lentamente entre el suelo creando una
sombra y luego dejando ver a Isshiki-

Rey: por los dioses – exclamo mientras hacia una reverencia- perdóneme

Isshiki: no importa, pero como dije – tomo asiento tranquilamente- es tiempo

Rey: de que mi señor – respondió más caballeroso-


Isshiki: creo que ya has malcriado lo suficiente a tu hijo – explico tranquilamente
mientras dejaba escapar una leve sonrisa- formaliza su lazo con la princesa

Rey: mi señor no es por contradecirle, pero creo que aún es muy joven –trato de
persuadir-

Isshiki: querido Rey de la Luna – hablo con calma cerrando los ojos- creo que he
dicho que se me debe obedecer y yo quiero que formalice esa unión –abrió los
ojos lentamente- ¿quedo claro? – añadió con un deje de amenaza-

Rey: pero estoy seguro mi señor que mi hijo volverá a enojarse como aquel día –
respondió preocupado al recordarlo- quizás esta vez el poder que ud le ha
conferido se desate con más intensidad – añadió-

Isshiki: él no tiene que enterarse de que es la fiesta –se levantó y se acercó


colocando el índice y el pulgar en la barbilla ajena- además al hacer el anuncio no
habrá vuelta atrás

Rey: hablare con mi esposa para fijar una fecha –anuncio el hombre mientras
volvía a levantarse y que todo el tiempo estuvo inclinado frente al Dios-

Isshiki: una semana –sonrió esta vez- este sábado se hará la fiesta –camina
lentamente y luego observa al Rey- está claro?

Rey: si mi señor –respondió de inmediato- asegúrate de invitar a los otros reinos


de seguro el rey del fuego estará complacido de que su amigo le invite – soltó son
una aparente calma- me retiro tengo asuntos que atender, planes que realizar,
personas que vigilar – susurro aquello ultimo desapareciendo-

El Rey se levantó rápidamente llamando a su esposa y a sus mejores escribas,


luego de contar todo aquello que le había sucedido las invitaciones fueron
realizadas con rapidez y eficacia, al mismo tiempo que algunos caballeros salían
en sus caballos a toda velocidad para entregarlas en su destino; el reino de la
Luna tendría un festejo especial mas no se diría el motivo hasta que se llevara a
cabo la celebración; Taka estaba intrigado por el repentino movimiento de todos
los empleados después de todo apenas había terminado de practicar con Ichi
cuando el mismo fue llamado y se pusieron todos en acción. El azabache subió a
sus aposentos necesitaba ducharse y relajar el cuerpo, apenas se despojó de sus
ropas y entro en la tina logro recordar lo que el día anterior había sucedido en la
cabaña…

********** FLASH BACK **********


Entre las cuatro paredes de aquella habitación un rubio se encontraba brincando
sobre su pareja, era la tercera ronda de aquel día y no parecía querer parar
ninguno, el azabache llevo descaradamente las manos desde la cintura subiendo
por el pecho hasta detenerlas entre el cuello del rubio y finalmente paso los
pulgares entre los labios ajenos, el rubio sonrió lamiendo de forma descarada los
dedos llevándolos a su boca y pasando juguetonamente sus colmillos entre ellos
rozándolos sin detener sus brincos, a esas alturas ya habían aprendido a no dejar
marcas visibles en sus cuerpos al menos no que la ropa no pudiera ocultar…

Taka bajo las manos nuevamente pasando desde la cintura hasta los glúteos
ajenos impulsándose y dando estocadas más fuertes a su pareja, Kurama dejó
escapar un fuerte gemido de placer mientras que ambos brincos eran desprolijos
haciendo más intenso el momento y estaba claro el porqué, luego de unos minutos
el rubio comenzó a venirse manchando el abdomen del azabache quien dio la
última estocada viniéndose dentro del blondo ambos con un fuerte y profundo
gemido, cayendo el rubio sobre el pecho del azabache comenzando este a
acariciarle la espalda dándole suaves mimos…

Taka: estas bien zorrito? – jadeo tratando de respirar-

Kurama: muy bien mi señor – susurro jadeando acomodándose sobre el-

Taka: cada vez, es más difícil el no tenerte en mis brazos – susurro revelando sus
sentimientos-

Kurama: estamos iguales mi señor – susurro y levanto la cabeza observándole


aun con ojos dorados- ya un día no es suficiente

Taka: eso aún no puedo remediarlo – revelo con pesar, observándole con ojos
rojos- pero puedo hacerte una promesa – le acaricio el rostro pasando un dedo por
las extrañas marquitas que siempre salían-

Kurama: no necesito que me prometa las estrellas – sonrió ante la caricia


acurrucándose mas en el- ya las veo cada vez que estamos juntos – añadió
risueño-

Taka: lo mismo digo contigo, al cielo o al infierno, pero no es eso –bajo la mano y
se movió un poco buscando algo entre un cajón y sonriendo- no puedo darte el
que quería, aun así esto debe bastar por ahora Kurama – le observo-

Kurama: qué ocurre? – le observaba nervioso- me estas asustando


Taka: tarde o temprano podre terminar el compromiso –le toma la mano con
cuidado- y cuando eso pase prometo que serás tú el que esté a mi lado Kurama –
le coloca suavemente un anillo dorado- te gustaría?

Kurama: T…Taka… esto –susurro anonadado observando el anillo-

Taka: entonces eso es un ¿si? – pregunto un poco nervioso-

Kurama: si, si – sonrió y le abrazo con fuerza- mil veces si

Taka sonrió y acaricio suavemente la espalda de su pareja haciendo que el rubio


levantara el rostro, se mantuvieron la mirada por un rato antes se besarse esta vez
más lento, más suave, se acariciaban con lentitud y se amaron con el mismo son;
esa noche hicieron el amor de forma lenta grabándose el cuerpo, los gestos, los
gemidos uno del otro sin importarles nada…

********** FIN FLASH BACK **********

Los recuerdos del moreno fueron interrumpidos por unos toques a su puerta,
lentamente abrió los ojos y salió de la tina envolviendo sus caderas en una toalla y
tomando otra secando su cabello, al abrir se encontró con uno de los sirvientes, el
mismo le explico que debía ir al despacho de su padre apenas estuviera vestido y
luego de retirarse Taka se vistió con algo relajado una camisa blanca y unos
pantalones ajustados, camino rápidamente hacia el despacho notando como
algunos sirvientes corriendo de un lado a otro entre ellos un intranquilo Ichi con
unas cartas en la mano, al notar a su señor solo se inclinó lo suficiente para
dejarle ver un nombre entre ellas “Reino de Fuego” y luego siguió su camino al
mismo tiempo que extrañado el azabache tocaba la puerta escuchando un
“adelante” y procediendo a ello, encontrando a su padre, madre y un
representante del consejo

Taka: mando a llamarme padre –hablaba lo más formal que el protocolo indicaba-

Rey: hijo –hablo el hombre- te he llamado para comunicarte que tendremos una
celebración este sábado –revelaba el hombre observando a su hijo de forma seria-

Taka: ¿una celebración? – Pregunto dudoso- con que motivo padre

Reina: oh bueno – sonrió un poco- hay que celebrar que todos los reinos están en
paz – añadió-

Rey: exactamente hijo – camino tranquilamente por el despacho- hemos enviado


las invitaciones a todos los reinos cercanos
Taka: ¿y que ha dicho el consejo de esto? – Volteo a ver al hombre de cabello
corto y blanco uno de los más ancianos-

Hombre: nos ha parecido buena idea joven príncipe – hablo tranquilamente,


mientras acomodaba su túnica- siempre es bueno estrechar lazos con los reinos
vecinos para futuras alianzas de combate

Reina: además así podre ver a mis amigas – sonrió emocionada la mujer- tengo
mucho de no reunirme con ellas como se debe

Taka: bueno, eso no suena tan mal viéndolo de ese modo – respondió pensativo
aparte si Kurama asistía podría verlo dos veces, siempre podría escaparse un rato
al menos a besarle- está bien padre –caminaba a la puerta- una última pregunta

Rey: dime hijo – no había dejado aquel tono formal- ¿tienes alguna demanda para
la celebración?

Taka: ¿vendrán todos los reinos? –Ladeo el rostro observando a su progenitor-


eso incluye a mi prometida?

Rey: correcto, vendrán Hierba, Sol y Agua como los principales – pensó un poco-
también sus sub reinos como dijo el consejo, es tiempo de futuras alianzas
estratégicas –añadió esperando no ser descubierto-

Taka: me gustaría rosas azules para acentuar la decoración –pensó un momento-


sería un buen toque, con permiso –salió del despacho-

El Rey soltó el aire que había estado reteniendo pensó que había sido descubierto
por su hijo pero corría con la suerte de ser protegido por el mismo Isshiki, por su
parte Taka estaba un poco reticente a lo que estaba pasando, era mucha
coincidencia que su padre quisiera hacer una celebración de la nada y más con
tantas personas de la alta sociedad, su padre no era de esos pero por otro lado
vería dos veces en la semana a Kurama, su rubio seguramente estaría hermoso
para ese dia y aunque odiaba el hecho que posiblemente fuera no solo Hanami
sino que también Himawari y estar separados por atenderlas, su consuelo era que
podía acercarse y admirarlo; si definitivamente sería una buena semana

Kurama por su parte estaba hecho un manojo de nervios si bien observo a lo lejos
como Ichi entraba a toda velocidad y luego salía del castillo lo había hecho
extrañar murió en más de una vez cuando su padre le dijo de la celebración, una
reunión en el reino de Taka, que se pondría, que haría, debía verse bien para él,
debía darle una buena impresión después de todo era el príncipe, Denki
observaba como su señor caminaba de un lado a otro nervioso y pensar que hacía
unos minutos estaba llorando, el recordarlo le rompía un poco…
********** FLASH BACK **********

Denki le había encontrado a su señor arrodillado y con rastro de haber llorado en


la noche, rápidamente tranco la puerta con seguro y fue por el recostándole en la
cama, busco por todos lados en su cuerpo pero no vio alguna marca de ataque,
busco entre la ventana, nadie forzó una entrada, no hubo violencia, el halcón de
Taka no había aparecido no había rastro de nada, Denki estaba estresado
caminaba de un lado a otro que le había pasado a Kurama, porque estaba así,
dioses que alguien o algo le dijera y así fue, un ruido alerto al Rubio menor al
voltear noto como Kurama estaba abriendo los ojos pero al mismo tiempo le
lastimaba la luz del sol, rápidamente las ventanas fueron cerradas y se acercó un
poco preocupado

Kurama: ¿Denki?... ¿eres tú? – preguntaba un poco asustado y adormilado-

Denki: por los dioses –exclamo y se acercó corriendo revisándolo- ¿qué tienes?,
¿te hicieron algo? Kurama háblame –preguntaba asustado-

Kurama: estoy… estoy bien – respondió luego de un rato y se sentó en la cama-

Denki: no estás bien, no mientas –suspiro y se sentó a su lado- ¿qué ocurrió?

Kurama: promete que primero me escucharas – le observo con sus ojos llenos de
agua- y será nuestro secreto

Denki: sabes que jamás contaría nada –más preocupado que antes paso
suavemente una de sus manos en el rostro del rubio- que ocurre Kura – susurro-

El rubio comenzó a contar lo que había pasado esa noche con cada detalle,
mientras que Denki solo le escuchaba observando cada movimiento y gesto de su
señor, la calma con la que le veía era solo contrarrestaba con el estrés que
Kurama reflejaba, con forme explicaba de la extraña aparición del hombre, del giro
en la plática y como desapareció los ojos dorados volvían a cristalizarse al punto
de que una lagrima traicionera resbalo por su mejilla, rápidamente Denki subió una
mano a la mejilla ajena acariciándole con el pulgar y limpiando la lagrima, Kurama
le observo en silencio esperando ser juzgado e inconscientemente manteniendo
una mano en su vientre aquello era delicado…

Denki: Kura –susurro tragando saliva quería llorar- si a estas alturas a Taka no le
ha importado

Kurama: pero es verdad – interrumpió- yo no puedo darle descendencia –susurro


dejando escapar otra lagrima-
Denki: si él te ama –le limpia la nueva lagrima- buscaran en su momento la
solución

Kurama: ¿y si la solución es Hanami? –Pregunto con miedo- ¿y si es mejor una


mujer que yo?, después de todo aquí no sirve para nada –apretó su ropa entre el
vientre llorando-

Denki: si él te ama y sé que lo hace – le tomo del rostro- lo solucionaran –le


observo un poco severo- ahora basta eres Kurama príncipe del Reino de la Luz,
fuerte, sincero y noble, pero también inocente y adorable –le sonrió-

Kurama: Denki –susurro dejando aparecer una débil sonrisa- que haría yo sin ti

Denki sonrió y le abrazo fuertemente, esa mañana el rubio mayor mimaba al


menor, sabía que eso debía hacerlo la Reina como madre del príncipe pero
muchas veces había revelado que, si hubieran tenido un hijo mayor antes que
Kurama serían muy felices de que fuera como Denki, por ello se tomó aquel
atrevimiento, darle de comer, ayudarle a bañar, jugar con él era todo un dia para
Kurama no el príncipe solo el joven, era entrada la tarde cuando vieron a Ichi
entrar y salir del castillo, más atrás Denki salió de la habitación y unos minutos
volvió con la noticia…

********** FIN FLASH BACK **********

Y allí estaban el rubio mayor observando como su príncipe sacaba filas y filas de
ropa que él sabía que no podía usar, ya que al ser una celebración oficial debía
portar su ropa de príncipe y representante de su tierra, por otra parte estaba un
poco preocupado por lo que le había contado su señor debía estar más atento no
podía dejar que algo le pasara, ni a él ni a su familia; la semana paso
extrañamente volando cada noche Denki cuidaba sigilosamente del príncipe pero
no había aparecido aquel hombre hasta la noche previa a la celebración, Kurama
dormía en su habitación mientras que la sombra de Isshiki aparecía nuevamente
en el balcón acercándose lentamente hacia la ventana para entrar a la habitación,
Denki estaba caminando por los pasillos era su hora de rondar, abrió con cuidado
la puerta y se sorprendió al verle…

La sombra solo levanto la cabeza y sus ojos destellaron en un morado intenso,


enigmático, maligno y Denki estuvo hipnotizado por un momento antes de
parpadear y correr hasta su príncipe quien aún dormía apaciblemente, Isshiki solo
salto hacia atrás volviendo a atravesar la ventana quedando en el balcón, el rubio
mayor solo observo a su señor dormido y salió al balcón sin dejar de mirar a la
sombra…
Denki: sabía que mi señor no mentía – susurro y se colocó en guardia- quien eres
y que quieres

Isshiki: eso no te importa – respondió sonriendo dejando ver solo sus dientes
blancos entre la oscuridad que le rodea-

Denki: para ser una sombra tienes muy malos modales –sonrió- yo te enseñare los
buenos

Denki ataco primero tratando de golpear a Isshiki pero este esquivaba


tranquilamente y saltaba cayendo a la espalda del otro, el sitio era reducido y el
rubio sabía muy bien que si hacía mucho ruido su señor se despertaría y debía
descansar para mañana, observo todo a su alrededor y sonrió corriendo a lanzar
un golpe uno que la sombra esquivo con facilidad pero no previno que el rubio le
tomara rápidamente e impulsará a ambos cayendo por el barandal entre el patio
llevándose ambos un fuerte golpe entre el suelo y haciendo despertar a Kurama
en el proceso saliendo al balcón observando todo; Denki tosió un poco
levantándose con dificultad mientras que Isshiki se levantaba sorprendido de la
caída y de su torpeza enojándose

Isshiki: mocoso tu no vas a interferir –comenzó a crear una esfera en su mano-

Denki: no me importa morir – tosiendo mientras se levanta- por mi señor

Isshiki: entonces muere!!! – Grito-

Kurama: Denki!!!! – grito al notar aquello- GUARDIAS!!!! – grito nuevamente-

Isshiki se distrajo por aquel grito y Denki aprovecho aquello tomándole del brazo
logrando esquivar la esfera y lanzándolo al suelo inmovilizándolo o eso trataba ya
que aquel hombre se movía como toda una serpiente apunto de atacar, Isshiki
pensaba de forma rápida si no podía crear el “velo” para Kurama directamente con
su guardián debía bastar, se dejó desaparecer entre el suelo dejando al rubio
mayor desconcertado para luego aparecer frente a él tomándole del cuello y
observándole directamente a los ojos

Isshiki: escúchame bien – susurraba- cuando estés cerca de la princesa del Agua
la veras como un monstruo – sus ojos comenzaron a brillar de un color morado-
ella querrá atacar a tu señor, querrá matarlo y no puedes dejar que hagas eso –
susurraba-

Denki le sostenía la mirada mientras una espesa bruma morada entraba en el


volviendo sus ojos azules morados por un momento escuchando las ordenes,
Isshiki sonrió al ver su cometido hecho desapareció frente a los guardias que
apenas estaban llegando dejando caer al suelo a Denki desmallado y con una
notable marca en el cuello único testigo de que aquel hombre si los visito de forma
real, Kurama llegaba asustado abrazando al rubio a punto de llorar, pero no lo hizo
al sentir como se movía y abría los ojos sonriendo, la hora del incidente eran las 3
Am, la hora asignada para los entes malignos desde épocas remotas….

********************************************************

El día había llegado aunque Kurama estaba renuente Denki le calmo diciéndole
que estaba bien y con su cuello resolvió ocultado con una tela que usaría como
corbata mientras que Kurama tenía puesto una camisa roja con detalles dorados,
pantalón blanco, zapatos negros, en su cintura reposaba una faja de color negro y
junto a ella una empuñadura con su espada, como era costumbre en sus ropas
estaba el escudo de su hogar una espiral de color naranja con negro para
acentuarlo, se acomodaba el cabello con ayuda de su fiel “Hermano” Denki, cuyas
ropas eran casi iguales al de su señor ya que eran los colores representativo del
Reino del Sol, sin embargo eran mucho más humildes y para Kurama a su vista
era perfectas para pelear pero dejaba mucho expuesto de su cuerpo sin armadura
aun así el rubio se veía muy bonito y un fugaz pensamiento paso por su mente
“Ambos querían enamorar más a sus parejas” entonces el príncipe sonrió inocente
y Denki le devolvió el gesto al poco tiempo subieron en los respectivos carruajes
sin saber que estaban en camino a un cruel destino…

En el Reino de la Luna comenzaban a llegar las carrosas con los invitados, Reyes,
Reinas, Príncipes, Princesas, algunos representantes de otros reinos y uno que
otro General pasaban tranquilamente las puertas mostrando su invitación siendo
todo cuidadosamente custodiado por los guardias, más arriba de aquellas
escaleras las puertas estaban completamente abiertas mostrando la figura del Rey
y la Reina daban paso a los invitados pero al subir las escaleras cercana ya a la
última puerta de aquel largo pasillo se encontraba un azabache observándose al
espejo por millonésima vez ese día, su traje era camisa azul con detalles en
plateado, pantalón blanco, zapatos negros, una faja de color blanco y junto a ella
su espada bien colocada, detrás de el Ichi solo sonreía de vez en cuando vestía
con ropa similar pero debajo tenia uno que otro escudo por si las dudas después
de todo el era el cuidador de Taka; el príncipe vio por última vez su reflejo y
suspiro saliendo ambos ya era tiempo y de seguro Kurama ya había llegado…

La celebración estaba en su “apogeo” muchos invitados bebían, comían y bailaban


con sus acompañantes, Taka bajaba las escaleras observando todo a su paso
tratando de ubicar algo en específico y claro allí estaba, cercano a la mesa con
una copa en la mano y tan hermosamente vestido con los colores de su reino,
Kurama solo asentía a una que otra doncella que se le acercaba y llevaba con
disimulo la copa a su boca hasta que siente que alguien le observa, levantando la
mirada y conectándola con Taka haciéndolo sonreír de forma inocente y
avergonzada muy impropio de un príncipe generalmente eran las princesas
quienes hacían esos movimientos, pero desde que eran pareja y habían
consumado su amor en aquellos encuentros Kurama era más consciente de lo que
sentía; por otro lado Denki reía un poco por ahora estaba parado
desinteresadamente cercano a la puerta con los Reyes aun así de vez en cuando
las miradas eran llevadas a un Ichi quien le contestaba con sonrisas coquetas y
miradas lascivas, el rubio no se había armado de valor para contárselo a su señor
pero una vez él se entregó a Ichi en el calor de una cacería donde habían
demostrado un valor y poder nada normal y eso a él lo éxito de una manera ante
el moreno que termino en sus brazos y sin arrepentimientos…

La velada transcurrió con tranquilidad incluso una inocente Himawari había llegado
entablando una conversación muy amena con Kurama, Taka se les unió poco
después pero Hanami no había llegado o quizá son asistiría no estaba seguro aun,
no fue muy difícil luego de unos minutos escabullirse para verse en el patio trasero
y aunque toda esa área lo separaba solo una pared redonda de vidrio era
perfectamente oculto por unas cortinas que en ese momento estaban cerradas así
que solo los acompañaba el jardín, las siluetas detrás de las ventanas y el cielo
nocturno, lentamente Taka se acercó a Kurama quien estaba embelesado por la
luna y las estrellas a pesar del ruido y de la fiesta solo podía ver la luna…

Taka coloco suavemente las manos en los hombros ajenos provocando un leve
suspiro al rubio quien se volteo lentamente para observarle y entonces la luz y la
oscuridad se encontraron, Taka subió suavemente una de las manos al rostro del
rubio acariciándole la mejilla con el pulgar mientras se acercaba lentamente a
besarlo y Kurama muy a gusto con ello se dejaba hacer pero le detuvo un
momento colocando las manos en el pecho de su pareja y alejándolo un poco,
Taka le observa un momento extrañado pero luego sonríe y ladea el rostro
dejándole ver a un lado a Ichi cuidando disimuladamente aquel lado de la entrada
y al voltear hacia el otro estaba Denki por igual dándoles privacidad, Kurama dejó
escapar una suave risita y termino por acercarse uniendo sus labios en tan
esperado beso, quizás no tenían mucho tiempo pero debían al menos darse unos
minutos para ellos

Denki volteaba disimuladamente hacia Ichi quien le respondía igual subiendo


suavemente una mano acariciando una rosa amarilla entre algunas azules que
estaban allí, el rubio mayor se extrañó entre toda la decoración era la única que
había visto que tuviera también ese color, Ichi sonrió al captar su atención y beso
la rosa con cuidado para dar un paso a la puerta aparentemente habían dicho algo
y estaba deteniendo al que fuera, al regresar estaba un poco serio y eso preocupo
a Denki quizás lo que aquel hombre estaba por pasar y debía proteger a su señor
pero esperaría un poco más.

Ichi: disculpe mi señor –hablando lo bastante alto-

Taka: ¿qué ocurre? –Susurro enojado al dejar de besar a su pareja-

Ichi: sus padres necesitan de sus servicios en el salón – respondió de forma


respetuosa-

Kurama: creo que se nos agotó el tiempo – sonrió mientras le acomodaba un poco
la camisa- mi señor es requerido

Taka: te debo un baile – susurro dándole un suave beso-

Denki: disculpen – susurro avergonzado- llego Himawari y sus padres le buscan –


bajo la mirada-

Kurama: está bien – susurro separándose del beso- ya voy

Taka: Ichi… -susurro separándose del beso- ¿ella también está aquí verdad?

Ichi: no lo he confirmado mi señor, pero si llego Himawari – trago un poco- Hanami


también debería de llegar

Kurama: está bien Taka – le acaricio el rostro- sabíamos que ellas vendrían son
nuestras prometidas después de todo – sonriendo-

Taka: mi único prometido eres tu – le beso la mano- terminemos con esto, quiero
ese baile y luego raptarte – sonrió levemente coqueto-

Kurama: me agrada ese plan –ríe levemente- creo que me dejare secuestrar

Ambos sonrieron mientras se daban un último beso antes de separarse e irse con
sus respectivos escoltas de confianza, Kurama llego con sus padres quienes
sonrieron y acercaron a una Himawari con un hermoso kimono de color verde
agua en detalles verde oscuro y blanco típico del reino de la Hoja, su cabello
estaba en una media cola y algunos implementos; el rubio le sonrió tomándole de
la mano y besándola adulándole un poco y se quedaron allí los cuatro mientras
Denki observaba alrededor, al mismo tiempo que la sombra de Isshiki aparecía
detrás del rubio entre los pilares “es tiempo” susurro en el oído del mayor
cambiando su mirada por un momento a color morada haciéndolo parpadear y
bajar la cabeza mareado; Kurama le observo extraño y se acercó pero no pudo
pronunciar nada ya que el Rey había mandado a callar a todos para hacer un
anuncio…
Rey: primero que todo, buenas noches a todos los invitados –hablo fuertemente
mientras observaba como los presentes hacían una pequeña reverencia como
saludo- hemos realizado esta celebración con dos motivos, el primero estrechar
lazos con los demás reinos y así formar una alianza futura…

Kurama: Denki ¿estás bien? – susurro dándole golpecitos a su espalda sin prestar
mucha atención al discurso-

Rey: por ello espero que de aquí salgamos con nuevas amistades y bueno creo
que ya han probado mi comida y casi me dejan sin vino, no puedo decirles que se
sientan a gusto me dejarían sin castillo – todos los presentes rieron por el chiste-

Denki: n...no se preocupe mi señor – susurra con dificultad sosteniendo su


cabeza- s...solo me duele un poco

Rey: ahora que estamos relajados – sonrió tranquilamente- mi esposa y yo


queremos darle otro anuncio

Taka: Ichi – llamo a su fiel amigo- algo le ocurre a Denki o a Kurama ve que ocurre
– le susurra observando al rubio y luego a su padre quien le nombra-

Rey: como saben Taka es mi único heredero – sonriendo al señalarle gesto que le
devuelve levemente su hijo- así que es un placer Anunciar su compromiso oficial
con Hanami la princesa del Reino Agua

Todos los presentas aplaudieron ante la noticia pero Taka observaba con recelo a
su padre abriendo levemente los labios para contradecir aquello pero un gemido
ahogado por parte de las mujeres en la corte lo hizo voltear, Hanami hacia acto de
presencia vestida con un kimono de color rosa con blanco, sobre sus hombros una
suave túnica de un color azul claro casi blanco aquella que se usa especialmente
para ese tipo de ceremonia en el Reino de la luna, su cabello estaba recogido en
media cola dejándolo suelto y adornado con algunas perlas, bajaba suavemente
entre los escalones de aquel castillo hasta llegar al lado de su prometido, pero
Taka giro a ver a Kurama y le dolió tanto el hacerlo que sintió morir…

Kurama tenía los ojos puestos en Hanami todo el tiempo desde que apareció
hasta que llego con Taka, hermosa, feliz, ella si podía estar al lado de aquel
hombre que el tanto amaba y lo peor es que ella era la única que podía darle algo
que el jamás podría “No puedes darle hijos” escucho aquella voz nuevamente
mientras que sentía como su corazón se agrietaba lentamente tratando de guardar
su dolor, dolor que reflejaban sus ojos al conectarlos con los del azabache quien
estaba igual de adolorido pero no más que el rubio
Isshiki: es hora del show – susurro entre las sombras- veamos si todo sale de
acuerdo al plan

Isshiki se movió entre las sombras de cada invitado llegando a un joven guardia de
cabello blanco amarrado en una coleta aburrido por aquello, lentamente la sombra
subió entre la pared y le cubrió la boca al chico susurrando algunas cosas en el
oído del mismo volviendo sus ojos de un color morado dejándolo bajo su poder

Isshiki: espera un momento cuando lo veas cerca y entonces –crea entre las
sombras una saga plateada- defiende a tu señor y a tu futura señora –desaparece-

Los presentes como era normal comenzaron a dar sus felicitaciones a la “feliz”
pareja a aunque la realidad era que solo uno estaba feliz, poco a poco cada noble
con su pareja los felicitaba e inclinaba, daban sus bendiciones hasta que apareció
el Rey y Reina del Fuego; como era normal primero se presentaron ellos dando
sus respetos y aprobación con aquella unión después de todo su hijo estaba
comprometido con la Princesa de la Hierba; al retirarse los reyes un tembloroso
rubio se acercaba trayendo con él a una muy feliz Himawari tratando de calmarse
por su amiga pero faltando unos pasos para llegar algo extraño ocurrió.

Todo fue muy rápido aquel joven de cabello blanco y coleta salto entre la multitud
atacando a Kurama quien solo se interpuso abrazando a Himawari recibiendo una
puñalada en su hombro izquierdo, no fue fatal gracias a Denki quien le había
divisado al último minuto y aunque no pudo desviarle por completo al menos no
mataría a su señor; todos quedaron sorprendidos y en silencio mientras que Denki
y aquel chico se observaban por un momento, ambos bajo la influencia de Isshiki y
eso se sabía por sus orbes morados…

Himawari: mi señor – susurro asustada observando la daga-

Kurama: estoy bien – susurro adolorido- ¿tu estas bien?

Himawari: si mi señor gracias a usted – susurro preocupada y volteo a ver a


Hanami asustada-

Ichi: Zen que demonios te pasa!!! – Grito enojado mientras estaba frente a Taka e
Hanami-

Zen: no dejare que ese hombre se acerque – saco la daga rápidamente


escuchando un jadeo por parte de Kurama- quiere matar a mis señores debo
protegerlos

Denki: estás loco si crees que te dejare volver a tocarlo – escuchando el jadeo de
su señor enojándose más-
Denki saco de su cintura dos dagas ocultas entre su ropaje atacando a Zen en el
proceso, ambos chocaban las dagas hábilmente deseando defender a sus
respectivos señores, Kurama se sostenía el brazo herido dejando que Himawari
fuera con Hanami ya que ellas habían llegados juntas abrazándose, mientras que
Ichi trataba de separar a los chicos que peleaban fervientemente ante los ojos de
todos los nobles que se encontraban allí, Finalmente Ichi saco su espada y golpeo
las dagas de Denki y a Zen lo sostuvo con su otra mano deteniendo la pelea al
menos de forma momentánea

Zen: traidor dejaras que mate a nuestro señor y su futura esposa!! –grito enojado-

Denki: tu eres el que quiere asesinar a mi señor – respondió enojado-

Ichi: basta los dos, no sé qué tienen pero se calman –regaño a ambos chicos-

Taka: observaba con preocupación cómo Kurama era atendido por su padre y fue
con el rápidamente sabía que Ichi podía mantener todo a raya, sin embargo no
espero lo siguiente, Zen al notar el acercamiento hacia el rubio este corto un poco
a Ichi y le empujo contra el rubio mayor corriendo y saltando sobre Kurama, Denki
se levantó rápidamente y se interpuso sintiendo como la daga se encajaba en su
pecho escupiendo sangre en el acto y cayendo lentamente frente a los presentes
volviendo sus ojos a la normalidad igual que los de Zen; Kurama se precipitó a
sostenerle dejando que callera en sus rodillas…

Denki: k…kura... –Sonriendo- n…no llores –susurro-

Kurama: shhh tranquilo –le acariciaba el rostro- UN DOCTOR!!!! –grito temblando-

Denki: Taka –susurra cerrando levemente los ojos- por…favor

Taka: no tienes que –susurra preocupado- vamos esto es un rasguño verdad? –


trato de verse tranquilo-

Ichi: Denki –susurro llegando con el- resiste amor por favor –tomándole la mano-

Denki: I…ch… -le costaba hablar tragando saliva- te… amo… -susurro apenas y
luego observo a Kurama- s…si…em..pre……j….jun… -cerro los ojos-

Kurama: ¿Denki? –Susurro dejando caer unas lágrimas en el rostro ajeno- Denki
despierta – con voz quebrada- no puedo volver solo –le movía tratando de
despertarlo-

Taka: Kurama – susurro dolido solo negó con la cabeza-


Kurama: no… no… NO!!!! –le abrazo fuertemente- lo mataste… ASESINO!!!! –
grito observando a Zen- DEVUELVEMELO!!!!

Kurama había vuelto sus ojos dorados/rojizo alertando a Taka e Ichi quienes
rápidamente dieron la alerta para que salieran, al mismo tiempo que el cuerpo del
rubio era envuelto en un aura naranja apareciendo lentamente entre aquellos unas
colas, las manos y pies se transformaban en garras y entre su cabello aparecía las
orejas de zorro, Kurama estaba enojado y dolido transformándose frente a todos
en un enorme zorro de nueve colas, lanzo un fuerte aullido entre los presentes que
quedaban golpeando a algunos con su cola entre ellos a Zen; observo como las
princesas Hanami e Himawari se escondían, sus padres corrían pero allí al lado de
Denki se encontraban Ichi y Taka; lanzo un fuerte rugido y bajo tomando con su
hocico el cuerpo del rubio y salió de allí al único lugar que el creía seguro aquel
bosque

Taka incrédulo dio unos pasos y fue detenido por Hanami quien aterrada se
aferraba a el así que dejo que Ichi saliera primero en busca de los caballos para ir
por el príncipe del fuego mientras que el dejaba a una Hanami segura en lo que
quedaba del castillo y salía en su caballo, Grabe error, Isshiki incito a la princesa a
seguirlo ya que tal vez el no volvería y en su inocencia y amor la princesa no dudo
en subirse como pudo a un caballo y seguirlos, unos pocos minutos bastaron para
que Taka e Ichi encontraras a Kurama aun en zorro pero esta vez estaba
protegiendo el cuerpo del rubio entre sus colas aquello les dio una tristeza nada
humana aquella deidad lloraba como si le hubieran asesinado a un hijo, un familiar
tan cercano que hasta el gran e imponente zorro dejaba caer lagrimas rojas…

Taka: Kurama – levanto la voz solo para el zorro y se acercó- ven cariño yo estoy
aquí – abrió sus brazos-

Kurama: Taka – susurro en voz doble transformándose en humano solo dejando


las colas y las orejas fuera- Denki… - corrió y le abrazo-

Taka: llora amor mío llora aquí estoy –susurraba arrullándole-

Kurama: que hare sin el – susurra entre lágrimas-

Taka: aún estoy yo, también Ichi –le susurra tomándole con cuidado del mentón y
levantándole el rostro- te amo – susurro besándole siendo correspondido-

Hanami: ¿Taka?, ¿Kurama? –sorprendida al verles-

Kurama: -se separa del beso asustado observando a la peli rosa- la trajiste –
susurra-
Taka: no Kurama – preocupado y observa a su “Novia”- te dije que te quedaras en
el castillo – enojado-

Hanami: te vi irte a buscarle – respondió sorprendida- pensé que no volverías y


resulta que el y tu –sin creer aun- son amantes

Kurama: Taka por que la trajiste – se alejó un poco asustado mientras sus colas
se movían-

Taka: Hanami vete, no puedes estar aqui – enojado- tranquilo Kurama nadie te
hará daño yo estaré contigo

Hanami: No, tu vienes a casa conmigo – enojada dando un golpe al suelo con una
pierna claro signo de berrinche- eres mi futuro esposo y esto está mal tú y el son
hombres

Taka: eso a ti no te incumbe y no nos casaremos lo amo a él entiendes!!! – Grito


enojado-

Hanami: que le hiciste a Taka, Bestia asquerosa – observando a Kurama-


inhumano, asqueroso, indecente – le insultaba- eres algo que no debería existir
ojala hubieras muerto tu antes que ese pobre chico defendiéndote

Taka soltó a Kurama acercándose a la peli rosa para sacarla de allí pero el rubio lo
interpreto como otra cosa, en su dolor por la pérdida de su mejor amigo casi
hermano y ahora Taka también se alejaba con esa mujer, su corazón se rompió y
llevo las manos a la cabeza dejando escapar un fuerte grito de dolor volviendo a
convertirse en el zorro esta vez sus ojos eran más rojos y la bestia era
completamente visible; Taka se sorprendió sabía que no podía recuperar a su
pareja en ese estado así que suspiro y sus ojos se volvieron rojos dejando que el
aura de color morado le cubriera dejando escapar todo su poder transformándose
frente a Hanami quien asustada salió huyendo buscando ayuda, pero Ichi solo
protegía el cuerpo de Denki sin importarle que ocurriera

Ahora frente al azabache mayor estaban un zorro y un hombre de color morado


era como una gran armadura un guerrero antiguo, si le preguntaran no sabía con
qué nombre describirlo, lucharon entre ellos al zorro usaba sus colas y muchas
veces sus garras, el hombre usaba su espada y trataba de frenarle frente a frente
pero era mucha fuerza, mucho dolor, mucha desesperación y poder, Kurama
lanzaba esferas de energía, Taka esquivaba y contraatacaba con rayos en un
momento dado las manso de ambos se encontraron entre lazando sus dedos y
empujándose entre sí, Ichi no podía dejar de verlos y noto algo entre los arboles
un hombre Isshiki se había manifestado enojado y creo una espada lo bastante
grande para atravesar a uno de ellos…
Ichi observo todo en cámara lenta Isshiki lanzo la flecha directo hacia Taka pero
Kurama en un momento d elucides al verle le abrazo y giro más la flecha atravesó
a ambos haciéndolos perder la transformación cayendo directamente desde el
cielo en su forma humana primero Taka y luego Kurama a unos escasos metros
uno del otro, Ichi se acercó corriendo a Taka quien convaleciente pidió ir con
Kurama el cual tenía la flecha ahora de un tamaño normal aun en su pecho,
apenas respiraba y observaba como el cielo se oscurecía hasta que vio a su
amado

Kurama: en otra vida, deseo volver a enamorarme de ti –susurro lo mejor que


podía viéndole borroso-

Taka: Juro volver a encontrarte –susurro observándole-

Ichi soltó a Taka dejando que este uniera sus labios con Kurama en su último beso
mientras poco a poco la vida de ambos se extinguía, cuando llego la ayuda la
escena había sido muy desgarradora, Ichi había llevado el cuerpo de Denki al lado
de Kurama mientras que él y Taka tenían las manos tomadas parecían dormidos
pero el hecho de que Ichi estaba allí cuidándolos solo hacía que la verdad fuera
más cruel, ambos habían muerto, ambos estaban enamorados y el cielo lloro pero
Ichi no se movió de su lugar entre ellos hasta que callo al lado de Taka sin vida
había optado por no quedarse solo y seguir a sus señores y amor hasta la otra
vida, allí frente a los presentes y un enojado Isshiki Kaguya descendió y lloro en
un silencioso rezo recogiendo ella misma aquellas almas y desapareciendo, el
mundo no los merecía a ninguno pero debía esperar, en algún momento lo harán.

También podría gustarte