Manejo Agronómico
Castración o ablación de las primeras flores
La “castración” o “ablación”, es una práctica que busca aumentar el tamaño de los racimos y la
producción, en los primeros años de cosecha del cultivo y consiste en eliminar inflorescencias,
tanto femeninas como masculinas, en proceso de emergencia (período de espata). Se inicia
cuando más del 50% de las plantas están produciendo inflorescencias; el tiempo o período de
eliminación comprende desde la emergencia de las primeras inflorescencias hasta 6 meses
después.
Para el efecto, se debe disponer de personal adiestrado en esta labor, ya que periódicamente se
deben eliminar las inflorescencias usando como protección guantes
Castración en planta joven
Ventajas:
1. Incrementa el desarrollo vegetativo de la palma por el aprovechamiento de energía al
eliminar las inflorescencias en crecimiento.
2. Homogeniza el inicio de la cosecha de la plantación.
3. Previene el ataque de ciertas plagas y roedores al eliminar futuros racimos mal formados y
de ninguna rentabilidad.
4. Reduce la mano de obra en la cosecha inicial.
5. Favorece la eficiencia y rentabilidad del palmicultor al ofertar racimos de mejor conformación
y peso
Desventajas:
1. Demanda un trabajo intensivo y costoso.
2. Predispone a las palmas a ataques de insectos y hongos por las heridas ocasionadas.
3. Provoca que la población de polinizadores (Elaeidobius kamerunicus) crezca lentamente.