Definición del contrato de compra venta.
Ruddy
La legislación boliviana define al contrato de venta de la siguiente manera: “La venta es un
contrato por el cual el vendedor transfiere la propiedad de una cosa o transfiere otro derecho al
comprador por un precio en dinero”. (Art. 584 Código Civil). Esta noción que establece el
código civil, es la de considerar a la compra venta como una relación sinalagmática donde el
vendedor entrega su derecho de propiedad sobre una cosa a cambio de una contraprestación
que se constituye por un pago de dinero. La compraventa es un contrato bilateral porque
engendra derechos y obligaciones para ambas partes, por el cual un sujeto llamado vendedor,
se obliga a transferir un derecho a otro sujeto que se denomina comprador, la propiedad de
una cosa corporal o incorporal (herencia, créditos, derechos, acciones) mediante un precio en
dinero. Esta definición destaca los caracteres del contrato.
1ª La compraventa implica la entrega de una suma de dinero al vendedor; es el precio. Si, en
lugar de monedas el comprador le entregara al vendedor otra cosa, el contrato no sería una
compraventa; sino una permuta.
2ª el objeto de la compraventa puede ser, con exclusión de los derechos de la personalidad,
que no podrían ser cedidos, un derecho patrimonial cualquiera.
a) Ya sea un derecho real: Casi siempre la transmisión, que se efectúa del vendedor al
comprador, concierne al derecho de la propiedad. b) Ya sea un derecho personal: Los
derechos personales o créditos pueden ser cedidos bajo ciertas condiciones; las cesiones de
créditos de compraventas. c) Ya sea un derecho intelectual: También los derechos intelectuales
son susceptibles a ser cedidos, ya se trate de los derechos llamados de propiedad literaria o
artística o los derechos denominados de propiedad industrial: marcas, patentes de invención,
dibujos y modelos, etc.
Miguel Angel Zamora y Valencia, no considera que el efecto de la compraventa sea la
obligación de trasmitir, ya que: los contratos traslativos de dominio producen dos tipos de
efectos perfectamente diferenciados entre ellos. Por una parte, el efecto de trasmitir la propie-
dad del bien objeto del contrato y por otra, la creación de diversas obligaciones para las partes,
siendo las principales, la de entrega de la cosa por parte del enajenante y, en los contratos
onerosos, la entrega de la contraprestación por parte del adquirente. Por lo tanto, no deben
confundirse esos efectos y no debe confundirse que la transmisión del dominio en estos
contratos sea una obligación del enajenante.
De ahi que en su concepto de compraventa diga que "'el vendedor se obliga a entregar una
cosa' ... y que produce el efecto traslativo de dominio respecto de los bienes que sean materia
del contrato"
Características del contrato de compra venta
La compraventa nos muestra las siguientes características a saber:
a) Es bilateral, porque implica obligaciones para ambas partes;
b) Es consensual, porque produce todos sus efectos por el solo hecho del consentimiento y sin
necesidad de la entrega de la cosa o del precio;
c) Es formal; pues la escritura pública exigida es un requisito de la transferencia del dominio,
pero no del contrato en sí, que puede ser válidamente celebrado en instrumento privado y aun
verbalmente;
d) Es oneroso; porque la prestación de una de las partes tiene su contraprestación en la
actividad o el pago que debe efectuar la otra parte; y,
e) Es conmutativo; porque es de su naturaleza que los valores intercambiados (cosa y precio)
sea aproximadamente equivalentes y sólo por excepción puede ser aleatorio, lo que ocurre
cuando se compra una cosa que puede no existir. En la legislación Mexicana encontramos
además cláusulas especiales que se aplican en los contratos de compra venta:
CLÁUSULAS ESPECIALES
“Por regla general, para los contratos rige el principio de la autonomía de la voluntad, máxima
que faculta a las partes a reglar libremente sus voluntades y que sus deseos íntimos o
declarados no sean constreñidos por voluntades exógenas y que ni siquiera de la propia ley
inclusive. Los efectos normales de la compraventa son el pago del precio y la entrega de la
cosa, que pueden ser sometidos por las partes a pactos que lo modifiquen ya sea n el tiempo,
lugar, forma y modalidad del contrato, es lo que se entiende por la disposición de nuestro
Código Civil que en su Art. 766 expresa: "Las partes podrán, por cláusulas especiales,
subordinar a condiciones, cargos o plazos, o modificar de otra manera los efectos normales del
contrato" Esta norma reafirma el principio de la autonomía de la voluntad, de modo que los
contratantes pueden estipular cláusulas especiales para regular sus relaciones contractuales,
siempre que no contraríen las normas de orden público”
Vicisitudes del contrato
Sinalagma; Reciprocidad en el cumplimiento de las obligaciones. Las obligaciones que se
realizan a través de prestaciones no están exentas de su incumplimiento. Excepcionalmente
cuando se celebra un contrato de obligaciones recíprocas, la proporcionalidad que asumen las
partes en el momento de suscribir el contrato puede dejar de existir. Si bien en todo contrato
bilateral rige el principio de reciprocidad de las obligaciones puede suceder que por diversas
circunstancias, uno de los contratantes o ambos sufra una “situación disvaliosa”. La ruptura del
sinalagma conduce al incumplimiento contractual de modo que la exigencia de las prestaciones
emergentes no se realice mas que a costa de la ruina de quien no previo lo imprevisible.
Imposibilidad sobrevenida por causa no imputable al deudor:
El Código Civil en su artículo 379 establece: “La obligación se extingue cuando la prestación se
hace imposible definitivamente por una causa no imputable al deudor.” Esto concuerda con el
artículo 339 del mismo cuerpo legal en el cual se establece que si no se cumple con la
obligación debida el deudor está obligado al pago del daño si no prueba que el incumplimiento
se debe a la imposibilidad de ejecutar la prestación por causa no imputable a su persona. El
concepto central es la extinción de la obligación cuando la imposibilidad de cumplir es
inimputable al deudor.
Función-económica de la compraventa.
Importancia, función jurídico-económica.- Es indiscutible que tiene mayor importancia entre los
de su clase, en primer lugar porque se trata del contrato tipo de los traslativos de dominio, el
contrato de compraventa tiene una enorme importancia por el número de contratos que se
realizan de manera cotidiana. La compraventa resulta ser el medio más eficaz y práctico por el
cual se intercambia la riqueza. En esta consideración, la función jurídica garantiza a los
particulares la legalidad de la transmisión de la propiedad y sus efectos jurídicos.
Desde que fue dirimida la controversia entre Sabignianos y Procuyelanos la compraventa
adquirió su autonomía de la permuta y se convirtió en el contrato más común entre los
particulares. La aparición de la moneda trajo consigo el nacimiento del contrato de
compraventa, precisando con mayor realismo el valor económico de las contraprestaciones, ya
que la concepción primitiva de los valores asignados al ganado o pecunia daba a los
contratantes una aproximación en las contraprestaciones, pero no con la misma precisión de la
moneda merced a sus valores fraccionarios. Desde el punto de vista jurídico, resulta un acierto
el que se haya distinguido de la permuta, reconociendo a la moneda un valor económico
autónomo y diverso del valor económico del objeto indirecto del contrato de permuta.
Importancia económica de la compra-venta
Desde el punto de vista económico la compraventa constituye una de las formas de
aprovechamiento de riqueza. Se debe a Bonnecase la distinción 43 entre derechos reales y
personales, estimando que los derechos reales son formas de apropiación de la riqueza y las
personales formas de utilización del servicio. Conforme a este criterio los contratos translativos
de dominio, al transmitir derechos reales, constituyen formas específicas de adquisición de
riqueza y más concretamente todos los contratos translativos, al transferir la propiedad,
constituyen la fuente primordial de la apropiación. El contrato de compra-venta figura, por su
importancia social y por su frecuente empleo, en primera línea entre los civiles; aún después de
descartar todas las operaciones mercantiles que se reduzcan a una compraventa, ocupa en la
vida jurídica un lugar predominante.
Denominación jurídica de las partes. Los sujetos que intervienen en la compraventa se
denominan vendedor, el que transmite el dominio de una cosa o un derecho; y comprador el
que paga el precio cierto y en dinero. Cuando se refiere a la acción de enajenar en sentido
genérico, se denomina enajenante y adquiriente. En relación a la materia que reglamenta el
contrato se clasifica en compraventa civil y compraventa mercantil. En cuanto a la intervención
del juez para hacer efectivo el cumplimiento forzoso de la obligación, se clasifica en venta
forzosa y venta judicial.
Clasificación del contrato de compraventa
La compraventa no obedece a reglas uniformes. En realidad, no hay un contrato de
compraventa, sino contratos de compraventa, distintos los unos de los otros. Las diferencias
proceden del objeto de la venta, de la intención de los contratantes, de los procedimientos
utilizados y también de las modalidades de las obligaciones del comprador y del vendedor.
Contrato principal
El contrato de compraventa es principal, ya que para su existencia jurídica no se requiere de la
preexistencia de ningún otro contrato.
Contrato consensual.
El contrato de compraventa es consensual, pues para su existencia no se requiere de
formalidad alguna. Es suficiente que las partes se pongan de acuerdo en la cosa y en el precio
para que el contrato exista, aunque el primero no se haya satisfecho ni la otra entregada.
Compraventa
Este contrato se perfecciona por el consentimiento de las partes respecto del precio y de la
cosa, y desde entonces obliga a los contratantes, aunque la cosa no haya sido entregada ni el
precio satisfecho. La traslación de la propiedad se verifica entre los contratantes, por mero
efecto del contrato, sin dependencia de tradición, ya sea natural, simbólica, salvo convenio en
contrario; y si bien la ley civil establece reglas relativas a la entrega de la cosa vendida (Art. 614
núm. 1 Código Civil), estas reglas solo tienen por objeto determinar los límites de la obligación
del vendedor de entregar esa cosa, y comprador que la ha satisfecho debidamente.
Contrato bilateral
Engendra derechos y obligaciones para ambas partes. El contrato de compraventa es bilateral,
porque entraña en esencia obligaciones recíprocas para ambas partes. El vendedor se obliga a
transmitir la propiedad de una cosa o de un derecho y el comprador a pagar un precio cierto y
en dinero.
Contrato oneroso
Confiere provechos y gravámenes también recíprocos. El contrato de compraventa es oneroso
por la valoración económica de las contraprestaciones del vendedor y del comprador. La cosa o
el derecho cuya propiedad se transmite representan una valoración patrimonial para el
vendedor. El pago del precio implica para el comprador una erogación económica.
Contrato Instantáneo.
La compraventa pura y simple se realiza en un solo acto temporal
Contrato de tracto sucesivo.
El contrato de compraventa será de tracto sucesivo cuando las partes convengan en diferir el
cumplimiento de las obligaciones contraídas. El Código Civil menciona en su artículo 585 la
venta con reserva de propiedad, en el artículo 587 la venta prueba y en el artículo 588 la venta
con reserva de satisfacción que son modalidades que están sujetas a la realización de una
obligación en tiempo diferido a la celebración del contrato de compra venta.
Contrato formal
El contrato de compraventa sobre bienes inmuebles requiere de una formalidad específica
para que tenga plena validez, en el Código Civil señala en cuanto a la forma que los contratos
específicamente señalados en el artículo 491 deben realizarse por documento público
añadiendo en su último numeral a los actos que señale la ley que deban ser también suscritos
bajo documento público, además en artículo 492, establece que: “deben celebrarse por
documento público o privado los contratos de sociedad, de transacción, de constitución de los
derechos de superficie y a constituir y los demás actos y contratos señalados por ley”
Contrato conmutativo
Generalmente es conmutativo, por cuanto a las prestaciones son ciertas y
determinadas al celebrarse el contrato. Lo conmutativo no depende del criterio
económico de que haya provecho o perjuicio; que éste es un problema ajeno al
derecho, que dependerá de un conjunto de causas posteriores a la celebración del
contrato, y que por consiguiente, no puede servir de criterio de clasificación, porque la
determinación del beneficio o perjuicio es siempre contingente, especial en cada
negocio, variable según las circunstancias económicas, según las alteraciones de los
precios. Desde este punto de vista no habría ningún contrato conmutativo, porque
nunca se podría tener la certeza de que se presentaría necesariamente un provecho o
perjuicio. Por otra parte, es infantil decir que los contratos conmutativos son aquellos
que de antemano se sabe si existe provecho o perjuicio; nadie celebraría un contrato si
previamente supiera que existía un beneficio necesario para la otra parte y un perjuicio
para sí. La distinción estriba en que los contratos conmutativos, las prestaciones son
siempre determinadas.
Contrato aleatorio
La compraventa puede ser un contrato aleatorio, cuando se trata de una compra de
esperanza, es decir, cuando se adquieren los frutos futuros de una cosa corriendo el
comprador el riesgo de que no existan, pero pagando siempre su precio,
independientemente de que no llegasen a existir. Esta operación está clasificada en los
contratos aleatorios.
Distinción entre los elementos esenciales y los de validez.
Los elementos esenciales en todo contrato son el consentimiento y el objeto. En la
compraventa es absolutamente necesario, para desprender múltiples consecuencias,
diferenciar los elementos esenciales de los de validez; sin embargo, la influencia del
Código Napoleón al mezclar tales elementos, ha tenido consecuencias en la doctrina
para el estudio de la compraventa, y así encontramos autores que confunden en su
exposición los requisitos de existencia con los de validez, mezclando, por ejemplo, el
estudio de la capacidad con el del objeto o el del consentimiento.
Objeto directo
El segundo elemento de existencia de la compraventa presenta mayor interés. Consiste
en su objeto. Es necesario distinguir el objeto directo del contrato y el de las
obligaciones nacidas del mismo. Es decir, el objeto directo en la compraventa consiste
en transmitir el dominio de una cosa por una parte y en pagar un precio cierto y en
dinero por la otra. Nuestro Código Civil establece al respecto: “Pueden venderse todas
las cosas o derechos, la enajenación de los cuales no esté prohibida por la ley”.
Objetos indirectos Los objetos indirectos en la compraventa están constituidos por la
cosa y el precio. Puede existir consentimiento para transmitir una cosa a cambio de un
precio; pero puede no existir la cosa o faltar el precio, y en ese caso el contrato es
inexistente por la falta de alguno de sus objetos indirectos. Ya no hay correlatividad
entre el consentimiento y los objetos directos, y por esto en la práctica se analizan los
casos de inexistencia cuando la cosa es imposible física o jurídicamente, o bien,
cuando el precio no existe. En cuanto a la venta de cosa futura, cosa ajena, cosa
parcialmente ajena, cosas gravadas, el Código Civil establece la forma de celebrarlos
en los artículos, 594 al 599. En cuanto al precio en el artículo 611 se establece que “el
precio de la venta se determina y designa por las partes, excepto cuando leyes
especiales lo limitan o regulan en casos determinados”
Riesgos de la cosa
Pérdida total o parcial de la cosa antes de la celebración del contrato de compraventa.
Si la cosa se pierde antes de la celebración del contrato, la cosa perece para el
propietario. Jurídicamente la cosa se pierde en los siguientes casos: a) Cuando perece,
es decir, se destruye. b) Cuando queda fuera del comercio. c) Cuando no se tenga
conocimiento de su paradero. d) Cuando teniendo ese conocimiento hay imposibilidad
material de recuperarlo.
Evicción de la cosa anterior al contrato.
Hay evicción total cuando el adquiriente es privado por efecto de derechos de tercero
anterior a la adquisición. Debiendo reembolsar al comprador los frutos al comprador los
frutos que es obligado a entregar al tercero, así como los gastos hechos en el juicio de
responsabilidad por la evicción y las costas pagadas al actor (Art. 625 parágrafo II)
Reglas sobre la pérdida total o parcial de la cosa. a) En caso de pérdida total o parcial
del objeto, cuando se encuentre en poder del vendedor, se estará a las reglas
siguientes.
1) Si la cosa se pierde por caso fortuito o fuerza mayor, la obligación quedara sin
efecto y el vendedor sufrirá la perdida salvo convenio en contrario.
2) Si la cosa se pierde en poder del vendedor se presumirá siempre por culpa suya
mientras no pruebe lo contrario. b) En los casos de destrucción total del objeto por
culpa del vendedor o del comprador se observaran las siguientes reglas.
1) Cuando se destruya por culpa del vendedor, este responderá al comprador por
perdida total de la cosa más el pago de daños y perjuicios.
2) Si se pierde por culpa del comprador, el vendedor quedara libre de toda obligación.
c) en caso de deterioro o la perdida parcial del objeto se observaran las reglas
siguientes:
1) Si el deterioro o la pérdida parcial resulta por culpa del vendedor, el comprador
podrá optar por la rescisión del contrato y el pago de daños y perjuicios; o recibir la
cosa en el estado en que se encuentre y exigir la reducción del precio y el pago de
daños y perjuicios;
2) Si el deterioro o pérdida parcial del objeto resulta de la culpa del comprador, este
tiene la obligación de recibir la cosa en el estado en que se encuentre.
Diversos casos de compraventa de cosas futuras.
En nuestra legislación se menciona esta figura y está redactada de la siguiente forma:
“Art. 594.- (Venta de cosa futura o de derecho futuro). I. Si el objeto de la venta es una
cosa futura o un derecho futuro, la adquisición de la propiedad o el derecho tiene lugar
cuando una u otro llega a tener existencia. II. A menos que el comprador haya asumido
el riesgo y las partes hayan concluido un contrato aleatorio, la venta es nula si la cosa o
el derecho no llega a existir.” 11 Esto quiere decir que solo cuando la cosa que es
objeto del contrato sea de existencia real se concreta los efectos del contrato, salvo si
hay un pacto entre las partes aceptando el riesgo de la posibilidad de que llegue a
existir o no.
La compraventa de cosas futuras, según la doctrina, puede estipularse en los
siguientes casos.
a) compra de esperanza. La compra de esperanza es de naturaleza aleatoria y es
aquella en la que el comprador adquiere para si el riesgo de que los frutos que se
produzcan en un tiempo determinado no lleguen a existir los frutos, o que puedan
estimarse los productos inciertos de un hecho en dinero. El área del contrato radica en
que lleguen o no a existir los frutos o que puedan estimarse los productos en una
cantidad mayor o menor en dinero. El área determinara quien será el beneficiado o
perjudicado del contrato.
b) Compra de cosa esperada. Esta compraventa se pacta con la condición de que para
el caso de que la cosa no llegue a existir, el contrato no producirá ningún efecto entre
las partes.
c) Compraventa de cosa futura. Por virtud de esta modalidad el vendedor se obliga a
un término para que el objeto que se fabrique sea entregado en dicho plazo. Si al
vencimiento del término el vendedor no entrega el objeto al comprador, este tendrá la
opción de exigir el cumplimiento forzoso de la obligación o la rescisión del contrato con
el consecuente pago de los daños y los perjuicios.
d) Compras sobre bienes de una herencia futura cuyo titular aun vive. Aunque es
permitido pactar el contrato de compraventa sobre cosas futuras no se permite que
este se lleve a cabo sobre la herencia de una persona viva, aun cuando esta preste su
consentimiento. La prohibición se fundamenta en el concepto valorativo de la vida
humana que no puede ser materia de contrato.
El Precio
Se entiende por precio de la venta: “el que se determina y designa por las partes,
excepto cuando leyes especiales lo limitan o regulan en casos determinados” ( Art. 611
del Código Civil).
El precio es la cantidad cierta y en dinero que el comprador se obliga a entregar por
efecto del contrato. El precio objeto de la prestación del comprador debe presentar los
caracteres siguientes.
1. Debe ser fijado en dinero.
2. Es preciso que sea determinado o por lo menos determinable.
3. Serio, es decir, sincero.
4. A veces, se exige que no sea parte demasiado sensiblemente del justo precio.
Pago parcial en dinero y parte con el valor de otra cosa.
El precio podrá pagarse parcialmente en dinero y la cantidad resultante con el valor de
otra cosa. Sin embargo, para que el contrato de compraventa se considere como
compraventa el precio en dinero deberá ser igual o mayor que el valor de la cosa. Si es
a la inversa el contrato será de permuta (art. 651 Código Civil).
Características del precio cierto.
El precio en el contrato de compraventa constituye con la cosa el objeto indirecto del
contrato. El precio de la compraventa deberá ser cierto. La certeza es la realidad del
valor pactado entre las partes en oposición a una simulación total o parcial. La certeza
del precio no obedece a un principio de técnica jurídica, sino a un objetivo de carácter
fiscal para evitar la simulación del precio en fraude.
Se toma estos principios de la doctrina francesa, la cual propugno por la exigibilidad de
la certeza del precio del contrato de compraventa a fin de evitar las simulaciones en
perjuicio del fisco. La distinción jurídica entre la compraventa y la permuta radica en el
pago del precio. En la compraventa se paga en dinero y en la permuta se intercambia
la propiedad de una cosa por otra.
Precio Justo
Otro requisito del precio consiste en su justicia; es decir, el precio debe ser justo. El
contrato de compraventa existe y solo estará afectado de lesión y por consiguiente de
nulidad relativa, cuando haya una desproporción notable, evidente, entre el valor de la
cosa y el precio en dinero que se pague por la misma, siempre y cuando esa
desproporción obedezca en nuestro derecho a miseria, intolerancia e inexperiencia y
haya sido obtenida por una explotación por medio de una de las partes con respecto de
la otra. Ordenando estos conceptos diremos:
1. El precio debe ser justo.
2. para que el precio sea justo debe existir una equivalencia entre la cosa y el dinero
que se pague por la misma.
3. Para nuestro derecho positivo, no solo se atiende el dato objetivo de la equivalencia,
pues debe romperse esa relación de tal manera que el precio sea desproporcionado y
a pesar de ello la compraventa sea válida.
4. Es menester que, además de la desproporción notoria entre las prestaciones, exista
una causa subjetiva debido a que provenga de extrema miseria, suma ignorancia o
notoria inexperiencia del comprador, además que haya habido explotación indebida por
parte del vendedor
Precio verdadero.
Se requiere que el precio sea verdadero, en oposición al simulado. Es decir,
tratándose de un elemento esencial del citado contrato como es uno de los objetos
indirectos, evidentemente que debe existir en forma real, si se justificare en el juicio
correspondiente, que en verdad el supuesto comprador no pago cantidad alguna por la
cosa enajenada, tendría que concluirse que la venta se simulo absoluta si además de
la falta del precio las partes no tuvieron la intención de enajenar y adquirir
respectivamente la cosa, de tal suerte que todo lo que declararon ante el contrato fue
falso y nada tuvo de real. La simulación será relativa si los contratantes tuvieron la
intención de enajenar y adquirir, pero sin que mediara un precio, es decir, celebrando
una verdadera donación disfraza de compraventa. .
Fijación del precio.
El precio en la compraventa podrá fijarse por los contratantes, por la ley y por un
tercero.
a) Por las partes. El precio podrá ser fijado libremente por los contratantes dentro del
marco de la libertad contractual.
b) Por la ley. La ley puede establecer un indicativo como por ejemplo del precio
cuando se trata de los frutos cereales vendidos a plazo a personas no comerciantes y
para su consumo, en este caso el precio no podrá exceder del que tengan esos
productos en el lugar donde se lleve a cabo la celebración del contrato. También se
puede fijar el precio de la compraventa a través de las tarifas y aranceles con el fin de
establecer precios mínimos y máximos. Los precios mínimos se fijan a favor del
productor para estimular la producción en beneficio de la colectividad. Los precios
máximos normalmente se fijan en protección a los consumidores, cuando estos se
refieren a los bienes de consumo básico de acuerdo al reglamento respectivo.
c) Por un tercero. El vendedor y el comprador pueden acordar que el precio se fije por
un tercero. Una vez que el tercero fije el precio de la compraventa solo podrá ser
rechazado por el común acuerdo de la partes.
Función jurídica del tercero.
La doctrina comprende diversos criterios para determinar la función jurídica del tercero.
a) Árbitro. Se le considera arbitro porque trata de resolver una controversia entre el
comprador y el vendedor cuando no se ponen de acuerdo en el precio. Esta hipótesis
ha sido rechazada por considerar que el árbitro solo interviene dentro de un
procedimiento que se sustenta en la ley procesal.
b) Perito. Se le ha considerado también como un perito. Esta hipótesis no ha resistido
la crítica en el sentido de que como perito no podría intervenir en una relación
contractual sin tener facultad para fijar el precio en un contrato de compraventa.
c) Mandatario. La tesis mas aceptada es la que considera que el tercero que fija el
precio tiene la calidad de mandatario en relación con el vendedor y el comprador, ya
que las partes del contrato son quienes encomiendan la ejecución de un acto jurídico
consistente en la fijación del precio. Por este efecto, las partes solo de común acuerdo
podrán rechazar la fijación del precio hecha por un tercero.
Relación entre el precio y el valor de la cosa.
La legislación boliviana no contempla la figura del precio justo en el contrato 59 de
compraventa. Sin embargo, dentro de los límites de libertad contractual, se prescribe
como principio de equidad objetiva a regularse la lesión contractual y el imperativo de
que las partes contratantes se conduzcan con buena fe y conforme a los usos o a la
ley.
Requisitos de Validez de la compraventa.
Capacidad Para la celebración del contrato de compraventa las partes deberán tener la
capacidad general para contratar y las capacidades especiales. El Código Civil señala
que todas las personas a quienes la ley no prohíbe pueden contratar (art. 590).
Prohibición de comprar. Nuestra legislación civil establece lo siguiente:
• El contrato de venta no puede celebrarse entre cónyuges, excepto cuando están
separados en virtud de sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada.
• No pueden ser compradores ni si quiera en subasta pública, ni directa, ni
indirectamente:
1) Quienes administran bienes del Estado, municipios, instituciones públicas, empresas
públicas y mixtas u otras entidades públicas, respecto a los bienes confiados a su
administración.
2) Los funcionarios públicos, respecto a los bienes que se venden por su ministerio.
3) Los magistrados, jueces, fiscales, secretarios, actuarios, auxiliares y oficiales de
diligencias, respecto a los bienes y derechos que estén en litigio ante el tribunal en
cuya jurisdicción ejercen sus funciones.
4) Los abogados, respecto a los bienes y derechos que son objeto de un litigo en el
cual intervienen por su profesión, hasta después de un año de concluido el juicio en
todas sus instancias.
5) Quienes por ley o acto de autoridad pública administran bienes ajenos, respecto a
dichos bienes.
6) Los mandatarios, respecto a los bienes y derechos puestos a su cargo para
venderse, excepto si lo autorizó el mandante.
La adquisición en los casos 1,2,y 3 es nula y en los casos 4,5 y6 es anulable. Estas
disposiciones se encuentran contenidas en los Arts. 591 y 592 del Código Civil.
PARTES
En cuanto a las partes en el contrato, Sánchez Medal sostiene que "para celebrar este
contrato requieren sólo de la capacidad general para con-tratar (1798). No es, por
tanto, necesario agregarque el vendedor necesita, además de ella, de la ca-pacidad
para disponer del bien objeto del contrato",opinión que está fundada en su concepción
de que la venta de cosa ajena es vá[Link] el contrario, Zamora Y Valencia, Rojina Vi-
llegas y Lozano Noriega, consideran que no es suficiente la capacidad general, que en
todo caso se requiere de la capacidad especial para disponer del bien, es decir, ser
propietario. Lo que deriva del hecho de que los tres consideran que la venta de
cosa ajena es nula, la diferencia entre ellos es que los dos primeros la consideran nula
absoluta y el último, nula relativa.
En consecuencia, la capacidad especial del vendedor es la de ser propietario del bien y
poder disponer de él, libremente, lo que supone que en el caso de ser copropietario o
coheredero, por ejemplo, si vende a un tercero su alícuota, debió respe-
tar el ejercicio del derecho del tanto.
El comprador, si bien por regla general requiere de la capacidad general para contratar,
resulta necesario enfatizar que habrá personas a las que la ley les limite la capacidad
de ejercicio para adquirir y otras a las que de plano no les reconozca
Obligaciones del comprador y del vendedor.
Obligaciones del Comprador
Según el Código Civil en sus artículos 636 al 639 determina que son las siguientes:
• Pago del precio: el cual se realiza en los términos que establece el contrato que
especifica término y lugar.
• Intereses sobre el precio: cuando no se ha completado el pago del precio debe
pagarse estos intereses si se ha establecido asi en el contrato, si la cosa vendida
origina frutos y si el comprador se ha constituido en mora.
• Suspensión del pago: El comprador puede suspender el pago del precio:
1) Cuando tema fundadamente que la cosa vendida o parte de ella puede ser
reivindicada por un tercero, a menos que el vendedor preste garantía idónea.
2) Cuando la cosa vendida se encuentra gravada con garantías reales o sujetas a
vínculos de embargo o secuestro, caso en el cual, si el vendedor no libera la cosa en el
término que debe fijar el juez, el comprador puede demandar la resolución del contrato
y el resarcimiento del daño conforme al artículo 596.
El pago no puede ser suspendido si el peligro de reivindicación o los gravámenes o
vínculos fueron conocidos por el comprador en el momento de la venta.
• Resolución de la venta por falta de pago del precio: Si el comprador no paga el precio
al vendedor puede pedir la resolución de la venta y le resarcimiento del daño.
Asimismo la doctrina hace mención de otras obligaciones que también son de
importante observación:
a.- Perfeccionar la transferencia de la propiedad del bien.
b.- Entregar el bien y sus accesorios en el estado en que se encuentra en el momento
de celebrarse el contrato. c.- Entregar los documentos y títulos relativos a la propiedad
o el uso del bien vendido, salvo pacto distinto. d.- Entregar el bien inmediatamente
después de celebrado el contrato, salvo la demora que resulte de su naturaleza o de
acuerdo distinto.
e.- Entregar el bien en el lugar en que encuentre en el momento de celebrarse el
contrato, salvo que sea bien incierto, el cuyo caso la entrega se efectuara en el
domicilio del vendedor.
f.- Responder por los frutos del bien en caso de ser culpable de la demora de su
entrega, caso contrario solo corresponde responder por los frutos solo en caso de
haberlos percibido.
g.- Reembolsar al comprador los tributos y gastos del contrato que hubiera pagado
indemnizarle los daños y perjuicios cuando se resuelva la compra venta por falta de
entrega.
h.- Cuando se trate de un contrato cuyo precio deba pagarse a plazos y el vendedor
demore la entrega del bien estos se prorroga por el tiempo de la demora.
Obligaciones del Vendedor
Son las que se establecidas en el Código Civil en sus artículos 614 y 615: “El vendedor
tiene, respecto al comprador, las obligaciones principales siguientes:
1) Entregarle la cosa vendida.
2) Hacerle adquirir la propiedad de la cosa o el derecho si la adquisición no ha sido
efecto inmediato del contrato.
3) Responderle por la evicción y los vicios de la cosa.”
La obligación del vendedor de hacer adquirir al comprador la propiedad de la cosa o el
derecho cuando la adquisición no ha sido efecto inmediato del contrato, se rige por las
disposiciones que regulan la venta de cosa ajena, la venta de cosa futura, la venta con
reserva de propiedad y otras que le son relativas.” 13 Además la doctrina establece,
que debe asegurarse la tranquila posesión del bien adquirido en compra, siendo
determinado el alcance de su responsabilidad solo por su persona y no por terceros
que no sean conocidos por el vendedor.
Garantías del vendedor y del comprador.
El vendedor goza de las siguientes garantías para el caso de incumplimiento por parte
del comprador.
1. Derecho de preferencia en cuanto al precio.
2. Derecho de retención respecto de la cosa.
3. Acción de rescisión con pago de daños y perjuicios. El comprador está protegido
frente al vendedor, para el caso de incumplimiento de este con los siguientes derechos
y acciones.
. Derecho de retención del precio, en ciertos casos.
2. Acción de cumplimiento. 3. Acción de rescisión con pago de daños y perjuicios.
Derecho de preferencia
En las ventas a plazo o al contado, cuando el comprador no cubra el precio, el
vendedor tiene además de la garantía general sobre todos los bienes embargables del
comprador, una garantía especial sobre los bienes vendidos para que su valor, en el
caso de insolvencia, de quiebra, o de concurso en material civil, de este último se
aplique al pago del precio. Esta garantía la encontramos precisamente en el titulo
relativo a la concurrencia y prelación de los créditos que regula el código vigente, el
comprador debe cumplir todo aquello a que se haya obligado y especialmente a pagar
el precio de la cosa en el tiempo, lugar y forma convenidos.
Derecho de retención de la cosa.
El vendedor goza del derecho de retener la cosa en dos casos: a) cuando el comprador
no haya pagado el precio en las ventas al contado; b) cuando en las ventas a plazo,
descubre que el comprador se halla en estado de insolvencia, a no ser que le de pagar
al plazo convenido. Dicen así los citados preceptos: “el vendedor no esta obligado a
entregar la cosa vendida, si el comprador no ha pagado el precio, salvo que en el
contrato se haya señalado un plazo para el pago.” “Tampoco esta obligado a
entregarla, aunque haya concedido un termino para el pago, si después de las ventas
se descubre que el comprador se halla en estado de insolvencia, de suerte que el
vendedor corra inminente riesgo de perder el precio, a no ser que el comprador le de
fianza de pagar al plazo convenido.
Modalidades de la compraventa
Según el Código Civil Boliviano
El Código Civil enuncia las modalidades del contrato de compraventa de tal manera
que estas no sean imitativas. Estas se encuentran clasificadas dentro del Título II de
los Contratos en Particular, y estas son:
1) Venta con reserva de propiedad (Art. 585).
2) Venta de cosas determinadas solo en su género (Art. 586).
3) Venta a prueba (Art. 587).
4) Venta con reserva de satisfacción (Art. 588).
5) Venta de cosa futura o derecho futuro (Art. 594).
6) Venta de cosa ajena (Art. 595). En cuanto a la venta de inmuebles sobre medida
están los contratos de:
7) Venta de cosa parcialmente ajena (Art. 597).
8) Venta con indicación de medida (Art. 601).
9) Venta con simple mención de la medida (Art. 602).
10) Venta conjunta de dos o mas inmuebles (Art. 603).
11) Venta de Herencia (Art. 606).
12) Venta con pacto de rescate (Arts. 641, 642, 643,645, 646).
13) Venta conjunta de cosa indivisa (Art. 648).
14) Venta separada de cosa indivisa (Art. 649).
Contrato de compraventa internacional.
El Contrato de Compra Venta es el factor central de toda transacción comercial,
constituyéndose en el punto de partida del comercio internacional e instrumento jurídico
de la actividad económica mundial. En el proceso de comercio internacional se realizan
diversos contratos. El principal de ellos es el contrato de compraventa internacional de
mercaderías. De igual manera, la comercialización de productos en un país
determinado puede dar lugar a contratos de agencia, de distribución y de
representación. También es posible concertar contratos de “Joint Venture” para la
producción de bienes y su posterior comercialización internacional. En el caso de
Bolivia, la legislación contempla este tipo de contratos. El contrato de compraventa
internacional de mercaderías está regido por la Convención de las Naciones Unidas
sobre Contratos de Compraventa Internacional de mercaderías, que fue aprobada y
suscrita en Viena el 11 de abril de 1980. Este convenio entró en vigencia el 1 de enero
de 1988.
El Convenio regula los diversos aspectos de la compraventa internacional, los derechos
y obligaciones de las partes contratantes con relación a la compraventa de
mercaderías. Por otra parte, en los contratos de compra - venta se señalan las
Condiciones y los Medios de Pago en que se transarán las operaciones comerciales.
Las Condiciones de Pago; en un contrato compra-venta internacional pueden
establecerse las condiciones de pago más diversas; el financiamiento puede estar
ligado a cualquiera de ellas. Algunos son: Al Contado, en Cuenta Corriente, en
Consignación, al Crédito. Las formas de pago utilizadas son: pago anticipado, pago
directo, cobranzas documentarias, el crédito documentario.