Dios mío, por favor cuida a mis hijos y ve a su lado mostrándoles el camino bueno,
concediéndoles salud, discernimiento, disciplina, sabiduría y felicidad. Por favor toma sus
manos, nunca las sueltes y guíales siempre en su andar
Señor, tú conoces sus luchas. Ayúdale a entender su necesidad de abrirte su corazón
completamente y recibirte como su Salvador. Te ruego que me ayudes a seguir siendo de
inspiración para que él se encamine por el camino de la obediencia a ti. Dios santo, ayuda
a mi hijo a tener una buena estima propia.