Universidad Emiliano Zapata
Psicología y Neurociencias
Ensayo. Neuroconstructivismo
Alfredo de jesus Vitela Neira
Debora Galilea Concepcion Maldonado
133482
09-06-26
Introducción
Anteriormente los modelos psicológicos se basaban enteramente en su
mayoría en teorías respecto a la personalidad y su desarrollo, sin
embargo a partir de unos años para acá, las neurociencias tomaron un
papel importante, he aquí la corriente de la que se hablara.
El neuroconstructivismo enfatiza la necesidad de adaptar las prácticas
educativas al desarrollo neurocognitivo de los alumnos. Esto implica
implementar estrategias activas y fomentar la repetición para consolidar
conexiones neuronales, así como crear entornos sociales de
aprendizaje que estimulen el cerebro.
Estos abordajes han demostrado ser efectivos en distintos tipos de
aprendizaje.
DESARROLLO
Annette Karmiloff-Smith fue una psicóloga y neurocientífica británica cuya
propuesta del “neuroconstructivismo” marcó un giro en el estudio del
desarrollo cognitivo. Frente a visiones innatistas que postulan módulos
mentales preformados y a enfoques ambientalistas que ven la mente como una
tabula rasa, Karmiloff-Smith defendió que el desarrollo es un proceso activo de
construcción en el que cerebro, cuerpo y ambiente se influyen mutuamente.
En más allá de la modularidad, Karmiloff-Smith cuestionó la idea de que el
cerebro nazca con módulos especializados e inmutables. Reconocía la
modularidad, pero como resultado del desarrollo, no como punto de partida.
Propuso que el infante inicia con representaciones implícitas y
“procedimentales”, y que a través de un proceso que llamó “redescripción
representacional” esas representaciones se vuelven más explícitas, flexibles y
accesibles para otros sistemas cognitivos. Este cambio interno, no solo la
exposición a estímulos externos, explica saltos en el aprendizaje del lenguaje,
la lectura o la teoría de la mente.
Más adelante sistematizó el neuroconstructivismo en 3 puntos
- El desarrollo es incremental y probabilístico: pequeños cambios en la
estructura neural, ligados a la experiencia, se acumulan y dan lugar a
funciones cognitivas complejas. No hay genes “para el lenguaje”, sino genes
que influyen en procesos de crecimiento neuronal que interactúan con el
ambiente.
-El cerebro se especializa a través del desarrollo: La especialización de áreas
corticales es el producto de la interacción entre restricciones biológicas y la
experiencia. Un daño temprano puede tener efectos distintos a un daño en la
adultez porque el sistema aún está configurándose.
-Niveles múltiples de análisis: para entender el desarrollo hay que integrar
genes, actividad neuronal, cognición, conducta y contexto social. Ningún nivel
por sí solo explica el resultado final.
Implicaciones para trastornos del desarrollo
Esta visión cambió la forma de estudiar trastornos como el síndrome de
Williams o el autismo. En lugar de buscar un “módulo roto”, Karmiloff-Smith
mostró que pequeñas alteraciones en el inicio del desarrollo pueden producir
trayectorias atípicas que derivan en perfiles cognitivos muy diferentes al final.
Por ejemplo, en síndrome de Williams hay fortalezas en lenguaje superficial
pero dificultades en la construcción espacial, lo que refleja un desarrollo
alterado, no la ausencia de un módulo.
El neuroconstructivismo de Karmiloff-Smith integró neurociencia, psicología
del desarrollo y genética. Puso el énfasis en el proceso más que en el estado
final, y en la plasticidad interactiva del cerebro en desarrollo. Su trabajo sigue
siendo referencia para investigar cómo surge la mente desde la interacción
dinámica entre biología y experiencia.
Esta forma de pensar también cambió cómo se estudian los trastornos del
desarrollo. Antes se buscaba “qué módulo está roto”. Karmiloff-Smith propuso
preguntar en cambio cómo cambió la trayectoria del desarrollo desde el inicio.
Por ejemplo, las personas con síndrome de Williams suelen tener un lenguaje
muy fluido, pero grandes dificultades para tareas espaciales como armar un
rompecabezas. Eso no significa que les falte un “módulo espacial”, sino que
su cerebro siguió desde etapas muy tempranas una ruta atípica que llevó a ese
perfil final. Esta visión permite diseñar intervenciones más realistas, no para
“arreglar un módulo”, sino para acompañar al cerebro en su construcción,
aprovechando su plasticidad.
Annette Karmiloff-Smith murió en 2016, pero su idea sigue viva. Hoy la
neurociencia del desarrollo, la educación e incluso la inteligencia artificial
toman de su enfoque la noción de que el aprendizaje es un proceso
constructivo, no una descarga de datos. En el fondo, el neuroconstructivismo
nos recuerda que ser inteligente no es tener un cerebro perfecto desde el
inicio, sino tener un cerebro capaz de irse construyendo a sí mismo con cada
experiencia.
CONCLUSIÓN
Independientemente de que el enfoque que decidamos para nuestra especialización
en psicología, es de suma importancia reconocer que al final, el
neuroconstructivismo de Annette Karmiloff-Smith nos invita a ver la mente como algo
vivo, que no viene terminado de fábrica ni se construye de golpe. Es un proceso
lento, en el que el cerebro va ajustándose con cada experiencia, cada conversación y
cada error.
Su gran aporte fue mostrar que la especialización del cerebro es el resultado del
desarrollo, no su punto de partida. Por eso hoy entendemos mejor no solo cómo
aprendemos de forma típica, sino también cómo cambian las trayectorias en
trastornos del desarrollo. Karmiloff-Smith nos recuerda que ser inteligente no es
tener todas las respuestas desde el principio, sino tener la capacidad de construirlas
poco a poco. Y esa idea sigue guiando a la psicología, la educación.
BIBLIOGRAFÍA
British Psychological Society. (2016, 22 de diciembre). _Annette Karmiloff-Smith,
1938–2016_.
[Link]
González, A. M. (2021). _Neuroconstructivismo: desarrollo y alteraciones del
desarrollo_ [PDF]. Dialnet.
[Link]
Prezi (s.f.). _Neuroconstructivismo_ [Presentación de Prezi].
[Link]