Robert H. Wade - Escaping the periphery.
The East Asian ‘mistery’ solved
Abstract
Pocos países no occidentales han alcanzado la prosperidad general de Europa Occidental y América
del Norte en los últimos dos siglos. La estructura núcleo-periferia de la economía mundial creada
en las primeras décadas de la Revolución Industrial ha demostrado ser robusta, incluso después
de siete décadas de desarrollo consciente posterior a la Segunda Guerra Mundial. Casi todos los
países que estaban en la periferia en 1960 permanecen en la periferia hoy en día. Las excepciones
más claras se encuentran en el noreste asiático capitalista, es decir, Japón, Taiwán y Corea del
Sur; a los cuales se podrían añadir los estados insulares de Singapur y Hong Kong. ¿Cómo lograron
escapar?
1. Introducción
El rendimiento económico del este de Asia desde la segunda mitad del siglo XX es uno de los
acontecimientos más trascendentales. Comenzando con Japón en los años 1950, pasó a Taiwán,
Corea del Sur, Hong Kong y Singapur en los años 1960 y 1970; más tarde (pero menos) al sudeste
asiático; y en China en la década de 1990.
2. Desempeño económico excepcional en el noreste de Asia
Hoy vemos que los países del noreste asiático siguen estando entre un pequeño conjunto de eco-
nomías no occidentales que han escapado de las limitaciones estructurales típicas de los países
en desarrollo. Pero deberíamos hablar de periferias más que de economías emergentes o países en
desarrollo, para seguir en la estructura centro-periferia de la economía mundial. El núcleo emite
impulsos; la periferia recibe impulsos y suministra al centro insumos que sostienen su dominio
tecnológico, económico, financiero y militar, incluido el suministro de personal calificado.
Los países del noreste de Asia han desarrollado empresas de propiedad autóctona en diversas
industrias globales importantes. Estas empresas son capaces de competir con multinacionales oc-
241
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
cidentales y japonesas. Este logro refleja su capacidad de innovación tecnológica a nivel mundial,
a pesar de estar a unos9,000 kilómetros del mercado más grande e innovador del mundo, mientras
que México, que está más cerca, no ha tenido el mismo éxito. Menos de diez países no occidentales
han alcanzado el nivel general de prosperidad de Europa Occidental y América del Norte en los
últimos dos siglos. El pequeño número de recuperaciones pone de relieve que el principal patrón de
crecimiento a largo plazo en la economía mundial ha sido: “divergencia, a lo grande”. Un estudio del
Banco Mundial (2013) confirma esta conclusión. En 1960 identificó a 101 países como de “ingreso
medio” y encontró que de ellos, sólo 13 alcanzaron el “ingreso alto” casi cinco décadas después, en
2008.
Cuadro 1: Ingreso promedio del país como porcentaje del ingreso promedio real de [Link]., 1970
y 2010
Japón Taiwán S Korea Malasia Indonesia China India Brasil
1970 50 20 10 15 5 5 5 15
2010 70 80 70 45 20 25 10 30
El cuadro 1 muestra, para 1970 y 2010, el ingreso promedio de varios países del este de Asia como
porcentaje del ingreso promedio de Estados Unidos, más India y Brasil. Taiwán y Corea, junto
con China, destacan por la magnitud de su aproximación. La mayor parte del resto del mundo se
parece más a Indonesia, India y Brasil.
Tenemos que tener en cuenta que la mayoría de los países no occidentales que “lograron” con-
vertirse en países desarrollados tienen poblaciones pequeñas. La rareza del incremento de ingresos
y producción a la escala del noreste de Asia, y la relativamente pequeña ‘masa demográfica’ involu-
crada, sugiere que la economía mundial contiene una segmentación análoga a un ‘techo de cristal’
o ‘trampa de ingresos medios’. Esta idea está en desacuerdo con la teoría del desarrollo neoclásica,
que presume que la economía mundial es un sistema abierto sin una estructura general de tipo
núcleo-periferia, análogo a una carrera de maratón en la que la posición de cada corredor es una
función de su condición física interna.
3. El ascenso del noreste asiático en el paradigma neoliberal
La filosofía neoliberal dice que “el mercado” es la mejor institución tanto para el crecimiento eco-
nómico como para la libertad. Incluso es mejor no tratar las fallas de mercado, porque los costos
sociales que generaría la intervención estatal serían mayores que los beneficios sociales. Lo ópti-
mo es la apertura máxima a la economía internacional, porque la integración global aumenta la
presión competitiva sobre todos los productores nacionales y, por lo tanto, hace que las economías
nacionales sean más flexibles y canalice los recursos hacia sus usos más eficientes. La idea de que
los gobiernos deberían frenar la competencia en aras de ayudar a algunas empresas e industrias a
obtener economías de escala, y frenar la integración global en aras de la cohesión social nacional y
el empleo nacional, tiene poco valor desde esta forma de ver.
Página 242 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
El libro The East Asian Miracle del Banco Mundial examinó las causas del éxito asiático. El
libro sostiene que los Estados hicierons contribuciones importantes al rápido crecimiento de estos
países al garantizar “los fundamentos”: baja inflación y tipos de cambio competitivos; capital hu-
mano; sistemas financieros eficaces y seguros; bajas distorsiones de precios; fácil acceso a tecnología
extranjera; y un bajo sesgo contra la agricultura. En otras palabras, los estados implementaron
políticas ‘horizontales’ efectivas, aplicadas en todos los sectores. Pero las intervenciones “estra-
tégicas” (políticas sectoriales específicas para promover industrias específicas o incluso empresas
específicas)generalmente no funcionó. La conclusión es que “la apertura al comercio internacional,
basada en incentivos en gran medida neutrales, fue el factor crítico en el rápido crecimiento de
Asia Oriental”.
4. El ascenso del Estado desarrollista
Podemos cuestionar qué condiciones permitieron la acumulación de capacidad estatal, paz interna
y aumento de ingresos en Japón, Taiwán y Corea, evitando así el destino común de la periferia
caracterizado por “Estados débiles” y en su lugar, evolucionando hacia “Estados de interés común”
que proporcionan bienes públicos de amplia base.
Según Francis Fukuyama, aferrarse al poder político en países pobres es una cuestión de vida
o muerte, lo que a menudo lleva a una baja capacidad estatal y escaso compromiso con el desarro-
llo nacional. En estos casos, los gobernantes crean rivalidades dentro del gobierno para evitar que
otros grupos económicos les desplacen. En contraste, el noreste de Asia logró sostener la acumula-
ción de capacidad estatal, ingresos y paz interna gracias a su geopolítica y la influencia de Estados
Unidos, lo cual difiere de una simple competencia en una carrera abierta.
4.1. La ‘suerte’ de la ubicación, las dotaciones y el momento
El historiador Bruce Cumings señala que el milagro económico del este de Asia no comenzó en
1960; sería ahistórico pensar así. Un análisis adecuado debería comenzar con la preeminencia eco-
nómica de Asia Oriental hasta el siglo XVII y, acortando este periodo, desde finales del siglo XIX
y los tres ‘órdenes’ en esa época.
El primer orden en el noreste asiático fue el capitalismo de Estado creado por Japón con la coloni-
zación de Corea y Taiwán a finales del siglo XIX, y luego de Manchuria y la costa este de China en
los años 30 y 40. Japón integró estas colonias estrechamente, replicando sus instituciones y políti-
cas, enfocándose en aumentar la productividad agrícola, minera y manufacturera, y promoviendo
la educación primaria masiva. Para 1940, entre el 50 % y 70 % de los niños coreanos y taiwaneses
asistían a la escuela primaria. Estos países eran más homogéneos étnicamente y religiosamente que
otros países.
El segundo orden mundial, creado por los colonialistas occidentales, incluía a Hong Kong y el
sudeste asiático. Transformaron estas economías en productoras de mercancías para los mercados
Página 243 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
occidentales y empoderaron a los grandes terratenientes. La gobernanza colonial fue más pasiva y
aceptó más a las élites terratenientes en el poder. En 1940, solo el 2 % de los niños en la colonia
francesa de Vietnam asistían a la escuela primaria. Además, estas sociedades eran más diversas
étnica y religiosamente que las del noreste de Asia.
El tercer mundo era China, que más tarde, en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mun-
dial, pasó a ser vista como un enemigo del nuevo orden definido por Estados Unidos en el noreste
asiático capitalista.
A mediados del siglo XIX, Japón se abrió al comercio tras la presión del comodoro Perry de
[Link]. Temiendo la colonización, el gobierno japonés implementó reformas para centralizar el
estado y fortalecer el ejército, iniciando la restauración Meiji en 1868, que impulsó la industria-
lización y militarización del país que duró varias décadas, guiado por la mentalidad desarrollista
que surgió de la brutal elección colectiva de “hundirse o nadar”. El gobierno dio un gran impulso a
la capacidad estatal, incluidos los bienes fiscales, legales y públicos. Envió equipos de funcionarios
por todo el mundo occidental para investigar formas de organizar una sociedad moderna, como
un sistema fiscal, una oficina de correos, un ferrocarril, un ejército, una constitución estatal, un
parlamento, un poder judicial y similares, y luego Implementamos los mejores modelos en casa.
Japón se convirtió en el primer país no occidental en alcanzar a Occidente en medidas generales
de estructura de producción, fuerza militar y condiciones de vida masivas. Un grupo de ideólogos
chovinistas impulsó la expansión colonial de Japón en Corea, Taiwán y China a finales del siglo
XIX. Tras la Segunda Guerra Mundial, Corea se convirtió en una república y Taiwán volvió a
ser parte de China. Después de la guerra, Japón mantuvo la mentalidad desarrollista de la era
Meiji, reforzada en la década de 1930, y esta mentalidad se institucionalizó también en Corea y
Taiwán independientes, basada en el legado del colonialismo japonés. Esta mentalidad se reactivó
en respuesta a la amenaza de los estados comunistas vecinos: China, Corea del Norte y Rusia. En
términos más generales, la mentalidad de desarrollo surgió de la combinación de:
Falta de recursos naturales, que permitió a los países escapar de “la maldición de los recursos
naturales” (un tipo de cambio sobrevaluado que obstaculiza las exportaciones de manufactu-
ras y un gobierno basado en el control de enclaves de recursos naturales, ignorando al resto
de la población), y por otro lado, la abundancia de personas con alfabetización masiva y
educación primaria.
Enormes desafíos de posguerra para reconstruir (a diferencia de crear de nuevo) infraestruc-
tura física y organizativa.
Imperativo de desarrollar la industria para escapar de las actividades bajo valor agregado
y aumentar las exportaciones necesarias para pagar la industrialización y las importaciones
militares.
Percepción de una amenaza inmanente y existencial por parte de los países comunistas cer-
canos, que requerían un fuerte ejército, protección estadounidense e industrialización de alta
velocidad, al mismo tiempo que permitían que el consumo masivo y las condiciones de vi-
Página 244 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
da mejoraran lo suficiente como para limitar el malestar interno, que los vecinos enemigos
podrían explotar.
Tras perder la guerra civil en China, el gobierno Nacionalista de Chiang Kai-shek se refugió en
Taiwán en 1949, estableciendo un estado autoritario de partido único y justificando su gobierno
mediante la amenaza percibida de invasión comunista desde el continente. En resumen, Taiwán en
ese momento era un estado de “intereses especiales”, pero el grupo gobernante bien arraigado (y
semiextranjero) estaba disciplinado para proporcionar bienes públicos más amplios (en lugar de
más limitados) tanto por la amenaza externa como por el gobierno de Estados Unidos.
La Guerra de Corea de 1950 a 1953 enfrentó a la Corea del Norte comunista, respaldada por
China y la Unión Soviética, contra Corea del Sur, respaldada por Estados Unidos y una coali-
ción de aliados de Estados Unidos. La guerra terminó con un armisticio pero sin un tratado de
paz, y la península se dividió en Norte y Sur. Las dos partes técnicamente todavía están “en guerra”.
Corea del Sur, bajo el liderazgo de Park Chung-hee desde 1961, estableció una dictadura mili-
tar disciplinada, justificada por la amenaza externa. Inspirado en la Restauración Meiji japonesa,
Park promovió un estado desarrollista hasta su muerte en 1979, aplicando una voluntad férrea
para resolver problemas. Corea del Sur y Taiwán transitaron hacia la democracia en la década de
1980 después de cambios demográficos, mientras Japón, liderado por el Partido Liberal-Demócrata,
mantuvo un enfoque en el orden y el nacionalismo sobre la libertad y la libre empresa, desafiando
la percepción occidental.
4.2. El papel de Estados Unidos en el noreste y sudeste asiático
Gracias a la amenaza de expansión del Estado comunista en una región que EEUU pretendía
convertir en su esfera de influencia (tras haber sido atacado desde el Pacífico occidental en Pearl
Harbour), EEUU transfirió ingentes recursos a los tres países de Asia Oriental. Aumentó sus re-
servas de divisas (lo que les permitió registrar déficits por cuenta corriente sostenidos), impulsó
sus ratios de inversión hasta niveles inusualmente altos y ayudó a disciplinar el uso de los fondos
invertibles reforzando el compromiso de las élites nacionales para transformar la estructura de
producción hacia la industria manufacturera y alejarla de la agricultura y las materias primas,
y crear organizaciones adecuadas de planificación y ejecución. Además, concedió la ayuda y los
préstamos de forma que no diluyeran la propiedad nacional del sector industrial, en contraste con
la dependencia de América Latina de las empresas estadounidenses para establecer filiales. Y con-
cedió a los países del nordeste asiático un acceso privilegiado a su gigantesco mercado de productos
manufacturados de renta alta.
Estados Unidos proporcionó transferencias financieras a Taiwán entre 1951 y 1965, con un enfoque
en el desarrollo de industrias clave como fertilizantes, transporte marítimo, cemento, y otras. Los
funcionarios estadounidenses supervisaron de cerca el uso de estos fondos para evitar la corrupción
y promover empresas privadas sobre las públicas. Introdujeron reformas económicas que incluye-
ron la liberalización económica, privatización de empresas estatales y promoción de exportaciones.
Página 245 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
Esta asistencia transformó a Taiwán en un Estado desarrollista con una economía dominada por
el sector privado.
Estados Unidos enfocó su apoyo económico hacia la industrialización de Japón, Taiwán y Co-
rea del Sur, considerándolos como defensas estratégicas contra el comunismo. Filipinas, vista como
una periferia económica en comparación, se enfocó en la intensificación agrícola para proporcionar
insumos baratos a estos países y apoyar su industrialización, aunque carecía de la amenaza comu-
nista que justificaría un enfoque similar en transformar su producción industrial.
Deben señalarse tres puntos más amplios sobre la geopolítica y el momento oportuno. En pri-
mer lugar Estados Unidos y Japón planearon integrar Japón como el centro económico del noreste
asiático, vinculado estrechamente con [Link]. en términos económicos, políticos e ideológicos.
Taiwán y Corea del Sur, considerados semiperiferias de menor costo, también tuvieron acceso pre-
ferencial al mercado estadounidense, facilitando la importación de manufacturas con mano de obra
barata de sus propios productores o instalaciones, en lugar de depender de proveedores externos
como México.
En segundo lugar, los esfuerzos de desarrollo en el Noreste Asiático coincidieron con la liderazgo
de Estados Unidos en la liberalización global a través del GATT, presionando más a los países
desarrollados para abrir sus mercados que a los países en desarrollo. Las empresas del Noreste
Asiático y las multinacionales occidentales fueron las primeras en aprovechar estas oportunidades,
utilizando la demanda occidental para contrarrestar la baja demanda interna. Inicialmente, se en-
focaron en productos como petróleo, automóviles y tecnología de posguerra, luego migraron hacia
productos de información y telecomunicaciones con la llegada de la quinta revolución tecnológica
en la década de 1970.
El modelo de los “gansos voladores” en el Noreste Asiático describe cómo las industrias japo-
nesas se trasladaron a Taiwán o Corea cuando perdieron competitividad, y luego estas industrias
migraron a lugares más baratos en el sudeste asiático e Indochina, y finalmente a China en los
años 90. Sin embargo, es importante destacar que las partes de alto valor agregado generalmente
permanecieron en el país de origen, mientras que las actividades de menor valor agregado se des-
localizaron. Este patrón anticipó el desarrollo de cadenas de valor regionales más que globales en
la región.
En tercer lugar, el fuerte apoyo de Estados Unidos permitió a los países de Asia Oriental mantener
déficits sostenidos en sus pagos externos durante su rápida industrialización y urbanización, finan-
ciada con ayuda estadounidense. Aunque aplicaron proteccionismo para promover la sustitución
de importaciones, también absorbieron grandes volúmenes de importaciones en sectores clave. Esto
contrasta con la experiencia de la mayoría de los países en desarrollo, que sin ayuda externa signi-
ficativa, no pudieron sostener déficits similares sin recurrir a préstamos de bancos multilaterales,
sujetos a condiciones más estrictas desde los años 1980.
Página 246 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
5. Características del Estado desarrollista del noreste de Asia
Chalmers Johnson acuñó el término “Estado desarrollista”. Contrapuso este modelo al “Estado
racional de mercado”, caracterizado por políticas horizontales para mejorar la productividad general
de la economía. En cambio, el Estado desarrollista utiliza políticas verticales para dirigir sectores
específicos hacia metas establecidas por el Estado, influenciando las asignaciones de mercado.
Johnson destacó el caso de Japón como ejemplo de cómo este modelo funcionó en las décadas
posteriores a su apertura forzada en el siglo XIX y durante su rápido crecimiento en la posguerra.
Desde el estudio de Johnson sobre Japón, se ha desarrollado una extensa literatura que aplica el
concepto de Estado desarrollista a diversos casos para entender el desempeño económico a largo
plazo. Esta literatura enfatiza: (1) la mentalidad desarrollista de los actores estatales clave, quienes
promueven un proyecto de desarrollo nacional liderado por el Estado frente a la visión neoliberal
de la ineficiencia estatal; (2) la reestructuración de relaciones de poder para favorecer a actores
con esta mentalidad; y (3) las instituciones, estrategias y políticas que respaldan este enfoque.
5.1. La mentalidad de desarrollo
La mentalidad desarrollista, tal como surgió en el entorno amenazador del noreste de Asia, in-
cluíaacuerdos de las élites sobre lo siguiente:
Tasas de crecimiento económico altas y sostenidas, para alcanzar a los países desarrollados
“rápidamente” (en unas pocas décadas).
Altas tasas de inversión en relación con el producto interno bruto (PIB) para lograr un rápido
movimiento de la estructura productiva hacia sectores más productivos.
Que el Estado coordine la estrategia de convergencia y promueva algunos sectores y funciones
por delante de otros, ya sea a través de empresas públicas o dirigiendo a actores privados
hacia sectores en los que de otro modo no entrarían.
Que el Estado frene el crecimiento del consumo de la fuerza laboral urbana y de los agricul-
tores, a fin de liberar más recursos para la inversión.
Que el Estado promueva intensamente las exportaciones, de modo que las elevadas inver-
siones puedan ser rentables a pesar del crecimiento restringido del consumo interno; pero
al mismo tiempo, la política industrial estatal debe apuntar a una sustitución factible de
las importaciones y concentrar las divisas en las importaciones de bienes de capital, bienes
intermedios y materias primas (no bienes de consumo) por medio de una política comercial
dirigida, no de libre comercio y no de libre comercio, incentivos neutrales entre la promoción
de exportaciones y la sustitución de importaciones.
Que el Estado invierta fuertemente en educación (siendo las personas el principal donante,
no los recursos naturales), especialmente en ingeniería, incluido el envío de estudiantes a
Occidente para recibir educación universitaria y su obligación de regresar.
El Estado debe impulsar la adopción de tecnología occidental, incluso mediante el estableci-
miento de centros públicos de I+D capaces de “domesticar” tecnologías compradas o imitadas
Página 247 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
en el extranjero o traídas por sucursales de empresas japonesas u occidentales.
La élite creía en la gestión prudente de los escasos recursos de inversión. No apoyaban la idea de que
los mercados libres o la integración económica automática llevarían a una estructura de producción
convergente. A diferencia de otros asesores y del Banco Mundial, los estadounidenses no impulsa-
ron esta agenda. Corea del Sur y Taiwán se guiaron por metáforas como “descender un río” o “volar
en formación en V”, basándose en la experiencia económica de Japón para orientar sus inversiones,
complementando con conocimientos actuales en tecnología y mercados de Japón y Estados Unidos.
Los funcionarios del noreste asiático reconocieron que ciertos sectores industriales, especialmente
los manufactureros con alta integración en cadenas de valor, promueven un crecimiento económico
más sostenido que sectores menos conectados como la agricultura y la pesca. En las primeras etapas,
pocas empresas locales podían competir internacionalmente sin subsidios o protección, quedando
subordinadas en segmentos de baja valoración de cadenas globales o regionales, dominadas por
empresas occidentales o japonesas. Además, comprendieron que la sustitución de importaciones en
sectores clave requería importaciones significativas de materias primas y tecnología, impulsando
así el crecimiento de las exportaciones. Esta dinámica llevó a una cultura exportadora donde el
gobierno respaldaba a las empresas con buen desempeño exportador.
5.2. Capacidad del Estado y burocracia - instituciones empresariales
La economía neoliberal dice que, a nivel del gobierno central, la autoridad debe estar descentraliza-
da horizontalmente, sin un centro coordinador fuerte. El modelo de Estado desarrollista enfatiza la
probable necesidad de rehacer las relaciones de poder para que apoyen la mentalidad desarrollista y
las instituciones e intervenciones a través de las cuales el Estado intenta acelerar la transformación
de la producción. En el noreste de Asia, las reformas agrarias fueron cruciales para eliminar un
posible bloqueo al desarrollo industrial en forma de una alianza entre terratenientes y estados.
En el modelo de Estado desarrollista, el Estado gana una alta “capacidad” en la gobernanza
económica no sólo a partir de su capacidad fiscal y legal, sino también de sus acuerdos insti-
tucionales de “autonomía incorporada”. En Corea, los incentivos individuales y colectivos de la
agencia promovían que el personal actuara conforme a los objetivos institucionales, aunque existía
cierta corrupción institucionalizada. En India, los incentivos del personal tendían a favorecer la
extorsión de sobornos para garantizar un servicio normal, resultando en una asignación de recursos
más influenciada por los sobornos que por el mérito.
5.3. El nivel de política
Chalmers Johnson resumió el conjunto de instrumentos para influir en la industria en las décadas
de posguerra del Japón hasta la década de 1960:
Control sobre todas las divisas y las importaciones de tecnología, lo que les dio [a los
funcionarios del MITI y a los funcionarios de ayuda de Estados Unidos] el poder de
elegir industrias para el desarrollo; la capacidad de otorgar financiación preferencial,
Página 248 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
exenciones fiscales y protección contra la competencia extranjera, lo que les dio el poder
de reducir los costos de las industrias elegidas; y la autoridad para ordenar la creación
de cárteles y conglomerados industriales basados en bancos... lo que les dio el poder de
supervisar la competencia.
Johnson sostiene que el dirigismo burocrático o la orientación administrativa desempeñaron un
papel central en las políticas de estructura industrial hasta la década de 1970 y fueron incluso
significativos en el paso posterior de Japón hacia industrias más intensivas en tecnología.
Los métodos japoneses para dar forma a la estructura industrial proporcionaron modelos para
los gobiernos de Taiwán y Corea del Sur. Implementaron una amplia gama de instrumentos, inclu-
yendo crédito dirigido, incentivos fiscales a la inversión, protección comercial y duras negociaciones
con multinacionales que pretendían realizar inversiones extranjeras directas dentro del territorio
nacional. Los Estados desarrollistas del noreste de Asia habitualmente impusieron condiciones de
desempeño junto con la asistencia estatal. Estas condiciones incluían cerrar brechas de precio y
calidad entre importaciones y productos nacionales, y expandir las fronteras tecnológicas de la
producción nacional mediante incentivos fiscales para ciertos logros industriales específicos.
El punto clave es que la protección comercial no evita la competencia internacional, solo la amorti-
gua temporalmente hasta que los productores puedan competir en precio y calidad con las importa-
ciones o fracasen en el intento. Corea y Taiwán implementaron programas de desarrollo tecnológico
al finalizar la ayuda estadounidense en los años sesenta, estableciendo agencias y redes de insti-
tutos de investigación para localizar conocimientos extranjeros y promover el desarrollo nacional.
Taiwán creó la Oficina de Desarrollo Industrial dentro del Ministerio de Asuntos Económicos, para
operar como un servicio de extensión industrial paralelo al servicio de extensión agrícola.
Taiwán institucionalizó un complejo de organizaciones de ciencia y tecnología, aprendiendo de
Corea y enfocándose en repatriar talento y establecer redes de conocimiento global para impulsar
el desarrollo tecnológico nacional.
6. Singapur y Hong Kong
Singapur, como estado desarrollista, experimentó un rápido ascenso económico desde la década de
1950, sin recursos naturales significativos. Implementó políticas autoritarias que incluyeron inter-
venciones en el mercado laboral, ahorros forzados, propiedad pública de la vivienda y un sistema
de salud eficiente con bajos costos relativos. Singapur se diferencia de otros estados desarrollistas
por su dependencia de empresas extranjeras y estatales, la ausencia de una clase capitalista local
activa y su régimen autoritario estable desde los años cincuenta. Ha evitado las demandas de de-
mocratización enfocándose en el crecimiento económico, la protección social y una administración
pública eficiente.
Hong Kong, una antigua colonia británica desde 1842 hasta 1997, se desarrolló como un cen-
tro de servicios y entrepot. Su economía floreció con el comercio de opio y el comercio costero
Página 249 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
chino, manejando gran parte de las exportaciones e importaciones de China a principios del siglo
XX. A finales de la década de 1940, atrajo una clase empresarial de industria ligera desde el con-
tinente chino debido a la guerra civil y la amenaza comunista. A menudo se cita como ejemplo de
éxito económico bajo una estrategia de desarrollo laissez-faire. Hong Kong, bajo dominio británico
hasta 1997 (excepto durante la ocupación japonesa de 1941 a 1945), fue mayormente goberna-
do por empresas y altos funcionarios británicos. La tierra era propiedad de la Corona británica,
con arrendamientos a largo plazo y bajos impuestos sobre las ganancias. Las funciones típicas de
agencias estatales fueron asumidas por empresas y bancos con cultura británica. A pesar de seguir
una política económica laissez-faire, el gobierno intervino con iniciativas como la Federación de
Industrias de Hong Kong y un Consejo de Desarrollo Comercial en la década de 1960. Stephan
Haggard señala similitudes con el modelo de Asia Oriental, destacando un Estado aislado y una
estructura de toma de decisiones económicas concentrada.
7. Conclusión
Sin duda, el noreste de Asia se benefició del capitalismo (producción privada impulsada por las
ganancias) y del acceso al mercado mundial. En este sentido, la corriente principal tiene razón.
Pero hay que hacer cinco matizaciones.
1. Durante las primeras décadas, las economías del Noreste Asiático dependieron menos del
mercado mundial y más de la preferencia imperial por el mercado estadounidense, impulsadas
por la estrategia geopolítica de Estados Unidos para contrarrestar el comunismo y demostrar
la superioridad del capitalismo.
2. Estados Unidos percibió amenazas y fortaleció aliados económicos clave para contrarrestar
el comunismo, moldeando políticas y manteniendo a las elites nacionales unificadas bajo un
estado de interés común con su ayuda inicial significativa.
3. El Estado desarrollista se distingue del modelo neoliberal por su fuerte centro de coordinación,
liderazgo en el mercado y consultas estrechas con el sector privado, en contraste con la
descentralización y las relaciones distantes en el modelo neoliberal.
4. Estos gobiernos emplearon políticas no convencionales como el comercio administrado y polí-
ticas industriales sectoriales para proteger a los productores y fomentar ganadores, desafiando
los principios del neoliberalismo y generando debate sobre sus efectos económicos.
5. Desde el principio, estos gobiernos se enfocaron en desarrollar capacidades tecnológicas na-
cionales mediante universidades y laboratorios públicos, adoptando tecnologías occidentales
y promoviendo la innovación local, en contraste con la dependencia de multinacionales occi-
dentales como en América Latina.
Los países del noreste asiático superaron presiones centrífugas del núcleo occidental y la resisten-
cia de líderes locales a cambios económicos que podrían amenazar su poder político. Los estados
desarrollistas de Asia Oriental inicialmente consolidaron consensos elitistas, burocracias de plani-
ficación industrial y políticas de represión laboral para impulsar altas tasas de inversión y mejorar
Página 250 de 268
Historia Económica Universidad de Chile
Christian Reyes Facultad de Economía y Negocios
la infraestructura. Sin embargo, con el tiempo, adoptaron políticas neoliberales que redujeron la
intervención estatal, aumentaron la desigualdad y la dependencia de la deuda y las exportaciones,
y los expusieron a vulnerabilidades económicas, especialmente respecto a China.
Los estados del Noreste Asiático mantienen una mentalidad desarrollista que ha evolucionado con
el tiempo, adaptándose a nuevos parámetros y colaborando cada vez más con el capital transnacio-
nalizado en proyectos económicos adaptativos. A lo largo de décadas, han experimentado cambios
organizacionales buscando objetivos nacionales de innovación, desde esfuerzos centralizados en do-
mestificar innovaciones extranjeras hasta gestionar incertidumbres en la frontera tecnológica global.
En resumen, no deberíamos hablar de la muerte del Estado desarrollista en el noreste de Asia y del
ascenso del Estado neoliberal o posdesarrollista, sino de la transformación del Estado desarrollista
de 1.0 a 2.0.
Tras la crisis financiera de 2008 en el Atlántico Norte, se ha cuestionado el consenso neolibe-
ral sobre el desarrollo económico. Existe un renovado interés en la política industrial y el papel del
Estado desarrollista, destacando la necesidad de adoptar una mentalidad de desarrollo que impul-
se la modernización y diversificación empresarial, así como la inversión en educación científica y
tecnológica, adaptada a contextos regionales, subnacionales y sectoriales.
Página 251 de 268