1 Conceptualización:
Un informe es un texto expositivo y argumentativo por medio del cual se
transmiten datos, hechos y conclusiones sobre un asunto determinado. Su
objetivo principal es informar y, en muchos casos, servir de base para la
toma de decisiones.
Por otra parte, es el resultado de una investigación, de un trabajo o de la
observación de un evento, ordenado de forma lógica para que alguien más
lo comprenda sin haber estado allí.
Características principales:
• Objetividad: Se basa en hechos verificables y datos concretos,
dejando de lado los prejuicios o emociones del autor.
• Claridad y precisión: Utiliza un lenguaje directo, formal y un
vocabulario adecuado al tema (tecnicismos si es necesario, pero sin
adornos literarios innecesarios).
• Estructura organizada: Sigue un orden lógico riguroso que facilita
su lectura rápida (escaneo).
• Periodicidad: Algunos se presentan de forma regular (mensual,
anual), mientras que otros son únicos (para un evento específico).
Clasificación:
Los informes se pueden clasificar desde dos perspectivas
principales: según su extensión/formato y según su contenido/propósito.
A. Según su extensión o formato
• Informes Cortos o Ejecutivos: Tienen una extensión de 1 a 3
páginas. Son directos, van al grano y suelen presentarse en formato
de memorando o carta. Son muy comunes en el mundo empresarial
para reportes rápidos.
• Informes Largos: Superan las 3 o 4 páginas (pueden tener decenas
de ellas). Requieren una estructura formal compleja (índice,
introducción, anexos, etc.) debido a la densidad de la información.
B. Según su contenido o función (La más común):
4.3 Producción (Proceso de Redacción):
Redactar un informe no es simplemente sentarse a escribir. Para que sea
efectivo, se debe seguir un proceso dividido en tres grandes etapas:
1. Etapa de Preparación (Pre-escritura)
• Definir el objetivo: ¿Para qué se hace el informe y qué se quiere
lograr?
• Analizar al receptor: ¿Quién lo va a leer? (Un jefe, un cliente, un
profesor). Esto determina el tono y el nivel de tecnicismo.
• Recopilación de información: Reunir datos, hacer entrevistas,
buscar estadísticas, realizar experimentos o revisar bibliografía.
• Organización: Filtrar la información útil y desechar la que no
aporta.
2. Etapa de Redacción (Estructura estándar)
Aquí se plasman las ideas siguiendo la estructura clásica de un informe
largo:
• Sección Preliminar: Portada, índice (si es largo) y un Resumen
Ejecutivo (un párrafo que sintetiza todo el informe para lectores
ocupados).
• Introducción: Presenta el tema, el propósito del informe y los
antecedentes. Responde al ¿qué? y al ¿por qué?.
• Cuerpo o Desarrollo: Es la parte más extensa. Contiene el análisis,
los datos, gráficos y tablas que sustentan la investigación.
• Conclusiones: Los hallazgos principales deducidos del desarrollo.
Deben ser objetivos.
• Recomendaciones: (Si el informe lo requiere) Sugerencias de acción
basadas en las conclusiones.
• Anexos y Bibliografía: Gráficos adicionales, fuentes consultadas,
documentos de soporte, etc.
3. Etapa de Revisión y Edición (Post-escritura)
• Revisión de fondo: Verificar que los datos sean correctos, que no
falte información importante y que los argumentos tengan lógica.
• Revisión de forma: Corregir la ortografía, la gramática, la
puntuación y asegurarse de que el formato visual (márgenes,
tipografía, negritas) invite a la lectura.