Diseño de una Mezcla de Concreto Convencional Reforzada con Virutas al 10 % para Aplicación en
Losa Maciza
Kevin Andres Jurado
Julian Villota
Carlos Alejandro Guacas
Cristian Rosas
Juan Jose Coral
Docente
Universidad Mariana
Facultad de ingeniería
Ingeniería civil
San Juan de Pasto
2025
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Objetivo
Diseñar y evaluar una mezcla de concreto estructural mediante la sustitución parcial del agregado fino
(arena) en un 10% por material de viruta, destinada al uso en una losa maciza, de modo que la mezcla
modificada alcance una resistencia a compresión a 28 días de 29,5 MPa, manteniendo trabajabilidad y
durabilidad iguales o superiores a la mezcla control (21 MPa).
Descripción general:
Tipo de elemento estructural al que pertenecen los materiales analizados
Los materiales evaluados corresponden a una losa estructural. Este elemento tiene la función de actuar
como placa de entrepiso o cubierta, trabajando principalmente a compresión y flexión, y transmitiendo
las cargas hacia los elementos portantes secundarios y principales del sistema estructural, tales como
vigas y columnas. Por lo tanto, los materiales analizados forman parte de un elemento estructural de
tipo losa maciza de concreto reforzado, destinado a soportar cargas gravitacionales dentro del edificio.
Resistencia a compresión de diseño del elemento
Para el diseño de la losa estructural en concreto, se adopta una resistencia a la compresión (f’c)
conforme a los valores establecidos en la normativa colombiana NSR-10, aplicable para elementos
sometidos a cargas gravitacionales en edificaciones de uso convencional. De acuerdo con estas
especificaciones, se selecciona un concreto con f’c = 21 MPa (210 kg/cm²) como resistencia mínima de
diseño, valor comúnmente utilizado en losas macizas de entrepiso y cubierta. En este caso, la losa
analizada será calculada con una resistencia característica de diseño f’c = 21 MPa, la cual representa la
capacidad del concreto para resistir esfuerzos de compresión antes de alcanzar su estado límite último,
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asegurando que el elemento cumpla con los niveles de seguridad estructural exigidos por la norma vigente.
Esquema de la muestra
Adición a usar
Virutas en polvo metálicas
Resultados laboratorio
Resultados de granulometría
Agregado grueso
Agregado fino
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El agregado grueso presentó una granulometría continua dentro de los límites permitidos por la norma
(NTC-77), con un tamaño máximo de 25 mm y un tamaño máximo nominal de 19 mm, mostrando una
adecuada distribución para garantizar resistencia y trabajabilidad en la mezcla, no obstante, el agregado
fino mostró una gradación que se aproxima a los límites normativos, con tendencia a ser ligeramente
más grueso de lo recomendado. Sin embargo, sus valores se encuentran dentro del rango aceptable
según la NTC 77, permitiendo su uso en mezclas de concreto con control adecuado de la proporción de
materiales.
Densidad y absorción fino
Al compararlos con los rangos establecidos por ASTM C33 / NTC 174 (2.40 – 2.70 g/cm³ para agregados
finos en concreto estructural), se observa que la densidad relativa y la condición SSS están por debajo del
límite mínimo, mientras que la gravedad específica aparente apenas se aproxima al valor mínimo
aceptable. En cuanto a la absorción, valores superiores al 3% se consideran indicativos de alta
porosidad; por lo tanto, el 5.2 % obtenida evidencia una excesiva retención de humedad. En conclusión,
el agregado evaluado presenta densidades bajas y alta absorción, por lo que no cumple plenamente con
los criterios para concreto estructural. Su uso podría afectar la trabajabilidad y resistencia de la mezcla,
siendo necesario ajustar el diseño considerando su elevada absorción.
Densidad y absorción grueso
Al contrastar estos valores con los criterios establecidos en la ASTM C127 / NTC 176, los cuales
recomiendan para agregados gruesos utilizados en concreto estructurales densidades entre 2.40 y 2.90
g/cm³ y una absorción inferior al 3 %, se aprecia que las densidades del material se encuentran dentro
del rango permitido, lo que evidencia una estructura estable y adecuada para su uso en mezclas de
concreto. No obstante, el porcentaje de absorción obtenido supera ligeramente el valor máximo
sugerido, lo que indica la presencia de cierta porosidad en el material. Esta característica puede influir en
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la cantidad de agua requerida para alcanzar la trabajabilidad deseada, así como en la durabilidad del
concreto si no se realizan los ajustes pertinentes. En síntesis, el agregado grueso analizado cumple con
los valores de densidad establecidos, aunque presenta una absorción algo elevada. Por ello, su uso en
concreto estructural es viable siempre que se realicen correcciones en la dosificación de agua.
Diseño de mezcla
Análisis del procedimiento
Inicialmente se elaboró la mezcla de concreto y se procedió a realizar el ensayo de asentamiento
(slump). Durante esta primera prueba se observó que la mezcla presentaba una consistencia demasiado
seca, evidenciando una baja trabajabilidad que dificultaba su manejo y colocación. Este comportamiento
indicó que el contenido de agua era insuficiente para alcanzar la fluidez requerida según los parámetros
establecidos por la norma NTC 396 (equivalente a la ASTM C143), la cual establece los procedimientos
para determinar el asentamiento del concreto fresco.
Ante esta situación, se decidió realizar una corrección en el contenido de agua, adicionando la cantidad
necesaria para mejorar la trabajabilidad sin comprometer la relación agua/cemento ni la resistencia final
del concreto. Los criterios adoptados para dicha corrección fueron:
Mantener la relación agua/cemento dentro del rango recomendado, ajustando únicamente el agua
necesaria para alcanzar el asentamiento deseado.
• Verificar que la mezcla resultante cumpliera con un asentamiento entre 3 y 5 cm, rango establecido
para el tipo de concreto empleado, y que además la mezcla presentara una consistencia uniforme, fácil
de manejar y de compactar durante su colocación.
• Garantizar que, tras la corrección, la mezcla presentara una textura homogénea, sin segregación ni
exceso de agua.
Posteriormente, se elaboró nuevamente la mezcla con el ajuste de agua realizado y se repitió el ensayo
de slump, obteniendo un valor dentro del rango esperado. Esto permitió continuar con los demás
ensayos, asegurando la uniformidad y calidad de las probetas elaboradas.
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Decisiones tomadas
Durante la ejecución de los ensayos se decidió seguir los procedimientos establecidos en las normativas
NTC 77, INV E-222 e INV E-223. En el caso del tamizado, se trabajó con los pesos mínimos de muestra
indicados por la norma NTC 77, asegurando una representación adecuada del material. Esta decisión
permitió obtener una curva granulométrica real y evitar errores por segregación o falta de material. En
cuanto al agregado fino, se seleccionó una muestra limpia y representativa del total, cuidando que no
contuviera humedad excesiva ni partículas extrañas. De esta manera, se buscó que los resultados de
densidad y absorción reflejaran las condiciones reales del material y permitieran evaluar su calidad de
forma más precisa para posteriormente comparar con los rangos ya establecidos en la norma.
Durante el desarrollo del diseño de la mezcla de concreto, cada decisión técnica fue tomada con base en
criterios normativos y en los resultados de los ensayos previos realizados en laboratorio. A continuación,
se justifican las principales decisiones adoptadas:
1. Uso de aditivo (virutas al 10%)
Se decidió emplear una adición del 10% (100g) de virutas metálicas en la mezcla a los 900g de arena. La
elección del 10% permitió trabajar con un valor promedio y representativo, garantizando una buena
dispersión del material dentro de la mezcla y evitando una posible pérdida de trabajabilidad o excesiva
absorción de agua que podría presentarse con porcentajes más altos.
2. Selección del tamaño de los agregados
Para determinar el tamaño adecuado de los agregados fino y grueso, se realizaron los ensayos
granulométricos correspondientes, elaborando las curvas granulométricas de cada material. Estas curvas
permitieron identificar la distribución de tamaños de partículas y verificar que los agregados se
encontraran dentro de los límites especificados por la norma NTC 174 (equivalente a la ASTM C136).
Con base en estos resultados, se seleccionó un tamaño máximo nominal del agregado grueso de 19,5
mm, el cual se ajusta a las recomendaciones para concretos estructurales y en particular para elementos
como losas macizas, donde se requiere buena compactación y acabado superficial.
3. Cálculo de la mezcla mediante el método ACI 211.1
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El diseño de la mezcla se llevó a cabo siguiendo el método del ACI 211.1, el cual establece los pasos
necesarios para determinar las proporciones óptimas de los componentes del concreto con base en las
condiciones de trabajo y la resistencia requerida.
En el primer paso, se definió el asentamiento (slump) apropiado para una losa, adoptando un rango de 3
a 5 cm, conforme a las recomendaciones del ACI 211.1 para este tipo de elemento estructural.
Posteriormente, se realizó la estimación del contenido de agua de mezclado, utilizando la tabla del ACI
correspondiente a concretos sin aire incluido, considerando además el tamaño máximo nominal del
agregado grueso (19.5 mm).
4. Relación agua/cemento y resistencia objetivo
Con la información anterior, se procedió a determinar la relación agua/cemento (a/c) adecuada,
seleccionando el valor que garantizara la resistencia a la compresión a 28 días de 29.5 MPa (≈ 295
kg/cm²), de acuerdo con las tablas de correlación establecidas en el método ACI 211.1.
Esta relación permitió equilibrar la trabajabilidad, durabilidad y resistencia del concreto, cumpliendo con
el objetivo del proyecto: diseñar y evaluar una mezcla de concreto reforzada con virutas, que mantuviera
o superara las propiedades de una mezcla convencional de 21 MPa.
Estas decisiones se tomaron con el fin de cumplir los parámetros técnicos exigidos, asegurar la calidad de
el material y obtener resultados confiables para el control y diseño de la losa.
Análisis de resultados de resistencia a compresión (curado a 7 días)
En el presente ensayo se elaboraron 2 cilindros de concreto, de los cuales dos correspondieron a una
mezcla modificada con adición (en este caso virutas, con un porcentaje de adición del 10%) y uno a una
mezcla convencional sin adición. Todos los especímenes fueron curados durante un periodo de siete días
bajo las mismas condiciones ambientales antes de ser ensayados a compresión.
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Comparación de resultados
Al comparar los valores obtenidos, se observa que la mezcla con adición de virutas mostró un
desempeño superior al concreto convencional en términos de resistencia a compresión.
El cilindro 2, con adición del 10%, alcanzó 22.20 MPa, lo que representa un incremento de
aproximadamente 76% respecto al cilindro convencional (12.57 MPa). Este resultado sugiere que la
adición, en las condiciones de mezcla y curado empleadas, tuvo un efecto positivo en la resistencia inicial
del concreto.
Por otro lado, el cilindro 1, también con adición, presentó una resistencia menor (13.59 MPa), apenas
superior al concreto convencional. Esta diferencia podría atribuirse a variaciones en el proceso de
compactación, homogeneidad de la mezcla o distribución irregular de la adición dentro del material,
factores que pueden influir en la calidad final del espécimen.
En términos de peso, los cilindros con adición presentan valores ligeramente mayores, lo que puede
indicar una densidad ligeramente superior o una menor cantidad de vacíos en comparación con el
cilindro convencional. Esto coincide con la mejora observada en la resistencia del segundo espécimen.
Análisis del tipo de falla
Los tipos de falla observados permiten inferir la forma en que el concreto reaccionó bajo carga:
• Tipo 3: corresponde a una falla inclinada con desprendimiento parcial del concreto, indicando
una buena cohesión del material, aunque con zonas de debilidad posiblemente relacionadas con la
distribución de los agregados o con la presencia de vacíos internos.
• Tipo 4: se asocia generalmente a una falla más uniforme y controlada, que evidencia una mejor
compactación y adherencia interna. Este tipo de falla suele presentarse en mezclas con buena calidad y
comportamiento estructural más homogéneo.
Por tanto, el cilindro 2 (tipo de falla 4) demuestra una mejor integridad estructural y mayor uniformidad,
lo que refuerza la conclusión de que la mezcla con adición tuvo un comportamiento más favorable
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(Falla tipo 4) (Falla tipo 3)
En general, se puede concluir que la adición al 10% contribuyó a mejorar la resistencia a compresión del
concreto a los 7 días, alcanzando valores superiores a la mezcla convencional. Además, el tipo de falla
observada en los especímenes con adición sugiere una mejor cohesión interna y menor fragilidad. Sin
embargo, las variaciones entre los dos cilindros con adición evidencian la necesidad de un control más
riguroso en la elaboración y compactación para garantizar resultados más uniformes.
Posibles desviaciones y causas
Durante la elaboración de las probetas, se identificó una posible causa de variación entre los resultados
obtenidos en el cilindro con adición. En el proceso de encofrado, uno de los cilindros fue moldeado
inmediatamente después del mezclado, mientras que el otro se encofró tras un periodo de espera más
prolongado, durante el cual la mezcla permaneció en reposo. Este retraso pudo ocasionar una pérdida
parcial de trabajabilidad, así como una incipiente segregación o disminución de la capacidad de
compactación, factores que repercuten directamente en la resistencia final del concreto.
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Por ello, es probable que el cilindro encofrado con mayor demora —que presentó menor resistencia
(13.59 MPa)— se haya visto afectado por estas condiciones. Esta observación resalta la importancia de
controlar estrictamente los tiempos entre el mezclado y el encofrado, especialmente cuando se utilizan
adiciones que pueden modificar la retención de agua y el comportamiento fresco del concreto.
Conclusiones
Los resultados obtenidos muestran que la mezcla con adición del 10% presentó mejoras en la resistencia a
compresión respecto al concreto convencional, alcanzando 22.20 MPa frente a 12.57 MPa del control.
Sin embargo, también se evidenció variabilidad entre los cilindros con adición, ya que otro espécimen
alcanzó solo 13.59 MPa. Esta diferencia se relaciona principalmente con el tiempo transcurrido entre el
mezclado y el encofrado, lo que afectó la trabajabilidad y la compactación del concreto.
En cuanto al diseño de mezcla, se puede concluir que la adición al 10% tiene potencial para mejorar el
desempeño mecánico, pero requiere control estricto en el proceso de elaboración para garantizar
resultados uniformes.
Respecto a la viabilidad para su aplicación en una losa maciza, la mezcla aún no es completamente viable
con los resultados actuales, pues se necesitan más ensayos a 28 días y una mayor consistencia entre
especímenes. No obstante, los resultados iniciales indican un comportamiento prometedor que podría
optimizarse con ajustes en la dosificación y el manejo del concreto fresco.
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