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Mads

Argentina es una república federal con 23 provincias y CABA, donde las competencias ambientales están distribuidas entre la Nación y las provincias. Su geografía diversa y clima variable influyen en la economía, que se basa en la agricultura, ganadería y energía, siendo el sector energético el principal emisor de gases de efecto invernadero. En 2018, las emisiones totales fueron de 365.889,79 GgCO₂e, destacando los sectores de energía y agricultura como los mayores contribuyentes.
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Mads

Argentina es una república federal con 23 provincias y CABA, donde las competencias ambientales están distribuidas entre la Nación y las provincias. Su geografía diversa y clima variable influyen en la economía, que se basa en la agricultura, ganadería y energía, siendo el sector energético el principal emisor de gases de efecto invernadero. En 2018, las emisiones totales fueron de 365.889,79 GgCO₂e, destacando los sectores de energía y agricultura como los mayores contribuyentes.
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1.

Organización política y administrativa

La República Argentina adopta una forma de gobierno representativa,


republicana y federal. El país está conformado por 23 provincias y la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), cada una con autonomía
política e institucional. Esta organización implica que muchas de las
competencias vinculadas a la gestión ambiental, el ordenamiento
territorial y el uso de los recursos naturales se encuentran distribuidas
entre la Nación y las provincias.

La estructura federal resulta especialmente relevante para la


implementación de políticas climáticas, ya que las distintas
jurisdicciones participan en la planificación y ejecución de acciones de
mitigación y adaptación al cambio climático. La coordinación entre los
distintos niveles de gobierno es fundamental para alcanzar objetivos
ambientales comunes en un territorio tan amplio y diverso.

2. Perfil geográfico

Argentina es uno de los países más extensos del mundo. Su superficie


total alcanza aproximadamente 3,8 millones de km², considerando el
territorio continental americano, la Antártida Argentina y las islas del
Atlántico Sur. Por su extensión, ocupa el cuarto lugar en América y el
séptimo lugar a nivel mundial.

El territorio argentino presenta una gran diversidad de ambientes


naturales. Existen 18 ecorregiones terrestres, que incluyen selvas
subtropicales, bosques templados, pastizales, estepas, desiertos,
humedales y ambientes de alta montaña. Esta variedad de ecosistemas
permite el desarrollo de actividades económicas muy diversas, pero
también exige importantes esfuerzos de conservación.

El país cuenta con aproximadamente 500 áreas protegidas y 55 parques


nacionales, que en conjunto abarcan más del 13 % del territorio
nacional. Estas áreas cumplen un papel esencial en la preservación de la
biodiversidad y en la protección de servicios ecosistémicos como la
regulación hídrica y la captura de carbono.

3. Perfil climático

Las condiciones climáticas de Argentina son extremadamente variadas


debido a la amplitud latitudinal del territorio, la influencia de los océanos
Atlántico y Pacífico y la presencia de la Cordillera de los Andes.
En el norte predominan climas cálidos y húmedos. Durante el verano las
temperaturas medias pueden acercarse a los 30 °C, mientras que las
precipitaciones en algunas zonas superan los 2.000 mm anuales. Estas
condiciones favorecen la actividad agrícola y forestal.

La región central presenta climas templados con precipitaciones que


oscilan entre 800 y 1.200 mm por año y temperaturas medias de entre
15 °C y 20 °C. Estas características explican la fuerte concentración de
población y de actividades productivas en esta región.

En la Patagonia predominan climas más fríos y secos. Las precipitaciones


disminuyen significativamente hacia el este, generando extensas áreas
de estepa árida. Esta región posee una importante actividad ganadera,
petrolera y gasífera.

Las diferencias climáticas condicionan la producción agropecuaria, la


disponibilidad de agua, la demanda energética y la vulnerabilidad frente
a fenómenos asociados al cambio climático.

4. Perfil demográfico y social

En 2018 la población argentina alcanzó aproximadamente 44,9 millones


de habitantes. La densidad poblacional promedio era cercana a 11
habitantes por km², aunque la distribución de la población presentaba
fuertes desigualdades territoriales.

Argentina se caracteriza por un elevado grado de urbanización. Más del


91 % de la población vive en ciudades, mientras que solo una pequeña
proporción reside en áreas rurales. Esta situación convierte al país en
uno de los más urbanizados de América Latina.

La concentración poblacional es especialmente importante en el Área


Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde reside aproximadamente
el 32 % de la población nacional. Esta concentración genera una gran
demanda de transporte, energía, vivienda e infraestructura.

Respecto a la composición de la población, las mujeres representan


alrededor del 51 %, mientras que los hombres constituyen el 49 %
restante. Además, cerca del 4,5 % de los habitantes nació en el
extranjero y más del 2 % se reconoce como perteneciente o
descendiente de pueblos originarios.

El informe también destaca desigualdades de género persistentes. Las


mujeres realizan aproximadamente el 89 % de las tareas domésticas y
de cuidado no remuneradas y enfrentan una brecha salarial cercana al
28 % respecto de los hombres.

5. Perfil económico

La economía argentina presenta una estructura diversificada. En 2018,


la industria manufacturera representó aproximadamente el 20 % del
valor agregado bruto, constituyéndose como el principal sector
económico.

Le siguieron el comercio con un 15 %, las actividades inmobiliarias con


un 13 %, el sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones con
un 10 %, y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura con alrededor del
7 %.

Las exportaciones argentinas se encuentran fuertemente vinculadas al


sector agroindustrial. El complejo oleaginoso representó
aproximadamente el 27 % de las exportaciones, el complejo cerealero el
13 %, el automotriz otro 13 % y el bovino alrededor del 6 %.

Los principales destinos de exportación fueron Brasil, China y Estados


Unidos, que concentran una parte importante del comercio exterior
argentino.

6. Sector energético

El sector energético es la principal fuente de emisiones de gases de


efecto invernadero del país. Argentina dispone de importantes reservas
de petróleo y gas natural que históricamente han permitido abastecer la
demanda energética nacional.

En 2018, alrededor del 88 % de la energía producida provenía de


combustibles fósiles. Dentro de esta proporción, el 58 % correspondía al
gas natural, el 28 % al petróleo y sus derivados y aproximadamente el 1
% al carbón mineral.

Las fuentes no fósiles tuvieron una participación menor. La energía


hidroeléctrica aportó cerca del 6 %, la energía nuclear aproximadamente
el 2 % y las energías renovables no convencionales alrededor del 5 % de
la oferta energética total.

La demanda energética se distribuyó principalmente entre el transporte


(31 %), el sector residencial (25 %), la industria (23 %), el sector
agropecuario (7 %) y los sectores comercial, público y otros usos (14 %).
La abundancia de recursos fósiles constituye una de las principales
variables explicativas de las emisiones nacionales de GEI.

7. Transporte

El transporte tiene un papel central en la economía argentina debido a la


gran extensión territorial del país. Las largas distancias entre los centros
productivos, los centros urbanos y los puertos generan una fuerte
dependencia del transporte terrestre.

La infraestructura vial comprende aproximadamente 40.000 km de rutas


nacionales, 189.000 km de rutas provinciales y cerca de 285.000 km de
caminos municipales.

El transporte automotor es el principal medio utilizado para mover


mercancías. En 2018 circulaban aproximadamente 680.000 camiones,
de los cuales más de 180.000 estaban destinados al transporte pesado
de larga distancia.

El sistema ferroviario transportó alrededor de 19 millones de toneladas


de carga durante ese año. Los cereales y productos alimenticios
representaron aproximadamente el 59 % de la carga ferroviaria total.

La fuerte dependencia de los combustibles fósiles convierte al transporte


en una de las principales fuentes de emisiones de dióxido de carbono del
país.

8. Agricultura

La agricultura argentina experimentó una expansión muy importante


durante las últimas décadas. Este crecimiento estuvo impulsado por la
demanda internacional de alimentos, el aumento de los precios agrícolas
y la incorporación de nuevas tecnologías productivas.

Durante la campaña agrícola 2017-2018 se sembraron


aproximadamente 39 millones de hectáreas, consolidando a Argentina
como uno de los principales productores agrícolas del mundo.

La soja continuó siendo el cultivo más importante, aunque comenzó a


perder participación relativa frente al crecimiento de cultivos como el
maíz y el trigo. Estos tres productos constituyen la base de gran parte de
las exportaciones agropecuarias.

Más del 95 % de la producción de granos fue transportada mediante


camiones, lo que evidencia la estrecha relación entre agricultura y
transporte dentro de la estructura económica nacional.
La expansión agrícola también se encuentra vinculada a procesos de
cambio en el uso del suelo y deforestación, factores relevantes para las
emisiones de GEI.

9. Ganadería

La ganadería bovina es una de las actividades económicas más


representativas de Argentina. En 2018 existían aproximadamente 54
millones de cabezas de ganado bovino, una cifra superior a la población
humana del país.

Durante ese mismo año se faenaron más de 13 millones de animales,


destinados tanto al mercado interno como a la exportación.
Aproximadamente el 15 % de la producción de carne vacuna fue
exportada.

La actividad ganadera se concentra principalmente en la región


pampeana, aunque también tiene una importante presencia en el Chaco
y otras regiones productivas.

Desde el punto de vista ambiental, la ganadería constituye una fuente


significativa de emisiones de metano debido a la fermentación entérica
de los bovinos. Este proceso representa una de las mayores
contribuciones del sector agropecuario al inventario nacional de
emisiones.

10. Bosques y tierras forestales

Argentina posee aproximadamente 53,6 millones de hectáreas de


bosques nativos, distribuidos en diferentes regiones ecológicas del país.

Además, cuenta con cerca de 1,3 millones de hectáreas de bosques


cultivados, concentrados principalmente en las provincias de Misiones,
Corrientes y Entre Ríos. Aproximadamente el 95 % de la madera
utilizada por la industria nacional proviene de estos bosques
implantados.

Los bosques cumplen un papel fundamental como sumideros de


carbono, ya que absorben dióxido de carbono de la atmósfera y lo
almacenan en la biomasa y en los suelos.

La Ley Nacional de Bosques establece tres categorías de conservación:


roja, amarilla y verde, según el valor ambiental y el nivel de protección
requerido.
La deforestación continúa siendo una problemática importante. Entre
2002 y 2013 se perdieron en promedio 368.000 hectáreas de bosque por
año. Aunque posteriormente la tasa disminuyó, en 2018 todavía se
registró una pérdida cercana a 187.000 hectáreas.

Las principales causas de la deforestación son la expansión agrícola, la


expansión ganadera, los incendios forestales y el aprovechamiento no
sostenible de los recursos forestales.

11. Residuos

La gestión de residuos sólidos urbanos se encuentra regulada por la Ley


N.º 25.916. En Argentina, aproximadamente el 90 % de la población
cuenta con servicio de recolección de residuos, aunque existen
importantes diferencias regionales.

Las regiones del NOA y del NEA presentan menores niveles de cobertura
y mayores dificultades para la gestión adecuada de residuos.

En los grandes centros urbanos predominan los rellenos sanitarios como


sistema de disposición final, mientras que en muchas localidades
pequeñas todavía se utilizan vertederos o basurales a cielo abierto.

La generación promedio de residuos sólidos urbanos alcanza


aproximadamente 1 kilogramo por habitante por día. El tratamiento
inadecuado de estos residuos genera emisiones de metano,
especialmente en los sitios de disposición final.

12. Industria manufacturera y construcción

La industria argentina presenta una importante diversidad de


actividades productivas. El sector de alimentos y bebidas representa
aproximadamente el 27 % del valor bruto de producción industrial,
constituyéndose como la principal rama manufacturera.

Le siguen el sector de la construcción con un 14 % y la fabricación de


sustancias y productos químicos con un 12 %.

En términos energéticos, la industria fue en 2018 el segundo mayor


consumidor de gas natural del país, únicamente superada por las
centrales eléctricas.

A diferencia del consumo residencial, el consumo industrial de gas


presenta escasas variaciones estacionales, debido a que la producción
industrial mantiene niveles relativamente constantes a lo largo del año.
13. Vivienda y urbanización

Argentina contaba con aproximadamente 12 millones de hogares. El


acceso a servicios básicos era elevado: cerca del 98 % de los hogares
tenía acceso a electricidad y alrededor del 97 % utilizaba combustibles
gaseosos para cocinar.

El consumo energético residencial presenta una marcada estacionalidad.


Durante el invierno aumenta considerablemente la demanda de gas
natural para calefacción, generando mayores requerimientos de
producción y distribución energética.

La elevada urbanización del país también incrementa la necesidad de


infraestructura, transporte, tratamiento de residuos y provisión de
servicios públicos, factores que inciden sobre las emisiones de gases de
efecto invernadero.

14. Variables explicativas de las emisiones

El informe identifica una serie de variables que permiten comprender el


comportamiento de las emisiones nacionales. Entre ellas se destacan la
producción neta de petróleo, que alcanzó aproximadamente 28.386
dam³, y la producción neta de gas natural, cercana a 47 millones de
dam³ en 2018.

La generación eléctrica total fue de aproximadamente 137.482 GWh. El


consumo residencial de electricidad alcanzó los 56.992 GWh, mientras
que el consumo industrial y comercial llegó a 76.015 GWh.

El consumo residencial de gas natural fue de aproximadamente 10,6


millones de dam³, mientras que el consumo industrial y comercial
superó los 14,8 millones de dam³.

En transporte se registraron más de 14 millones de automóviles


particulares, con un recorrido promedio anual cercano a 12.000 km por
vehículo. Los camiones transportaron alrededor de 336 millones de
toneladas de carga, recorriendo distancias promedio de
aproximadamente 550 km por viaje.

En el sector agropecuario se contabilizaron cerca de 35,9 millones de


bovinos de carne y una producción de carne faenada superior a 2
millones de toneladas.
Finalmente, la superficie deforestada alcanzó aproximadamente 183.368
hectáreas y la generación de residuos sólidos urbanos se mantuvo
cercana a 1 kg diario por habitante.

Conclusión general

Las circunstancias nacionales muestran que el perfil de emisiones de


Argentina está determinado principalmente por dos grandes factores.
Por un lado, la abundancia de petróleo y gas natural, que permite
abastecer gran parte de la demanda energética nacional pero genera
una fuerte dependencia de los combustibles fósiles. Por otro lado, la
existencia de extensas regiones aptas para la agricultura y la ganadería,
actividades que tienen un enorme peso económico pero también una
influencia significativa sobre las emisiones de gases de efecto
invernadero.

La combinación de una gran extensión territorial, una economía


fuertemente vinculada al sector agropecuario, una matriz energética
basada en combustibles fósiles y una población altamente urbanizada
explica gran parte de la estructura de emisiones del país y constituye la
base para el diseño de las políticas climáticas nacionales.

153-165
Resultados y tendencias del Inventario Nacional de GEI
(páginas 153 a 165)
Inventario del año 2018
El Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (INGEI)
estimó que las emisiones netas totales de Argentina en 2018
fueron de 365.889,79 GgCO₂e. Los sectores con mayor
participación fueron Energía y Agricultura, Ganadería,
Silvicultura y Otros Usos de la Tierra (AGSOUT). Dentro del
sector Energía sobresalieron las emisiones provenientes del
transporte terrestre, la generación de electricidad y el
consumo energético del sector residencial. En AGSOUT, las
principales fuentes fueron la fermentación entérica del
ganado vacuno y la conversión de tierras forestales por
deforestación. �
El gas con mayor contribución al inventario fue el dióxido de
carbono (CO₂), principalmente generado por el sector
energético. Le siguieron el metano (CH₄) y el óxido nitroso
(N₂O), estrechamente vinculados a las actividades
agropecuarias. �
Distribución sectorial de las emisiones
El sector Energía fue el principal emisor del país, con
185.492,90 GgCO₂e, equivalente a aproximadamente el 50,7
% de las emisiones nacionales. Dentro de este sector, las
actividades de quema de combustibles aportaron 174.681,81
GgCO₂e, mientras que las emisiones fugitivas provenientes de
la producción y transporte de combustibles alcanzaron
10.811,09 GgCO₂e. �
El sector Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Otros Usos de
la Tierra (AGSOUT) representó 143.195,54 GgCO₂e, es decir,
cerca del 39 % del total nacional. Esto lo convirtió en el
segundo sector más importante en términos de emisiones.
Por su parte, el sector de Procesos Industriales y Uso de
Productos (PIUP) generó 20.769,44 GgCO₂e, mientras que el
sector de residuos aportó una proporción menor dentro del
inventario nacional. �
Sector Energía
Importancia del sector
El sector Energía fue el principal responsable de las emisiones
argentinas en 2018. Generó 185.492,90 GgCO₂e, de los cuales
177.218,99 Gg correspondieron a CO₂, 6.884,32 Gg a CH₄ y
1.389,59 Gg a N₂O. �
Las emisiones se concentraron principalmente en las
actividades de combustión de combustibles fósiles utilizadas
para producir electricidad, mover vehículos y abastecer los
sectores productivos y residenciales. �
Actividades de quema de combustibles
Las emisiones derivadas de la combustión de combustibles
alcanzaron 174.681,81 GgCO₂e. Dentro de este grupo, las
categorías más importantes fueron:
Transporte: 37.110,12 GgCO₂e. Fue la principal fuente
individual de emisiones dentro del sector energético. �
Industrias de la energía: 35.920,71 GgCO₂e. Incluye
principalmente la generación de electricidad y otras
actividades relacionadas con la producción energética. �
Otros sectores: 29.397,00 GgCO₂e. Comprende principalmente
el consumo residencial, comercial y público. �
MAyDS. 2021. Cuarto Informe Bienal de Actualización de
Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas para
el Cambio Climático (CMNUCC)..pdf
Industrias manufactureras y de la construcción: 23.730,77
GgCO₂e. �
Emisiones fugitivas
Las emisiones fugitivas provenientes de la producción y
distribución de combustibles alcanzaron 10.811,09 GgCO₂e.
La casi totalidad de estas emisiones estuvo asociada a la
producción de petróleo y gas natural, que aportaron 10.811
GgCO₂e aproximadamente. �
Estas emisiones incluyen fugas, venteos y otras pérdidas que
ocurren durante la extracción, procesamiento y transporte de
combustibles fósiles. �
Procesos Industriales y Uso de Productos (PIUP)
Emisiones del sector
Las emisiones del sector PIUP alcanzaron 20.769,44 GgCO₂e
en 2018. Este sector representó aproximadamente el 5,7 % de
las emisiones nacionales. �
Las emisiones provinieron principalmente de procesos
industriales específicos que no están relacionados con la
combustión de combustibles, como la producción de cemento,
acero, productos químicos y el uso de gases industriales. �
Principales fuentes industriales
La industria de los minerales fue la principal fuente dentro del
sector, con 7.409,61 GgCO₂e, impulsada principalmente por la
producción de cemento y cal. �
La industria de los metales emitió 6.094,30 GgCO₂e,
destacándose la producción de hierro, acero y aluminio. �
Las emisiones asociadas al uso de productos sustitutos de las
sustancias que agotan la capa de ozono alcanzaron 4.715,73
GgCO₂e, convirtiéndose en una de las categorías de mayor
crecimiento dentro del sector. �
La industria química generó 2.424,91 GgCO₂e. �
Tendencia histórica
El informe señala que entre 1990 y 2018 las emisiones del
sector PIUP mostraron una tendencia creciente, con un
crecimiento promedio cercano al 3,3 % anual. Sin embargo, se
observaron descensos temporales asociados a crisis
económicas y a reducciones en la producción industrial,
especialmente en los sectores siderúrgico y cementero. �
Método de referencia para el control de calidad
Como parte del proceso de verificación del inventario,
Argentina aplicó el Método de Referencia del IPCC 2006 para
recalcular las emisiones asociadas a la quema de
combustibles fósiles. Este método utiliza el consumo aparente
de combustibles para estimar las emisiones de CO₂ y permite
comparar los resultados con los obtenidos mediante el
método sectorial tradicional. �
Los resultados mostraron una diferencia de apenas 3,8 %
entre ambos métodos. Las emisiones calculadas mediante el
método sectorial fueron ligeramente inferiores a las obtenidas
con el método de referencia. �
La diferencia se explica principalmente porque el método de
referencia incorpora pérdidas de combustibles, como el gas
venteado, las fugas y la quema en antorcha, mientras que el
método sectorial las contabiliza de manera diferente. Según el
informe, esta diferencia confirma la consistencia general de
los resultados obtenidos en el inventario nacional. �

227-230

Distribución sectorial de las emisiones por organismo de


aplicación
Estas páginas explican cómo se utiliza el Inventario Nacional
de Gases de Efecto Invernadero (INGEI) para diseñar políticas
climáticas. Para ello, las emisiones no solo se analizan por
sectores económicos, sino también según los organismos del
Estado responsables de implementar medidas de mitigación y
adaptación. Esta reorganización permite identificar qué
ministerios y organismos tienen mayor responsabilidad sobre
las fuentes de emisiones y dónde deben concentrarse los
esfuerzos de reducción.
El objetivo de esta clasificación es facilitar la elaboración de
políticas públicas más efectivas, vinculando directamente las
emisiones con las áreas de gobierno encargadas de intervenir
sobre ellas.
Emisiones de GEI por subsector
Con el fin de simplificar la interpretación del inventario, el
informe presenta una versión resumida donde las categorías
originales son agrupadas en subsectores más representativos
de la realidad argentina. Esta reorganización permite
identificar con mayor claridad cuáles son las actividades que
generan mayores emisiones y cuáles poseen mayores
oportunidades de mitigación.
Dentro del sector Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Otros
Usos de la Tierra (AGSOUT) se distinguen tres grandes
subsectores. El subsector Ganado reúne las emisiones
relacionadas con la fermentación entérica, la gestión del
estiércol y las excretas depositadas en pasturas. El subsector
Tierra incluye las emisiones y absorciones derivadas de los
cambios en el uso del suelo, la deforestación y las variaciones
en el carbono almacenado en los suelos. Finalmente, el
subsector Agricultura comprende las emisiones generadas por
la quema de biomasa, los residuos agrícolas, el cultivo de
arroz y la utilización de fertilizantes y urea.
Distribución de las emisiones según el uso final
El informe incorpora un diagrama Sankey para representar
cómo las emisiones se distribuyen a través de la economía
hasta llegar a los consumidores finales. Este enfoque permite
observar que muchas emisiones generadas en un sector
responden en realidad a la demanda de otros sectores
económicos o de los hogares.
El análisis facilita la identificación de responsabilidades
compartidas y ayuda a estimar con mayor precisión el
potencial de mitigación de cada actividad económica.
Emisiones per cápita
El inventario también analiza la evolución de las emisiones en
relación con la población. Para ello utiliza el indicador de
emisiones per cápita, que expresa cuántas emisiones
corresponden en promedio a cada habitante.
Este indicador permite evaluar si los cambios observados en
las emisiones están asociados al crecimiento poblacional o a
modificaciones en la intensidad de las actividades económicas
y productivas.
Emisiones por Producto Interno Bruto (PIB)
Otro indicador relevante es la relación entre las emisiones y el
Producto Interno Bruto. Este índice mide la cantidad de
emisiones generadas por cada unidad de riqueza producida y
permite evaluar la intensidad de carbono de la economía.
Su análisis ayuda a determinar si el crecimiento económico se
encuentra acompañado por una reducción relativa de las
emisiones o si continúa dependiendo fuertemente de
actividades intensivas en carbono.

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