¿Qué son los valores morales?
Los valores morales son cualidades o virtudes que funcionan
como guía para el comportamiento de las personas
y determinan lo que es considerado correcto o incorrecto,
bien o mal.
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Los valores son ideales que están condicionados según
las creencias y costumbres de cada sociedad, y la moral es la
rama de la filosofía que estudia las costumbres y normas de una
sociedad. Es decir, los valores remiten a un sistema social
determinado que les da sentido, y, además, existen valores
universales, como: la sinceridad, la bondad, la paz,
la solidaridad y la humildad.
Ver además: Valores
Ejemplos de valores morales
A continuación se detallan 15 de los valores morales más
comunes:
1. Responsabilidad. Es el valor de cumplir con
los deberes, obligaciones y compromisos, y hacerse cargo
de las consecuencias. Por ejemplo, asumir la
responsabilidad de la propia salud física, mental y
emocional implica realizar hábitos saludables, como: hacer
ejercicio de forma periódica, comer alimentos nutritivos y
respetar las ocho horas de sueño.
2. Solidaridad. Es el valor de ayudar a los demás por
voluntad propia, sin esperar una recompensa. Por ejemplo,
para apoyar a un compañero de clase que pueda tener
alguna dificultad con una asignatura o un problema
personal, podemos ofrecerle colaboración para estudiar y
preparar una materia o simplemente preguntarle cómo
está y si precisa algo.
3. Empatía. Es el valor de reconocer las emociones y
sentimientos del otro e identificarse con esa persona,
aunque no estemos experimentando su misma situación.
Por ejemplo, escuchar de forma activa a una amiga que
está angustiada, sin interrumpirla ni juzgarla, permite
brindarle un espacio de apoyo para que se desahogue y se
sienta contenida.
4. Gratitud. Es el valor de apreciar y agradecer —de forma
consciente y voluntaria a través de gestos, actos o
palabras— los aspectos positivos que existen en nuestra
vida. Por ejemplo, es recomendable detenerse un
momento en el día para reflexionar sobre la buena salud,
las valiosas amistades o el hogar confortable de los que
gozamos.
5. Respeto. Es el valor de aceptar y apreciar a los demás sin
juzgarlos por su apariencia, creencia o cultura. Por
ejemplo, participar en un debate en el que hay diferentes
opiniones permite aprender que la diversidad es valiosa y
necesaria para comprender una situación desde diferentes
puntos de vista.
6. Amor. Es el valor supremo y universal que se manifiesta
hacia uno, hacia los demás y hacia el entorno. Tiene que
ver con aceptar, respetar y cuidar de forma sincera. Por
ejemplo, el amor propio implica practicar palabras de
autocompasión y de valoración personal, en especial,
cuando nos equivocamos, que es cuando solemos tener
pensamientos negativos hacia nosotros.
7. Paciencia. Es el valor de tolerar y soportar con calma una
situación, sin lamentarse por la espera. Por ejemplo,
aprender a tocar un instrumento musical es un proceso
gradual en el que incluso los errores son parte importante
para la evolución.
8. Perdón. Es el valor de liberarse de forma voluntaria y
consciente de sentimientos negativos causados por una
ofensa recibida. Por ejemplo, iniciar una conversación con
un familiar con el que discutimos días atrás, practicar la
empatía y manifestar nuestros sentimientos puede servir
para lograr la reconciliación.
9. Compromiso. Es el valor de cumplir con una promesa u
obligación, a partir de la propia voluntad. Por ejemplo,
destinar tiempo cada día para estudiar, realizar tareas o
buscar ayuda de un tutor puede servir para asimilar y
practicar los conocimientos estudiados en la escuela.
10. Profesionalismo. Es el valor de ejercer un trabajo a
partir de los conocimientos y de la experiencia adquiridos,
que hacen que el resultado del trabajo se destaque. Por
ejemplo, un profesor puede ayudar a mediar en un
desacuerdo entre alumnos, dando lugar a que ambas
partes puedan manifestarse y ser escuchadas. Esto sirve
para encontrar una solución o llegar a un punto de
acuerdo, y además, para enseñar a mediar y resolver
conflictos.
11. Equidad. Es el valor de reconocer que las personas
tienen diferentes necesidades para alcanzar una misma
condición. Por ejemplo, apoyar y colaborar con proyectos
de energía renovable que serán implementados en
vecindarios de bajos recursos es una medida para vivir en
una sociedad más equitativa.
12. Humildad. Es el valor de actuar de forma sincera y
consciente según los propios atributos y limitaciones. Por
ejemplo, estar abierto a las críticas y comentarios
constructivos de un profesor nos puede ayudar a mejorar
nuestro trabajo práctico.
13. Tolerancia. Es el valor de aceptar las diferencias de
los demás con el fin de preservar la armonía y
la convivencia. Por ejemplo, asistir a un evento cultural en
el que participan grupos de diferentes orígenes étnicos nos
ayuda a aprender y expresar respeto hacia los demás
participantes.
14. Honestidad. Es el valor de hablar con sinceridad y
transparencia a través de las palabras y de los actos, pero
sin insultar, faltar el respeto o herir a los demás. Por
ejemplo, es honesto no hacer una copia de las respuestas
de un examen, a pesar de que otro compañero sí lo haga.
15. Bondad. Es el valor de hacer el bien a los demás, a
partir de un sentimiento de compasión y no por perseguir
un interés particular. Por ejemplo, felicitar de forma
sincera a un compañero que acaba de dar una muy buena
presentación frente a toda la clase.
Puede servirte: Tipos de valores
Importancia de los valores morales
Los valores morales están condicionados por la educación y las costumbres.
Los valores morales son importantes porque generan impacto
en la personalidad de los individuos, no solo en su manera
de actuar en sociedad.
Los valores morales son necesarios para establecer
vínculos entre las personas y para mantener la armonía en la
vida en comunidad, porque son principios que condicionan y
guían el comportamiento de los individuos al establecer
parámetros de lo que está bien y está mal.
Además, los valores impactan en la personalidad de los
individuos, porque se aprenden desde la infancia, forjan hábitos
y maneras de ser. Se transmiten de una generación a otra a
través de diversos factores que se interrelacionan, como la
familia, la educación, las tradiciones, las creencias y la cultura.
Ver también: Importancia de los valores
Diferencia entre valores morales y éticos
La principal diferencia entre los valores morales y los
valores éticos es la manera de aplicarlos a la vida
cotidiana. Los valores morales se expresan a través de normas
sociales que pueden variar de una cultura a otra. En cambio, los
valores éticos establecen principios universales que guían el
comportamiento en contextos particulares, como en el campo
profesional o empresarial.
La confidencialidad como valor moral representa la confianza y
el respeto a la privacidad de la otra persona, por ejemplo, entre
amigos o compañeros. En cambio, la confidencialidad como
valor ético representa una de las obligaciones de un profesional,
por ejemplo, un médico o un abogado.
Los valores morales pueden variar según las creencias y la
cultura de las diferentes sociedades, a tal punto que un mismo
acto que es aceptable en una sociedad puede ser repudiado en
otra. En cambio, la ética no se cuestiona qué es lo correcto o lo
incorrecto, aceptable o inaceptable, sino que busca comprender
la naturaleza de los valores morales según cada contexto.
Otro ejemplo de valor moral es la justicia, que es la virtud de
reconocer los derechos que le corresponden a uno y a los
demás. Sin embargo, el reconocimiento de ciertos derechos
puede variar según creencias religiosas y culturales. En cambio,
el valor ético de la justicia consiste en reconocer que todos los
seres son dignos de derechos, como derecho a la libertad y a
gozar de una vida digna.
Sigue con:
Valores éticos